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Cambiando las reglas

Se ha venido insistiendo que este año que inicia, debe ser definitivo en la implementación de las acciones necesarias para impulsar la detonación del cambio, que generará la aprobación de las reformas estructurales. En efecto, el trabajo titánico de transformación del obsoleto marco jurídico que se había heredado, se encontrará inconcluso si no se asientan las leyes secundarias, que le den, la forma operativa al cambio conceptual que logró el Gobierno de la República, dentro de los términos y los tiempos propuestos, gracias a un gran trabajo de consenso y convencimiento con todas las fuerzas políticas comprometidas con el futuro del país. Este ejercicio de consensos deberá permanecer para avanzar en la ruta crítica de implementación. Será deseable que se encuentren los mecanismos de diálogo, más adecuados para sustituir el “Pacto por México”, que en la práctica demostró su efectividad y no pudo pasar más allá, de un año, como resultado de la altísima presión, al que fue sometido, cuestión que resalta la valiosa contribución que dio para escribir las nuevas páginas de éxito en la historia nacional.
Pero al mismo tiempo, al gran esfuerzo de los cambios estructurales, van acompañados con acciones institucionales que reforzarán el cumplimiento de los objetivos de este Gobierno, es decir, romper con las inercias del pasado, que limitan el ver resultados, en temas: como el combate a la pobreza, la seguridad, el cuidado del medio ambiente, el impulso al campo, etc. Así, una vez pasado el año 2013, muy acotado por reglas y normas heredadas de los anteriores gobiernos, este nuevo año 2014, da paso a un nuevo marco normativo más acorde con el discurso y la visión del Presidente Enrique Peña Nieto. A partir del 1 de enero de este año, entrarán en vigor nuevas reglas de operación para los programas federales, encaminadas a privilegiar la integralidad en el trabajo, la complementariedad de apoyos, la coordinación interinstitucional y la nueva filosofía de la democratización de la productividad. En efecto, la mayor parte de las dependencias federales sometieron su marco normativo, a una profunda revisión conforme a las instrucciones presidenciales, para hacer mejor la operación de los programas, lograr la comunicación entre ellos y las dependencias responsables. Este importante ejercicio no busca otra cosa, más que trasladar al escenario del campo de trabajo, el discurso de una política de cumplimiento de derechos, en donde lo que importa son los resultados, en el mejoramiento del bienestar social y no solo la frialdad de los números, que miden el desempeño gubernamental.
En el caso específico de los programas sociales, la SEDESOL a lo largo del año, emprendió una ardua tarea para ir modificando las reglas de operación de los 15 programas que tiene a su cargo, para efecto de poder hacer las adecuaciones necesarias y cumplir en primer término con las indicaciones presidenciales. Así, se mejoraron tanto la mecánica operativa, como la focalización y cobertura en los programas que atienden: FONART, LICONSA, DICONSA, o particulares, como el de Atención al Desarrollo de Zonas Prioritarias (PDZP), 3×1 para Migrantes, Opciones Productivas; los que tiene a su cargo el INDESOL, hasta culminar con el rediseño de Oportunidades, el mayor programa social del país, el cual se interconectará con los demás programas para incrementar la cobertura de la población objetivo, al dar preferencia a sus familias, como forma de impulsar, que abatan con mayor eficiencia, las carencias sociales que enfrentan.
Esto dio como resultado, que haya cambios sustanciales en la nueva operación de los programas, más acordes a la visión integradora del actual Gobierno. De esta manera, los objetivos planteados en la Cruzada Nacional contra el Hambre, podrán ser más accesibles en la manera de enfrentarlos, al homogenizar el marco de atención de la población en condiciones de pobreza extrema. Pero con el gran valor agregado, de que este trabajo renovador que impulsó la Secretaria Rosario Robles, se trasladó a otras Secretarías para complementar la eficiencia buscada en los programas federales. Así SEDATU, SEP, SAGARPA, INAES, SALUD, por citar algunas, contemplan en sus reglas de operación la transversalidad, tan reclamada para sumar esfuerzos colectivos e ir desterrando el aislamiento operacional y presupuestal, que tanto perjudicaba a los beneficiarios que necesitan de una visión integradora del desarrollo social. Ahora el gran reto es lograr una adecuada implementación de las modificaciones realizadas a los programas, dejando de igual forma atrás, la inercia mental que muchas veces limita “el jugar en equipo”, cosa que no solo es necesaria, sino indispensable para el verdadero éxito, de esta nueva conceptualización de las políticas públicas.
Por eso, con todo el cambio resultante de la paulatina implementación de las reformas y las modificaciones normativas, el 2014, deberá pasar a la historia como el año en que transformamos el discurso en hechos. Y de esto iremos hablando en los próximos meses.

México inicia su despegue

Cierra 2013 con un balance exitoso en materia de reformas legislativas. Especialmente este último periodo de sesiones que comenzara en septiembre. El recuento de todos los cambios que se dieron en estos meses es realmente espectacular. Prácticamente se cumplió la agenda propuesta el 2 de diciembre del año pasado, cuando se firmó el Pacto por México en el Castillo de Chapultepec. En ese momento había dudas e incredulidad entre la mayoría de los mexicanos de que sí se podrían alcanzar metas tan ambiciosas; en un país desgastado y sumido en la tristeza de ver un parálisis legislativa, que hacia decrecer la competitividad y el potencial como nación menguaba ante la estaticidad de un status quo inerciardo en todos los sentidos. Los gobiernos de las últimas décadas no pudieron hacer lo que hacía falta, por carencia de talento para poder conjuntar esfuerzos y voluntades que se reflejarán en acuerdos definitivos.
Tuvo que regresar el PRI a Los Pinos, para que en base a una combinación de experiencia y nueva visión, pudiera definirse una estrategia magistral, encaminada a dar un golpe de timón y efectuar un viraje a este buque llamado Nación Mexicana y así poder dirigirlo a nuevas aguas y puertos. Se trazó una ruta en la que las etapas fueron perfectamente calculadas y estimados los daños colaterales que habría que sufrir, entre ellos el deterioro de la imagen presidencial y renunciar a cualquier tentación de una restauración priista que fuera calca del pasado. Se tuvo que llegar a ceder posiciones y en algunos momentos, conceder ante las presiones de los firmantes –léase PAN y PRD – del pacto, matizando las propuestas que envió el Ejecutivo al Congreso. Todo este recorrido dio como consecuencia el paquete de reformas concretadas en tantos temas, que van desde la Ley de Amparo hasta la emblemática que reforma a la industria energética. Queda un país polarizado, expectante sobre la efectividad de lo logrado. Por eso, como lo ha anunciado el Presidente Enrique Peña Nieto, 2014 será el año de las implementaciones de las Reformas. Para iniciar el vuelo definitivo hacia mejores niveles de desarrollo y bienestar. Será urgente la aprobación de la legislación secundaría que está pendiente. Y al mismo tiempo, implementar el andamiaje institucional necesario para avanzar y concretar lo logrado. Un reto aún mayor que el haber aprobado todas y cada una de las reformas, será lograr que éstas se conviertan en verdaderos beneficios para todos los mexicanos. Esfuerzo que se antoja titánico pero alcanzable a la vez.
Es importante la reconciliación nacional para que el trecho que haya que avanzar, sea de una forma más serena. Es urgente llamar a la sensatez a la izquierda, ya que si bien debe haber un irrestricto respeto a su libre pensar, también ellos –los líderes de los partidos de izquierda- deben considerar el respeto a sus conciudadanos. Los bochornosos actos cometidos esta semana, no pueden ni deben repetirse, porque se dan en un marco de cambios históricos nacionales demeritando así la gran transformación nacional. No se puede sustituir el debate de altura por escenas de violencia y circo. Se entiende el escepticismo de muchos mexicanos, por eso el Gobierno debe difundir las bondades de lo logrado y evitar la desinformación, que daña este proceso de renovación de la vida nacional. Pero también hay que ser muy claros. Los resultados que esperamos hoy, no se darán de la noche a la mañana, pero entre más tardemos en implementarlos, más lejos veremos sus beneficios, ya no se puede perder ni un día más para ser un país de progreso, más eficiente y eficaz, más productivo y generador de riqueza con la dinamización económica que dará el nuevo marco constitucional. En especial, la Reforma Energética debe ser el factor decisivo al utilizar la riqueza natural como una gran área de oportunidades en la que se desborden beneficios para todos. Urge, urge realmente iniciar este proceso implementador. El motor de este cambio fue el Pacto. Sin duda es de relevancia histórica su firma y posterior implementación como catalizador de la vida legislativa. Su existencia permitió la hechura de acuerdos antes inéditos. Al parecer el PRD lo ha sepultado, lo cual resultaría muy lamentable porque si en un año se logró todo este cumulo de cambios, cuántos beneficios no le daría a nuestro país con una existencia más prolongada. Aun así, es una misión cumplida la que hizo este gran acuerdo en el año que existió.
Hoy los grandes retos son reducir la pobreza, apaciguar los estados con altos grados de violencia, consolidar la estabilidad económica y enfilarse al crecimiento real. Pero es seguro que todo lo logrado va a contribuir directamente a la transformación gradual de este país. Recordamos uno de los slogans del candidato Peña Nieto: “México va a cambiar”….y no cabe duda que lo está cumpliendo. Iniciaremos pues una nueva etapa, la de la implementación de los cambios y por tanto, la del despegue de nuestra Nación.

Reforma Política

La Reforma política aprobada por el Senado refleja por una parte una realidad de desconfianza y descontento de la población con el sistema político; pero también, el compromiso de las diferentes fuerzas políticas por modificar estas condiciones a través de un total de 38 iniciativas que modifican el andamiaje político institucional en el que se desenvuelven las relaciones de acceso y ejercicio del poder.

Ahora bien, como toda reforma en un contexto político plural, existen diferentes visiones sobre la forma en que en una democracia moderna se organiza lo político, por lo que si bien esta reforma no está exenta de críticas, si se recogen muchas de las demandas que por años se han venido señalando para hacer más eficiente, transparente, y confiable los arreglos institucionales del poder. La reforma aprobada, entre otras cosas, termina con el sistema federalizado de elecciones, al desaparecer el IFE; elimina la autonomía de los institutos electorales estatales, que se convertirán en “organismos públicos locales de las entidades federativas en materia electoral” y al facultar al Senado a nombrar a los magistrados electorales estatales, retirando de los Congresos estatales la facultad que tenía para elegirlos; se prevé que el Presidente de la República tenga la posibilidad de establecer un gobierno de coalición con uno o varios partidos políticos; y se establece como causal de nulidad de una elección el rebase de tope de gastos de campaña, cuando éste sea determinante en el resultado de la contienda.

Pero tal vez, el aspecto central de la reforma política es el poder regresar al ciudadano la capacidad de premiar o castigar políticamente a sus representantes por medio de su reelección inmediata, lo cual permite generar una dinámica de incentivos diferente en la que en base a los resultados los ciudadanos podrán hacer una evaluación y tomar decisiones sobre el trabajo de un senador, diputado o presidente municipal. Los senadores podrán ser electos hasta por dos periodos consecutivos lo cual les permitirá estar 12 años en su escaño; y los diputados federales y estatales tendrán derecho hasta cuatro elecciones para quedarse en la curul hasta 12 años; los primeros en beneficiarse de ella serán los legisladores que sean electos en 2015 y los senadores que lleguen en 2018.

Por otra parte, el nuevo modelo electoral estará centrado en el Instituto Nacional Electoral (INE), cuyos consejeros serán seleccionados por una comisión integrada por representantes de la Cámara de Diputados, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y el Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI). Este Instituto elegirá a los consejeros electorales estatales y será el responsable de los comicios en todo el país, aunque se encargará principalmente de las federales y se coordinará con los órganos estatales para las locales.

Finalmente se establecen condiciones bajo las cuales puede anularse una elección federal o local, este sistema de nulidades se establece, cuando se exceda el gasto de campaña en un cinco por ciento del monto total autorizado siempre y cuando se determine que la falta fue “sistemática” y “determinante” para el resultado.
En suma, estos nuevos arreglos institucionales modifican las reglas del juego y los actores políticos deberán ajustar sus acciones hacia una manera más eficiente y responsable de acceder y ejercer el poder, en donde tal vez el papel más importante lo juegan los ciudadanos quienes deberán estar pendientes y ejercer desde su espacio de acción, una posición más participativa y crítica del sistema político.

Análisis del primer año, avances y pendientes

Al llegar al primer año de gobierno, Enrique Peña Nieto avanza en las metas inmediatas que propuso en su discurso inaugural de Palacio de Gobierno. Muchas cosas han cambiado en este corto lapso y sus famosas 13 decisiones anunciadas en aquel día, son muestra fiel de mantener la congruencia que lo ha caracterizado a lo largo de su carrera política pero, al mismo tiempo, es señal inequívoca que la ruta trazada se ha mantenido, a pesar de las turbulencias encontradas a lo largo del recorrido.
Es claro que pretender transformar en un año a este país no resultaría fácil. También es muy cierto que no bastaría con voluntad, inteligencia y decisión el poder implementar los cambios estructurales tan necesarios y urgentes. Es por eso que la formula sobre la que se basó la estrategia de Peña Nieto, fue el consenso y la negociación. Así surge el Pacto por México, como el gran instrumento detonador de cambios, en donde partiendo de una agenda común, las principales fuerzas políticas del país se pusieron de acuerdo para impulsar 95 compromisos encaminados a modificar el rostro de México.
¿Cuál es el saldo de todo lo anterior, hoy domingo 1 de diciembre de 2013?
Todo análisis objetivo deberá sin duda versar que hay logros importantísimos. Pero al mismo tiempo, se debe aceptar que ha sido un año difícil para esta patria nuestra. Los diagnósticos sobran para determinar porqué la violencia sigue atemorizando en las calles, porque la economía se desaceleró tan bruscamente, porqué la demanda social de bienestar sigue igual de latente que hace un año. Solo por citar unos ejemplos. El punto es, sin lugar a dudas, que este Gobierno se ha enfocado al verdadero cambio, el que permitirá sentar bases para un futuro diferente. Se dejó de lado el efecto inmediato y eso cuesta, sobre todo con aquellas corrientes de opinión tanto afines a partidos políticos como ciertos medios de comunicación, que golpean indiscriminadamente toda acción ejercida a lo largo de estos meses y sin consideración agreden, excediéndose en sus conceptos. Pero aquellos críticos irreflexivos y parcializados, omiten mencionar el verdadero análisis de lo que significa un reforma educativa, o la de telecomunicaciones y la financiera y el impacto que tendrá la Reforma Hacendaria en el impulso a la economía nacional en el próximo año. Pareciera que solo se trata de destruir el proyecto transformador de nación, que además, es el único que ha tenido viabilidad de la última generación en México.
Si se compara expectativas contra resultados inmediatos, es lógico que se produzca el efecto de deterioro de la imagen presidencial, sobre todo con el ciudadano común, alimentado además por el excesivo desgaste de las voces que atacan y critican de manera virulenta. Pero 2013 fue el año cero de un país nuevo y que solo con el paso del tiempo se apreciará. En ésta, su oportunidad, Enrique Peña Nieto, se ha propuesto hacer algo diferente para evitar caer en los mismos lugares comunes. Además no queda de otra. Solo el verdadero cambio llevará al arranque y despegue de nuestro país. Aquí hemos revisado semana a semana los problemas de México y lo que se ha propuesto hacer para ir resolviendo la problemática particular. Hoy que pareciera que estamos ante un año muy complicado, queda la confianza y seguridad en el camino tomado, ya que en el 2014 y al completarse el cuadro de reformas, tendrá que iniciarse un proceso de reactivación económica en primer lugar, y en donde la reforma hacendaria y la energética sean la punta de lanza. Si el Pacto cumplió su cometido y deja de funcionar, se verá en poco tiempo, pero en cualquier caso vino a contribuir a este proceso histórico. El gobierno cedió, aceptó términos y fue haciendo modificaciones a sus iniciativas y pago un precio en ceder en posiciones estratégicas, con lo cual queda clara su voluntad en hacer las cosas reales y sin simulación. Revisemos pues y veremos que no hay prácticamente campo que no fue tocado por el proceso de cambio de este año. Y como decimos, en una agenda común. Tan solo el impacto que tendrá la inminente Reforma Política Electoral es de repercusiones sistémicas, al modificar muchas de las figuras e instituciones existentes.
Cambiar a México no es fácil. Pero todo este camino estaba trazado- con todo y turbulencias- por Peña Nieto y sus estrategas. Ahora esperemos que los cambios detonen la transformación de la realidad nacional. El 1 de diciembre de 2012, se inició la construcción del futuro.

Los jóvenes

Hemos venido comentando en diversas oportunidades, que nuestro país presenta lo que se ha denominado “un importante bono demográfico” lo que significa que, el alto porcentaje de la población mexicana menor de 30 años- 26% se encuentra entre los 15 y los 29 años – representa un gran capital humano que en el mercado internacional, hace atractivo a este país para captar inversiones; otras naciones presentan una grado más avanzado de “envejecimiento” –casos China y Estados Unidos- convirtiéndose en factor de competitividad para nosotros.

Esta propuesta corre un gran riesgo de no ser aprovechada en la justa dimensión que deberíamos tener en el concierto mundial. En nuestra colaboración de la semana pasada, mencionamos que uno de los grandes retos que como país enfrentamos está en aprovechar el potencial de nuestra juventud, encausando así, toda la energía de generaciones que reclaman más y mejores condiciones y oportunidades para su desarrollo productivo y la justa demanda de inclusión en la actividad económica.

El diagnóstico es duro. Los números reflejan una realidad poco alentadora. Veamos: cerca del 40% de los jóvenes inscritos en educación media superior abandonan los estudios, mayoritariamente por necesidades económicas al interior de sus hogares.

De cada 100 jóvenes, 80 terminan la primaria, 66 la secundaria y sólo el 36 el nivel de educación media superior. En 2012, en educación superior había 3.3 millones de jóvenes, lo que significa una cobertura de solamente 32.8%. 1 de cada 4 jóvenes son pobres extremos. 53% de los desocupados en México tiene entre 14 y 29 millones.

Según la OCDE, cerca del 25% de los jóvenes mexicanos no estudian ni trabajan, lo que significa el tercer porcentaje más alto solo después de Turquía e Israel, solo entre los miembros de dicha organización. El número de jóvenes entre 14 y 29 años de edad desocupados ha aumentado en los últimos 5 años cerca de 50% y el 61.1 se encuentra en la informalidad. El 75% recibe entre cero y tres salarios mínimos y solo el 16% más de tres.

Número devastadores cuando nos referimos al que debiera ser el sector poblacional con mayor atención en materia de capacitación y preparación. 4 de cada 10 migrantes hacia los Estados Unidos, son jóvenes menores de 24 años, con lo que el valor agregado de la fuerza de trabajo, en buena medida saludable y educada, se traslada a ese país.

Como vemos, estos datos solo constatan una realidad que palpamos día a día en nuestro entorno. Mientras que la tasa de desempleo nacional ronda en el 4%, en el segmento juvenil rebasa el 8%. Es decir, tenemos una juventud alejada de las mejores opciones y cercana al vicio y una vida delictiva o como víctima de ésta.

Sumado a lo anterior, los programas para facilitar la inclusión productiva de los jóvenes, son mínimos, y los que cuentan con dimensiones de inclusión productiva y cohesión social son prácticamente inexistentes. Por ejemplo, todos los apoyos y financiamientos para los micros, pequeñas y medianas empresas se orientan principalmente a favorecer el crecimiento y/o consolidación de las ya existentes.

El pasado 20 de noviembre el Presidente Enrique Peña Nieto enfrentó este desafío, en la Ceremonia donde se entregó el Premio de la Juventud, en donde expresó de forma directa a su auditorio de jóvenes que atestiguaron el acto: “En cada joven mexicano hay una historia personal de dedicación, de esfuerzo y de lucha diaria” Comprometiéndose a escuchar, a través de una gran consulta nacional que realiza el INJUEVE y de la cual se dará paso a la construcción de las políticas públicas que su gobierno implementará para dar respuesta cabal a las inquietudes de los jóvenes y logre en un mediano plazo resolver la problemática que hoy describimos.

Para hacer realidad este compromiso presidencial, se definen programas como el Proyecto Escala, del Instituto Nacional de la Economía Social que dirige el ingeniero Carlos Rojas, dirigido a generar proyectos sostenibles, productivos e innovadores, encaminados a la restauración y enriquecimiento del tejido social.

Esto se logra vinculado al segmento juvenil del Programa Oportunidades creando sinergia con otras instancias gubernamentales, despertando la creatividad de los muchachos. Interesante iniciativa que hay que seguir de cerca, motor del cambio de este gobierno, aliado de los jóvenes.

Los grandes retos del porvenir

Cada nación tiene retos y desafíos que enfrentar. Basta recorrer el globo terráqueo en la actualidad para darnos cuenta que cada problemática nacional o regional se vuelve un reto que de forma inmediata o a mediano plazo tendrá que ser resuelto para permitir  la viabilidad del  Estado en cuestión. Hoy nuestro  vecino del norte se enfrenta a un debate interno político, en el cual es víctima de su sistema bipartidista, que se confronta,  evitando su total recuperación económica; que ante temas coyunturales como su deuda interna y su visión de país, secuestra y subyuga a un pueblo norteamericano ansioso ya de percibir el mejoramiento de su economía. De igual forma, la Unión Europea se debate ante una crisis económica que la ha marcado y que hace reflexionar a sus estados miembros sobre la conveniencia – o no- de seguir juntos, llevándolos a concluir que de todas formas y a pesar de la gravedad de su situación, no queda de otra, ya que ante un mundo cada vez más globalizado, poco podrían hacer por separado para enfrentar a los gigantes comerciales y las potencias emergentes. Así, los países asiáticos voltean a América como la solución a sus demandas internas, basada en una expansión comercial y el fomento de las alianzas intercontinentales que se vienen fraguando.

En el caso de México, hay multitud de desafíos que enfrentar, muchos los hemos analizado en su contexto. Pero desde el punto de vista de buscar un país incluyente, se podrían identificar tres grandes retos que resolver a la brevedad: incrementar la productividad de la economía mexicana como única forma de lograr un crecimiento económico que permita ir reduciendo las brechas de desigualdad y por ende, disminuir los indicadores de la pobreza; en este mismo sentido, atacar de raíz la pobreza urbana, como método y estrategia para fomentar la cohesión social, la disminución de la violencia e inseguridad así como la creación de nuevas oportunidades y tercero, atender a la población joven de nuestro país, en la medida que se logre aprovechar el bono demográfico, impactaremos en el mejoramiento de las condiciones generales de la población para crear círculos virtuosos. Es así que será necesario trabajar en el desarrollo de políticas públicas orientadas a atender de manera transversal e integral en todos ordenes de gobierno la atención de estos temas, claro sin descuidar los demás frentes en que se da la batalla y cuya finalidad es alcanzar las metas que ha propuesto el Presidente Peña: ser un país próspero, incluyente, con educación con calidad, que tenga responsabilidad global y que viva en paz.

Y a esto hizo alusión el Presidente,  el pasado viernes en un importante foro celebrado en nuestro país, sobre Políticas Públicas de Empleo y Protección Social, convocado a nivel internacional por la Secretaría de Trabajo y Previsión Social. En este espacio y ante la presencia del Director de la OIT, el secretario general de la OCDE, el rector Narro de la UNAM y ministros del trabajo del continente, se realizaron reflexiones profundas sobre los grandes retos de nuestro país para lograr la meta de ser un país próspero. Por ejemplo, se analizó que los mexicanos somos de los que más trabajamos dentro de los países de la OCDE pero de los  menos remunerados. Algo anda muy mal y se resume en falta de productividad. De igual forma se contrastó que México es uno de los países con menor desempleo –el cuarto entre las naciones afiliadas a la OCDE- pero son más de 2.7 millones de mexicanos desempleados y sin tomar en cuenta las altísimas tasas de los integrados al sector informal, lo que se convierte en una situación inaceptable, palabras del mismo Presidente.

Coincide EPN que es urgente crear las condiciones para permitir la inserción del mercado laboral de los jóvenes y poder aprovechar con eficacia el alto valor internacional de nuestro bono demográfico. De forma alentadora, anunció en este marco, que hay señales optimistas en la economía porque a pesar de estar en un escenario de desaceleración económica, más de 400,000 personas se ha afiliado al IMSS para salir de la informalidad, atribuyendo esto a la Reforma Laboral alcanzada el año pasado. Ejemplo inequívoco de que el camino de las reformas transformadoras deberá llevar a una mayor productividad, que genere empleos y mayores ingresos para todos, es decir, hay elementos para ver un futuro optimista para los mexicanos.

Al final quedo la frase del Rector Narro que Peña Nieto hizo suya en esto acto: “no podemos dejar que mucho sea para pocos y que lo quede sea para cuantos queden. Gran Reflexión.

Guerrero: Respuesta Inmediata

El tamaño de la tragedia suscitada el mes de septiembre en todo el territorio nacional y que se magnificó en Guerrero, obligaba al Presidente Enrique Peña Nieto a responder a la altura de las circunstancias y poder enfrentar con éxito el mayor desafío de su incipiente gobierno.

A la par de una adecuada cobertura, atención y seguimiento -en donde la presencia de la secretaria Rosario Robles jugó un papel relevante- se impulsó un amplio trabajo de coordinación interinstitucional, ya que las instrucciones del Presidente fueron claras y precisas: dar una respuesta inmediata.

Derivado de esto, las dependencias del Gobierno de la República han realizado importantes acciones para atender las situaciones de emergencia en el estado de Guerrero, con el objetivo de reactivar la economía regional, restableciendo el acceso a vías de comunicación y conectividad, apoyando a proyectos productivos y con la recuperación del bienestar social a través de la coordinación de las políticas públicas.

El Ejército, la Marina y la Policía federal rescataron a 19,693 personas en condiciones de riesgo y más de 200 elementos del ejército apoyaron, tras el deslave, a la comunidad La Pintada. Se entregó a la población afectada más de 830 mil despensas y se habilitaron 221 comedores comunitarios, así como atención a 21 mil familias indígenas. Se repararon escuelas que benefician a 120,963 alumnos.

El Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (BANOBRAS) ha generado líneas de crédito hasta por 1,411 MDP para 145 municipios afectados, de los cuales, 306 MDP corresponden al programa emergente y 1,105 MDP a BANOBRAS-FAIS. Adicionalmente, Nacional Financiera (NAFIN), a través de recursos fiscales, ha apoyado con 250 MDP.

Se restableció en un tiempo record la operación del aeropuerto de Acapulco, lo que permitió crear un puente aéreo capaz de movilizar a más de 28 mil personas. Se logró la recuperación de la conectividad de la Autopista del Sol, logrando evacuar a más de 18 mil vehículos, así como en las 9 carreteras federales y el restablecimiento de 2,735 kms de vías de comunicación con 370 comunidades de la montaña. Vale destacar la rápida intervención de CFE para la operación de las 9 subestaciones eléctricas afectadas, atendiendo a 1,114 comunidades permitiendo así la reinstalación del suministro de energía eléctrica al 99% de la población.

En apoyo a la producción e infraestructura del campo, se han destinado 52.0 MDP; asimismo, 16.5 MDP para 11,211 productores de café pertenecientes a 14 Municipios y, en materia de recursos pecuarios, el estado ha recibido 11.1 MDP, así como diversos apoyos de acuerdo al tipo de producción y el volumen; en total se ha apoyado con 79.6 MDP.

Pasada la etapa de emergencia, y haciendo el balance de los daños, viene ahora la etapa de reconstrucción, lo cual significa una proeza de grandes proporciones. Si de por si la situación derivada de las condiciones de pobreza y marginación en que se encuentran los municipios guerrenses lo ubican como una de las entidades de más urgente atención, la furia de “Manuel” obliga a un replanteamiento de las estrategias de intervención. De ahí que esta semana, el Gobierno de la República haya presentado el Plan Nuevo Guerrero, un gran acuerdo político nacional de amplio beneficio social para la entidad, diseñado para fomentar el crecimiento económico y el desarrollo social incluyente en un marco de transparencia y participación ciudadana.

Considera proyectos de alcance municipal, estatal y regional que detonarán inversiones hasta por 61 mil millones de pesos. Ello incluye los 30 mil millones de pesos que habrán de destinarse a través del Fondo de Desastres Naturales (Fonden).

El Plan Nuevo Guerrero, promoverá el desarrollo estatal integral de mediano y largo plazos, a partir de tres grandes ejes: inversión en infraestructura, proyectos sociales para la productividad, y financiamiento y coordinación de políticas públicas.

En la suma de esfuerzos con las autoridades locales, se pretende tomar esta como un área de oportunidades y llevar a su máximo potencial a la entidad, incrementando su productividad y fortaleciendo su infraestructura básica y comunicaciones, y que en suma, todas las acciones deben converger hacia el mejoramiento de los niveles de vida de la población para ir disminuyendo pobreza y desigualdad entre los guerrerenses.

Y bien lo dice el Presidente Peña Nieto, señalando que Guerrero fue el Estado más golpeado por los huracanes, pero que nunca se quedó solo y sus más de diez giras que ha realizado en esto meses, concretan una respuesta inmediata.

El fin de una era

2013 pasará a la historia de nuestra patria como el año en que se rompieron los paradigmas que rigieron la vida nacional durante más de un cuarto de siglo.

El rostro de este país, desde los ochenta, se caracterizó por la definición que a su política económica le deba el gobierno en turno.

Así, fuimos desde el populismo derrochador sustentado en un auge petrolero, en el sexenio de López Portillo, a uno de férrea disciplina presupuestal e inicio de una apertura comercial, como fue el de Miguel de la Madrid.

De ahí se inició una estandarización de principios económicos seguidos al pie de la letra, que derivó en una urgentísima recomposición de la economía mexicana que, no sin altibajos, constituyó la formación de lo que hoy se tiene, una sólida macroeconomía que ha soportado los vaivenes de las crisis internacionales que todavía afectan a las grandes economías mundiales.

Sostener la macroeconomía tuvo un grave costo, ya que la rigidez casi dogmática de controlar el crecimiento para no afectar los indicadores, se pagó en el precio reflejado en el nimio desarrollo de la economía individual y por tanto, la familiar.

El conjunto de postulados económicos que prevalecieron para la conducción de la política económica nacional, fueron englobados en el término de neo liberales, hasta el punto de ser satanizados y dándole la connotación de enemigos de los intereses populares y sujetos a beneficiar a los grandes capitales nacionales e internacionales.

Funcionario neo liberal es sinónimo de carente de toda sensibilidad social.

Más allá del debate de teorías económicas, es claro reconocer que el gobierno de la República ha roto con mitos y paradigmas que prevalecieron en los últimos años.

También es de reconocerse que era necesario el golpe de timón. ¿De qué sirve tener las reservas en dólares más alta de la historia, si no se crean los suficientes empleos, aumenta la pobreza y no se ofrece crédito a la micro y mediana empresa?

Seguir haciendo lo mismo, solo daría los mismos resultados. El déficit cero se había convertido ya en una meta por sí mismo, dejando de lado los verdaderos objetivos y fines que justifican la existencia del Estado y por lo tanto de un gobierno, que es velar por el bienestar de la ciudadanía.

Insisto, no se trata de encender un polémica académica, si no de transitar por el sentido común, que si bien lo hecho en los últimos sexenios es muy valioso, al controlar la inflación, tener estabilidad cambiaria y demás indicadores macroeconómicos, es necesario ahora ir más allá y trasladar ese beneficio en acciones que se reflejen en los bolsillos del ciudadano y su familia. Ese fue el compromiso de Enrique Peña Nieto.

El Presupuesto de Egresos que fue presentado como parte del paquete económico y que empezará a ser discutido, más las reformas ya aprobadas –incluso la hacendaria- son la suma que marcan a este gobierno, al cual ya no se le podrá calificar de neo liberal, porque queda muy clara su vocación y compromisos social, en donde se atreve a plantear un endeudamiento responsable, como factor e instrumento compensatorio y encaminado a atender las carencias sociales.

Pero si hay que ser puntuales en lo siguiente: a este gobierno le quedan muy claras las historias del pasado, que hablan de gobiernos priistas que cayeron en los excesos de derroche sustentados en endeudamiento y crecimiento de la burocracia.

De lo cual se aprende, para no repetir errores. Se parte de metas y objetivos certeros, la disciplina de la gestión basada en resultados prevalece en toda la administración pública federal y es muy cierto que los ingresos nacionales tienen destinos y prioridades, jamás se verán reflejados en aumentar el gasto corriente.

Pero también es muy claro que es urgente trasladar todo esto a resultados. Los grandes beneficios que traerá el conjunto, deberán ser difundidos y conocidos por la ciudadanía, por que tan solo la creación del Sistema Universal de Seguridad Social, en donde exista el seguro de desempleo, la portabilidad en la atención médica, la pensión universal, son logros sin precedentes y que justifican las nuevas medidas impositivas.

Más allá de la discusión, esta reforma en materia fiscal va a beneficiar a los que menos tienen, punto. Junto con complementariedades encaminadas a fortalecer las medidas transversales en materia laboral, educativa e incluso de salud –impuesto a refrescos- por lo que nadie podrá negar entonces el enfoque social en la nueva conducción de la política económica del país.

Y se equivocaron aquellos que acusaban a este gobierno de estar sujeto a los grandes intereses capitalistas. Hoy el Presidente ha sido enfático al señalar que absorbe el precio a pagar, porque él no está en un concurso de popularidad.

Así, se demuestra que es cierto, que Enrique Peña Nieto no vino a administrar, él vino a transformar a este país.

México ante el mundo

El pasado miércoles nuestro país fue objeto del examen que los países integrantes de la ONU se realizan de manera voluntaria ante sus pares, en materia de Derechos Humanos. Esta evaluación es conocida como Mecanismo de Evaluación Permanente Universal o MEPU. El mecanismo fue creado para que fueran los mismo países quienes determinaran el grado de avance en el respeto de los derechos humanos de sus conciudadanos, y no una instancia supranacional, pretendiendo de esta manera quitar tendencias o prejuicios en las resoluciones emitidas, con lo que se trata de minimizar la politización de las decisiones. Es de destacar que este novedoso sistema fue impulsado por México, entre otros países, para su creación hace cuatro años.

México acudió por segunda vez a esta evaluación, previamente envió un informe sobre el status de los derechos humanos, en el cual expuso los avances logrados sobre las observaciones que nuestra nación recibió del anterior examen y que fueron emitidas por el grupo de trabajo del Consejo General de los Derechos Humanos, con sede en Ginebra Suiza. Este informe realista detalló cada uno de los puntos en que México ha avanzado de manera frontal y decidida, consolidando sus instituciones, reforzando su marco jurídico en el tutelaje de derechos humanos, incluso describía los avances logrados en el combate a la pobreza y la implementación de la Cruzada Nacional contra el Hambre, en respuesta a las recomendaciones de disminuir los indicadores de este rubro. Dicho informe, se circula entre los miembros que realizarán la evaluación, quienes cuentan además con un reporte de la misma ONU sobre la situación del país, junto con un informe “sombra” que efectúan los organismos no gubernamentales dedicados a la salvaguarda de los derechos ciudadanos en la nación examinada.

El Canciller José Antonio Meade fue quien tuvo a su cargó hacer la presentación ante el Consejo General de la ONU de una síntesis de lo que nuestro país considera como avances, se habló de la importantísima reforma en materia de amparo que amplía la protección de los derechos humanos, sobre las modificaciones a la investigación de las faltas militares contra civiles, de los avances en la protección a periodistas y defensores de los derechos humanos. De igual forma compartió la tribuna con diferentes representantes del Estado Mexicano, legisladores, el presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, el gobernador de Coahuila en representación de la CONAGO, legisladores de ambas cámaras, funcionarios de Gobernación y de la Defensa Nacional. Al mismo tiempo se dio un dialogo con las naciones miembro, que fueron exponiendo sus opiniones sobre el informe presentado previamente, haciendo recomendaciones, mismas que derivaron en un documento que el día viernes fue adoptado por nuestro embajador en Ginebra para su análisis y el posterior pronunciamiento que haga nuestro gobierno en el sentido de comprometerse a cumplir con las observaciones emitidas por las 88 naciones participantes en la evaluación.

Es de notarse la amplia participación que tuvo la evaluación mexicana, y el entusiasmo por manifestarse en un ánimo propositivo. La mayor parte de las naciones aplaudieron y dieron la bienvenida a las iniciativas mexicanas. Se reconocieron los esfuerzos realizados hasta la fecha por lograr la consolidación universal de la protección de derechos humanos en nuestro país. Incluso se resaltó por varias naciones los avances en el combate a la pobreza y la implementación de la estrategia de la Cruzada Nacional contra el Hambre. Pero también se reconoció que aún hay temas pendientes de resolver y sobre los cuales el Estado Mexicano en su conjunto debe profundizar. Lo que sí es claro, y México lo ostenta ante el Mundo, que somos un Estado Democrático, en donde hay un compromiso indeclinable para proteger a los derechos de los ciudadanos. Al mismo tiempo se constató que hay un gran esfuerzo por desterrar diferencias y hacer de éste, un país más incluyente, sin diferencias en oportunidades para las mujeres y pueblos indígenas. Indudablemente nuestro nuevo compromiso, ante el Reporte que emitió la ONU, será redoblar esfuerzos en este sentido, partiendo de la seguridad de lo que hemos avanzado.

México es una democracia consolidada y de instituciones fuertes, el mundo lo sabe, y ejercicios como el de Ginebra ratifican nuestra voluntad como Estado Soberano de ser un actor con responsabilidad global.

A 60 años del voto femenino

La construcción de un verdadero país incluyente parte de transformar el discurso en acciones afirmativas que permitan ir venciendo las distancias y cerrar brechas entre sectores de la población.

El reconocimiento que ha hecho este gobierno de la República al potencial y capacidades de la mujer como fuente real de riqueza cultural y de valores, pero también como factor de crecimiento y desarrollo, quedó plasmado en el Plan Nacional de Desarrollo, en donde aparece como un eje transversal y obliga y compromete a toda la Administración Pública Federal a considerar la perspectiva de género en la elaboración de sus Programas Sectoriales, y la inclusión en las reglas de operación de los programas, ineludiblemente, de esta visión amplia e innovadora.

El Presidente Enrique Peña Nieto, de manera congruente, consideró que había que ir más allá, que la participación de la mujer debe ser fortalecida con el marco jurídico que permita articular el impulso de una verdadera política de equidad.

Y en un justo reconocimiento al papel de las mujeres en la vida nacional, presentó una iniciativa de ley que establece la paridad absoluta en las candidaturas de los partidos para las elecciones federales. De esta manera, al prosperar, la iniciativa, los partidos políticos deberán presentar 50 por ciento de candidatos de ambos géneros para las elecciones a que haya lugar.

Así se rompen barreras y mitos. Así se reconoce una realidad imperante en el México Moderno, no deben existir distancias por género, y no se pueden construir simulaciones ni espejismos.

Si la mujer ha sido la columna vertebral de la familia mexicana y por lo tanto de nuestra sociedad, su participación política es una consecuencia natural.

Ante lo tradicional y conservador, esta apertura de espacios deberá cambiar paradigmas y establecer una nueva correlación que transforme algunos dispositivos existentes, en medios transformadores de la realidad.

Esta iniciativa cuando llegué a ser ley, obligará a intensificar a que los partidos políticos capaciten y amplíen su espectro de cuadros femeninos, que se homologuen sus estatutos o bien que se cumplan con efectividad los existentes, desterrando las llamadas “juanitas”.

Esta es una gran oportunidad para todos. El siguiente paso será dar este impulso a los jóvenes, sector reclamante de la posibilidad clara y certera de participación que aporte al cambio de país a que ha convocado EPN.

De la misma forma, en un hecho histórico, la Suprema Corte de Justicia emitió un pronunciamiento sobre los derechos de las personas con discapacidad, esta resolución marcará un precedente para las resoluciones futuras ya que reconoce que aún dentro de la situación que pudiera vivir una persona en estas condiciones, el máximo Tribunal del país reconoce que son sujetos de derechos y por lo tanto de respeto.

De esta manera, el Estado Mexicano avanza y con acciones de este tipo –tanto judiciales como la iniciativa del voto – se pone a la altura de las naciones que han reconocido estos derechos.

Hoy es el reto es consolidar las miras de inclusión en todo el país y que se reflejen en las constituciones locales. Ya algunas entidades han tomado este reto, entre ellas Puebla y Estado de México, en donde sus ejecutivos han presentado sendas iniciativas para equiparar los espacios en las candidaturas a puestos de elección de popular.

Realmente es de congratularse y ver como con acciones se cumplen compromisos. Y ese es uno de los 5 compromisos de Peña Nieto, hacer de México un país verdaderamente incluyente. Felicidades a todas la mujeres, y que sigan enriqueciendo la vida nacional.

Creando una nueva institucionalidad

La semana que concluye fue testigo de las comparecencias de diferentes secretarios de Estado que acudieron a las cámaras legislativas a dar cuenta de la situación que guardan las secretarias que les fueron encargadas y así realizar el desglose temático del primer informe de gobierno que el Presidente Enrique Peña Nieto hiciera llegar el 1 de septiembre pasado. Consideramos que más allá de una obligación legal, el diálogo suscitado entre el ejecutivo y los representantes legislativos, enriquece el debate nacional, precisamente en donde debe darse, es decir, donde se hacen las leyes y no en las marchas o manifestaciones. Por nuestra parte, el acudir acompañando a la titular de la Secretaria de Desarrollo Social a las comisiones unidas en ambas Cámaras, fue poder revisar lo hecho pero, además, plantear en las tribunas parlamentarias, el futuro de la política social en México.

Más allá de las formas y aseveraciones, tanto de diputados y senadores en sus oportunidades respectivas, fue motivador que se encontraron puntos de coincidencia de las cuales partir. Se concluyó que es necesario apretar el paso, que definitivamente los programas sociales no van a terminar con la pobreza si no se logra un crecimiento sostenido en el PIB nacional de al menos 5% anual. De manera clara, la maestra Robles pudo hacer la defensa puntual de las acciones emprendidas y sobre todo, aclarar dudas e información inexacta con la que contaban algunos de sus inquisidores. Ellos también pudieron escuchar su compromiso de avanzar en el rediseño de programas en busca de hacerlos más productivos y menos asistencialistas. De igual forma, hizo dos anuncios: la construcción de un Padrón único de Beneficiarios que ya se está implementando con los programas federales pero que en un futuro deberá contener a los instrumentados por Estados y Municipios. Otro compromiso y anuncio fue avanzar para la creación de un Sistema Nacional de Programas Sociales, con un órgano de gobierno colegiado, que permita dar transparencia, orden y focalización, a la vez que promueva una evaluación homologa entre los más de 2000 programas que hoy existen en el territorio nacional. Estos dos proyectos son de avanzada y al concretarse se cambiará la faz de la política social mexicana.

Rosario Robles dio certeza a senadores y diputados de cómo se está manejando el desarrollo social en México. Aclaro dudas sobre el discutido sub ejercicio, defendió con eficacia programas como Adultos Mayores y Seguro para Jefas de Familia. Se comprometió a redoblar esfuerzos para lograr una mayor inclusión de la población indígena y ratificó el seguir impulsando una política social con perspectiva de equidad de género. Al reiterado ataque sobre los defectos de la Cruzada Nacional contra el Hambre que le hicieron diferentes legisladores, ella respondió que si la Cruzada estuviera tan mal, no serían tantos los Presidentes Municipales que piden hoy entrar a la Estrategia, y que los que ya están, dan por validos los resultados que se van logrando en sus demarcaciones.

En forma emblemática, consideramos la respuesta que dio la secretaria Robles a la senadora Calderón de Michoacán, cuando ésta la interrogó de qué es los nuevo que ella ofrece, si los programas y su operación es igual, a lo que la secretaria respondió: estamos creando una nueva institucionalidad entre los órdenes de gobierno y la sociedad civil, estamos reconstruyendo lo mal que nos dejaron estas relaciones, para que todos trabajemos en un mismo sentido y podamos avanzar hacia solo un fin, partiendo de la coordinación y confianza.

Fueron muy valiosas estas participaciones junto a las de los otros integrantes del gabinete, que en su oportunidad defendieron asertivamente lo hecho por el gobierno de Peña Nieto en estos meses y con el hándicap de las grandes tormentas que se enfrentaron. Quien no quiere ver que México está cambiando, es porque no quiere abrir los ojos; esta semana, el mismo Presidente lo afirmó al decir” quizá lo más cómodo sería no hacer nada y mantenernos en la inercia y la constante, pero estamos resueltos a cambiar”. Y no cabe duda, millones de mexicanos estamos con él.

Pasos firmes en la transformación del país

El pasado 1 de septiembre el presidente Enrique Peña Nieto hizo entrega de su Primer Informe de gobierno, el cual consta de cinco apartados, cada uno dedicado a las metas nacionales definidas en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018. El informe presentó un balance claro y profundo de las principales acciones emprendidas en los primeros nueve meses de administración, con énfasis en las reformas, políticas públicas, programas y acciones impulsadas que han iniciado el proceso de transformación del país.

Para alcanzar un México en Paz, se garantizó la gobernabilidad democrática y la seguridad en la población; así de esta manera, se materializó uno de los acuerdos políticos más trascendentales en los últimos años, el Pacto por México, a través del cual se comprometió una agenda compartida con las principales fuerzas políticas del país de 95 compromisos.

Como parte de esta agenda se aprobó la Ley General del Servicio Profesional Docente; la Reforma en Telecomunicaciones y de Competencia Económica y se ha presentado la Reforma Financiera. En materia de seguridad, la Segob, Marina, Defensa Nacional, PGR, Policía Federal y el Cisen forman un frente coordinado contra la delincuencia, y gracias a este trabajo, el número de homicidios vinculados con delitos federales, ocurridos de diciembre de 2012 a julio de 2013, es 20 por ciento inferior a los registrados en el mismo periodo del año anterior.

En la construcción de un México incluyente, se puso en marcha la Cruzada Nacional contra el Hambre,en los 400 municipios con mayores niveles de carencia alimentaria y pobreza extrema, mediante acciones conjuntas entre niveles de gobierno.

Como parte de estas acciones se inició la vertiente del Programa de Apoyo Alimentario-SIN HAMBRE, un esquema que permite la compra de productos alimentarios en tiendas Diconsa a bajo precio mediante una tarjeta electrónica.

Asimismo se fortalecieron diferentes programas sociales; Oportunidades amplió su sistema de becas para que jóvenes concluyan una formación técnica o universitaria y amplió su cobertura, incorporando 30 mil 847 localidades nunca antes atendidas; el Programa Pensión para Adultos Mayores amplió su población objetivo, de 70 años y más a 65 años y más, logrando apoyar con una pensión básica a 4.6 millones de adultos mayores; el programa de Seguro de Vida para jefas de Familia ha iniciado su operación buscando beneficiar a final del año a 3 millones de familias.

La reforma educativa constituye el primer paso para consolidar un México con educación de calidad, estas reformas aunado a acciones como la ampliación de las escuelas de tiempo completo, que pasarán de 6 mil 700 a más de 15 mil para beneficiar a más de 2 millones de alumnos, y el lanzamiento en octubre del programa piloto para dotar de computadoras portátiles a alumnos de quinto y sexto de primaria traerán beneficios considerables en niños y jóvenes el proceso de enseñanza.

En materia económica, el presidente ha iniciado una transformación hacia un modelo que democratice la productividad, reduzca la pobreza y eleve la calidad de vida de los mexicanos. En esta concepción de un México próspero, se ha impulsado el financiamiento de la Banca de Desarrollo aumentando de manera importante su derrama financiera; el saldo del crédito directo e impulsando se ubica en 864 mil millones de pesos, un avance de 86 por ciento de la meta anual de un millón de millones de pesos y durante el primer semestre de este año, la Inversión

Extranjera Directa superó los 23 mil 800 millones de dólares, cifra dos y media veces más que la reportada en el mismo periodo de 2012; lo que demuestra la confianza en el potencial productivo del país por parte de inversionistas globales y de las instituciones mexicanas.Por último, la visión del presidente de un México con Responsabilidad Global se ha fortalecido con acciones de cooperación internacional para el desarrollo, reconociendo el valor estratégico de las relaciones multilaterales.

Más allá de las dimensiones de los avances reportados, éstos se insertan en el proceso transformador anunciado por Peña Nieto. Dentro de este proceso, hoy se presenta la esperada reforma fiscal, con la alta expectativa de que sea el impulso necesario para apalancar el crecimiento económico y al mismo tiempo, financie el sistema de seguridad social universal que se avecina. Un nuevo reto para esta presidencia valiente.

El recuento de los daños

La confluencia de dos fenómenos meteorológicos extremos simultáneos sobre terreno nacional, uno originado en el Pacífico y otro en el Atlántico, constituye un evento extraordinario que no se presentaba desde 1958; la respuesta del gobierno mexicano ha sido a la altura de las circunstancias y con el liderazgo del presidente Peña Nieto se puso en marcha un gran esfuerzo de coordinación entre dependencias federales y niveles de gobierno para poder salvaguardar vidas y poner a disposición de los estados afectados todos los recursos de la federación para una recuperación rápida de su infraestructura tanto en comunicaciones como aquella relacionada con la provisión de bienes y servicios a las comunidades afectadas.

Las tormentas tropicales “Ingrid” y “Manuel” han afectado a más de dos terceras partes del territorio nacional, 23 estados del país que presentan contingencias, dejando, de acuerdo con los últimos datos de las autoridades correspondientes, 97 muertos y más de 200 mil personas afectadas, principalmente en los estados de Guerrero, Veracruz, Oaxaca, Hidalgo, Tamaulipas, y Michoacán.

De igual manera los estados de Sinaloa, Sonora, Baja California Sur y Chihuahua se han agregado a la lista, luego de que “Manuel” impactara estos territorios ya como huracán, obligando a las autoridades a llevar a más de 50 mil personas a albergues.

La Secretaría de Gobernación ha declarado en estado de emergencia al menos a 155 municipios del país en cinco estados: Veracruz, Tamaulipas, Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Chihuahua. Tan solo en el estado de Guerrero, el más afectado, 56 municipios se han declarado en emergencia, y de esta manera podrán acceder a los recursos del Fonden.

La magnitud de lo ocurrido en Guerrero, por ejemplo, constituye en sí un evento único, de acuerdo con la Comisión Nacional del Agua, en este estado se registró la caída de 987.2 milímetros de agua, algo así como el 70% de la lluvia en un año en el puerto de Acapulco, y la de mayor de intensidad registrada en la historia del país, superando la capacidad de contención de cualquier infraestructura, de acuerdo a lo informado por el director de la Conagua, el doctor Korenfeld.

Ante contingencias de este tipo, los gobiernos deben actuar con rapidez y tener una presencia cercana con sus ciudadanos en las comunidades más afectadas, de tal forma que esta cercanía permita conocer de primera mano las necesidades de la población y sobre todo poder agilizar la entrega de ayuda humanitaria, salvaguardar vidas, coordinar las acciones con gobiernos locales y participar directamente en las labores de planeación en la reconstrucción de las zonas afectadas.

En este sentido, la administración del presidente Peña Nieto ha reaccionado con rapidez y oportunidad ante esta emergencia, brindando auxilio a través de las diferentes dependencias federales las cuales desde su ámbito de competencia han iniciado con las labores para reparar los daños, rehabilitando los servicios de energía eléctrica, asegurando la provisión de víveres y agua potable, implementando el programa de empleo temporal, rehabilitando caminos, puentes y carreteras.

Para todas estas acciones, el gobierno federal dispone de inmediato hasta de 12 mil millones de pesos provenientes del Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden), que cuenta con 6 mil millones para este año, así como del Seguro para Riesgos Catastróficos, que dispone de 5 mil millones.

Recordando que ya se cuenta con el compromiso adicional de 67 obras de infraestructura y comunicaciones contempladas en el periodo 2013-2018 para los nueve estados que conforman la zona (Puebla, Guerrero, Oaxaca, Veracruz, Tabasco, Chiapas, Campeche, Quintana Roo y Yucatán) y en donde se planea una inversión de recursos públicos y privados por más de 329.5 mil millones de pesos, de los cuales 87 mil son de recursos fiscales de acuerdo a la SHCP.

En suma, las acciones de auxilio y reconstrucción de las zonas afectadas están en marcha, con el compromiso de no dejar desatendida ninguna comunidad afectada y con la seguridad de que se aplicarán los recursos para su recuperación.

Cabe hacer mención aquí del papel tan importante que la sociedad civil organizada ha tenido, la cual tradicionalmente ha respondido con compromiso, entrega y solidaridad ante eventos de esta naturaleza, y en este caso no es una excepción, y a través de los múltiples centros de acopio en el país se ha dado a la tarea de apoyar con víveres y artículos de primera necesidad para la población afectada, por lo cual va nuestro reconocimiento así como nuestra solidaridad con los afectados por esta catástrofe natural. Pero México sigue en pie.

203 años de independencia

A lo largo del año hemos comentado y analizado, a manera de prospectiva, la necesidad de impulsar las reformas estructurales como un sustento de la transformación nacional. Hoy que nos encontramos en medio de las turbulencias propias del viaje, vale la pena reflexionar sobre la trascendencia del momento histórico que vivimos.

Desde 1997, en que por primera vez no hubo una bancada que tuviera mayoría en la Cámara de diputados, el país cayó en un detente legislativo que paralizó el avance de propuestas e iniciativas reformadoras. Cada intento de los partidos y del gobernante en turno se tornó en encarnizadas batallas, que detuvieron el crecimiento económico y desarrollo nacional.

En consecuencia, cada presidente estuvo muy consciente en su momento de lo que se tenía que hacer, tal vez con un modo y forma diferente, pero al final se encontró con Congresos fragmentados y poco proclives a negociar y llegar a los acuerdos necesarios para impulsar reformas hacendarias profundas y que propiciaran cambios sistémicos en las estructuras nacionales. De igual forma, se abortaron los intentos para reestructurar Pemex, lográndose sólo modificaciones a medias, que no resolvieron los problemas de fondo de la industria energética.

Esa tremenda realidad llevó al país a una parálisis, que sumado a los demás temas definitorios, como el bajo nivel educativo del mexicano y la deficiencia en la calidad del sistema educativo, han relegado a nuestro México ante los demás países en indicadores que se resumen en bajo crecimiento, poca productividad, aumento de la pobreza y una asfixiante desigualdad social.

Muy fácil transitar en un escenario de seguir administrando la mediocridad. Demasiado cómodo entrar en una zona de confort en donde la inercia campeé y haga de lo cotidiano su reino. Dejar pasar y no hacer nada. Heredar un país convulsionado, desanimado y sin expectativas. Ver el cambio como algo necesario pero inalcanzable. Sin embargo, Enrique Peña Nieto, desde su campaña, se propuso dar un golpe de timón para enfrentar este escenario y devolver a los mexicanos la expectativa de creer en un mejor futuro.

En esta colaboración semanal, hemos revisado uno a uno de los temas estructurales, antes del 1 de diciembre y posterior a éste, analizamos la importancia específica de ellos y el gran valor de alcanzar el total de las transformaciones propuestas. Hemos revisado que el gran ariete para derrumbar las paredes de la intransigencia se llama Pacto por México, y que hoy está sometido a un presión extrema, pero de la cual, va saliendo avante.

Resultados: existe ya un nuevo marco legal para la educación nacional. Hay un andamiaje renovado para el sector de telecomunicaciones, y va viento en popa la reforma financiera. Es decir, es sustancial el avance logrado. Pero entramos al ojo del huracán, con la discusión en materia hacendaria y energética, como las joyas de la corona.

Es sabido que ningún tipo de modificación fiscal deja contento a todos los sectores sociales. En ningún país del mundo se da la unanimidad en estos temas, por eso cualquiera que hubiera sido la propuesta gubernamental en este sentido, daría como resultado inconformidades de algún sector.

Pero, sin ser populista, la iniciativa de Peña Nieto y el paquete económico en su conjunto que se presentó a la Cámara de Diputados, va encaminado a cumplir uno de sus principales compromisos, lograr mejorar el ingreso de las familias, es decir, alcanzar una real mejoría económica y social para los amplios sectores del pueblo mexicano, que para eso sirva el presupuesto público y las políticas gubernamentales y no sólo para cuidar las cifras macroeconómicas, por tanto, Peña Nieto está siendo congruente con sus propuestas y planteamientos y en un escenario adverso hizo lo que tenía que hacer, apostar por las mayorías en un acto de justicia social redistributiva.

Sólo eso.

Ahora bien, si en la etapa de negociaciones se alcanzan consensos, el paquete presentado podría presentar modificaciones, caso el IVA para colegiaturas, que nos habla de la misma congruencia para alcanzar acuerdos con los grupos parlamentarios. Con firmeza, decisión e inteligencia, el gobierno de la República va avanzando en el momento histórico de México.

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