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Un muy difícil 2018

Arranca un año que se avizora difícil en todos los términos. En lo político y en lo económico, las cosas lucen muy complicadas y eso se traduce en inseguridad e ingobernabilidad.

En el panorama nacional las cosas lucen muy complicadas para el presidente Peña y priistas que lo acompañan, pues nadie alcanza, al menos hasta ahorita a comprender cuál es la estrategia que va a poner en marcha para hacer crecer a su candidato, el exsecretario de Hacienda, José Antonio Meade Kuribreña, cuya campaña no alcanza a prender, ni a crecer.

Meade ha resultado ser todo lo que de él se esperaba, un buen hombre, pero anticlimático para un tema tan complicado como es la política, llena de grandes tiburones. Si inexperiencia política aflora a cada instante.

Su precampaña ha sido poco ciudadana y muy priista, tal vez porque se trata del primer contacto y tiene que convencer a los cuadros del tricolor para obtener su apoyo.

Lo cierto es que Meade reitero no prende y algunos priistas ya piensan que lo mejor que le podría pasar al tricolor es que haya un cambio de candidato.

La ausencia de gente como el exlíder nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones, en la campaña es notoria, lo mismo de personajes como el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien parece estar de brazos caídos dentro de este proceso y varios hechos así lo evidencian.

El Partido del Trabajo, al cual Osorio le salvó el registro, tras la elección extraordinaria en un distrito de Aguascalientes, ponía al partido del “profe” Anaya bajo el radar de Bucareli; sin embargo, a la hora de las definiciones, el PT se volcó a favor de López Obrador.

Luego siguió el Partido Encuentro Social (PES), de inspiración cristina y bajo la rienda de Osorio Chong, quien se dice creó su propio partido, mismo que ahora se sumó a las filas del “Peje”.

La última señal desconcertante fue la suma de la gente ligada a la maestra Elba Esther Gordillo, específicamente del yerno de la maestra, Fernando González, a la campaña de López Obrador, luego de que el tabasqueño, anunció que daría marcha atrás a la reforma educativa.

La liberación de Elba Esther se había entendido como un guiño priista hacia su antigua aliada, luego de que el Panal se sumó a la campaña de José Antonio Meade, pero al parecer no es así, porque la maestra ha jurado vengarse del actual líder de Nueva Alianza, Luis Castro, quien la abandonó a su suerte mientras estuvo en prisión.

Por si fuera poco, el desconcierto en las filas del tricolor se hace más grande, cuando la precampaña del exdirector del IMSS, Mikel Arriola, también naufraga en el Distrito Federal y todo mundo se pregunta, ¿por qué diablos, no envió el presidente Peña como candidato del PRI al Distrito Federal el secretario de Salud y exrector de la UNAM, José Narro Robles?

El PRI está condenado a hundirse en la Ciudad de México y esto también arrastrará la campaña de Meade.

Hay quienes afirman que podría venir un cambio de candidato a la presidencia de la República en las filas del tricolor, así como también hay quienes ya hablan de un inminente acuerdo entre el presidente Peña y el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador, para entregar el poder a cambio de inmunidad y entregar al “Peje” las cabezas de Gerardo Ruiz Esparza y Emilio Lozoya Austin, algo que suena descabellado, pero que se puede hacer realidad, ya lo veremos en seis meses.

Lo cierto es que López Obrador crece, crece y crece y al parecer ya nadie lo va a poder detener o alcanzar.

Plano local

En el ámbito local las cosas lucen igual de complicadas y confusas que finales del año pasado, producto de dos factores: el posible acuerdo entre Ricardo Anaya y Rafael Moreno Valle, si es que lo hay, así como también lo que hará el gobernador Tony Gali, quien también es factor de decisión.

Lo único seguro es que la carta real del morenogalicismo a la gubernatura es Martha Erika Alonso y eso ya no tiene variación a la espera de poder acordar con Ricardo Anaya, quien aún se la puede aplicar a la dupla poblana.

Hasta donde se sabe la propuesta es que Martha Erika vaya a la gubernatura y negociar con Anaya la candidatura a la alcaldía para alguno de los suyos, se dice que para el exalcalde Eduardo Rivera; pero Lalo, al parecer, no quiere ir a la presidencia municipal, sabedor de que volverá a ser acotado y perseguido.

Rivera, según ha trascendido, quiere encabezar la formula al Senado y entonces dejar la candidatura a la alcaldía para Humberto Aguilar Coronado, “El Tigre”, hombre de todas las confianzas de Santiago Creel, la mano derecha de Ricardo Anaya e interlocutor con el gobernador de Puebla.

En las filas de Morena las cosas se alinean a favor del candidato de Morena a la gubernatura, el senador, Luis Miguel Barbosa Huerta, quien observa las divisiones tanto al interior del PAN como del PRI, mientras conforma estructura y suma voluntades, incluso dentro del sector empresarial y de la vieja clase política del tricolor que se comienza a sumar con él.

Barbosa sabe que solo debe de esperar, hacer lo que le corresponde y subirse a la “ola” de Andrés Manuel para poder tener la opción de llegar a casa Puebla.
En el PRI poblano, las cosas lucen muy complicadas debido a lo que ocurre en el panorama nacional.

Enrique Doger es el candidato más competitivo, pero sabe que si no va en alianza con el Panal y el Verde, pocas posibilidades tiene de poder competir.
Doger tiene varias opciones, en caso de no alcanzar la nominación del PRI a la gubernatura, incluso ser candidato a la alcaldía por Morena o por la coalición morenogalicista.

Feliz 2018. Las Serpientes están de regreso para dar cuenta de este apasionante año. Mucha salud y éxito.

laserpientesyescaleras@hotmail.com

Ilustración: Alejandro Medina

enero 1, 2018 - 8:30 pm
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Por: Ricardo Morales

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