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El Potrillo y el alcohol

“A ver, a pistaer todo mundo se pone… No se pongan de fresas, cabrones; no me mamen”, dijo el Potrillo a los medios de comunicación al salir de una presentación el pasado viernes en Monterrey. Su estado de ‘pisteamiento’ era evidente en el video.

En esta época de teléfonos inteligentes y redes sociales el ver al cantante Alejandro Fernández en estado de ebriedad es cada vez más común.

Desafortunadamente, esto no ayuda su carrera. Si bien no ha llegado al grado de suspender una actuación por estar borracho, si ha habido ocasiones en que ya para el final de su concierto no termina de cantar propiamente las canciones.

Sin lugar a dudas, Alejandro es uno de los más grandes exponentes de la música mexicana. Ha labrado su lugar con trabajo y talento. No le ha sido regalado nada, a pesar de la fuerte herencia que trae y del apellido que carga.

Alejandro ha estado ya en los escenarios por mucho tiempo y ha sido también por mucho tiempo que su afición a la bebida durante los conciertos ha destacado. Cualquier persona que lo ha visto en alguna presentación lo puede atestiguar.

El motivo de este escrito no es para descalificar al cantante sino llamar la atención de las personas cercanas a él para que modifiquen esta condición. Me niego a pensar que se trate de una adicción descontrolada, pero preocupa que ya no le importe cuidar las formas y aventurarse a dar entrevista en estas condiciones (o que sus empleados cercanos se lo permitan) o dejarse grabar saliendo de la boda de Ximena Navarrete también hasta las manitas. Para el público la imagen es la imagen y últimamente al Potrillo como que ya lo hemos estado viendo más borroso que de costumbre.

Alejandro tiene un largo y próspero camino en los escenarios. Tiene un público femenino y masculino que lo sigue. Es de los pocos cantantes jóvenes de música mexicana que es reconocido en todo el continente y en España. Ha vendido y sigue vendiendo cualquier cantidad de discos y llena las veces que le place los lugares donde se presenta. Ante este panorama tan benéfico mi única pregunta viene tomada del título de una canción del gran Juan Gabriel… ¿Pero qué necesidad?

El Potrillo necesita tomar sus presentaciones y su imagen más en serio. Sí, a todos nos gusta pistear, pero no a todos nos gusta ver fotos o videos donde estamos hasta el cepillo de borrachos haciendo, como diría mi abuelita, desfiguros.

mayo 31, 2017 - 10:50 am
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Por: Gilberto Brenis

Columnistas