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Onésimo, Diputado

En días pasados se dio a conocer que el partido Fuerza X México había hecho un “fichaje” de lujo en la persona del obispo emérito en retiro Onésimo Cepeda, por haber cumplido la edad máxima estipulada para la jubilación obligatoria, para contender por una diputación local por el distrito electoral con cabecera en Ecatepec.

En su declaración inicial, el fichado declaró que, en caso de ser candidato, no haría campaña electoral, a la vez que el dirigente nacional de ese partido afirmó que primero debían hacer un análisis legal sobre si podía o no contender por un cargo público.

La sola mención de la posibilidad de que un ministro de culto, y en especial, de que el conocido como el obispo de las élites, Onésimo Cepeda pudiera asumir, primero una candidatura y en caso de ganar, una responsabilidad legislativa, despertó el morbo del circulo político.

Desde hace muchos años, la cercanía del obispo con personajes de la vida política del estado de México y de la vida política nacional, dio mucho de que hablar por sus constantes apariciones en actos públicos y privados, como tomas de protesta de gobernadores y alcaldes, bodas y bautizos, así como sus constantes apariciones en los campos de golf más importantes y lujosos del país o las acusaciones sobre diferentes asuntos.

Era claro que no era posible considerar que esa candidatura fuera a prosperar, por el simple hecho de que nuestra constitución señala que, para ser candidato, uno de los requisitos es no ser ministro de algún culto religioso, además de que la ley de asociaciones religiosas y culto público señala que: “los ciudadanos mexicanos que ejerzan el ministerio de cualquier culto religioso no podrán ser votados para puestos de elección popular.

Esto le debieron saber los dirigentes del partido antes de presentar al obispo como posible candidato, sin embargo, parece ser un audaz golpe mediático que vino acompañada de una declaración fuerte del obispo sobre sus razones para buscar ser nominado: “porque quiero un México mejor, porque no quiero cobrar, y porque ya estoy harto de tanto pendejo, México merece algo mejor”.

Al final de la historia, la candidatura no prosperó porque además de lo señalado por las leyes civiles, el derecho canónigo señala que tendría que renunciar a su ministerio y el mismo obispo declaró que jamás lo abandonaría.

Aquí es importante hacer una reflexión y preguntarnos, que es lo mejor que pueden presentar los partidos políticos para las candidaturas a los diferentes cargos de elección popular, ex deportistas famosos; actrices y artistas encumbrados; cantantes populares o payasos.

Las recomendaciones del INE

Estamos a 4 días de que inicien las campañas electorales para elegir quienes serán los nuevos integrantes de la cámara de diputados para la LXV Legislatura Federal, y al mismo tiempo, estamos inmersos en un debate nacional de ataque, desprestigio y defensa de la autoridad responsable de organizar y llevar a buen puerto el proceso electoral.

Por una parte, el presidente arremete contra el INE afirmando que nunca garantizaron elecciones libres y limpias, pero que tenía un aparato costosísimo, afirmación a la que le hace eco su empresario favorito diciendo que el INE debe morir y desaparecer, porque no es democrático y no representa de ninguna manera los intereses de la sociedad.

Pero, por otra parte, está la defensa que del INE han hecho diversos columnistas, académicos y políticos. Yo mismo en este espacio he dado mis razones para defender a esa institución que tanto trabajo y tiempo nos costó a los mexicanos construir.

La razón es simple. Hasta 1997, había incertidumbre durante todo el proceso y ya se sabía que existía certidumbre en el resultado, pero con la creación de reglas claras y la organización de los procesos electorales por parte del entonces Instituto Federal Electoral, arribamos a un principio básico que debe defenderse en la democracia: certidumbre en el proceso e incertidumbre en el resultado.

Si a este escenario de ataques a la institución, le agregamos el gran problema que genera la presencia del Covid-19 en nuestras vidas, así como que la fecha marcada de arranque es el 04 de abril, domingo de resurrección, pues más se complica el inicio y el desarrollo de las campañas electorales.

Ante este panorama de contingencia sanitaria, el INE ha emitido algunas recomendaciones generales para el desarrollo de las campañas electorales que vale la pena que conozcan las y los candidatos, los partidos políticos y por supuesto, las y los ciudadanos para la prevención de la propagación del virus.

En pocas palabras, el INE ha traducido las recomendaciones de la organización mundial de la salud y de las autoridades sanitarias en protocolos de actuación para garantizar el cuidado de la salud de candidatos y ciudadanos.

Es cierto que reproducir las formas anteriores de llevar a cabo las campañas en un contexto pandémico (mítines, convocatorias masivas en espacios abiertos como estadios o plazas públicas, grandes movilizaciones y reuniones amplias en salones cerrados) no será posible ni responsable realizarlas.

El INE hace la recomendación de que las campañas electorales se apeguen a los protocolos sanitarios en los que se garantice el respeto a las medidas que las autoridades internacionales y nacionales de salud han dispuesto.

No hay que dejar de considerar que después de semana santa, aunque no lo deseemos, la semaforización sanitaria que emiten las autoridades sanitarias nacionales y locales seguramente va a cambiar y a darle una nueva afectación a la realización de las campañas electorales, por lo que las mismas, ya no volverán a ser como antes.

Hay que adecuarse a la nueva realidad y promover la alta participación ciudadana el día de la elección, eso, es lo verdaderamente importante.

El último bastión del sistema de contrapesos

Cuando se empezó a medir la dimensión de la concentración de poder en manos del presidente, el tema del funcionamiento de la democracia y de los mecanismos de control del poder adquirieron enorme relevancia.

Con la figura de las coaliciones, pudo evadir los límites de sobre representación que estipula la Constitución y gracias a ello, se aseguró el control del Poder Legislativo. Así, fuimos testigos de un nuevo equilibrio en el que el Presidente no encuentra resistencias y que el legislativo obedece hasta el extremo, de aceptar que se le exija aprobar proyectos de ley del presidente sin modificarles ni una coma.

Los gobiernos locales están controlados por el Gobierno Central gracias al manejo del presupuesto, con la posibilidad de asfixiarlos frente a eventuales resistencias o rebeldías.

En los medios de comunicación poco a poco se impone la narrativa gubernamental en los espacios mediáticos, que durante horas y horas, replican los mensajes matutinos del Presidente.

Las capacidades de control de los órganos autónomos están diseñadas para atender aspectos técnicos de temas específicos, pero no están dotadas para resistir ataques políticos.

El Presidente ha usado con saña su fuerza política para dominar las capacidades de contrapeso de esas organizaciones, parece convencido de que su capacidad de concretar sus proyectos de transformación política exigen como condición la inexistencia de resistencias institucionales, por lo que ha dedicado sus primeros dos años de gobierno a erradicar esas posibles resistencias.

Frente a esta realidad, la búsqueda de contrapesos está llevando inevitablemente a que la Suprema Corte de Justicia de la Nación se convierta en el último reducto de esperanza.

Cuando casi todos los instrumentos de control político del poder del Presidente han sido metódicamente minados, no queda más remedio que construir la resistencia desde el Derecho.

La defensa de los Derechos Humanos será la última pista de batalla durante los siguientes años en México.

El Presidente anticipó este escenario y, por ello, desde los primeros meses de su gestión lanzó un misil teledirigido al Ministro Medina Mora que le obsequió un asiento para colocar un ministro incondicional.

Por otra parte, ha desarrollado una estrategia de apariencia de respeto institucional, que se funda en una supuesta relación armoniosa con el Ministro Presidente de la Corte, y amenazas mediáticas de corte populista, visibles como la ejercida en el proceso de análisis de la constitucionalidad de la consulta popular para juzgar a los ex presidentes, que acabó convertida en un circo en la que la Corte intentaba defender su papel de revisor constitucional sin chocar definitivamente con el Presidente.

La nueva ofensiva presidencial hacia la Suprema Corte de Justicia de la Nación, a sus jueces y a la figura del amparo, puede ser la batalla final por preservar un sistema democrático en México.

Si el Derecho es incapaz de controlar las pulsiones del poder presidencial en México vamos directo a una regresión de impredecibles consecuencias.

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El empleo se cayó

Sabemos que la generación de empleos es uno de los principales indicadores del desarrollo de cualquier economía y no cabe la menor duda que la pandemia es uno de los principales elementos que debemos considerar para reconocer que en nuestro país se perdieron una gran cantidad de empleos formales.

El cierre de fabricas y comercios establecidos, principalmente restaurantes, gimnasios, bares y centros de diversión afectaron sensiblemente la economía.

Desafortunadamente el gobierno no fue capaz de generar un programa de estímulos y apoyos para la conservación de los empleos y por ende, para apoyar a las micro, pequeñas y medianas empresas, que junto con la reducción al gasto en los siguientes programas: apoyo al empleo en 11 millones de pesos; una reducción al FONE de 5,723 millones; los subsidios a la producción en poco más de 2 mil millones de pesos y los subsidios a las entidades federativas y municipios por casi dos mil quinientos millones de pesos, podemos afirmar que en nuestro país, en los dos años que lleva como Presidente López Obrador, se ha visto la mayor pérdida de empleos y empresas de la historia.

Con los datos del Instituto Mexicano del Seguro Social, durante el año 2020, se perdieron 648 mil empleos formales, cifra que, según los analistas económicos, nunca se habían visto desde que se tienen registros.

Sólo en el mes de diciembre de ese año, se perdieron 278 mil empleos formales, de los cuáles, 191 mil fueron empleos permanentes y 87 mil eran empleos eventuales, lo que hace de ese periodo, el peor desde 2015.

Por otra parte, durante el periodo de la pandemia Covid 19 del año pasado, marzo-diciembre, 4,933 empresas formales dejaron de operar en el territorio nacional, lo que impactó en los despidos de los trabajadores formales.

Todavía no se pueden incorporar los datos del primer trimestre del año 2021, pero como están las cosas, supongo que el empleo seguirá a la baja.

Esto es lo que nos está dejando, entre otras cosas, este gobierno que no apoya ni al emprendedor y mucho menos al trabajador.

Las elecciones están a la vuelta de la esquina y los mexicanos deben conocer estos datos para tomar la decisión de por quien quieren votar.

Eso, es lo más importante.

Foto: Es Imagen / Archivo

El país está cayéndose a pedazos

En pleno proceso de aprobación –disciplinada y acrítica- por parte de la mayoría legislativa de Morena y sus aliados en el Congreso de la Unión de la Ley de la industria eléctrica, el país está viviendo una profunda crisis de disponibilidad de combustibles para la generación de electricidad, específicamente, de gas natural.

La iniciativa presidencial para reformar la Ley de la Industria Eléctrica ha sido severamente cuestionada por los especialistas que concluyen que servirá para frenar la competencia y la libre concurrencia en la generación y comercialización de energía eléctrica.

Todos sabemos que el Presidente López Obrador es un decidido enemigo de la participación de capital privado en la generación y comercialización de energía eléctrica; desde sus extraños esfuerzos por que se incluyera en el Tratado Comercial de América del Norte alguna expresión que reconociera la soberanía mexicana en materia energética, hasta las acciones administrativas que buscaban obstaculizar o, de plano, frenar su participación en la generación de energía renovable, resultaba más que evidente que el Presidente intentaba recuperar para el Estado el monopolio de la generación y comercialización de energía.

Después de esos forcejeos que generaron múltiples amparos y reveses jurídicos para el Gobierno Federal, el Presidente decide cambiar el orden en que los generadores podrán acceder al sistema eléctrico nacional, otorgando preferencia a la energía generada por la Comisión Federal de Electricidad por encima de la generada por particulares.

Como la iniciativa seguramente será aprobada el día de hoy en el pleno del Senado, “sin cambiarle una coma”, según la orden expresa del Presidente a la mayoría de Morena en el Legislativo, es previsible que pronto vivamos nuevas confrontaciones jurídicas que pasarán por la Suprema Corte de Justicia de la Nación y, con mucha probabilidad, por los mecanismos internacionales de solución de controversias que se derivan del TEMEC.

Y de pronto, una ola de mal clima en el norte del país, provoca que la realidad vuelva a golpear de frente al Gobierno y a desnudar la irresponsabilidad y la incompetencia que lo ha caracterizado desde el inicio de su gestión. El frío generado en el sur de los Estados Unidos afectó el suministro de gas natural y provocó un nuevo apagón de energía eléctrica en los estados del norte de México.

La fórmula de culpar al pasado, de justificar sus ineptitudes y sus malas decisiones en el fantasma de la corrupción ha llegado a su límite. El Presidente no puede mantener sus niveles de aprobación si le siguen estallando crisis en todos los frentes y si no muestra capacidades sólidas para superar esas crisis.

El Presidente miente con descaro al afirmar que la Refinería de Dos Bocas va a permitir solucionar la producción nacional de gas natural para la generación de electricidad, pues esa Refinería está destinada a la producción de gasolinas, en un mundo que se aleja cada vez más de su consumo.

Pero bueno, que se siga haciendo la voluntad del Presidente, aunque el país se nos caiga en pedazos.

El país cayéndose a pedazos

En pleno proceso de aprobación –disciplinada y acrítica- por parte de la mayoría legislativa de Morena y sus aliados en el Congreso de la Unión de la Ley de la industria eléctrica, el país está viviendo una profunda crisis de disponibilidad de combustibles para la generación de electricidad, específicamente, de gas natural.

La iniciativa presidencial para reformar la Ley de la Industria Eléctrica ha sido severamente cuestionada por los especialistas que concluyen que servirá para frenar la competencia y la libre concurrencia en la generación y comercialización de energía eléctrica.

Todos sabemos que el presidente López Obrador es un decidido enemigo de la participación de capital privado en la generación y comercialización de energía eléctrica; desde sus extraños esfuerzos por que se incluyera en el Tratado Comercial de América del Norte alguna expresión que reconociera la soberanía mexicana en materia energética, hasta las acciones administrativas que buscaban obstaculizar o, de plano, frenar su participación en la generación de energía renovable, resultaba más que evidente que el Presidente intentaba recuperar para el Estado el monopolio de la generación y comercialización de energía.

Después de esos forcejeos que generaron múltiples amparos y reveses jurídicos para el Gobierno Federal, el Presidente decide cambiar el orden en que los generadores podrán acceder al sistema eléctrico nacional, otorgando preferencia a la energía generada por la Comisión Federal de Electricidad por encima de la generada por particulares.

Como la iniciativa seguramente será aprobada el día de hoy en el pleno del Senado, “sin cambiarle una coma”, según la orden expresa del Presidente a la mayoría de Morena en el Legislativo, es previsible que pronto vivamos nuevas confrontaciones jurídicas que pasarán por la Suprema Corte de Justicia de la Nación y, con mucha probabilidad, por los mecanismos internacionales de solución de controversias que se derivan del TEMEC.

Y de pronto, una ola de mal clima en el norte del país, provoca que la realidad vuelva a golpear de frente al Gobierno y a desnudar la irresponsabilidad y la incompetencia que lo ha caracterizado desde el inicio de su gestión. El frío generado en el sur de los Estados Unidos afectó el suministro de gas natural y provocó un nuevo apagón de energía eléctrica en los estados del norte de México.

La fórmula de culpar al pasado, de justificar sus ineptitudes y sus malas decisiones en el fantasma de la corrupción ha llegado a su límite. El Presidente no puede mantener sus niveles de aprobación si le siguen estallando crisis en todos los frentes y si no muestra capacidades sólidas para superar esas crisis.

El Presidente miente con descaro al afirmar que la Refinería de Dos Bocas va a permitir solucionar la producción nacional de gas natural para la generación de electricidad, pues esa Refinería está destinada a la producción de gasolinas, en un mundo que se aleja cada vez más de su consumo.

Pero bueno, que se siga haciendo la voluntad del Presidente, aunque el país se nos caiga en pedazos.

Se contagió López-Gatell

Hacia finales de la semana pasada conocimos la noticia de que “al fin”, el Doctor Hugo López-Gatell había dado positivo a la prueba de Covid-19, y digo al fin, porque era cuestión de días o semanas que a quién no cree y no promueve la utilización del cubre bocas como una de las mejores medidas preventivas y que participa en diferentes reuniones potenciales de contagio, pues no se hubiera contagiado.

Además, ya nos dimos cuenta de que lo suyo, lo suyo, no es acertar en las predicciones de contagio, ni en el número de contagios y mucho menos en el número de muertos en nuestro país.

Sólo habría que recordar que al principio de la pandemia el año pasado, afirmó que el presidente López Obrador, no era susceptible al contagio porque “tenía la fuerza moral” que evitaba que esto sucediera.

Tómalaaaaaa!!! Que le habrá dicho el subsecretario al presidente cuando se supo que estaba contagiado. Que ya había perdido la fuerza moral, esa capa entérica que según él mismo iba a impedir que se contagiara o que sus expresiones irresponsables, por supuesto, no podían competir ni con la realidad, ni con la voluntad de un ser superior.

Que les quede claro, el presidente, como cualquier ser humano se contagió de COVID-19 a pesar de tener esa fuerza moral que le atribuyó López-Gatell; a pesar de utilizar esos detentes que tanto presumió que lo protegían y de, según él, tener ese manto protector que él mismo les otorgaba a los que no mentían, no robaban y no traicionaban.

Bueno, pues López-Gatell se contagió como se han contagiado más de dos millones 238 mil mexicanos desde que empezaron a contabilizarse los datos. Además, no hay que olvidar que en su mejor momento de “fama”, declaró que los muertos en México no iban a llegar a 30 mil.

Bueno, pues ahora que debe estar recluido y en reposo enfrentando los síntomas que se presentan cuando estás contagiado, alguien le debe dar el dato que hasta el día de ayer sumaban mas de 180,536 muertos por esta causa.

Nuevamente se equivocó. Desafortunadamente en uno de los temas más sensibles para la humanidad: la muerte.

No se porqué, pero cuando un funcionario reconoce haber dado positivo en la prueba, afirman que los síntomas que se presentan son leves y que les permitirá trabajar desde la comodidad de sus hogares, mientras que, para el resto de la población contagiada, los síntomas se presentan fuertes y de manera distinta en cada persona contagiada.

Le deseo pronta recuperación al subsecretario, pero lo que más deseo, es que este tiempo que le otorga la recuperación, lo utilice para hacer una reflexión profunda y un examen de conciencia sobre las decisiones que se han tomado en los últimos once meses en su área de responsabilidad con respecto a la pandemia.

Todavía quedan decisiones muy importantes que tomar, por ejemplo, en el tema de las vacunas. Según datos oficiales apenas se han vacunado un poco mas de un millón setecientos mil y no se les olvide que somos más de 125 millones de mexicanos.

Mi experiencia con el Covid

Siempre tuve temor de resultar positivo en la prueba del Covid-19, por lo que las medidas de prevención que utilicé durante los meses siguientes al confinamiento, fueron hasta cierto punto exageradas, pero me daban tranquilidad a mi y a mi familia.
El temor venía de la incertidumbre, porque todo lo que escuchábamos hasta entonces, era totalmente diferente para cada caso, y ciertamente, se viene a complicar mas cuando los muertos del día son personas a las que conoces, has tratado y no te imaginas que pudiesen haber tenido un problema así, por edad, salud, etc.

El miedo que te provoca saber que no hay camas de hospital, que no hay tanques de oxigeno disponible y que al gobierno le importa un cacahuate si te contagias o no, resulta realmente frustrante.

Con 57 años y 110 Kilos de peso, además de saber que fumé hasta los 35 años, pues me parecía que era el candidato ideal para que el virus se volteara a verme y se metiera a mi cuerpo.

La pregunta que me hacía era, de que manera me va a atacar y de que manera va a responder mi cuerpo y sus defensas para hacerle frente al caso, para esto, todos los días tomaba vitamina C, vitamina D y zinc, como medida preventiva adicional.

Prácticamente 11 meses después de que en nuestro país se detectara el primer caso de contagio por coronavirus, el lunes 8, ante la presencia de ciertos síntomas ajenos a lo normal, me realicé la prueba correspondiente y el resultado fue positivo.

Temperatura de 38 grados y un dolor de cabeza poco usual fueron el detonante. Desde ese que se considera el día 01 hasta el día de hoy, ya vamos en el día 09, de lo que los doctores afirman que son los primeros 14 días de cuidados importantes, los síntomas no han cambiado, persiste el dolor de cabeza, ya no tengo fiebre, pero mi cuerpo presenta un agotamiento especial, diferente a los que se vive después de una larga jornada de trabajo o después de haber hecho ejercicio de manera importante.

Quizá el mejor consejo que me dio uno de mis mejores amigos, que ya pasó por esta experiencia fue, “Tigre, no combatas al bicho, déjate llevar. Si te exige dormir, duerme. Si te sientes cansado, descansa. Y no hagas más de lo que tu cuerpo te permita”.

Confieso que he estado muy cansado, sobre todo después de haber tenido una reunión por zoom, o después de haber dado una conferencia, o después de una llamada telefónica, pero fuera de eso, la verdad es que creo que me ha tratado con respeto.

Me dijeron también que una de las afectaciones que se presentan durante el confinamiento por contagio es el cambio radical del estado de ánimo, que unas veces se quiere llorar por nada, otras se enojan por todo y otras se sienten culpables de todo. Creo que hasta en este tema me ha ido de maravilla, según yo, no me ha cambiado el carácter y no he tenido altibajos en mis reacciones.

Afortunadamente mis pulmones están funcionando de maravilla, no ha sido necesario utilizar oxigeno suplementario, la oxigenación es constante y no presento dolores corporales.

Vamos por 6 días más y sin bajar la guardia, le seguiremos haciendo frente al virus.
Lo más difícil para mi en estos días de contagio, ha sido saber que grandes amigos perdieron la batalla que yo estoy todavía librando.

Humberto Rice en Mazatlán, Roberto Castrezana y Rodrigo López Sainz en Puebla, Betty Yamamoto en León. Para ellos mi recuerdo siempre cariñoso y sincero.

Y para los que no han pasado por esta experiencia, les pido que extremen precauciones. Cuídense lo más posible. El virus está más cerca de lo que imaginamos.

El dolor de las candidaturas

Los partidos políticos están atravesando por difíciles momentos por las definiciones en torno a la posibilidad de aliarse con otros partidos, y la nada sencilla definición de quienes serán los candidatos que los representen en los diferentes cargos de elección popular, seguramente habrá un dolor humano en muchas y muchos de los que no se verán favorecidos.

Los procesos de elección en los partidos muchas veces tienen altos cuestionamientos por la forma de organización de la jornada, por las autoridades electorales internas, por los precandidatos que participan, y por supuesto, por el resultado.

Pues imaginemos lo cuestionadas que pueden ser las designaciones para las posiciones más importantes, y el número de mujeres y hombres que, sintiéndose en todo su derecho, no resultan favorecidos con las decisiones tomadas por los órganos directivos partidistas.

El resultado desafortunadamente provoca dolor y ese dolor se puede manifestar de diferentes maneras.

Lo más común es que al no ser considerados como candidatos, los dirigentes de otros partidos políticos los busquen para enarbolar las siglas de otro partido, provocando un daño a la institución que querían representar primariamente, y generando un daño a la política en general, dado que es aquí donde se acuña la expresión del “chapulineo”, es decir, esos saltos que dan algunos políticos de partido en partido, sin importar la ideología y mucho menos las propuestas que se presentan.

Del bien común, pues mejor ni hablamos.

Otro caso es que al considerarse que eran mejor opción que la persona que fue designada, se inicie la “huelga de brazos caídos”, es decir, la no participación en campaña y por supuesto, la no promoción del voto para la causa del partido al que quería representar. Ejemplos hay muchos y en todos ellos, el resultado final ha sido la derrota del partido político en las urnas.

Pero el caso más complicado sin duda alguna será el “fuego amigo”, es decir, esas descalificaciones, filtraciones y campaña negra que pueden realizar los que no fueron beneficiados, en contra de la candidatura que sí fue favorecida, en contra de la dirigencia municipal, estatal o nacional y en contra del partido.

Pero también hay que decirlo. En muchas ocasiones, las dirigencias de los partidos políticos ofrecen candidaturas a ciudadanos que no tienen ninguna militancia partidista pero que cuentan con un trabajo social y un reconocimiento importante, y que al final, por los “jaloneos” y reclamos internos no es posible cumplirles, provocando un sentimiento de frustración y desencanto por la política y los partidos políticos.

En este tipo de definiciones hay dolor, espero que no haya reclamo. En lo personal, en muchas ocasiones no me he visto favorecido por las decisiones que ha tomado la dirigencia en torno a las candidaturas y me he mantenido en el partido.

Hago un llamado a todas y todos los panistas que en esta ocasión no van a ser favorecidos con una candidatura, especialmente a los jóvenes para que se mantengan en el esfuerzo. El reto es enorme, debemos ir todos, juntos y en la misma dirección.

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El Tigre a la Cámara

El lunes 25 de enero, presenté ante la Comisión Organizadora Electoral del Comité Ejecutivo Nacional del PAN, mi solicitud de registro como pre candidato a Diputado Federal por el Distrito 10 con cabecera en San Pedro Cholula. Es un distrito conurbado a la capital, que abarca los municipios de San Andrés Cholula, Cuautlancingo, Coronango, Juan C. Bonilla, San Gregorio Atzompa y San Jerónimo Tecuanipan.

A mis 57 años, es un nuevo reto en mi vida política que empezó hace 39 años que solicité mi afiliación al partido.

Recuerdo muy bien que cuando pocos querían ser candidatos, el partido me pidió jugar una candidatura de “sacrificio” a Diputado Local en el lejano 1986 y en el lejano Distrito Electoral Local de Zacapoaxtla.

Años después, el PAN me dio la gran oportunidad de ser Diputado Federal en 1991, en una histórica legislatura en donde conocí, a mis 27 años, a grandes políticos, hombres y mujeres que desde diferentes partidos tratábamos de reinstalar la normalidad parlamentaria y democrática después de las tan cuestionadas elecciones de 1988.

En esa Legislatura, en la segunda mitad del sexenio del Presidente Carlos Salinas de Gortari, se promovieron grandes reformas constitucionales y legales que aún ahora, son un referente legislativo.

Posteriormente fui Diputado Local en la 54 Legislatura del Congreso del Estado de Puebla y en 2006, ganamos las elecciones constitucionales, y tuve el altísimo honor de ser Senador de la República hasta el 2012.

Esa es la experiencia legislativa que pongo a disposición de mi partido para ser tomada en cuenta en el momento que se tome la decisión final por parte de la Comisión Permanente Nacional.

Quiero ser Diputado Federal porque considero que el momento político que estamos viviendo en el país, requiere de responsabilidad y experiencia en el desempeño legislativo y parlamentario.

Debemos construir una mayoría diferente en la Cámara de Diputados para generar un contrapeso institucional al poder que ha adquirido el Presidente de la República y que le ha permitido tomar decisiones que no parecen coincidir con la realidad que estamos viviendo. Un contrapeso institucional derivado del resultado electoral del próximo 6 de junio.

Creo firmemente que un Diputado Federal debe conciliar, al menos, estas características: Que sea un buen parlamentario, es decir, que defienda con pasión y responsabilidad las posiciones que presente su grupo parlamentario en la más alta tribuna de la nación.

Un buen legislador, es decir, un Diputado que sepa hacer leyes y proponer las reformas constitucionales adecuadas y necesarias para el país.

Un buen fiscalizador, es decir, un Diputado que revise en que se gasta el gobierno federal los recursos que la propia Cámara le ha asignado.

Un buen negociador, es decir, un Diputado que promueva la búsqueda de los consensos y los acuerdos políticos necesarios en esta relación de poderes y de diferentes grupos parlamentarios.

Un buen gestor, es decir, un Diputado que promueva que sus municipios tengan recursos adicionales para poder llevar bienestar y desarrollo a sus habitantes.

En resumen, un Diputado Federal comprometido con la democracia y con el fortalecimiento del poder legislativo. Estoy preparado y digo presente. Espero la decisión de mi partido y en su caso, la campaña electoral.

La danza de las vacunas

En el largo, triste y penoso camino que los mexicanos hemos seguido desde los primeros meses del 2020 por la aparición de la pandemia del Covid-19, hay una decisión negligente por parte de la autoridad sanitaria que seguramente costó muchas vidas, al no enfrentar con medidas serias el alarmante caso para evitar los contagios.

Y como no, si desde el principio el Presidente afirmó que la pandemia, a los mexicanos, “nos iba a hacer lo que el viento a Juárez”, pero se equivocó rotundamente, como se ha equivocado al momento de tomar las decisiones de Estado.

Fue hasta agosto del año pasado, es decir, casi 6 meses después de haber conocido de los primeros casos de contagio y muertes, que en nuestro país se empezó a hablar de la vacuna contra el virus.

En ese entonces, fue el Presidente de Argentina, Alberto Fernández quien anunció que el empresario más rico de México, Carlos Slim, a través de su Fundación, firmó un acuerdo con el laboratorio AstraZeneca para que se lograra la producción de 250 millones de dosis.

Cuatro meses después, en los últimos día de diciembre, arribaron a nuestro país las primeras dosis adquiridas por el gobierno mexicano al laboratorio Pfizer-Biotech.

Se dice que se adquirieron 34.4 millones de vacunas con ese laboratorio, pero solo llegaron en esa ocasión, 42 mil 900 dosis que serían suministradas al personal médico, enfermeras, enfermeros y camilleros que enfrentan en primera línea la pandemia, y por supuesto, a los contagiados.

Han seguido llegando dosis importantes de vacunas, pero ha comenzado la danza de cifras en el número de vacunas adquiridas; en el personal al que se le ha aplicado la vacuna; en los privilegios para algunos funcionarios en la vacunación; en los laboratorios y los países de los cuales van a llegar las vacunas; en el ocultamiento de los contratos por los cuales se adquirieron dichas vacunas con los laboratorios Pfizer-Biotech, AstraZeneca-Oxford y CanSino, clasificándolos como “confidenciales” por la Secretaría de Relaciones Exteriores, y hasta la aceptación de la supuesta reducción de entrega de dosis por una petición de la ONU para apoyar a los países más pobres.

Por cierto, existe la gran duda si realmente se compraron las vacunas por nuestro país, o solamente México aplicó ante la OMS para acceder al mecanismo de asignación de vacunas para economías emergentes, del que se afirma, fue rechazado.

Hay quien afirma que las vacunas que han llegado a nuestro país, son una muestra del compromiso de Donald Trump con el Presidente López Obrador, por lo que se le regalaron algunas vacunas a nuestro país, al no haber una compra ni contrato real.

Y mientras todo eso pasa, se siguen planteando dudas con respecto a la capacidad de refrigerar y trasladar, a temperaturas árticas, las propias vacunas.

El plan de vacunación ya empezó, y consta de 5 etapas. Esperamos que haya las vacunas suficientes en nuestro país para poder hacerle frente al reto que implica la vacunación masiva y se dejen de lado favoritismos en su aplicación.

No hay que olvidar que se comprometieron a vacunar para marzo a 15 millones de adultos mayores. Esperemos que para ese entonces, hayan llegado a nuestro país ese número de vacunas.

Diez meses han pasado

Diez meses han pasado desde que en marzo del 2020 se conoció del primer caso de contagio en nuestro país por el Covid-19. A partir de entonces, muchas declaraciones hemos escuchado del Presidente, del Sub secretario encargado de hacerle frente a la pandemia y de médicos y especialistas.

Hasta ahora, los que mas credibilidad tienen son los médicos y especialistas.

Lo escribí hace meses, Hugo López-Gatell perdió cualquier credibilidad con una de sus primeras desafortunadas declaraciones: “El Presidente no es susceptible de contagio porque tiene la fuerza moral”, hasta llegar en el mes de diciembre a disfrutar de unas, seguramente merecidas vacaciones en una playa de Huatulco, pero con el desafortunado momento de que días antes había hecho una formal petición, que sonó a exigencia, de que los mexicanos nos quedáramos en casa para evitar un nuevo brote de contagios.

Al margen de que estuviera o no usando cubre bocas en la playa, lo importante no es si tenía derecho a disfrutar unos días de vacaciones, el problema estriba en que la autoridad responsable del manejo de la crisis sanitaria no predicara con el ejemplo de haberse quedado en casa.

Por lo que se refiere a las declaraciones del Presidente, baste recordar, para descalificarlo completamente como jefe de estado con visión para enfrentar la pandemia, aquella declaración de abril del 2020 donde afirmaba que “ya hemos domado a la pandemia”, o aquella de mayo en donde aseguraba que “ya hemos aplanado la curva de contagios”.

Alguien le tiene que decir que hasta el día de ayer, el número de contagios en nuestro país supera el millón y medio, al tiempo de que el número de muertos está por superar los 135 mil.

Es decir, nunca se domó la pandemia y jamás se ha frenado la curva de contagios y muertes como aseguró el Presidente.

Pero eso si, el día de hoy lanza una de sus acostumbradas declaraciones dando el banderazo de salida al Plan Nacional de Vacunación, para afirmar que para el mes de marzo, ya se tendrán vacunados a 15 millones de adultos mayores.

Ojalá así sea por el bienestar de los mexicanos. Pero cuantos contagios se pudieron haber evitado si el Presidente de la República hubiera predicado con el ejemplo y hubiera hecho un llamado a la utilización del cubre bocas como medida de prevención.
Por otra parte, no se habla nada de la posibilidad de apoyos e incentivos económicos para todos aquellos comercios y empresas que pasan por graves momentos de supervivencia económica.
Así empieza el 2021, a diez meses de haber iniciado el confinamiento.

Se suma México Libre al PAN

Después de que en la sesión del Consejo Nacional del Partido Acción Nacional se aprobara por amplia mayoría que se buscara la posibilidad de ir en alianza flexible con el Partido Revolucionario Institucional y con el Partido de la Revolución Democrática, para presentar candidatos comunes en por lo menos 130 Distritos Federales para la elección de junio del 2021, se conoció la posición de quienes manejan México Libre, esa organización a la que se le negó la posibilidad de ser partido político por el INE y que posteriormente fue ratificada la decisión por el Tribunal Federal Electoral.

En su exposición, señalan 11 condiciones mínimas para lo que llaman la integración de México Libre y el PAN y me parece importante transcribir la respuesta que da el CEN del PAN a dichas condiciones, para que quede clara la posición de ambas organizaciones.

A los militantes de México Libre

Conocimos a través de las redes sociales un documento en donde se sugiere la integración al PAN de liderazgos, militantes, lemas, nombre y logo de México Libre, para convertir a Acción Nacional en la mayor fuerza política del país.

Sobre el particular, reconocemos que el PAN es un auténtico instrumento al servicio de la ciudadanía, por lo que son bienvenidos al esfuerzo democrático todas las mujeres y todos los hombres libres que decidan sumarse al esfuerzo presente y reto futuro, por eso, la afiliación está abierta para todas y todos los ciudadanos que decidan voluntariamente hacerlo.

Nuestra visión está puesta en el 2021, no en el 2018, y del mismo modo que exigimos al actual gobierno federal que viva el presente y construya el futuro, lo mismo nos exigimos nosotros.

Por eso el Consejo Nacional aprobó por una amplia mayoría explorar la posibilidad de ir en una coalición parcial con otros partidos políticos y por supuesto, con todas las agrupaciones y organizaciones de la sociedad civil organizada que desean participar y sumar para tener equilibrio democrático y un contrapeso institucional al gobierno.

Sin duda, la propuesta programática de México Libre tiene grandes coincidencias con la Plataforma Electoral que recientemente aprobó el Consejo Nacional del PAN, por lo que promoveremos una campaña de comunicación institucional, con base en los valores humanistas.

En Acción Nacional estamos haciendo todo lo que está en nuestras manos para frenar el retroceso económico y en seguridad, el deterioro institucional, la amenaza populista y autoritaria que vive nuestro país.

En Acción Nacional, sin condiciones y con la mejor actitud, estamos abiertos a construir y sumar esfuerzos con todas las ciudadanas y ciudadanos, así como con todas las organizaciones que promuevan y defiendan un sistema democrático y de instituciones fuertes.

México hoy nos reclama trabajar unidos para corregir el presente y construir el futuro, con altura de miras y compartiendo objetivos superiores.

¡Unidos y fuertes para defender a México!

Hasta aquí la respuesta institucional del PAN, que acompaño a mi llamado a todas y todos aquellos demócratas que militan en México Libre, a sumarse al esfuerzo que está encabezando el PAN para construir un contrapeso institucional en la Cámara de Diputados en la próxima legislatura.

Vamos juntos a motivar la participación de los ciudadanos en las próximas elecciones.

La alianza flexible del PAN

Durante muchos meses se habló en el círculo rojo de la posibilidad que existía de que el Partido Acción Nacional aceptara ir en una alianza para las elecciones del 2021 con el Partido Revolucionario Institucional, dado que ir en alianza con el Partido de la Revolución Democrática, ya no era novedad.

Sin embargo, la sola posibilidad de que se caminara junto con el adversario político del PAN desde hace más de 80 años, causaba por lo menos extrañeza, cuando no desconfianza.

Debo confesar que en un principio la sola posibilidad parecía impensable por la alta carga histórica de confrontación política, pero se escucharon las voces de la sociedad que se organizaron en movimientos como Si por México y Alternativas por México que pedían a los partidos de oposición ampliar su visión y su papel en el México que se está rompiendo y que parece encaminarse al autoritarismo si no se hace algo ya.

Por eso el PAN abrió una amplia consulta con la militancia a través de llamadas directas; se le preguntó a los Comités Directivos Estatales su opinión de acuerdo a sus propias circunstancias locales; se consultó a liderazgos importantes, como gobernadores y ex gobernadores; se realizaron encuestas para saber que opinión tenía la ciudadanía sobre el tema; se realizó un amplio y extenso debate en el seno del Consejo Nacional, y al final, se sometió a votación en el órgano directivo encargado de la decisión.

El resultado fue una muy amplia mayoría a favor de explorar esa alternativa con el siguiente resolutivo:

PRIMERO: Se autoriza al Comité Ejecutivo Nacional a explorar, y en su caso, suscribir convenios de coalición flexible o parcial con otros partidos políticos, a excepción de MORENA, para la conformación de una mayoría que suscriba una agenda democrática mínima común, suscrita públicamente por partidos y candidatos, comprometida con el federalismo, el combate a la corrupción y el fortalecimiento democrático, poniendo siempre al ciudadano como el principal beneficiario de esta agenda y postulando candidaturas con solvencia moral y buena fama pública; ello, para la elección de Diputados Federales por el principio de mayoría relativa en el proceso electoral 2021, salvo en los casos de los Distritos Electorales Federales correspondientes a los estados de Jalisco, Morelos, Querétaro y Tamaulipas.

Así las cosas, en el siguiente proceso electoral, el PAN se presentará con candidatos propios en la mayoría de los distritos que sean parte del convenio, para que sean apoyados por el PRI y por el PRD, y a su vez, el PAN tendrá que apoyar a los candidatos a diputados federales que presenten esos partidos en otros tantos distritos.
El bien mayor es impedir que el autoritarismo, que amenaza con instalarse en nuestro país, tenga un contrapeso institucional en la cámara de Diputados.

Para mí, con 38 años de militancia en el PAN, no fue una decisión sencilla de aceptar ir en una alianza con nuestro adversario histórico, pero siempre he afirmado que en política, se debe actuar bajo los principios éticos y con lógica.

Sin apartarme de la ética, la lógica me dice que el adversario ya no es el PRI. Ahora tenemos enfrente a lo peor del PRI del pasado dirigiendo el país. Ahora se disfrazaron de Morena.
Por eso es una obligación moral, y un deber político, frenarlos por la vía institucional, el voto. Vamos pues, juntos, hasta la victoria.

Dos años de gobierno

Hoy se cumplen dos años de que tomó protesta como Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador.

Sí, ese personaje político que durante 12 años fue el más férreo critico de cualquier actuación de los Presidentes anteriores y de toda instrumentación de las políticas públicas.

En la era de las nuevas tecnologías y el uso de las redes sociales, siempre aparece un tuit en el que criticaba las medidas del pasado y que lo exhiben, en el presente, como un Presidente que no ha podido con el paquete de gobernar y que antes decía que era muy fácil dar resultados, pero que ahora no es capaz de presentarlos.

Sus decisiones presentan consecuencias negativas en diferentes rubros de la vida política, económica y social. Veamos lo económico.

Por un lado, una menor inversión extranjera directa, disminución histórica de la inversión productiva, perdida de empleo nunca antes vista, precariedad de los empleos, violencia imparable, mayor endeudamiento diario a los mexicanos, despilfarro insensible, crisis presupuestaria e incremento de las tarifas entre otros.

Desde diciembre de 2018 al cierre del mes de septiembre de 2020, el crecimiento promedio de la actividad económica ha sido de menos 4%, y durante la pandemía desde inicio de marzo, el crecimiento promedio ha sido de menos 12%, aproximadamente.

Y dentro de las actividades económicas, el crecimiento promedio de las actividades relacionadas con el campo es de 1.47%; el crecimiento promedio de las actividades relacionadas con la industria es de menos 6.06% y el crecimiento promedio de las actividades relacionadas con los servicios es de menos 3.05 %.

Desde el primero de diciembre de 2018 al 18 de noviembre de 2020, los inversionistas extranjeros vendieron titulos del gobierno federal por una cantidad de 368 mil 608 millones de pesos, significa la mayor salida de capitales de los inversionistas extranjeros durante los primeros 21 meses de gobierno de López Obrador, cifra no registrada en la historia moderna Si se compara el 3er trimestre de 2020 con 2019, la Inversión extranjera disminuyó -5 mil 875 millones de dólares, cifra no vista desde 2015.
En el segundo trimestre de 2020, la inversión real tuvo su peor caída desde 1994 y la disminución acumulada de la inversión real total durante el periodo de López Obrador es de menos 2 billones 300 mil millones de pesos.

El riesgo país de México ha experimentado fuertes variaciones desde el inicio de la pandemia, lo que muestra señales de que la economía mexicana no va por buen camino.

Si siguen así las cosas, el 2021, aunque sea un año electoral, pinta para que la economía siga en retroceso. Pobre país. Pobre México.

Hace agua el gobierno

Coloquialmente se afirma que el gobierno “está haciendo agua”, por la gran cantidad de problemas que se están presentando, pero sobre todo, por la falta de oportunidad y decisión para resolverlos por parte de las autoridades que solamente siguen lo que dice el Presidente.

A casi 2 años, es decir, a casi 730 días de que el Presidente electo –con el mayor número de votos en este país–, tomó posesión del encargo, no parece tener las respuestas ni las soluciones que se requieren para enfrentar los problemas que atraviesa México.

Por supuesto que es un problema serio que en el estado de Tabasco se haya decretado alerta máxima por haberse desbordado el río Usumacinta, o que en el estado de Chiapas estén a punto de desbordarse varios ríos que provocarán más deslaves e inundaciones, pero lo grave del asunto es que ya no se cuente con los recursos que se destinaban a la atención de las personas afectadas y a los daños causados por desastres naturales al haber decidido –unilateralmente– desaparecer el Fondo de desastres naturales (FONDEN).

Es un problema que las fuerzas armadas no estén cumpliendo con su misión fundamental encomendada, al ordenarles ser los constructores de un aeropuerto y estar cumpliendo funciones de seguridad pública en las calles, pero el grave problema es que el Presidente exhiba la inundación en lo que iban a ser las instalaciones, ahora abandonadas, del nuevo aeropuerto internacional de la CDMX y que argumente que el pueblo sabio votó por la construcción del aeropuerto en Santa Lucía. Obra que por cierto, parece que resultará más cara que haber seguido con la construcción iniciada del aeropuerto de Texcoco.

Es un problema serio que una de las obras emblemáticas de este sexenio, el terreno donde se construye la refinería de dos bocas se haya inundado en varias ocasiones, pero el grave problema es desestimar las causas de la inundación y a los damnificados de la zona, destinando este año mas de 42 mil millones de pesos para su construcción.

Es un problema serio que a 8 meses de haber aceptado que se presentaba una pandemia de proporciones no calculadas, se reconozcan más de un millón de contagios y más de 100 mil fallecidos por esta causa, pero el problema más grave es que se sigan desestimando las medidas de prevención sanitaria, se siga sin destinar el presupuesto adecuado para el sector salud, y presumir que para el primero de diciembre de este año, “íbamos a tener funcionando el sistema de salud pública con normalidad, servicios de calidad, atención médica y medicamentos gratuitos, como los servicios de salud que hay en Dinamarca y Canadá”. Sin comentarios.

Es un problema serio que el Presidente siga en la terquedad total de no apoyar a las pequeñas y medianas empresas para la conservación del empleo y la reactivación económica, pero el grave problema es que se presume que “puede ser que no haya crecimiento económico, pero hay desarrollo y hay bienestar”, a pesar de que no existe confianza para la inversión y por eso se encuentra en el nivel más bajo desde hace 20 años.

En fin, el problema serio es que a este paso, la mayoría verá como hace agua el gobierno, pero lo grave del problema es que el capitán del barco parece que sigue sin conducir ni entender.

AMLO frente a Biden

Hay tres momentos después del proceso electoral en los Estados Unidos que tienen repercusiones directas en México. Primero, la decisión de los principales medios electrónicos de comunicación estadounidenses de cortar la transmisión de la conferencia de prensa de Donald Trump en la que se quejaba del fraude electoral y anunciaba su estrategia de defensa; segundo, la decisión del Presidente López Obrador de no felicitar (e, indirectamente, no reconocer) el triunfo electoral del candidato demócrata a la Presidencia de los Estados Unidos; y el tercero, no haberle contestado la llamada al Presidente Electo, argumentando que esperaría a que se hiciera oficial el triunfo.

En medio de una total incertidumbre sobre los resultados finales de la jornada electoral, el jueves 5 de noviembre, el Presidente Trump anunció que daría una rueda de prensa. Desde la Casa Blanca, Trump utilizó esa conferencia para fijar oficialmente la postura del fraude electoral y durante su intervención, algunos medios como NBC News y ABC News, decidieron cortar la transmisión y otros, como CNN que lo transmitieron completo, utilizaron a sus comunicadores para dejar claro el rechazo al uso de los medios para sostener mensajes con mentiras.

La decisión de las televisoras y de las cadenas de noticias fue tachada por diversos analistas como un atentado contra la libertad de expresión.

De manera sorprendente, el Presidente de México decidió participar en el debate abierto por este hecho, a pesar de su reiterada insistencia en que México sigue la política de no intervención en asuntos internos de otros países.

Durante la conferencia de prensa del lunes siguiente, el Presidente López Obrador reclamó a las cadenas estadounidenses que censuraran al Presidente de los Estados Unidos de América.

Esta intervención puede ser analizada como otro gesto de apoyo de López Obrador a favor de “su amigo” Trump o, tal como sucede con su negativa a reconocer los resultados del proceso electoral hasta que se concluyan los procesos legales que invocan fraude, como una estrategia para evitar que en los últimos días del mandato del Republicano, se tomen acciones que afecten los intereses mexicanos, es decir, otro gesto de la prudencia que invoca el Presidente.

Sin embargo, estas raras decisiones del mandatario mexicano pueden tener otra interpretación que tiene que ver con razones de política interior y que no tienen nada que ver con las relaciones con los Estados Unidos.

Diversos estudios de las conferencias de prensa que el presidente desahoga en las mañanas desde Palacio Nacional (por ejemplo, las que realiza SPIN-TCP) muestran en el mandatario mexicano una clara propensión a mentir, a acusar sin fundamento, a lanzar afirmaciones imposibles de confirmar, o simplemente a obviar la verdad cuando ésta no armoniza con su postura política.

La reacción de los medios de comunicación norteamericanos frente a un discurso visiblemente mentiroso de su presidente puede significar un anuncio de las formas como pueden reaccionar los medios de comunicación de otras latitudes frente a discursos mentirosos de sus políticos.

El argumento que parece defender López Obrador al criticar la censura, es que el presidente (u otro actor político) puede mentir descaradamente en medios de comunicación y los medios no tienen derecho a restringir ese mensaje, ya que es un derecho de la audiencia a calificar su veracidad.

Queda claro que al Presidente de México no le gustó que los medios norteamericanos pusieran el ejemplo de alternativas frente a políticos poco comprometidos con la verdad o a políticos mentirosos.

Así, en estos días estamos observando en México a un presidente que defiende el derecho a mentir y que reclama que a México nadie venga, desde el extranjero, a felicitar a ningún candidato con resultados electorales preliminares, ni en el 21, ni mucho menos en el 24, para poder actuar libremente desde el poder sobre los resultados si fuera necesario. ¡Cuidado!

@Tigre_Aguilar_C

¿Biden o Trump?

Probablemente ya se sepa quién es el Presidente número 46 de los Estados Unidos porque este martes 3 de noviembre se celebran las elecciones que han despertado un gran interés, no solamente entre los norteamericanos, sino también en el resto del mundo. O quizá, tendremos que esperar a que se cuenten todos los votos postales, esos que Donald Trump ha cuestionado severamente, incluso para afirmar que el voto por correo dará lugar a un fraude electoral, anticipando un desconocimiento del resultado y un escenario incierto para el mundo, porque entonces, la Suprema Corte tendría que decidir.

Inmersos en plena crisis sanitaria –en donde el día de ayer el número de contagios en el país del norte superó los 93,300 y el número de muertos fue de 539– se preparan para decidir en los estados más importantes en cuanto al número de votos electorales, dado que ya más de 60 millones lo han hecho por el servicio postal.

Se espera una votación cercana al 65%, lo que haría de esta, la elección más concurrida de los últimos 90 años y por lo tanto, la más importante por sus repercusiones políticas y económicas.

Para nuestro país el resultado es muy importante porque se ha dicho que si Trump gana, y por lo tanto se reelige, insistirá en el recorte en el flujo migratorio y su posición sobre la construcción del muro será más fuerte, así como la permanencia del T-MEC, pero con fuertes presiones arancelarias y regulatorias para nuestro país.

En cambio, se ha dicho que si Biden gana, se aumentaría la cooperación regional, sobre todo en temas migratorios y que con su plan económico, México tendría un impacto económico positivo, dado que ha manifestado que Estados Unidos tiene un déficit comercial con nuestro país.

Estos y muchos temas más, han estado en el comentario de los políticos mexicanos desde hace semanas, pero ninguno se había atrevido a decir lo que Ricardo Anaya en un video el lunes pasado dio a conocer.

Anaya afirmó: “Por el bien de México, de Estados Unidos y del mundo, deseo que Biden derrote a Donald Trump en su intento de reelección”, haciendo un recuento de los agravios que contra México y los mexicanos ha pronunciado durante 4 años.

Se puede estar o no de acuerdo con esta posición, pero expresarla tan claramente, tiene un valor muy importante en la política, porque para nadie es un secreto que el voto latino, pero especialmente el voto de los mexicanos puede hacer la diferencia en la elección.

Además, claro está, que es una crítica muy fuerte al Presidente López Obrador por haberse dejado llevar a los Estados Unidos, habiendo sido utilizada su imagen en un promocional de campaña, y haber expresado frente al propio Trump en Washington, que se ha comportado con gentileza y respeto hacia el pueblo mexicano.

La posición de Ricardo Anaya parece una apuesta fuerte y seria en un momento de indefiniciones políticas de la clase política mexicana.

Eso es lo que México necesita, claridad en las expresiones y en las definiciones.

Esperemos los resultados electorales en el país del norte, sin creer del todo en la expresión final de la campaña de Donald Trump: The best is yet to come, es decir, “Lo mejor está por venir”. ¿A los poblanos nos recuerda algo?

El odio termina «estupidizando»

El odio es ese sentimiento negativo que persigue un deseo de mal para otra u otras personas a las que se les tiene antipatía o aversión, y que se puede traducir en rencores reprimidos, insultos, o incluso en agresiones físicas.

Lo traigo a cuento porque la semana pasada escuché el discurso que pronunciara el ex Presidente de Uruguay, el popular Pepe Mújica, con motivo de su renuncia definitiva como Senador de la República Oriental, del partido Frente Amplio.

En esa ocasión sostuvo ante los Senadores: “en mi jardín, hace décadas que no cultivo el odio porque aprendí que el odio termina estupidizando, porque nos hace perder objetividad frente a las cosas”.

El odio destruye cuando se cultiva y se motiva. Por eso resulta sorprendente que el odio se esté implantando en nuestro país porque todos los días hay alguien que desde temprano descalifica, desconoce y se burla de quienes no coinciden con él, o con sus políticas públicas.

Por ejemplo, creo que la exigencia de disculpas y reivindicación de los pueblos originarios al Papa, al Reino de España y al Estado, es despertar el odio dormido contra todo lo que huela a España por parte de un sector de la población en México, desacreditando comentarios inteligentes y a personas conocedoras y pensantes.

El recurrente discurso de culpar al pasado de todas las desgracias presentes, lo único que genera es desconocimiento y rechazo a lo que se había avanzado, es decir, odio hacia el pasado.

Los linchamientos de los que nos hemos enterado en diversos municipios en Puebla, evidencian las faltas en la seguridad pública, pero también demuestran que existe un sentimiento de revancha y de desquite, frente a la impotencia que los ciudadanos tienen por esa falta de respuesta de las instituciones encargadas de la seguridad pública y de la impartición de la justicia.

La violencia puede ser la consecuencia del odio en una sociedad polarizada, por eso parece muy peligroso el juego que se está jugando en nuestro país desde el poder, escudándose en la popularidad del Presidente.

Roy Campos sostiene que López Obrador es el Presidente que más ha polarizado, aunque su aprobación no está ligada a sus resultados, está anclada a la personalidad, a su historia y a la narrativa de su lucha contra el poder corrupto del pasado.
Sostengo que el Presidente debería preocuparse más por diseñar una estrategia para combatir la inseguridad; una estrategia para impulsar el desarrollo económico y una estrategia integral diferente para el control de la pandemia. En una palabra, que utilice la política para buscar el acercamiento entre los mexicanos y no el odio entre los mismos.

Por mi parte sigo a Pepe Mújica, en mi jardín yo no cultivo el odio y yo no odio a nadie, porque no quiero estupidizarme, y creo que la política es una actividad humana, noble y superior que nos permite buscar la felicidad y evitar el dolor evitable.

Ojalá lo entienda el Presidente.

Foto: Presidencia / Archivo

Y el dinosaurio seguía ahí

Durante muchos años en la picaresca política mexicana se identificó al Partido Revolucionario Institucional, a sus diputados y senadores, así como a sus funcionarios, con la figura o caricatura de un dinosaurio, en clara alusión a su permanencia en el poder durante más de setenta años en México.

Por eso, en muchas ocasiones que se anunciaba la segura muerte política del PRI, y esto no sucedía, se comentaba el famoso micro relato del escritor hondureño Augusto Monterroso: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”.

Pues tal parece que eso sucedió el lunes por la mañana cuando los mexicanos conocimos los resultados de las elecciones que se llevaron a cabo el domingo 18 de octubre y en donde el antiguo partidazo se alzó con el triunfo en los 16 distritos electorales locales en el estado de Coahuila y la mayoría de las presidencias municipales en el estado de Hidalgo, resultado que motivó a su Presidente Nacional a anunciar que el PRI estaba de regreso en la vida política activa en el país.

En lo personal creo que el resultado se debió más a la puesta en práctica de la experiencia del PRI, es decir, la puesta en práctica de la operación política el día de la elección por el jefe político en los estados, que según la tradición, son los gobernadores. Muy especialmente en estos dos estados en los que nunca ha habido alternancia y hasta ahora, siempre ha gobernado el PRI y las elecciones se llevan a cabo con las mismas prácticas de antes.

Si a esto le sumamos que en Morena no se ponen de acuerdo en quien será su dirigente nacional, motivando la desunión entre sus seguidores y a que el PAN parece no haber presentado a los mejores candidatos, pues el resultado si dio motivo para pensar que el dinosaurio seguía ahí.

Sin embargo, estos resultados no pueden significar de ninguna manera que el PRI se reposicione entre los ciudadanos como la opción política a considerar en las elecciones del año que viene.

En un extraordinario análisis de Pascal Beltrán del Río, de los números y resultados electorales de las 8 elecciones que se han llevado a cabo después de la elección presidencial del 2018, concluye que el partido político más votado, si se juntan los resultados de esas 8 elecciones, es el PAN, aunque el domingo no le haya ido de lo mejor.

Razón por la que creo firmemente que es el PAN la alternativa democrática de México. Sin embargo, se deberá mostrar la madurez necesaria para enfrentar el reto. Ya veremos si las dirigencias municipales, estatales y nacional están a la altura.

Aquí está la carta

En marzo del año pasado se dio a conocer una carta que el Presidente López Obrador le dirigió al Rey de España, en donde le proponía que en una ceremonia pública, el Reino de España expresara oficialmente el reconocimiento de los agravios causados por la incursión de Hernán Cortés, acto al que calificó de “tremendamente violento, doloroso y transgresor”.

La respuesta la dio el gobierno de España. Rechazar con toda firmeza dicha carta, mientras que los diferentes partidos políticos españoles tomaban sus posiciones al respecto, siendo el partido populista “Podemos”, el único que se manifestó abiertamente a favor de la solicitud.

Muchos pensaron que hasta ahí había llegado la ocurrencia, pero con sorpresa nos enteramos hace unos días que la esposa del Presidente, la señora Beatriz Gutiérrez de López Obrador, parece que le dijo al Papa en su reciente visita al Vaticano: “Aquí está la carta”.

Sí, una nueva carta, ahora dirigida al Santo Padre, en donde insiste que la Iglesia católica, la Monarquía española y el Estado mexicano deben ofrecer una disculpa pública a los pueblos originarios, en el marco de los 700 años de la fundación de México-Tenochtitlan y los 500 años de la “invasión” colonial española.

Esta posición abre nuevamente un debate que hace muchos años debió haberse superado, porque solo abona a la polarización de la sociedad mexicana y al reencuentro del resentimiento contra todo lo que huela a Cortés y a España.

Esa llamada leyenda negra que en su tiempo el Papa Juan Pablo II decía que “marcó durante mucho tiempo no pocos estudios historiográficos y que concentró principalmente la atención sobre aspectos de violencia y explotación que se dieron durante la fase sucesiva al descubrimiento”.

Lo curioso del caso es que en la carta enviada al Papa, afirma que representa a un gobierno que está llevando a cabo un profundo proceso de transformación cuyo distintivo es la honestidad, la justicia y la austeridad.

Sobre este párrafo diremos que una transformación se da con acciones en el presente para construir el futuro sin perder la identidad, no con exigencias pasadas que en nada contribuyen al desarrollo presente.

Y por otra parte, esos distintivos que dice representar, no parecen ser parte de su transformación, dado que en cuestión de honestidad, no se ha hecho nada para investigar los casos denunciados de corrupción de Bartlett, Indira Sandoval y su hermano Pío, por solo mencionar algunos.

Si hablamos de justicia, pues no es el mejor referente que la justicia solamente sea mediática y de denuncia en redes sociales, y no con carpetas de investigación integradas por la autoridad correspondiente y valoradas por un juez.

Y finalmente, hablar de austeridad no es viajar en aviones comerciales, es reducir el gasto público y ser eficiente en el manejo del presupuesto, y en ambas cosas ha fallado.

Por eso es mejor no hablar de los nuevos distractores, la estatua de Colón y el penacho de Moctezuma.