La geopolítica poblana actual

La geopolítica poblana cambió de una década a otra, esto provocado principalmente por la caída del PRI en el 2010 (perdieron la gubernatura) y luego, debido a la muerte de Rafael Moren Valle y Martha Erika Alonso, acaecidos en un accidente aéreo el 24 de diciembre de 2018.

Puebla, sin duda, es una muestra del referente nacional, en donde dos fuerzas se disputan la hegemonía, Morena gobierna en la figura de Miguel Barbosa, mientras que Acción Nacional, después del 6 de junio, mantiene el control de los principales centros urbanos (zona conurbada), la cual equivale a poco más del 35 por ciento del padrón electoral de la entidad.

El pasado proceso dejó muy en claro la situación política de Puebla, Acción Nacional, de la mano del PRI y el PRD, se posicionó como la principal fuerza opositora en la entidad a nivel local, pero en el ámbito federal, quedó en claro que el tricolor de Alejandro “Amlito” Moreno, Jorge Estefan y Néstor Camarillo, el “títere”, que da la cara como dizque dirigente estatal del PRI, traicionaron y se dejaron perder en todos los distritos en donde siglaron candidatos.

El “pacto” no pudo haber sido mejor, el gobernador Barbosa ganó todo lo que quiso ganar y perdió en donde quiso perder, además de que le entregó buenas cuentas al presidente López al entregarle al menos 11 de los 15 distritos federales que estuvieron en juego.

Queda muy claro pues que la lucha en Puebla se centra entre dos fuerzas políticas, como también ocurre en casi todo el país, Morena, reforzada por un alto número de priistas que se ha pasado a las filas de este partido político y Acción Nacional, en donde se vive una guerra interna de alta intensidad.

El resto de las fuerzas políticas de la entidad, el PRI, el PT, el Verde y Convergencia, además de los partidos políticos de corte estatal, como Pacto Social de Integración y Compromiso por Puebla, son solo comparsas de los dos grandes entes que se disputan la hegemonía en el estado, a través de los diferentes pactos que establecen con los partidos satélites.

Tanto Morena como Acción Nacional viven sendas fracturas provocadas por el surgimiento de grupos o corrientes al interior de estas mismas fuerzas políticas, producto de la llegada de actores externos a los movimientos originales tanto del partido guinda como del albiazul.

Morena fue infiltrada por los grupos del PRI y la mejor muestra es que dos ex priistas son quienes encabezan las preferencias dentro de este instituto político en la entidad, para hacerse de la candidatura a la gubernatura en el aún lejano, pero ya no tanto 2024.

Ignacio Mier Velasco, ex dirigente estatal del PRI en la era de Manuel Bartlett Díaz y ex secretario general en la administración del priista, Enrique Doger Guerrero, se disputa con su primo, el también ex dirigente estatal del PRI, Alejandro Armenta Mier, la candidatura a la gubernatura, en una guerra por demás adelantada.

El gobernador Miguel Barbosa, al parecer, no tiene candidato para sucederlo, ni tampoco parece estar interesado en tenerlo, tal vez por el hecho de saber que es muy difícil tratar de dejar sucesor, como así se ha dejado ver en la historia contemporánea de Puebla.

No obstante, el mandatario estatal se ha dado a la tarea de conformar una nueva clase política como así lo he señalado en este mismo espacio, integrada ahora, por personajes como el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Héctor Sánchez Sánchez, el líder del Congreso local, Sergio Salomón Céspedes Peregrina, el presidenta de la comisión de gobernación, Mónica Silva, la presidenta de la Comisión de Igualdad Sustantiva de la legislatura local, Nora Merino Escamilla, la secretaría de Economía, Olivia Salomón, a la cual no hay que perder de vista y el ex diputado Gabriel Biestro.

Mucho muy rezagada en esta pelea se encuentra, la ex presidenta municipal de Puebla, Claudia Rivera, la cual no atraviesa precisamente por su mejor momento, pero a la cual se le pueden alinear los astros por dos hechos, el tema de género y la cercanía con la posible candidata de Morena a la presidencia de la República, la jefa de gobierno de la Ciudad de México, su tocaya Claudia Sheinbaum.

Claudia, pero sobre todo su mamá Eloísa Vivanco ha logrado construir a través de Bertha Luján y Citlalic Hernández, una muy buena relación con la jefa de gobierno de la CDMX, la cual no hay que perder de vista.

Por su parte, en el Partido Acción Nacional se libra una guerra a muerte, por el control de este partido entre la actual dirigente que busca la reelección, Genoveva Huerta Villegas y el edil capitalino, Eduardo Rivera Pérez.

Ambos personajes están a punto de mandar al exterminio a este partido político y por supuesto de extinguir las pocas o muchas posibilidades que podrían tener de recuperar la gubernatura para Acción Nacional en el 2024, aunque este por supuesto, deberá de ser tema de otra columna.

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Twitter: @riva_leo

noviembre 1, 2021 - 8:30 pm

Por: Ricardo Morales

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