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“La China Poblana”

Todos conocemos a la famosa China Poblana, todos sabemos que es un hito de la sociedad. La reconocemos como uno de los personajes que ha dado identidad a los poblanos. Su origen durante años ha sido elemento de algunos mitos y leyendas, algunos dicen popularmente que “ni fue china ni fue poblana”, sus características han cambiado con el paso del tiempo, y su vestimenta tan interesante y tradicional ha sido referencia o representación de Puebla a nivel internacional.

Se dice que la China Poblana nació en 1602 en la India, fue una esclava asiática, capturada por piratas y se llamaba Mirra. Por el comercio producido por la Nao de China llega al puerto de Acapulco, después a Puebla siendo el dueño Miguel de Sosa, donde también se caso y tomo los hábitos, se le conoció con el nombre de Catarina de San Juan, murió en la pobreza y nunca dejo su carácter de esclava. En su funeral se dieron cita muchos poblanos que querían tener una reliquia de esta mujer ya que al llegar a Puebla se hizo famosa por sus visiones de santos, ángeles, la Virgen María y Jesús, dejo en su testamento un crucifijo, algunos cuadritos, una cazuela y la ropa que portaba. Era considerada Santa por la población y por esta razón su cuerpo fue sepultado en el altar de la antigua Iglesia del Espíritu Santo o de la Compañía.

En la guía de patrimonio religioso se menciona que la confusión entre Catarina de San Juan y la “China Poblana” radica en que durante el siglo XIX a algunas poblanas se les decía chinas, relacionándolas con las ropas tan llamativas y coloridas que utilizaban. Estas mujeres eran conocidas así en la ciudad de Puebla, Ciudad de México, Oaxaca y Guadalajara. Por esta razón se creyó que la “China de poblana” era la que había inventado esos trajes. Así es como a principios del siglo XX su imagen comenzó a ser utilizada y promovida como elemento del nacionalismo mexicano.

Twitter: DanyCaPo

La arqueología en “Los Secretos de Puebla”

Siempre hemos buscado a través de la historia algunas verdades, la razón de la existencia de lo que hoy vemos como una realidad, nos imaginamos el contexto, la vida en ese momento y probablemente la razón o el porqué de lo que ahora somos, pero cuando corroboramos científicamente aquellos datos que se nos ha dado es causa de una gran satisfacción. Eso es lo que ha ocurrido con “Los Secretos de Puebla” y su descubrimiento, ahora entendemos esas historias del pasado, ahora las podemos vivir y entender que son una realidad porque tenemos como comprobarlo, tenemos datos e investigación científica.

La arqueología es una ciencia reciente que mediante objetos o elementos materiales estudia las civilizaciones de la antigüedad y es también una de las mejores herramientas para reconocer las verdades guardadas en la historia. Hoy en día en Puebla se cuenta con un grupo de arqueólogos que trabajan con gran profesionalismo y entusiasmo por encontrar asas verdades, por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia realizan los trabajos adecuados en un tiempo determinado y en base a una metodología específica para llevarnos la información real de una investigación detallada.

Y así es como comienza la historia del trabajo arqueológico en el Pasaje 5 de Mayo… En las obras de construcción del viaducto Zaragoza en el año 2011, fue localizado uno de los muros de contención del antiguo río de San Francisco, y sobre este muro, hacia el lado norte de la vertiente, un arco tapiado que, al ser explorado resulto ser una galería subterránea que va en dirección al barrio de Xanenetla, el cual se dice llegaría hasta los Fuertes.

Esta misma galería fue utilizada en el siglo XIX como escondite o polvorín, cuando el edificio anexo fue cuartel de las Fuerzas de Seguridad Pública de Puebla, mejor conocido como “Cuartel de Rurales”. Durante el siglo XX los vecinos del barrio hicieron algunas horadaciones sobre la bóveda del pasaje para conectar a ella alcantarillas, que desembocaban en el río de San Francisco.

Varios años después llega un equipo de arqueólogos cuando se decide realizar la excavación e investigación por un comité de expertos comisionado específicamente a “Los Secretos de Puebla”, conformado por historiadores, arquitectos, ingenieros, museógrafos y arqueólogos encargados por parte del INAH.

En las múltiples excavaciones realizadas en la zona se encontraron objetos que fueron registrados, entre ellos destacan: cerámica, hueso, metal vidrio y piel que se pueden dividir en tres grupos, dependiendo de su uso. El primero relacionado con la práctica militar, sobresalen elementos como cartuchos de diferentes calibres. El segundo corresponde al rubro de la salud, ya que se encontró un número considerable de ampolletas de diferentes tamaños. El tercer grupo de uso utilitario compuesto por: vasijas, platos, ollas, cazuelas, que funcionaron para la elaboración y servicio de comida.

Es interesante reflexionar sobre los artículos que evidencian la existencia de ciertas actividades, es posible considerar que el material arqueológico antes descrito puede relacionarse temporalmente a las primeras dos décadas del siglo XX, ya que no se localizó indicio alguno, al menos en las excavaciones que nos remita a manifestaciones bélicas posteriores. El hallazgo de una cantidad significativa de basureros creados por los mismos militares nos deja entrever la reutilización, reinterpretación del espacio que generaron durante un determinado momento los mitos y leyendas fueran consideradas ciertas.

Twitter: @DanyCaPo
Fotos: Es Imagen / Ángel Flores

Patio de los Azulejos

La Puebla de antes planteó las nuevas formas de identidad, ello hizo que se fundaran colegios y se determinaran ejercicios para el mejoramiento en la calidad de vida, ideas que se mezclaron entre indígenas y los nuevos pobladores, así nacen los edificios que nos dan esta nueva simbología como la que representa el famoso “Patio de los Azulejos”, “Patio de ejercicios” o “Patio de la Concordia”.

La construcción de este espacio está ligada a la actual iglesia de la Concordia edificada el 3 de junio de 1670 por el arquitecto Carlos García Durango sobre la antigua iglesia de la Santa Veracruz. (1535)

Ubicado en el Centro Histórico de la ciudad de Puebla en la 11 Poniente #110, su acceso pasa desapercibido pero debido a sus particularidades es ejemplo de las edificaciones más importantes construidas en la época virreinal. Estilo regional fuertemente marcado por la mezcla de técnicas novohispanas con modelos extranjeros en lo que algún día fue la Casa de Ejercicios de La Concordia de Sacerdotes del Oratorio de San Felipe Neri.

En alguna época el edificio conocido como Casa de Ejercicios le fue segregada una parte sustancial al sur- oriente, donde se edifico un anexo de estilo decimonónico que invadió parte del patio central, el resto quedo intacto. El patio conservó la mayor parte de sus fachadas ornamentadas poblanamente con un azulejo colorido que simboliza y representa algunos elementos vegetales , estrellas, cenefas, marcos, hojas, etc. Los colores se armonizan con la inserción de estos elementos dispuestos en patrón bicolor para dar las diferentes formas, la simbología de los colores esta basada en la cultura occidental, el uso de duplas de colores puede añadir diferentes significados de oposición, cada color aporta un simbolismo específico: el azul con blanco simboliza a la Virgen María, el amarillo con azul refleja la sabiduría divina, el amarillo con verde la masculinidad o formas orgánicas en lo terrenal y el amarillo por sí solo simboliza divinidad o sagrado.

Existe ritmo en los elementos arquitectónicos, en la balaustrada revestida de talavera azul, en las cornisas, pináculos que refuerzan el sentido de agrupación para llegar a un equilibrio y estabilidad emocional propia de un espacio barroco.

Cada elemento que compone el patio representa algo, la composición de fachadas y el espacio en general, reflejan una fuerza arquitectónica que unida con el misticismo permiten entender que estamos hablando de un lugar dedicado a la espiritualidad, sin duda busca conmover al espectador.

En su arquitectura existe una ortogonalidad, un equilibrio como meta espiritual, hablamos de un espacio místico en el que existen elementos representativos horizontales en proporción de las fachadas frente a un repetitivo uso de columnas verticales, el uso de los colores, la geometrización de lo orgánico y la distinta profundidad de los paramentos, permiten tener una visión y percepción diferente para nuestros sentidos. Complejidad en el diseño y gran experiencia estética.

El Patio de los Azulejos hito dentro de las obras arquitectónicas más representativas de Puebla, integrador de valores históricos de su fábrica y valores intangibles del pensamiento novohispano. Testimonio físico de la habilidad técnica de quienes lo edificaron y reflejo de las necesidades espirituales de quienes le dieron uso en su tiempo.

Los Secretos de Puebla: Pasaje Histórico 5 de mayo

El pasaje 5 de mayo es un espacio que constituye y responde a los mitos y leyendas fecundadas desde antaño en la ciudad de Puebla. Representa la imagen de esa metrópoli enigmática, cargada de misterio, donde se develan escenarios, pasadizos que evocan elementos míticos, históricos, políticos y sociales. Este rescate arqueológico implanta en la ciudad espacios que dan un giro al concepto dela Puebla como urbe angelical llena de la luz en el exterior; paradójicamente en sus raíces esa ciudad de empodera con dedicadas técnicas de construcción, es un espacio propicio para el resguardo de la milicia, algo impensable hace unos años.

La grandeza de este descubrimiento es lo que representa un hito en la historia de la Ciudad, que nos introduce en una burbuja en donde nos es imposible preguntarnos ¿Quién pudo realizar esto? ¿Cómo puede ser tan artístico con solo piedra como recurso que integra admirablemente un hecho del pasado histórico? El proyecto de vertiente para discusión, misterio y asombro, no habla de historia si no de historias, ya que entrar al pasaje 5 de mayo es reconstruir un pasado que está abierto a la imaginación de todos, los ecos que resuenan de lo que no se dijo y la materia en cada muro que nos permiten revelar en cada cavidad historias que podrían ser solo eso, historias, pero que ahora son realidades que enaltecen nuestro Estado.

Durante mucho tiempo se han contado en Puebla experiencias sobre incursiones, rumores e incluso descripciones de pasajes subterráneos, sin embargo fue hasta el siglo XX cuando Don Enrique Cordero y Torres investigó, describió, y lanzó la primera y única hipótesis sobre la red de comunicaciones subterráneas de nuestra Ciudad.

La presa de San José

Las evidencias arqueológicas nos indican ocupación humana sobre las áreas ribereñas del río de Almoloya, posteriormente llamado San Francisco, desde hace casi 3500 años. Esto significa que el agua era aprovechada y partes del río eran navegables. En la época virreinal se construyeron presas que canalizaban el agua de San Francisco a varios molinos.

Las exploraciones arqueológicas del viaducto Zaragoza en el año 2012 sacaron a la luz parte de la cortina de la Presa de San José, donde se observaron etapas constructivas de varios siglos, la última de 1889. Fue por su relevancia histórica, trasladada al actual lago de la Concordia, y podemos admirarla al final de nuestro recorrido. También se localizó la entrada a un pasaje subterráneo, que fue abierto en diciembre del 2016 y que, después de un año de investigaciones, se amplió al público con un recorrido más completo.

Este comienza bajando al nivel del pasaje (501.51 metros de largo entre 2.17 y 2.50 de ancho y una altura entre los 2.60 y 3.64) aquí podemos observar arcos y bóvedas de estilos diversos, contrafuertes y aplanados que dejan ver la pericia de los antiguos constructores poblanos y su alta calidad en la aplicación de diversos materiales y sistemas constructivos, cuya época de construcción es entre los siglos XVIII y XIX.

Ésta arquitectura subterránea hace de éstos lugares un fiel reflejo de la monumentalidad de la Puebla que recorremos día a día, allá, en el exterior.

Este pasaje se encuentra ubicado en las faldas del Amacueyatepec o cerro de Loreto, el barrio se caracterizó por la benevolencia de su terreno, ya que también hay bancos de arena y de barro para el desarrollo de la alfarería que distingue a Xanenetla y una cantera de xalnene, (roca arenisca con la que fue edificada gran parte de la Puebla de los Ángeles).

Una vez decretadas las Leyes de Reforma, al pasar a manos del Gobierno las propiedades del clero, muchos edificios fueron reutilizados como fortificaciones, cuarteles e instalaciones militares de diversa índole, como el edificio que actualmente alberga la Escuela de Artes del Estado de Puebla (localizada justo sobre nosotros), que fue utilizado como cuartel de las fuerzas de Seguridad Pública de Puebla, mejor conocido como el “Cuartel de los rurales”.

En el siglo XIX la Ciudad enfrentó nuevos retos derivados de la Independencia, además de resistir a invasiones extranjeras, crisis económica, hambre, desastres naturales y epidemias. En 1847 soportó un sitio de 28 días por la intervención norteamericana, que dejó destrucción y hambre a su paso. La Batalla del 5 de Mayo de 1862 sólo retardó la inminente invasión francesa y en 1863 el ejército galo volvió y la ciudad fue entregada en 1864 a Maximiliano y Carlota de Habsburgo.

Estás en uno de los túneles abiertos más largos del mundo, testigo de episodios importantes en el devenir de Puebla y de México, que van desde la fundación de la Ciudad, en 1531, a la Revolución Mexicana, pasando por la heroica batalla del 5 de mayo de 1862 y el sitio de Puebla en 1867.

A veces recorridos por monjes, a veces por soldados, imagina cómo se usaron para defender a la Ciudad; la caballería del General Zaragoza, la artillería del Ejército de Oriente y los hombres del vecino cuartel de rurales, corriendo por aquí.

Por los tramos más anchos y altos paso la caballería, en su trayecto al campo de batalla, las trincheras y los Fuertes de Loreto y Guadalupe, detente un momento y piensa en los héroes que pasaron por aquí, mexicanos anónimos que junto a sus fusiles, portaban el orgullo de la patria, el día que “las armas nacionales se han cubierto de gloria”.

Recorrer el Pasaje 5 de mayo es como estar dentro de un “Túnel del Tiempo” en el que tu imaginación te puede transportar a diferentes épocas y acontecimientos que son parte de nuestra historia.

Fotos: Es Imagen / Jafet Moz / Ángel Flores

Los Barrios Indios

Nace la ciudad entre el Huitzilapan, el río de los colibríes, protegido por bosques, jardines, manantiales y lagos donde la serranía del Acueyamatepec (“donde la tierra colorea”, hoy cerro de Loreto y Guadalupe) y el Centepec (“el del maíz, hoy cerro de San Juan o La paz), donde sus formas naturales son la entrada a la gran ciudad, rodeada de barrios.

Los barrios; elementos de conocimiento de la vida, pequeñas poblaciones de gran calidad humana, que hasta hoy conservan costumbres y tradiciones, pero sobretodo la mano de obra generacional, nacidas de la fusión española e indígena de la época de contacto en el siglo XVI. Conformados como auténticas comunidades independientes física y funcionalmente de la ciudad. Separados no sólo por la delimitación barrial, también por áreas de cultivo y huertas, integrados por las calles reales y veredas.

En la formación de cada barrio se asientan todas las características, pero también es importante analizar su desarrollo, la vida de sus habitantes, actividades, las labores y sobretodo revivir las artesanías que algunos todavía siguen realizando.

Desde su concepto urbano existen transformaciones, diferente infraestructura y diferente estilo de vida o integración en la vida. Es importante reconocer los barrios indios entender la fuerza, identidad y arraigo con el que hasta hoy se mantienen ahí, en esa parte de la ciudad, como un hito histórico, como un icono de desarrollo, evolución, conjunto urbano. Es necesario valorarlos, revivirlos, entenderlos para poder conservarlos y que nunca se pierda su esencia.

Esto es una invitación a caminar nuestra ciudad, a conocer la historia, nuestra historia, de donde venimos, reconocer las bellezas que tenemos en la ciudad fundacional, reconocer la calidad de vida, observar la arquitectura, los detalles, nichos, jambas, puertas, balcones, parques, fuentes, esculturas, gastronomía, redescubrir las calles de nuestra ciudad para entender como podemos mantener el sistema de los pueblos o barrios indios en la Puebla de hoy.

Twitter: @DanyCaPo

El Callejón y la Plazuela de los Sapos

Ubicados en la calle 6 sur del Centro Histórico de nuestra ciudad de Puebla y conocido con ese nombre porque se dice que una época durante la temporada de lluvias se inundaba del agua que provenía del río de San Francisco lo que poco a poco hizo que llegara a haber una gran cantidad de sapos.

La plazuela tiene una forma irregular, al igual que las calles que vienen hasta el callejón, se debe a la acequia del Molino del Carmen que pasa por ellas, hoy en día se nota por la elevación del suelo.
Se dice que antes también era conocida como Plazuela de San Jerónimo esto debido a la cercanía con el templo de San Jerónimo y el convento o probablemente a que era la zona del barrio de San Jerónimo en ese entonces.

Como fue pasando el tiempo esta plazuela y el callejón vieron crecer mucho comercio en la zona, había pulquerías, cantinas, una petrolería y sobretodo las famosas tiendas de antigüedades de los sapos. El señor Salvador Macías y la Güera Cabrera conocidos como los primeros en instalarse en la zona y comerciar antigüedades así como la galería de Ramírez Osorio. Este gremio se ha integrado perfectamente ya que existen los vendedores del tianguis que le dieron fluidez al comercio durante los fines de semana convirtiéndose en un atractivo turístico a nivel internacional.

Esta zona nace comercialmente como tianguis dominical desde hace aproximadamente 45 años, ahora ya existente durante el sábado y días festivos. El reflejo de los objetos que ahí se venden es el reflejo también de una forma de vida del paso del tiempo. El concepto no tiene nada que ver con la calidad, la antigüedad tiene un valor estético que esta al margen de los años que su valor real viene desde su fabricación , el material y la conservación son particularidades que influyen en la venta. Las piezas artísticas marcan la diferencia y depende del gusto de la persona, coleccionista elegirla y realizar la búsqueda con los anticuarios.

El callejón es el lugar más fotografiado de la ciudad de Puebla, ahora icono turístico, zona de mayor afluencia turística, por la venta y por el atractivos de la arquitectura, casas, restaurantes, hoteles y lugares de venta de antigüedades. El encanto único de los sapos es la mezcla de gente que va a pasear, comer disfrutar y pasar por esta plazuela y callejón.

Ahora podemos caminar, entrar a los negocios de antigüedades, bazares o recorrer los puestos de los tianguistas durante el fin de semana, disfrutar de una deliciosa comida típica poblana, entrar a galería de los hoteles ahí se encuentran o ir a la típica pasita en lo que para muchos es conocido como el Barrio de los Sapos.

Twitter: @DanyCaPo

La gastronomía poblana

La historia de la cocina, historia de saberes, sabores, herencia, conocimiento reconocido como patrimonio cultural de la humanidad. Esta herencia se ha materializado durante años con platillos tradicionales, delicias culinarias que deleitan el paladar. Los sabores determinan preferencias, confirman gustos, significados que impregnan de sentido, determinan de manera individual y colectiva un concepto de vida y costumbres, son parte de la identidad, de distinción entre nosotros y los otros.

La cocina poblana es muy conocida por su complejidad y sabor, mezcla de ingredientes que dan identidad y cultura. La cocina como un espacio que incorpora símbolos, tradición, experiencias, memoria, además de sazón y gusto. En la gastronomía poblana aparte de integrarse una serie de herencias familiares, se integra un factor histórico como ingrediente especial, particularmente en la época colonial, pues el barroco se fomentó no solo en la arquitectura, la pintura y el arte sino con mayor énfasis en la gastronomía, tanto en conventos como en casas particulares.

Las cocinas de los monasterios o conventos eran las construcciones más avanzadas y modernas, tenían los utensilios especiales para preparar cada tipo de alimento y no mezclar lo dulce con lo salado, por eso encontramos muchas cazuelas, ollas, cacerolas de formas diversas y diferentes tamaños, todo generalmente de barro. Las cucharas o cucharones son de madera generalmente; las cazuelas para los dulces son de cobre, son detalles que hasta hoy se usan con la finalidad de conservar la forma de realizar los platillos.

En las cocinas también se encontraba la imagen de San Pascual Bailón, que era un fraile franciscano alcantarino, con fama de santo y servicial, aunque en la actualidad se le considera santo patrono de los congresos eucarísticos, en el virreinato mexicano sobresale como santo patrono de los cocineros.

La gastronomía poblana se basa en maíz, frijol, calabaza y chile, y esto va a servir de base para la transformación de la cocina mexicana. Estos tres primeros productos son los más nobles y utilizados aunque el chile es un poco fuerte y no es muy aceptado en otras culturas.

El maíz, elemento de gran presencia en la cocina mexicana con el que se preparaba ya desde hace mucho tiempo, tortillas, tamales, panes, atoles, esquites, pozole, cremas de elote y una gran variedad de combinaciones.
Al entrar las sirvientas indígenas como ayudantes en la cocina, llevaban sus propias recetas prehispánicas que utilizaban este tipo de ingredientes, entre ellas el mole y buscaban la aceptación de todos los comensales; de esta forma surge el mole poblano, como una mezcla de ingredientes y sabores para dar como resultado un platillo dulce, muy sazonado y aceptado, la preparación es un poco compleja y se dice que surgió en el monasterio de Santa Rosa de Lima. Y Así es como o surge una de las cocinas más importantes del país y con variedad de ingredientes de la misma zona.

Nuevas miradas de la fundación de Puebla

Mucho se ha hablado y estudiado de la fundación de la ciudad, Puebla el sitio donde se generó un gran experimento, se creó una función de culturas con el fin poblar un territorio para albergar españoles que vivían en un territorio conquistado sin algún arraigo o sentido de pertenencia.

Así debemos entender la fundación de una ciudad que fue ejemplo del renacimiento del renacimiento de una cultura mezclada, que difícil es entenderlo pero es la realidad los pueblos indígenas que vinieron a este paraje tenían formas de vida de tradición de fiestas de entender reglas y de determinar estados de ánimo, ese concepto es el que tenemos que observar y ese concepto es el que le dio fuerza al nuevo poblador de la ciudad.

Si observamos bien un plano urbano del sitio podemos relacionar lo verdadero un centro de características europeizantes y un entorno de características muy regionales eso es lo que le da vida a nuestro valor cultural de ciudad, si bien en el concepto de uso del espacio se distribuyeron tierras para habitantes que poblarían y concentrarían a los vecinos de los pueblos indígenas ahora llamados Barrios existió el concepto del territorio de aquellos que llegaron y que ya habían o estaban formando su familia de migrantes europeos.

Puebla la tenemos que mirar desde un entendimiento del urbanismo de traza de organización , puebla fue la ciudad que nace como un gran experimento de uniones de sociedades diferentes, pero ahora la vemos como una unión de sociedades que transmiten interpelaciones culturales su fundación se da sin analizar qué estaba en otro territorio se determinó cómo de territorio del reino, ahora puebla es patrimonio mundial con características especiales pero si con problemáticas semejantes al resto de las ciudades patrimonio mundial.

La miramos con un gran desarrollo, con un gran crecimiento, pero también con un potencial extraordinario de poder mantener su pasado y futuro. Desde su fundación se plantearon, calles, jardines, áreas públicas, privadas, zonas de gobierno público y religioso, servicios, escuelas hospitales, mercados, zonas de comercio y habitación. Con ese esquema nació y así lo tenemos que mantener, el mundo voltea a ver Puebla, su arquitectura, paisaje urbano, forma de poblar y recuperar el pasado, la supervivencia la han dado los años y el gran legado, es un libro que nos ha dado enseñanza y experiencia y ese valor lo determina sus luchas, defensas y sus historias que le dan un valor agregado más que cualquier sitio nuevo.

Esa mirada nos podría determinar un gran acercamiento a una de realidad concreta, no podemos regresar el pasado, pero si podemos convivir con la memoria el éxito, pensar que estamos en el siglo XXI. Agradecer que existe una memoria pasada, que está en sus ruinas, en sus edificios a los que se les ha dado valor al restaurarlos, aceptarlos y entender que es nuestra responsabilidad transmitirlos e implementar en ello nuestro papel en la historia de la vida presente y futura y así Puebla se mantendrá como la ciudad de las formas de las historias y de los acontecimientos en todos y cada uno de los pensamientos de la sociedad, su costumbre y su forma de ser pero siempre transmitiendo el conocimiento que lo pasado es historia y que su conocimiento y interpelación nos llevará a llevar y aceptar el futuro.

La fundación de Puebla

Puebla, ciudad que nace con un espíritu de renacimiento, de ejemplo de una nueva forma de vida que marcó el concepto de integración entre una cultura milenaria existente y los nuevos avecindados que venían de otras latitudes, de otros horizontes.

Puebla la marcada como ciudad ideal, así la determino Isabel de Portugal su fundadora, así se describía en la Nueva España y el viejo continente, aquí entre laicos y mestizos, entre colonizadores y lugareños se erigió el gran concepto de ciudad española para el nuevo mundo y de ahí su futuro de gran tradición y cultura.

Este lunes 16 de Abril nuestra ciudad cumple 487 años de haber sido fundada, por y para españoles, hito en la historia social y política de la Nueva España, pero fue la mano de obra indígena la que hizo posible las edificaciones que ahora podemos admirar. Los fundadores optaron por un patrón de asentamiento rectangular, un diseño en damero o la famosa y reconocida traza urbana, formada por elementos rectangulares, uno de los cuales sirve de plaza mayor y en torno al cual se agruparon la catedral, el ayuntamiento y las casas de los principales, dos ejes urbanos o calles principales; una de norte a sur y la otra de oriente a poniente, ordenando el crecimiento de la ciudad.

Delante de algunos de los templos se contaba con una plaza o jardín. Desde sus orígenes la ciudad contó con espacios abiertos como la plaza, el jardín y la calle, se fundaron aproximadamente 18 plazas, la plaza mayor o renacentista y las plazas menores ubicadas en los barrios indígenas.

Foto: Es Imagen / José Castañares

La fecha oficial se refiere al día en que de acuerdo con fray Toribio de Benavente- Motolinia, se celebró la misa de fundación y se iniciaron las obras de su construcción. La ciudad fue concebida como un asentamiento en el que pidieran vivir españoles que no tenían residencia fija y vagaban por el país, para proveerse de un lugar en que pudieran satisfacer sus necesidades económicas y que pudiera servir eventualmente de abrigo a los demás indígenas de cualquier rebelión indígena.

Fue de esta manera que la ahora Puebla de los Ángeles y actualmente Heroica Puebla de Zaragoza, se convirtió en una de las más bellas de nuestro país y gracias a la preservación de su patrimonio cultural edificado ahora se encuentra en la lista de Patrimonio Cultural de la Humanidad por parte de la Unesco.

*Imagen: Fuente a los Fundadores de Puebla Construida en 1922, dedicada a la fundación de la ciudad, con figuras de los fundadores: Motolinía, Juan de Salmerón, la Reina Isabel de Portugal y Fray Julián Garcés.

Twitter: DanyCaPo

Foto: Es Imagen / José Castañares

La mirada del artista urbano en “Los Secretos de Puebla”

Los murales en Puebla, actualmente como un referente de intervención artística en los barrios históricos de la ciudad. El impacto que han tenido estos murales ha sido impresionante y basta con consultar el número de fotos y visitas que tienen estos murales en cada barrio intervenido para ahora ser reconocidos a nivel internacional. Este tipo de proyectos e intervenciones barriales busca reintegrar el tejido social que se ha perdido por la evolución, paso del tiempo y sobre todo por los cambios en el desarrollo urbano.

La integración entre vecinos se ha ido perdiendo a través de los años, se pierde el hilo de conectividad por el diferente tipo de actividades que realizan, por el cambio repentino de domicilio, por la renta de las casas o simplemente por el ritmo de vida.

Los Secretos de Puebla así como ha sido un programa donde se rescata la historia y la cultura también reconocen a los actores que se preocupan por el bienestar de la ciudad, de su cultura y sobretodo de salvaguardar el patrimonio. Durante el programa estos actores nos comentaron sobre la gran labor que es realizar este tipo de proyectos, pero más que eso, siendo un externo el poder entrar a un territorio protegido desde hace años por los que ahí viven.

Un trabajo antropológico no es suficiente, aunque se realiza para poder analizar realmente los usos y costumbres del barrio, las actividades y medios de producción reales y los antecedentes que puedan ser manifestados en algún mural. Es necesario por medio de los artistas hacer un acercamiento a quien acepta una intervención en su muro, platicar acerca de la historia y plasmar junto con ellos una idea que deje representada una historia de vida o más bien una historia de barrio.

El color y la imagen representada son una parte de la gran labor que se realiza para poder cumplir con este trabajo social y artístico, aproximadamente en Puebla se han realizado 200 murales, estos con algún significado de la zona, historia de la familia o tradición milenaria. Algunos de los barrios ya intervenidos son Xanenetla, el Alto, Analco y el próximo a terminar Santiago donde se realizaron aproximadamente 30 murales e incluso participaron otras instituciones incluyendo una universidad. Esto mencionado solo para demostrar que también es importante la integración de varios actores para complementar la labor y poder crecer en los proyectos establecidos con un fin social.

Crear arte con sentido social, dignificar el espacio público, plasmar historia, tradiciones lugares y personajes es un gran trabajo que realizan hoy en día los artistas urbanos nacionales e internacionales en nuestra ciudad, con la finalidad de promover la armonía, convivencia, generar vida, seguridad y reconstruir los tejidos sociales de los barrios históricos.
Seamos turistas en nuestra ciudad y recorramos los murales de los barrios.

Fotografía obtenida de Mural realizado por La Rueda / @laruedapuebla
Twitter: @DanyCaPo
Fotos: Guillermo Reynoso

“El Viacrucis”

Una época de reflexión, meditación y encuentro, la preparación y el acercarnos a la semana santa nos lleva a encontrarnos con elementos históricos de mucho peso y simbolismo en nuestra cultura. Como en algún momento lo hablamos el carnaval es parte de lo mismo, es la preparación para la llegada de la semana santa, donde se desencadenan todas las acciones probablemente no permitidas para llegar al momento de reflexión. Después el viernes de dolores o viernes de pasión parte de la última semana de cuaresma o por algunos conocidos como semana de pasión, el inicio de la semana santa y de las procesiones.

El Viacrucis en puebla llevado a cabo el viernes de dolores es conocido como Angelopolitano, y el único existente que conserva 12 de las 14 capillas del original llevado a cabo por Cristo en Jerusalén. Los Franciscanos encontraron un espacio idóneo para la fundación de la ciudad de los Ángeles, el cuidado y la evangelización de los indios y la posterior construcción del Viacrucis, elementos claves para la representación celestial de Jerusalén.

La practica devocional, junto con las prácticas procesionales traídas por los franciscanos motivaron la construcción de las 14 capillas a las faldas del cerro de Belén junto con miembros de la Tercera Orden y devotos de la ciudad, cada capilla permite imaginar el fuerte espíritu religioso de la zona de barrios.

Actualmente se lleva a cabo en el barrio del alto, en el atrio del Templo de San Francisco donde inicia el recorrido de las capillas, entre cantos y misticismo inicia a las 5:00 pm en punto, la Cruz de San Francisco llega a la primera estación, los laicos, cristianos del seminario y encargados de los templos procesionales esperan las palabras del Arzobispo y de Monseñor para continuar con la segunda caminata después de las 3 estaciones en este punto. A continuación las capillas del recorrido:

Primera Capilla. Jesús es presentado ante Pilatos, ubicada a lado izquierdo del altar.
Segunda Capilla. Jesús con la Cruz a cuestas, ubicada en la librería del atrio.
Tercera Capilla. La Primera Caída, ubicada en el atrio de San Francisco.
Cuarta Capilla. Los Fieles Amantes, ubicada en la Macarena.
Quinta Capilla. El Cirineo, junto a la calle de la amargura.
Sexta Capilla. La Verónica, adjunta a la parroquia de la Cruz.
Séptima Capilla. La Segunda Caída, capilla de plateros.
Octava Capilla. Las Plañideras o las Piadosas, ubicada en el jardín que da acceso al Calvario.
“El calvario” en este espacio se encuentran numerosas capillas y estaciones, representan el espacio extramuros de Jerusalén que Cristo recorre hasta la crucifixión.
Novena Capilla. Tercera Caída, arco de entrada al Monte del Calvario.
Décima Capilla. El Expolio, capilla interior.
Décima Primera Capilla. La Crucifixión, ubicada en la parte superior del cerro o del conjunto, Jesús es clavado en la Cruz.
Décima Segunda Capilla. La Expiración, la más significativa del conjunto, momento máximo de la Pasión de Cristo.
Décimo Tercera Capilla. El Descendimiento, capilla ubicada del lado oriente a la expiración.
Décimo Cuarta Capilla. El Santo Sepulcro.

Twitter: @DanyCaPo

“La memoria de la vista urbana”

La ciudad que se camina, la ciudad que se vive, al ciudad que se recorre entre una perfecta traza urbana también es fotografiada, diferentes miradas y diferentes perspectivas de ver nuestra ciudad y sus grandes monumentos.

La memoria de la vista urbana se compone de pequeños instantes o momentos que son captados por una cámara en una ciudad viva. La gama cultural fotografiable en Puebla es inmensa, la gastronomía poblana, llena de colorido y mucho más que un extraordinario sabor, todos hemos tomado una foto espectacular del chile en nogada o de la famosa orden de chalupas combinadas con salsa verde y roja o las fotos de los dulces típicos poblanos sobre el plato de talavera.

La historia urbana que refleja el como se viven las calles de puebla, quien hace uso del espacio publico, los que lo caminan, los que se manifiestan, los que venden, los que trabajan, lo que se habla y se ve, lo que se vive y como se vive, el carácter urbano desde miles de perspectivas que hacen que un templo, una cornisa, un portón o una casona antigua se vean como el reflejo del ojo de quien lo esta tomando, un apasionado de nuestra cultura.

Podemos tomar fotos de los grandes monumentos que tenemos en la ciudad, con movimiento o sin movimiento pero siempre destacando la majestuosidad de los mismos, los secretos de puebla, elementos en la mira de cualquier ojo y porsupuesto de cualquier cámara, elementos que incluso mucha gente quiere tener en su galería de fotos favoritas. Los famosos hitos para tomarse fotos y ahora compartirlas en las redes sociales, una experiencia personal que sin duda se vuelve un coleccionismo de imágenes para compartir y manifestar el haber estado ahí.

Recorrer las calles de puebla con ojo fotográfico es un verdadero deleite como se dice: “unos buenos zapatos son suficientes para poder recorrer y tomar fotos por el centro histórico de puebla”, un buen recorrido con los ojos bien abiertos para admirar los detalles. Recordemos que una buena mirada crea y nos deja momentos que hacen historia.

Twitter: @DanyCaPo

Los códices y su interpretación

Las historias más antiguas de la humanidad se describen en documentos y memorias que los grupos dejan en pergaminos o códices donde se resaltan algunos de sus triunfos, delimitan territorios, narran una batalla, manifiestan o comprueban pagos o conquistas. En México se les conoce como códices a los mapas, o representaciones pictóricas que manifiestan una idea. En ellos no solo se lee la toponimia o nombre de los lugares, se describe el territorio, cerros, caminos, ríos, montañas, guerras, enfrentamientos, derrotas, formas o modos de vida y diferentes grupos sociales.

La historia, dibujada y vivida funciona o es más bien un documento el cual es plasmado con diferentes técnicas pictóricas sobre lienzos, pergaminos o algunas veces biombos cocidos con fibra de maguey, sobre papel amate o cuero de venado o algún otro animal. Se utilizan plumas especiales para los tipos de pigmentos e incluso un escribano especializado que en este caso es el Tlacuilo, encargado de sembrar las ideas en papel, de realizar los glifos o ideogramas, asesorado por un grupo de personas mayores que sabían lo que tenia que ser representado. En realidad es una composición artística con un mensaje simbólico que puede ser interpretado por expertos en el tema.

Los códices vienen direccionados, manifiestan luchas, contienen símbolos de ubicación, estrellas, elementos de alianza e ideas en base a la vestimenta de los personajes y ahí aparecen por ejemplo: el águila representando a un guerrero, el fuego, el agua, el viento. Los colores aunados a las ideas pictográficas también tienen un símbolo específico que no necesariamente esta en un diccionario, pero con el conjunto de ideas se va detectando.

Los códices guardan secretos, así como secreto también es el lugar donde podemos encontrarlos, algunos se encuentran escondidos en imágenes de mucha importancia, en Cristos caña, o en Santiago apóstol, por ejemplo; esto con la finalidad de que no los destruyeran. Son considerados enciclopedias de la Anahuac con alto valor artístico.

Así la historia del pasado la entendemos como una decisión estratégica del futuro. El dibujo de la memoria es entender que pasa en un territorio, es revivir al pasado mediante interpretaciones y lecturas que nos hablan de un significado de vida.

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El barrio de Analco

Todo en la vida es un secreto, todo en la vida es un pensamiento, todo en la vida se hace y nace con una idea, pero lo más importante es quien lo hace y cómo lo hace, de ahí el dicho que dice “manos mexicanas lo hicieron y manos mexicanas lo deben de proteger”.

Como ya se ha comentado antes Puebla surge como un experimento social, la idea era no asentarse en un lugar donde hubiera indios, por lo que los pocos que había fueron desplazados, se fueron a los pueblos aledaños, alrededor de la traza urbana, del otro lado del río. La identidad colectiva de los indios de barrio se centraba alrededor del santo local, la iglesia o capilla, la cual tendría una función central en la organización social y política.

Analco significa “del otro lado del río” uno de los barrios más antiguos, se dice que su población empezó a surgir debido a la gran cantidad de indios que llegaban con la finalidad de ayudar con la mano de obra en la construcción de la ciudad, dentro de la traza urbana, recordemos que los indios fueron los encargados de su edificación con materiales de la misma zona incluso de las orillas del río de San Francisco.

En 1560 se realiza la construcción de la ermita, posteriormente pasa a ser parroquia a cargo de los franciscanos, en 1640 pasa a manos del clero secular e inicia la construcción del gran retablo dorado. El templo dedicado al Santo Ángel Custodio que conserva dos imágenes muy importantes, la de Jesús de Nazareno y El Señor de las Tres Caídas.

El barrio de Analco es uno de los barrios fundacionales, hoy en día uno de los más conocidos debido a su actividad económica de los fines de semana, aproximadamente 800 vendedores son parte de este grupo que durante años después de desocupar el zócalo y el pasaje de ayuntamiento se establecieron en el parque de Analco, que se encuentra frente al templo. Es impresionante recorrer cada pasillo y topar con la fuente central de un lugar tan famoso y emblemático para nuestra población y para los turistas que disfrutan de un recorrido por el centro histórico, empezando por la majestuosa Catedral, pasando por los sapos hasta llegar al tianguis de Analco. Colores, olores, canastas, velas, tapetes, cuarzos, vestidos y blusas típicas o de manta, dulces y diversas texturas son parte de esta experiencia, la mano artesanal poblana se encuentra ahí en la vendimia desde muy temprano, al igual que la gastronomía típica poblana. Cada artesano, cada vendedor se sienten orgullosos de pertenecer a este tianguis, incluso cuentan estar capacitados para recibir y guiar a los turistas en caso de que les pregunten, cada uno es responsable del trabajo de familias que hay completas para llevar la venta los fines de semana.

Conozcamos la vida de barrio, pongamos en alto y sintámonos orgullosos de la gran labor artesanal que aun tenemos en nuestra ciudad.

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El Carnaval de Puebla

Puebla lugar de costumbres y tradiciones, lugar de gran mezcla sociocultural, historia y antropológica. Contamos con un amplio patrimonio cultural intangible del cual debemos sentirnos orgullos, reconocer y conocer acerca de ello como deber y compromiso para poder difundirlo y así se refuercen como parte de los elementos que dan identidad y sentido de arraigo a nuestra cultura.

El carnaval de Puebla tiene origen en Tlaxcala, evoluciona y se enriquece gracias a la mezcla de dos culturas: la indígena y la europea, las danzas y la música fueron adoptadas y transformadas por los indígenas a partir de los bailes y de la música europea al imitar a los españoles. Una de las expresiones más ricas culturalmente en todos los sentidos, tradiciones que aún guardan secretos y que conservan el misticismo que las hacen únicas, celebraciones que reinventan el territorio barrial en Puebla.

La etnografía y antropología han estudiado este tema profundamente para acercarse al conocimiento e investigación que se requiere, ya que siendo una celebración barrial o territorial los mismos integrantes del carnaval protegen esta festividad ya que tiene un origen generacional probablemente desde los abuelos, quienes también eran Huehues y danzaban por las calles durante esta época hasta antes del viernes santo. Incluso se dice que es la liberación de los sentimientos y acciones hasta llegar al punto máximo que culmina en el último domingo, lleno de música, color, danzas, bebidas tradicionales, comida y vestuarios que distinguen a los que conforman las cuadrillas del carnaval.

El carnaval está compuesto por cuadrillas, estas dependen del barrio o la zona, incluso donde realizan los bailes, por mencionar algunas: la cuadrilla de la 26 oriente o mejor conocida como la original de Xonaca, la real del alto, la de San Bartolo, la del el alto la coyotera, la de la 42 norte de la colonia 10 de mayo entre otras, cada una compuesta por aproximadamente 50 integrantes, cada quien representando a los personajes típicos y sumando en su cierre de carnaval aproximadamente a 4000 espectadores quienes incluso se pueden sumar a las danzas.

Algunos de los personajes representativos son: el Huehue personaje emblemático, la palabra proviene del náhuatl que significa “viejo” o “anciano con conocimiento”, emerge solamente en el tiempo de carnaval, personaje profano, es decir, no religioso, del barrio o pueblo. La Maringuilla, hombres vestidos de mujer cuyo papel es provocar a los Huehues, también hay Maringuillas urbanas quienes actualmente son mujeres. Los Diablos representan el mal, desorden y desenfreno previo a la cuaresma, hay catrines diablos y diablos elegantes que disimulan la maldad con atuendos llamativos. La muñeca representando el bien, sustituye al niño Dios y su danza es al final del repertorio. La careta, sombreros y capas, elementos que componen el vestuario de los integrantes, se bordan durante meses funcionan como lienzo histórico en los que también se representan personajes de la cultura popular.

Se dice que el primer carnaval de Puebla en el área urbana se realiza en el barrio del Alto ya que fue el primer barrio habitado por los carboneros provenientes de Tlaxcala, de aquí se desprenden las distintas cuadrillas que forman parte de la estructura jerárquica, gracias a estas y a las danzas realizadas, se puede transmitir a los otros nuevos integrantes de la ciudad el sentido de barrio. Es importante recordar que el sentido barrial es lo importante al igual que las danzas, y se debe reconocer para poderlo difundir correctamente a la gente de la ciudad.

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El sentido religioso que marcó la identidad poblana

Puebla ciudad de costumbres y tradiciones, de gran arraigo al patrimonio intangible. En los últimos años se ha rescatado junto con la sociedad, la iglesia, las universidades y el propio ayuntamiento municipal el sentido del pensamiento espiritual, lo que hace que se genere en primer lugar un gran conocimiento del significado de la ciudad antigua, el conocimiento de los templos y al mismo tiempo el entendimiento y significado de sus imágenes. Elementos que han funcionado como detonadores que al formar parte de una ciudad en su propio diseño urbano y arquitectónico contengan la presencia de gran espiritualidad. La familia poblana, la sociedad poblana, los que aquí vivimos somos parte de esta suma en todos los sentidos para el rescate de todas estas tradiciones.

Hablamos de las fiestas patronales y de las grandes procesiones donde la convivencia, unión y devoción de miles de personas se da nuevamente en la ciudad. Caminarla en procesión es ir guiando, custodiando una imagen o un símbolo religioso, ir observando la arquitectura y los detalles, templos, balcones decorados, puertas enmarcadas con arreglos florales, calles llenas de color, música y vida.

Los trabajos de nuestros artesanos que nuestros antepasados nos dejaron como un gran legado también son parte de estas tradiciones, el observar el comportamiento de la gente que vive la ciudad y defiende su tradición se ha vuelto un verdadero asombro; por ejemplo los Nazarenos de San José grupo que custodia la imagen del templo que fue catedralicio de los naturales, grandes trabajadores de la cantera, herreros y carpinteros, las monjas de Santa Clara, la sociedad del Carmen, el Señor de las Maravillas que crea y da seguridad a todos los que lo visitan que con su fe concede los milagros que se le piden, la Soledad, San Jerónimo, San Pedro.

Todo ello rodeado de colorido, música, flores, cánticos, de gran fiesta y devoción, y así puebla recupera la procesión de Dolores, la Procesión de Viernes Santo, el Viacrucis que se mantiene vivo de la Nueva España porque tiene sus capillas completas en el área fundacional de la ciudad desde la detención de Cristo hasta la crucifixión, el Corpus Christi. Como dice se dice en la propia sociedad cada iglesia, cada templo, cada orden religiosa, cada santo y cada grupo social es una historia y un arraigo a la poblaneidad, lo que da identidad a la forma de ser de quienes tienen este gran sentido de pertenencia.

Fotos: @DanyCaPo

Los barrios fundacionales

Nace el Huitzilapan, del otro lado del río donde habitan los colibríes, en un contexto verde, junto a lagos y manantiales, junto al cerro de Acueyamatepec (donde la tierra colorea) y lo que hoy conocemos como el cerro de Loreto y Guadalupe, junto a Centepec (el de maíz) hoy cerro de San Juan o La Paz. Surgen los barrios, conformados auténticamente, poblaciones pequeñas nacidas de la fusión española e indígena, separados por áreas de cultivo y huertas de la gran ciudad. Este lugar se diferencia del Cuetlaxcoapan (lugar donde cambian de piel las víboras, del agua que huele a azufre del otro lado del río), la ciudad española desarrollaba un sistema urbano renacentista, otro régimen social, nuevas costumbres, nueva arquitectura, y vida social, pero dependiente de los pueblos del Huitzilapan.

Los barrios indígenas, donde aún se conservan las nobles tradiciones de la sociedad desde hace casi 487 años, resultado de un diferente panorama social y urbano el cual proporciona variedad de formas, materiales y colores de los productos de mano artesanal, algunos de los que hoy en día podemos aún disfrutar por ejemplo: en el barrio de la luz la alfarería o la vidriería, en otros, los lienzos de algodón, sombreros, jabón, pieles y la abundante producción de cuero de chivo. Los primeros indígenas que vinieron a la construcción de la ciudad eran de Tlaxacala, Cholula, Tepeaca y Huejotzingo, se asentaron del otro lado del Río Almoloya o San Francisco, como también le llamó una de las primeras órdenes en llegar a la ciudad; los franciscanos.

Los principales barrios indígenas fueron los siguientes: Tlaxcaltecapan o San Juan del Río, Analco, Santiago, San Pablo de los Naturales o San Pablo de los Frailes, San Sebastián, Santa Ana y Xonacatepec. Cada grupo mantuvo sus festividades, urbanismo, organización, actividades económicas, formas de construcción, mitos y leyendas.

El vecindario hoy en día celebra sus fiestas, danzas y vestimenta la cual refleja el colorido de sus casas y patios y fachadas, elementos que son un gran legado patrimonial cultural tangible e intangible del cual tenemos una gran responsabilidad por conservar y custodiar para que futuras generaciones lo puedan conocer y disfrutar. Ese patrimonio inmaterial que ha sido transmitido de generación en generación mediante un sentimiento de identidad y respeto de la diversidad y creatividad humana. Por esta razones Puebla se considera como un ciudad basada en el arte de los pueblos que la erigieron, arte que resulta de un conjunto de imágenes y vivencias en el transcurso vivo de su historia.

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El Barrio del Artista

Los Artistas, pintores, escultores, los que plasman con su puño y arte la historia, descubren y redescubren las imágenes de la humanidad a través del tiempo. Existe un lugar dedicado a poder ver un conjunto de experiencias de forma plástica y es justo en el centro histórico de Puebla, “El Barrio del Artista” ubicado en la 8 Norte entre 4 y 6 Oriente, un corredor lleno de expresión y arte, un espacio libre a los que gustan de caminar por nuestras calles, un espacio donde puedes disfrutar de un buen café, una buena comida típica poblana y hasta una tarde bohemia de música a la sombra de los árboles.

Cuántos secretos encerrará el barrio del artista con las múltiples generaciones que han pasado por los estudios que ahí se encuentran, grandes maestros que aún conforman ese grupo unido de gente que busca la expresión de la experiencia. Un gran ejemplo es el Maestro Aurelio Leonor quien ocupa el estudio número 12, disfruta los días pintando y representando la historia de nuestra Puebla, de sus personajes con grandes retratos que logran reflejar la perfecta expresión. El maestro nos platica que los sentimientos se reflejan porque cada acción esta llena de energía que brota en cada pincel, de forma poética nos dice que: el artista es un ser privilegiado ya que logra capturar mediante la observación la esencia y magia para volverla una crónica en lienzo.

El Barrio se fundó en 1940 y desde ahí cuando por iniciativa de José y Ángel Márquez Figueroa maestros de Bellas Artes, se crea un espacio para la expresión y arte donde innumerables artistas también han expuesto en la galería José Luis Rodríguez Alconedo, donde por medio del color también se han plasmado pensamientos y sentimientos de los maestros del arte.

La sensibilidad se adquiere viviendo como queremos vivir, expresando lo que queremos expresar y observando las grandes bellezas que tenemos en nuestra ciudad, y tenemos un espacio de libre expresión artística del cual podemos disfrutar y sentirnos orgullosos.

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Caminando y viviendo el Centro Histórico de Puebla

Tenemos una ciudad viva, un centro histórico vivo, una historia viva y gente que vive y comparte el recorrer todas las calles de una traza única reconocida a nivel internacional por su gran planeación y perfección. Entre templos que cobijan y hacen más cálido nuestro centro histórico, parques llenos de gente vendiendo o platicando, niños corriendo o gritando, vendedores de globos, turistas admirados por las perspectivas urbanas y la belleza de las cúpulas. Estos relatos de lo que pasa en las calles de Puebla son las nuevas historias que van generando más secretos de nuestra misteriosa ciudad.

Cuantas personas mayores nos han contado su versión de las calles de abajo, la versión de los túneles en las escuelas, conventos o incluso debajo de sus casa, realmente un deleite ser partícipe de estas historias, de estos secretos que se van descubriendo poco a poco. No podemos olvidar las historias de las famosas vueltas para encontrar pareja sobre los portales o el típico “a qué hora sales por el pan” en la vida de barrio. Recordemos que el Centro Histórico comprende una maravillosa, rica y tradicional vida de barrios, sabores, colores, calles empedradas que apantallan a cualquier foráneo y a cualquier local, lugares que ahora podemos revivir y disfrutar para poder entender donde se fundó esta gran ciudad.

Las calles anchas, las calles angostas, la calle de los mamoneros, la calle de los alfareros, las calles de sol, las calles de sombra, las calles hablan, las calles nos revelan un estilo de vida. Caminar las calles se ha vuelto un ejercicio interminable e invaluable de observación para quienes gustan de la cultura, el urbanismo, la arquitectura y sobre todo del gran valor de los detalles, algunos imposibles de mencionar serían: la argamasa de la casa de alfeñique y sus peculiares formas barrocas, las puertas de acceso a las grandes casas estilo francés, la herrería de los balcones circulares, el famoso petatillo. Los pináculos de las balaustradas y las variadas torres y portadas de los templos de diferentes estilos.

Caminar y vivir el centro histórico admirando cada fachada arquitectónica que compone la zona de monumentos y entendiendo que tenemos un vasto y rico patrimonio que conocer, conservar y difundir.

@DanyCaPo

Fotos: @grs1022

El origen de Los Secretos de Puebla

Hace tres años la leyenda se hizo realidad, un descubrimiento salió a la luz, las calles de abajo, los túneles secretos de los mitos, la historia del pasado. Las obras del gobierno del estado al integrar proyectos de movilidad en el boulevard 5 de mayo y el área de San Francisco dejaron a la luz algo que durante mucho tiempo se había sólo platicado por generaciones. Se descubren parte de redes subterráneas de túneles y el mito se vuelve una realidad.

Se integra un grupo interdisciplinario mejor llamado Comité Técnico de Investigación, donde investigadores, historiadores, arquitectos, ingenieros, arqueólogos y conocedores del tema junto con el gobierno del federal, estatal y municipal desarrolla un proyecto avalado y apoyado por el gobierno estatal y municipal llamado Los Secretos de Puebla.

Comenzando con el descubrimiento del Puente de Bubas sobre lo que fue el Río de San Francisco, abierto al público desde hace dos años, los lavaderos de Almoloya como legado de una gran actividad por parte de las mujeres en la zona fundacional y el pasaje 5 de mayo, cuya importancia ha sido nicho de noticias y artículos a nivel internacional, dada su importancia ha ido creciendo y la investigación la han continuado para poder dar testigo de lo descubierto.

Alrededor de estos conceptos o secretos descubiertos existe un concepto de vida, gracias a ellos podemos entender y mantener nuestra historia hasta la actualidad, el conocimiento de la historia de Puebla desde la fundación hasta nuestros días. Los barrios, arrabales, los artesanos, la sociedad civil, comerciantes, las fiestas, gastronomía, tradiciones y las calles, son un gran complejo de arquitectura del pasado que hoy en día se han convertido en el legado histórico más valioso de nuestra ciudad.

@DanyCaPo

Puente de Bubas

Fue en 1682 cuando se fundó el Hospital de Bubas por Anastasio Luis Salcedo Coronel y Benavides, llamado así para el control de sanidad para todo aquél que entraba a la ciudad española: la Puebla antigua. Su función principal fue la de controlar la enfermedad de la fiebre bubónica dentro de Puebla y curar a aquellos que la padecieran, he de allí su nombre “Bubas”.

Lo que hoy es el Centro Comercial Paseo de San Francisco es donde se ubicaba antiguamente el hospital. Ahora bien, con el propósito de lograr enlazar la ciudad de Puebla con el hospital, se construyó un puente sobre el río San Francisco; al que ahora conocemos como “Puente de Bubas” sobre la avenida 2 Oriente, esquina Boulevard 5 de Mayo, y es subterráneo. Sin embargo, con el paso del tiempo adquirió algunos otros nombres como “la Puente nueva del Río de San Francisco”, o en mención de algunos personajes relevantes de la ciudad, “Puente Apresa” o “Puente Carrillo” (Secretaría de Cultura y Turismo del Estado de Puebla, 2016).

Así mismo, en el puente se encontraba un escudo, tallado en piedra, de la ciudad de Puebla, mismo que fue asignado por la corona española en 1790; y una vez que se cruzaba se entendía que se ingresaba al lado español; por lo general, quienes entraban pertenecían a una clase social más baja a quienes pertenecían dentro de la ciudad. El escudo fue rescatado en el 2002 y conservado en el Teatro Principal; no obstante, una vez restaurado el Puente de Bubas regresó a su sitio correspondiente.

El puente de Bubas, así como muchas otras de nuestras riquezas históricas, estuvo escondido. Comenzó únicamente los restos de lo que era un puente; pero, después de escarbar entre la oscuridad y la cloaca, descubrieron el túnel que hoy en día está abierto al público en general (Puebla Canal, 2016). Igualmente, forma una parte esencial de los “Secretos de Puebla” pues exhorta a los visitantes —y a nosotros los poblanos— a conocer nuestra historia, y todo aquello que estuvo —y está— escondido a nuestros ojos, pero forjó el lugar que ahora conocemos.

Twitter: DanyCaPo
Fotos: Guillermo Reynoso

Referencias

Secretos de Puebla – Puente de Bubas. Youtube video. Canal Puebla. 18 de marzo 2016. https://www.youtube.com/watch?v=ADDv3zY9ee4

H. Ayuntamiento de Puebla. 2014. Secretos de Puebla, Puente de Bubas. Obtenido el 14 de diciembre de http://www.imacp.gob.mx/espacios-imacp/otros-espacios/item/2883-secretos-de-puebla-puente-de-bubas