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Buenas perspectivas económicas

El trabajo no ha sido fácil y tampoco exento de retos y adversidades. Pasar de una economía y un modelo fiscal basada en la industria del petróleo a unos diversificados, ha implicado voluntad férrea de cambio y disciplina fiscal, cuestiones que muchos han criticado por los impactos que la disminución del gasto social ha provocado. En países como el nuestro, el gasto público ha sido visto como uno de los elementos más importantes para impulsar el bienestar humano y el crecimiento.

Tan cierto como ello es que los recursos fiscales son escasos en comparación con las necesidades y expectativas sociales por atender. Ante esto, el gobierno federal optó por un modelo de política económica disonante con la visión tradicional y ha implementado una serie de reformas para impulsar y consolidar sectores que hoy son rentables y muestran los signos de una economía pujante y diversificada; y, por añadidura, menos vulnerable a los vaivenes de la economía global.

México no podía permanecer pasivo ni atado a los convencionalismos ante los signos de la globalización y el imperativo de una nueva ruta de navegación hacia el desarrollo sustentable.

A inicios de año, el común de las predicciones de crecimiento de la economía mexicana eran a la baja y, en función de ellos, lo lógico sería que los indicadores actuales mostraran una tendencia declinante, lo cual no está sucediento.

Tal parece, pues, que las medidas adoptadas por nuestro gobierno empiezan a dar resultados y la economía hoy muestra signos de salud y solidez, que contrastan con otras experiencias internacionales, como las de Brasil y Argentina, por ejemplo.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publicó las cifras crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) durante el primer trimestre de 2017, que ubican en 2.8 por ciento el índice de crecimiento anual. Este crecimiento, cabe señalar, es superior al observado en 2016, situado en de 2.3 por ciento; y al observado en el primer trimestre del año anterior, que alcanzó el 2.2 por ciento.

En los albores del año, la economía de México muestra un desempeño favorable y superior a las expectativas del sector privado, en un entorno externo de elevada incertidumbre.

En este sentido, la mejoría en las perspectivas de la economía global y la resiliencia al contexto global adverso se han reflejado en una evolución positiva de la economía, cuyo motor ha sido la demanda interna en años recientes y donde el sector exportador muestra una mejor dinámica en meses recientes.

Nuestro mercado interno, por cierto, es uno de los determinantes junto con la generación de empleos formales, que durante durante abril muestran un incremento anualizado del 4.3 y 3.8 por ciento, respectivamente.

Esto representa un crecimiento acumulado de 16.7 por ciento y una creación de más de 2 millones 726 mil de empleos; asimismo, la tasa de desocupación se redujo a 3.4 por ciento de la PEA durante los primeros tres meses del año, la más baja desde el segundo trimestre de 2007 y que se compara favorablemente con el 4.0 por ciento registrado en el mismo periodo del año anterior. Congruente con ello se muestran las ventas al mayoreo, que registraron en marzo un crecimiento anual de 11.4 por ciento.

Se trata del crecimiento más alto para un mes de marzo desde 2009; mientras que las ventas al menudeo se incrementaron 6.1 por ciento a tasa anual.

En relación a las exportaciones, durante este primer periodo de corte el sector agropecuario muestra un crecimiento del 6.6 por ciento; por su parte, en la producción industrial destacan los factores externos y el sector petrolero.

El primer factor fue la producción industrial en México, que se recuperó parcialmente asociado al desempeño de la producción industrial de Estados Unidos y que nos llevó a tener un crecimiento trimestral de 4.8 por ciento de las manufacturas en México y en el incremento anual de 9.2 por ciento de las exportaciones manufactureras.

El segundo factor fue la disminución en la plataforma petrolera de 2.5 por ciento entre el primer trimestre del año y el cuarto trimestre del año pasado que continúa afectando el crecimiento total; así, al excluir la producción de petróleo y las actividades relacionadas, el crecimiento anual de la producción industrial en México para el primer trimestre de 2017 fue de 3.8 por ciento, el mayor en los últimos ocho trimestres. Estos sólidos indicadores económicos han hecho que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público aumente su estimación de crecimiento del PIB para 2017 a un rango de 1.5 por ciento a 2.5 por ciento.

Estos signos dan una idea de que nuestro país estará por encima del estimado de crecimiento de América Latina, que para este año espera una tasa del 1.2 por ciento anual. El sacrificio de la política fiscal muestra que México está en el camino correcto y si los datos empíricos no fallan, en la medida en la que tengamos mayor crecimiento nuestros indicadores sociales reflejaran esto de manera positiva para todos los mexicanos, esa es la importancia de crecer.

mayo 24, 2017 - 1:00 pm
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Por: Juan Carlos Lastiri

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