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Encuentros prohibidos

Nunca había sentido tanta fijación por alguien, quizá era por los años que me llevaba, quizá era por el porte que lo distinguía, o quizá porque era una pieza prohibida.

Yo apenas era una adolescente sedienta, con ganas de probar cosas nuevas y vivir aventuras con un hombre de verdad.
El primer encuentro se dio un día que falté al colegio, cambié las lecciones de los cuadernos para experimentar en sus manos.

Me decía que le enloquecía la suavidad de mi piel y que mi aroma era como la brisa de la primavera.

Él fue quien me hizo el amor por primera vez, la fusión de mi timidez y su experiencia nos dieron el mayor placer que cualquiera pudiese sentir.

Me hacía explotar al pasar en cada beso de la ternura a la pasión, tomándome sin temor, conducía mi cuerpo a la excitación sin necesitar instrucciones ni mapas, era como si me conociera a la perfección, como si siempre le hubiera pertenecido.

Junio 28, 2016 - 2:48 pm
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Por: Staff

Historias de alcoba