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La mano de Ardelio

La llegada de Ardelio Vargas Fosado a la subsecretaría de Gobernación ya puso a temblar a muchos. En menos de 48 horas ya se dio el primer golpe en la mesa. Minutos antes de que escribiera esta columna, abrí mi twitter y me apareció la revelación que hiciera anoche Mario Alberto Mejía sobre las supuestas traiciones y deslealtades en las que incurrió David Méndez Márquez, secretario de Gobernación.

La publicación salió en La quintacolumna que publica de lunes a viernes en el periódico que dirige Mejía: Contraréplica. Es necesario dar el crédito porque como bien sabemos, el medio es el mensaje, pero habría que apuntar en este caso: el periodista es el mensaje.

Hay que calificar como una bomba la revelación hecha por Mejía -son de las que dan envidia porque como periodistas siempre queremos llevar estos temas-, porque de ser cierta la especie queda claro que Vargas Fosado ya está operando en Gobernación. No importa si es o no el titular en el papel, en la realidad tiene bien claro el who is who de la política aldeana.

Tercer apunte: sí, hay que ver nuevamente El Padrino y entender quién es Tessio y quién es Michael Corleone y los Tataglia y relacionar con los personajes locales. Y si pueden leer el libro de Mario Puzo, qué mejor.

Ahora vamos entendiendo más cosas.

Vargas Fosado es de mano dura y ya se vio.

Con la revelación de Mejía se ha movido toda una estructura. La más poderosa después de la oficina del mandatario estatal. Vaya, cuando llegó Méndez Márquez fue muy tibio con su antecesor, Fernando Manzanilla, solo mandó mensajes de que harían auditorías a su gestión pero nunca se concretó nada. Manzanilla seguía enseñando sus piernas peludas en Instagram, se apoderó del PAN estatal. Dejó a varios de sus empleados como candidatos a diputados locales, federales, unos cuantos regidores, y al final Méndez no le hizo nada a uno de los líderes de la conejera.

La estructura de Méndez en Gobernación sí estaba muy infiltrada de varios personajes cercanos a Marta Erika Alonso (QPD). Tenía a algunos impresentables como Nicéforo Rodríguez Gaytán, mejor conocido como El Mazoco quien presumía que operaría el tema de la BUAP pero como es sabido no hizo nada y solo cobró religiosamente su quincena.

Hasta anoche, Méndez seguía siendo secretario de Gobernación, bueno hasta que escribía esta columna, pero su salida ya se venía planeando desde hace meses. Fue el no menos talentoso periodista Ricardo Morales quien lo adelantó en el portal de Efekto 10, desde finales de noviembre. Versión que se esperaba que se cumpliera a principios de este año o en su caso en la selección de candidatos a diputados locales.

Todo iba bien.

Todo era paz.

Era como el verano del 67 en California, hasta que le cayó el chahuistle: llegó Charles Manson a cagarle los pasteles, pues si Méndez no aclara la versión de sus traiciones sí saldrá pero por la puerta trasera de Casa Aguayo. Ahí por donde lavan los carros y seguro que si alguien lo ve, hasta le da una cubeta con agua y un cepillo para que talle las llantas de alguna Suburban. Chamba es chamba y en esta época del Covid, no se vale hacerle al héroe, hasta vender Avón se vale. Hay que meterle al despacho, licenciado, a meterle al despacho.

Pero regresemos a nuestro tema: Vargas Fosado, ex funcionario en temas de seguridad pública a nivel nacional, conoce bien el territorio poblano. Es priista de hueso colorado. Es una persona de pocas palabras. Muchos dicen que no es bueno tenerlo como enemigo. En la Sierra Norte, muchos le temen. Aquí en Puebla, lleno de milenials y gente de poca memoria quizá no sepan quién es. Se le han creado muchos mitos. La izquierda buena ondita lo critica, la derecha no sabe qué hacer con él.

Ardelio Vargas conoce el poder y conoce a los actores del poder. Se apostó por Barbosa desde hace tiempo y ha sido discreto. Hoy que ya está en la nómina se nota su mano, porque algo es cierto, el poeta Mejía no iba a escribir esto nomás porque se le ocurrió un disparate. Es el mensaje que detonó una bomba en Casa Aguayo la cual ya tiene control de daños. Informativamente es un buen golpe, políticamente dirían en mi barrio: ¡es un putazo!

“¡Cáspita!, ¿quién sigue?”, diría un agitado Panza en el cómic Los Súpersabios.

Foto: Es Imagen / Daniel Casas

El Big Data y el proceso electoral

Lo que ni los políticos jóvenes entienden ni los viejos es el manejo del llamado Big Data que es la herramienta con la cual se pueden ganar votantes en estos tiempos de pandemia y de confinamiento.

La política tradicional te decía que el candidato “x” a un puesto de elección popular desde un ayuntamiento, legislador local, federal, senador, gobernador o presidente de la República dirigía su discurso y ya, punto. Eso estaba bien hasta hace unos años. Ahora, no. En este tiempo el internauta es el producto, es el mensaje.

Antes el medio: periódico, revista, radio, televisión era el medio y por lo tanto el mensaje. Bien, eso se sigue aplicando solo en los sectores en los que se toman decisiones, ya no para la gente común y corriente. Por eso las encuestas ya no son tan confiables como antes.

Como ciudadanos nos hemos vuelto un algoritmo y estamos, ahora sí, dentro de una mátrix que nos ha medido nuestros deseos, sueños, aspiraciones, perversiones sexuales (sabe qué tipo de pornografía nos gusta y no digan que no ven porque eso es una mentira, todos tenemos de vez en cuando un pelito en la mano).

El big data también sabe qué tememos, qué odiamos y a quien odiamos, qué series nos gustan, qué música preferimos, qué libros hemos leído o sino leemos y si solo las publicaciones las usamos para que se suban fotos al Instagram con una taza de café (muy común en los que se dicen lectores de Rayuela de Cortazar, no de todos, pero sí lo practican muchos). Antes los sobaqueaban, es decir, tampoco los leían solo los llevaban en la axila para aparentar ser intelectuales, en fin, no nos desviemos de tema.

El big data sabe todo de nosotros porque nosotros se lo hemos permitido, cada que Google maps nos pide autorización, cada que Facebook, cada que Instagram, tik tok, Netflix, amazon, Spotify, Waze, Android, IOS, mercado libre, dejamos una huella o una sombra de lo que somos. En este momento es imposible salirse de la red. Es lo que ya somos y es una manera de mantenernos comunicados. La privacidad depende de qué tanto queremos compartir nosotros de nosotros mismos, de nuestra familia y nuestros verdaderos amigos.

Entonces cuando una persona muy orgullosa con cierto aire de prepotencia dice: “son mis redes y yo hago lo que quiero y subo lo que quiero”, uno le podría decir que sí y que no. Sí porque puede hacer lo que quiera pero no, no son sus redes. Él como persona dejó de ser incluso de su propiedad cuando subió su foto con su novia en una navidad.

Ahora él es parte de un sistema y es parte de una estadística y un algoritmo que responde a ciertos patrones de conducta que serán afectados por la publicidad y la propaganda que le proponga el Big Data.

No es como dice el ocurrente senador Ricardo Monreal que van a regular las redes sociales, porque las redes sociales le importa un pito lo que diga un legislador chabacano. Lo cierto es que para ganar elecciones en estos tiempos se necesita conocer el manejo del Big data y si es bien utilizado puede tener buenos fines porque ya no es que los ciudadanos escuchen, ahora es que los políticos escuchen.

En California, en Sillicon Balley ni han de saber quién es Monreal ni que lleva de la mano a otro senador de Morena al que ya le dicen el “no se pudo”. No, esto es serio, y esto va más allá de columnistas o aspirantes a puestos de elección popular, esto va al centro del ciudadano.

Por eso no tienen éxito las fotos de los precandidatos que están recorriendo mercados o unidades habitacionales, o diputados que se toman fotografías haciendo un zoom y diciendo que estuvieron reformando leyes muy importantes para los ciudadanos, ¿eso qué?

Se ven terribles cuando van a recorrer los pueblos a darles de comer a la gente humilde, se ve clasista. Eso estaba bien con Moreno Valle y con Tony Gali. No porque estuviera bien, neta daba asco, pero no había dónde quejarse, pues el buzón de quejas estaba en la oficina de Eukid en la Paz y en su periódico 24 horas así que era como ir a denunciar un abuso a la policía, salía uno todo madreado.

No, ahora el tema del Big data bien manejado es para elaborar estrategias que contacten a la gente. El problema es que en México hay muchos asesores políticos que son unos charlatanes, y pocos conocen realmente la interpretación del big data, no es nada sencillo leerlo y sale caro contratarlo. Es una herramienta que si se maneja bien sin fines malignos puede contribuir a la democracia.

Insistimos, en la aldea poblana difícilmente le entenderán y se irán con la finta con las empresas típicas con el web managger o la chica o el joven que maneja las redes sociales de tal forma. No, esto es más global y más allá de las grillas de Casique, de Genoveva, de Movimiento Ciudadano y sus candidatos de pacotilla y del PVEM y su cartucho quemado que es Ruiz Esparza o de la trama macabra de Manzanilla el nuevo «mostro» de la política o sus aliados.
Director editorial

Preguntas nomás por joder

Ahora que ya es Eduardo Rivera el precandidato del PAN a la alcaldía, ¿ya es seguro que gane las elecciones en junio del 2021?

Por supuesto que no. El ser el puntero en las encuestas es caminar en la cuerda floja. Es ser más vulnerable porque es un blanco a un mayor ataque. Alguien lo comparó con el Superbowl LIV: “es como Patrick Mahomes, es muy buen quarterback pero carece de una ofensiva y defensiva. No tiene equipo y no tiene un coach confiable (Genoveva Huerta) quien parece que juega para otro equipo (Fernando Manzanilla)” El enemigo está en casa.

¿Fernando Manzanilla ganó algo?

El duque es el gran derrotado con la designación de Eduardo Rivera Pérez. Suponiendo que quedara Claudia Rivera Vivanco como abanderada de Morena; ella no le haría caso a los desplantes autoritarios de Manzanilla. El diputado federal del PES cada vez se queda más solo. Ya solo Silvia Argüello, el marinista Paco Ramos y algunos despistados por ahí que todavía le dan juego.

¿Y qué pasa con Gabriel Biestro?

El líder del Congreso del estado sigue hasta este momento en la puja por la alcaldía y tiene muchas posibilidades aunque sus adversarios digan lo contrario. Le han jugado sucio los Armenta, los Garmendia, los Evangelista, los Manzanilla, entre otros. Digamos que los que se presumen como los puros de Morena, pero de puros no tienen nada. Son de esa izquierda guadalupana. Un sector de la prensa adicta a Armenta y a Manzanilla lo atacan un día sí y otro también, así que no hay que irse con la finta con lo que dicen que dicen. Se entiende que si las condiciones no le fueran favorables -al legislador- por el canibalismo que se practica en su partido a lo mejor analizaría bien sus cartas y sus posibilidades. Tiene el respaldo de quien debe tener el respaldo ya que Biestro no ha traicionado a nadie y ha cumplido con su palabra y ese es uno de sus atributos.

¿Y Movimiento Ciudadano?

Ya ni la muela ese partido. De veras que da pena. Dicen que se separó de la alianza con el PAN-PRD porque quiere llevar de candidato en el 2024 a Marcelo Ebrard y porque quiere hacerle un guiño de ojo a López Obrador, pero cada que puede presenta en Puebla capital a puro candidato impresentable. No hay de qué espantarse, Fernando Morales Martínez es un impresentable. Si preguntan qué ha hecho de bueno, lo mejor que hizo fue decir en el 2004 que Puebla era un estado chalupero en referencia al gobierno de Melquiades Morales Flores, es decir, al de su señor padre cuando gobernó. De ahí en fuera, cuando fue morenovallista no hizo nada.

¿Y los demás partiditos?

En todas las elecciones surgen partidos bonsai. Están las redes sociales progresistas, está fuerza social por México, el PES y no sé cuánta tarugada. ¿De qué sirven? De absolutamente nada. De ni madres, es un gasto para el erario. No cooperan para la democracia. Mantienen a mucho huevón. Esos partiditos se quedan con automóviles, oficinas, computadoras y al final compran facturas para justificar gastos y quedarse con el dinero en efectivo, ni siquiera es un mal necesario, porque no dividen a la oposición, solo son parásitos que contaminan al sistema.

Ilustración: Alejandro Medina

El factor Lalo Rivera

¿Quién gana y quién pierde con la designación de Eduardo Rivera Pérez como candidato de Acción Nacional a la alcaldía de Puebla?

De entrada, quien queda exactamente igual es Pepe Chedraui Budib quien siempre apuesta por algo pero nunca obtiene nada y sino se gana entonces se pierde. El llamado Eduardo Rivera Fake pierde. Su aparición en la escena era para que supuestamente le robara votos a su homónimo pero le hizo lo que el viento a Juárez, es más, al parecer ese Rivera ha llevado a varios al fracaso.

Otro gran looser es ni más ni menos que Fernando Manzanilla Prieto. El diputado que milita en un partido de la derecha cristiana y que incluso dirige a una bancada que es anti aborto y anti matrimonio igualitario. Manzanilla quien tiene a sus operadores políticos a Carolina Bearegard, Pedro Gutiérrez, Eduardo Alcántara, Paco Ramos, y algunos medios de comunicación por internet perdió porque lo tienen bien identificado en Casa Aguayo y lo tienen bien marcado ahora en la campaña del PAN a la alcaldía de Puebla. Saben bien sus jugadas en el tablero y quienes responden a sus intereses.

A Fernando sólo le convendría que ganara Claudia Rivera, el problema es que ella no se dejaría mangonear por él, porque a Fernando le gusta tratar a la gente como sus empleados y su narcisismo es tal que piensa que todos lo traicionan. Así que tampoco sería un escenario favorable para el duque.

Genoveva Huerta al final sí sale ganando porque será diputada y seguirá controlando el PAN estatal. Huerta Villegas es cierto que ha tenido muchos enfrentamientos con el yunquista Rivera y que estiró la liga a punto de reventarla pero no la reventó. Sabía que tarde o temprano tendría que pactar.

Logró lo que quería: no fueron en alianza con los partidos PRI y PRD sólo en candidaturas comunes y sabe que en algunos casos el PRI es impresentable y que el PRD es una rémora que no es que sea impresentable pero es un parásito que ni picha ni cacha y sale más caro mantenerlo.

Aprendió rápido Genoveva. Ella necesita de Lalo Rivera y Lalo Rivera necesita a Genoveva. Enemigos, sí, pero al final aliados.

Quien también sale ganando es Jesús Saldívar. El líder del Comité Municipal del PAN. Chucho Saldívar ha sabido leer los mensajes desde hace tiempo y ha sabido negociar como cirujano en quirófano con mucha paciencia y con mucho tacto. Le ha puesto un buen estate quieto a Fernando Manzanillla y si gana Eduardo Rivera Pérez la alcaldía tendrá un liderazgo importante en el futuro próximo.

Ahora la pregunta es ¿qué pierde Eduardo Rivera Pérez? Al ser el puntero en las encuestas hay algo que Lalo Rivera debe observar que puede perder: ahora la soberbia puede ser su principal compañera, cualquier error puede ser su perdición y desfondarse como ya ocurrió con Antonio Sánchez Díaz de Rivera y estuvo de ocurrirle a Tony Gali sino es que matan misteriosamente a Samuel Malpica al final de la contienda en el 2013.

Lalo Rivera no es el candidato del góber ni es la opción, b, ni c ni z. Se conocen y se respetan porque fueron compañeros diputados federales pero el mandatario no tiene en sus planes apoyar a Lalo Rivera y ya le ha mandado algunos mensajes.

Rivera Pérez debe estar listo para la guerra y no por ser puntero no quiere decir que sea intocable. Una contienda es un espacio en donde todos se hacen pedazos y al que no le guste el fuego que no se meta en la cocina.

Ahora, habrá que ver qué pasa en Morena, a quien van a lanzar y qué estrategia hay o qué carta hay debajo de la manga.

Un brindis por la tolerancia de Rodrigo

Rodrigo López Sainz de Juánbelz fue un empresario exitoso que colaboró para la historia periodística de Puebla. Fue a finales de la década de los noventa que fundó con Mario Alberto Mejía y Enrique Núñez la revista Intolerancia. Una revista que marcó una época porque las ediciones locales de ese momento ya eran arcaicas. En 2001 fundó el diario Intolerancia que ya pertenece a Núñez y que ya va a cumplir 20 años en mayo próximo.

La noticia de la muerte de López Sainz a muchos nos cayó como un balde de agua fría en la cabeza, primero porque lo conocimos, fue nuestro jefe con el que muchos pudimos tener desencuentros y no coincidir en muchas ocasiones pero cuando nos contrató fue un respiro para muchos de nosotros ya que la mayoría de los que arrancamos el diario veníamos de distintas experiencias periodísticas en las que la censura era el pan nuestro de cada día.

En mi experiencia personal podría decir que mucho de lo que soy ahorita se lo debo a Intolerancia, sin menoscabo de haber trabajado con Fernando Canales en Sí FM y en Radio Oro, así como con Rodolfo Ruiz en El Universal en su edición Puebla-Tlaxcala o la aventura de Diario Cambio que también fue importantísima para mí.

Los hombres somos nuestras circunstancias, lugar quizá ya común pero es necesario citar al filósofo español, porque en la fundación y los años que me tocó estar ahí, primero como reportero de especiales, luego como editor y finalmente como jefe de información aprendí no solo de Mejía, sino de todo un equipo que se formó ahí entre reporteros, fotógrafos, diseñadores, página web, correctores de estilo, repartidores, secretarias y personal administrativo.

Bueno, hasta los molotes de doña Mary que eran imprescindibles a eso de las siete u ocho de la noche. Me da miedo mencionar nombres porque si me falta alguno por la memoria traicionera los ofendería, pero ellos saben quienes son pues al final seguimos siendo grandes amigos

Lo que nunca hubo en mi paso por esas páginas paradójicamente fue Intolerancia, al contrario, hubo demasiada. A veces Rodrigo López Sainz estallaba por esa libertad o esa primavera en Praga que vivimos, porque las llamadas a su celular reclamando notas, reportajes, crónicas y columnas era el pan nuestro de cada día, pero aguantaba vara. La redacción del diario era rebelde, aventurera, impulsiva, radical, desmadrosa y extremadamente divertida.

En el segundo aniversario del diario decidimos sacar una foto en el que reporteros y fotógrafos le pintábamos caracoles (mocos, en términos más vulgares) al poder. Y esa foto salió en portada. Obviamente Rodrigo estalló en enojo porque no la veía venir. Me tocó un buen regaño pero como éramos cómplices al final se dijo que el responsable de la imagen fue “Fuente Ovejuna, todos a una”.

En aquella época y en ese diario se llegó a escribir de todo y de todos. Las cabezas que sugería Cirilo Ramos eran de antología. La información era de primera y lo que vivimos ahí para bajar el estrés periodístico era también una locura. Hubo mucho desmadre y varias veces hasta incidentes de agarrarse a golpes entre el propio equipo. Quien ha vivido en un ambiente periodístico sabe que los gritos y sombrerazos son parte de esa historia.

Había una competencia por la de ocho columnas. Era un periódico que se ponderaba la crónica y los reportajes bien documentados en un ambiente periodístico en el que contar historias era visto de mala forma.

Era tan influyente ese diario que los funcionarios de gobierno, empresarios, militantes de los propios partidos eran nuestras mejores fuentes de información y que atacaban a sus propios jefes, nunca se dirá quienes pero esa es la historia de las filtraciones.

Teníamos mucha suerte porque nos topábamos con buenas historias, es cierto eso de que no hay reportero sin suerte. Y Rodrigo López Sainz aguantó. Quizá al final tomó decisiones que a muchos no nos parecieron pero son comprensibles cuando se ven con el tiempo, porque al final a casi todos los que estuvimos ahí nos ha ido bien.

Después de trabajar en Intolerancia ya no había retos. Fue una verdadera escuela de periodismo en el que se cometieron excesos, pero que nunca nos arrepentiremos de lo que vivimos ahí. Aprendimos porque todos teníamos hambre de informar e informarnos. Le ganamos las exclusivas a muchos otros medios de comunicación y muchos nos veían con odio y recelo. Estuvimos en los principales momentos tanto políticos como sociales. Y lo digo en plural porque todo ese equipo era extraordinario.

Quizá fue la suerte de que gobernaba Melquiades Morales el estado y fue el único gobernador que era tolerante hasta la ignominia y eso nos permitió escribir libremente. El internet apenas empezaba así que la competencia era con los impresos. No puedo decir y asegurar que era una total libertad de prensa, pero al menos, sí en un 90 por ciento. No existe al cien ni creo que existirá, después de todo en el diarismo mexicano hay muchos intereses que se mueven, pero en general puedo decir que sí hicimos lo que pudimos.

Y Rodrigo López Sainz aguantó, soportó todo. Nunca nos dejó de pagar una sola quincena. Sí nos llegó a regañar, obviamente, sí se llegó a inconformar de la información que salía, pero aguantaba. Y si Rodrigo hubiera querido la primavera de Praga se hubiera acabado con la llegada de los tanques rusos, pero prefirió aguantar hasta donde tuvo que aguantar.

Cierto es que nos salimos por conflictos de interés y nos fuimos a refundar Cambio, pero esa historia ya es historia y al menos yo creo que los heroísmos en el periodismo no existen. Uno se pone una camiseta y es leal al proyecto. Ya lo demás, es para una buena novela.

Hay mucho que contar sobre Intolerancia, muchísimo, porque al final a pesar de nuestra renuncia, Rodrigo López Sainz fue un gran jefe que fue muy tolerante y como amigo era espléndido. Uno no niega la cruz de su parroquia y sabe quien nos formó para bien y para mal. Ahí aprendí del oficio y por ello con Rodrigo con Núñez y con Mejía siempre estaré agradecido, porque fue una gran aventura de rebeldía que vivimos. Esa experiencia jamás la volví a vivir e insisto sin menoscabo de otros medios con los que he participado.

Un tequila a la salud de la memoria de López Sáinz y un homenaje a alguien quien quizá sin quererlo se volvió un parteaguas para el periodismo poblano.

Abrazo a sus seres queridos.

Foto: Intolerancia Diario

El canibalismo electoral

La elección que viene es de dos: PAN y Morena. Los demás partidos (en menor proporción el PRI) son satélites. Especialistas en el caldo gordo. Partidos Bonsay. En cachar votos para mamar de la ubre. El tema con la elección Morena vs PAN es que en ambos partidos sufren de canibalismo.

En el panismo, comandados en una parte por Fernando Manzanilla, quieren bloquear a Eduardo Rivera Pérez. En el caso de Morena: el marinista Alejandro Armenta quiere impedir la llegada de Gabriel Biestro Medinilla.

Lo que quiere Manzanilla es poner a sus candidatos a regidores, síndico en la capital poblana y ganar diputaciones locales y federales. Lo que quiere Armenta es exactamente lo mismo. Y es que piensan que si se les va de las manos la elección de junio se les va la vida, pierden puestos clave para la sucesión gubernamental en el 2024.

¿No suena lógico que ataquen a sus propios partidos en este momento? Ya lo dijo el sabio: “lo que no suena lógico es que suena a metálico”. Se imaginan la cantidad de recursos que se obtienen en campaña y las prerrogativas en periodos ordinarios o mejor dicho sin elecciones. Todo de la mano de una buena empresa facturera, que nunca falta, ni faltará.

Según las encuestas publicadas hasta hoy, solo son dos los punteros por cada partido: Eduardo Rivera y Gabriel Biestro. Y lo que pasa dentro de sus partidos es vil canibalismo. Se trata de acabarse internamente.

Es cierto que hay una corriente en la que participa Beatriz Gutiérrez Müeller y Bertha Luján y un largo etcétera en el que participa Carlos Alberto Evangelista, pero ese grupo no define candidaturas. La esposa del presidente tiene fuero pero en su casa, no necesariamente tiene la última palabra. Quien sí define todo es el presidente y él solo se va a basar en encuestas más allá de filias y fobias. No es nada más de sacar una manta del Che Guevara y cantar canciones de Silvio Rodríguez o Pablo Milanés. Esto es serio: es el poder.

En este rejuego de candidaturas, el problema, principalmente del panismo es que se la pasan reciclando personajes. No han tenido la capacidad de generar nuevos cuadros. Son más de lo mismo y son los mismos de siempre. Es el juego de las sillas en las que deberían buscar nuevos liderazgos. Nuevas caras, por eso el panismo no tiene todas consigo aunque suene a oposición, pero hasta el momento es la misma gata nada más que bien revolcada.

No hay una visión de fondo ni hay buenos discursos. No hay contraste, sólo fotos en redes sociales que están en reunión con tal o cual o en el mejor de los casos tomando un baño caliente en el temazcal.

Nada de nada.

Pura paja.

Y es por eso que como apuntan las campañas sin discursos innovadores que lleguen a la elección del electorado, será una guerra de estructuras. Una elección en la que las redes sociales serán importantes pero que estarán secuestradas de guerras absurdas y que lo que provocarán a la gente será un bostezo.

Un largo y lagrimoso bostezo.

Al ser una competencia de estructuras sin que la gente salga a votar, los resultados pueden ser muy previsibles. Es muy difícil armar una campaña en dos meses, esas llevan tiempo y no es nada más de la noche a la mañana.

Lo que sí proliferará como ya ha ocurrido es una guerra interna. Ya vimos que Alejandro Armenta es especialista en dinamitar a su partido y crear armas con jeringas llenas de miel para imponerse. Así que esto pinta para estar muy aburrido, peor que el medio tiempo del Superbowl LIV.

Un Evangelista perdido en la Angelópolis

¿Quién es Carlos Alberto Evangelista y por qué hace todo para que pierda su partido Morena? Hasta hace unos meses era un perfecto desconocido. Resulta que es esposo de una diputada federal y de política conoce lo que yo sé de astrofísica.

¿Por qué hace todo para que pierda su partido? Porque se subió a un ladrillo (como muchos de Morena) y comenzó a improvisar y pensó que ir contra un gobernador era la manera más fácil de sacar ventaja.

Nunca nadie le dijo que te puedes pelear con todos menos con el gobernador de tu mismo partido.

Resulta que el señor Evangelista era de los cuadros de Alfonso Ramírez Cuellar quien fungiera como líder de Morena por corto tiempo y lo único que sabe de política es arrear reses y manifestarse contra el Fobaproa. Era un experto en llevar huevos (blanquillos, pues) a la Cámara de diputados y hacerle al activista.

Evangelista se alió a la corriente marinista de Alejandro Armenta Mier; tiene ligas también con la señora Dulce Silva y con esa corriente de izquierda buena ondita que no se ha dado cuenta que y es gobierno y piensan que siguen siendo oposición.

Porque Armenta anunció que no va a contender por la alcaldía poblana (el efecto Marín lo cargaría en la espalda), pero de que intenta sacar provecho y seguir dividiendo la estructura poblana es más que evidente.

Y es por eso que hay una corriente que no entienden que al menos deben consultar a quien se debe consultar. Ese grupo le ha apostado a la división o alejamiento entre López Obrador y Barbosa. Nada más falso que eso. Tanto el presidente sabe que necesita al gobernador como el mandatario necesita del presidente. Y apostarle a una ruptura es algo absurdo.

Sí hay relación y sí hay comunicación. Y esto no es de caerse bien o mal, porque es un tema de gobernabilidad y esto no es de afectos o desencuentros es más importante las alianzas y los apoyos porque, se insiste, es gobernabilidad.

Ese grupo de Silva, Armenta, Manzanilla y varios más, filtraron hasta el cansancio que Barbosa no era del agrado de la federación. La realidad supera a la ficción porque hasta ahorita trabajan de la mano tanto el mandatario estatal con el federal. Barbosa jamás le ha faltado al respeto y es uno de los gobernadores que han salido en su defensa cuando los de la oposición a Morena quisieron armar su federación.

Evangelista piensa que amar un grupo en contra para las elecciones venideras, conspirando junto con un tal Garmendia pueden hacer y deshacer. El problema es que eso en términos políticos se llama traición. Traición porque no se puede ir contra un gobernador que tiene la marca del mismo partido, porque de seguir alimentando odios y engañando incautos lo que van a provocar es que salgan derrotados.

Lo que no ven es que desde Palacio Nacional así como desde Casa Aguayo no van a tolerar a los que operen en contra. En esta contienda se está midiendo todo y con lupa y algo que no se puede aceptar es que metan autogol y que generen divisiones en un proceso electoral que pudiera ponerse complicado.

Evangelista es uno de esos personajes que les falta calle y les falta élite. Les falta conocer a todos. A los buenos y a los malos, a los ricos y a los pobres, a los de clase media. Escuchar no lo que dicte su corazón y sus vísceras. Y sobre todo necesita conocer a los poblanos que nos cocemos aparte. Necesita hacerle caso a su cerebro y no ser un impulsivo que piensa que conseguirán lo que sea solo por militar en Morena.

Porque hasta para conspirar se necesitan sesos y huevos, para hacer cualquier conjura barata solo hace falta hígado y cebolla.

Y Evangelista es experto en el hígado encebollado.

Ilustración: Alejandro Medina

Historias de una víctima

Muchos hemos criticado la actitud de Genoveva Huerta por romper la alianza con PRI y PRD en la ciudad de Puebla, pero existe la otra versión que poco se ha dicho y sale desde la misma militancia: Eduardo Rivera Pérez actúa con soberbia.

“Es cierto que va arriba en las encuestas pero quiere todo para él. Su equipo ya se repartió hasta las secretarías. No acepta a nadie que no sea de él y muchos panistas lo ven con recelo. No están con él, porque si así está ahorita, imagínate cómo se pondrá si gana la alcaldía. Estará insoportable”, confió una fuente panista que nos reservamos el nombre.

Y remató: “se ve soberbio y su equipo está en las nubes”.

Muchos han dicho ¿por qué no negocia con su propio partido?, ¿por qué estirar la liga al grado de romper? Es cierto que Genoveva Huerta se lleva los negativos, pero todos sabemos que para negociar en todo tipo de relación laboral, amorosa, familiar, política, se debe ceder. Y es ceder en igualdad para que no se generen rencores. De ser cierta esta especie, Lalo Rivera debería ser más incluyente y no es ninguna víctima de la dirigencia de su partido.

Tan malo el pinto como el colorado, dirían en el palenque.

Si ganara la alcaldía poblana él tendrá el control de todo.

Él definiría todo de todo.

Además, ¿por qué la insistencia de ir por la presidencia municipal cuando es la Angelópolis un nido de narcomenudeo, baches, problemas al interior de seguridad pública, ambulantes y Covid?

Quien gane la ciudad poblana se enfrentará al tigre. Y ya sabemos que los poblanos no somos difíciles de encantar, somos imposibles.

Nada nos parece.

Parece que don Lalo Rivera ya se le subió el cargo que aún no tiene. Y sí, es el favorito de las encuestas, pero también hay que decirlo, eso no es garantía de nada ni que gane en junio. Los punteros tienen un tope que no puede subir más en las preferencias, tiende a caer. Ejemplos hay muchos en la historia.

Si no se han dado cuenta la campaña arrancó el lunes desde que se anuló la alianza y un detalle más se suma a la contienda: la detención de “mi góber precioso”.

Los albiazules llegan divididos a la contienda y los priistas tienen un lastre espantoso que no podrán con él. Mario Marín desde el 2010 hasta hoy es un factor electoral. Vamos que hasta su detención afecta al senador Alejandro Armenta, pues tendrá el apoyo de Ricardo Monreal y lo que quieran pero en los años del marinismo, fue secretario de Desarrollo Social, presidente del PRI y hasta legislador. Fue del equipo de la burbuja marinista e impulsor de López Zavala. Y ahí hay fotos y discursos. En una contienda electoral solo es cuestión de revivir los viejos archivos.

Pero no nos desviemos del tema principal, no solo es culpable la dirigente ni sus asesores, también es responsable el propio Eduardo Rivera Pérez quien también directa o indirectamente le hace el caldo gordo a Morena.

Morena tiene divisiones es cierto y la izquierda en México es sectarista por naturaleza, pero va a ser más fácil que definan a su candidato; en el PAN ya vimos que están igual o peor. La muerte de Rafael Moreno Valle los llevó al nivel que siempre han tenido. Son el Cruz Azul de la política aldeana. Moreno Valle y sus operadores electorales eran expertos en prometer, comprar y luego olvidarse cuando obtenían lo que querían, pero ganaban, a veces a la mala pero ganaban.

Los panistas poblanos quedaron como una banda de caníbales y eso se demostró en el 2019 cuando eligieron a Enrique Cárdenas como su abanderado.

Así que nadie se haga la víctima porque en teoría ya saben de qué trata la política y si se rompió la alianza también es responsabilidad de quien encabeza las encuestas. Y estas acciones ya entran en la campaña.

No sabemos quien vaya a ganar en junio, pero los albiazules llegan con muchos rencores. La guerra interna está a todo lo que da.

Después de todo su lema siempre ha sido “por una patria ordeñada de manera generosa”.

¿O no va así?

Ah caray.

La mano detrás de una ruptura

Una fuente bien informada analizaba la ruptura de Acción Nacional con el PRI y el PRD en la víspera de la elección poblana:

“Yo creo que Genoveva Huerta ya se alió con ya sabes quien. Como dicen en El Padrino, siempre ve al beneficiario”.

Le pregunté a otra persona que tiene bien claro lo que pasa en Puebla:

-¿Quién crees que está detrás de todo este galimatías de la ruptura de la alianza?

-mmm… pues seguramente es El Señor.

-¿El Señor?

-Sí, ya sabe quien.

-Oye, ¿pero no Genoveva y su equipo trabajaban para Fernando Manzanilla?

-Pues trabajaban porque en esta Manzanilla sale perdiendo. Si iban en alianza perdía Manzanilla y si el que encabezara la alianza era Eduardo Rivera también perdían. Manzanilla ya es un mito. Es inteligente y preparado, pero ya se ha aliado a puro cartucho quemado. Ya es necedad. Aunque te voy a decir algo, podría ser que Genoveva Huerta le vendió una idea a Manzanilla y la otra a ya sabes quién. Tumba a Eduardo Rivera, allana el camino para Morena y de paso también queda bien con quien hay que quedar bien. Esta fue una jugada maestra. No nos dimos cuenta de los mensajes que se habían dado desde el principio y no leímos todas las entrevistas que se han hecho de enero para acá, ahí está la clave de todo esto.

Ambas fuentes o saben analizar muy bien o saben demasiado.

Nos engañaron como chinos, porque efectivamente Manzanilla no gana ni pierde. Es más, queda como el perro de las dos tortas. Ni para bien ni para mal. Tendrá a sus empleados en el PAN y sus seguidores pero al final no le hizo el trabajo sucio a nadie. De por sí, las últimas encuestas no gana nada, nada de nada, es de los que más bajo aparece.

Quien pierde es el PAN como partido en la ciudad, el PRI que de por sí tiene una pésima imagen que no se quita ni con lejía y el PRD que de por sí ya no servía para mucho. Quien gana es Genoveva porque seguramente será diputada plurinominal y se apunta para dirigir a su bancada.

¿A qué le van apostar los albiazules?, a su marca. No tienen buenos operadores electorales: uno está en la cárcel, otro ya falleció y otros más están en sus propios proyectos, otro más es un “grillo” y a veces trabaja para el PAN y otras para un senador de la República quien fue priista.

La ciudad de Puebla es importante porque es una caja de resonancia en diputaciones locales y federales además de los municipios conurbados, pero se enfrentarán contra un partido que depende de la imagen del presidente Andrés Manuel López Obrador. Gabriel Biestro que sigue sumando puntos en la contienda no es el mismo Biestro hace un año que ahorita. Ha ido avanzando en conocimiento. Ahí va paso a pasito. Sus enemigos, ya lo hemos dicho, son bots que alguien paga para hacerle una guerra sucia.

La ruptura de la alianza PRIAN ayuda a Morena y la fortalece.

Esta no será una elección social, será de estructuras y el PAN perdió todo cuando falleció su líder Rafael Moreno Valle en aquel trágico accidente. Los demás que se quedaron no tienen esa capacidad para operar un proceso electoral que influya hasta en el Tribunal Electoral.

Así que de esta historia hay dos que ganan: Genoveva Huerta que además se queda con el control de su partido, queda bien con quien tiene que quedar bien, le da el avión a los manzanillistas y, por otro lado, el segundo gran ganón es Morena porque les guste o no esto ayudará a mantener varias diputaciones locales y federales y si se descuidan pueden mantener la alcaldía, difícil pero no imposible.

La apuesta en una guerra electoral es ganar. No ganar perdiendo.

Así que digan lo que digan, Morena sí puede mantener muchas posiciones en la elección por venir, porque detrás de todo sí hay un gran estratega que seguramente observa cuidadoso toda esta “la novela poblana”.

Crisis en Acción Nacional

¿Por qué la necedad de negarle a Eduardo Rivera Pérez encabezar la alianza entre PRI-PAN y PRD? Porque de ganar la alcaldía de Puebla, Fernando Manzanilla Prieto y todo su equipo de panistas se quedarían sin nada.

Los manzanillistas en Acción Nacional son muchos y los encabeza Eduardo Alcántara y este, a su vez, asesora a Genoveva Huerta, y de ahí vienen otros como Fernando López Rojas, Pedro Gutiérrez y Carolina Beauregard.

Fernando Manzanilla sabe que está fuera porque el partido que representa, un aliado de Morena, no tiene ningún proyecto a futuro. Su situación en Puebla se vino abajo cuando salió de la Secretaría de Gobernación estatal, su relación con los Moreno Valle se debilitó después de la muerte de Martha Erika Alonso y Rafael Moreno Valle; se divorció de su esposa y solo encontró una caja de resonancia en el PAN estatal.

Eduardo Rivera no pudo transitar con esa ala del panismo. Y a Manzanilla le convenía más romper la alianza con el PRI y PRD en la capital poblana. No importa que Eduardo Rivera fuera quien encabezara las encuestas municipales, si Lalo Rivera se colaba era un escalón más cercano a la gubernatura en el 2024, obvio si le ganaba a Morena en este 2021.

Genoveva Huerta y Eduardo Alcántara prefirieron quedarse con el PAN estatal porque saben que esa posición les da posibilidades de negociación y así imponer a sus candidatos que serán leales al proyecto del diputado del PES.

Esta situación, digan lo que digan, le da bonos a Morena y en especial a Gabriel Biestro porque la elección en la ciudad se irá a tercios y porque de esa manera la oposición a Morena se pulveriza.

La elección del 2021 será de estructuras y ahí sí como dice el dicho quien tenga más saliva que trague más pinole. Andrés Manuel López Obrador cuenta aún con mucho respaldo social. Sus adversarios no entendieron nada. No han sabido generar una oposición y sus candidatos en total son reciclados. No buscaron liderazgos. Se repartieron un botín y nunca han dirigido un discurso que atraiga.

Se les olvidó que si en el 2018 perdieron fue porque la gente estaba hasta la madre y que ya no veían opciones. No estoy diciendo que AMLO sea la opción, lo que digo es que no supieron contrarrestar y no mostraron ningún cambio.

Por ejemplo, se mencionaba el nombre de José Chedraui quien nunca ha hecho nada. Su única fortaleza era ser amigo de Peña Nieto a quien siempre presumía porque comía con él. Si preguntan ¿qué propone? La respuesta solo la conoce él y su soledad.

Si preguntan ¿qué propone alguno de los candidatos del PAN? Sepa Dios y sus buenas consciencias. El PAN dilapidó una oportunidad. Saben que se gana más perdiendo y saben que es mejor gritar para que les hagan caso. Siempre deja muchos dividendos.

El PAN está en crisis sino lo han visto. Lo que ocurrió al interior de su partido es solo una crisis de identidad, de no saber qué buscan, de solo pelear por un espacio, por un salario, por una dieta, por una curul, por la silla en el Palacio Municipal de Puebla y por asegurarse que su jefe Manzanilla tenga espacios y pueda cobrar venganza.

Hay algo que nunca se ha entendido, por qué si Manzanilla estudió en Harvard, por qué si es cierto que era un alumno brillante, un gran economista, pertenece a una familia real, por qué se pone a pelearse con la gente de la aldea a conspirar contra dos gobernadores.

Si fuera cierta toda esa historia más sus clases de meditación trascendental por qué estar empecinado con ser la cola del león. A veces no cuadra, pero allá él y sus estrategias que solo lo han evidenciado.

Las fichas se cambiaron en el tablero y ahora queda claro que no hay ni habrá oposición seria, que si siguen así repetirán el patrón que instauró Enrique Cárdenas. Mucha democracia, mucha transparencia para nada, solo para sacar libritos que nadie lee, y apoyarse en causas que nadie sigue.

Aún falta que corra más agua en el río, pero así como van los panistas solo se van a terminar hundiendo más en un mar de rencores, envidias y el quítate tú para que llegue yo.

Que el Yunque y el Opus Dei los rediman.

¿Las malditas redes sociales definirán la elección?

Corría el año 2011, teníamos poco tiempo (tres, cuatro años a lo mucho) que dimos de alta nuestro Facebook. Y se nos ocurrió subir fotos, letras de canciones, espiar a quienes nos gustaban, generar polémica. Poco después (2009-2010) descubrimos Twitter y nos fascinó la idea de que los líderes de opinión eran vulnerables, se podía cuestionar a un gobernante municipal, estatal o federal y hacerlo pedazos.

Aparecieron los llamados haters -en español odiadores- que se enmascararon con cuentas falsas y nos empezaron a golpear, se burlaban de nuestra forma de pensar, nos hacían bulliying, o nosotros de manera indirecta participamos en ello.

Y cuando Rafael Moreno Valle Rosas llegó al poder, creó a través de Puebla Comunicaciones, una serie de cuentas llamadas bots, porque son robots, desde esa oficina a los periodistas que cuestionaban algo del morenovallismo los ofendían, les gritaban chayoteros, se metían en la vida privada y los hacían añicos.

Todo orquestado desde Casa Puebla.

Como muchos aún éramos ignorantes del manejo de las redes sociales, nos enganchábamos con facilidad, pensando que respondíamos a personas de carne y hueso, pero poco a poco nos dimos cuenta que esas cuentas operaban de las 9 de la mañana, salían a comer de dos a tres de la tarde, y a las nueve de la noche dejaban de insistir y molestar.

Gente de la propia dependencia nos pasó el tip de que las cuentas eran creadas desde las oficinas de la televisora estatal y hasta tenían minions -estudiantes y ninis que con una coca bien fría hacían el trabajo del denuesto-. A nivel federal, las cosas no eran distintas, pues estaban los famosos peña-bots.

Con Juan Carlos Lastiri llegaron varios poblanos que ofrecieron sus servicios para las cuentas falsas y outlets (páginas de Facebook que suben memes y no cuentan con nadie mas que ellos mismos). Tanto a nivel federal como local se pagaban pautados altísimos para subir esas páginas y es por ello que en sus Facebook live aparecían miles y miles de seguidores aunque tuvieran no más de dos personas viendo sus programas de internet.

Los bots también servían para festejar la inauguración de alguna obra pública, como loritos repetían en cuentas de nueva creación las notas que querían difundir. Eran los tiempos de las facturadoras, los llamados Efos, así que se daban vuelo con depósitos en efectivo o de cuentas que eran de empresas que el representante legal era algún borrachito de la colonia que ni sabe que tenía a su cargo una empresa y una cuenta de banco.

Además de ello, todos los usuarios de redes sociales dejamos nuestra huella al aceptar las condiciones de Microsoft, twitter, Google, Facebook, Instagram, Tinder, Snapchat, WatsApp, waze y hasta Google maps. Nuestra vida privada había sido vulnerada porque insistimos en contar con quien estamos casados, divorcios, pleitos, todo. Y todo es todo.

Nos convertimos en un algoritmo porque nosotros somos el producto, pensamos que las aplicaciones son gratuitas pero no, el costo es nuestra privacidad, nuestros deseos, nuestras perversidades y nuestros sueños, bueno hasta nuestros fracasos.

Y sin darnos cuenta somos víctimas de ese algoritmo que nos dicta lo que debemos ver, escuchar, aspirar, amar y odiar.

Ahora estamos en esa situación: los políticos como Alejandro Armenta tiene su granja de bots y cuentas fantasma. No hay mucha ciencia en ello, uno se mete a los perfiles y sacan notas a favor del senador que odia a los críticos del ex priista.

Ahí siguen algunos con sus outlets pensando que con eso van a cambiar los resultados de las votaciones. Se han generado muchos pasquines electrónicos, no es necesario decir los nombres porque ni me acuerdo, pero ahí están. Páginas de nueva creación que solo suben boletines, fotos con algún alcalde de Tlachichuca, priistas de Oriental y dos tres notas.

Lo demás es lo de menos.

¿Cuánta influencia tendrán todos estos en las elecciones venideras?

Es difícil saberlo, pero suponemos que no tanta aún. Facebook es una cuenta de piolines. Instagram de frases de autosuperación. Twitter todos los días hay quien odia y quien ama, no hay medias tintas y está lleno de cuentas falsas. Tiktok no sirve de nada, es solo entretenimiento. Los llamados influencers (que de influyentes no tienen mucho), solo presumen ropa intima, o viajes, o marcas.

Los políticos aún no entienden el significado de los algoritmos y actúan como si fueran rockstars cuando la neta, la neta piensan que uno cree que son perfectos y no tienen defectos. ¡Pamplinas!

Estamos en una era digital que aún no entendemos y los políticos solo se festejan entre ellos. La banda internauta ni los ve ni los oye, ellos quieren ver fotos de chicas, chicos, motos, autos, moda y rock and roll como diría Fandango en los ochenta.

Pero con estas apps tenemos que arar.

La conspiración charra

La excelente entrevista que le hizo el periodista Mario Alberto Mejía al líder del Partido Fuerza por México en Puebla, Rafael Moreno Valle Buitrón, publicada en Contra Réplica Puebla dejó algo en claro: el senador Alejandro Armenta Mier sí es enemigo del gobernador, pues el también cantante de ópera lo dijo y señaló que no se sumaría a los que vayan contra la cuarta transformación local.

Para documentar nuestro optimismo dejamos unas líneas de la entrevista publicada ayer:

“Mario Alberto Mejía (MAM): Pero eso fue más que un mensaje de apoyo.

“Rafael Moreno Valle Buitrón (RMVB): Pues yo te diría… Ahí está, y listo. Ya quedó. Ya lo dijo. Ya lo hizo (Armenta).

“MAM: Otra percepción que hay en la narrativa poblana es que Alejandro Armenta ha venido haciendo una serie de acciones en contra del gobernador Miguel Barbosa Huerta. En el círculo del gobernador ven a Alejandro como alguien que busca vulnerarlo y que está trabajando para ganar el Congreso local en miras del 2024. Te lo dejo en la mesa.

“RMVB: Yo te voy a decir de manera contundente que Fuerza por Mexico es un aliado de la 4T. Queremos lo mejor para Puebla y los poblanos. Además, vemos con muy buenos ojos el trabajo que está haciendo el gobernador. He reconocido públicamente sus cinco proyectos económicos.

”MAM: Es decir, ¿tú no te aliarías a los enemigos del gobernador?

“RMVB: Yo soy aliado de los poblanos.

“MAM: Y hay políticos poblanos que son enemigos del gobernador. Por eso te pregunto: ¿Te aliarías a un enemigo del gobernador?

“RMVB: ¡Claro que no! De ninguna manera. Tenemos que ir en una línea trasparente y franca. Yo soy aliado de la 4T…

”MAM: No de los enemigos del gobernador…

“RMVB: No, no, no. No tengo por qué. Contundentemente te digo: no.

Hasta aquí la cita.

¿De dónde viene esta animadversión de Armenta contra Miguel Barbosa? A leguas se nota un dejo de envidia personal porque no alcanzó la gubernatura en el 2019 y los astros se le alinearon al tehuacanense. Desde esa época, cuando Armenta, Fredy Erazo y Violeta Lagunes le descubrieron más propiedades a la miel de abeja se notaba que no soportaban la idea de que López Obrador y Yeidckol Polevnsky respaldaran a Barbosa.

A muchos ya se les olvidó que la primera reunión que tuvo AMLO con los alcaldes ganadores en julio del 2018, en primera fila apareció Barbosa y que fue el entonces presidente electo quien le dio el respaldo al actual mandatario señalando que hubo irregularidades en los comicios cuando contendió contra Martha Erika Alonso. Hay hasta un video que estuvo en youtube y en redes sociales.

El problema de Armenta y de sus aliados es que no ven que si no se suman a un mismo proyecto, tanto en las elecciones que vienen en junio como en las del 2024 terminarán hechos trizas. Son ellos, los que no quieren fumar la pipa de la paz y prefieren filtrar, acusarse internamente, hacerse pedazos. Sumarse a los rencores de personajes como Fernando Manzanilla quien juega para el PES y para otros partidos, incluido el PAN y hasta Movimiento Ciudadano, así como Dulce Silva y su esposo César Yáñez.

La guerra interna que desataron desde hace dos años lo único que provocará es más división interna y que al final la gente que no habita en el círculo rojo, comience a percibir qué ocurre en el Olimpo de la política aldeana.

Son tan malos conspiradores que todos saben sus jugadas, saben quienes son sus aliados en medios de comunicación, saben con quien toman café y con quien no guardan la sana distancia, saben qué papel representan. Vaya que los tienen bien ubicados.

Alejandro Armenta siente que tiene todo el respaldo de Ricardo Monreal y que desde ahí puede hacer y deshacer, Manzanilla ha presumido que tiene aliados en Gobernación Federal, algunos más presumen de su cercanía con Dulce Silva o de Beatriz Gutiérrez Müeller. Y lo más interesante de ese juego de palabras es que sí recuerdan al viejo PRI cuando decían que ya habían visto al “licenciado” que los había saludado y hasta se tomaban foto con él.

En el rejuego político quieren sus padrinazgos para apantallar a propios y extraños, para que les rindan pleitesía pero lo más contradictorio de todo es que si juegan ese papel se les olvida que también hay un gobernador en Puebla que pesa y que es quien tiene más experiencia en las grandes ligas de la política. Son Claudia Sheinbaum y Miguel Barbosa los que tienen mayor nivel de interlocución por el espectro tanto de ubicación (ciudad de México y Puebla) como los que conocen a más gente tanto de Morena como de otros partidos.

La otra es una conspiración muy charra, muy de rancho grande. La cual no ha provocado nada más que división, pena ajena y risas. La grabación de Alejandro Armenta y las respuestas de sus cuentas falsas en sus redes sociales solo demuestran que aún no entienden cuando hace falta mayor nivel de hacer política.

Estos políticos kobra kai solo entienden a gritos y sombrerazos.

Melquiades Morales decía que la política es como el golf: gana quien menos golpes da.

Ilustración: Alejandro Mediana

Miembros al aire

No, no vamos a hablar del programa de televisión ni de ninguna parte pudenda. Solo haremos un recuento de los que quieren y pueden ser candidatos a la alcaldía poblana. Muchos son los llamados pocos los escogidos como se establece en el Nuevo Testamento. Hay encuestas que ya perfilan a uno o a otro, pero en los arranques de campaña y en las precampañas ya se ve el verdadero quién es quien de la polaca poblana.

Recuerdan que por ejemplo Blanca Alcalá comenzó con el pie izquierdo subiendo a Mario Marín a la tarima o haciendo sus giras por helicóptero que le costó muchos puntos. Antonio Gali sino es que le meten la maquinaria a operarle se hubiera hundido aquella vez que unos estudiantes le aventaron huevos a su carro en la UDLA y se salió de sus casillas en una conferencia. O cuando Toño Sánchez Díaz de Rivera iba arriba en las preferencias pero por decir que renunciaría para ir a la gubernatura se le calificó de “chapulín”.

Así que abusados, no por ir en caballo de hacienda no significa que nunca se descoyunta la yegua.

Sin más preámbulos aquí vamos:

Eduardo Rivera Pérez: según las encuestas es quien está arriba en este momento en las preferencias electorales. No es el jefe de El Yunque pero sí un fiel soldado de esa organización clandestina católica. Tiene en contra a Fernando Manzanilla Prieto por dos razones: porque de ganar él la alcaldía, Manzanilla se quedaría con la pura chiquillada (partidos satélite que son guadalupanos, se aparecen cada que hay un Juan Diego en el monte). Tiene buenos números porque ya fue alcalde, diputado federal, presidente estatal de su partido y contendió en el 2018 para la alcaldía. Es el más conocido. Por su trayectoria en el PAN ha dejado varios heridos a su paso, por eso tanto jaloneo. A algunos grupos panistas ya no les cae tan bien como antes.

Gabriel Biestro Medinilla: Actualmente es el líder del Congreso del estado de Puebla. Tiene el apoyo y la amistad del gobernador de Puebla, Miguel Barbosa Huerta. Es considerado un hombre leal. Ha ido creciendo en sus números según los últimos resultados electorales. A su favor se cuenta que no tiene negativos. No hay elementos para echarle en cara o armar un escándalo. Sus enemigos, además de Manzanilla y el grupo que está con él, son una serie de bots y trolls en twitter, principalmente y en Facebook, unos cuantos, aunque esos no votan. No hay que perderle de vista porque en una elección de estructuras puede ganar la elección.

Claudia Rivera Vivanco: Es la actual alcaldesa poblana. Su principal adversario es Morena y el grupo que gobierna en la entidad. Su familia es quien la impulsa para repetir en el cargo. Es difícil el tema de la reelección ya que en general el ciudadano aún no se acostumbra a ese cambio. Crecimos muy maderistas hasta hace unos años y en la escuela nos enseñaron aquel viejo dicho de “sufragio efectivo…”Obviamente es conocida por encabezar la administración municipal de la cuarta ciudad más importante del país. Su grupo dice que tiene la venia de Beatriz Gutiérrez Müeller.

Alejandro Armenta Mier: Le encanta ser gritón y arreglar todo a gritos y golpes. En las llamadas telefónicas pone candidatos a partidos de Fuerza Social por México, aunque él es de Morena. Descubrió hace años más propiedades de la miel de abeja. Se le conoce más por su pasado priista y marinista. Fue de los principales operadores de Javier López Zavala en el 2010, es amigo de Dulce Silva y César Yáñez, ambos quienes se quedaron chiflando o silbando en la loma después de una boda muy fifí. Amenaza a periodistas cuando le preguntan algo que no le agrada como aquella sobre la ley del Banco de México. Cuenta con muchas cuentas falsas en Facebook y en Twitter. Sus números, según la última encuesta de Campaings and Elections, ya bajaron en la preferencia electoral y ya lo rebasó Gabriel Biestro.

Fernando Manzanilla Prieto: Se ha dicho que podría contender por el PES, pero a lo mejor no lo hace. Manzanilla es un experto en operar en la oscuridad. Tiene empleados en el PAN como son Eduardo Alcántara y Pedro Gutiérrez. Tiende a pelearse con todos los que apoya. Ahora también ya tiene sus manos metidas en Movimiento Ciudadano a través de su incondicional Francisco Ramos quien dirige el PES pero trata de impulsar a sus cuates. Manzanilla no aparece en las tendencias que lo favorezcan. Siempre está en el último lugar. Es aplaudido solo por ex morenovallistas que quieren rehacer sus negocios en Puebla. Es asiduo lector de los libros de autoayuda del Sanborn’s. Ya van dos gobernadores que lo rechazan: Rafael Moreno Valle y Miguel Barbosa Huerta, o tiene muy mala suerte o algo le supieron que mejor lo mandaron a descansar a su casa de Las Fuentes. Quiere apropiarse del Congreso del estado.

Eduardo Rivera Santamaría: A alguien se le ocurrió la “brillante” idea de que le quitaría votos a su tocayo, el panista. Buscó un espacio en la Tropical Caliente y desde ahí intenta hacer una campaña disfrazada. Fue melquiadista cuando se alió a Fernando Morales y a AECO. Un breve tiempo fue marinista. Intentó acercarse a Moreno Valle. Estuvo en la cárcel. Y reapareció en la escena pública hace dos años. Su nombre no figura en ninguna encuesta y, esto dicho por encuestólogos consultados, su participación le ha dado más bonos al panista que a él. La gente en general no distingue lo que percibe el círculo rojo. Sus aliados en algunos medios no son bien vistos por quien gobierna el estado.

Pues bien, hagan sus apuestas.

Recuerden que nunca hay nada escrito y en política todo cambia de un día para otro.

Armenta, el que se enoja pierde

Es iracundo.

Es peleonero.

Le encanta armar escándalo.

Trae una guerra casada contra el gobernador Miguel Barbosa.

Prepara inyecciones de miel para los que sufren de diabetes. Presume de ser karateca y hasta a un ex vocero lo retó a golpes en un baño de un conocido restaurante y hasta le presumió ser cinta negra.

Eso fue en su época marinista y prozavalista.

Recientemente a un periodista lo amenazó sólo por hacerle una pregunta. Se siente protagonista de Kobra Kai. Su pasado lo condena: inició en el PRI, fue alcalde de Acatzingo, diputado local y federal, presidente estatal del PRI y uno de los hombres más cercanos a Mario Marín Torres.

Se hundió en las aguas de Morena para renacer como un hombre impoluto, sin manchas, pese a ser de Morena es uno de los que busca pleitos dentro de ese partido político porque su sueño es ser gobernador de Puebla.

No importa que el gobernante sea de su mismo partido, su meta es destruir a la 4T para imponer su propia 4T. Se siente indignado cuando le publican un correo electrónico o una grabación telefónica en la que da a conocer que él es el mero mero petatero de Fuerza Social por México, aunque nunca desmienta que haya dicho lo que haya dicho.

Como senador de Hacienda nunca peleó más recursos para Puebla, al contrario dejó que al estado que dice representar le recortaran.

Cuando era aún priista y candidato a diputado federal por su distrito, tomó una carretera, llegaron unos policías y gritaba que le estaban pegando, aunque los uniformados lo veían de manera extraña, mientras tomaban un boing de mango y estaban en sus patrullas. Nadie le había pegado. Nadie le interrumpía, pero cuando se nace para gritón hasta la lotería se trabaja.

En el 2018 le jugó las contras a Miguel Barbosa. Era natural que fuera su adversario y hasta normal que existieran zancadillas, pero el propio Armenta llevó sus golpes a un nivel de casi reventar la liga, sabía que Barbosa era bien visto por AMLO y por Yeidkol Polevnsky, pero como sentía el respaldo de otro ex priista: Ricardo Monreal decidió jugar sucio.

Hay quien sugiere que sostuvo reuniones hasta con Eukid Castañón y la liga era un “Grillo”. Para nadie fue extraño que de la noche a la mañana los ataques que recibía del hoy preso por la justicia poblana se detuvieran.

Hoy vuelve a las andadas después de que le tumbaron a su “Grillo” del Tribunal Electoral y de ahí se subió a una puja por la alcaldía con tal de presionar para ganar posiciones y, por supuesto, ir contra Gabriel Biestro.

El tiro le salió por la culata cuando este último fin de semana Biestro ya lo adelanta en las preferencias electorales y ya no es el que salvaría a Morena de perder la alcaldía de Puebla frente a Eduardo Rivera Pérez, pues esa era su apuesta.

Armenta cuenta con unos cuantos diputados, unos priistas y una larga lista de bots y troles que le arma su equipo para salir a atacar con denuestos a quienes se atreven a tocarlo, pues como ya hemos visto, tiene la piel muy delgadita y al que se le ponga enfrente no duda en retarlo a una pelea de karatazos, ya que su forma personal de hacer política es así: entre gritos, ofensas, amenazas y siempre esconder lo que es él.

Tiene, pues un perfil muy narcisista. Lo grave es que hay gente que aún piensa que es la salvación del pueblo y quien sabe cuantos disparates.

Foto: Es Imagen / Archivo

Los invasores, el tráfico de influencias y un diputado de Morena

El manual del paracaidista establece lo siguiente para poder invadir un terreno sin papeles oficiales:

  1. Consiga una asociación que lo apoye y diga que es para beneficio del “pueblo”.
  2. Un abogado que sea gritón. El abogado cuente con una alianza ya sea sanguínea o de negocios con algún personaje que lo ayude, puede ser senador, diputado federal o local o hasta un regidor. Si puede algún funcionario del gobierno federal, estatal o municipal, también le ayudará al cometido.
  3. Una vecina que sea muy “argüendera”, de esas peleoneras que nunca faltan y que reparten despensas “al pueblo”. Eso sí, hay que darle algún dinero porque hasta las plañideras en los velorios salen caras.
  4. Diga que son terrenos suyos (los que acaba de invadir) no presente documentos ni escrituras ni nada que lo avale. Por lo regular los dueños son personas que van solos y no pueden enfrentarse a una organización.
  5. Cuando lo encaren porque está cometiendo el delito grite “en México ha corrido sangre”. Es una buena amenaza; por lo regular los propietarios tienen miedo de enfrentarse.
  6. Consiga la maquinaria y comience a construir. Con la asociación que lo respalda monte una oficina perdida que ofrecen casas de interés social en no más de 350 pesos. Van a conseguir muchos clientes porque es la defensa del “pueblo”.
  7. Si puede hacer esto en pandemia, mejor, los juzgados no trabajan y para que se solucione el conflicto se llevará meses y hasta años, usted puede salir corriendo cuando les retiren los predios a sus clientes. Total que así es la justicia en México.

La historia que vamos a contar inició en 2002. El lugar: la junta auxiliar de San Francisco Totimehuacán. Predio: 6 hectáreas. Asociación que encabeza la invasión: Unión Nacional de Ejidos Forestales Agrarios (Unefa). Diputado federal de Morena: Saúl Huerta Corona. Abogado: Octavio Huerta Corona -hermano del legislador federal; ambos son oriundos de Totimehuacán, por cierto-. Líder de la asociación: Jesús Garzón Aguilar quien -según los afectados- intenta ser candidato a alcalde por Acatlán, no tenemos claro por qué partido político.

Corría el año del 2002 cuando Liliana González Fuerbringer adquirió unos terrenos que son parte de seis hectáreas en San Francisco Totimehuacán. Ella pagó toda la escrituración y hasta ahí todo bien. Tenía sus terrenos los cuales estaban en regla. Ella para estar totalmente segura investigó en el Registro Público de la Propiedad el origen de ese predio adquirido y ha pagado agua, predial y en el 2014 el ayuntamiento de Puebla hizo un estudio del uso de suelo.

Y todo iba bien hasta que el pasado 8 de diciembre apareció una vecina de dicha demarcación llamada Celerina de la Cruz Sainos e intentó invadir los terrenos de la señora González Fuerbringer. Inmediatamente se enteró la legítima propietaria y acudió al lugar. Tanto Celerina de la Cruz como Jesús Garzón la increparon. La dueña les pidió que se retiraran y ellos se negaron.

El líder de la Unefa, Jesús Garzón Aguilar le dijo que esos predios no eran de ella. Liliana Gonzáles les pidió que mostraran sus papeles y en ese momento llegó al predio en una camioneta de lujo color negra el abogado Octavio Huerta, hermano del diputado federal.

Para no hacer la historia más grande, Celerina amenazó con llamar al pueblo y con tocar las campanas de la iglesia de la Junta Auxiliar y armar un zafarrancho. Y tanto el hermano del legislador como el líder de la Unefa dijeron que no se irían porque eran de su propiedad y le dijo que le hiciera como quisiera.  El tal Garzón incluso le dijo: “tome en cuenta que en la defensa de la tierra ha corrido sangre”.

El abogado y hermano de Saúl Huerta le dijo que esos terrenos pertenecen al pueblo desde 1927.

La señora González Fuerbringer pidió apoyo a la policía municipal la cual llegó a ayudar a la invadida. Pasaron varios días y resulta que el 29 de diciembre pasado llegaron las maquinarias para comenzar a construir.

En las primeras acciones es que han desviado (sin permiso de Conagua) un cauce que se conoce como Barranquillo.

La afectada entonces tuvo que ir a la Fiscalía General del estado a presentar la denuncia correspondiente que quedó registrada en la carpeta de investigación 467/2020/ZC.

Las obras continúan y ya hasta inauguraron unas oficinas de la Unefa en esa junta auxiliar en el que venden lotes de 120 metros cuadrados.

¿Y si se preguntan qué es la Unefa? Pues es una asociación que en diversos estados de la República se les ha acusado penalmente por fraude en la venta de viviendas, pues así se desprende de varias notas periodísticas que detallan los abusos de dicha unión.

En qué lugares se han denunciado estos actos: Huamantla, Tlaxcala; Poza Rica, Veracruz; Tuxpan, Veracruz así como Xalapa. En Tehuacán y Tepango ya hay varias denuncias, en Yahutepec Morelos y Atlatlahuacán.

En el caso de Totimehuacán ofrecen los 120 metros cuadrados pagando 350 pesos semanales  y gratis les dan el material para edificar su casa. Si tienen dudas o interés pueden llamar al hermano del diputado Saúl, quien se presenta en su tarjeta como vicepresidente de la Unefa al celular 221 22729.

De todo lo anterior hay documentos y la señora Liliana González dice tener miedo porque puede usar sus influencias Octavio Huerta para que le quiten sus terrenos y que influya hasta en el juicio que está detenido por el covid-19 en el Tribunal Superior de Justicia (TSJ).

Que todo sea por el “pueblo bueno y sabio”.

Para consultar qué es la Unefa aquí unos enlaces

https://www.elcuartodeguerra.com/apizaco/noticia/749-42-ofertan-a-pagos-chiquitos-lotes-en-huamantla-alerta-de-fraude

https://www.lajornadadeoriente.com.mx/puebla/se-defiende-el-lider-de-la-unefa-de-acusaciones-de-fraude/

https://www.lajornadadeoriente.com.mx/puebla/temen-en-tepanco-futuro-fraude-ante-universidad-de-la-unefa/

http://www.setnoticias.mx/presunto-fraude-busca-despojar-a-campesinos-de-sus-tierras-en-tehuacan/

https://elheraldodetuxpan.com.mx/estado/tuxpan/18170-desenmascaran-fraude.html

https://cronicadexalapa.com/denuncian-que-a-c-cometio-fraude-con-mas-de-400-ejidatarios/

https://www.diariodemorelos.com/noticias/enga-habitantes-con-vivienda-en-yautepec-y-atlatlahucan

https://elheraldodepozarica.com.mx/estado/tihuatlan/25111-temen-fraude-de-unefa.html

La lealtad, la virtud de Gabriel Biestro

Gabriel Biestro Medinilla es el favorito del grupo gobernante en Puebla porque su lealtad está a prueba de balas. Cuando fue la elección del 2018 y al final cantaban el triunfo de Martha Erika Alonso, muchos morenistas abandonaron a Miguel Barbosa Huerta. Solo dos se mantuvieron firmes pese al llamado y el canto de las sirenas: Verónica Vélez Macuil y el diputado Biestro.

Es curioso porque Biestro tenía poco tiempo de conocer a Barbosa. Aún así se sumó a su lucha por echar abajo esa elección que si bien al final el Tribunal Electoral se decantó por la esposa de Rafael Moreno Valle, siempre quedaron dudas de cómo se operó tanto en lo político como en lo económico.

Se supo que en su momento morenistas como José Juan Espinosa y hubo dudas de la lealtad de Alejandro Armenta Mier, pues este último se rumoró que traía alianzas con gente ligada al morenovallismo en la elección interna del 2019. Se le cuestionó que su grupo (entre ellos un Fredy Erazo) aliado con personajes que trabajaban para Eukid Castañón.

Fernando Manzanilla comenzó a operar para si mismo y cometió el error de difundir que él gobernaba con Pacheco Pulido y difundió que el actual gobernador no duraría lo suficiente por lo que él estaría operando tras bambalinas. Usó a personajes como Francisco Ramos para operar, situación que lo hundió más en su percepción.

Biestro no se equivocó. Entendió cual era el proyecto y trabajó para ese proyecto.

Una de las virtudes que más reconoce el mandatario poblano es la lealtad, porque bien sabe que en esto de la política los amigos son de mentiras y los enemigos son de a de veras. Sabe bien el juego de las lealtades y las traiciones.

Biestro bien pudo, darle la vuelta y sumarse a otro proyecto o construir el suyo a instancias de los demás, pero no fue así. Durante el año pasado se dedicó a su trabajo legislativo y fue hasta hace unos días que anunció sus deseos de contender por la alcaldía.

Los últimos resultados presentados por la Revista Campaings and Elections revelan que al interior de su partido ya es quien lleva la delantera, está por encima de Alejandro Armenta, ha ido creciendo en conocimiento poco a poco. A diferencia de otros que llevan en campaña más de un año, Biestro va arriba consolidando esos números. No es lo mismo medirlo con Eduardo Rivera quien tiene una campaña reciente (2018) y un gobierno en el 2011-2013.

Para ser la primera medición del año, no le fue mal a Biestro porque no aparece en los últimos lugares. Su nombre sí aparece, ya que hay algunos que ni siquiera están. Armenta, por ejemplo, ha contendido en todas: diputado local, senador, precandidato a gobernador, diputado federal y sale peor evaluado que el líder del Congreso del estado.

Es necesario, eso sí, que el ex líder estatal de Morena en Puebla se aplique más para comenzar a acercar a Eduardo Rivera Pérez, quien según ese estudio sigue como el favorito, aunque en su partido le juegan las contras y eso también ayuda a fortalecer al partido en el poder.

En Puebla, ya lo dijo el periodista Ricardo Morales no hay plan B ni C.

Hasta hoy, es Gabriel Biestro quien tiene el visto bueno por quien debe dar el visto bueno. Tradicionalmente, no hay que olvidarse las gubernaturas las ponía el presidente de la República, los senadores y los diputados federales también. Las alcaldías y los legisladores locales pasaban siempre por Casa Puebla. Las formas no han cambiado mucho. Ha sido desde la presidencia donde se han palomeado las gubernaturas y se analiza en Palacio Nacional los perfiles de los distritos federales por Morena.

Jugar en contra de un gobernador es un riesgo porque el mandatario seguirá siendo el mandatario hasta que culmine su gestión y una revuelta o un motín no será bien visto. Sólo hay que ver y preguntar a los personajes que ya están en el ostracismo, solo rumian sus enojos y sus odios en redes sociales sin ganar absolutamente nada más que más odio y más enojo.

Como colofón solo falta decir que en el estudio de Campaings and Elections si fuera José Chedraui Budib, Biestro lo haría pedazos y así como se están dando las cosas al interior del PAN y con las negociaciones con el PRI, Morena podría mantener la alcaldía poblana.

Claro, nunca está demás decir que en esto de la polaca, las cosas cambian cada minuto.

Foto: Es Imagen / Katia Fernández

Biestro y su tiro de precisión

Gabriel Biestro Medinilla sí puede contender y sí puede ganar las elecciones constitucionales del 2021. El “destape” del diputado local en Televisa Puebla en una entrevista con el periodista Arturo Luna fue un tiro de precisión que era urgente y necesario tanto para las huestes de Morena como para sus adversarios de la alianza PRI-PAN-PRD.

Obviamente falta que corra mucha agua sobre el río, y, en este momento, asegurar que es el virtual triunfador podría ser un despropósito, pero si encamina bien una estrategia de tierra y de aire, consolida sus alianzas, muestra una forma particular de hacer política y mantiene su relación de lealtad (como hasta ahora) con el mandatario estatal, marca una sana distancia con la actual administración municipal -tiene que ser sana, sin golpes ni sombrerazos- sus números podrán subir en estos meses que se vienen intensos.

El senador Alejandro Armenta Mier, evidentemente, se subió a la contienda porque como bien dijo quien lo dijo: “él contiende en todas”. Y todas es que quiere ser diputado local, federal, senador, gobernador, líder de su colonia, comentarista de chismes de artistas en el programa Hoy con Galiela Montijo y el Negro Araiza, analista de los playoffs de la NFL, mayordomo en la fiesta patronal, el muñequito del pastel, el bebé recién nacido, el médico del IMSS, el cubrebocas de Trump, el novio de la boda, el ganador del Melate y hasta el Revancha.

Aunque hay que decirlo, la percepción para muchos es porque no quiere desaparecer del mapa y como bien dice el tango (y vaya que le encanta armar unos bien buenos) Cambalache de Enrique Santos Discépolo: “el que no chilla, no mama”. Es decir, busca presionar para ganar espacios en regidurías, diputaciones locales y federales, puesto que sino aparece en lo mediático ahora, el 2024 se le puede ir de las manos.

También ha sido percibido como una venganza porque tumbaron a su incondicional del Tribunal Electoral, el abogado de grillos, ranas, cigarras y demás linduras de la naturaleza, Fredy Erazo, quien quedó muy “quemado” valga este adjetivo una vez que le mostraron la puerta de la salida de servicio.

Mientras su estrategia la establece para ganar espacios y cobrar una revancha, Biestro camina más tranquilo por la ciudad de Puebla. Una de sus virtudes es que carece de negativos, el pizarrón lo tiene en blanco, a diferencia de personajes de su propio partido que ya ocupan puestos de elección popular. Su lealtad con Miguel Barbosa, al ser uno de los pocos que se mantuvo con él en la derrota y en el triunfo, le da un plus, porque no es alguien que rompa acuerdos, a diferencia de muchos políticos que se les olvida que son seres humanos y que solo están por corto tiempo.

Las diferencias en el PAN en la elección de su candidato le darán más bonos, porque si los empresarios y la gente que toma las decisiones continúa viendo cómo se destruyen internamente, se irán a respaldar a quien les convenga.

En el peor de los escenarios, Biestro triunfaría por la simple y sencilla razón de que jugaría con todo para ganar, sumaría buenos perfiles dentro de su campaña, no se rajaría y eso sería bien visto tanto al interior de Morena como fuera de ese partido.

La lealtad a costa de todo, es una virtud que cada vez es más carente en este plante hiperconsumista y convenenciero.

Los enemigos de Biestro solo existen en redes sociales, principalmente twitter, en segundo lugar Facebook, en portales de noticias, en cuentas de bots y de troles. En un círculo rojo que representa a un porcentaje mínimo del padrón electoral. Es importante, pero no define una elección el día de las votaciones.

No es una tarea fácil, sería arriesgado señalar que ahorita es un picnic con los sándwiches de mortadela y los boing de mango preparados, eso sería un engaño, pero si sigue a su paso y ve pasar a sus adversarios, puede dar un buen golpe.

Biestro está en la línea de arranque. No se confundan. No se hagan bolas. En una contienda electoral los minutos tienen sesenta segundos. Hemos visto como en cuestión de días se cambian las preferencias. Ahí está el triunfo de Blanca Alcalá contra “El Plátano” o de Tony Gali contra Agüera.

Foto: Es Imagen / Katia Fernández

En Morena están de fiesta

De fiesta porque los panistas no se ponen de acuerdo en la elección de candidatos, porque detrás de la cerrazón aparece un Fernando Manzanilla quien mueve los hilos para mantener un control político de lo poco que le quede a pesar de ser un militante del PES.

Lo ocurrido ayer en donde los seguidores del “hombre del portafolio gris”, Edmundo Tlatehui Percino (se pronuncia porcino) azuzados por Leoncio Paisano y demás panistas que están a punto de ser enjuiciados por presuntos malos manejos del erario, le ha dado fortaleza a Morena porque saben que si los panistas se dividen la elección de junio será para ellos un día de campo soleado.

Al no ponerse de acuerdo sobre el tema de si es Eduardo Rivera Pérez el candidato de la alianza PRI-PAN-PRD, al poner en evidencia sus diferendos, los morenistas se soban las manos, pues aunque los números no favorecen al partido de López Obrador en Puebla, las confrontaciones entre esos partidos y de manera interna, sí.

El problema es que piensan que la fórmula de votar por partidos será la que garantice el triunfo. Esa medición le cae mejor a Morena, Morena debe privilegiar la imagen de su marca porque es la imagen de López Obrador, la alianza opositora debe privilegiar quien garantice triunfos, es decir, debe apostar por promover a la persona y no a los partidos.

Que no se les olvide que el 2018 lo perdieron por los excesos y corruptelas del PRI, del PAN y la venta fácil del PRD, así que si piensan que son buenas marcas, es necesario recordarles que están manchadas por su opacidad y por sus excesos.

Le conviene más a la alianza decir que van con Eduardo Rivera que cantar que es del PAN y que está el PRI ahí. No obstante, los albiazules aún juegan a las kermeses que se organizaban en el Instituto México cuando eran unos felices yunques que se presumían como soldaditos de plomo.

Lo mismo pasa en San Andrés Cholula, el candidato natural es Paco Fraile por la simple y sencilla razón de que Fraile es el panista con mayor influencia moral en su militancia. Hay que recordar que cuando ese partido estaba en formación, Fraile tomó su carro un Grand Marquis negro y comenzó a recorrer de punta a punta el estado.

Así se sentaba con panistas que con priistas y con Antorchistas de todo el estado. Visitó a los caciques de la Sierra Norte. Fue quien le dio orden a un partido que solo se daba golpes de pecho y se recogía las enaguas.

No es una imposición su nombramiento porque es el panista más conocido en toda la entidad. Él junto con Ángel Alonso Díaz Caneja y hasta el propio Eduardo Rivera fueron los encargados en Puebla de apoyar la llegada de Rafael Moreno Valle a su partido. Fraile es consejero nacional de su partido a nivel vitalicio y es el encargado de apagar más fuegos que un bombero en todo el estado.

Pero hay personajes del PAN que saben que saboteando a su partido quedan bien con quien deben quedar bien y de esa manera pueden seguir comiendo tranquilos en el restaurante Ocho Treinta de San Andrés, pese a que por sus corruptelas fue porque se perdió esa zona en manos de Karina Pérez Popócatl.

Mientras los panistas sigan con sus divisiones internas y no sepan ponerse de acuerdo, le dan tiempo a un partido que tiene con qué y su meta es mantener la mayoría en la cámara baja del Congreso de la Unión y en el Legislativo Local.

Pero esto no lo entienden ni los Tlatehui, ni los Paisanos, ni los Manzanillas, esos ganan en la división y en la resta (su aritmética es deplorable, pues).

Fotos: Es Imagen / Alfredo Fernández

Algo apesta en el TEE

¿Por qué estuvo mal la llegada de Fredy Erazo Juárez a la Presidencia del Tribunal Electoral del estado de Puebla (TEE)?

Porque es un árbitro parcial: es el asesor jurídico del senador de Morena, Alejandro Armenta Mier.

Porque participó en la precampaña del ex priista en el 2019 para competir por la gubernatura del estado y porque la alianza que sostiene con “el Grillo” pone en duda su imparcialidad.

Se ha dicho y documentado, además, que “El Grillo” participó en el fraude del 2018 para favorecer a Marta Erika Alonso en la gubernatura del estado y que el citado delincuente era un operador del ahora detenido Eukid Castañón.

El famoso Grillo fue quien presuntamente con un grupo de delincuentes incitaron la violencia, robaron urnas, dispararon el día de la jornada electoral.

También se sugirió que en el 2019, cuando Armenta le declaró la guerra Miguel Barbosa por la gubernatura, operó para los morenovallistas que veían con desilusión que la gubernatura que le correspondía al PAN se la dejaron a Guillermo Pacheco Pulido y que se quedarob cini ek oerri de las dos tortas: sin absolutamente nada de poder.

Es evidente que quien impuso a Fredy Erazo fue Alejandro Armenta con el respaldo de Ricardo Monreal. Empero, si en el 2024, el senador poblano buscara la gubernatura y no fueran claras las elecciones, hubiera impugnaciones o incidentes violentos que sea necesaria la intervención del tribunal, los dados estarían cargados a favor de Armenta y/o de Morena.

Fue totalmente desaseada la llegado de Fredy Eraso, sí, el mismo que conjuró entre risas y veras que le inyectarían una jeringa de miel al actual mandatario burlándose de una enfermedad que lamentablemente padecen más del 70 por ciento de los mexicanos.

Lo más grave fue la actitud placentera que sugiere un silencio cómplice de los partidos de oposición a Morena como es la alianza PRI-PAN-PRD quienes a nivel local no se han escandalizado por lo que a todas luces da visos de una elección amañada tanto en el 2021 como en el 2024.

¿Con qué confianza puede ser el árbitro de la contienda el asesor de Armenta, quien es impuesto por él?

La elección del presidente del TEE no es un asunto menor porque rompe con los principios de imparcialidad, independencia y justicia. En ese caso, cuando gusten impugnar un proceso electoral o hacer una denuncia interna partidista habrá que ir al Senado de la República en Avenida Paseo de la Reforma 135, Tabacalera, Cuauhtémoc, C.P. 06030 Ciudad de México, CDMX; evite trámites engorrosos busque al verdadero titular y dueño del teatro guiñol que se impuso en Puebla.

Armenta mandó un mal mensaje al gobierno del estado. Y si eso hace ahora que está fuera, imagínense qué pasaría si buscara la gubernatura en el 2024. La ventaja es que en ese escenario hipotético el nuevo secretario de Seguridad Pública sería José Cristian “N” alias “El grillo”, aunque en ese momento le tendríamos que decir con respeto: “don Grillo”.

Eso sí, ya sabemos cómo se arreglará un conflicto post electoral: Fredy Erazo sólo gritará «¡llamen a El Grillo1» y como canción de Cri Crí, dirán después de detonar las pistolas «quién es ese que anda ahí».

No hay manera de no señalar que fue un error -por donde se quiera ver-, el nombramiento de Fredy Erazo. Él como abogado litigante tiene el derecho de defender a quien quiera, incluso a “El Grillo”, pero en la política la forma es fondo y lo que parece es.

Percepción es realidad.

Y hoy por hoy, al Tribunal electoral poblano se le percibe con un fuerte olor a Morena, a Armenta, a Mercado Morelos y a parcialidad.

Mientras podrían cantar al unísono todo el personal operativo del Tribunal electoral cuando llegue su nuevo patrón.

-Es Cri Cri, es Cri Cri

-¿Y quién es ese señor?

-Un verdadero cabrón.

Ilustración: Alejandro Medina

La presunta conspiración en la presunta aldea

Dicen que no se enfermó, que lo enfermaron.

Dicen que no le robaron que fue un autorobo.

Dicen que su apuesta política no fue un gol sino un autogol.

Que lo mandaron a descansar porque ya era muy evidente su movilización electoral con colores que a nadie le conviene que los mezclen.

Que además se asoció con algún presunto empresario que se dice presunto inocente y que hace presuntas obras de caridad en las vísperas de las elecciones federales y locales (esas no son presuntas, son de a devis´).

Total, que no le sale nada bien a aquel que se presume como el operador de operadores, aunque se sienta un Roger Stone de la política aldeana.

Y para rematar esta idea, habría que recitarle al sujeto: “dicen que no dormía nomás se le iba en puro llorar, dicen que por las noches nomás se le iba en puro tomar…”

Eric Cotoñeto cometió un error dentro de Morena.

¿Quién sabe quién le vendió la brillante idea de que no habría que apoyar a quien va subiendo en las encuestas (Gabriel Biestro)? y mejor se fue a apoyar a “otros personajes” que no tienen nada qué hacer en la contienda que se avecina.

Quizá fue un tema de envidia porque Cotoñeto se siente el verdadero Roger Stone, ya que ha acompañado al actual proyecto político desde finales de los años noventa: se la jugó cuando los amenazó Rafael Moreno Valle y el entonces secretario de Gobernación Luis Maldonado. Y porque no entiende cómo es que el líder del Congreso del estado ha subido en los cariños y confianzas del mandatario estatal.

Para entender la forma personal de gobernar de Miguel Barbosa hay que pensar que algo que valora el mandatario es la lealtad. Quizá sea la virtud que más reconozca en la gente y si ve que alguien no le corresponde o de pronto le lleva las contras, le manda los correspondientes mensajes para que no se salgan de su corral.

Biestro sí ha ido creciendo en este tiempo es que desde 2018 se apostó con todo por Miguel Barbosa, se la jugó cuando la elección de junio que -presuntamente- le robaron para favorecer a Martha Erika Alonso. Se distanció con la alcaldesa de Puebla y en todo se la ha jugado a favor del mandatario.

Qué paradoja: los enemigos de Gabriel Biestro son los que indirectamente le hacen la campaña de a gratis para la candidatura de Puebla. Todos los días se la pasan subiendo tuits diciendo: “no, Biestro no está arriba en las encuestas”. “No, nadie lo conoce”. “No, no le gana a nadie”. Y cada que lo mencionan cada que le hacen la campaña gratis.

De ser cierto que no está bien posicionado ¿para qué hacerle la guerra sucia? Cuando alguien va hasta abajo o tiene pocas posibilidades de triunfar por lo regular ni se menciona ni se gasta tinta ni se desgasta en hablar de él. Los perdedores siempre estarán en las puertas del olvido.

Por eso, cada que lea que a Biestro “no le alcanza”, le recomiendo que frunza el ceño, lea el autor o autores de tan profundo análisis y pregúntese (sin verbalizar, hágalo mentalmente porque los que estén a su lado pensarán que está loco y eso ni lo mande Dios) ¿de parte de quién? Una vez respondida esa pregunta ahora cuestiónese lo siguiente: ¿Cómo para qué o de qué se trata? Ya respondido siga leyendo su timeline o cámbiese a ver unos tick tocks o una receta de cocina en Youtube

Biestro va ganando terreno en Morena y en la ciudad y eso ha provocado muchas envidias dentro y fuera de su partido. Ha generado malestar porque muchos no han sabido ganárselo. Biestro no está descartado. Tampoco puedo asegurar que él será el abanderado, yo no hago futurismos y la verdad es que desconozco que opinen en el Olimpo de la política local.

Pero lo que sí se puede ver es que no hay que descartar porque los que lo critican son sus principales impulsores y que ir en contra de los proyectos estatales puede uno terminar cantando Cucurrucucú paloma.

Foto: Es Imagen / Archivo

De alianzas y cosas peores

Primero, antes de entrar a analizar la alianza del PRI, PAN y PRD (más los que se lleguen a sumar como un alicaído MC) tendríamos que poner primero qué es el trastorno narcisista. Y es que el 90 por ciento de los políticos tienen ese síndrome.

El narcisismo se define como una patología mental y de comportamiento en el que la persona sobrestima sus alcances, sus habilidades, y tiende a una necesidad excesiva de admiración y reconocimiento social. Es una persona que no de ninguna manera piensa en los demás, no es empática y tiende a ser manipuladora para que solo hablen de ella. También hay periodistas que sufren este trastorno pero eso sería tema para otra columna.

La mayor parte de la fauna política está llena de narcisistas.

Una vez que llegan al poder se olvidan de quienes los apoyaron, se les borra de la memoria que son servidores públicos, usan sus redes sociales para “manipular”, incluso hasta con la llamada felicidad tóxica o dictatorial de ahí que citen a Jorge Bucay, Miguel Ángel Cornejo, Alejandro Jodorowsky (en su peor etapa) y hasta Walter Riso o cualquier libro de autoayuda que compraron en el Sanborns.

La alianza PRI-PAN-PRD sería interesante si sumaran nuevos perfiles en los distritos locales y federales, académicos o especialistas en diferentes áreas para verdaderamente generar debates, contrapesos y hasta una verdadera nueva agenda legislativa, pero no. Lo que muchos buscan con esta alianza es llegar para cobrar.

Barriga llena, legislador contento, dice la misión y visión de los aliancistas.

Si tomamos en cuenta que el narcisismo es una característica propia del animal político es inimaginable ver sentados en la misma mesa a un Enrique Doger con un Eduardo Rivera, un Valentín Meneses con Ana Teresa Aranda. Y es que aunque en el fondo y en la manera de actuar el PRI y el PAN es casi lo mismo, se han hecho pedazos en otros tiempos.

¿Tienen la capacidad de perdonar, de dejar la hoja en blanco, de llevar a cero los agravios?

Si no son capaces de ponerse de acuerdo internamente en la selección de los abanderados a la alcaldía, mucho menos será posible que se apoyen mutuamente. No faltará quien vaya a vender su amor por 30 monedas a Palacio Nacional o a Casa Aguayo para estar reportando y mostrando los chats de whastapp a los dueños de Morena.

Su exceso de ego de muchos de los participantes no les dejará ver más allá de la espada del augurio, se pelearán por presupuestos, por los métodos y por los cómos y los por qués pero sobre todo por los quienes. Al no proponer gente fuera de las élites partidistas eso se convertirá en un verdadero galimatías y será lo mismo de siempre. Eso sí, muy entretenido porque se van a poner unas verdaderas madrizas de antología.

Lo cierto es que es un grupo opositor fuerte ante Morena, mucha gente puede sumarse a ellos si es que el gobierno federal no hace un cambio en algunas de sus políticas en cuanto a la economía, el desempleo y la crisis sanitaria.

Puede haber un voto de castigo, para que me entiendan y es posible que la gente quiera regresar a lo de antes si es que no ven cambios verdaderos. Si los de Morena piensan que solo con llamar al PRIAN pueden ganar y hacer una guerra en Twitter pues pocas posibilidades tendrían para acabar con la nueva alianza.

La alianza PRI-PAN- PRD si está unida es muy difícil derrotarla, pueden tener muchos distritos tanto locales como federales y eso va a ponerse muy sabroso.

El enemigo de la alianza son sus propios militantes y su narcisismo desbordado de los políticos.

Ilustración: Alejandro Medina