Y la corrupción, no se acabó

La bandera con la cual arribó a la presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, el combate a la corrupción, simplemente fue un eslogan de campaña y hoy más que nunca queda exhibido con el “affaire” protagonizado por el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, y el ex titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto, quienes se han exhibido públicamente como corruptos.

La gran bandera política que utilizó el presidente López para llegar al poder y convencer en una buena medida a las clases medias para poder obtener su voto, fue el combate frontal a la corrupción, pero esto reitero, solo se ha quedado en el discurso.

La gente estaba cansada de los excesos y de la terrible corrupción del sexenio de Peña Nieto y en una buena medida también de Felipe Calderón, por eso decidieron castigar al PRI y al PAN a través de su voto, con la esperanza de que López fuera diferente, pero no es así.

La propia familia del presidente de la República y su círculo más cercano han quedado exhibidos en actos de corrupción, lo cual, sin duda, refleja que la mal llamada cuarta transformación y Morena son más de lo mismo.

Lo presentado por el portal “Latinus” que encabeza el periodista Carlos Loret de Mola, en donde se detalla como el secretario particular del presidente, de nombre Alejandro Esquer Verdugo, y de su secretaria junto con otros 4 sujetos. Haciendo carrusel en los bancos para depositar una cantidad cercana a los 44 millones de pesos, sin duda desnuda por completo la nula voluntad del tabasqueño por combatir este cáncer social.

Los resultados del Índice de Estado de Derecho en México 2020-2021 evidencian un estancamiento en el progreso del país hacia un Estado de Derecho robusto, con cambios marginales en los puntajes generales de la mayoría de las entidades federativas desde la última edición de este estudio. A pesar de lo anterior, los datos muestran algunos cambios en ciertos aspectos del Estado de Derecho. La pandemia del covid-19 y la aplicación de las medidas sanitarias trajeron consigo algunas disrupciones en el funcionamiento de las instituciones gubernamentales.

En la mayoría de los estados, las instituciones de justicia se vieron particularmente afectadas por esta situación, como lo muestran las caídas en el Factor 8 del Índice. Los datos también muestran un debilitamiento de la libertad de prensa y una reducción del espacio cívico en la mayoría de las entidades federativas, continuando una tendencia que inició antes de la pandemia y que se profundizó durante la crisis de salud pública. Al igual que en años anteriores, la seguridad pública sigue siendo uno de los mayores retos en del país, aunque muchos estados registraron una disminución en las tasas de incidencia y prevalencia delictivas.

Desde la última edición del Índice de Estado de Derecho en México (2019-2020) se registraron incrementos modestos en los puntajes de 17 estados (Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Coahuila, Guanajuato, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Yucatán y Zacatecas), descensos en los puntajes de 5 entidades (Aguascalientes, Baja California, Oaxaca, Quintana Roo y Veracruz), y 10 estados permanecieron sin cambios en sus promedios (Chiapas, Ciudad de México, Colima, Durango, Estado de México, Hidalgo, Jalisco, Morelos, Nuevo León y Puebla).

Es claro que el presidente López y su gobierno, emanado de Morena, no tiene un compromiso con la transparencia, elemento fundamental para erradicar la corrupción, la cual sigue como en antaño, ocasionando grave daño al país.

A través de la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG), el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) contabilizó que, durante 2019, la tasa de prevalencia de corrupción se incrementó de 14,635 víctimas por cada 100,000 habitantes en el 2017 a 15,732 en ese año y la tendencia ha sido creciente para el 2020 y en este 2021.

Los números evidencian de manera clara el fracaso de López en el combate a la corrupción, aunque por supuesto, seguramente el presidente tendrá otros datos.

Llega El Hipócrita Lector. Este día fue presentado el nuevo periódico que dirige el extraordinario periodista Mario Alberto Mejía, El Hipócrita Lector, el cual por supuesto lleva el sello del “quintacolmunista”.

Mejía presentó su nuevo proyecto en La Vista Country Club, en un evento presidido por el gobernador, Miguel Barbosa y al cual se dio cita la clase política local.

Sin duda el éxito del “Hipócrita Lector” está más que garantizado, gracias a su extraordinario equipo y al genio del singular, Mario Alberto.

Felicidades.

riva_leo@hotmail.com
Twitter: @riva_leo
Foto: Presidencia

diciembre 9, 2021 - 10:25 pm

Por: Ricardo Morales

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