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Por qué nos debe interesar el debate Hillary vs Trump

El debate más esperado por el mundo entero será seguido por todos los países del mundo y el interés no solo es de los americanos también de los mexicanos.

El debate se desarrollará en 90 minutos y es organizado por la Universidad de Hofstra, próxima a Nueva York.

Hillary Clinton y Donald Trump se verán cara a cara el lunes 26 de septiembre y será el primer debate presidencial de este año. Es un desafío complejo para la candidata demócrata a la Casa Blanca, quien tendrá por delante a Trump “el barbaro”.

Las expectativas.
Hillary Clinton tiene mucha más experiencia en la vida pública, pero suscita muy poco entusiasmo en el electorado en general.

Donald Trump, un populista impredecible aunque sus fobias por los migrantes lo puede llevar al fracaso por el peso que tiene los latinos.

Hillary mermada recientemente por una neumonía, de 68 años representa la continuidad de ocho años de gestión de Barack Obama y se ha preparado minuciosamente para este debate.

De acuerdo con el diario New York Times, Hillary consulta con psicólogos sobre la personalidad del millonario empresario para conocer sus reacciones.

“No sé cuál Donald Trump se presentará (al debate). Es posible que trate de mostrar una imagen presidencial y busque mostrar una gravedad que no ha tenido hasta ahora, o que llegue con la ilusión de insultar y ganar algunos puntos con eso”, dijo Hillary Clinton recientemente en un acto de campaña.

Para Wendy Schiller, experta en política para la Universidad de Brown, el ejercicio no es fácil para Clinton. “Su instinto es estar orientada a políticas, pero sus seguidores quieren que se enfrente a este tipo directamente, que lo deje incómodo”.

Esta opción es muy difícil para Clinton, dijo Schiller, “porque no es su estilo”. Al mismo tiempo, sus electores “esperan que ella muestre una dimensión presidencial y eso incluye ser contenida y educada. Y esa puede no ser la estrategia más efectiva para ganar un debate”, señaló.

Por su lado para Donald Trump, de 70 años, un candidato atípico e impulsivo, que en gran medida sigue siendo rechazado por la dirigencia tradicional del Partido Republicano y quien jamás ha ejercido cualquier cargo público.

Para Schiller, Trump debe “recordarles a los republicanos que él mismo es un republicano, que será un presidente republicano”.

Trump ha dicho que pretendía tratar a Clinton “con un gran respeto, a menos que ella me trate de una forma específica. En ese caso, será el fin. Pero parto de la idea de que la trataré respetuosamente”.

De acuerdo con Brian Fallon, responsable de prensa en la campaña de Hillary Clinton, ella “no irá al debate buscando provocar a Trump. Ella mostrará que conoce mejor todos los temas, tiene la autoridad y la fuerza para ser comandante en jefe.

Serán tres los debates y se realizarán en un período de tres semanas y estara organizado por temas: la dirección en que Estados Unidos avanza, la prosperidad y la seguridad.

De acuerdo con Brian Fallon, responsable de prensa en la campaña de Clinton, ella “no irá al debate buscando provocar a Trump. Ella mostrará que conoce mejor todos los temas, tiene la autoridad y la fuerza para ser Comandante en Jefe. El contraste hablará por sí mismo”.

Trump no ha detallado como se prepara para el debate. Pero envió por correo electrónico un cuestionario a sus electores, solicitando ayuda.

Para muchos, Hillary Clinton tiene más que perder en el enfrentamiento, ya que se espera mucho más de ella que de Trump.

Ralphael Sonenshein, director del Instituto Pat Brown de Estudios Políticos, dijo que es imposible predecir a quien le puede ir mejor o peor en este debate: nunca se ha visto un competidor como Donald Trump y menos frente a una mujer como Hillary Clinton. Además, agrega, el votante de a pie verá algo diferente a los “opinólogos” del mundo político.

“Los debates no son para que nosotros los supuestos expertos digamos quien ganó o perdió”, dijo Sonenshein. “Son para que los votantes examinen a los candidatos, sus propuestas y sus personas de manera más cercana y frente a frente y a menudo, ellos sacan una conclusión diferente de lo que dicen los medios. A veces parece incluso que se trata de dos debates diferentes”.

Sonenshein cree que Hillary debe evitar las respuestas extensas, de profesora, que tanto dañaron a Obama en el primer debate de 2012. “Debe ser firme, honesta y corta. Su modelo debe ser la forma en que se comportó hace unos meses durante el interrogatorio sobre Bhengazi ante un comité del Congreso.

Estuvo horas respondiendo. Y sobre todo, no debe perder nunca la paciencia”, apuntó el politólogo.

Para Charles Dunn, profesor retirado y ex funcionario de varios gobiernos republicanos, Hillary debe evitar “su tendencia a ver a los demás por encima del hombro” y Trump debe calmarse un poco y no usar su táctica de “perro de presa”.

“Trump debe demostrar que tiene la madera para ser presidente y que no va a dejarse llevar por sus peores instintos”, dijo Dunn. “Ella debe hacerse agradable a los que la escuchan y dejar de lado su complejo de superioridad, porque está hablando a los votantes, no sólo a Trump, y ella tiende a mirarlos por encima del hombro”.

¿Qué temas se tratarán en el debate?

El moderador tiene la prerrogativa de escoger los temas, los que no se dan a conocer con anterioridad, pero no es difícil predecir lo que probablemente saldrá a colación, dijo Joseph Ura, profesor asociado de ciencias políticas de A&M University en Texas.

“Espero que haya preguntas sobre la economía, las tensiones raciales y la policía y las recientes protestas al respecto”, dijo Ura. “Por supuesto inmigración es un gran tema que ha sido clave para Trump desde el principio”.

Porque debe ser de interés para los mexicanos el debate de Hillary vs Trump.

Donald Trump en su campaña no ha ocultado su hostilidad hacia México y los mexicanos. En el arranque de campaña en junio del año pasado llamó a los mexicanos “violadores y criminales”.

Una de sus propuestas favoritas ha sido la construcción de un muro fronterizo de más de 1,600 kilómetros que, según su visión, debe ser pagado por el gobierno mexicano, para detener la entrada de inmigrantes indocumentados a Estados Unidos.

Trump prometió que de llegar a la Casa Blanca modificará una norma dentro de la ley antiterrorismo para cortar los envíos de dinero a México, salvo que realice un pago de entre 5,000 a 10,000 millones de dólares (mdd) por el muro.

Sin embargo, Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA BAncomer, dijo en mayo que sería difícil para Trump frenar el flujo de remesas hacia México, que en 2016 podrían llegar a más de 26,000 mdd, de acuerdo con estimaciones.

“Lo que pudiera llegar a proponer son tasas impositivas muy altas y eso tiene que pasar por el Congreso y se nos hace difícil que se apruebe una política que sería casi de carácter confiscatorio”, dijo Serrano.

El magnate inmobiliario también ha criticado a las empresas como GM, Ford o Nabisco que recientemente anunciaron inversiones en México, y ha dicho que si llega a la Oficina Oval, evitará que las empresas estadounidenses lleven sus inversiones a otras fronteras.

Dentro de sus promesas de campaña, Trump ha hablado de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), al que ha calificado de “desastroso” para Estados Unidos. Además, ha propuesto aumentar hasta un 45% las tarifas de productos mexicanos y chinos.

En contraparte la exsecretaria de Estado Hillary Clinton conoce muy bien México. Cuando ocupó esa oficina entre 2009 y 2013, renegoció la Iniciativa Mérida, cuyo objetivo es desmantelar las organizaciones criminales, reforzar el estado de derecho y la seguridad fronteriza.

En 2010, Clinton dijo que en México los carteles de la droga mostraban cada vez más indicios de insurgencia y que la situación del país se parecía cada vez más a la de Colombia 20 años atrás.

En abril de este año, Hillary Clinton calificó de “indignante” que el caso la desaparición de 43 estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa no se hubiera resulto aún.

“Es algo por lo que todos en México deberían unirse, para encontrar respuestas. Si hubiese algo que Estados Unidos pudiera hacer para ayudar, yo sería la primera en ofrecerlo”, dijo la aspirante demócrata en entrevista con el diario La Opinión, de Los Ángeles.

Afirmó que de llegar a la Casa Blanca, trabajaría duro para ser un buen socio de México y seguir presionando para reformar el gobierno y el respeto de los derechos humanos.

En temas inmigratorios, la demócrata guarda un discurso diametralmente opuesto al de Donald Trump. Clinton ha prometido aprobar una reforma inmigratoria integral para crear un camino a la ciudadanía, mantener unidas a las familias, y permitirá a millones de trabajadores a salir de las sombras.

El estudio reciente elaborado por el Instituto Peterson para la Economía Internacional, titulado “Evaluando las Agendas Comerciales en la Campaña Presidencial de Estados Unidos”, hace un análisis económico sobre los posibles escenarios que enfrentaría la nación norteamericana de ganar uno u otro candidato, y por supuesto que esto repercute en el comercio binacional entre México y EEUU.

El documento explica que desde el inicio de su campaña Donald Trump ha repetido incesantemente su intención de modificar las políticas con respecto al comercio internacional y sus propuestas siempre son radicales: “hacer pedazos” los acuerdos comerciales existentes, renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte e imponer un arancel del 35 por ciento a las importaciones de México y un 45 por ciento de arancel a los productos procedentes de China.

De ser aplicadas sus propuestas se podría desencadenar una guerra comercial que se estima sumiría a la economía de EU en una recesión y dejaría sin empleo a más de 4 millones de trabajadores estadounidenses del sector privado.

Los autores del estudio revelan que si Trump llega a elevar los aranceles a China, México y otros socios comerciales, como han sido sus propuestas, los más afectados serían la manufactura en diversas industrias y la minería.

Trump plantea la retirada de Estados Unidos de la Organización Mundial de Comercio. Los expertos consideran que sería una catástrofe que atentaría contra 80 años de diplomacia comercial y económica.

En el análisis del Instituto Peterson para la Economía Internacional se explica que, Donald Trump puede perfectamente bien, dentro de lo legal, elevar unilateralmente los aranceles según lo que se ha comprometido a hacer en campaña y tiene a su alcance las facultades como presidente de Estados Unidos.

Ambos aspirantes a la Casa Blanca han manifestado estar en contra del TPP, entre Estados Unidos y 11 países ubicados en zonas estratégicas de ambos laterales del Pacífico, que el presidente Barack Obama firmó a principios de 2016.

Para México conservar el TPP es muy importante. Se espera un crecimiento de las exportaciones en más de 150 mil millones de dólares en los sectores automotriz, eléctrico, electrónico, agroindustrial, químico, acerero, perfumería y cosméticos.

Estimados lectores, en mi opinión es de suma importancia para todos el estar informados no solo del primer debate entre Hillary y Trump. Debemos estar informados del desarrollo de sus campañas que prometen y que no prometen, porque sin duda alguna, nuestro futuro y el de nuestros migrantes son incierto y será definido dependiendo de quien llegue a la Casa Blanca nos guste o no nos guste.

septiembre 26, 2016 - 9:05 pm
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Por: Rubén Ortínez

Columnistas