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‘Birdman’ huele a Óscar

Debo confesar que soy cinéfilo de hueso colorado y que también me considero apasionado del trabajo fílmico que ha realizado, hasta la fecha, el mexicano Alejandro González Iñárritu.
‘Birdman: or (The Unexpected Virtue of Ignorance)’ se estrenó el pasado jueves en las salas cinematográficas poblanas y es una cinta que, le aseguro, vale la pena ver y disfrutar.
Alejandro González Iñárritu (aunque ahora sorprendentemente en los créditos solamente aparece como Alejandro G. Iñárritu) no defrauda con esta cinta. Le da un perfecto seguimiento a ‘Amores Perros’, ’21 Grams’, ‘Babel’ y ‘Biutiful’. ‘Birdman’ conjunta un reparto de primera línea en donde todos y cada uno de los actores brinda una actuación maravillosa: Michael Keaton, Edward Norton, Naomi Watts, Emma Stone, Zach Galifianakis, Andrea Riseborough y Amy Ryan.
Mención aparte merece la dirección fotográfica de Emmanuel Lubezki quien nos hace sentir Dios o un fantasma siguiendo, en lo que parece un plano secuencia de casi dos horas, a todos los actores de escena a escena. La cámara se convierte en un personaje más y sigo sorprendido de no haber visto en ninguna ocasión la cámara en los tantos espejos que aparecen en la cinta.
¿De qué se trata ‘Birdman?? Le revelo el centro de la trama pero sin tanto detalle para que no pierda interés. Riggan Thompson (Keaton) es un actor que vivió sus momentos de gloria interpretando a ‘Birdman’ en la pantalla chica y en el cine. Después de lograr el éxito rotundo su carrera cae en un receso sin éxito y con varios retornos fallidos. Tratando de sobreponerse todo lo que tiene apuesta (dinero, tiempo, esfuerzo, dignidad y esperanzas) en montar una obra en Broadway. La cinta nos presenta las penurias de las funciones previas y del estreno junto con las relaciones entre los actores del elenco y la hija de Thompson (Stone) quien es su asistente personal y recientemente ha salido de un centro de rehabilitación.
Las actuaciones no tienen desperdicio. Hay varios duelos entre Keaton y Norton que quitan el respiro además de que todo, absolutamente todo está perfectamente coreografiado. Los movimientos de cámara son pensados, ensayados y efectivos, no hay lugar para la improvisación.
Por donde se le vea esta cinta huele a Óscar, quizá es prematuro para asegurar que se llevarán la estatuilla pero le puedo asegurar que la película, el director, el director de fotografía, Michael Keaton y Edward Norton se llevarán una nominación.
El estilo de dirección que ha abordado Alejandro González Iñárritu es novedoso y visceral, llama la atención por su naturalidad y por brindarnos aspectos de los actores que nunca habíamos visto.
Está por demás decirle que le recomiendo verla, es una cinta que no hay que perderse porque le garantizo que huele a Óscar desde el particular inicio hasta el sorprendente final.

Yo no creo en los hombres, pero sí en las telenovelas

@GilbertoBrenis

Las telenovelas son uno de los productos televisivos más importantes de nuestro país. No en vano la barra programática de dos de los canales más importantes de nuestro país (2 y 13) se sustentan casi en su mayoría con este tipo de programas.
Y si hablamos de telenovelas nos pasa como en las boticas, hay de todo. Hay buenas, hay malas, hay terribles hay excelentes.
Sé que a muchos de los lectores no les llamarán mucho la atención las telenovelas, pero le garantizo que al menos una vez en la vida cualquier persona se ha ‘picado’ con alguna.
Y justamente así ando yo, picadísimo con la nueva versión de ‘Yo no creo en los hombres’. Esta telenovela se realizó por primera vez bajo la producción de Lucy Orozco en 1991 llevando a Gabriela Roel y Alfredo Adame en los roles protagónicos. ¿Le digo la verdad? En esa ocasión no la vi, si acaso habré visto dos o tres capítulos pero recuerdo que llamó la atención, no pasó sin pena ni gloria.
Este año la productora Giselle González realiza una nueva versión, protagonizada por Adriana Louvier y Gabriel Soto. La historia ha sufrido muchos cambios de la original gracias a la pluma de Aída Guajardo y déjeme decirle que es una de las mejores telenovelas que he visto en años.
Giselle González realiza su primera historia en solitario, después de trabajar años en mancuerna con Roberto Gómez Fernández, y es un verdadero éxito. De verdad le aseguro que poco hay que criticarle a este melodrama. Los protagonistas están sustentados por un elenco que no tiene desperdicio y, además, todos y cada uno de los personajes tienen su razón de ser, su historia y su importancia. Todos tienen su atractivo y mencionar a uno sería injusto sin mencionar a los demás.
La historia está tan bien adaptada y tan bien escrita que no hay capítulo en el que no suceda algo y no hay día en el que no nos dejen picados para no perdernos el siguiente.
Hay varias cosas que destacar. Me encanta que las locaciones son reales, duras, como son en la vida real. No vemos una vecindad de colores sino una vecindad maltratada, con detalles dignos, pero triste. Casi todas las mujeres salen sin gota de maquillaje, con peinados sencillos, como son en la vida real. Los actores trabajan con sus textos de memoria y eso le imprime un realismo que no se ve en otras series.
De verdad, pocas veces he visto una telenovela que me tenga atrapado al grado de no contestar el teléfono y no hacer otra cosa más que estar sentado viendo qué es lo que sucede con la historia.
Si no la ha visto, le recomiendo que lo haga. De verdad se va a sorprender. Se transmite a las 6:15pm por el canal de las estrellas.
Y sirvan estas líneas para felicitar al equipo de producción y al elenco por realizar un trabajo interesante, atrevido, profesional, con garra y que atrapa.
Lástima que no haya en nuestro país algunos premios a la altura del trabajo que estamos viendo por se los llevarían todos. ¡Enhorabuena!

La tecnología y los cambios en los medios

En la última década los cambios tecnológicos han revolucionado no sólo la vida de los seres humanos sino muchos de los negocios que existen en el mundo. Los medios de comunicación no son la excepción.

Empecemos con la televisión, hoy en día las plataformas tecnológicas son tantas y tan variadas que nos permiten ver cualquier programa que se transmita en el mundo. Servicios en línea como Netflix te permiten ver una temporada completa de cualquier programa en una sentada (sin salir de casa, por supuesto) sin necesidad de ver comerciales, comprar los DVDs o, peor aún, esperar una semana completa para ver el nuevo episodio. You Tube también te permite ver un episodio que se transmitió en Estados Unidos si no en vivo a tan sólo unas horas de su emisión. Ya no hay necesidad de esperar a que ese mismo programa se estrene meses después subtitulado en algún canal de cable.

La radio también se ha visto golpeada y es que ahora cualquier persona desde su celular puede escuchar en vivo cualquier estación de radio del mundo o escuchar la música que quieras sin necesidad de tener un CD. A veces los radioescuchas prefieren escuchar estaciones locales, pero muchas veces se van por otras nacionales o internacionales.

El mundo del disco también se ha visto afectado, la emisión de los materiales en formato físico tenderá a desaparecer porque resulta mucho más barato el estrenar el disco solamente en formato digital y que las personas lo bajen completo o bajen solamente las canciones que les interesan. La ya de por sí vapuleada industria discográfica tiene también que hacer frente a la piratería que por más que se combata sigue siendo uno de sus principales problemas. Como consecuencia, son menos los nuevos artistas, hay menos apoyo y las ventas tampoco son suficientes.

Las mediciones de audiencia también se ven afectadas. No podemos comparar una medición de rating en televisión cuando solamente había seis canales a la innumerable variedad de canales que ahora se tienen. Conforme más canales el nivel de audiencia se va a cercando más al cero y lejos estamos de poder seguir registrando índices apabullantes como en el pasado. Y esto aplica tanto para la televisión como para la radio.

El secreto aquí está en cómo aplicar esta tecnología a favor de los medios. Cómo hacer que esto sea una ventaja y no una desventaja. Muchos medios ahora han decidido proteger sus productos cuando en realidad lo que hay que hacer es compartirlos, dejar que la gente los vea. Si son de calidad la gente no solamente los verá sino que deseará pagar por ellos. Todo es cuestión de ir dando pasos al mismo ritmo que la tecnología, porque ésta ya nos lleva una gran ventaja.

@GilbertoBrenis

Las telenovelas mexicanas… el refrito del refrito

Si retrocediera el tiempo un par de décadas y tuviera la oportunidad de prender la televisión se encontraría con un producto que, en ese momento, era considerado de exportación… ¡las telenovelas!

Con el paso de los años algo sucedió con nuestros exitosos melodramas. En lugar de evolucionar, han retrocedido. Ahora si prende la televisión podrá ver quizá exactamente la misma telenovela, con diferentes actores, pero la misma historia.

De los melodramas que actualmente tenemos en pantalla todos, a excepción de uno, ya se han visto antes. En Televisa: ‘La Gata’, cuya versión original (basada en un melodrama venezolano) se presentó en México en 1970 con Juan Ferrara y María Rivas; ‘Yo no creo en los hombres’, originalmente transmitida en 1969 con Maricruz Olivier, en 1991 con Gabriela Roel y Alfredo Adame y en 2003 con Susana González y Eduardo Santamarina con el título ‘Velo de novia’. Seguimos con ‘La Malquerida’ que nunca se había realizado para televisión y que está basada en una obra de teatro de Jacinto Benavente, existe una versión fílmica con Dolores del Río y Pedro Armendáriz. ‘Mi corazón es tuyo’ se basa en la serie de televisión española ‘Ana y los siete’. Y ‘Hasta el fin del mundo’, es la versión mexicana de la telenovela argentina ‘Dulce amor’. En Azteca: ‘Las Bravo’, es nuestra versión de la chilena ‘Las Vega’s’ y ‘Rastros de Mentiras’ es una exitosa telenovela brasileña doblada al español.

Como podrá ver, nada nuevo bajo el sol. ¿Qué es lo que motiva que esto suceda? La pregunta tiene muchas respuestas. Van desde la certeza del éxito de las telenovelas del pasado, el temor a invertir millones en algo que no funcione, la facilidad de adaptar algo que ya está escrito hasta la temible falta de creatividad.

Yo, personalmente, me niego a pensar que en México no existan escritores capaces de crear historias nuevas, que atrapen al público, que logren altos índices de audiencia y que originen un producto de primera calidad que se venda como pan caliente en el extranjero.

La telenovela, como todo en esta vida, ha evolucionado. La gente ahora sigue de cerca, a pesar de tener los peores horarios de transmisión, a las llamadas narconovelas. Cadena 3, en su momento, trabajando de la mano con Epigmenio Ibarra lograron teleseries muy interesantes que tuvieron grata recepción en el público mexicano.

¿Para dónde vamos en la producción de telenovelas en las principales cadenas de nuestro país? Esa es una pregunta cuya respuesta asusta. ¿Será que la telenovela deje de ser lo que antes era? ¿Será que en algún momento cambiarán de las historias rosas y melosas a cosas más realistas e interesantes? La moneda está en el aire y le aseguro que la respuesta no tardará en llegar. El público se está cansando y está buscando nuevas opciones en otras ventanas.

La calidad del teatro musical mexicano

Hace unos días se dio a conocer que el musical ‘Wicked’ finalizará este año sus presentaciones en los escenarios mexicanos.

Hoy por hoy le puedo asegurar que ‘Wicked’ ha sido uno de los musicales más caros que se han presentado en nuestro país y que será sucedido por una de las mejores producciones musicales que he tenido la oportunidad de ver, ‘El Rey León’.

La adaptación al escenario de la exitosa cinta de Disney es algo que no hay que perderse. Le puedo compartir que he tenido la oportunidad de verla en dos ocasiones y no puedo más que recomendarle que la vea, cueste lo que cueste. El número inicial no tiene desperdicio, le quitará el aliento y hará que se le enchine la piel. Pero bueno, eso será hasta el 2015, le recomiendo que vaya ahorrando porque los boletos no serán baratos.

Lo que sí le puedo asegurar es que la puesta en escena tendrá la misma (o mejor) calidad que las representaciones en Broadway, Londres o Madrid. El teatro musical en México ha gozado siempre de muy buen nombre, de prestigio, de distinción y de calidad. Le hablo de musicales que se presentaron hace décadas como ‘El diluvio que viene’ bajo la producción de Manolo Fábregas; de ‘Mame’ o ‘Hello Dolly’ bajo la batuta de Silvia Pinal; de ‘Gigi’ o ‘Papacito Piernas Largas’ producidas por Angélica Ortiz. Recientemente Ocesa ha llevado a escena de manera excepcional montajes como ‘Los miserables’, ‘El fantasma de la ópera’, ‘Chicago’, ‘Rent’, ‘Mamma mía’, ‘Mary Poppins’ y ‘La Bella y la Bestia’, por mencionar algunas.

La calidad de todas ellas es impresionante. Los valores de producción en cuanto a actuaciones, coreografías, escenografías, vestuarios, utilería va más allá de lo que pudiéramos imaginar. Es teatro de primera calidad.

Sé que hay muchas personas a las que el teatro musical no les llama la atención, no les entusiasma. Les doy la razón. No a todos les gusta la mezcla de diálogos con canciones. Pero le puedo asegurar que no ha habido una sola persona que salga de ver ‘Wicked’ (por ejemplo) y se haya quejado. La producción es impecable.

Los mexicanos tenemos la suerte de tener una de las carteleras teatrales más nutridas del mundo. Sé que los boletos a veces no son accesibles y que si se va en familia resulta un gasto fuerte. Pero es importante inculcar a las nuevas generaciones el gusto por el trabajo escénico. Créame que los productores teatrales no se hacen ricos con la taquilla, los gastos son millonarios; pero el producto que presentan vale y supera el precio que pagamos por verlo.

@GilbertoBrenis

Un ‘Cantinflas’ español

El pasado 16 de septiembre se preestrenó la cinta mexicana ‘Cantinflas’ con 550 copias y logró recaudar más de 13 millones de pesos. No es necesario ser brujo para saber que se convertirá en la cinta más vista este fin de semana.

Aunque habría mucho que comentar sobre la película considerando si es buena o mala. Si merece ser representante de México para la entrega del Oscar. Si el guión le hace justicia a uno de los máximos representantes de la comedia de nuestro país. Si las participaciones de muchos actores y actrices son necesarias, y un largo etcétera, quiero concentrarme en la actuación del español Óscar Jaenada interpretando al personaje principal de la cinta, a Mario Moreno ‘Cantinflas’.

Óscar Jaenada nació el 4 de mayo de 1975 en Barcelona, España. Inició su carrera de manera independiente representando una obra de teatro que él mismo escribió. Ha participado en varias películas, obras de teatro y programas de televisión. Ganó un premio Goya en 2005 por su participación en la cinta ‘Camarón’.

¿Por qué le cuento esto? Pues porque si hay algo rescatable de esta película es, precisamente, la interpretación que realiza Jaenada no solamente de Cantinflas, sino de Mario Moreno.

Desde que se anunció que Óscar sería el protagónico de la cinta, su participación se vio envuelta en un sinnúmero de críticas. ¿Cómo es posible que un español interprete a un personaje mexicano tan importante? ¿A quién se le ocurre tal afrenta?

Siendo honestos, Óscar Jaenada le calla la boca a todos aquellos que dijeron que haría el ridículo. La verdad es que el señor borda a los personajes de manera perfecta, no hay persona que pueda decir que su trabajo es malo, que no está a la altura o que desmerece al internacional mimo mexicano.

Hay que quitarnos de la mente la idea de que un actor, sea cual sea su nacionalidad o preferencia, no puede interpretar determinado personaje. Ben Kingsley (británico) ganó un Oscar por darle vida a Mahatma Gandhi; F. Murray Abraham (estadounidense) ganó otro premio de la Academia interpretando a Salieri (italiano) en ‘Amadeus’ y, para terminar, Tom Hanks (heterosexual) ganó la misma estatuilla por darle vida al homosexual Andrew Beckett en ‘Philadelphia’.

Créame que no me cabe la menor duda de que Sebastián del Amo, director de ‘Cantinflas’, hizo la mejor selección para interpretar a su protagónico. Y es por eso que le invito a ver la película. Crear su propia opinión. Le aseguro que Jaenada no le va a defraudar y, créame, realmente es ahí donde está el detalle, chato.

@GilbertoBrenis

El eterno dilema de Luis Miguel

Este viernes Luis Miguel presentó un nuevo tema titulado ‘Déjà Vu’ y sus fans alrededor del mundo enloquecieron. El tema es muy al estilo del ‘sol’, una canción pop rítmica con sonido destacado de metales. De alguna forma suena o recuerda a ‘Suave’, ‘Oro de ley’, ‘Luz verde’ o ‘Qué nivel de mujer’.
Debo reconocer que aunque no soy fan recalcitrante de Luis Miguel, soy un respetuoso admirador de su carrera y de su talento. No se puede negar que hoy por hoy Luis Miguel es el mejor intérprete mexicano en el mundo. Tampoco podemos negar que su voz es única y que su carisma es inigualable.
Pero, y siempre hay un pero en todo, cada vez que Luis Miguel estrena un tema inicia el eterno dilema de si siempre canta lo mismo, que si no innova, que todas sus canciones suenan igual.
Confieso que yo prefiero a Luis Miguel baladista, sus temas rítmicos no son mis favoritos, por ende, este nuevo sencillo no fue de mi gusto.
Yo no critico el que sus temas tengan el mismo sello, a final de cuentas es un estilo que ha creado al paso de los 30 años de carrera. Aun así, Luis Miguel ha grabado disco ranchero, de boleros, navideño y han sido un éxito. Tampoco tiene la necesidad de, a estas alturas del partido, presentar un disco rap o hip hop.
Y ese eterno dilema que menciono lo ha vivido Luis Miguel en todos y cada uno de sus lanzamientos, así que prepárense esta semana para escuchar un sinnúmero de opiniones encontradas al respecto.
Pero, la verdad sea dicha, Luis Miguel va más allá de lo que podamos decir o no decir de su música, de su carrera, de sus conciertos. El señor es un ídolo, realiza giras exitosas y seguramente su nuevo disco se venderá como pan caliente.
Yo quizá lo que extraño de Luis Miguel es su cercanía con la gente. Sé que tiene años que no hace televisión, que no da entrevistas pero antes solía hacerlo, claro muy al inicio de su carrera. Lo recuerdo en ‘Siempre en Domingo’ o en el programa nocturno de Verónica Castro, ahí teníamos la posibilidad de conocerlo más fondo. Conocer al ser humano, no al artista. Espero que con el lanzamiento de este disco se acerque a los medios y podamos saber más de él.
Por lo pronto sus fans disfrutarán del nuevo tema y del nuevo disco y seguirán llenando sus conciertos. A pesar de todo y de todos Luis Miguel es el número uno en el mundo de habla hispana, un lugar que se ha ganado a base de esfuerzo, trabajo y, sobre todo, talento.

La Voz México

Ayer inició la cuarta temporada de ‘La Voz México’ a través de El Canal de las Estrellas de Televisa. Por cuarto año consecutivo la expectativa por parte del público se hace presente en uno de los programas de realidad que más ha llamado la atención por parte del público televidente.

La fórmula ya todos la conocemos, la intención es encontrar a aquella persona que tenga el suficiente talento vocal para poder resultar ganador en la competencia y, a la vez, pueda iniciar una carrera en el mundo artístico.

Lo cierto es que el programa ha cumplido en ofrecer un espacio dominical con muy buenos niveles de audiencia, que atrapa al público y que lo involucra de tal forma que, independientemente de quienes sean los coaches o los participantes, los hace participar hasta el final para obtener un ganador.

La parte que queda coja, que nos queda a deber, es lo que sucede con los ganadores. En los tres años anteriores ninguno de los ganadores ha podido destacar en el mundo artístico.

El primer año, el ganador fue Oscar Cruz (coach: Alejandro Sanz), de Zacatlán, Puebla. Si bien logró grabar un disco, se las ha visto negras para poder consolidar su carrera artística. Le ha luchado, le ha batallado pero no logra cuajar.

El segundo año obtuvo el voto del público Luz María Ramírez (coach: Jenni Rivera). De igual forma, todo el apoyo que recibió por parte del público no fue suficiente para que lograra destacar en el mundo del disco.

El tercer año, Marcos Razo (coach: Marco Antonio Solís) se lleva el primer lugar y hasta ahora no ha podido siquiera grabar un disco.

¿Qué es lo que pasa? ¿Ganan los que tienen que ganar? ¿Ganan realmente los concursantes que lo tienen todo para ser un producto de interés para la gente? La industria discográfica atraviesa una de las crisis más importantes a nivel mundial. Ya no es tan fácil vender un disco, ya no es tan fácil que la gente decida ir a un concierto. Y todo el apoyo que le dan a los concursantes se desvanece de manera inmediata.

Este año los coaches son Yuri, Laura Pausini, Ricky Martin y Julión Álvarez, todos ellos primeras figuras en el ambiente farandulero. Pero de ellos no depende que el ganador de esta cuarta edición logre consolidarse… depende del público.

En la emisión de anoche, en la primera audición pudimos ver buenos elementos. Destacan Jonathan Becerra, quien ha tenido ya oportunidad de grabar discos y actuar (recientemente en ‘Qué Pobres Tan Ricos’) y que decidió irse al equipo de Julión Álvarez; Natalia Sosa, cantante de larga trayectoria en musicales y ganadora del Festival OTI, quien forma parte del equipo de Yuri y Kike Jiménez, cantante de Guadalajara que, para mí, es una de las imágenes más frescas que puede explotarse para triunfar en grande, ahora forma parte del equipo de Laura Pausini.

Habrá que esperar a la próxima semana para ver qué nos depara la siguiente camada de audiciones de La Voz… México. Lo cierto es que gane quien gane lo que se necesita viene después del triunfo y eso es apoyo del público, del coach ganador, de la propia producción del programa y de la empresa Televisa. Si no es así, de nada valdrá tanto esfuerzo.

¿Usted qué opina?