El Dasa regresa

Ciudad de México, 16 Ene (El Informador).- La alegría en la voz y la sonrisa son auténticas. En una época donde las figuras de la pantalla están acostumbradas a aparentar la vida perfecta y sin preocupaciones, es una bocanada de aire fresco platicar con Dasahev López Saavedra, cantante y actor que disfruta genuinamente su trabajo sin miedo al “qué dirán”.

Puede que Dasahev no te suene conocido, pero su nombre artístico sin duda está dejando huella en la música regional mexicana y las pantallas de televisión: El Dasa, cantante nacido en Hermosillo cuyo camino profesional y de vida se ven reflejados en la serie “El Vato”, que protagoniza y que se presenta este 20 de enero en la señal de TNT.

El Dasa comenta: “He tenido mucha suerte en los últimos meses, pero no me ha dejado regresar a mi país». Le pesa la distancia con México, pero sabe que a su vuelta, lo hará cargado de éxito y nuevos planes.

“El 2019 es el regreso a mi patria, y lo voy a hacer con muchas cosas entre manos, llego para hacer promoción de mi música y ‘El Vato’. Cerré el año pasado cumpliendo con muchos compromisos por Estados Unidos, viajando de aquí para allá, de ciudad en ciudad. Es cansado, pero ¡ah!, qué divertido”.

Y sí, El Dasa se la ha vivo de un escenario a otro. Con el Sur de la Unión Americana como base, poco a poco su sonido se ha extendido por el resto del vecino del Norte, donde ya lo tienen ubicado como un fenómeno de la música mexicana y sorpresa…de la televisión.

Cada vez más semejantes a telenovelas, las llamadas “series biográficas” poco a poco parecieran alejarse de su premisa original (retratar la vida de un personaje), para volverse melodramas de corte clásico. Pero “El Vato” va por un camino distinto.

“Lo que queremos enseñar con ‘El Vato’ -anota el cantante- es una lección que todos enfrentamos en la vida: Las cosas no llegan de un día para otro, sobre todo aquellas que más deseamos. Se tiene que trabajar, aventurarse sin saber a dónde nos van a llevar las cosas, entender que habrá gente que te pone trabas y sobreponerte”.

Relatada con un tono ligero y con destellos de comedia, “El Vato” no calca la vida de El Dasa, pero sí va muy cerca y sobre todo, plasma la personalidad del cantante de manera fiel: Un hombre optimista, que por momentos se deja llevar por la ingenuidad y la fe de que al final del día, las cosas estarán bien.

“Me siento muy agradecido con TNT, que hayan confiado en la serie y la compartan con la mayor cantidad de gente posible. Me siento muy feliz como ha gustado, que se haya traducido incluso a 17 idiomas, ¡qué honor!, y llegar a un nuevo canal es muy importante”.

El tiempo de la entrevista se consume, aunque quedan minutos para una pregunta más. ¿Cuál es la fuerza que impulsa a El Dasa para subir al escenario? La respuesta no tarda en brotar de sus labios. “Al final del día lo que quiere el artista es dejar huella. No es la fama, no es que te conozcan, no para mí. Yo sé la responsabilidad que tenemos al instante que tomamos un micrófono. Solamente quiero que la gente se sienta orgullosa de mí, ¡comenzando por mi mamá!”.

“El Vato” se basa en la historia personal de Dasahev López Saavedra, un sonorense que viaja a Estados Unidos para cumplir sus sueños musicales y acaba como chofer de Vicente Fernández. Su suerte cambia cuando “Chente” lo llama al camerino, lo escucha y le invita a cantar con él un dueto. Y eso apenas es el principio del camino que lo lleva a encontrar cómplices en su meta y uno que otro obstáculo.

Hoy en día no son muchos los cantantes que se aventuran a compaginar su faceta sobre los escenarios con la actuación, pero para El Dasa esto no es un problema mientras su agenda se lo permita. “Si se puede hacer ambas, le doy. El proyecto de ‘El Vato’ me gustó mucho, me divertí y lejos de cansarme, hacía que me levantara con más ganas de trabajar”.

“Sobre actuar o cantar -agrega-, creo que sí es posible. Antes Pedro Infante, José Alfredo Jiménez y Javier Solís hacían ambas cosas sin problema, ¿por qué ahora no?”.

enero 19, 2019 - 12:04 pm

Por: Staff

Espectáculos

Te recomendamos: