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El eterno dilema de Luis Miguel

Este viernes Luis Miguel presentó un nuevo tema titulado ‘Déjà Vu’ y sus fans alrededor del mundo enloquecieron. El tema es muy al estilo del ‘sol’, una canción pop rítmica con sonido destacado de metales. De alguna forma suena o recuerda a ‘Suave’, ‘Oro de ley’, ‘Luz verde’ o ‘Qué nivel de mujer’.
Debo reconocer que aunque no soy fan recalcitrante de Luis Miguel, soy un respetuoso admirador de su carrera y de su talento. No se puede negar que hoy por hoy Luis Miguel es el mejor intérprete mexicano en el mundo. Tampoco podemos negar que su voz es única y que su carisma es inigualable.
Pero, y siempre hay un pero en todo, cada vez que Luis Miguel estrena un tema inicia el eterno dilema de si siempre canta lo mismo, que si no innova, que todas sus canciones suenan igual.
Confieso que yo prefiero a Luis Miguel baladista, sus temas rítmicos no son mis favoritos, por ende, este nuevo sencillo no fue de mi gusto.
Yo no critico el que sus temas tengan el mismo sello, a final de cuentas es un estilo que ha creado al paso de los 30 años de carrera. Aun así, Luis Miguel ha grabado disco ranchero, de boleros, navideño y han sido un éxito. Tampoco tiene la necesidad de, a estas alturas del partido, presentar un disco rap o hip hop.
Y ese eterno dilema que menciono lo ha vivido Luis Miguel en todos y cada uno de sus lanzamientos, así que prepárense esta semana para escuchar un sinnúmero de opiniones encontradas al respecto.
Pero, la verdad sea dicha, Luis Miguel va más allá de lo que podamos decir o no decir de su música, de su carrera, de sus conciertos. El señor es un ídolo, realiza giras exitosas y seguramente su nuevo disco se venderá como pan caliente.
Yo quizá lo que extraño de Luis Miguel es su cercanía con la gente. Sé que tiene años que no hace televisión, que no da entrevistas pero antes solía hacerlo, claro muy al inicio de su carrera. Lo recuerdo en ‘Siempre en Domingo’ o en el programa nocturno de Verónica Castro, ahí teníamos la posibilidad de conocerlo más fondo. Conocer al ser humano, no al artista. Espero que con el lanzamiento de este disco se acerque a los medios y podamos saber más de él.
Por lo pronto sus fans disfrutarán del nuevo tema y del nuevo disco y seguirán llenando sus conciertos. A pesar de todo y de todos Luis Miguel es el número uno en el mundo de habla hispana, un lugar que se ha ganado a base de esfuerzo, trabajo y, sobre todo, talento.

La Voz México

Ayer inició la cuarta temporada de ‘La Voz México’ a través de El Canal de las Estrellas de Televisa. Por cuarto año consecutivo la expectativa por parte del público se hace presente en uno de los programas de realidad que más ha llamado la atención por parte del público televidente.

La fórmula ya todos la conocemos, la intención es encontrar a aquella persona que tenga el suficiente talento vocal para poder resultar ganador en la competencia y, a la vez, pueda iniciar una carrera en el mundo artístico.

Lo cierto es que el programa ha cumplido en ofrecer un espacio dominical con muy buenos niveles de audiencia, que atrapa al público y que lo involucra de tal forma que, independientemente de quienes sean los coaches o los participantes, los hace participar hasta el final para obtener un ganador.

La parte que queda coja, que nos queda a deber, es lo que sucede con los ganadores. En los tres años anteriores ninguno de los ganadores ha podido destacar en el mundo artístico.

El primer año, el ganador fue Oscar Cruz (coach: Alejandro Sanz), de Zacatlán, Puebla. Si bien logró grabar un disco, se las ha visto negras para poder consolidar su carrera artística. Le ha luchado, le ha batallado pero no logra cuajar.

El segundo año obtuvo el voto del público Luz María Ramírez (coach: Jenni Rivera). De igual forma, todo el apoyo que recibió por parte del público no fue suficiente para que lograra destacar en el mundo del disco.

El tercer año, Marcos Razo (coach: Marco Antonio Solís) se lleva el primer lugar y hasta ahora no ha podido siquiera grabar un disco.

¿Qué es lo que pasa? ¿Ganan los que tienen que ganar? ¿Ganan realmente los concursantes que lo tienen todo para ser un producto de interés para la gente? La industria discográfica atraviesa una de las crisis más importantes a nivel mundial. Ya no es tan fácil vender un disco, ya no es tan fácil que la gente decida ir a un concierto. Y todo el apoyo que le dan a los concursantes se desvanece de manera inmediata.

Este año los coaches son Yuri, Laura Pausini, Ricky Martin y Julión Álvarez, todos ellos primeras figuras en el ambiente farandulero. Pero de ellos no depende que el ganador de esta cuarta edición logre consolidarse… depende del público.

En la emisión de anoche, en la primera audición pudimos ver buenos elementos. Destacan Jonathan Becerra, quien ha tenido ya oportunidad de grabar discos y actuar (recientemente en ‘Qué Pobres Tan Ricos’) y que decidió irse al equipo de Julión Álvarez; Natalia Sosa, cantante de larga trayectoria en musicales y ganadora del Festival OTI, quien forma parte del equipo de Yuri y Kike Jiménez, cantante de Guadalajara que, para mí, es una de las imágenes más frescas que puede explotarse para triunfar en grande, ahora forma parte del equipo de Laura Pausini.

Habrá que esperar a la próxima semana para ver qué nos depara la siguiente camada de audiciones de La Voz… México. Lo cierto es que gane quien gane lo que se necesita viene después del triunfo y eso es apoyo del público, del coach ganador, de la propia producción del programa y de la empresa Televisa. Si no es así, de nada valdrá tanto esfuerzo.

¿Usted qué opina?

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