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Una relación con nuevos aires

Francia es, sin duda, una de las naciones que mayor influencia ha tenido sobre nuestro país, históricamente. Son muchas las contribuciones e intercambios que han tenido México y el país Galo, en multitud de campos y en amplitud de temas. Una relación que no ha sido tan fácil, ya que ha tenido capítulos oscuros, al igual que momentos luminosos. La influencia filosófica y cultural de los franceses ha inspirado a muchos de nuestros grandes pensadores y artistas.
Todavía perdura en la memoria la histórica visita de Charles De Gaulle figura nacional y en aquel entonces Presidente de la República Francesa, que hiciera a la Ciudad de México hace más de 50 año y en donde fuera su anfitrión el Presidente Adolfo López Mateos; dicha visita resulta emblemática de la amistad franco-mexicana, en donde se confirmó un nexo de solidaridad y fraternidad entre ambos pueblos, que como decíamos, se encontraba cimentado en lo más profundo de las raíces del alma de una nación, que son la cultura y el pensamiento de carácter universal.
Por eso resultó tan traumante el episodio que se vivió ante la liberación de Florence Cassez, mujer de origen francés que por sus relaciones con una banda de secuestradores fue apresada en nuestro país en el sexenio pasado. Lamentablemente, este caso se diluyó al comprobarse que la detención de Florence y el resto de la banda, fue utilizada para dar un efecto dramático y posterior transmisión mediática, para ensalzar el trabajo policiaco de la extinta secretaría de Seguridad Pública, a cargo de Genaro García Luna. Este ardid le sirvió a la francesa para ser utilizado como argumento jurídico e interponer el recurso legal que le permitió obtener su libertad al pronunciarse la Suprema Corte de Justicia de la Nación al respecto. Esto fue de alto impacto para nuestro país, sobre todo que Francia había venido encabezando una fuerte campaña para obtener la excarcelación de Cassez, campaña que se dio en diversos tonos y muchas veces en un sentido invasivo de la autonomía del Poder Judicial Mexicano y en general de nuestra soberanía.
Esta fue la herencia que recibiera el Gobierno de Enrique Peña Nieto. Una relación desgastada con los franceses a causa de este incidente, el cual creció en proporciones no esperadas. Esto fue muy lamentable dada la causa tan banal y simple que motivó llevar a México a una situación de entredicho, en donde el peso histórico de la relación solidaria fue puesta al lado de una mujer a todas luces culpable de secuestrar a inocentes mexicanos. Aunque después ella se volvió el fiel reflejo de la inocencia, envuelta en un medio hostil y salvaje –como la hicieron ver los medios franceses a sus conciudadanos- y a la que era obligación del gobierno galo ir en su rescate. Su liberación, al final, dejó humillación e ira para nosotros. Este triste incidente solo sirve para recordar otro equivoco como fue el famoso “comes y te vas”, ejemplos claros de porqué México fue retrocediendo presencia y autoridad en el concierto internacional de las naciones.
Casos como estos hicieron necesario que la diplomacia del actual gobierno se empleará a fondo para reconstruir la imagen internacional de México y reposicionarlo como un actor con responsabilidad global, para recuperar los espacios perdidos y hacer de nuestra nación un lugar que despertara el interés tanto de turistas como inversionistas y así poder contribuir a un México más próspero e incluyente. Por eso, dentro de la nueva estrategia, nuestro país recibió esta semana al Presidente de la República Francesa, François Hollande, mandatario que con su visita, manda un mensaje de nuevos aires en la multi citada relación franco-mexicana, tan importante por sus amplias connotaciones. En esta oportunidad, los presidentes Hollande y Peña Nieto firmaron 42 acuerdos, en temas tan variados como el ámbito académico, de la salud, del desarrollo sustentable, de cooperación internacional, en materia de seguridad pública, finanzas, aeronáutico y energía, tanto para cooperación de asesoría técnica en energía nuclear como en exploración y producción de hidrocarburos. Así mismo se fortaleció la cooperación del ámbito multilateral, particularmente en la agenda de reformas de la ONU y la Agenda de Desarrollo Post 2015, así como la coordinación en materia de defensa y seguridad, a partir de ejercicios y operaciones conjuntas contra el narcotráfico marítimos. Muy amplio y variado el paquete de acuerdos y convenios que dará un nuevo impulso a la relación entre nuestras naciones, dejando atrás el bochornoso incidente que nos distanció. Y para seguir, como se dijo en el acto oficial, caminado mano con mano, pero también corazón con corazón.

LAS NUEVAS EXPECTATIVAS DE UN NUEVO INE

Como todos sabemos, dentro del proceso de Reformas Estructurales que se dieron en nuestro país en el 2013, la Político-Electoral fue una de las que causó más expectativas por lo amplitud y ambición de los objetivos que se planteaba. Tuvo un carácter protagónico dentro de las discusiones que se dieron en ambas Cámaras, ya que la posición del PAN y del PRD le dieron un cariz de “moneda de cambio”, ante la urgente necesidad, por parte del Gobierno de Enrique Peña Nieto, de impulsarlos temas torales: el energético y el hacendario.

La presión a la que se sometió al Pacto por México fue directamente proporcional a los acuerdos logrados que se fueron transformando en leyes. No hay que olvidar que fueron precisamente las modificaciones a los marcos constitucionales en materia política y electoral los argumentos convincentes que funcionaron como catalizadores para consolidar la firma del Pacto en los albores de este sexenio.

Resulta claro, después de la revisión histórica, que las modificaciones a los marcos normativos de las campañas, se dan posteriormentea situaciones coyunturales y la mayoría han adoptado el carácter de “parches” que no responden necesariamente a las mejores decisiones políticas. Las actitudes de los partidos convirtieron a las instituciones electorales en rehenes de los estados de ánimo y pasiones de los principales actores políticos. Esto puede apreciarse en el hecho de que la principal figura del sistema democrático mexicano, el Instituto Federal Electoral–que iba en un franco proceso de consolidación, desde los comicios del 2006 y con mayor celeridad después del proceso electoral del 2012,sufrió un grave deterioro de la confianza ciudadana, resultado de los ataques efectuados por quienes no ganaron en ambos comicios.Lo anteriorcausó que el IFE entrara en un proceso de descomposición, a tal punto que se cuestionó su naturaleza, funciones y eficacia. Como resultado, los consejeros ciudadanos fueron dejados a su suerte, siendo removidos anticipadamente, dejando vacantes algunos puestos, como un preludio de la muerte institucional que se avecinaba.

Por otra parte, la transición de régimen y las negociaciones de los temas estructurales requirieron que los operadores políticos del Presidente Peña Nieto impulsaran los cambios de fondo a que se había comprometido el nuevo gobierno, fortaleciendo la congruencia política del Presidente. Estas señales fueron entendidas por los dirigentes partidistas de oposición como que había llegado el momento para ir a fondo y presionar para conseguir cambios definitivos, más allá de la coyuntura. El escenario de las elecciones locales del 2013, colocó en la mesa los elementos necesarios para un nuevo planteamiento, que la organización de las eleccionesestatales se hiciera de forma centralizada, ante las aseveraciones de que las manos de los gobernadores se encontraban dentro de los institutos electorales de los estados, lo que alteraba la equidad y transparencia de los comicios locales.

Más allá de estos argumentos, la realidad fue que junto al paquete negociado y acordado por las fuerzas políticas en la pasada Legislatura, se levantó el acta de defunción de un IFE, víctima de su propio éxito. De garante de la transparencia en los comicios, pasó a ser el pararrayo de las frustraciones de los partidos políticos, que buscan reconstruir el sistema político electoral de los mexicanos desde sus cimientos.

Como corolario de este proceso de muerte y vida institucional, este jueves nace en la Cámara de Diputados, el acordado Instituto Nacional de Elecciones (INE), que deberá tener el gran compromiso de ser el medio por el que el ciudadano recupere la confianza en el proceso electoral. Sobre todo, el INE debe aspirar a ser la arena político institucional en donde los grandes temas relativos a la democracia nacional se diriman. Como todo recién nacido, tiene grandes retos, aspiraciones, oportunidades, pero también dudas y expectativas que sólo el tiempo podrá ir develando.
Aún quedan grandes preguntas que debemos reflexionar: ¿En qué medida el INE podrá dar la certeza y objetividad en los comicios estatales que tanto reclaman el PAN y el PRD? ¿Nace el INE con el lastre de que los nuevos consejeros sean nombrados por cuotas partidistas, o bien son el resultado de un proceso que garantizaría la transparencia y la imparcialidad? ¿Podrá el INE recomponer la institucionalidad electoral en México y no sólo ser una mera transición de siglas y nombres? Esas son las nuevas incógnitas –entre muchas otras- que genera hoy el nuevo Instituto Nacional de Elecciones.

El sueño Iberoamericano

Hace 23 años, en la Ciudad de Guadalajara, nació la llamada Conferencia Iberoamericana, como una iniciativa de nuestro país encaminada a lograr la unidad y cooperación de los países identificados por su historia, cultura y lenguas. Este mecanismo multi lateral tiene como propósito coordinar acciones y proyectos en temas tan diversos como agua, cultura, educación, desarrollo urbano, justicia y propiedad intelectual. En la actualidad son ya 22 países que están integrados y cuya población representa el 10 por ciento de la mundial, y ejerce 30 programas en dichas naciones.

El pasado viernes se llevó a cabo, en la Residencia Oficial de Los Pinos, el traspaso de la Secretaría General de esta Conferencia de don Enrique Iglesias a la señora Rebeca Grynspan, ambos talentosas figuras internacionales, siendo la segunda la que a partir del 1 de abril tendrá bajo su responsabilidad, conducir los esfuerzos internacionales de este conjunto de naciones tan parecidas y tan disímbolas a la vez. En esta ceremonia, el Presidente Enrique Peña Nieto hizo un recuento de las principales aportaciones que este mecanismo ha dado a las naciones miembro durante sus 23 años de existencia; de la misma forma, exhortó a la nueva secretaria general a transformar a este organismo iberoamericano para que su función unificadora siga dando frutos y así poder dar un nuevo impulso colectivo al progreso de nuestros países.

Esto sirve para hacer una serie de reflexiones sobre la importancia del trabajo colectivo, sobre todo por los grandes retos que tienen los países iberoamericanos. Hoy vemos a España y Portugal que se convulsionan ante una terrible crisis que los sacude y de la cual no se ve pronto la salida. Ha sido de tanto impacto esta crisis que los ha venido a cuestionar –principalmente a España- su papel en la Unión Europea y hasta su integridad como nación. Cada vez son más fuerte los aires separatistas de la región catalana, lo que resulta en un dolor de cabeza para todas las naciones europeas, ya que de darse esta independencia pondría el mal ejemplo, de por sí ya adelantado con el caso de Crimea, entre otras regiones que vienen buscando lo mismo. La crisis laboral y el descredito de los políticos españoles, empezando por la Casa Real, no contribuyen en nada a dar rumbo a la que fuera llamada nuestra Madre Patria.

En este lado del Hemisferio, los países hispano parlantes y Brasil, buscamos una identidad propia para salir de nuestros grandes problemas. Es cierto que se ha avanzado muchos de manera promedio; entre nuestras naciones, ha disminuido la pobreza, se ha consolidado la democracia y el respeto a los derechos humanos ya es un referente obligado. Así mismo, los problemas de inflación descontrolada, son cosa del pasado. El crecimiento promedio es aceptable y existen economías grandes como la nuestra o la brasileña. El futuro, parece, puede ser visto con optimismo. Pero aquí el gran desafío es ir cerrando las brechas de disparidad que existen en los países, esto se refleja en el hecho de que el reto no se sitúa tanto en crecer sino en distribuir con mayor equidad la riqueza creada. De nada servirá que los gobiernos impulsen políticas económicas para fortalecer su desarrollo, si no van acompañadas con las adecuadas estrategias que permitan cerrar diferencias sociales, en base a evitar la acumulación de riqueza en detrimento de las mayorías que carecen de lo más básico.

En México, esta es la razón de haber incluido un objetivo en el Plan Nacional de Desarrollo llamado “México Incluyente” orientado no solo a disminuir la pobreza si no, en un plano superior, a lograr una sociedad realmente incluyente, en donde se cierran brechas entre el campo y la ciudad, hombre y mujer, indígena y no indígena, etcétera. Es increíble cuando revisamos el recién presentado Índice de Desarrollo Humano Municipal –estudio realizado por el PNUD- y nos percatamos que la Delegación Juárez del DF tiene los mismos indicadores que Alemania, pero que municipios de Oaxaca y Guerrero se encuentran al nivel de los países africanos más pobres. Esa es la realidad no solo de México sino de gran parte de los países latinoamericanos.

Así pues, Peña Nieto enfatizó la necesidad de trabajar para reafirmar al organismo iberoamericano y que éste refuerce su trabajo tendiente a lograr mayor unidad y cooperación entre nuestros pueblos. En diciembre, Veracruz será sede de la Conferencia Iberoamericana la cual, sin duda, servirá para repasar en donde estamos y hacia dónde queremos ir.

El seguro de desempleo y la pensión universal

La semana que acaba de finalizar fue testigo de hechos importantísimos en los anales de las conquistas y logros sociales nacionales, ya que fueron aprobadas tanto la Ley de Pensión Universal y algunos cambios en cinco leyes relativas a la seguridad social, con lo que se establece el Seguro de Desempleo. Estos grandes actos legislativos marcarán el rumbo de la protección social en México y son consecuencia de la Reforma Constitucional aprobada en la Cámara Baja el año pasado y que aún está pendiente por resolver su trama constitucional en el Senado. Pero esto no obsta para avanzar en la instrumentalización de los derechos universales a través de las modificaciones a las leyes encaminadas a la protección de las personas.

El hacer que los derechos sociales consagrados en la Carta Magna de nuestro país transiten en acciones materiales palpables, es uno de los más grandes retos que tiene el Estado. Siempre ha sido muy fácil el discurso revolucionario pero cuando éste se enfrenta ante las estrecheces que significa los temas mundanos como el presupuesto y la operatividad de los programas, viene el gran ejercicio de hacer compatible la realidad con lo ideal. Por eso es indispensable transformar principios básicos en reglas operativas claras y transparentes.

Es el caso de la nueva Ley de Pensión Universal, que parte de una iniciativa presentada por el Ejecutivo desde octubre pasado y la cual fue enriquecida por los distintos partidos políticos, dando como resultado una nueva normatividad que permitirá dar un fuerte impulso a la protección las personas de la tercera edad, mayores de 65 años, con un ingreso mensual igual o inferior a 15 salarios mínimos, que sean compatibles con las pensiones que ya se otorgan en los gobiernos locales, que se incluyera el pago de los gastos funerarios y se redujera el tiempo para la transferencia de la operación de este programa de la Sedesol al IMSS. Su operación ya quedó contemplada a nivel presupuestal este año, a partir de que la ley concluya su aprobación, promulgación, publicación e iniciación de vigencia, quedando institucionalizada. Es decir, con esto se le da fuerza de ley al actual programa operado por Sedesol de Adultos Mayores y hace que pase paulatinamente de 580 pesos mensuales a 1092 pesos. Además, se previó el ajuste de edad conforme a un coeficiente que toma en cuenta la expectativa de vida.

Por su parte, el seguro de desempleo fue objeto de un fuerte análisis durante el proceso de votación en la Cámara Baja, dado que se contempla financiar parte del recurso con fondos provenientes de la sub cuenta de vivienda que tienen los trabajadores cotizando y que para tal fin se creará un fondo mixto donde se canalicen dichos recursos más una aportación solidaria de hasta 9 mil millones de pesos del Gobierno de la República. Este fondo sería administrado por el IMSS y por el ISSTE conforme a la aplicación de sus leyes. Los posibles beneficiarios serían aquellos trabajadores que se quedarán sin empleo y no cuenten con pensiones o jubilaciones y que hayan estado mínimo dos años en sector formal. El seguro tendrá una duración de máximo seis meses y solo podrá accederse a él una vez en cinco años. Gracias a este seguro y durante su vigencia, el trabajador recibirá una parte proporcional de su último sueldo.

Es claro que el dar forma a lo mandatado en la Constitución, requiere de un gran esfuerzo presupuestal, tal y como se justificó durante la discusión de la Reforma Fiscal aprobada el año pasado. Y tal vez, más allá de la polémica de los montos otorgados y de las formas de financiamiento propuestas, lo que es digno de celebrarse es que este Gobierno y su Presidente cumplen compromisos reflejándose en nuevos instrumentos de política social que permiten a nuestro país mejorar su red de cobertura y protección universal, como siempre, en atención de las causas de la clases sociales mayoritarias.

Una sociedad de derechos

El máximo nivel a que debe aspirar toda nación democrática, como derecho y como obligación, es alcanzar el total respeto y protección de los derechos humanos de sus conacionales. De nada sirve tener un sistema electoral perfecto, desde un punto de vista formal, si los agentes del Estado no observan una conducta intachable en este sentido. De igual forma, los deberes en la materia deben ser un férreo compromiso permanente e irrenunciable para todos los integrantes de los tres órdenes de gobierno.

Estas fueron las ideas que prevalecieron al presentarse el Informe de Actividades de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, que preside el Doctor Raúl Plascencia Villanueva, ante un marco plural y republicano, encabezado por el Presidente Enrique Peña Nieto; Plascencia dio cuenta tanto de las actividades realizadas por el órgano mexicano procurador de la observancia a la protección de derechos humanos, así como de la acciones oficiales para ir mejorando su actuación en el ámbito del respeto a los derechos fundamentales de los ciudadanos.

Y no podía haberse dado este informe en un momento más oportuno, dado el complejo momento por el que se atraviesa, debido la estrategia para Michoacán y el galimatías que representa para el Estado Mexicano la existencia de las autodefensas locales. Porque este tema salió a flote y permitió contrastar el presente con el pasado, sobre todo en el papel que desempeña actualmente el Ejército en la lucha anti crimen. Mucho hemos insistido que el resultado que se obtenga para la entidad michoacana, será definitivo para el resto del país que vive en condiciones similares, ante la embestida e influencia de las bandas delictivas. ¿Pero cómo pensar en sacudir de tajo todas las estructuras infiltradas por el crimen organizado usando la fuerza del Estado sin el riesgo de afectar a los inocentes? El inicio de la guerra contra el narco que se dio en el sexenio pasado, significó también que las denuncias por violaciones a los derechos humanos aumentarán exponencialmente en contra de las fuerzas castrenses. Sin duda que un frío análisis concluiría que, después de la erosión del Estado de Derecho y el altísimo daño por efectos colaterales, que el precio pagado no sirvió de nada, si al 2014 Michoacán estaba igual o peor que en el 2006 cuando llegó el ejército a las calles.

Es claro que los soldados solo cumplen órdenes y que el carácter y objeto de estas fuerzas no son el combate al crimen o realizar actividades policiales. Cuando en el sexenio pasado recibieron la instrucción de realizar estas funciones, no estaba preparado para tomar tal papel en un escenario donde conviviría con civiles inocentes. Esto ocasionó el surgimiento de la problemática que hoy, satisfactoriamente, ha disminuido, ya que tal como lo informará el ombudsman mexicano en su informe de actividades, hasta en un 50 % se redujo el número de denuncias en contra del ejército mexicano por violaciones de derechos humanos en contra de ciudadanos. Este es un mérito de las fuerzas militares ya que hicieron grandes esfuerzos para capacitar a sus elementos en dichos temas y así dar una nueva imagen, con lo cual se mejora su activo papel en la lucha contra las lacras de la sociedad mexicana.

Pero también comentamos que el escenario michoacano obliga a revalorar el Estado de Derecho. Es indudable que la descomposición de las instituciones formales, permitió un avance silencioso, pero muy profundo de los tentáculos delictivos, hasta lograr que se apropiaran de gran parte del territorio, de actividades económicas claves y de poblaciones enteras. Cortar estos tentáculos no será fácil, de ahí el valor de la concepción de una estrategia integral que permita basar la intervención del gobierno no solo en el uso de la fuerza, sino además en la reconstrucción del tejido social, soportado éste en un desarrollo social incluyente. Así, la presencia de las llamadas autodefensas, ha sido tratada con gran inteligencia ya que no fueron desaparecidas sino entendidas como una expresión legitima –más no legal- de la desesperación ciudadana debido a su impotencia ante la falta de respuesta oficial. Pero se llegó el momento de hacerlas pasar a la trasparencia institucional como coadyuvante de la transformación michoacana.

México, en materia de derechos humanos, ha hecho grandes avances, como reconoció Raúl Plascencia. Pero falta profundizar y extender a los tres órdenes de gobierno esta visión de país moderno y en este orden de ideas; en el mismo acto el Presidente Peña Nieto hizo un llamado a que todos los servidores públicos sean los primeros en respetar y hacer respetar los derechos fundamentales, como el camino que permita convertir a México en una sociedad de derechos y en la que todos, sin excepción, gocen del ejercicio pleno de sus derechos y libertades

Equidad de género, fuente del desarrollo nacional

Este 8 de marzo se llevó a cabo un aniversario de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer.
Como cada año, se re valora, aunque no debiera ser necesario, el papel decisivo que representan las mujeres en el mundo. Las manifestaciones de apoyo a las mujeres van desde poemas que exaltan su valor como proveedoras de vida y de alimento, hasta eventos para difundir la relevancia de la mujer en los ámbitos políticos y económicos y cómo, mediante sus acciones, transforman la dinámica social en el mundo.

Es indudable que el diseño e implementación de políticas públicas debe considerar a las mujeres para poder ser eficaz. Bien es cierto que las brechas se han ido cerrando en nuestro país y en el mundo, sin embargo, aún existen retos para el logro de la equidad de género.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) identificó en el 2012 a 12.3 millones de mujeres con ingreso inferior a la línea de bienestar mínimo, mientras que 11.2 millones de hombres se encontraban en la misma condición. De acuerdo a la misma fuente, 20.2 por ciento de las mujeres tenían rezago educativo, mientras que solamente el 18.4% de los hombres experimentaba esta carencia social.

El Reporte de Desarrollo Humano 2013, publicado por la ONU, identifica brechas importantes en la participación política de las mujeres, pues tan solo el 36% de los puestos de representación popular eran ocupados por mujeres. El Reporte de Desarrollo en el Mundo 2012, publicado por el Banco Mundial, señala que en México las mujeres ganan, por cada pesos ganado de los hombres, 80 centavos, es decir, 20% menos que los hombres.

Generar políticas públicas que reduzcan las diferencias de las mujeres con respecto a los hombres en materia de ingreso, participación política, carencias sociales, horas trabajadas y participación en las decisiones de la comunidad, es imperativo por razones de justicia social y de eficacia, ya que sin la participación de la mujer, los esfuerzos institucionales se verán mermados.

Por ello, es adecuado valorar a las mujeres como una fuente de potencial productivo en el que debe invertirse y que debe reconocerse no solamente un día, sino tenerlo presente todo el tiempo. En México, particularmente, es menester apoyar a las mujeres en condiciones de pobreza para que ésta no se transmita a las siguientes generaciones. También es importante generar mecanismos para que las mujeres cuenten con mayores herramientas para la toma de decisiones al interior del hogar, en las esferas políticas y en los puestos de dirección empresariales.

Lo anterior no será posible sin la participación de los tres órdenes de gobierno, la sociedad civil, las empresas y las propias mujeres. El Día Internacional de la Mujer debe servir para recordar y reconocer la enorme lucha de las mujeres por la igualdad de derechos ante la ley y ante la sociedad, así como de los retos que, como sociedad, debemos superar para que la fortaleza de las mujeres pueda ser expresada con libertad, inspirando el cambio que, como país, queremos ver realizado.

Las capacidades institucionales del estado

El miércoles pasado se llevó a cabo en nuestro Estado, la 46 Reunión Ordinaria de la Conferencia Nacional de Gobernadores de México. Ésta estuvo marcada por el nuevo espíritu que prevalece en la relación Federación-Entidades Federativas. Una relación que parte del pleno respeto a las facultades constitucionales instituidas para los integrantes del Pacto Federal, pero que a la vez implica que el Gobierno de la República retome funciones que fueron descuidas en regímenes pasados, lo que se manifestó en la inoperancia de áreas estratégicas de la administración pública nacional. Reasumir el papel rector del Estado ha constituido una nueva forma de fortalecer sus capacidades institucionales, lo cual dista mucho de volver a la vieja figura del Presidencialismo monárquico.

Desde temprano los representantes de los poderes ejecutivos de los Estados y el Jefe de gobierno del DF sostuvieron diálogos francos con los titulares de diferentes secretarias, con los cuales intercambiaron sus dudas e inquietudes sobre temas torales para el futuro del País. Del mismo modo, presentaron propuestas que sirvieron para unificar criterios sobre los mismos asuntos y unánimemente se tomaron los acuerdos correspondientes que fueron presentados en el pleno referentes a educación, desarrollo social, seguridad e impartición de justicia, salud y política fiscal. Sin duda, la conducción del Presidente de la CONAGO hasta ese momento –Gobernador Rafael Moreno Valle- en el proceso de la toma de acuerdos fue decisivo para trasladar, del discurso a los hechos, la auténtica coordinación interinstitucional.

Se sabía de antemano que este evento iba a ser cubierto por la preponderancia mediática sobre la captura del “Chapo Guzmán” y que el Presidente Enrique Peña Nieto llegaría muy fortalecido. Esta detención tan significativa fue reconocida por los integrantes de la CONAGO que le manifestaron a Peña Nieto una fuerte ovación, misma que en su momento la agradeciera pero al mismo tiempo declaró que no se podía atribuir exclusivamente este gran logro, ya que fue el resultado de un adecuado trabajo interinstitucional.

Y en efecto, como han cambiado los tiempos de cuando, en sexenios anteriores, las dependencias involucradas en los temas de combate al crimen organizado no trabajaban de manera coordinada. Se dice que eran constantes los enfrentamientos verbales entre los titulares de las áreas estratégicas del gobierno federal y, por supuesto, muchos menos compartían información o líneas de acción eficaces entre ellos ni con estados y municipios. Los resultados de esto son de sobra conocidos. Lo mismo pasó en los demás campos de la vida nacional ya referidos. En la clausura de la Conferencia Nacional de Gobernadores, el Presidente de México aseveró que “nadie pretenda hacer esfuerzos para tener éxitos particulares, sino que todos trabajamos para el éxito de todos los mexicanos”. En efecto, hoy solo queda el trabajar con un alto espíritu de equipo y haciendo lo que toca hacer a cada uno.

En materia de Desarrollo Social, la secretaria Rosario Robles fue muy puntual con los gobernadores al expresarles que el reducir las desigualdades sociales no es tema de una sola secretaria o exclusivamente de un orden de gobierno, sino de una verdadera suma de esfuerzos, partiendo de adecuar conjuntamente, planeación y focalización para identificar los objetivos comunes hacia los cuales se deben encaminar presupuestos y los recursos existentes. Esto fue bien recibido por la CONAGO y trasladado a acuerdos específicos en tal sentido. Es de resaltar que los cambios impulsados por SEDESOL a la operación del Fondo de Aportaciones a la Infraestructura Social del Ramo 33 (FAIS) que va dirigido a Estados y Municipios, conforme a los acuerdos tomados por los gobernadores y el Jefe de Gobierno del DF, se convirtieron en la columna vertical del nuevo esquema de colaboración denominado “Federalismo Social” y el cual pretende que la coordinación interinstitucional se vuelva más eficiente y eficaz en el abatimiento de las carencias sociales y permita un real cumplimiento en hacer efectivos los derechos sociales de la población en pobreza extrema. El Presidente Peña Nieto celebró éste y todos los acuerdos alcanzados en la reunión, lo que confirma lo expresado por Rafael Moreno Valle, “queda demostrado que sí podemos ponernos de acuerdo”.

EPN resumió todo al mencionar que los acuerdos, tareas y compromisos asumidos entre los distintos órdenes de gobierno, al final de cuentas deberán verse reflejados en beneficios para la población. “Todos trabajamos para un mismo objetivo: generar condiciones de mayor bienestar para todos los mexicanos, desde nuestro distinto espacio de actuación”. Fue pues una excelente jornada, para todos, que deberá ser un parte aguas en el gran esfuerzo de mover a México.

Para salvar a México y la caída del chapo Guzmán

Hay una casa enorme, hermosa y habitada por gente noble y trabajadora. Esta imagen perfecta se ve amenazada porque esa gran casa tiene fallas estructurales en sus cimientos, algunos de los que la habitan se dedican a la mala vida y los que obtienen buenos ingresos, no aportan lo necesario para el mantenimiento de la misma casa. En fin, lo que pudiera ser perfecto empieza a complicarse.

Administradores de esa casa pasan y no se atreven a hacer los arreglos necesarios a sabiendas que no atender las fallas estructurales a la larga pueden llevar a que se caiga. Pero saben que los arreglos traerán molestias a los inquilinos y evitan hacer ruido y polvo para que no hablen mal de ellos. Pero eso un día cambia, llega un administrador que desde el primer día llama a los vecinos más inquietos y les pide su apoyo para arreglar toda la casa. Ellos, a su modo, aceptan y empiezan a hacer trabajos estructurales que a muchos empiezan a molestar. Hay mucho movimiento y la casa se empieza a transformar. Los muros se refuerzan, los cimientos igual con unas zapatas, ya se ve más forma, pero al mismo tiempo el administrador empieza a poner orden en las habitaciones más revueltas para hacer que todos contribuyan a la mejoría del hogar común y amenazar con expulsar a los que no se disciplinen, redistribuye los gastos, manda a los niños a estudiar, etcétera. Los cambios tendrán que ser más profundos para que todos tengan mejores condiciones en ese inmueble. Después de fortalecer pisos, cimientos, muros, habrá que pintar, redecorar, cambiar mobiliario, muchas cosas porque todo se había dejado. Muchos de los inquilinos están contentos con los cambios y se unen al trabajo, otros están escépticos y no creen y les disgusta lo que van a tener que pagar, otros están en contra y juran que harán todo lo posible para regresar a las condiciones de antes, aunque sea un riesgo latente que la casa se pueda caer. Los vecinos felicitan al administrador y ven con buenos ojos los cambios considerando que es la manera correcta de resolver los problemas en la casa.

Esta simple metáfora trata de dar a entender lo que es México en este momento. Un hogar común que necesitaba una profunda remodelación. Esto se dio en una primera fase, la más difícil en términos de la profundidad de los cambios planteados, pero que deberá complementarse con el trabajo del presente 2014 –el marco de las leyes secundarias- igual de trascendental. En este escenario resalta la bipolaridad de las reacciones nacionales-internacionales. Por una parte, el recuento de los daños nos habla de una imagen presidencial dañada y la cual se trabaja para reconstruir en base a los resultados que se están impulsando día a día, pero que en este momento se encuentran en la zona de incertidumbre para la población. Al mismo tiempo, en el exterior crece el reconocimiento de actores internacionales por la vocación reformadora del Presidente Enrique Peña Nieto y el futuro promisorio que puede significar esto para los mexicanos. Este contraste de visiones deberá significar que el Presidente y su equipo tienen que reforzar el trabajo que permita al mexicano palpar qué beneficios le traerá las reformas aprobadas y que de lo que se habla en el extranjero es una potencial realidad. Pero además, existe una fuerte contra campaña de golpeteo y descredito por sectores tanto bien intencionados como los que solo llevan agua para su molino. Abunda una fuerte corriente que en medios y redes sociales buscan minimizar, satanizar y hasta ridiculizar el enorme esfuerzo que realiza el gobierno de la República para mejorar la casa. Hay una gran libertad de expresión, cosa que en sí misma es digna de festejar. Y gran parte de la crítica puede ser tomada en cuenta para mejorar la actividad gubernamental. Pero hay otra corriente que ataca por atacar y muchas veces sin fundamento. Por ejemplo, una de las revistas más prestigiadas del mundo TIME dedica esta semana su portada a México y al Presidente, bajo el título “Salvando a México”. La revista dedica un artículo escrito por su redactor en jefe, Michael Crowley, en donde expone la visión del Presidente y los secretarios Videgaray y Osorio Chong, para tener optimismo en el futuro mexicano. El mismo artículo contrasta esta óptica con la opinión que se tenía de nuestro País en los Estados Unidos hace cinco años, que era muy negativa, pero a la par, señala los grandes pendientes en materia de narcotráfico e inseguridad que prevalecen aún. Es decir, es un artículo objetivo de uno de los principales articulistas norteamericanos, en uno de los principales medios de comunicación del mundo. Y en México esto ofendió a muchas sensibilidades y acusan a TIME de ser una revista poco sería sin haber leído el artículo ni valorado su contenido. ¿No son increíbles las reacciones viscerales en el México Moderno? Conclusión: Es necesario un gran trabajo que permita cambiar percepciones, y que haga que lo que ven en nosotros en el extranjero, se palpe por la gran mayoría de nuestro pueblo. Sin duda, que la captura, por fin, del “Chapo” Guzmán, es señal inequívoca que el arreglo de la casa es profundo y va en serio.

A renovar esperanzas

Una gran virtud que ofrece la democracia es la renovación de las esperanzas del ciudadano. En efecto, cada relevo en los cargos públicos siempre causará entre la sociedad el ánimo de esperar mejores tiempos, tener expectativas nuevas, o, por lo menos, que el siguiente funcionario sea mejor que el que se va. Esto ocurre en México y en todos los países con regímenes democráticos. Por contraparte, aquellos en donde los dirigentes se eternizan en el poder, llevan al desánimo y tristeza de la población y son el caldo de cultivo de las gestas revolucionarias que hemos visto desde la antigüedad hasta la llamada Primavera Árabe.

En Puebla, el día de ayer se renovaron los 217 ayuntamientos del Estado, y por tanto los habitantes de nuestros municipios están viviendo ese famoso efecto de “renovar las esperanzas”, esperanzas en que los nuevos alcaldes sean mejores que los que terminaron su ciclo. Esperanzas de que estas autoridades –ediles, regidores y síndicos- tengan la capacidad, eficiencia, eficacia y honradez para llevar a sus demarcaciones a mejores destinos. Esperanzas de que se puedan formar verdaderos equipos de trabajo entre autoridades electas y funcionarios designados. Esperanzas en que, todos ellos, tengan muy claro el alto honor que significa encabezar los destinos de su municipio.

Todos los que en alguna ocasión hemos tenido la oportunidad de ser Presidente Municipales, hemos vivido –a su vez- el sentimiento de poder enfrentar con decisión el reto, pero al mismo tiempo, la incertidumbre de lo que viene. Y solo estando ahí, en el cargo, se puede valorar lo que implica ser el primer contacto del ciudadano con el gobierno, ser el receptor de todas las demandas y peticiones que puedan existir y, de la misma forma, ser el primero que conoce en carne propia la necesidad y el sentimiento popular.

Hoy los alcaldes poblanos tendrán un plus, el periodo extraordinario de cuatro años, ocho meses y 17 días, lapso que deberán aprovechar al máximo para poder dar un giro a los paradigmas del municipio. Muchas veces se ha dicho, se ha afirmado, que la causa de las debilidades del municipio se debe a lo corto del periodo constitucional. Tres años son insuficientes para planear con visión de futuro y la mayoría de ediles terminan solo por sacar lo ordinario y tener ejercicios cortoplacistas. Eso cambia para los nuevos alcaldes de nuestro Estado. Tendrán que hacer grandes ejercicios de prospectiva para planear y organizar administraciones con la suficiente capacidad operativa que les permita tener estabilidad política y por tanto gobernabilidad. Deberán tener una racionalidad en el gasto, que les procure, a la par que enfrentan la demanda ciudadana, tener el equilibrio presupuestal necesario para reportar finanzas sanas cada año.

Un alcalde puede ser tan grande o tan pequeño en el ejercicio del cargo según se lo proponga. Muchos llegan a estos puestos sin la seguridad de saber a qué van con certeza. Muchos aprenderán sobre la marcha y muchos no. Muchos harán efectiva la confianza y la esperanza de la gente. Otros fracasarán y decepcionarán nuevamente a la ciudadanía. El reto es que ni siquiera se podrá usar el resignado “tres años se pasan rápido” que la ciudadanía expresaba cuando descubría que su alcalde no era muy capaz.

Hoy los tendrán que soportar casi cinco años. Pero confiemos que esta generación de presidentes poblanos estará muy a la altura para poder ser proactivos, gestores, vinculadores de la sociedad y el poder, respetuosos de la ley. Es muy importante saber que la Federación tiene puesta la mira en el municipio como detonador del desarrollo, porque si le va bien, se reflejará en las entidades y por tanto en todo el país. El desarrollo local debe ser la llave y el motor para un verdadero crecimiento económico. Y para lograr esto se deberán utilizar los recursos económicos de la forma más eficiente para crear empleos, disminuir la pobreza, dar seguridad a los vecinos, en fin, crear procesos virtuosos que se concreten en mejores niveles de vida para todos. Para eso, el perfil del nuevo alcalde –y alcaldesa claro- debe ser un tipo metido al cien por ciento a buscar más recursos, a elaborar los proyectos técnicos necesarios, aprovechar todas las opciones que se le abran, para allegarse de acciones positivas, de ser un conciliador con sus gobernados y tener una magnífica relación con los otros dos órdenes de gobierno así como los poderes del Estado.

En aras de lo anterior, Sedesol ha iniciado una nueva relación de cercanía con todos los alcaldes del país, para asesorarlos y ayudarles a planear su inversión para potencializarla y hacer crecer sus presupuestos, y por tanto, en Puebla, es la ocasión propicia para ofrecer a los 217 ayuntamientos que recién se estrenan, la mano amiga de nuestra Secretaría. Mucho éxito a lo largo de toda su gestión.

PERSPECTIVAS.

Contradictorio resulta el escenario vivido esta semana debido a dos noticias que nos ubican en la realidad mexicana. Por un lado, la agencia calificadora de riesgos Moodys, eleva el índice de la calificación de la deuda soberana de nuestro país a A3, lo que significa que esta consultora considera que las condiciones económicas de nuestro país denotan una mejoría orientada a una mayor estabilidad y por lo tanto menos riesgos para los inversionistas. Es muy alentadora esta mejoría en la calificación que indudablemente es resultado del proceso reformador vivido en el 2013. Ahora bien, esto no es gratuito e incondicional. Mantener esta calificación –que solo nuestro país y Chile la ostentan en Latinoamérica- implica que se tenga un crecimiento sostenido de por lo menos el 4% y una pronta activación de la inyección de recursos provenientes de la Reforma energética, específicamente en el Fondo Petrolero que se instrumentará. Pero en fin, por lo pronto la perspectiva de la reactivación del “Mexican Moment” se consolida con estos importantes mensajes que indudablemente hacen que la vista de los capitales extranjeros voltee a nuestro territorio. Como dato interesante, esta calificación mejora a la de Brasil, aunque sigue debajo de otras economías emergentes.
Pero por otra parte, también está semana que terminó, el INEGI dio a conocer el resultado de su encuesta sobre la confianza del consumidor, misma que resultó francamente decepcionante al retroceder 15 puntos porcentuales con respecto a la última medición. ¿Qué significa esto? El índice de confianza es un indicador económico que mide precisamente la confianza del público sobre la economía. Esto redunda que a mayor confianza, el mexicano comprará más y consumirá más productos, lo que lleva a una expansión de la economía. En sentido contrario, a mayor desconfianza del consumidor, se inhibe de gastar y prefiere ahorrar su dinero ocasionando el efecto de contracción de la economía. Expansión y contracción son las dos caras de una misma moneda, una significa creación de más empleos y mejor pagados, la otra cara es la perdida de los mismos y cero oportunidades. Ahora bien, la visión pesimista que el mexicano tiene de su economía, parte de las alzas de precios que empujan una burbuja inflacionaria en enero, esto ocasionado por los ajustes derivados de la Reforma Fiscal. Muchos se ha hablado de los importantes efectos progresivos que a la larga tendrá esta Reforma, como es la implementación de un Sistema Universal de Protección Social, el cual se financiará con el cobro de impuestos a los que más ganan, a través del incremento en las tasas del ISR. Igualmente, el haber aumentado e incluso gravado el IVA algunos productos tanto para hacerlos más acorde con el espíritu de la norma recaudatoria. Y otros en forma especial fueron gravados para disminuir su consumo –refrescos, productos con alto valor calórico- como una política pública orientada a atender el grave problema de la obesidad y diabetes.
Como decimos, la propuesta de alza impositiva en ningún lugar y en ningún momento son populares, menos las que atentan contra productos de uso tan normal como los refrescos. Y el conjunto de alzas pues menguan en las perspectivas del mexicano. Por eso se ha insistido que el gran logro del año de transformaciones debe ir sucedido por otro gran año pero ahora de las medidas implementadoras. El bono de la confianza de nuestro pueblo es volátil, y con motivo justificado. Hoy es el momento de concretar cambios y recuperar el aliento y el ánimo. Por como lo comentábamos al principio de este espacio, es increíble que mientras en el extranjero se ve a México con bastante optimismo, los mexicanos no compartimos ese entusiasmo. Razones sobran, motivos no faltan, pero eso hace urgente que Enrique Peña Nieto y su gobierno apriete el paso, redoblando esfuerzos para desarrollar una administración de logros palpables para que los cambios alcanzados signifiquen algo. Es indudable que esta gran verdad sitúa a México en una gran encrucijada decisiva y solo con valentía, unidad e inteligencia, este país verá remontar estadísticas y datos que a veces resultan desalentadores y aún más porque atrás de estos existen personas de carne y hueso.

En lucha contra la pobreza urbana

La secretaria Rosario Robles lo ha venido expresando en diversos foros. La actual política social que viene desplegando nuestro Gobierno está poniendo énfasis en el diseño de políticas públicas que permitan dar batalla a un enemigo que ha ido creciendo en las últimas décadas: la pobreza urbana. Ésta que tiene mil rostros y que se refleja en el padre de familia desempleado y ya en edad madura, la madre soltera con varios hijos y que no puede pagar la renta, el matrimonio joven que no encuentra empleo, en fin, rostros tristes ante una urbe que no ofrece oportunidades y que solo se convierte en un imán para familias que emigran del campo, pensando que van encontrar un mejor destino.

El crecimiento urbano de México ha sido constante desde los años cincuenta. La tasa poblacional ha ido en aumento mientras que en las zonas rurales vemos un estancamiento e incluso han decrecido. Pero irónicamente, la mayor parte de los programas sociales encaminados a ayudar a las personas en pobreza, han sido diseñados para atender a quienes se encuentran en zonas rurales. Estas contradicciones se reflejan en que en la actualidad, la oferta programática del gobierno de la República y entidades e incluso municipios se dirigen a atender causas y efectos de la pobreza con estas características. Y la pobreza de las ciudades no fue atendida en su momento. Hoy se desborda, a causa de la caída productiva del campo y el fuerte fenómeno de la migración rural. De esta manera muchas familias enteras que eran pobres en el campo se trasladaron a las ciudades solo profundizar en esa pobreza y crear generaciones condenadas a la misma situación.

La multiplicación de la pobreza urbana fue acompañada con otros efectos, como el crecimiento irregular de las zonas habitadas, predios fraccionados irregularmente y sin servicios básicos, desintegración social, vicios, desempleo, inseguridad y violencia. Mucho de lo que hoy padece nuestro país en estos temas se fraguó en este proceso y en el cual faltó visión para ser atendido, por lo que se enquistó en nuestras ciudades un mal que extendió sus tentáculos hasta aprisionar a millones de mexicanos, creando círculos intergeneracionales de pobreza.

Faltan programas para buscar la forma de ir eliminando de raíz la problemática. Faltan estrategias adecuadas para ubicar la población en pobreza extrema en las grandes urbes. Se deberá incrementar el componente productivo de la oferta y buscar la integralidad de las acciones. En fin. Si de por si la atención del problema de la pobreza en general es un reto mayúsculo, en las zonas urbanas representa aún más complejidad. Hoy por hoy el gobierno de la República y en especial la Sedesol pondrá mayor ahínco en impactar en las zonas urbanas, que además tiene la gran agravante que del éxito o fracaso que de las nuevas estrategias de intervención, depende no solo el mejoramiento económico o material de las familias, sino además el reconstruir un tejido social muy dañado por los factores antes explicados.

De ahí que el constante llamado realizado por CONEVAL para efecto de que se atendiera la pobreza urbana, fue entendido por el Presidente Enrique Peña Nieto y la secretaria Robles, así junto con el Programa de Prevención del Delito lidereado por la Secretaría de Gobernación, buscan estrategias integrales para disminuir en, por lo menos, de los 100 municipios más riesgosos, los altos índices de inseguridad. En estos se identifican polígonos y se ejecutarán acciones conjuntas de los tres órdenes de gobierno, haciendo converger objetivos tanto de la lucha contra el hambre y la pobreza con los de mejorar la seguridad. Pero es evidente que si la pobreza del campo es atendida con programas dirigidos a impulsar su productividad, en la ciudad obedece a otra lógica y solo se irá resolviendo definitivamente en la medida que haya un crecimiento económico del país. De otra forma solo se podrá ir contendiendo sus efectos. Gran reto se tiene enfrente.

México es el futuro

Allá por el año del 2001 surge un famoso acrónimo conocido como BRIC que hace referencia a un grupo de países coincidentes en características que los hacían muy interesantes como destinos de inversiones globales. Estos cuatro países son Brasil, Rusia, India y Corea del Sur, potencias emergentes a las cuales los asesores en finanzas internacionales veían como motores de la economía mundial, que aunque no habían alcanzado el estatus de desarrollados pero que gracias a sus dinámicas economías podrían convertirse en factores determinantes del impulso en los mercados internacionales.

El autor de esta frase, el economista Jim O’Neill, destaca ahora un nuevo grupo de países que, una década después de los BRIC, reúnen características envidiables, haciéndolos el futuro para el destino de los grandes capitales que buscan ser invertidos en lugares que garanticen el éxito económico. Es así que ahora surgen los países MINT, conformados por México, en primer lugar, La India, Nigeria y Turquía. Para O’Neill, los MINT presentan las siguientes bondades que los hacen ver como los próximos gigantes económicos del mundo: un bono demográfico favorable, una excelente ubicación geográfica, economías cada vez más abiertas y grandes riquezas naturales como el petróleo y materias primas.

El gran reto de los países MINT es elevar tus tasas de crecimiento del PIB a un rango del 7 % a largo plazo, cosa que solo Nigeria lo presenta en la actualidad. ¿Cuáles son los grandes obstáculos de los MINT y que son los mismos que tuvieron los BRIC para consolidarse económicamente y hacer efectivos los pronósticos sobre ellos? Pues en general se advierten fuertes tensiones sociales que afecten el ambiente favorable y falta de desarrollo de capacidades que hagan competitiva a sus economías en todos los sectores del mercado.

Dentro de los pronósticos más favorables –conforme a los especialistas- México y Nigeria destacan sobre el resto. A su forma y en sus propios ámbitos, ambas naciones tienen bastante de que presumir y así retomar el liderazgo en sus zonas geográficas. Las reformas estructurales le dan ventaja a nuestro país y lo hacen cada vez más y más punto referente para el futuro de las inversiones.

Esta visión de análisis coincide con el “mexican moment” del cual se habló en el inicio del año anterior, ante las altas expectativas que creo el inicio del gobierno actual, y que muchos pensaron se había diluido, ante las complejidades vividas a lo largo del 2013, pero ahora se insiste que está de vuelta, entendiéndolo como la creación de un clima favorable que dé confianza y certeza, reflejándose en un mayor crecimiento económico. Indudablemente que haber concretado las reformas estructurales, permite renovar los aires optimistas para los hombres de negocios que arriesgarán sus capitales en lugares atractivos y de confianza.

Y ahora en Davos, la presencia de México va confirmando las apuestas que se cruzan a nivel internacional sobre si llego la hora definitiva para nuestra Nación. En el país helvético, el Presidente Peña Nieto anunció compromisos de inversión por 7 mil 350 millones de dólares por parte de empresas globales para este año. No está nada mal para iniciar el 2014. También se suscribieron diversos acuerdos con la OCDE, con la industria energética rusa y PEMEX así como con Israel. Todo este conjunto conseguido en el 44 Foro Económico Mundial fortalecerá a México y permite confirmar que este es un buen momento para estar, creer e invertir aquí, ya que demostramos ser una democracia madura que fue capaz de concretar los cambios necesarios.

Pero este entusiasmo no debe dejar de lado el estar consciente que aún hay grandes tareas que resolver para evitar que se diluya este ambiente favorable: una altísima dependencia de la economía norteamericana, impulsar el crecimiento del mercado interno, la inseguridad pública y violencia, acabar de tajo con el narcotráfico y sus nefastas redes de complicidad y disminuir las carencias sociales de nuestra población. Es decir, que el buen momento económico de México sea el principio del “buen momento permanente” para todas las familias mexicanas. Porque no se trata de reducir indicadores o números, si no de dar bienestar. Y eso lo tiene muy claro Enrique Peña Nieto.

Michoacán: La fuerza de la ley o la ley de la fuerza

Michoacán vive una realidad muy complicada. Resulta claro que la génesis de una problemática tan compleja no se dio de manera reciente, sino que hay trasladarnos a varias décadas atrás –sin exagerar- para entender cómo se fueron dando los factores que han propiciado la grave descomposición social que vive el Estado. Más allá de repartir culpas, con cargas de tinte partidista, una revisión retrospectiva revela que las condiciones socio económicas del Estado, más una serie de yerros institucionales, crearon vacíos de poder que fueron ocupados, poco a poco, por redes de criminales sin escrúpulos. Esto que ha sido comentado en los últimos días casi unanimente por especialista y medios de comunicación, poco abonaría si no se traslada a un marco que permita encontrar soluciones.

Desconcierta entender como en el México del siglo XXI, mexicanos tengan que armarse y ostentarse así, púbicamente, para exigir el respeto a sus derechos y dignidad, tal como los integrantes de los autos defensas argumentan a favor. Las historias dramáticas que han contado, de los motivos que los orillaron a iniciar este movimiento, van desde la conmovedor hasta lo desgarrante, por los cuadro de violencia y abuso que describen vivieron ellos, familiares cercanos y vecinos a manos de los criminales que se fueron adueñando de municipios. A su vez, las notas que filtran posibles móviles de financiamiento dudoso a las auto defensas, están latentes en diversos medios y no dejan de sembrar la duda en, por lo menos parte, la legitimidad de las acciones de los grupos armados.

Y en medio de este galimatías, se encuentra el Estado Mexicano, no solo el gobierno de la entidad. Porque la violencia en Michoacán dejó de ser una problemática local hace tiempo, para convertirse en un asunto de seguridad nacional. Aunque algunas voces desestiman la magnificación de las acciones queriendo llevarlas al amarillismo mediático, es innegable que la respuesta que den de manera coordinada Federación y Gobierno del Estado, significarán enderezar el cauce no para una sola entidad, si no evitar la propagación un fenómeno social de magnitudes incalculables en este momento.

Pero esta respuesta debe partir del posicionamiento que tome ante los bando en conflicto, ya que el buscar que impere la ley sobre cualquier otra razón, es determinar que las auto defensas están al margen del Estado de Derecho y permitir su actuar público es reconocer la ausencia de poder y propiciar la prevalencia de la ley del más fuerte, reconocer que el único camino del ciudadano es hacerse justicia por su propia mano y aceptar el fracaso de las instituciones, dando un mensaje nefasto a manera de ejemplo para otras regiones que incuban problemáticas similares. Por otro lado, el reprimir a mexicanos que buscan formas alternativas para proteger sus bienes y personas, propicia una imagen negativa tal y como los eternos críticos que están en contra de todo y a favor de nada, se encargan de recrear y demeritar, lo cual –por cierto- tampoco contribuye en algo.

Así, y dada la magnitud del problema, el Gobierno de la República ha tenido que tomar decisiones para apoyar a la entidad orientándose a marcar una ruta que contribuya a resolver de fondo este escenario tan complejo, evitando que contamine a los estados vecinos y empezar por cambiar la percepción nacional sobre el tema del combate al crimen organizado y consecuente violencia e inseguridad. De la forma que se resuelva Michoacán podremos hablar de una estrategia nacional más exitosa, que hable que el Gobierno va marcando el rumbo que desea y no estar sujeto a los vaivenes, como sucedía en el pasado.

Es muy cierto que Enrique Peña Nieto le ha apostado a impulsar la prevención del fenómeno delictivo, más que el actuar represivo del aparato policial. Pero en el caso de Michoacán, deben tomarse medidas más urgentes. Muy interesante que el discurso del secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong no deja de lado la pauta de consenso del actual Gobierno, pero junto con la firmeza de la aplicación de la ley. Ese ha sido el mensaje a los líderes de las autodefensas michoacanas. De igual manera, el nombramiento de Alfredo Castillo, como encargado plenipotenciario del Gobierno Federal en la entidad, significa la firme voluntad de EPN no deja solo al pueblo de Michoacán ni a su gobierno, pero al tiempo que se define una estrategia integral, en donde la reconstrucción del tejido social será fundamental.

Este nuevo reto del gobierno de la República es de gran proporción y significará avanzar en la meta de lograr un México en Paz. Hoy más que nunca somos solidarios con los mexicanos que habitan en Michoacán.

La reforma financiera, un paso más

Dentro del paquete de reformas que fueron aprobadas el año pasado, una de las más interesantes por el impacto inminente que deberán tener las medidas a implementar, sin duda resulta, la que en materia financiera se concretó recientemente. El Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, afirmó el viernes pasado, que a partir de 2014, México contará con un sistema financiero, que además de ser más sólido y robusto, hará del crédito responsable, un verdadero motor del crecimiento. Durante el acto, en el que firmó el Decreto por el cual, se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones en materia financiera, y se expide la Ley para Regular las Agrupaciones Financieras, aseguró que la Reforma, “posibilitará un mayor nivel de crédito entre los mexicanos y ello tendrá impacto en el crecimiento de nuestra economía”.
Y realmente los mexicanos emprendedores están ansiosos de escuchar este tipo de mensajes. No hay que olvidar que el llamado que ha hecho este Gobierno, en el sentido de ser más productivo, encontrará respuesta en la medida de que también se vayan creando condiciones adecuadas, para transformar el escenario de poco crecimiento económico, que ha caracterizado a nuestro país en los últimos lustros. Y es en verdad lamentable, que el talento, el dinamismo y la innovación que existe entre los mexicanos, en muchos de los casos- por no decir en la mayoría- no encuentran la forma de ser respaldado, trátese de una empresa o un proyecto productivo. El escaso crédito detiene y contiene la posibilidad de un verdadero desarrollo regional, por lo que se convierte en una constante la falta de oportunidades para los que le apuestan al emprendedurismo, cayendo rápidamente en el desaliento.
El micro o mediano empresario mexicano es el ejemplo clásico, de donde debe radicarse el recurso para incentivar la cadena productiva. Aquel que genera desde uno a cien empleos (por solo mencionar un número), que mueve la economía local, que compra a los productores regionales, que paga impuestos y da prestaciones a sus empleados. Ese mexicano que arriesga su capital y el de su familia, con tal de mantener una empresa –en ocasiones contra viento y marea- que afronta la inseguridad, en fin, que en verdad entiende el concepto de buscar la productividad, será el más beneficiado cuando se reestructure el sector financiero y ofrezca más opciones de crédito, convirtiéndolo entonces en un verdadero factor de cambio.
Para lograr que a mediano plazo se genere un mayor crecimiento económico, es indudable que el financiamiento que ofrecerá el sector bancario, se transforme en un importante agente catalizador para tal fin. Al promover el crédito, será también posible aumentar y democratizar la productividad, facilitando que los emprendedores tengan los recursos necesarios para hacer realidad sus proyectos productivos, con más crédito y más barato. Las micro, pequeñas y medianas empresas del país, tendrán un insumo esencial para modernizarse, crecer y generar empleos para los mexicanos.

La Reforma Financiera permitirá aprovechar mejor las condiciones económicas favorables que existen para el año 2014, y con ello, lograr un mayor crecimiento económico. Se enfatiza que las iniciativas aprobadas, fueron analizadas y enriquecidas durante el proceso legislativo, dando como resultado un marco jurídico innovador para alcanzar cuatro objetivos fundamentales:
Primero, impulsar la Banca de Desarrollo, con lo cual la reforma recupera el mandato de las instituciones financieras del Estado mexicano de promover el crecimiento al crear mayores oportunidades de desarrollo en sectores económicos estratégicos. Segundo, mejorar la certeza jurídica de la actividad de los agentes privados del sector financiero, a fin de que haya más crédito y éste sea más barato. Tercero, incrementar la competencia en el sector financiero. Con esta reforma, se establece un marco jurídico que promueve la competencia, multiplicando y mejorando las opciones de crédito para los mexicanos. El cuarto objetivo, es fortalecer la solidez del sector financiero, ya que se ha elevado a rango de ley diversas medidas encaminadas a la regulación, coordinación y sano desarrollo del sector.
Así, en el año de la implementación de las Reformas, se da un paso más.

Cambiando las reglas

Se ha venido insistiendo que este año que inicia, debe ser definitivo en la implementación de las acciones necesarias para impulsar la detonación del cambio, que generará la aprobación de las reformas estructurales. En efecto, el trabajo titánico de transformación del obsoleto marco jurídico que se había heredado, se encontrará inconcluso si no se asientan las leyes secundarias, que le den, la forma operativa al cambio conceptual que logró el Gobierno de la República, dentro de los términos y los tiempos propuestos, gracias a un gran trabajo de consenso y convencimiento con todas las fuerzas políticas comprometidas con el futuro del país. Este ejercicio de consensos deberá permanecer para avanzar en la ruta crítica de implementación. Será deseable que se encuentren los mecanismos de diálogo, más adecuados para sustituir el “Pacto por México”, que en la práctica demostró su efectividad y no pudo pasar más allá, de un año, como resultado de la altísima presión, al que fue sometido, cuestión que resalta la valiosa contribución que dio para escribir las nuevas páginas de éxito en la historia nacional.
Pero al mismo tiempo, al gran esfuerzo de los cambios estructurales, van acompañados con acciones institucionales que reforzarán el cumplimiento de los objetivos de este Gobierno, es decir, romper con las inercias del pasado, que limitan el ver resultados, en temas: como el combate a la pobreza, la seguridad, el cuidado del medio ambiente, el impulso al campo, etc. Así, una vez pasado el año 2013, muy acotado por reglas y normas heredadas de los anteriores gobiernos, este nuevo año 2014, da paso a un nuevo marco normativo más acorde con el discurso y la visión del Presidente Enrique Peña Nieto. A partir del 1 de enero de este año, entrarán en vigor nuevas reglas de operación para los programas federales, encaminadas a privilegiar la integralidad en el trabajo, la complementariedad de apoyos, la coordinación interinstitucional y la nueva filosofía de la democratización de la productividad. En efecto, la mayor parte de las dependencias federales sometieron su marco normativo, a una profunda revisión conforme a las instrucciones presidenciales, para hacer mejor la operación de los programas, lograr la comunicación entre ellos y las dependencias responsables. Este importante ejercicio no busca otra cosa, más que trasladar al escenario del campo de trabajo, el discurso de una política de cumplimiento de derechos, en donde lo que importa son los resultados, en el mejoramiento del bienestar social y no solo la frialdad de los números, que miden el desempeño gubernamental.
En el caso específico de los programas sociales, la SEDESOL a lo largo del año, emprendió una ardua tarea para ir modificando las reglas de operación de los 15 programas que tiene a su cargo, para efecto de poder hacer las adecuaciones necesarias y cumplir en primer término con las indicaciones presidenciales. Así, se mejoraron tanto la mecánica operativa, como la focalización y cobertura en los programas que atienden: FONART, LICONSA, DICONSA, o particulares, como el de Atención al Desarrollo de Zonas Prioritarias (PDZP), 3×1 para Migrantes, Opciones Productivas; los que tiene a su cargo el INDESOL, hasta culminar con el rediseño de Oportunidades, el mayor programa social del país, el cual se interconectará con los demás programas para incrementar la cobertura de la población objetivo, al dar preferencia a sus familias, como forma de impulsar, que abatan con mayor eficiencia, las carencias sociales que enfrentan.
Esto dio como resultado, que haya cambios sustanciales en la nueva operación de los programas, más acordes a la visión integradora del actual Gobierno. De esta manera, los objetivos planteados en la Cruzada Nacional contra el Hambre, podrán ser más accesibles en la manera de enfrentarlos, al homogenizar el marco de atención de la población en condiciones de pobreza extrema. Pero con el gran valor agregado, de que este trabajo renovador que impulsó la Secretaria Rosario Robles, se trasladó a otras Secretarías para complementar la eficiencia buscada en los programas federales. Así SEDATU, SEP, SAGARPA, INAES, SALUD, por citar algunas, contemplan en sus reglas de operación la transversalidad, tan reclamada para sumar esfuerzos colectivos e ir desterrando el aislamiento operacional y presupuestal, que tanto perjudicaba a los beneficiarios que necesitan de una visión integradora del desarrollo social. Ahora el gran reto es lograr una adecuada implementación de las modificaciones realizadas a los programas, dejando de igual forma atrás, la inercia mental que muchas veces limita “el jugar en equipo”, cosa que no solo es necesaria, sino indispensable para el verdadero éxito, de esta nueva conceptualización de las políticas públicas.
Por eso, con todo el cambio resultante de la paulatina implementación de las reformas y las modificaciones normativas, el 2014, deberá pasar a la historia como el año en que transformamos el discurso en hechos. Y de esto iremos hablando en los próximos meses.

México inicia su despegue

Cierra 2013 con un balance exitoso en materia de reformas legislativas. Especialmente este último periodo de sesiones que comenzara en septiembre. El recuento de todos los cambios que se dieron en estos meses es realmente espectacular. Prácticamente se cumplió la agenda propuesta el 2 de diciembre del año pasado, cuando se firmó el Pacto por México en el Castillo de Chapultepec. En ese momento había dudas e incredulidad entre la mayoría de los mexicanos de que sí se podrían alcanzar metas tan ambiciosas; en un país desgastado y sumido en la tristeza de ver un parálisis legislativa, que hacia decrecer la competitividad y el potencial como nación menguaba ante la estaticidad de un status quo inerciardo en todos los sentidos. Los gobiernos de las últimas décadas no pudieron hacer lo que hacía falta, por carencia de talento para poder conjuntar esfuerzos y voluntades que se reflejarán en acuerdos definitivos.
Tuvo que regresar el PRI a Los Pinos, para que en base a una combinación de experiencia y nueva visión, pudiera definirse una estrategia magistral, encaminada a dar un golpe de timón y efectuar un viraje a este buque llamado Nación Mexicana y así poder dirigirlo a nuevas aguas y puertos. Se trazó una ruta en la que las etapas fueron perfectamente calculadas y estimados los daños colaterales que habría que sufrir, entre ellos el deterioro de la imagen presidencial y renunciar a cualquier tentación de una restauración priista que fuera calca del pasado. Se tuvo que llegar a ceder posiciones y en algunos momentos, conceder ante las presiones de los firmantes –léase PAN y PRD – del pacto, matizando las propuestas que envió el Ejecutivo al Congreso. Todo este recorrido dio como consecuencia el paquete de reformas concretadas en tantos temas, que van desde la Ley de Amparo hasta la emblemática que reforma a la industria energética. Queda un país polarizado, expectante sobre la efectividad de lo logrado. Por eso, como lo ha anunciado el Presidente Enrique Peña Nieto, 2014 será el año de las implementaciones de las Reformas. Para iniciar el vuelo definitivo hacia mejores niveles de desarrollo y bienestar. Será urgente la aprobación de la legislación secundaría que está pendiente. Y al mismo tiempo, implementar el andamiaje institucional necesario para avanzar y concretar lo logrado. Un reto aún mayor que el haber aprobado todas y cada una de las reformas, será lograr que éstas se conviertan en verdaderos beneficios para todos los mexicanos. Esfuerzo que se antoja titánico pero alcanzable a la vez.
Es importante la reconciliación nacional para que el trecho que haya que avanzar, sea de una forma más serena. Es urgente llamar a la sensatez a la izquierda, ya que si bien debe haber un irrestricto respeto a su libre pensar, también ellos –los líderes de los partidos de izquierda- deben considerar el respeto a sus conciudadanos. Los bochornosos actos cometidos esta semana, no pueden ni deben repetirse, porque se dan en un marco de cambios históricos nacionales demeritando así la gran transformación nacional. No se puede sustituir el debate de altura por escenas de violencia y circo. Se entiende el escepticismo de muchos mexicanos, por eso el Gobierno debe difundir las bondades de lo logrado y evitar la desinformación, que daña este proceso de renovación de la vida nacional. Pero también hay que ser muy claros. Los resultados que esperamos hoy, no se darán de la noche a la mañana, pero entre más tardemos en implementarlos, más lejos veremos sus beneficios, ya no se puede perder ni un día más para ser un país de progreso, más eficiente y eficaz, más productivo y generador de riqueza con la dinamización económica que dará el nuevo marco constitucional. En especial, la Reforma Energética debe ser el factor decisivo al utilizar la riqueza natural como una gran área de oportunidades en la que se desborden beneficios para todos. Urge, urge realmente iniciar este proceso implementador. El motor de este cambio fue el Pacto. Sin duda es de relevancia histórica su firma y posterior implementación como catalizador de la vida legislativa. Su existencia permitió la hechura de acuerdos antes inéditos. Al parecer el PRD lo ha sepultado, lo cual resultaría muy lamentable porque si en un año se logró todo este cumulo de cambios, cuántos beneficios no le daría a nuestro país con una existencia más prolongada. Aun así, es una misión cumplida la que hizo este gran acuerdo en el año que existió.
Hoy los grandes retos son reducir la pobreza, apaciguar los estados con altos grados de violencia, consolidar la estabilidad económica y enfilarse al crecimiento real. Pero es seguro que todo lo logrado va a contribuir directamente a la transformación gradual de este país. Recordamos uno de los slogans del candidato Peña Nieto: “México va a cambiar”….y no cabe duda que lo está cumpliendo. Iniciaremos pues una nueva etapa, la de la implementación de los cambios y por tanto, la del despegue de nuestra Nación.

Reforma Política

La Reforma política aprobada por el Senado refleja por una parte una realidad de desconfianza y descontento de la población con el sistema político; pero también, el compromiso de las diferentes fuerzas políticas por modificar estas condiciones a través de un total de 38 iniciativas que modifican el andamiaje político institucional en el que se desenvuelven las relaciones de acceso y ejercicio del poder.

Ahora bien, como toda reforma en un contexto político plural, existen diferentes visiones sobre la forma en que en una democracia moderna se organiza lo político, por lo que si bien esta reforma no está exenta de críticas, si se recogen muchas de las demandas que por años se han venido señalando para hacer más eficiente, transparente, y confiable los arreglos institucionales del poder. La reforma aprobada, entre otras cosas, termina con el sistema federalizado de elecciones, al desaparecer el IFE; elimina la autonomía de los institutos electorales estatales, que se convertirán en “organismos públicos locales de las entidades federativas en materia electoral” y al facultar al Senado a nombrar a los magistrados electorales estatales, retirando de los Congresos estatales la facultad que tenía para elegirlos; se prevé que el Presidente de la República tenga la posibilidad de establecer un gobierno de coalición con uno o varios partidos políticos; y se establece como causal de nulidad de una elección el rebase de tope de gastos de campaña, cuando éste sea determinante en el resultado de la contienda.

Pero tal vez, el aspecto central de la reforma política es el poder regresar al ciudadano la capacidad de premiar o castigar políticamente a sus representantes por medio de su reelección inmediata, lo cual permite generar una dinámica de incentivos diferente en la que en base a los resultados los ciudadanos podrán hacer una evaluación y tomar decisiones sobre el trabajo de un senador, diputado o presidente municipal. Los senadores podrán ser electos hasta por dos periodos consecutivos lo cual les permitirá estar 12 años en su escaño; y los diputados federales y estatales tendrán derecho hasta cuatro elecciones para quedarse en la curul hasta 12 años; los primeros en beneficiarse de ella serán los legisladores que sean electos en 2015 y los senadores que lleguen en 2018.

Por otra parte, el nuevo modelo electoral estará centrado en el Instituto Nacional Electoral (INE), cuyos consejeros serán seleccionados por una comisión integrada por representantes de la Cámara de Diputados, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y el Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI). Este Instituto elegirá a los consejeros electorales estatales y será el responsable de los comicios en todo el país, aunque se encargará principalmente de las federales y se coordinará con los órganos estatales para las locales.

Finalmente se establecen condiciones bajo las cuales puede anularse una elección federal o local, este sistema de nulidades se establece, cuando se exceda el gasto de campaña en un cinco por ciento del monto total autorizado siempre y cuando se determine que la falta fue “sistemática” y “determinante” para el resultado.
En suma, estos nuevos arreglos institucionales modifican las reglas del juego y los actores políticos deberán ajustar sus acciones hacia una manera más eficiente y responsable de acceder y ejercer el poder, en donde tal vez el papel más importante lo juegan los ciudadanos quienes deberán estar pendientes y ejercer desde su espacio de acción, una posición más participativa y crítica del sistema político.

Análisis del primer año, avances y pendientes

Al llegar al primer año de gobierno, Enrique Peña Nieto avanza en las metas inmediatas que propuso en su discurso inaugural de Palacio de Gobierno. Muchas cosas han cambiado en este corto lapso y sus famosas 13 decisiones anunciadas en aquel día, son muestra fiel de mantener la congruencia que lo ha caracterizado a lo largo de su carrera política pero, al mismo tiempo, es señal inequívoca que la ruta trazada se ha mantenido, a pesar de las turbulencias encontradas a lo largo del recorrido.
Es claro que pretender transformar en un año a este país no resultaría fácil. También es muy cierto que no bastaría con voluntad, inteligencia y decisión el poder implementar los cambios estructurales tan necesarios y urgentes. Es por eso que la formula sobre la que se basó la estrategia de Peña Nieto, fue el consenso y la negociación. Así surge el Pacto por México, como el gran instrumento detonador de cambios, en donde partiendo de una agenda común, las principales fuerzas políticas del país se pusieron de acuerdo para impulsar 95 compromisos encaminados a modificar el rostro de México.
¿Cuál es el saldo de todo lo anterior, hoy domingo 1 de diciembre de 2013?
Todo análisis objetivo deberá sin duda versar que hay logros importantísimos. Pero al mismo tiempo, se debe aceptar que ha sido un año difícil para esta patria nuestra. Los diagnósticos sobran para determinar porqué la violencia sigue atemorizando en las calles, porque la economía se desaceleró tan bruscamente, porqué la demanda social de bienestar sigue igual de latente que hace un año. Solo por citar unos ejemplos. El punto es, sin lugar a dudas, que este Gobierno se ha enfocado al verdadero cambio, el que permitirá sentar bases para un futuro diferente. Se dejó de lado el efecto inmediato y eso cuesta, sobre todo con aquellas corrientes de opinión tanto afines a partidos políticos como ciertos medios de comunicación, que golpean indiscriminadamente toda acción ejercida a lo largo de estos meses y sin consideración agreden, excediéndose en sus conceptos. Pero aquellos críticos irreflexivos y parcializados, omiten mencionar el verdadero análisis de lo que significa un reforma educativa, o la de telecomunicaciones y la financiera y el impacto que tendrá la Reforma Hacendaria en el impulso a la economía nacional en el próximo año. Pareciera que solo se trata de destruir el proyecto transformador de nación, que además, es el único que ha tenido viabilidad de la última generación en México.
Si se compara expectativas contra resultados inmediatos, es lógico que se produzca el efecto de deterioro de la imagen presidencial, sobre todo con el ciudadano común, alimentado además por el excesivo desgaste de las voces que atacan y critican de manera virulenta. Pero 2013 fue el año cero de un país nuevo y que solo con el paso del tiempo se apreciará. En ésta, su oportunidad, Enrique Peña Nieto, se ha propuesto hacer algo diferente para evitar caer en los mismos lugares comunes. Además no queda de otra. Solo el verdadero cambio llevará al arranque y despegue de nuestro país. Aquí hemos revisado semana a semana los problemas de México y lo que se ha propuesto hacer para ir resolviendo la problemática particular. Hoy que pareciera que estamos ante un año muy complicado, queda la confianza y seguridad en el camino tomado, ya que en el 2014 y al completarse el cuadro de reformas, tendrá que iniciarse un proceso de reactivación económica en primer lugar, y en donde la reforma hacendaria y la energética sean la punta de lanza. Si el Pacto cumplió su cometido y deja de funcionar, se verá en poco tiempo, pero en cualquier caso vino a contribuir a este proceso histórico. El gobierno cedió, aceptó términos y fue haciendo modificaciones a sus iniciativas y pago un precio en ceder en posiciones estratégicas, con lo cual queda clara su voluntad en hacer las cosas reales y sin simulación. Revisemos pues y veremos que no hay prácticamente campo que no fue tocado por el proceso de cambio de este año. Y como decimos, en una agenda común. Tan solo el impacto que tendrá la inminente Reforma Política Electoral es de repercusiones sistémicas, al modificar muchas de las figuras e instituciones existentes.
Cambiar a México no es fácil. Pero todo este camino estaba trazado- con todo y turbulencias- por Peña Nieto y sus estrategas. Ahora esperemos que los cambios detonen la transformación de la realidad nacional. El 1 de diciembre de 2012, se inició la construcción del futuro.

Los jóvenes

Hemos venido comentando en diversas oportunidades, que nuestro país presenta lo que se ha denominado “un importante bono demográfico” lo que significa que, el alto porcentaje de la población mexicana menor de 30 años- 26% se encuentra entre los 15 y los 29 años – representa un gran capital humano que en el mercado internacional, hace atractivo a este país para captar inversiones; otras naciones presentan una grado más avanzado de “envejecimiento” –casos China y Estados Unidos- convirtiéndose en factor de competitividad para nosotros.

Esta propuesta corre un gran riesgo de no ser aprovechada en la justa dimensión que deberíamos tener en el concierto mundial. En nuestra colaboración de la semana pasada, mencionamos que uno de los grandes retos que como país enfrentamos está en aprovechar el potencial de nuestra juventud, encausando así, toda la energía de generaciones que reclaman más y mejores condiciones y oportunidades para su desarrollo productivo y la justa demanda de inclusión en la actividad económica.

El diagnóstico es duro. Los números reflejan una realidad poco alentadora. Veamos: cerca del 40% de los jóvenes inscritos en educación media superior abandonan los estudios, mayoritariamente por necesidades económicas al interior de sus hogares.

De cada 100 jóvenes, 80 terminan la primaria, 66 la secundaria y sólo el 36 el nivel de educación media superior. En 2012, en educación superior había 3.3 millones de jóvenes, lo que significa una cobertura de solamente 32.8%. 1 de cada 4 jóvenes son pobres extremos. 53% de los desocupados en México tiene entre 14 y 29 millones.

Según la OCDE, cerca del 25% de los jóvenes mexicanos no estudian ni trabajan, lo que significa el tercer porcentaje más alto solo después de Turquía e Israel, solo entre los miembros de dicha organización. El número de jóvenes entre 14 y 29 años de edad desocupados ha aumentado en los últimos 5 años cerca de 50% y el 61.1 se encuentra en la informalidad. El 75% recibe entre cero y tres salarios mínimos y solo el 16% más de tres.

Número devastadores cuando nos referimos al que debiera ser el sector poblacional con mayor atención en materia de capacitación y preparación. 4 de cada 10 migrantes hacia los Estados Unidos, son jóvenes menores de 24 años, con lo que el valor agregado de la fuerza de trabajo, en buena medida saludable y educada, se traslada a ese país.

Como vemos, estos datos solo constatan una realidad que palpamos día a día en nuestro entorno. Mientras que la tasa de desempleo nacional ronda en el 4%, en el segmento juvenil rebasa el 8%. Es decir, tenemos una juventud alejada de las mejores opciones y cercana al vicio y una vida delictiva o como víctima de ésta.

Sumado a lo anterior, los programas para facilitar la inclusión productiva de los jóvenes, son mínimos, y los que cuentan con dimensiones de inclusión productiva y cohesión social son prácticamente inexistentes. Por ejemplo, todos los apoyos y financiamientos para los micros, pequeñas y medianas empresas se orientan principalmente a favorecer el crecimiento y/o consolidación de las ya existentes.

El pasado 20 de noviembre el Presidente Enrique Peña Nieto enfrentó este desafío, en la Ceremonia donde se entregó el Premio de la Juventud, en donde expresó de forma directa a su auditorio de jóvenes que atestiguaron el acto: “En cada joven mexicano hay una historia personal de dedicación, de esfuerzo y de lucha diaria” Comprometiéndose a escuchar, a través de una gran consulta nacional que realiza el INJUEVE y de la cual se dará paso a la construcción de las políticas públicas que su gobierno implementará para dar respuesta cabal a las inquietudes de los jóvenes y logre en un mediano plazo resolver la problemática que hoy describimos.

Para hacer realidad este compromiso presidencial, se definen programas como el Proyecto Escala, del Instituto Nacional de la Economía Social que dirige el ingeniero Carlos Rojas, dirigido a generar proyectos sostenibles, productivos e innovadores, encaminados a la restauración y enriquecimiento del tejido social.

Esto se logra vinculado al segmento juvenil del Programa Oportunidades creando sinergia con otras instancias gubernamentales, despertando la creatividad de los muchachos. Interesante iniciativa que hay que seguir de cerca, motor del cambio de este gobierno, aliado de los jóvenes.

Los grandes retos del porvenir

Cada nación tiene retos y desafíos que enfrentar. Basta recorrer el globo terráqueo en la actualidad para darnos cuenta que cada problemática nacional o regional se vuelve un reto que de forma inmediata o a mediano plazo tendrá que ser resuelto para permitir  la viabilidad del  Estado en cuestión. Hoy nuestro  vecino del norte se enfrenta a un debate interno político, en el cual es víctima de su sistema bipartidista, que se confronta,  evitando su total recuperación económica; que ante temas coyunturales como su deuda interna y su visión de país, secuestra y subyuga a un pueblo norteamericano ansioso ya de percibir el mejoramiento de su economía. De igual forma, la Unión Europea se debate ante una crisis económica que la ha marcado y que hace reflexionar a sus estados miembros sobre la conveniencia – o no- de seguir juntos, llevándolos a concluir que de todas formas y a pesar de la gravedad de su situación, no queda de otra, ya que ante un mundo cada vez más globalizado, poco podrían hacer por separado para enfrentar a los gigantes comerciales y las potencias emergentes. Así, los países asiáticos voltean a América como la solución a sus demandas internas, basada en una expansión comercial y el fomento de las alianzas intercontinentales que se vienen fraguando.

En el caso de México, hay multitud de desafíos que enfrentar, muchos los hemos analizado en su contexto. Pero desde el punto de vista de buscar un país incluyente, se podrían identificar tres grandes retos que resolver a la brevedad: incrementar la productividad de la economía mexicana como única forma de lograr un crecimiento económico que permita ir reduciendo las brechas de desigualdad y por ende, disminuir los indicadores de la pobreza; en este mismo sentido, atacar de raíz la pobreza urbana, como método y estrategia para fomentar la cohesión social, la disminución de la violencia e inseguridad así como la creación de nuevas oportunidades y tercero, atender a la población joven de nuestro país, en la medida que se logre aprovechar el bono demográfico, impactaremos en el mejoramiento de las condiciones generales de la población para crear círculos virtuosos. Es así que será necesario trabajar en el desarrollo de políticas públicas orientadas a atender de manera transversal e integral en todos ordenes de gobierno la atención de estos temas, claro sin descuidar los demás frentes en que se da la batalla y cuya finalidad es alcanzar las metas que ha propuesto el Presidente Peña: ser un país próspero, incluyente, con educación con calidad, que tenga responsabilidad global y que viva en paz.

Y a esto hizo alusión el Presidente,  el pasado viernes en un importante foro celebrado en nuestro país, sobre Políticas Públicas de Empleo y Protección Social, convocado a nivel internacional por la Secretaría de Trabajo y Previsión Social. En este espacio y ante la presencia del Director de la OIT, el secretario general de la OCDE, el rector Narro de la UNAM y ministros del trabajo del continente, se realizaron reflexiones profundas sobre los grandes retos de nuestro país para lograr la meta de ser un país próspero. Por ejemplo, se analizó que los mexicanos somos de los que más trabajamos dentro de los países de la OCDE pero de los  menos remunerados. Algo anda muy mal y se resume en falta de productividad. De igual forma se contrastó que México es uno de los países con menor desempleo –el cuarto entre las naciones afiliadas a la OCDE- pero son más de 2.7 millones de mexicanos desempleados y sin tomar en cuenta las altísimas tasas de los integrados al sector informal, lo que se convierte en una situación inaceptable, palabras del mismo Presidente.

Coincide EPN que es urgente crear las condiciones para permitir la inserción del mercado laboral de los jóvenes y poder aprovechar con eficacia el alto valor internacional de nuestro bono demográfico. De forma alentadora, anunció en este marco, que hay señales optimistas en la economía porque a pesar de estar en un escenario de desaceleración económica, más de 400,000 personas se ha afiliado al IMSS para salir de la informalidad, atribuyendo esto a la Reforma Laboral alcanzada el año pasado. Ejemplo inequívoco de que el camino de las reformas transformadoras deberá llevar a una mayor productividad, que genere empleos y mayores ingresos para todos, es decir, hay elementos para ver un futuro optimista para los mexicanos.

Al final quedo la frase del Rector Narro que Peña Nieto hizo suya en esto acto: “no podemos dejar que mucho sea para pocos y que lo quede sea para cuantos queden. Gran Reflexión.

Guerrero: Respuesta Inmediata

El tamaño de la tragedia suscitada el mes de septiembre en todo el territorio nacional y que se magnificó en Guerrero, obligaba al Presidente Enrique Peña Nieto a responder a la altura de las circunstancias y poder enfrentar con éxito el mayor desafío de su incipiente gobierno.

A la par de una adecuada cobertura, atención y seguimiento -en donde la presencia de la secretaria Rosario Robles jugó un papel relevante- se impulsó un amplio trabajo de coordinación interinstitucional, ya que las instrucciones del Presidente fueron claras y precisas: dar una respuesta inmediata.

Derivado de esto, las dependencias del Gobierno de la República han realizado importantes acciones para atender las situaciones de emergencia en el estado de Guerrero, con el objetivo de reactivar la economía regional, restableciendo el acceso a vías de comunicación y conectividad, apoyando a proyectos productivos y con la recuperación del bienestar social a través de la coordinación de las políticas públicas.

El Ejército, la Marina y la Policía federal rescataron a 19,693 personas en condiciones de riesgo y más de 200 elementos del ejército apoyaron, tras el deslave, a la comunidad La Pintada. Se entregó a la población afectada más de 830 mil despensas y se habilitaron 221 comedores comunitarios, así como atención a 21 mil familias indígenas. Se repararon escuelas que benefician a 120,963 alumnos.

El Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (BANOBRAS) ha generado líneas de crédito hasta por 1,411 MDP para 145 municipios afectados, de los cuales, 306 MDP corresponden al programa emergente y 1,105 MDP a BANOBRAS-FAIS. Adicionalmente, Nacional Financiera (NAFIN), a través de recursos fiscales, ha apoyado con 250 MDP.

Se restableció en un tiempo record la operación del aeropuerto de Acapulco, lo que permitió crear un puente aéreo capaz de movilizar a más de 28 mil personas. Se logró la recuperación de la conectividad de la Autopista del Sol, logrando evacuar a más de 18 mil vehículos, así como en las 9 carreteras federales y el restablecimiento de 2,735 kms de vías de comunicación con 370 comunidades de la montaña. Vale destacar la rápida intervención de CFE para la operación de las 9 subestaciones eléctricas afectadas, atendiendo a 1,114 comunidades permitiendo así la reinstalación del suministro de energía eléctrica al 99% de la población.

En apoyo a la producción e infraestructura del campo, se han destinado 52.0 MDP; asimismo, 16.5 MDP para 11,211 productores de café pertenecientes a 14 Municipios y, en materia de recursos pecuarios, el estado ha recibido 11.1 MDP, así como diversos apoyos de acuerdo al tipo de producción y el volumen; en total se ha apoyado con 79.6 MDP.

Pasada la etapa de emergencia, y haciendo el balance de los daños, viene ahora la etapa de reconstrucción, lo cual significa una proeza de grandes proporciones. Si de por si la situación derivada de las condiciones de pobreza y marginación en que se encuentran los municipios guerrenses lo ubican como una de las entidades de más urgente atención, la furia de “Manuel” obliga a un replanteamiento de las estrategias de intervención. De ahí que esta semana, el Gobierno de la República haya presentado el Plan Nuevo Guerrero, un gran acuerdo político nacional de amplio beneficio social para la entidad, diseñado para fomentar el crecimiento económico y el desarrollo social incluyente en un marco de transparencia y participación ciudadana.

Considera proyectos de alcance municipal, estatal y regional que detonarán inversiones hasta por 61 mil millones de pesos. Ello incluye los 30 mil millones de pesos que habrán de destinarse a través del Fondo de Desastres Naturales (Fonden).

El Plan Nuevo Guerrero, promoverá el desarrollo estatal integral de mediano y largo plazos, a partir de tres grandes ejes: inversión en infraestructura, proyectos sociales para la productividad, y financiamiento y coordinación de políticas públicas.

En la suma de esfuerzos con las autoridades locales, se pretende tomar esta como un área de oportunidades y llevar a su máximo potencial a la entidad, incrementando su productividad y fortaleciendo su infraestructura básica y comunicaciones, y que en suma, todas las acciones deben converger hacia el mejoramiento de los niveles de vida de la población para ir disminuyendo pobreza y desigualdad entre los guerrerenses.

Y bien lo dice el Presidente Peña Nieto, señalando que Guerrero fue el Estado más golpeado por los huracanes, pero que nunca se quedó solo y sus más de diez giras que ha realizado en esto meses, concretan una respuesta inmediata.