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El rumbo político del PRD y de las izquierdas

En pocos meses el PRD cumplirá 28 años de su fundación y su debilitamiento es cada vez es más evidente.

El PRD fue fundado por Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez entre otros y hoy vive una nueva oleada de líderes que renuncian a la fuerza política por estar en desacuerdo con su orientación política.
A partir de 2012, sus principales líderes fundadores se empezaron a alejar y su situación se agravó con el arribo de Morena a la escena política.

De acuerdo a los especialistas, será muy difícil que ese partido se posicione como la principal fuerza de izquierda del país, y sí por el contrario, se convierta en un partido minoritario.

El apoyo del senador Miguel Barbosa a Andrés Manuel López Obrador a la presidencia en 2018 es un adelanto de lo que vivirá ese partido y aunque muchos perredistas no se quieran salir del partido sí buscan que se promueva una coalición entre el PRD y Morena.

Los datos son duros. Sus votos han caído a niveles inferiores a los que se requieren para mantener el registro estatal, como es el caso de Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila y Colima, donde en las últimas elecciones apenas alcanzó el 2.1%, 2.4%, 2.68% y 2.89%.

El pasado 14 de febrero, el senador Armando Ríos Piter puso su renuncia sobre la mesa. Unas semanas antes, el senador Zoé Robledo Aburto decidió dejar las filas perredistas y sumarse al partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), que lidera Andrés Manuel López Obrador.

Armando Ríos Piter, el “Jaguar”, renunció debido a que sus propuestas de cambio para la fuerza política no fueron escuchadas.

En enero de 2015, cuando Ríos Piter dejó la candidatura a la gubernatura DE Guerrero, argumentó que Jesús Ortega Martínez, líder de “Los Chuchos” o Nueva Izquierda (NI), le propuso pactar obligadamente con el exgobernador Ángel Heladio Aguirre Rivero a cambio de la candidatura.

El daño no es menor. Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, el senador Alejandro Encinas Rodríguez y el ex jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard Casaubón, también han dejado las filas del partido.

El senador Zoe Robledo Aburto renunció al Sol Azteca a finales de enero de este año para incorporarse a Morena. Su decisión se dio principalmente por su desacuerdo en el tema de las alianzas con el PAN.

Durante los primeros meses del Pacto por México, se dio una división interna alrededor de la participación del entonces líder del partido Jesús Zambrano en el acuerdo. Principalmente la oposición vino de la tercera fuerza más importante al interior del Sol Azteca en ese entonces, Izquierda Democrática Nacional (IDN) que lidera René Bejarano Martínez, y otras más pequeñas como Movimiento Progresista de Marcelo Ebrard.

La pregunta es ¿Cuál es el futuro de las izquierdas en México?

Es una pregunta toral y muy complicada de dar respuesta.

La conformación del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) encabezado por Andrés Manuel López Obrador hoy por hoy representa un impacto importante para las izquierdas.

Un elemento central de la lucha de las izquierdas en México debe ser la distribución del ingreso, una política fiscal más progresista, justicia social y la lucha por una igualdad de oportunidades. Sin embargo, una parte de la izquierda ha votado por leyes que van contra esta idea o se quedan muy cortas, como fue el caso de la reforma hacendaria que, si bien planteó la idea de obtener dicha agenda, ahora con las leyes secundarias se ha podido constatar que ni “el seguro de desempleo” ni la “pensión universal” cumplen con estos objetivos.

Otro punto esencial en la agenda de las izquierdas es la lucha por desconcentración del poder, que incluya el empoderamiento de la ciudadanía con una mayor transparencia, rendición de cuentas y sobre todo mayor participación efectiva, un debate que, paradójicamente en donde menos se lleva cabo, es dentro del partido más grande de las izquierdas en México.

Hoy las izquierdas gobiernan en cuatro estados y en otros cuatro fueron parte de la alianza que logró arribar al poder ejecutivo, sin embargo, las agendas y las políticas públicas siguen sin dar resultados.

En conclusión, amigas y amigos lectores. A las izquierdas en México les hace falta la autocrítica y la autoevaluación. Al menos en los tres de los cuatro estados que gobiernan de manera solitaria, la situación sigue sin mejorar y es una tarea en la cual las izquierdas deberían de reflexionar el camino a seguir.

En 2018, el PRD tendrá su prueba de fuego, aunque para muchos su destino para subsistir será la alianza. Solo falta definir si esa alianza será con el PAN o con Morena.

Marzo 13, 2017 - 6:35 pm
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Por: Rubén Ortínez

Columnistas