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El Carnaval de Puebla

Puebla lugar de costumbres y tradiciones, lugar de gran mezcla sociocultural, historia y antropológica. Contamos con un amplio patrimonio cultural intangible del cual debemos sentirnos orgullos, reconocer y conocer acerca de ello como deber y compromiso para poder difundirlo y así se refuercen como parte de los elementos que dan identidad y sentido de arraigo a nuestra cultura.

El carnaval de Puebla tiene origen en Tlaxcala, evoluciona y se enriquece gracias a la mezcla de dos culturas: la indígena y la europea, las danzas y la música fueron adoptadas y transformadas por los indígenas a partir de los bailes y de la música europea al imitar a los españoles. Una de las expresiones más ricas culturalmente en todos los sentidos, tradiciones que aún guardan secretos y que conservan el misticismo que las hacen únicas, celebraciones que reinventan el territorio barrial en Puebla.

La etnografía y antropología han estudiado este tema profundamente para acercarse al conocimiento e investigación que se requiere, ya que siendo una celebración barrial o territorial los mismos integrantes del carnaval protegen esta festividad ya que tiene un origen generacional probablemente desde los abuelos, quienes también eran Huehues y danzaban por las calles durante esta época hasta antes del viernes santo. Incluso se dice que es la liberación de los sentimientos y acciones hasta llegar al punto máximo que culmina en el último domingo, lleno de música, color, danzas, bebidas tradicionales, comida y vestuarios que distinguen a los que conforman las cuadrillas del carnaval.

El carnaval está compuesto por cuadrillas, estas dependen del barrio o la zona, incluso donde realizan los bailes, por mencionar algunas: la cuadrilla de la 26 oriente o mejor conocida como la original de Xonaca, la real del alto, la de San Bartolo, la del el alto la coyotera, la de la 42 norte de la colonia 10 de mayo entre otras, cada una compuesta por aproximadamente 50 integrantes, cada quien representando a los personajes típicos y sumando en su cierre de carnaval aproximadamente a 4000 espectadores quienes incluso se pueden sumar a las danzas.

Algunos de los personajes representativos son: el Huehue personaje emblemático, la palabra proviene del náhuatl que significa “viejo” o “anciano con conocimiento”, emerge solamente en el tiempo de carnaval, personaje profano, es decir, no religioso, del barrio o pueblo. La Maringuilla, hombres vestidos de mujer cuyo papel es provocar a los Huehues, también hay Maringuillas urbanas quienes actualmente son mujeres. Los Diablos representan el mal, desorden y desenfreno previo a la cuaresma, hay catrines diablos y diablos elegantes que disimulan la maldad con atuendos llamativos. La muñeca representando el bien, sustituye al niño Dios y su danza es al final del repertorio. La careta, sombreros y capas, elementos que componen el vestuario de los integrantes, se bordan durante meses funcionan como lienzo histórico en los que también se representan personajes de la cultura popular.

Se dice que el primer carnaval de Puebla en el área urbana se realiza en el barrio del Alto ya que fue el primer barrio habitado por los carboneros provenientes de Tlaxcala, de aquí se desprenden las distintas cuadrillas que forman parte de la estructura jerárquica, gracias a estas y a las danzas realizadas, se puede transmitir a los otros nuevos integrantes de la ciudad el sentido de barrio. Es importante recordar que el sentido barrial es lo importante al igual que las danzas, y se debe reconocer para poderlo difundir correctamente a la gente de la ciudad.

Twitter: @DanyCaPo

El sentido religioso que marcó la identidad poblana

Puebla ciudad de costumbres y tradiciones, de gran arraigo al patrimonio intangible. En los últimos años se ha rescatado junto con la sociedad, la iglesia, las universidades y el propio ayuntamiento municipal el sentido del pensamiento espiritual, lo que hace que se genere en primer lugar un gran conocimiento del significado de la ciudad antigua, el conocimiento de los templos y al mismo tiempo el entendimiento y significado de sus imágenes. Elementos que han funcionado como detonadores que al formar parte de una ciudad en su propio diseño urbano y arquitectónico contengan la presencia de gran espiritualidad. La familia poblana, la sociedad poblana, los que aquí vivimos somos parte de esta suma en todos los sentidos para el rescate de todas estas tradiciones.

Hablamos de las fiestas patronales y de las grandes procesiones donde la convivencia, unión y devoción de miles de personas se da nuevamente en la ciudad. Caminarla en procesión es ir guiando, custodiando una imagen o un símbolo religioso, ir observando la arquitectura y los detalles, templos, balcones decorados, puertas enmarcadas con arreglos florales, calles llenas de color, música y vida.

Los trabajos de nuestros artesanos que nuestros antepasados nos dejaron como un gran legado también son parte de estas tradiciones, el observar el comportamiento de la gente que vive la ciudad y defiende su tradición se ha vuelto un verdadero asombro; por ejemplo los Nazarenos de San José grupo que custodia la imagen del templo que fue catedralicio de los naturales, grandes trabajadores de la cantera, herreros y carpinteros, las monjas de Santa Clara, la sociedad del Carmen, el Señor de las Maravillas que crea y da seguridad a todos los que lo visitan que con su fe concede los milagros que se le piden, la Soledad, San Jerónimo, San Pedro.

Todo ello rodeado de colorido, música, flores, cánticos, de gran fiesta y devoción, y así puebla recupera la procesión de Dolores, la Procesión de Viernes Santo, el Viacrucis que se mantiene vivo de la Nueva España porque tiene sus capillas completas en el área fundacional de la ciudad desde la detención de Cristo hasta la crucifixión, el Corpus Christi. Como dice se dice en la propia sociedad cada iglesia, cada templo, cada orden religiosa, cada santo y cada grupo social es una historia y un arraigo a la poblaneidad, lo que da identidad a la forma de ser de quienes tienen este gran sentido de pertenencia.

Fotos: @DanyCaPo

Los barrios fundacionales

Nace el Huitzilapan, del otro lado del río donde habitan los colibríes, en un contexto verde, junto a lagos y manantiales, junto al cerro de Acueyamatepec (donde la tierra colorea) y lo que hoy conocemos como el cerro de Loreto y Guadalupe, junto a Centepec (el de maíz) hoy cerro de San Juan o La Paz. Surgen los barrios, conformados auténticamente, poblaciones pequeñas nacidas de la fusión española e indígena, separados por áreas de cultivo y huertas de la gran ciudad. Este lugar se diferencia del Cuetlaxcoapan (lugar donde cambian de piel las víboras, del agua que huele a azufre del otro lado del río), la ciudad española desarrollaba un sistema urbano renacentista, otro régimen social, nuevas costumbres, nueva arquitectura, y vida social, pero dependiente de los pueblos del Huitzilapan.

Los barrios indígenas, donde aún se conservan las nobles tradiciones de la sociedad desde hace casi 487 años, resultado de un diferente panorama social y urbano el cual proporciona variedad de formas, materiales y colores de los productos de mano artesanal, algunos de los que hoy en día podemos aún disfrutar por ejemplo: en el barrio de la luz la alfarería o la vidriería, en otros, los lienzos de algodón, sombreros, jabón, pieles y la abundante producción de cuero de chivo. Los primeros indígenas que vinieron a la construcción de la ciudad eran de Tlaxacala, Cholula, Tepeaca y Huejotzingo, se asentaron del otro lado del Río Almoloya o San Francisco, como también le llamó una de las primeras órdenes en llegar a la ciudad; los franciscanos.

Los principales barrios indígenas fueron los siguientes: Tlaxcaltecapan o San Juan del Río, Analco, Santiago, San Pablo de los Naturales o San Pablo de los Frailes, San Sebastián, Santa Ana y Xonacatepec. Cada grupo mantuvo sus festividades, urbanismo, organización, actividades económicas, formas de construcción, mitos y leyendas.

El vecindario hoy en día celebra sus fiestas, danzas y vestimenta la cual refleja el colorido de sus casas y patios y fachadas, elementos que son un gran legado patrimonial cultural tangible e intangible del cual tenemos una gran responsabilidad por conservar y custodiar para que futuras generaciones lo puedan conocer y disfrutar. Ese patrimonio inmaterial que ha sido transmitido de generación en generación mediante un sentimiento de identidad y respeto de la diversidad y creatividad humana. Por esta razones Puebla se considera como un ciudad basada en el arte de los pueblos que la erigieron, arte que resulta de un conjunto de imágenes y vivencias en el transcurso vivo de su historia.

Twitter: @DanyCaPo

El Barrio del Artista

Los Artistas, pintores, escultores, los que plasman con su puño y arte la historia, descubren y redescubren las imágenes de la humanidad a través del tiempo. Existe un lugar dedicado a poder ver un conjunto de experiencias de forma plástica y es justo en el centro histórico de Puebla, “El Barrio del Artista” ubicado en la 8 Norte entre 4 y 6 Oriente, un corredor lleno de expresión y arte, un espacio libre a los que gustan de caminar por nuestras calles, un espacio donde puedes disfrutar de un buen café, una buena comida típica poblana y hasta una tarde bohemia de música a la sombra de los árboles.

Cuántos secretos encerrará el barrio del artista con las múltiples generaciones que han pasado por los estudios que ahí se encuentran, grandes maestros que aún conforman ese grupo unido de gente que busca la expresión de la experiencia. Un gran ejemplo es el Maestro Aurelio Leonor quien ocupa el estudio número 12, disfruta los días pintando y representando la historia de nuestra Puebla, de sus personajes con grandes retratos que logran reflejar la perfecta expresión. El maestro nos platica que los sentimientos se reflejan porque cada acción esta llena de energía que brota en cada pincel, de forma poética nos dice que: el artista es un ser privilegiado ya que logra capturar mediante la observación la esencia y magia para volverla una crónica en lienzo.

El Barrio se fundó en 1940 y desde ahí cuando por iniciativa de José y Ángel Márquez Figueroa maestros de Bellas Artes, se crea un espacio para la expresión y arte donde innumerables artistas también han expuesto en la galería José Luis Rodríguez Alconedo, donde por medio del color también se han plasmado pensamientos y sentimientos de los maestros del arte.

La sensibilidad se adquiere viviendo como queremos vivir, expresando lo que queremos expresar y observando las grandes bellezas que tenemos en nuestra ciudad, y tenemos un espacio de libre expresión artística del cual podemos disfrutar y sentirnos orgullosos.

Twitter: @DanyCaPo

Caminando y viviendo el Centro Histórico de Puebla

Tenemos una ciudad viva, un centro histórico vivo, una historia viva y gente que vive y comparte el recorrer todas las calles de una traza única reconocida a nivel internacional por su gran planeación y perfección. Entre templos que cobijan y hacen más cálido nuestro centro histórico, parques llenos de gente vendiendo o platicando, niños corriendo o gritando, vendedores de globos, turistas admirados por las perspectivas urbanas y la belleza de las cúpulas. Estos relatos de lo que pasa en las calles de Puebla son las nuevas historias que van generando más secretos de nuestra misteriosa ciudad.

Cuantas personas mayores nos han contado su versión de las calles de abajo, la versión de los túneles en las escuelas, conventos o incluso debajo de sus casa, realmente un deleite ser partícipe de estas historias, de estos secretos que se van descubriendo poco a poco. No podemos olvidar las historias de las famosas vueltas para encontrar pareja sobre los portales o el típico “a qué hora sales por el pan” en la vida de barrio. Recordemos que el Centro Histórico comprende una maravillosa, rica y tradicional vida de barrios, sabores, colores, calles empedradas que apantallan a cualquier foráneo y a cualquier local, lugares que ahora podemos revivir y disfrutar para poder entender donde se fundó esta gran ciudad.

Las calles anchas, las calles angostas, la calle de los mamoneros, la calle de los alfareros, las calles de sol, las calles de sombra, las calles hablan, las calles nos revelan un estilo de vida. Caminar las calles se ha vuelto un ejercicio interminable e invaluable de observación para quienes gustan de la cultura, el urbanismo, la arquitectura y sobre todo del gran valor de los detalles, algunos imposibles de mencionar serían: la argamasa de la casa de alfeñique y sus peculiares formas barrocas, las puertas de acceso a las grandes casas estilo francés, la herrería de los balcones circulares, el famoso petatillo. Los pináculos de las balaustradas y las variadas torres y portadas de los templos de diferentes estilos.

Caminar y vivir el centro histórico admirando cada fachada arquitectónica que compone la zona de monumentos y entendiendo que tenemos un vasto y rico patrimonio que conocer, conservar y difundir.

@DanyCaPo

Fotos: @grs1022

El origen de Los Secretos de Puebla

Hace tres años la leyenda se hizo realidad, un descubrimiento salió a la luz, las calles de abajo, los túneles secretos de los mitos, la historia del pasado. Las obras del gobierno del estado al integrar proyectos de movilidad en el boulevard 5 de mayo y el área de San Francisco dejaron a la luz algo que durante mucho tiempo se había sólo platicado por generaciones. Se descubren parte de redes subterráneas de túneles y el mito se vuelve una realidad.

Se integra un grupo interdisciplinario mejor llamado Comité Técnico de Investigación, donde investigadores, historiadores, arquitectos, ingenieros, arqueólogos y conocedores del tema junto con el gobierno del federal, estatal y municipal desarrolla un proyecto avalado y apoyado por el gobierno estatal y municipal llamado Los Secretos de Puebla.

Comenzando con el descubrimiento del Puente de Bubas sobre lo que fue el Río de San Francisco, abierto al público desde hace dos años, los lavaderos de Almoloya como legado de una gran actividad por parte de las mujeres en la zona fundacional y el pasaje 5 de mayo, cuya importancia ha sido nicho de noticias y artículos a nivel internacional, dada su importancia ha ido creciendo y la investigación la han continuado para poder dar testigo de lo descubierto.

Alrededor de estos conceptos o secretos descubiertos existe un concepto de vida, gracias a ellos podemos entender y mantener nuestra historia hasta la actualidad, el conocimiento de la historia de Puebla desde la fundación hasta nuestros días. Los barrios, arrabales, los artesanos, la sociedad civil, comerciantes, las fiestas, gastronomía, tradiciones y las calles, son un gran complejo de arquitectura del pasado que hoy en día se han convertido en el legado histórico más valioso de nuestra ciudad.

@DanyCaPo

Puente de Bubas

Fue en 1682 cuando se fundó el Hospital de Bubas por Anastasio Luis Salcedo Coronel y Benavides, llamado así para el control de sanidad para todo aquél que entraba a la ciudad española: la Puebla antigua. Su función principal fue la de controlar la enfermedad de la fiebre bubónica dentro de Puebla y curar a aquellos que la padecieran, he de allí su nombre “Bubas”.

Lo que hoy es el Centro Comercial Paseo de San Francisco es donde se ubicaba antiguamente el hospital. Ahora bien, con el propósito de lograr enlazar la ciudad de Puebla con el hospital, se construyó un puente sobre el río San Francisco; al que ahora conocemos como “Puente de Bubas” sobre la avenida 2 Oriente, esquina Boulevard 5 de Mayo, y es subterráneo. Sin embargo, con el paso del tiempo adquirió algunos otros nombres como “la Puente nueva del Río de San Francisco”, o en mención de algunos personajes relevantes de la ciudad, “Puente Apresa” o “Puente Carrillo” (Secretaría de Cultura y Turismo del Estado de Puebla, 2016).

Así mismo, en el puente se encontraba un escudo, tallado en piedra, de la ciudad de Puebla, mismo que fue asignado por la corona española en 1790; y una vez que se cruzaba se entendía que se ingresaba al lado español; por lo general, quienes entraban pertenecían a una clase social más baja a quienes pertenecían dentro de la ciudad. El escudo fue rescatado en el 2002 y conservado en el Teatro Principal; no obstante, una vez restaurado el Puente de Bubas regresó a su sitio correspondiente.

El puente de Bubas, así como muchas otras de nuestras riquezas históricas, estuvo escondido. Comenzó únicamente los restos de lo que era un puente; pero, después de escarbar entre la oscuridad y la cloaca, descubrieron el túnel que hoy en día está abierto al público en general (Puebla Canal, 2016). Igualmente, forma una parte esencial de los “Secretos de Puebla” pues exhorta a los visitantes —y a nosotros los poblanos— a conocer nuestra historia, y todo aquello que estuvo —y está— escondido a nuestros ojos, pero forjó el lugar que ahora conocemos.

Twitter: DanyCaPo
Fotos: Guillermo Reynoso

Referencias

Secretos de Puebla – Puente de Bubas. Youtube video. Canal Puebla. 18 de marzo 2016. https://www.youtube.com/watch?v=ADDv3zY9ee4

H. Ayuntamiento de Puebla. 2014. Secretos de Puebla, Puente de Bubas. Obtenido el 14 de diciembre de http://www.imacp.gob.mx/espacios-imacp/otros-espacios/item/2883-secretos-de-puebla-puente-de-bubas

Puebla, 30 años como Ciudad Patrimonio del Mundo

Puebla, Patrimonio Mundial desde el 11 de Diciembre de 1987, orgullosa de sus tradiciones, armonía, de su legado indiscutible y sus monumentos históricos y artísticos.

Hace 30 años un grupo de poblanos, entre sociedad y gobiernos federal, estatal y municipal, plantearon una gran estrategia, defender y revalorizar el patrimonio de la ciudad. Puebla había caído en la anarquía, ambulantes, tráfico de líneas de autobuses que invadían las calles, destrucción del patrimonio para bodegas y estacionamientos, deterioro de la infraestructura, abandono por parte de los habitantes de la ciudad hacia la periferia, saturación de anuncios marquesinas y lo peor la sociedad ya no reconocía al centro histórico como parte de su historia y orgullo fundacional.

Esta problemática se presenta en un foro primero en la ciudad de Berlín en 1984 y después de tres años de lucha para reconocer el patrimonio poblano a nivel internacional se logra que la convención de París de la Unesco voltee sus ojos y clasifique a Puebla junto con otras ciudades y centro prehispánicos y ecológicos de México como patrimonio mundial, así México por primera vez en su historia pertenece a una red de ciudades y de sitios que ya no solo son de interés cultural y de entendimiento de sus habitantes si no son representativos de las culturad de la humanidad, a partir de ese momento los poblanos nos volvemos responsables de la integridad de nuestro patrimonio para dejarlo como testigo de la historia para las generaciones futuras.

Pese a los fenómenos naturales que han dificultado la conservación del patrimonio y edificaciones protegidas se han impulsado proyectos de vivienda y accesibilidad perimetral que permitan preservar nuestro gran orgullo como poblanos. La ciudad renació gracias al trabajo integral de todos los que aquí vivimos, gracias al cariño por nuestro patrimonio, por sentirnos identificados y con gran sentido de pertenencia. Nuestra responsabilidad de proteger los monumentos prevalece y se vuelve aún más fuerte.

Gracias al impulso y fuerza de los poblanos, nuestro patrimonio seguirá consolidándose como uno de los más importantes del mundo.

Twitter: DanyCaPo
Foto: Es Imagen / José Castañares

Puebla, una ciudad fabril

Desde antes de la fundación de Puebla los grupos que habitaron el territorio se conformaron gracias a las especialidades de realización de diferentes actividades humanas, así nace el curandero, el artesano, la cocinera, el fabricante de vestido, de carpintería y de todos los elementos que en un momento dado conformaron a una sociedad y muchos secretos se dieron con los mismos elementos de la naturaleza acueductos en la tierra, trincheras en la piedra, hornos para la cerámica, las famosas curtidurías para limpieza de pieles.

Puebla se convierte en un paso obligado entre el Puerto de Veracruz y el sureste de la Nueva España lo que beneficia para el flujo económico. Los primeros asentamientos fueron junto al Río de San Francisco, después sobre el Río Atoyac, rastreados 30 molinos en esta área desde el siglo XVII para después dar paso a la Industria Textil en el siglo XIX con la inauguración de la fábrica “La Constancia Mexicana”, primera en utilizar máquinas automáticas para la fabricación de telas.

La economía poblana no hubiera sido lo mismo sin este desarrollo industrial, durante este florecimiento la producción, el abasto y los precios eran normados e integrados a las ordenanzas por medio del ayuntamiento.

Hoy en día entendemos que la reutilización de los espacios fabriles se ha transformado y se ha interpretado de diferentes maneras, entender el uso del espacio arquitectónico como lo fue en su momento es parte de entender cómo es que se fue convirtiendo en nuestro patrimonio.

Las necesidades actuales nos exigen una puesta en valor para poder entender esta época industrial de la cual pocos vestigios quedan, han sido estudiados algunos como es el caso de la Zona de San Francisco pero es necesario abrirlo al turismo y usos recreativos que fomenten el entendimiento de la Puebla Ciudad Fabril.

Twitter: @DanyCaPo

Los secretos de Puebla en la artesanía poblana

Uno de los proyectos para la construcción de la ciudad más importantes que implementó la corona española fue el respeto a la mano de obra especializada, para ello el cabildo generó en las mismas ordenanzas de la ciudad; la existencia de los gremios, con la finalidad de defender las actividades de cada uno de ellos. Canteros, herreros, ladrilleros, aparejadores, yeseros, alfareros, carpinteros, alarifes entre otros, hicieron que la ciudad floreciera manteniendo su tradición y sus recetas de la forma de hacer las cosas durante muchos siglos, por ello este gran conocimiento se transmitió y se sigue transmitiendo de generación en generación.

Lo más importante dentro del conocimiento es el trabajo y el uso de los materiales, analicemos, pensemos y entendamos que tenemos una riqueza no sólo referente al tema del patrimonio intangible por ser estas costumbres familiares por generaciones.

Existen formas, detalles, sincronías que se conforman entre la tierra, adobe, ladrillo, herrería, cal, mampostería, barro, pintura, escultura y argamasa, elementos que nos han permitido a través del tiempo ir creando lo que hoy valoramos como el patrimonio en el que vivimos.

Con la finalidad de entender la trascendencia de la artesanía en Puebla desde la fundación ponemos de ejemplo el Taller o Casa de Don Ángel Cortés, alfarero del Barrio de la Luz, nieto de Miguel Cortés quien murió a los 99 años y toda su vida fue alfarero y le enseño esta gran labor, la herencia viene desde hace casi 500 años, su trayectoria como alfarero inicio a los 5 años y lleva 64 años levantándose todos los días a las 4:00am o 5:00 am para empezar a trabajar el barro traído de Amozoc.

El trabajo realizado es delicado y de mucha dedicatoria ya que por 400 o 500 kilos de barro se tiene que pisar y hacer la danza del barro durante 2 horas para que quede en el perfecto estado de uso.

Este puede ser un caso de muchos que aún desconocemos y que si no demostramos que existen su permanencia puede estar en peligro. En necesario reconocerlos y darles un lugar, asesorarlos para que puedan comerciar su producto y por supuesto de forma individual promoverlos y consumir local.

Twitter: @DanyCaPo

Los lavaderos de Almoloya

En la historia de la humanidad uno de los factores de vida es y será el agua, medio de subsistencia para cualquier tipo de vida sea vegetal, humana o animal, pero además de ser parte importante de la composición de nuestros cuerpos es fundamental para el servicio de vida y asentamientos poblacionales en muchos conceptos.

La utilizamos en el hogar, para la limpieza de cualquier espacio, pero en la antigüedad su uso era exclusivo, desde el nacimiento de las ciudades pueblos o aldeas, el agua y su uso se normó y legisló, se dieron y siguieron ordenanzas para la forma de utilización, y una de ellas fue para la sanidad.

Los ríos que se canalizaron, sus vertientes, acueductos y fuentes eran regulados por las autoridades, posteriormente se empezó a utilizar en palacios, hospitales, casas consistoriales o que pertenecían a la iglesia y fuentes públicas, el servicio lo cobraban los aguadores, las raciones para el uso doméstico eran muy pequeños y no se permitía su contaminación.

En Puebla, lugar privilegiado del agua, surgen borbotones quizá por las corrientes subterráneas de los volcanes que posteriormente se llamaron manantiales, uno de los más importantes de los muchos de la ciudad fue el del Almoloya, ahí se establecieron las lavanderas o el sitio de la limpia de ropa en la zona de San Francisco, brotaba el agua limpia y transparente en canales que se dirigían a las huertas y bebederos de caballos, ahí fue donde se formó uno de los gremios más fuertes de mujeres del siglo XVII, por horas y horarios establecidos lavaron la ropa de la comunidad, los utensilios de trabajo y hasta en un costado las carretas, fueron ricas y fundaron el templo de la Cruz Balvanera que era parte del vía crucis.

Cuenta la leyenda que lavaban la ropa de los poblanos desde virreyes y gente de barrio y conocían las historias de cada uno de los personajes importantes, mandaron a hacer sus aposentos para no asolearse, compraron los terrenos de junto, la famosa plaza de la amargura donde contaban sus historias y penas y tendían la ropa, cuando lavaban no hablaban pero cuando tendían y platicaban es donde surge el famoso chisme poblano.

Lo importante era que fueron ingenieras en cuanto al sistema hidráulico, nunca contaminaron el agua, tenían canales de agua sucia y agua limpia y sabían perfectamente el funcionamiento de los lavaderos.

Así fue el desarrollo de los famosos lavaderos que mantuvieron ese sistema hasta 1960, fue cambiando de organización y dejaron de funcionar en 1994 para pasar a ser historia, la famosa historia de los lavaderos de Almoloya, plaza de la amargura y el chisme poblano.

Twitter: @ DanyCaPo

Los secretos de Puebla

Todos guardamos algun secreto y Puebla en sus casí cinco siglos no podría ser la excepción.

En la Puebla Ciudad de los Ángeles, Ciudad de Zaragoza, Ciudad de los Serdán, Ciudad del Progreso, siempre han existido leyendas narraciones y supuestos comentarios de la forma de ser de la sociedad, ello ha influido en las pláticas de familia, en las pláticas de amigos y en las discusiones de los barrios de las colonias y del propio centro histórico.

Las historias de hace más de 300 años, Los Secretos de Puebla, ahora esas historias o relatos, hipótesis planteadas por la sociedad se van haciendo realidad, los descubrimientos fortuitos de la existencia de construcciones, caminos subterráneos y detalles de vida nos abren un nuevo entendimiento para conocer y reconocer las formas de vida que se han tenido en el territorio poblano.

La excavación arqueológica para la realización de un paso a desnivel abrió el camino para que investigadores, técnicos y autoridades empezaran un gran proyecto, el proyecto de Los Secretos de Puebla, espacios construídos en el subsuelo de la ciudad de gran magnificencia, valor técnico, estético y patrimonial. Aquellas historias y pláticas de los tatarabuelos y abuelos ahora son una realidad.

Los poblanos debemos de aceptar que en nuestra ciudad y nuestro territorio cuenta y esconde secretos que nos permitiran reconocer la forma de vida de nuestros antepasados y es por ello que todos y cada uno de nosotros tenemos que valorarlos difundirlos y custodiadis para entender nuestro pasado hisórico, reinterpretarlo y ser parte de ello.

Twitter: @ DanyCaPo

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