Bájele a la angustia

Si de pronto experimentas más sudoración de la normal, pulso y respiración acelerados, músculos tensos, síntomas gástricos como ganas de vomitar o dolor de estómago, es probable que tengas ansiedad, señaló Diana Tejadilla, neuropsicóloga de la Secretaría de Salud (Ssa).

Incluso sin estos síntomas, pero con una sensación frecuente de insatisfacción o agotamiento -pese a no realizar actividades extenuantes-, también puede tratarse de ansiedad, aseguró.

«La ansiedad es esta sensación, que a veces no detectamos, de no hallarnos. De que haga lo que haga no estoy tranquilo, no puedo estar bien», describió.

La especialista de los Servicios de Atención Psiquiátrica explicó que algunas personas suelen estar de mal humor frecuentemente y se dicen a sí mismas que su carácter es enojón, pero la molestia constante puede ser una señal de que están estresadas.

De cada 10 personas que padecen una enfermedad mental en México, solamente tres son diagnosticadas y reciben tratamiento entre 4 y 20 años después, sostuvo.

Las siete restantes ni siquiera se enteran de que pueden tener una enfermedad mental, en muchos casos porque desconocen los síntomas y no buscan atención médica, subrayó.

Tejadilla mencionó que el estrés es el principal factor que detona episodios de ansiedad, por lo que todos podemos experimentarlos una o más veces en la vida.

Sin embargo, es importante identificar qué dispara esta situación para combatirla y evitar que la ansiedad se convierta en un trastorno crónico.

Existen siete tipos de ansiedad que ya se consideran un problema de salud mental, expuso la neuropsicóloga.

Tener un miedo inmenso a separarse de un ser querido por temor a que le pase algo o por imaginar que puede morir es un tipo, detalló.

Otra forma de ansiedad es vivir al menos seis meses con temor a un objeto o situación y que el miedo sea desproporcionado al peligro real que éste representa.

Tener miedo al estar rodeado de más gente, sentirse ansioso en el transporte público, en espacios abiertos o cerrados, y vivir preocupado todo el tiempo son señales que deben atenderse, apuntó.

Para disminuir los periodos de angustia, la neuropsicóloga aconsejó evitar los «pensamientos basura», es decir, aquel diálogo interior en el que la persona se preocupa de más por una acción que aún no es real o ya no puede resolver.

«Si nosotros nos metemos al diálogo interno no podemos vivir en el presente, donde realmente podemos hacer algo para cambiar las cosas que no nos gustan o para buscar soluciones a los problemas. Es mejor clasificar dentro de nuestra mente qué es del pasado, qué es del futuro y qué es importante atender ahora y centrarnos en eso».

Pasos rápidos para detectar estrés o ansiedad
-Coloca una mano en tu estómago y otra a la altura del corazón
-Cierra los ojos
-Identifica en qué mano percibes más movimiento
-Si estás relajado, detectarás más movimiento en el estómago, pues respirarás con el diafragma
-Si estás estresado o ansioso, sentirás más movimiento en el corazón, pues tu pulso estará alterado

Fuente: Diana Tejadilla, neuropsicóloga de los Servicios de Atención Psiquiátrica de la Secretaría de Salud.

Con información de Reforma

marzo 25, 2018 - 11:00 am

Por: Staff

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