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Barbosa, el gran elector

La victoria de Mario Delgado, como nuevo dirigente nacional de Morena, tiene múltiples implicaciones para Puebla.

De entrada, el gobernador Barbosa, como ya lo mencione en anteriores entregas, tendrá “manga ancha” para designar a quienes serán los candidatos de su partido para contender por puestos de elección popular en el próximo proceso electoral.

El mandatario, pues, se convierte en el “gran elector”, como en los viejos tiempos del PRI y del PAN, de su mano emanarán las candidaturas, así como también deberá de darle el visto bueno, a todos aquellos que buscan la reelección, así como también el darles la mala noticia a quienes no recibirán su bendición.

Al recibir por parte de la dirigencia nacional de su partido está facultad es también prácticamente un hecho, que tendrá la responsabilidad de la operación de la elección tanto en el ámbito local como en el federal, hecho que representa estructura y financiamiento.

Otras de las implicaciones que tiene la victoria de Mario Delgado por el cual apostó el mandatario poblano, como lo señale el pasado viernes, es un hecho que el actual líder del Congreso local, Gabriel Biestro Medinilla, se convertirá en el candidato a la presidencia municipal de Puebla, arropado por la estructura barbosista, a través de otras fuerzas políticas, que buscarán dividir el voto opositor.

En breve, también el gobernador Barbosa se hará de la dirigencia estatal de Morena, para apersonar a su operador, Eric Cotoñeto, a quien desde un principio perfilo para ocupar esa posición, aunque tal vez tenga que esperar para analizar si es mejor meterlo a mantenerlo como lo ha hecho fuera de la vida partidista y de la estructura gubernamental.

La gran perdedora con la derrota de Muñoz Ledo y la victoria de Mario Delgado es sin duda la alcaldesa capitalina, Claudia Rivera, quien apostó inicialmente a que se pudiera quedar Alfonso Ramírez Cuéllar, pero al ordenarse la encuesta puso todo a favor del vetusto legislador, quien resultó derrotado.

El futuro no es nada claro para la alcaldesa capitalina, quien tendrá que recomponer su escenario, pues se queda sin la protección que le brindaba la dirigencia nacional de Morena, aunque aún cuenta con valiosos aliados en Palacio Nacional y al interior del gabinete lopezobradorista.

Claudia Rivera, sin duda, se ve rezagada en la lucha por buscar la reelección, pero nadie debe de dar por muerta a la alcaldesa capitalina, aunque por supuesto pierde el papel de favorita, ante su adversario, Gabriel Biestro, quien se le jugó públicamente a favor de Mario Delgado.

Otro que está feliz con el triunfo de su tío es el sobrino incomodo, Mario Miguel Carillo Cubillas, subsecretario de Infraestructura, dentro de la administración barbosista, quien es garante de los acuerdos entre su tío y el gobernador de Puebla, quien ahora recibirá más atención de la que antes tenía, merced a su relación familiar con el nuevo dirigente nacional de Morena.

Barbosa y Delgado gozan de una muy buena amistad forjada durante los seis años en que ambos convivieron en la Cámara Alta y en donde establecieron nexos a través de amigos en común como el ex jefe de gobierno del Distrito Federal y hoy canciller, Marcelo Ebrard Casaubón, quien se convierte en el aspirante más aventajado, para suceder a López Obrador en el 2024.

Otro que recibe oxígeno para poder llegar al menos con posibilidades rumbo al 2024, es el senador de la República, Alejandro Armenta Mier, quien se la jugó junto con su líder en la Cámara Alta, Ricardo Monreal, a favor de Delgado y ahora ambos gozan de cabal salud.

Por lo pronto, en Puebla el gobernador Barbosa se fortalece todavía más y pone contra las cuerdas a sus opositores, conocidos como la banda de los “conejos”, los cuales deberán de esperar una mejor ocasión para tratar de desestabilizar al mandatario.

La operación de la elección federal y estatal quedará en manos del gobernador Barbosa como era su deseo, ahora deberá de demostrar que está preparado para darle buenos resultados al presidente López Obrador en lo referente a la cámara de diputados y en el ámbito local, garantizar la estabilidad de la entidad a través del Congreso local y las presidencias municipales que estarán en juego. Al gobernador Barbosa se le alinearon los astros.

Rafa Moreno Valle será dirigente estatal de FSM y Paco Ramos del PES. El empresario Rafael Moreno Valle Buitrón, quien fuera personaje muy cercano al ex gobernador, Mario Marín Torres, será el dirigente estatal del partido del senador Pedro Haces, Fuerza Social por México; en tanto, Francisco Ramos, también otro ex marinista, será el dirigente estatal del Partido Encuentro Solidario, antes Encuentro Social.

Está demás decir a los intereses a los cuales se subordinará en Puebla, Fuerza Social por México, ya que Moreno Valle Buitrón es hijo del contador Rafael Moreno Valle Sánchez, hombre cercano al gobernador Barbosa, al igual que su esposa la secretaria de Economía, Olivia Salomón.

En contraparte, el nuevo PES tiene todo el sello del ex secretario general de gobierno y diputado federal, Fernando Manzanilla, quien además maneja al Comité Estatal del PAN, vía Eduardo Alcántara, “el Rasputín”, de doña Genoveva Huerta, para que no me acuse de violencia política de género.

Ramos es uno de los mejores amigos de Mario Marín García, fue yerno de Rosario Robles cuando fungió como secretaria de la Sedesol y de la Sedatu, fue diputado federal y funge de oyente entre Juan Carlos Lastiri y el propio Manzanilla.

laserpientesyescaleras@hotmail.com
Fotos: Es Imagen / Katia Fernández

octubre 25, 2020 - 8:45 pm

Por: Ricardo Morales

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