Barbosa gobierna prácticamente sin oposición

El mandatario estatal, Miguel Barbosa, gobierna prácticamente sin oposición, nadie le hace contrapeso al mandatario estatal.

Al igual que ocurre con la oposición a nivel nacional, quienes buscan generar contra pesos al mandatario están como dijera el presidente López, “moralmente derrotados” y es que no pueden hacer ninguna crítica a su gestión, porque saben que de inmediato, aparecerán sus expedientes, los cuales son parte de su pasado “tormentoso” como miembros de las pasadas administraciones, la marinista, la morenovallista o la galicista.

El Partido Acción Nacional no tiene ni el peso, ni la calidad moral para poder hacer frente al gobernador, pese a que el año pasado cambió de dirigencia estatal, salió Genoveva Huerta, ligada al morenovallismo, para dar paso a Augusta Valentina Díaz de Rivera, quien obedece a los designios de Charlie Hall, pero está políticamente perdida, sin una agenda mediática y sin idea de cómo manejar al partido el cual, en los hechos, debería de ser la principal oposición a Morena en el estado.

Acción Nacional está completamente ausente de la agenda política poblana y ni siquiera es un respaldo sólido en las aspiraciones de su principal figura, el alcalde capitalino, Eduardo Rivera Pérez.

Su bancada en el Congreso local está dividida y desarticulada, con un coordinador de diputados solo de papel, como “Rasputín” Alcántara, el cual se jacta de tener interlocución con el gobernador Barbosa y de ser uno de sus consentidos, según sus propias palabras, ¡Hágame el favor!

Los diputados federales de Acción Nacional, muchos de ellos ligados también al morenovallismo y al galicismo, apostados en la ciudad de México a frenar las iniciativas del presidente López, pero incapaces de asomarse en los asuntos de Puebla, so pena de tener que hacer frente a las consecuencias.

Los alcaldes del PAN han evitado a toda costa entrar en confrontación con el gobernador y algunos incluso se han sumado con entusiasmo en apoyo a las asambleas y movilizaciones de la 4T, como si fueran parte de este movimiento y olvidando el partido político del cual emanan.

Por su parte, la otra fuerza política que, en el papel, debería de jugar el papel de oposición el PRI, es una comparsa más de la cuarta transformación en Puebla, a la cual ayudaron a obtener el poder luego de la muerte de Martha Erika Alonso.

El PRI ha sido un apéndice de Morena en Puebla, de la mano del hábil diputado local, Jorge Estefan Chidiac y de sus presidentes municipales, los cuales representan la fuerza dominante dentro de este instituto político, aunque estos últimos manejan a placer su propia agenda y de acuerdo a sus intereses.

Aparentemente el PRI al igual que el PAN, forman parte del bloque opositor a los gobiernos de Morena, pero en los hechos trabajan más como sus aliados y hasta se regocijan de los acuerdos políticos que logran con Casa Aguayo.

Por supuesto que nada de esto es gratuito, saben perfectamente que tienen mucha “cola que les pisen” y una clara muestra son la cantidad de ex ediles y funcionarios detenidos, luego de su paso por la administración pública, emanados de las filas del PRI, pero principalmente de Acción Nacional y quedan aún pendientes varios expedientes, que pueden cumplirse en cualquier momento.

Del resto de las fuerzas políticas de la entidad, ya mejor ni hablamos, su fuerza es marginal y sin no son aliados de Morena, pues tampoco son lo suficientemente significativos para mermar la fuerza de la 4T poblana.

El sector empresarial de Puebla, representado por las cámaras, cada día tiene menor peso, pues se limitan a ser integradas por “grupúsculos”, cuyo único interés es acumular poder para tratar de obtener canonjías gubernamentales, aunque a diferencia de sus antecesores, Barbosa, no ha cedido a ningún chantaje y ha mantenido una política de total indiferencia ante la debilidad de este sector.

Paradójicamente, la poca oposición que enfrenta el mandatario, si es que así se le puede llamar, se encuentra entre los grupos de su propio partido, Morena, el cual convergen personajes como el diputado federal Ignacio Mier, la ex alcaldesa de Puebla, Claudia Rivera Espinosa, el diputado federal, Alejandro Carvajal y los ex secretarios de Gobernación, en la propia administración barbosista, David Méndez Márquez y Fernando Manzanilla Prieto, pero todos ellos, con mínimo “músculo” político, como para preocupar y ocupar al gobernador de Puebla.

Esta es parte de la radiografía política de la entidad a finales de este 2022, en donde como lo hemos señalado, el gobernador Barbosa, prácticamente gobierna sin oposición y enfrenta ciertamente a personajes de caricatura.

riva_leo@hotmail.com

Twitter: @riva_leo

Foto. Es Imagen / Daniel Casas

diciembre 5, 2022 - 9:30 pm

Por: Ricardo Morales

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