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La encuesta Meba

La encuesta publicada el pasado lunes por El Sol de Puebla y elaborada por la empresa Mendoza Blanco y Asociados tiene muchas lecturas dignas de ser comentadas.

De entrada, un dato duro. Martha Erika Alonso, la puntera, tiene el 42 por ciento de las preferencias; de estos puntos, el 22 por ciento lo aporta la marca PAN y el 20 por ciento la propia candidata, la cual ha resultado ser competitiva.

Del otro lado, el candidato de la coalición “Juntos Haremos Historia”, Luis Miguel Barbosa Huerta, cuenta con el 35 por ciento de las preferencias de acuerdo a Meba, pero el 30 por ciento lo aporta la marca, es decir, López Obrador y solo el 5 por ciento el candidato, lo cual indica, que si bien es cierto, que el senador con licencia es competitivo, lo es por la marca, lo cual indica que si “el Peje” hubiera ido con un candidato más competitivo, arrasaría en Puebla.

En el primer caso, Martha Erika embona con la marca y juntos hacen una simbiosis que le da fuerza a la candidatura, no hubo error en su designación, en tanto que en la filas de Morena, hay muchas cosas que pensar, aunque aun así tienen oportunidad de ganar.

Y es aquí en donde viene otra parte muy interesante del estudio demoscópico realizado por Mendoza Blanco y Asociados. Meba pronóstica una participación de acuerdo a sus mediciones del 53 por ciento del electorado.

Es decir, de acuerdo a este estudio, acudiría a votar alrededor de 2 millones 336 mil poblanos de un total de 4 millones 501 mil registrados en el padrón electoral.

Si esta cifra de participación ciudadana se mantiene, no habrá problema para el morenovallismo y su candidata Martha Erika Alonso, pero, si la participación rebasa como todo parece que así será el 60 por ciento, entonces las cosas pueden cambiar. Me explico.

De acuerdo al propio estudio de Meba, existen aún en este estudio un 20 por ciento de indecisos, los cuales pueden variar los números de la ecuación establecida.

El nivel de participación es clave, si la participación llega al 60 por ciento, es decir 7 puntos más de lo que Mendoza Blanco y Asociados proyecto, entonces las cosas se pueden complicar.

Desde mi punto de vista la encuesta de Meba tiene bunas y malas noticias para ambos bandos y por supuesto, el dilema se resolverá el próximo 1 de julio.


Avala TRIFE candidaturas comunes.
El día de ayer, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (Trife) desechó los recursos presentados por el Morena y el PRI en contra del esquema de candidaturas comunes, puesto en marcha por la coalición “Por Puebla al Frente” con los partidos políticos de corte estatal, Pacto Social de Integración y Compromiso por Puebla.

Desde el pasado 15 de abril advertimos que dichos recursos interpuestos no iban a proceder y dijimos porque, retomo parte de esta columna.

“El tema de la impugnación de las candidaturas comunes en Puebla será una excelente prueba para medir, que tanto las relaciones del morenogalicismo con el peñismo, siguen gozando de cabal salud.

“De acuerdo a especialistas como el jurista, José Antonio Bretón Betanzos, exsecretario general y exdirector general del Instituto Electoral de Puebla y ahora director de los posgrados de la Universidad Iberoamericana, técnicamente hablando, la candidatura de Martha Erika Alonso, no tiene ningún problema, en los términos de la candidatura común que respaldan Compromiso por Puebla y Pacto Social de Integración.

Aunque por supuesto, habrá que ver el criterio que aplica la sala encargada del tema y si fuera necesario, el propio Tribunal en torno a este asunto, el cual reiteró es de vital importancia para la elección que se celebrará el domingo 1 de julio.

En el caso de Morelos, el cual se busca poner como ejemplo para echar abajo el tema de las candidaturas comunes, no es exactamente el mismo, ya que en el vecino estado, la alianza celebrada por el PRD, el Partido Verde y el partido de corte estatal, Social Demócrata, se hizo para apoyar no solo la candidatura de Rodrigo Gayosso Cepeda, el hijastro del gobernador Graco Ramírez, sino también para ir de la mano en los 33 municipios de aquella entidad, lo cual acreditó la simulación, ya que no se trataba de una candidatura común, sino de una coalición.

La diferencia entre la coalición y las candidaturas comunes estriba en los compromisos que adquieren los partidos políticos que las integran, ya que, para formar una coalición, por regla general, se tiene que presentar una plataforma electoral común, y dicha coalición actúa como un solo partido para los efectos relacionados con el proceso electoral. En cambio, bajo la figura de la candidatura común, también por regla general, únicamente se pacta la postulación del mismo candidato o candidatos, así como lo correspondiente a las aportaciones de cada partido para los gastos de campaña, por lo que cada partido conserva su personalidad jurídica, plataforma electoral y sus prerrogativas tales como el financiamiento para gastos de campaña o acceso a radio y televisión. Este es el caso de Puebla.

Es decir, con base en este criterio, es poco probable que se eche abajo la candidatura común de Martha Erika a la gubernatura, la cual encuadra perfectamente en la resolución SUP-JRC-138/2016 del propio Tribunal, en donde permitió a la coalición conformada por el PRI, Verde y Nueva Alianza ir en candidatura común con el Partido Encuentro Social en la elección de ese año, misma que había sido rechazada por el Instituto Electoral de Oaxaca”.

Hasta aquí la larga cita, pero necesaria.

Sé que suena a jactancia, pero nuevamente se los adelante.

laserpientesyescaleras@hotmail.com

junio 12, 2018 - 10:00 pm
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Por: Ricardo Morales

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