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Del #MeToo a la permisión

#MeToo el hashtag que revolucionó desde octubre del año pasado los escenarios del espectáculo y deporte, se convirtió en la catarsis mejor lograda por una avalancha de mujeres que a nivel mundial, empezaron a denunciar violencia, abuso y acoso por parte de hombres vinculados de manera directa a su desempeño profesional.

Celebro este tipo de iniciativas que ha dado voz y alentó la denuncia de muchas mujeres que decidieron romper el silencio para dar a conocer sus historias.

Asimismo me sumo a todos los movimientos emprendidos para frenar particularmente la violencia política que siguen enfrentando cientos de mujeres que están contendiendo en este proceso electoral.

Sin embargo, hoy me ocupa hablar del ambiente político y tocar un tema puntilloso, pero real.

Es un hecho que existe una delgada línea donde se involucran abusos, acosos y también permisión. ¿A qué me refiero? A esas historias que tal vez nunca sean contadas por aquellas mujeres que deciden por voluntad, intercambiar relaciones personales y sentimentales como una forma rápida de acceder a candidaturas, cargos de gobernanza o simplemente para llegar a la cúpula del poder.

Esta es la otra realidad que no podemos ignorar. Es cierto que la gravedad de los acosos y abusos contra mujeres de la política son numerosos. Sin embargo, están aquellas otras historias donde no hay víctimas, sino convenios voluntarios para ganar-ganar.

Aquí no se trata de satanizar o juzgar las decisiones de una mujer, es objetivamente reconocer que existe esa otra parte donde la permisión está presente.

Nos falta un gran camino por recorrer para encontrar esos equilibrios en la sororidad no sólo hacia quienes han sido abusadas, sino también, para respetar a otras cualquiera que sea la decisión que hayan tomado.

Es importante como sociedad equilibrar estas luchas de género sin caer en el riesgo de victimizar o etiquetar a victimarios.

La sociedad tiene que evolucionar con una madurez donde se tenga fortalecido el poder de la denuncia, pero también el respeto a cualquiera que sea la decisión que tome una mujer no sólo en el ámbito político, sino también en el personal.

Estamos ante una generación de jóvenes que por fortuna alzan la voz, denuncian y cada vez son menos los que estigmatizan.

Cierro el tema señalando la importancia de no perder de vista que si bien el acoso, abuso y la permisión tienen mayor presencia en el género femenino, también hay hombres que las enfrentan.

No seamos quienes impongamos juicios de valor en contra de nuestro género.

Fomentemos la cultura de la denuncia para que no se cometan más excesos o faltas hacia nuestra integridad. Pero al mismo tiempo, alentemos el respeto a cualquier decisión que una mujer asuma como voluntaria.

@rubysoriano
rubysoriano@gmail.com
www.mediatikos.wordpress.com

marzo 4, 2018 - 9:30 pm
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Por: Ruby Soriano

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