El delegado tabasqueño que llegó a Morena

El tabasqueño de 50 años de edad, Marcos Rosendo Rodríguez Filigrana, arribó ayer a la ciudad de Puebla en calidad de nuevo delegado del Comité Ejecutivo Nacional de Morena y al mismo tiempo realizará también la función de presidente estatal de este partido, al no existir una representación como tal, dentro de este instituto político.

El arribo de este tabasqueño deja varias lecturas muy interesantes, Marcos Rosendo, es un hombre cercano al secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, y por ende al presidente López, el cual hay que resaltar, por fin voltea los ojos hacia Puebla.

Esto último es sin duda una de las lecturas más importante, porque la entidad había estado prácticamente a la deriva políticamente hablando, sin la presencia pública de personajes cercanos al presidente, salvo su esposa Beatriz Gutiérrez, quien no ha sido ajena a varias situaciones ocurridas en el estado.

La presencia de Morena en la entidad había sido prácticamente nula durante la gestión de los “pillastres”, Edgar Garmendia de los Santos y Carlos Evangelistas, quienes vendieron candidaturas durante el pasado proceso electoral, se embolsaron el dinero de las prerrogativas para la campaña y se premiaron con los primeros lugares en la lista de candidatos a diputados locales, lo que les aseguró una curul en el Congreso.

Ninguno de los dos construyó una estructura para tratar de ayudar a este partido, ni mucho menos, por eso una y otra vez he señalado en este mismo espacio, que Morena es un partido digno de análisis, ya que gana por la figura del presidente López y por la marca que está bien posicionada, pero no cuenta con una estructura propia, como en su momento si la tuvo el PRI y también Acción Nacional de la mano de Rafal Moreno Valle Rosas.

El gobernador Barbosa se ha mantenido ajeno a las decisiones de su partido político o al menos del partido por el cual llegó al poder y ha construido una red de operadores, identificados con diferentes fuerzas, principalmente del PT, el Verde y el PRI, con quienes ganó la elección extraordinaria del 2019 y luego la mayoría de las diputaciones federales que estuvieron en juego en el 2021.

Su más eficaz operador electoral es el director general de gobierno, Julio Huerta, quien ha resultado toda una sorpresa; incluso, ha relegado a segundo término a Erik Cotoñeto, cuyo fracaso fue evidenciado en el plano local, al perder el pasado 6 de junio, una muy buen parte de municipios en la sierra Norte de Puebla.

En síntesis, este es parte del panorama con el cual se va a encontrar el nuevo delegado del CEN de Morena, el tabasqueño Marcos Rosendo Rodríguez, quien también habrá que ver como se lleva con el gobernador Barbosa y que tipo de relación establecen.

Y es que, en el antiguo régimen priista, los delegados del CEN jugaban el papel de virreyes en la entidad, gozaban de todo tipo de privilegios, era el propio gobierno del estado, el que cubría todas y cada una de sus necesidades, desde vivienda, comida y todo lo demás.

Algo que también se debe de tomar en cuenta es que el nuevo delegado del CEN de Morena en Puebla es actualmente diputado federal, razón por la cual, algunos aseguran es posición de Ignacio Mier Velasco y hasta afirman que viene a abrirle camino rumbo a la candidatura en el 2024, cosa que está por verse.

Lo cierto, es que el delegado morenista, al parecer, viene muy bien respaldado, al tratarse de un personaje cercano al secretario de Gobernación federal con quien trabajo dentro de su administración y también con el presidente López, lo cual reitero, es un dato que si debe de llamar la atención.

Rosendo no se va a reportar con la dirigencia nacional de Morena, se va a comunicar de manera directa con el secretario de Gobernación, esa es su encomienda, ahora si Morena, al menos así me parece, comienza a convertirse en partido de estado y esto es sumamente peligroso para el panismo, el cual se encuentra completamente dividido sumergido en sus luchas internas.

Hay que seguir muy de cerca los pasos del nuevo delegado tabasqueño para tratar de entender por y para qué vino a la entidad, si solo hará turismo político y a ver que se puede llevar o si realmente viene hacer un trabajo, importante, para tratar de apuntalar a este partido rumbo al 2024.

Clave, reitero ,para entender sus intenciones será el observar que tipo de relación va a establecer con el gobernador Barbosa y también con el resto de quienes aspiran a postularse a la gubernatura en el 2024.

Morena, al parecer, ahora si va a tener una cabeza y también alguien que reporte directamente a gobernación, la situación de este partido en Puebla.

Punto medular sin duda, la cercanía reitero de este personaje, con quien se ha convertido en el hombre de todas las confianzas, su paisano, Adán Augusto López.

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Twitter: @riva_leo

noviembre 10, 2021 - 9:40 pm

Por: Ricardo Morales

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