El peor enemigo del PAN, son los panistas

Una cosa ha quedado clara, luego de la cruenta lucha que se ha desatado al interior del panismo poblano, el peor enemigo de Acción Nacional son los propios panistas, quienes se han encargado de devastar la imagen de su partido político.

Con qué cara ahora el panismo local y a nivel nacional saldrá a exigirle al presidente López o a cualquier otro nivel de gobierno transparencia, cuando ellos mismos se acusan de hacer uso de las peores prácticas electorales para hacerse del poder.

El robo de urnas, el acarreo, la compra de voto, la clonación de credenciales para votar con fotografía, son parte de las acusaciones que se reparten ambos bandos, sin pensar en que la imagen pública del partido, que tanto dice amar, ha quedado por los suelos, lo mismo que su calidad moral para después tratar de criticar a otros.

Queda claro que el peor enemigo del panismo es el propio panismo, el cual ya tiró al bote de la basura los ideales de Gómez Morín y se deja ver como un partido político en donde lo más importante es el botín y el poder.

Lo peor de todo es que el panismo, al parecer, tampoco cuenta ya con una dirigencia nacional que le ayude a reponer el rumbo, el supuesto líder del albiazul, Marko Cortés está perdido, al parecer no se ha recuperado del terrible yerro que cometió al matar las aspiraciones de su partido en el 2022.

Esta terrible grabación en la cual aseguró que Acción Nacional nada tenía que hacer, salvo en Aguascalientes, terminó por desfondar al albiazul en las preferencias electorales y tal parece que mató en vida al michoacano, quien se pasea como si fuese el jinete sin cabeza, el clásico de Washington Irving, en donde el espíritu de un soldado alemán, muerto en la guerra de independencia de los Estados Unidos, asola a una población, en busca de su cabeza, la cual fue separada de su cuerpo, pero que además no sabe que está muerto.

De ese tamaño es la tragedia en la cual se encuentra sumergido el Partido Acción Nacional, el cual era visto como una alternativa ante el autoritarismo del presidente López y sus políticas populistas, pero que ahora ha perdido simpatizantes.

Lamentablemente, la crisis que vive el PAN arrastra consigo al resto de las fuerzas políticas del país, que representan a la supuesta oposición a la 4T del presidente López Obrador, quien es el más feliz, de ver como se divide uno de sus principales adversarios, en un momento clave para la democracia mexicana.

El caso Puebla se puede extender a otras partes del país y poner en riesgo la unidad al interior del Partido Acción Nacional, el cual se encuentra en un laberinto, que puede conducir a este instituto político a una crisis todavía más fuerte, que incluso pudiera derivar en un rompimiento de grandes dimensiones.

El canibalismo se ha desatado al interior del panismo y hoy, reitero, el peor enemigo de un panista es otro panista, ante la mirada imperturbable de un Marko Cortés, quien, reitero, no se ha dado cuenta o no alcanza a comprender, la tremenda crisis que vive su partido y las implicaciones que puede llegar a tener el caso Puebla, para la unidad al interior del albiazul a nivel nacional.

En vilo la alianza con el PRI y el PRD para el 2022. La misma crisis que vive el Partido Acción Nacional puede poner en vilo la posible integración del bloque “Va por México”, para el próximo año, en las elecciones que habrán de realizarse en seis entidades del país.

Oaxaca, Tamaulipas, Durango, Hidalgo, Aguascalientes y Quintana Roo, entidades en donde gobiernan, el PRI y Acción Nacional y que ahora puede pasar a manos de Morena.

Es un hecho que Oaxaca esta más que perdido para el tricolor, merced a los pactos establecidos por la familia Murat a favor de Morena y del presidente López.

Tamaulipas, gobernada por Acción Nacional, también está en riesgo, luego de que Morena obtuviera la mayoría en el Congreso local en aquella entidad, en el pasado proceso electoral. La única oportunidad de poder evitar la caída de esta entidad, a manos del partido del presidente López, es a través de la alianza de estas tres fuerzas políticas y la búsqueda de un buen candidato de la sociedad civil.

Quintana Roo está perdido, a pesar de que PAN, PRI y PRD sumen fuerzas, es prácticamente que esta entidad pasará a manos de Morena.

En Hidalgo solo la unión de las tres fuerzas, PAN, PRI y PRD puede hacer posible que haya competencia en la lucha por la gubernatura, así como el hecho de que permitan que el aun gobernador, Omar Fayad designe al candidato.

Durango está perdido para estas estas tres fuerzas políticas, pero puede dar la batalla se van juntos y con un buen candidato.

Finalmente, en Aguascalientes, la victoria puede ser para Acción Nacional y sus aliados, siempre y cuando, se conserve esta trilogía de fuerzas de manera compacta, pero la crisis interna del albiazul, amenaza con mandar al traste todo.

riva_leo@hotmail.com

Twitter: @riva_leo

Ilustración: Alejandro Medina

noviembre 18, 2021 - 10:15 pm

Por: Ricardo Morales

Columnistas, Noticias Destacadas