Hay vida después del cáncer de mama, refirió paciente recuperada en el IMSS

En abril de 2016, María Dolores Santos, mejor conocida entre sus amigos y familia como Lolys, a sus 34 años de edad fue diagnosticada con cáncer de mama en etapa II, en el seno izquierdo.

El proceso parecía apagarla, perdió el cabello y un seno, pero todo eso le dio fuerzas; ahora está agradecida con la vida y con el equipo multidisciplinario de Radioterapia y Oncología Médica de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE), Hospital de Especialidades, Centro Médico Nacional (CMN) “Manuel Ávila Camacho”, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

A cuatro años de ese suceso, puede contar su testimonio y decir que hay vida después del cáncer.

Al enterarse de la noticia sintió que su vida dio un giro de 180 grados, pero su motivación fue disfrutar a sus dos hijas, que en ese momento tenían seis y ocho años.

Perdió el seno izquierdo con diagnóstico de mastectomía radical con 19 ganglios, de los cuales, salieron infectados 11, por lo que la conclusión fue cáncer de mama infiltrante de grado dos, metástasis en ganglios.

“Para mí fue muy difícil decirles que tenía cáncer, pero ellas se fueron dando cuenta conforme iba apagándome. El proceso de sanación fue muy fuerte, 16 ciclos de quimioterapia y 26 radiaciones; y actualmente estoy en tratamiento de hormonoterapia”, detalló María Dolores Santos.

Pero todo eso fue para ella un proceso de sanación, la vida después del cáncer es mucho mejor, es una mujer segura de sí misma. “Un seno no es mi vida, porque mi vida es más que un seno, soy una mujer que se ha sabido levantar de donde me tiró”.

En el Seguro Social le reconstruyeron el seno, pero su recuperación fue más emocional, para ser una mejor mujer, mamá, esposa, hija y una versión reforzada de sí misma.

Expresó que está agradecida con el IMSS, con las enfermeras que le suministraron quimioterapia, porque la trataron con amor y eso la motivó a no desvanecer.

En especial, se siente agradecida con su oncóloga, ya que le explicó su tratamiento y le aseguró que ella daría testimonio de vida; fue una motivación y un impulso a dejar que los médicos actuaran e hicieran lo que fuera pertinente.

Invitó a todas las mujeres a que una vez al mes dediquen cinco minutos a sus senos para que se autoexploren, a realizarse la mastografía, hacer ejercicio y cuidar su alimentación

Por otra parte, la oncóloga médica adscrita a la UMAE, Rita Zalapa Velázquez, informó que el cáncer de mama es la neoplasia con mayor mortalidad en México.

Invitó a las mujeres a realizarse una revisión de sus senos, como parte de su rutina de mes, y si en ella notan alguna alteración acudir con su médico para tomar el estudio correspondiente de acuerdo a la edad de la paciente; en el caso de ser muy joven, puede ser a través de un ultrasonido o una mastografía.

La finalidad de realizar estos estudios de detecciones tempranas es localizar tumores que son muy pequeños o que apenas empiezan, para que la paciente tenga un pronóstico adecuado.

Los tratamientos que se implementan pueden ser cirugías conservadoras, como quitar un pedazo del seno o bien cirugías más radicales, como quitarlo completamente, depende de la estadía en la que se encuentre la enfermedad.

Otro tratamiento que se utiliza es la radioterapia y quimioterapia, y depende de las etapas clínica en las que se encuentra la paciente. Entre etapas clínicas más pequeñas el tratamiento es menos extensivo, por ello la importancia de una detección temprana y la probabilidad de vida es más alta.

Las etapas clínicas iniciales I y II son curables en su totalidad, son pacientes que reciben quimioterapia y radioterapia. Las que presentan etapas III y IV, reciben tratamiento más complicado y extenso, muchas de ellas vuelven a presentar la recurrencia; y en la etapa IV, se les brinda quimioterapia o radioterapia para prolongar la expectativa de vida.

noviembre 17, 2020 - 11:15 am

Por: Staff

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