El canto de la Sirenas

En la Odisea, el inmortal Homero, poeta griego del siglo VIII A.C, fue el primero en hablar acerca de estos míticos personajes, las sirenas, mitad arpías, mitad pez, que tenían gusto por la carne humana, eran antropófagas.

La hermosa hechicera Circe le advirtió al héroe, Odiseo llamado también Ulises, sobre estos personajes, que el hombre que había luchado en la guerra de Troya, iba a encontrar en su paso de regreso a su patria, Ítaca.

Odiseo o Ulises regresaba a los brazos de Penélope y de su hijo Telémaco, luego de haber pasado una larga temporada con la bella Cirse, quien le advirtió que encontraría entre los escollos de Sicilia, a estos personaje, cuyo encantador canto, volvía loco a cualquier hombre o ser viviente, de tal forma que al dirigirse a su encuentro, caían en la trampa y eran devorados.

Para evitar caer en la seducción de las sirenas, la hermosa Circe le dijo a Odiseo que le tapara con cera los oídos a sus marinos y que él se atase al mástil de su navío para poder sortear este peligro y así lo hizo, saliendo sano y salvo de la zona y pudiendo alcanzar su meta, regresar sano y salvo a casa.

Tiempo después las sirenas cambiaron su mitológica forma, por el de seductoras mujeres, cuyo canto, también era la perdición de los hombres.

Todo esto viene a colación, por el hecho de que el actual presidente municipal de Puebla, Eduardo Rivera, y su gente, deben de evitar escuchar, “el canto de las sirenas”. Que quiero decir, me explico.

Luego del triunfo de Augusta Díaz de Rivera y de Marcos Castro, el pasado 14 de noviembre, en el cual, hay que reconocer, jugo un rol muy importante el edil capitalino, muchos analistas comenzaron a hablar de inminente nominación de Rivera Pérez como el candidato de Acción Nacional a la gubernatura de Puebla, lo cual metafóricamente suena al “canto de las sirenas”.

Si bien es cierto que Eduardo toma el control del panismo en Puebla, no necesariamente significa que ya vaya a ser el candidato a la gubernatura, pero lo más importante no es hacerse de la nominación, lo realmente relevante para el alcalde capitalino, deberá ser el ganar, el tener posibilidades reales de triunfar en el 2024, si es que decide competir por esta posición.

En las actuales condiciones en las que se encuentra el panismo a nivel nacional y también en el plano local, difícilmente Eduardo Rivera puede ganar la gubernatura de Puebla frente a Morena, que mantiene un alto nivel de popularidad, merced a la figura del presidente López.

Acción Nacional aun con el apoyo del PRI y del PRD necesitaría de un muy importante apoyo social para ganar en el 2024 y así quedó visto luego de la pasada elección del 6 de junio, en donde en todo el estado, tuvieron una votación de 860 mil sufragios, cifra muy cercana a la obtenida por Morena.

Para que Eduardo Rivera Pérez pudiera aspirar a convertirse en gobernador de Puebla, en primer lugar, tendría que hacer un estupendo trabajo como edil capitalino, que le permitiera mantener su base de 320 mil votos en esta ciudad y de ser posible incrementarla.

En segundo lugar, debe de tratar de mantener la unidad dentro de su propio partido político y luego de sus aliados (PRI, PRD, Nueva Alianza, Compromiso por Puebla y PSI) quienes trabajaron y contribuyeron también a su triunfo sobre Morena, o, mejor dicho, sobre la entonces alcaldesa, Claudia Rivera.

Una tercera premisa, es mantener su buena relación con el gobernador, Miguel Barbosa, para seguir trabajando de manera conjunta, contando con su apoyo en beneficio de la ciudad.

Finalmente, una cuarta vertiente es que el edil capitalino pueda construir una estructura junto con sus aliados, que le permita tener presencia en la mayor parte de los municipios de la entidad, tejer alianzas con otros presidentes municipales y contar con una red de operadores en el interior del estado, que le permitan tener presencia en estos lugares y no solo en la zona conurbada.

Es por esta razón que Rivera Pérez no debe de hacer caso al “canto de las sirenas”, que ya dan por hecho que será el candidato del PAN a la gubernatura, cuando muchos de ellos en realidad, lo que quieren es verlo caer en la contienda. Para el 2024 falta mucho tiempo.

Que gente afín a su proyecto haya ganado la contienda interna por la dirigencia estatal del PAN fue solo un paso, uno de muchos más que deberá de dar, si es que quiere contender por la gubernatura de Puebla.

Eduardo Rivera y la gente de su primer círculo deben, como lo hizo Odiseo, taparse los oídos y hacer caso omiso a esos llamados que solo quieren llevarlo a los escollos.

Reitero, falta todavía mucho para el 2024.

Salinas Pliego se quitó la máscara. Pepe Hanan se anotó otro éxito dentro de su productiva y porque no también decirlo polémica carrera periodística, luego de desenmascarar a la directiva del Puebla de la Franja, encabezada por Rogelio Ro(b)a Guzmán y exhibirlo como un aficionado más a las chivas del Guadalajara, pero eso no fue todo.

A esto hay que agregar que Pepe ha documentado de manera amplía las “pillerías” y andanzas del directivo del Puebla F.C.

Pero el éxito más importante se lo anotó nuestro director general, al desenmascarar a Ricardo Salinas Pliego, como el verdadero dueño del Puebla de la Franja, algo que ya se sabía, pero que públicamente no se había atrevido a decirlo.

El pasado domingo, luego de que Pepe Hanan publicara la foto de Rogelio Ro(b)a vestido con la playera de chivas, el Community Manager que maneja la cuenta del empresario dueño de TV Azteca, entre otras firmas, arremetió en contra de Pepe, a través de su cuenta de Twitter, grave error porque dejo al descubierto a su patrón, como el verdadero dueño del Puebla y a Manuel Jiménez, alias “el chompiras”, como lo que es, el prestanombres del equipo.

Enhorabuena Pepe.

riva_leo@hotmail.com

Twitter: @riva_leo

Ilustración: Alejandro Medina

noviembre 22, 2021 - 9:35 pm

Por: Ricardo Morales

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