¡Escúchanos por internet!

Los lavaderos de Almoloya

En la historia de la humanidad uno de los factores de vida es y será el agua, medio de subsistencia para cualquier tipo de vida sea vegetal, humana o animal, pero además de ser parte importante de la composición de nuestros cuerpos es fundamental para el servicio de vida y asentamientos poblacionales en muchos conceptos.

La utilizamos en el hogar, para la limpieza de cualquier espacio, pero en la antigüedad su uso era exclusivo, desde el nacimiento de las ciudades pueblos o aldeas, el agua y su uso se normó y legisló, se dieron y siguieron ordenanzas para la forma de utilización, y una de ellas fue para la sanidad.

Los ríos que se canalizaron, sus vertientes, acueductos y fuentes eran regulados por las autoridades, posteriormente se empezó a utilizar en palacios, hospitales, casas consistoriales o que pertenecían a la iglesia y fuentes públicas, el servicio lo cobraban los aguadores, las raciones para el uso doméstico eran muy pequeños y no se permitía su contaminación.

En Puebla, lugar privilegiado del agua, surgen borbotones quizá por las corrientes subterráneas de los volcanes que posteriormente se llamaron manantiales, uno de los más importantes de los muchos de la ciudad fue el del Almoloya, ahí se establecieron las lavanderas o el sitio de la limpia de ropa en la zona de San Francisco, brotaba el agua limpia y transparente en canales que se dirigían a las huertas y bebederos de caballos, ahí fue donde se formó uno de los gremios más fuertes de mujeres del siglo XVII, por horas y horarios establecidos lavaron la ropa de la comunidad, los utensilios de trabajo y hasta en un costado las carretas, fueron ricas y fundaron el templo de la Cruz Balvanera que era parte del vía crucis.

Cuenta la leyenda que lavaban la ropa de los poblanos desde virreyes y gente de barrio y conocían las historias de cada uno de los personajes importantes, mandaron a hacer sus aposentos para no asolearse, compraron los terrenos de junto, la famosa plaza de la amargura donde contaban sus historias y penas y tendían la ropa, cuando lavaban no hablaban pero cuando tendían y platicaban es donde surge el famoso chisme poblano.

Lo importante era que fueron ingenieras en cuanto al sistema hidráulico, nunca contaminaron el agua, tenían canales de agua sucia y agua limpia y sabían perfectamente el funcionamiento de los lavaderos.

Así fue el desarrollo de los famosos lavaderos que mantuvieron ese sistema hasta 1960, fue cambiando de organización y dejaron de funcionar en 1994 para pasar a ser historia, la famosa historia de los lavaderos de Almoloya, plaza de la amargura y el chisme poblano.

Twitter: @ DanyCaPo

noviembre 19, 2017 - 8:20 pm
Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Email this to someone

Por: Daniela Calderón

Columnistas, Noticias Destacadas