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Las malas decisiones y la pandemia hacen trizas a la economía mexicana

La realidad, terca como es, dista mucho de acomodarse al discurso triunfalista del presidente de la República, quien ayer al poner en marcha las obras de inicio de construcción del llamado tren maya, aseguró que la economía mexicana se recupera.

Mientras el presidente aseguraba esto, el INEGI daba a conocer que a causa de la pandemia del coronavirus, más de 12.5 millones de mexicanos con empleo formal o informal, tuvieron que parar actividades, un golpe brutal para la economía nacional.

De la misma forma, el pasado 18 de mayo, el presidente festinaba que en el mes de marzo, México había roto record en captación de remesas con más de 4 mil 016 millones de dólares, 35 por ciento más respecto a lo registrado en 2019.

Al respecto advertí que se debería de ser precavido con estas cifras de captación de remesas, porque nuestros connacionales, pasan por una situación difícil en los Estados Unidos, debido al paro de actividades en la Unión Americana, debido a la misma pandemia. Al mismo tiempo advertí que se tendría que revisar los datos, a partir del mes de abril cuando las labores se suspendieron de manera definitiva.

El resultado es que en abril la captación de remesas se cayó, (como era previsible), en un 26.7 por ciento, su peor caída desde enero de 1999, de acuerdo a datos de Banco de México. La maldita realidad se ha impuesto.

Dentro de estas cifras dramáticas de la economía nacional, cabe señalar que de los 12.5 millones de empleos que se paralizaron dentro de la jornada nacional de sana distancia, 10 millones corresponden a la economía informal y solo el 2.5 a la formal.

El punto es saber cuántos de estos 2.5 millones de empleos se van a recuperar, luego de que estuvieron cerrados, sin apoyos y con toda la carga de pagos sobre los hombros de sus dueños, ojalá sean la mayoría.

El gobierno, si bien es cierto, puede generar empleo, a través de la detonación de proyectos, principalmente obra pública, no tiene esa encomienda como su principal función, esa debe de ser de los empresarios y emprendedores.

Las cifras de la economía mexicana y su comportamiento durante el año y 6 meses de administración de la 4T no puede arrojar peores saldos y aun no tocamos fondo.

Al decrecimiento registrado en el primer trimestre del año del 2.4 por ciento en el PIB, hay que agregarle lo que se vaya a registrar en el segundo trimestre (abril-junio) de este 2020, el cual precisamente coincide con la etapa de confinamiento decretado por la jornada nacional de sana distancia y las cifras amenazan con ser todavía más desalentadoras.

Será finalmente hasta que regrese a la actividad una buena parte del sector productivo nacional, esto se estima sea después del 15 de junio, cuando se pueda ya hacer un recuento de los daños ocasionados por el coronavirus en la economía del país, pero subrayo, también producto de las malas decisiones del gobierno federal.

Muchos analistas coinciden en que si el fenómeno de la inseguridad y la creciente ola de violencia en México no afectaron de manera considerable la popularidad del presidente de la República, algo que si lo hará será el tema económico.

El punto estriba en que al término de la pandemia y el retorno a la nueva normalidad, de acuerdo al semáforo establecido por el gobierno federal, muchas actividades no volverán a ser las mismas.

Los restaurantes, los cines, los espectáculos, los deportes, muchas otras actividades masivas, como lo he señalado una y otra vez, no volverán a ser las mismas, mientras no exista una vacuna, que permita del regreso de las concentraciones masivas.

Estas actividades económicas se verán muy afectadas debido a las restricciones para que exista la asistencia de muchas personas y por lo consiguiente la generación de empleo y la derrama económica que todo esto trae consigo.

El sector turismo es otro de los que se verá muy afectado, a pesar del regreso a las actividades en algunos centros importantes como Cancún y Playa del Carmen en el estado de Quintana Roo.

Veremos, si como lo vaticinan muchos de los analistas, la grave crisis económica que sin duda se presentará en el país, afecta la popularidad del presidente de la República y hace que cambien las preferencias electorales rumbo al 2021.

Ayer precisamente hablaba sobre cómo se presenta el panorama rumbo al 2021 y cómo Morena lleva la ventaja en 12 de 14 gubernaturas que estarán en juego el próximo año.

Esto explica el por qué el presidente de la República, está urgido por abrir el país y por reactivar a la economía, el segundo periodo de su administración, así como el plebiscito para la revocación de mandato en el 2022, estarán en juego y para que le sean favorables, dependen y mucho de que logre en el rubro que más odia, el económico.

laserpientesyescaleras@hotmail.com

junio 2, 2020 - 9:45 pm
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Por: Ricardo Morales

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