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En puerta, boicot económico en México

Boicot proviene de Irlanda y se le debe a un capitán de nombre Charles Cunningham Boycott, quien viviera durante la segunda mitad del siglo XIX en Lough Mask. La relación de Charles Cunningham Boycott con los arrendatarios habría sido muy severa e incluso brutal. En otoño del año 1879, el disgusto de los arrendatarios y campesinos fue tal que la Liga de campesinos decidió́ no aceptar las condiciones coactivas del capitán; decidiendo romper colectivamente toda relación económica e incluso social con Boycott. La acción colectiva trascendió́ a empleados, criados, cocheros e incluso otros comerciantes, hasta el punto que el propio ferrocarril no quiso cargar su mercancía dirigida al mercado inglés. Aun cuando Boycott recibió́ apoyo militar, los costos derivados de este apoyo y su situación económica derivó en su ruina.

En otro momento en la historia, en 1699 Inglaterra prohibió́ la exportación de lana como insumo para la industria textil irlandesa. En respuesta, en Irlanda los ciudadanos instigaron a no comprar los productos terminados textiles ingleses en represalia y para presionar un cambio de actitud por parte de Inglaterra. Este podría constituir otro precedente de acciones que posteriormente serian definidas como boicot.

Por su parte en USA, hacia finales del siglo XIX, las organizaciones de trabajadores aplicaban ciertas prácticas de boicot contra las empresas, para evitar la sustitución y contratación de nuevos trabajadores.

Previo al análisis de un tipo de conducta económica, resulta fundamental contar con una definición clara e instrumentarle en materia de política pública y regulatoria. Lo anterior es especialmente trascendental en el caso de Boicot; por su complejidad en su tratamiento positivo en la teoría microeconómica y en la teoría de la organización industrial, así́ como por la evolución y enriquecimiento de la jurisprudencia internacional respecto a esta conducta.

Así́ las cosas, habrá́ que entender dos dimensiones fundamentales del Boicot, primero respecto a su objetivo y segundo, respecto al número de agentes económicos que participan y su forma organizacional.

Un Boicot consiste en no realizar transacciones económicas con una persona, empresa o país como medida de represalia por alguna de sus acciones.

Recientemente un audio que circula en redes sociales hace un llamado a la ciudadanía para detener los abusos del Gobierno y poner un fin a los aumentos de la gasolina.

El llamado invita a los mexicanos a permanecer en sus casas, dejar de realizar compras, evadir los pagos de tenencia y de permisos.
Ninguna protesta, ningún meme viral, ningún movimiento, ninguna carta con firmas, ningún video quejándose, nada de eso va a detener al gobierno.

Lo único que puede detener los gasolinazos, los incrementos de sueldo, los despilfarros y la corrupción es un solo acto organizado: El Boicot.

El boicot más poderoso contra un gobierno es no pagar impuestos. No pagar el predial, la tenencia, las multas, los permisos, nada. No pagar nada al gobierno.

Así las cosas amigas y amigos, en breve veremos si verdaderamente habrá un boicot económico en México o solo estamos frente a una población enojada que seguirá afectando a terceros liderada por los partidos de oposición que ven estas acciones como caldo de cultivo para posicionar a sus partidos rumbo al 2018.

enero 9, 2017 - 12:56 pm
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Por: Rubén Ortínez

Columnistas, Noticias Destacadas