¡Escúchanos por internet!

Dulces deseos

Habíamos estado jugueteando con las miradas, coqueteábamos con indirectas, nos celábamos con nuestras respectivas parejas y hoy por fin nos encontrábamos a solas…

Desabotonó mi blusa y acaricio mis senos con sus manos cálidas y con su lengua besando mi cuello me estremecía.

Mis uñas recorrían con dulzura su espalda, mientras me tomaba por la cintura para enredarme en sus cadera.

Fue adentrándose suavemente en mí derritiéndome con su mirada.

Luego me recostó en la cama y comenzó a inclinarse sobre mí, le di suaves mordidas en su pecho y aspiraba ese varonil aroma que me traía loca.

Volvió a entrar en mí, para hacerme gemir y desear que nunca amaneciera…

septiembre 11, 2017 - 11:09 am
Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Email this to someone

Por: Staff

Historias de alcoba, Noticias Destacadas