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El Gran Jacobo

Criticado por algunos, pero admirado por muchos, el pasado jueves 2 de julio falleció el periodista Jacobo Zabludovsky a la edad de 87 años en la ciudad de México. Icono del periodismo de nuestro país, Jacobo ha sido y seguirá siendo un referente y ejemplo para las nuevas generaciones de comunicadores, indiscutiblemente deja un gran vacío en el periodismo nacional, muchos extrañaremos su programa radiofónico de 1 a 3 y su columna Bucareli.
Zabludovsky fue uno de los iniciadores de la televisión mexicana, muchas generaciones durante muchos años solo conocimos las noticias mediante su noticiero 24 horas, de lunes a viernes por la noche. No había en ese entonces ninguna otra alternativa en la televisión nacional.
Tratar de narrar la prodigiosa vida profesional de Jacobo sería un ejercicio de muchas líneas. Su trabajo fue siempre profesional y avanzado a la época que se vivía, innovando permanentemente y poniendo su mejor empeño.
El simple listado de entrevistas que hizo a personalidades mundiales de todos los tipos es incalculable, desde el Che Guevara y Fidel Castro en su entrada triunfante a La Habana, hasta Winston Churchill en Londres. Todas de gran calidad en su contenido.
Sin embargo existe el punto negro en Jacobo que lo hace ser el centro de muchísimas críticas, y para ser honestos en forma justificada, ya que Zabludovsky siempre mostró, en la televisión principalmente, una línea pro gobierno y un manejo de la información que más bien parecía el de la agencia de noticias del gobierno de México. Pero lamentablemente esa fue la única opción que le quedó al periodista Jacobo Zabludovsky.
Cuando Jacobo estaba al aire en el canal 2 nacional, el gobierno de la república ejercía un control total de los medios y sus contenidos. Nada, absolutamente nada salía al aire sin la autorización de la oficina correspondiente que dependía directamente de la Secretaria de Gobernación. Cualquier comentario incomodo, noticia en contra del régimen o incluso algún error involuntario traía el cese inmediato del artista, conductor, periodista y hasta de cómicos de la televisión. Las tres generaciones de Emilio Azcárraga siempre han sido aliados del poder político en México, cualquier insubordinación tenía como consecuencia el despido, algo similar a lo que acaba de vivir Carmen Aristegui en MVS. La gran diferencia es que en esos ayeres no había ninguna alternativa en los medios de comunicación y ni siquiera se pensaba en la existencia de las redes sociales ahora existentes que sin lugar a dudas sirven de contrapeso, es decir que se condenaba prácticamente a la muerte en la vida periodística.
Por estas razones, Jacobo Zabludovsky opto por mantener una línea afín al gobierno y a la empresa para la cual trabajaba, para poder seguir ejerciendo el trabajo que era su pasión diaria y que hizo hasta su muerte. Podrá ser criticado, pero gracias a eso, muchos mexicanos de muchas generaciones pudimos disfrutar de un gran comunicador que indudablemente enriqueció nuestra cultura.
Misión cumplida Don Jacobo. Descanse en paz.
Así es como yo lo veo……..
Mario Henaine B.
mahebo@outlook.com
Twitter @MarioHeBo

julio 5, 2015 - 6:08 pm
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Por: Mario Henaine

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