¡Escúchanos por internet!

De las entrañas de una mina al museo: El dinosaurio mejor conservado viene con sorpresas

En 2011 un grupo de trabajadores de la mina Millenium, en Alberta, Canadá, detuvo abruptamente las obras al encontrar un bloque de piedra que presentaba extrañas características. Llamaron rápidamente a un geólogo que tras inspeccionarlo confirmó que estaban ante los restos petrificados de un dinosaurio.

Concretamente se hallaban ante el fósil de nodosaurio mejor conservado que jamás se haya encontrado. Se ha datado en 110 millones de años y representa uno de los más excepcionales ejemplos de todo el registro fósil que poseemos del Cretácico.

Su nombre científico es Borealopelta markmitchelli, aunque popularmente se le conoce por el apelativo de su género, Nodosaurio, debido a la robusta armadura formada por “nodos” que rodea el exterior de su cuerpo. Este herbívoro acorazado llegaba a medir casi seis metros de largo, dos metros de alto y sobrepasaba fácilmente la tonelada de peso.

Hicieron falta más de 7000 horas de trabajo para separar cuidadosamente el fósil de la roca, y durante casi seis años los técnicos del museo, encabezados por Mark Mitchell, pusieron todo su esfuerzo en rescatar los restos óseos, e incluso una película que podría ser la piel del dinosaurio.

Tras las exhaustivas tareas previas, en mayo de este mismo año, el nodosaurio fue llevado a las instalaciones del Royal Tyrrell Museum of Palaeontology en Canadá donde se encuentra expuesto en estos momentos. Durante todos estos años la labor de investigación no ha cesado y hace tan solo unos días por fin se ha publicado la primera descripción científica de este sorprendente dinosaurio.

El estudio se ha publicado en la Revista Current Biology y no viene exento de polémica puesto que sus autores incluyen en él algunas afirmaciones insólitas.

Lo que más llama la atención de este dinosaurio es, obviamente, su potente armadura externa, un elemento defensivo bastante lógico si consideramos que se trata de un herbívoro en una época de temibles depredadores.

Sin embargo, los investigadores van más allá y, a partir de los restos de piel encontrados en el fósil, afirman que han encontrado trazas de feomelanina, una variedad de melanina que confiere a nuestro cabello sus tonos rojizos.

Los investigadores solamente hallaron este pigmento cobrizo en las partes expuestas del animal, principalmente en su armadura, mientras que su vientre permanecía sin coloración.

Este hallazgo empuja a los científicos responsables del estudio a considerar la posibilidad de una táctica defensiva, basada en su armadura y en su recién descubierta coloración. La hipótesis es la siguiente: cuando un nodosaurio detectaba la presencia de algún depredador, se tumbaba en el terreno, ocultando sus partes no pigmentadas en la tierra y dejando expuesta solamente su armadura rojiza que se camuflaría con el entorno.

Se trata de una forma de camuflaje conocida como contracoloración y que es usada por otros animales en la actualidad como el erizo. Así pues, al contrario que otros herbívoros de la época que intentaban defenderse de sus atacantes, la estrategia del nodosaurio consistía en confiar en la dureza de su armadura exterior mientras se camuflaba en la tierra.

https://espanol.yahoo.com

agosto 12, 2017 - 6:25 pm
Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Email this to someone

Por: Staff

Actualidad