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Las telenovelas mexicanas… el refrito del refrito

Si retrocediera el tiempo un par de décadas y tuviera la oportunidad de prender la televisión se encontraría con un producto que, en ese momento, era considerado de exportación… ¡las telenovelas!

Con el paso de los años algo sucedió con nuestros exitosos melodramas. En lugar de evolucionar, han retrocedido. Ahora si prende la televisión podrá ver quizá exactamente la misma telenovela, con diferentes actores, pero la misma historia.

De los melodramas que actualmente tenemos en pantalla todos, a excepción de uno, ya se han visto antes. En Televisa: ‘La Gata’, cuya versión original (basada en un melodrama venezolano) se presentó en México en 1970 con Juan Ferrara y María Rivas; ‘Yo no creo en los hombres’, originalmente transmitida en 1969 con Maricruz Olivier, en 1991 con Gabriela Roel y Alfredo Adame y en 2003 con Susana González y Eduardo Santamarina con el título ‘Velo de novia’. Seguimos con ‘La Malquerida’ que nunca se había realizado para televisión y que está basada en una obra de teatro de Jacinto Benavente, existe una versión fílmica con Dolores del Río y Pedro Armendáriz. ‘Mi corazón es tuyo’ se basa en la serie de televisión española ‘Ana y los siete’. Y ‘Hasta el fin del mundo’, es la versión mexicana de la telenovela argentina ‘Dulce amor’. En Azteca: ‘Las Bravo’, es nuestra versión de la chilena ‘Las Vega’s’ y ‘Rastros de Mentiras’ es una exitosa telenovela brasileña doblada al español.

Como podrá ver, nada nuevo bajo el sol. ¿Qué es lo que motiva que esto suceda? La pregunta tiene muchas respuestas. Van desde la certeza del éxito de las telenovelas del pasado, el temor a invertir millones en algo que no funcione, la facilidad de adaptar algo que ya está escrito hasta la temible falta de creatividad.

Yo, personalmente, me niego a pensar que en México no existan escritores capaces de crear historias nuevas, que atrapen al público, que logren altos índices de audiencia y que originen un producto de primera calidad que se venda como pan caliente en el extranjero.

La telenovela, como todo en esta vida, ha evolucionado. La gente ahora sigue de cerca, a pesar de tener los peores horarios de transmisión, a las llamadas narconovelas. Cadena 3, en su momento, trabajando de la mano con Epigmenio Ibarra lograron teleseries muy interesantes que tuvieron grata recepción en el público mexicano.

¿Para dónde vamos en la producción de telenovelas en las principales cadenas de nuestro país? Esa es una pregunta cuya respuesta asusta. ¿Será que la telenovela deje de ser lo que antes era? ¿Será que en algún momento cambiarán de las historias rosas y melosas a cosas más realistas e interesantes? La moneda está en el aire y le aseguro que la respuesta no tardará en llegar. El público se está cansando y está buscando nuevas opciones en otras ventanas.

octubre 5, 2014 - 10:05 pm
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Por: Gilberto Brenis

Columnistas