¡Escúchanos por internet!

Palou, el aprendiz de brujo

Ayer a través de la columna Templo Mayor del periódico Reforma, el ayuntamiento de Puebla le mandó un mensaje de guerra al gobernador Miguel Barbosa Huerta: “Por lo visto allá en Puebla el gobernador Miguel Barbosa Huerta quiere usar el plan de seguridad PMP (Por Mis Pistolas), pues sin mediar ni diálogo ni ley pretende arrebatarle el control de las fuerzas policiacas a los alcaldes.

”… de hecho, la presidenta municipal de la capital poblana, Claudia Rivera Vivanco ha intentado dar la pelea y su compañero de partido, en plan de emperador, y no de gobernador le mandó a decir que no va a alegar y que firma o firma”.

No se necesita mucha ciencia para saber que esa filtración salió del Palacio Municipal capitalino. La pregunta es de ¿parte de quién?

Fuentes del municipio apuntan que dicha información salió de la Coordinación Ejecutiva de la Presidencia que lleva Javier Palou García, el aprendiz de brujo.

Filtrarle a un periódico como Reforma y a una de las columnas más leídas en todo el país es un golpe muy bajo, pues por un lado en el discurso público, la alcaldesa había aceptado firmar el famoso convenio de colaboración con el gobierno, pero por otro manda una clara señal de guerra.

Ya le habían dicho que la inseguridad no es un tema de percepción, ya le habían dicho que sino puede con ello pues mejor que renuncie, pero la soberbia municipal y la ignorancia son muy atrevidas y ahora, al parecer, el camino es que se rompan las lanzas.

Es un hecho que Claudia Rivera no gobierna y esto que se dio a conocer es una muestra de que no tiene ni idea de lo que pasa en su propia administración. Algo está pasando en los pasillos del Charlie Hall, pues todos se pelean contra todos.

Hasta hace unos meses quien había asumido el poder y control de toda la estructura municipal fue Andrés García Viveros quien tiene bajo su mando todas las coordinaciones administrativas de la presidencia. Eso había provocado un hartazgo en Palou quien en dos ocasiones presentó su renuncia al verse rebasado por el morenovallista Viveros.

Las mismas fuentes contaron que fue entonces que Palou comenzó a armar toda una estructura alterna para retomar el control político que había perdido, en la que había redes sociales, bots, cuentas para atacar críticos, medios de comunicación y arrebató el control de los cobros que todos sabemos que existen pero no sabemos a dónde van a quedar.

Fernando Pastor Herrera, director de Normatividad, quien originalmente dependía de Ollín Rivera fue captado por Javier Palou y ahora a él se le reporta. Recientemente, algunas cámaras empresariales denunciaron ante el ayuntamiento que el tal Pastor los ha estado extorsionando y les ha pedido sus buenos moches.

¿A dónde van a quedar esos moches? Unos decían que con Ollín, otros que con García Viveros y ahora otros apuntan que a la Coordinación Ejecutiva de Presidencia. Pareciera que todo esto es un botín y es una cena de negros, pero la verdad es que sí hay quien cobra, habrá que ver a qué manos van a quedar.

Han rebasado a Liza Aceves, han exhibido a García Viveros y ahora el nuevo protagonista es Palou quien, aseguran, con su estructura alterna es quien aconseja que no se deben dejar del mandatario estatal, por eso el mote de “emperador”.

Ha llegado mucha información sobre cómo opera Palou y cómo es que el dinero que ha ido recabando lo quiere usar para beneficio propio. “El aprendiz de los moches”, ya le dicen en los pasillos del Palacio.

La declaración de guerra contra el gobierno del estado es una medida muy riesgosa, pues es escupir al cielo. No son nuevas las diferencias entre un alcalde y un gobernador, pero los niveles de inseguridad ya son tan altos que si la mejor salida es que intervenga el estado, que lo haga, porque efectivamente esto no es percepción y en última instancia, en política percepción es realidad.

Foto: Es Imagen / José Castañares

Barbosa y el diálogo

Los primeros cien días de cualquier gobernante son los que definen la ruta de su mandato. Llámese alcalde, gobernador y hasta presidente de la República. Un caso inédito en los últimos años es el de Miguel Barbosa Huerta quien aún no cumple sus primeros 15 días al frente del Ejecutivo y su primera acción predominante ha sido el diálogo.

Quitémonos de filias y fobias, sinos cae bien o mal, si votaron o no por él, eso ya no importa, eso es cosa del pasado. Es un hecho esto del diálogo y no, no es un tema fácil.

Los ejemplos están ahí: la semana pasada un grupo de pobladores fueron a Casa Aguayo a protestar. El gobernador junto con sus funcionarios de Gobernación se levantaron de sus escritorios y bajaron a atender personalmente a los demandantes.

Lo lógico, porque así lo ha hecho la mayoría de los mandatarios estatales, es salir por la puerta de atrás, mientras algún funcionario menor encaraba a los pobladores. Los gobernadores se subían en su camioneta y “adiós Nicanor”.

Luego vino la tragedia en Tepexco y Cohuecan en donde lincharon a unos presuntos asaltantes. El gobernador personalmente fue a darle cara a la población, les dio apoyos, les escuchó, los atendió y les pidió que ya no continúen con la ruta de usar la violencia para enfrentar la violencia.

La cereza en el pastel fue el lunes, al mediodía, cuando Miguel Barbosa fue a dialogar con los rechazados de la BUAP para pedirles que suspendan su huelga de hambre, se comprometió a apoyar a los estudiantes y finalmente pidió una mesa de discusión entre la Rectoría y quienes no fueron admitidos en la casa de estudios.

Ese hecho es histórico: todos los políticos le han temido a los estudiantes por décadas. La historia de los conflictos universitarios desde 1956 hasta 1989 hizo que los titulares del Ejecutivo se fueran por la solución más fácil: comprar o reprimir, pero los resultados de ambas políticas llevaron a Puebla a un retraso social con pésimas consecuencias.

Nunca un gobernante se había bajado de su camioneta frente al zócalo y les había tendido la mano a los estudiantes. Quizá el que buscó la paz, en su momento, fue el doctor Alfredo Toxqui quien llamó a la sociedad poblana a cancelar los odios y los rencores, pero de ahí en fuera jamás les importó que un joven de 17 a 20 años de edad estuviera en huelga de hambre.

Aunado a todo esto, desde la semana pasada se instalaron los martes ciudadanos, en el que el titular del Ejecutivo y cada uno de sus secretarios pusieron unas mesas para escuchar las peticiones de los poblanos de todas las regiones del estado.

El mensaje es claro: se acabó con el funcionario de escritorio. Se terminó con la política de ver de arriba hacia abajo a sus gobernados, de darles la vuelta, de no hacerles caso.

Se lee muy fácil, pero la verdad es que no lo es, pues se necesitan muchos cojones para darle la cara a quienes gobiernan, a sabiendas que no hay un guion, que no hay nada preparado. La ruta del diálogo es la mejor, porque se trata de escuchar en vez de hablar, se trata de atender en vez de imponer, se trata de dialogar en vez de gritar, patear el tablero, aventar celulares o balas de goma a los inconformes.

A escasos 14 días de haber arrancado sus funciones, Barbosa construye un puente de comunicación entre el gobierno y los ciudadanos. En el pasado reciente, en el morenovallismo, se construyeron muchísimos puentes y vías de cemento, pero nunca hubo uno que ligara al que gobierna con sus gobernados. Ese puente de diálogo nunca existió. Mejor crearon un marranicidio para justificar su Ley Bala.

Los alcaldes poblanos deberían seguir ese ejemplo y no encerrarse en sus oficinas, dejarse llevar solo por sus asesores que les dicen lo bueno y lo malo. Deberían reconsiderar abrirse a la gente, recorrer sus calles llenas de baches, hablar con los que son víctimas de la delincuencia y no solo escuchar canciones de Joaquín Sabina o leer sobre la psicomagia de Jodorowsky.

No obstante, si tomamos en cuenta que los primeros cien días de un gobernante son los que definen la ruta de su administración, pensaríamos que esos alcaldes están y siguen perdidos en las paredes de sus palacios municipales.

Barbosa ha puesto el ejemplo, ¿quién estará dispuesto a seguirlo y a pagar el alto costo del diálogo?

El tricolorcito de Amlito ya tiene a su primorcito

No hay nada más priista que jugar a la simulación.

Lo que los tricolores hicieron ayer al elegir a Alito como líder nacional de su partido es entronar al consentido del presidente, quien ya tendrá otro aliado más en la construcción de esa cosa llamada “La cuarta transformación”.

Alito es el mini me de AMLO. No es ninguna sorpresa, ya habíamos visto a muchos tricolores de colaboracionistas desde que Morena ganó la elección en el 2018. Como oposición fracasó y en el ánimo de sobrevivir se fueron a jugar un doble juego y crearon el PRI-MOR (ena).

Al grito de: “¡Es un honor estar con el PRIMOR”, los priistas han quedado rebasados, humillados, evidenciados, divididos internamente y sin proyecto.

Alito es un militante más que solo utiliza su palabrería y al final es pura y vil demagogia. Es el típico político que al preguntarle algo en concreto responde con una larga y tediosa verborrea: “recuperar al PRI; reconquistar a nuestras bases; hemos abandonado a nuestros militantes; necesitamos rostros nuevos: gente que esté a favor de la sociedad; bla bla, bla y más bla, bla, bla”, pero de ahí en fuera no dice nada extraordinario.

¿Esto como repercute a nivel local?

Pues como de por sí Lorenzo Rivera (en su nombre lleva la penitencia, pues se hizo bien Lorenzo) no representa a nadie,no pasará nada. Nunca se le ha escuchado hacer un pronunciamiento de nada.

Ya deberían llamarlo ” Lorenzo, El Tecito, Rivera”.

Javier Casique controlará no solo a sus pocos diputados en el Congreso del estado sino que llevará mano en las decisiones de su partido.

Casique, al fin y al cabo, representa los intereses de su compadre y amigo Enrique Doger.

Quizá desde esa posición y con la venia de Alito (Amlito) pueda llevar a su ex jefe en la BUAP y en el ayuntamiento de Puebla a un puesto de elección popular en el 2021, sin duda alguna. No nos extrañe que esa corriente priista ahora esté del lado del presidente de la República y del gobierno estatal poblano.

Lorenzo Rivera ha sido el líder priista más gris que ha tenido ese partido en Puebla. Es como un burócrata o “godín” de medio pelo que ni hace bien ni hace mal. Es como el típico “caemebien” de la oficina que solo le preocupa que no le roben su tupper ware del refrigerador.

Quizá por eso el PRI poblano está hundido en su propio limbo. Desde hace mucho no opinan nada, no fijan posturas, carecen de una agenda propia. No se sabe qué papel asumirán con respecto a temas como: inseguridad, agua potable, la cuarta transformación en Puebla y el gobierno de Barbosa.

La dirigencia de ese partido es tan anodina que, por ejemplo, no han defendido a uno de sus correligionarios: Jorge Estefan Chidiac ante cuestionamientos hechos por el morenista Gabriel Biestro. Y ya sabemos que el ser neutral es ir en contra.

No hay que sorprenderse, pues lo mismo hicieron cuando gobernaba Rafael Moreno Valle. Fueron los propios priistas quienes, a cambio de un buen plato de lentejas, se sumaron al proyecto del panista mientras gobernó los últimos ocho años en Puebla.

El PRI no se debe espantar cada vez que sigan perdiendo elecciones, al parecer su meta es ser la bisagra del PAN cuando gobierne (PRIAN) o de Morena cuando a este le toque repartir las tortas (PRIMOR).


Ilustración: Alejandro Medina

El “Club INSEN” va por la BUAP

Como salidos de un cómic de “Los Súpermachos” de Rius, un grupo liderado por el diputado federal por Morena Eudoxio (Oxímoron Deuteronomio) Morales Flores intenta romper la estabilidad de la BUAP a través de firmas y documentos para convertir a la máxima casa de estudios en un verdadero caos llamado “la universidad de masas”.

Es decir: regresar a la universidad-partido.

Para tal fin, crearon un grupo en Facebook (bien neoliberales, estos muchachones de la tercera edad) que se autodenomina “Frente de Universitarios en Lucha”, aunque para muchos es mejor conocido como el “Club INSEN”.

En dicha agrupación participan Guillermo López Mayo, líder sempiterno del Suntuap; Luis Ortega Morales, ex candidato a rector a principios de los años ochenta, ex pecemista, ex perredista, ex marxista-leninista, ex trosquista, ex precandidato cada que se pueda a lo que haya y ex universitario, pues apenas lo jubilaron.

Otro más que está en esta puja es uno de los brazos del mismísimo Guillermo Nares Rodríguez, Nicéforo Rodríguez Gaytán, alias el Mazoco, quien tiene entre sus seguidores a un grupo de jubilados de la casa de estudios.

“¡Ese apoyo sí se ve…!”

En el viejo politburó aparece un personaje llamado Enrique Hernández y otro jubilado del Suntuap Jorge Jiménez. Todos ellos seguidores de don Oxímoron (Eudoxio) Morales, aquel economista que no le atinó a la deuda de Puebla generada en el morenovallismo y que desconoce a cuánto está el kilo de la manzana Bartlett y la papaya maradol.

Desde la semana pasada, han estado rolando en redes sociales un documento elaborado que contienen bellezas como esta:

“Por lo que se refiere a la educación, el gobierno y las autoridades, dicen que por la crisis capitalista mundial hay que seguir recortando el gasto social. No hay recursos para atender todas las necesidades del sector educativo, pero sí para continuar enriqueciendo a las burocracias universitarias, los políticos, los banqueros y los empresarios”.

O joyas como esta: “En los años setenta y ochenta del siglo pasado, la democracia universitaria significaba la libertad de discusión, crítica y organización de los estudiantes, maestros y trabajadores, así como la lucha contra toda forma de autoritarismo, dentro y fuera de la institución”.

Este documento es con la única finalidad de confrontar a la administración central.

Ahora que Morena arribó al poder no sólo a nivel nacional sino local, el “Club INSEN” azuzados por el diputado Deuteronomio (Eudoxio) Morales quieren regresar al binomio: Universidad-Partido.

Efectivamente, y esto es para los lectores milenials, en los años setenta y ochenta para poder trabajar como académico o administrativo en la BUAP primero habría que afiliarse al Partido Comunista Mexicano y así cobrar en la nómina. Uno de los grandes retrocesos en la historia de Puebla se originó ahí, en los conflictos universitarios, pues los grupos porriles afiliados a esa vieja izquierda se convirtieron en grupos de presión.

La lucha originalmente era sana, había ideales, había un por qué, el problema fue cuando porros, fósiles, líderes sindicales, pandilleros como Los Pitufos y hasta ambulantes hicieron muchísimo dinero presionando al gobierno para ser comprados. Se perdieron las causas y los principios por un buen plato de lentejas.

Muchos de los mencionados hasta títulos consiguieron sin siquiera poner un pie en una aula; obtuvieron licencias de taxis, placas para combis y camiones, control hasta de las taquillas del estadio de fútbol, terminaron protegiendo prostíbulos, se apropiaron de las casas de estudiantes, imprentas entre un montón de canonjías y prebendas.

El punto crítico llegó cuando, el entonces rector, Samuel Malpica fue encarcelado en 1989, en una lucha que terminó en una balacera sobre la Juan de Palafox y Mendoza (antes Maximino Ávila Camacho) y la 4 Sur.

Y a todo esto ¿qué busca el diputado federal Eudoxio Morales?

Quiere vender la idea al nuevo gobierno, que encabeza Miguel Barbosa Huerta, que él es el verdadero aglutinador de las masas críticas, democráticas y populares de la BUAP. Juntar a todas esas “fuerzas” -de la tercera edad, but of course- para confrontar a los universitarios. Crear un frente y así meterse a la puja por el control de la máxima casa de estudios en Puebla.

Y todo lo hace justo en el momento en el que existe un litigio entre el empresario Mario Mendívil por el tema Lobos BUAP. Justo en los días en que la Rectoría presentará un informe de las finanzas institucionales ante su Consejo Universitario.

A esta lucha hay que sumar también a un ex agüerista: Ricardo Paredes Solorio, quien salió por la puerta trasera de la Facultad de Administración, y quien, además, fue evidenciado desde el inicio de la gestión de Alfonso Esparza. Paredes anda mandando a través de whatsapp documentos contra la administración central de la universidad.

Y al grito de “¡Ho Chi Min… Chin, chin, chin!”, a todos los mencionados ya se les olvidó que la URSS tronó a finales de los ochenta y que a todo bolchevique le llega su Chernóbil.

PD. Pregunta: ¿qué busca el subsecretario de Gobernación Luis Soriano Peregrina con tomarse fotos con los rechazados de la BUAP que están en pleno plantón en el zócalo?

Como dice el clásico: es pregunta nomás, que conste.

Que Vladímir Ilich Uliánov, los redima.

Ahora sí: ¡sálvese quien pueda!

La presencia del titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto Castillo, en la rendición de protesta de Miguel Barbosa Huerta como gobernador del estado puso nerviosos a muchos que en los últimos ocho años hicieron de Puebla un paraíso fiscal.

En al menos siete años vimos la creación y proliferación de plazas comerciales, desarrollos inmobiliarios, restaurantes, bares, antros, construcción de edificios que están vacíos y que más allá de festejar por el incremento de la actividad económica podría uno considerar que formaron parte de todo un entramado para lavar dinero.

Se crearon hasta páginas de internet, algunas llamadas outlets, o simples fanpages en Facebook, las cuales de la noche a la mañana tenían más de cien o doscientos mil seguidores, mismas que recibían pagos millonarios para lograr esas cantidades de vistas y likes. Y no hablamos de los troles y granjas de bots en Twitter que también le costaron mucho al erario poblano.

Créanme, los que tenemos años en los medios de comunicación sabemos que no es tan fácil convertirse en influencer de la noche a la mañana. Lleva tiempo, dinero, esfuerzo y muchos descalabros para lograr el éxito y la credibilidad y aun así, a veces, nos equivocamos en la búsqueda de alcanzar el éxito.

Si seguimos la ruta del dinero nos toparemos una cloaca llena de ratas, ranas, sapos, pestilencia y, muchos de los mirreyes que tanto presumieron su ascensión al jet-set poblano quedarían evidenciados, pues a leguas era notoria complicidad entre el gobierno y el sector empresarial, obvio no de todos, siempre hay y han existido empresarios decentes en la entidad y esos todos los conocen y se ven a kilómetros de distancia.

Un caso concreto es el de Ciudad Modelo que solo sirvió para convertirse en un pueblo del oeste a finales del siglo XIX, lleno de polvo, sucio, abandonado. Es una imagen digna de la serie televisiva de HBO, Chernóbil.

Si se ponen a investigar cuántos panistas adquirieron terrenos y a qué costo en la región cercana a la planta Audi se escandalizarían. Ahora que dicha área estará bajo investigación quedaría en evidencia muchos de los excesos recientes.

Sí, en este nuevo gobierno es necesario que se abran las investigaciones correspondientes porque se cometieron muchos abusos en esos ocho años de gobierno (el único sexenio que ha durado ese tiempo en Puebla).

Todos lo sabíamos, pero no podíamos decir nada ante la falta de pruebas. Siempre se quedó en rumor y el área de Transparencia (ITAIPUE) era tan transparente que nunca se vio nada. Los temas más polémicos eran guardados.

Toda la turbulencia de lo que ocurrió en Puebla, los últimos años, no fue exclusivamente electoral, pues en el fondo era la lucha para mantener el poder y el dinero y de esa forma no se rascara a profundidad para descubrir lo que había debajo de todo con lo que se cimentó ese régimen, pues ya fuera de Casa Puebla, un partido opositor podría abrir las llaves de los sótanos para descubrir qué ocurrió ahí y por qué era tan fácil comprar consciencias de todos los sectores.

A todo esto hay que ver sumarle la revelación del gobernador Miguel Barbosa de la deuda de 45 mil millones de pesos que se contrajo durante el morenovallismo y que ya puso los focos rojos en muchos ex funcionarios de primer nivel y que, por fin, abrirá las puertas de los llamados Proyectos para la Prestación de Servicios (PPS) que según los anteriores gobernantes no era deuda.

La historia la escriben los vencedores y el nuevo régimen reescribirá sobre las páginas de Puebla sobre los cuentos que nos tuvimos que tragar. Muchos panistas ya saltaron del barco y ya comenzaron a delatar a sus correligionarios con tal de salvarse.

Otros llamados independientes buscan hasta fotos con los líderes de Morena para expiar sus culpas y también acusan hasta a sus extrabajadores con tal de que a ellos no los investiguen.

Actúan todos como criminales en fuga, porque si no deben nada ¿por qué quieren salvar el pellejo aventando a empleados de tercer nivel que sólo seguían sus órdenes?

Esto apenas comienza y todo fue por un solo mensaje: la presencia de Santiago Nieto en el acto más importante de la historia reciente de Puebla.

Foto: Es Imagen / Ramón Sienra

Diputados van contra Agua de Puebla

Los diputados locales de Morena y Encuentro Social presentaron ayer una Iniciativa de Decreto por la cual el cobro del servicio de agua potable regresaría a los municipios y a los organismos operadores y solo podrán suspenderlo cuando en los hogares gasten más de 300 litros al día.

La iniciativa firmada por los diputados Nora Yessica Merino Escamilla y por Gabriel Biestro Medinilla -fechada con 31 de julio del 2019- da el primer paso para la revocación del servicio que mantiene la empresa Aguas de Puebla y, con ella, le da la razón al acuerdo del cabildo poblano, del 26 de junio pasado, para echar abajo el contrato de la compañía favorecida en el morenovallismo.

Para los legisladores, la actual Ley del Agua para el estado de Puebla es inconstitucional y viola los derechos humanos porque autoriza y justifica la suspensión del servicio en el caso de morosidad en los pagos. “Restringir un derecho que es de vital importancia para el desarrollo de la personalidad, de la vida y de la salud de las personas, sería contradictorio a nuestra Constitución”.

La reforma de los legisladores de la fracción “Juntos Haremos Historia” es con la finalidad de apoyar a los hogares poblanos, pues es a los ciudadanos a los que ampara:

“Artículo 99. El Prestador de Servicios Públicos podrá suspender justificadamente los servicios hídricos en los siguientes casos: Por falta del pago de los derechos, contribuciones de mejoras y productos correspondientes al servicio de que se trate, salvo para el servicio doméstico que no exceda del gasto de trescientos litros por día”.

La iniciativa no aplica para comercios o industrias.

Según una fuente consultada anoche, la clave está en uno de los artículos transitorios en el que señala que: “Se derogan todas las disposiciones que se opongan el presente decreto”, es decir, en la interpretación jurídica va contra lo que sustenta actualmente a la empresa Agua de Puebla.

Hay que resaltar que se esperaría a que este día en su toma de protesta como gobernador Luis Miguel Barbosa anuncie esta reforma a la ley con la que se da el primer paso para echar abajo a la empresa que tantos dolores de cabeza ha generado a los poblanos.

Eudoxio Morales le declara la guerra a la BUAP

La guerra jurídica que inició el empresario Mario Mendivil por Lobos BUAP no hay que verla contra una persona sino contra una institución. Es decir, el daño no es contra una administración sino contra la casa de estudios más importante en el estado.

Los que conocen la historia de Lobos Buap saben bien que era un equipo de universitarios que jugaba en los llanos de CU y en la enorme cancha de la preparatoria Benito Juárez que en otros tiempos era de tierra. Un día, porque hicieron bien las cosas y porque los astros se alinearon, llegaron a primera división y la historia es de todos conocida.

Se toparon con una mafia que implica televisoras, marcas, mercadotecnia. A lo mejor les llegó su principio de Peter, no estaban listos para ello, pero en el origen había buena fe.

Mario Mendivil y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla ya están en un litigio en el que los poblanos esperamos que salga favorecida la institución más importante de Puebla.

Hay que tener cuidado porque el abogado del constructor poblano es nada más y nada menos que Javier Coello Trejo, el mismo que defiende a Emilio Lozoya, un personaje no muy querido en la cuarta transformación. Claro, el litigante puede defender a quien quiera y a quien le convenga, es su papel y su derecho, pero en estos contextos todo se presta a especulaciones.

Más allá de que todo se arregle conforme a derecho, lo grave es que al interior de la casa de estudios ya hay personajes que quieren aprovechar el conflicto deportivo para atacar a la administración central, pues a través de mensajes de whatsapp, el diputado federal Eudxio Morales Flores ha convocando a firmar contra la BUAP.

Su finalidad no es ni la transparencia ni la rendición de cuentas, lo que quiere es tomar por asalto la casa de estudios y ser rector. El legislador federal, quien llegó a ese puesto por ser suplente de Fernando Manzanilla, al igual que muchos de la vieja izquierda poblana desean retomar el concepto de universidad-partido, como en los años setenta y ochenta en los que, para trabajar en la UAP, habría primero que afiliarse al PCM para cobrar en la nómina.

Ya se nos olvidaron esas épocas que eran un verdadero dolor de gónadas: tomas de autobuses, huelgas estudiantiles, fósiles, pintas del SUNTUAP por todas las calles, grupos porriles, empoderamiento de pandillas como Los Pitufos -algunos de ellos obtuvieron hasta títulos de abogados- y una larga lista de vicios que provocó un retraso político en el estado.

Esa visión arcaica ya no aplica en estos tiempos y los rectores que intentaron unir a la BUAP con el PRI (Enrique Doger y Enrique Agüera) al final no les fue muy bien que digamos. Uno de los éxitos de Alfonso Esparza es que ha sabido dividir lo político y lo académico. No se ha confrontado con nadie, le ha dado espacio a todos y pese a todos, su prioridad es sacar adelante a su personal académico, administrativo y a la comunidad estudiantil.

No obstante, Eudoxio Morales no tiene la misma visión. Él al igual que otros, quieren meter las manotas en la casa de estudios para sacar provecho. Bien lo dice el dicho: piensa mal y acertarás. Y es que aprovechan el conflicto legal contra los Lobos para llevar agua a su molino.

Es preocupante porque la estabilidad lograda hasta ahorita en la BUAP se pueda ir por el tubo de las ideologías, los falsos profetas, los guerrilleros de sofá y los progresistas de buró. A nadie le conviene regresar a la vieja visión que trae el diputado federal, pues sería un verdadero retroceso.

La familia que también gobierna la capital poblana

El viernes pasado dimos -en este espacio- la lista de los funcionarios y empleados que están ligados al secretario de Infraestructura Municipal en toda el área del ayuntamiento, principalmente en el Sistema DIF municipal que está metido en serios problemas (ya relataremos más adelante con documentos y videos lo que ahí ocurre).

Relatábamos que Israel Román Romano colocó a su familia y amigos en la nómina de la comuna, pero nos faltó la cereza en el pastel: su hermana Jacqueline Román Romano es, desde hace unas semanas, la jefa del departamento de Gestión Vial de la subdirección de Administración urbana de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Sustentabilidad.

Si se han llegado a quejar de las familias consentidas en el morenovallismo, deberían ver qué pasa con todos los ligados a Israel Román. El titular de infraestructura, además de provocar -por omisión- la inundación de el bulevar de La Margarita la semana pasada, ha colocado a toda su parentela en el municipio. La relación del secretario de Infraestructura con la alcaldesa data desde hace más de diez años y, según los consultados, ejerce muchísima influencia en ella.

Cuentan que para que a Jacqueline Román Romano le dieran la plaza, al anterior jefe del departamento de nombre Gerardo Tiempo le llamaron y le dijeron que le deberían renunciar y que ese cargo que tenía era para un programa de empleo temporal. De la noche a la mañana a la hermana del secretario de infraestructura le dieron el encargo de Gerardo Tiempo, el otro pobre ya conoció el ostracismo.

Usaron la básica de que el poder es para poder y los demás se chingan.

¿Acaso todos los ligados al secretario de Infraestructura son unos verdaderos superdotados que han llegado a cambiar la imagen de la ciudad de Puebla?

Por supuesto que no.

Desde el fin de semana se habla de un subejercicio de casi 985 millones de pesos en la ciudad de Puebla, mismo que han querido tapar o justificar con que hubo veda electoral de marzo a junio, situación que es ridícula, ya que en ese inter de casi tres meses sí se pueden desarrollar obras, sólo que no deben publicitarlas. Eso hasta un niño de cuatro años lo sabe.

Aquí la liga de las ligas de Román Romano en el DIF municipal que publicamos la semana pasada: Claudia Rivera y los cuatro fantásticos

Hay otro punto que no se ha tocado y tiene que ver con el cabildo poblano. Está dividido en varios grupos:

Ana Laura Martínez Escobar, quien es muy cercana a la mamá de la alcaldesa Claudia Rivera Vivanco y quien protege a la secretaria de Seguridad Pública municipal. Aseguran los conocedores que ella mueve una parte del Cabildo y que al igual que la mamá de la presidenta es quien toma las directrices políticas en Morena: apoyar a Alejandro Armenta y a Bertha Luján.

Jorge Iván Camacho Mendoza, él está ligado al grupo universitario de Los Espartacos de Economía de la BUAP. Fue activista y desde hace años también ejerce mucha influencia en Rivera Vivanco. Protege al actual secretario de Gobernación Municipal René Sánchez Galindo. También es muy amigo de la mamá de la presidenta municipal.

Los otros dos grupos son el de Patricia Montaño Flores y Rosa Márquez Cabrera, ésta última es a quien más la respetan en el Cabildo poblano tanto por su trabajo en la vieja izquierda, su cercanía con Luis Miguel Barbosa y los amarres que trae a nivel nacional ya que fue funcionaria del gobierno de la ciudad de México. Es del grupo de René Bejarano. Su participación es más conciliadora.

Finalmente está Liza Aceves como secretaria general. A ella todo se le va de las manos. Confía en un ex funcionario universitario ligado al ex rector Enrique Agüera, dicho personaje es quien le dicta cómo actuar en la política partidista, todo un Pepe el Grillo. Aceves es la responsable de tantas divisiones al interior del Cabildo.

Si la alcaldesa Claudia Rivera Vivanco no puede controlar su propio Cabildo menos podrá controlar una ciudad tan compleja como lo es la Angelópolis, por ello los resultados en el reciente proceso electoral en el que perdió Morena. La presidenta, su mamá y sus hermanos se han apostado -desde el 2018- a llevarle las contras al gobernador electo.

Ahí están los resultados.

Ilustración: Alejandro Medina

Claudia Rivera y los cuatro fantásticos

En el ayuntamiento de Puebla ya les dicen los cuatro fantásticos a Javier Palou, Andrés García Viveros, Ollín Rivera y Liza Aceves. Ellos se han dedicado a encapsular a la alcaldesa Claudia Rivera Vivanco. Ellos cuatro son los que verdaderamente gobiernan, mientras que ella solo cita canciones de Joaquín Sabina.

A casi ocho meses de haber arrancado su administración, la alcaldesa suma cada vez más gente pero en su contra. No hay una obra emblemática, la inseguridad crece, y las encuestas nacionales dadas a conocer recientemente (Massive Caller y Campaings and Elections) la ponen como el último lugar de los alcaldes de las ciudades más importantes de México en popularidad. Su única acción contundente fue arrancar chicles pegados en las losas del zócalo y pintar de colores las cebras peatonales en el bulevar 5 de Mayo.

El problema es que escucha pero no hace caso.

Piensa que así como lo hace está bien y los medios de comunicación son una bola de chayoteros y nada más quieren dinero. No se deja ayudar. Total que es mejor pensar en Sabina, en alguna boda, o en algún viaje a Viena, llevarle las contras al gobernador electo al mandar a su familia (madre y hermanos) primero para apoyar a Alejandro Armenta y ahora a Bertha Lujan, la enemiga de Yeidckol Polevnsky.

Y manda más malas señales: al inicio de esta semana el periodista Rodolfo Ruiz presentó en su columna una fotografía en la que se reunieron varios empresarios para sumarse a ella. Hasta ahí todo bien sino es que en la imagen aparece el constructor Mario Mendívil, a quien la BUAP lo acusa de haberle arrebatado el equipo de futbol a la mala y venderlo a la peor para favorecerse.

Independientemente del litigio de la casa de estudios contra el gandalla Mendívil, Rivera con esa imagen respalda al enemigo de la institución educativa más importante de Puebla, parece que ya se le olvidó que el propio Alfonso Esparza le abrió las puertas cuando ella ganó la alcaldía y trató de ayudarla. Parece que no le importa su alma máter. ¿Qué le hubiera costado decirle a los demás empresarios: “díganle eso de comes y te vas”? O qué, ¿de plano los cuatro fantásticos no saben medir consecuencias?

Aunado a todo eso, hay una bomba de tiempo que va a estallar en el DIF municipal pues han comenzado a correr a varios trabajadores que apoyaron a Barbosa en el 2018 y 2019. El tema del DIF que encabeza Mayté Rivera Vivanco es de verdad para Ripley. Trataré de contar la historia por los nombres que aparecen y sus relaciones de amiguismo y compadrazgo.
El director general del DIF municipal es Benigno Romano Romano, tío del secretario de Infraestructura Municipal, Israel Román Romano, quien es muy cercano a la alcaldesa Rivera Vivanco desde la universidad. Y cuando decimos muy cercanos, es que verdaderamente eran muy cercanos.

A don Benigno Romano se le hizo fácil llevar a trabajar a su pareja Ku Mei Rita Morales León y ella le pidió a Benigno que le abriera la nómina a dos de sus sobrinas: Elizabet e Iridany Rojas Morales.

Don Benigno, además, contrató también a alguien muy cercano a él: a la señora Dulce Rocío Flores Calderón e impuso en la dirección jurídica a un priista Guillermo Contreras Vergara, quien fue el responsable de que corrieran con malos tratos a nueve empleados que simpatizaban con Barbosa. Dicen que el director jurídico del DIF en la ciudad ha llegado a aventar sillas y escritorios. Mienta madres, ofende a las trabajadoras y nadie, absolutamente nadie, hace nada, pues es el recomendado del tío de Infraestructura.

Y si bien hasta aquí no se configuró nepotismo, digamos que la alcaldesa solo gobierna solo con sus cuates como el coordinador ejecutivo de Proyectos Estratégicos, Andrés García Viveros, el verdadero cerebro de Claudia Rivera y para cerrar ya esta historia de amarres y enredos, la prometida de Viveros trabaja como particular del secretario de Infraestructura, Israel Román Romano y ella -¿qué creen?-, es la hermana del priista y asesor de la alcaldesa, Iván Galindo Castillejos.

Todo estaría muy bien si y solo sí hubiera resultados, pero si analizamos cómo van las cosas hasta ahorita nos vamos para atrás como Condorito el de los cuentos: ¡plop!

****

Cuentan que una vez que entró a trabajar en el ayuntamiento llegó con muchísimas deudas. Quienes lo conocen saben que no es de fiar porque no paga y a muchos les ha hecho varias chicanadas. Se le conoce como transa.

A ocho meses de estar en la comuna ya estrenó una Jeep Gran Cherokee último modelo de súper lujo que anda en al menos 920 mil pesos.

También se compró una casa en Lomas de Angelópolis, no le alcanzó para La Vista como a otro personaje que salió de un barrio del centro de Puebla pero le queda muy cerca. Y las fuentes consultadas cuentan que diario saca por el cobro de alcohol y giros negros de todo el municipio unos 200 mil pesitos. Ese dinero, eso sí, no llega a las manos de la señora presidenta.

¿Todavía no dan quién es?

Su conciencia es tan negra como el hollín.

¡Viva la austeridad republicana!

Ilustración: Alejandro Medina

El 30-30 apoya a la enemiga de Polevnsky

Algo no anda bien en Morena Puebla.

Bertha Luján, la enemiga número uno de Yeidckol Polevnsky, va a venir a la Angelópolis el próximo viernes 12 de Julio a las seis de la tarde a la Plaza de la Democracia y a ese acto lo convoca el próximo secretario del Trabajo, Abelardo Cuellar (el Treinta-Treinta) a quien, según las fuentes consultadas, le interesan tres cosas: obtener el control de ese partido en la entidad, ser funcionario estatal y heredarle a su hijo la representación jurídica de todos los conflictos laborales que hay contra el gobierno del estado para que los cobre.

Bertha Lujan es la presidenta del Consejo Nacional de Morena quien este fin de semana armó una comisión para el proceso electoral interno de ese partido, mismo que ya desconoció la actual dirigente nacional de Morena. La intención de Lujan es sacar de la jugada a Polevnsky, pues tanto la primera como la segunda pelean ya por la dirección nacional de su partido.

Lo que no anda muy bien es que el gobernador electo Luis Miguel Barbosa, seguramente, por un tema de amistad y lealtad apoyará a la actual presidenta y su subordinado en el área laboral respalda a Luján.

Toda la tarde de este miércoles, el próximo secretario del Trabajo estuvo muy activo invitando vía whastapp al evento de Luján. Es válido que cada quien tome partido y más si aún no rinden protesta como funcionarios estatales, empero, hay reglas no escritas en la política que sería bueno comprender más allá de posiciones radicales y preferencias.

Pero aquí va lo más interesante: no sólo es el próximo secretario del Trabajo quien anda muy activo a favor de la enemiga de Polevnsky sino (suenan tambores): Claudia Rivera y su familia. Claro, los mismos que se apostaron por Alejandro Armenta Mier en las precampañas.

En el caso de Rivera Vivanco y no es por ser mujer lo único que queda decir es que: lo que natura non da, Salamanca non presta. Ojalá y exista una canción de Joaquín Sabina (que es lo único que conoce la presidenta municipal) en la que esté escrito algo así como: no entienden que no entienden.

El tema de Abelardo Cuellar no es un tema menor, pues el pasado fin de semana se reunió con sus camaradas del Suntuap y de la máxima casa de estudios para festejar su nombramiento con el clásico: ya chingamos.

Además, como ya ha salido en la prensa poblana, Cuellar fue el abogado de los despedidos de la morenovallismo y ahora que ya será el nuevo secretario del Trabajo le heredó esa representación jurídica a su hijo.

A todas luces hay un conflicto de interés pues si falla a favor de los despedidos, su hijo cobrará su treinta por ciento como establece la norma entre los abogados y el gobierno del estado tendrá que erogar una cantidad de dinero para todos ellos. Cuellar queda bien. Su hijo cobra. El gobierno pierde y paga.

¿Ahora entienden por qué el mote del Treinta-Treinta?

Cuellar, además, desde que salió Gabriel Biestro de la dirigencia estatal de Morena arma una estructura partidista, la cual fue detectada ya por el búnker de Barbosa desde el ocho de julio pasado, cuando el gobernador visitó las oficinas estatales de su instituto político.

Barbosa fue testigo de cómo sus correligionarios aplaudieron y vitorearon al Treinta-Treinta y no es que esté mal, es que forma es fondo y el festejado ese día era el ganador de la contienda. No lo duden, Cuellar va por una dependencia, porque su hijo haga negocio con los despedidos y si se puede colarse en esta guerra entre Polevnsky y Luján para posteriormente apropiarse del partido.

Foto: Es Imagen / Miguel Romero

El abogado 30-30 y sus causas perdidas

Le dicen el Treinta-Treinta como a la carabina, nada más que a este personaje lo conocen así en el ámbito laboral no porque sea un auténtico revolucionario ni porque cante el corrido mexicano, le apodan así porque como abogado laborista cobra en los casos que lleva un 30 por ciento con los trabajadores y otro 30 por ciento con los patrones, piso parejo para que no se peleen.

Desde hace años se le conoció como el abogado de las causas perdidas y no porque necesariamente apoyara a los grupos vulnerables o defendiera a los despedidos de forma injustificada y violenta por algún pequeño burgués, fifí, chayotero, etcétera, sino porque nunca ha ganado un juicio, todos los pierde.

Eso sí, siempre ha estado con los que nunca ganan, con esas causas perdidas, pues no se trata de ganar, se trata de cobrar, pues para eso son las demandas laborales para estirarse lo más posible ya que quien sale ganando no son los despedidos, son los abogados, faltaba más.

¿Ahora entienden por qué fue bueno defender a los morenovallistas corridos y ahora resolver sus casos en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje?

Si usted no sabe qué hacer o a quién llamar el Treinta-Treinta lo puede atender.

¿Quién es el Treinta-Treinta?, preguntará el respetable.

No, no es el famoso rifle Winchester que se usó en la Revolución Mexicana, ni la carabina 30-30 que los rebeldes portaban (como dice la canción).

El único dato que le puedo adelantar es que hasta hoy el Suntuap, aquel sindicato rijoso de los años setenta y ochenta, no ha recibido la toma de nota. Y en sus cascadas oficinas el abogado llega siempre a pedir su treinta para las copias. Ya pedirá otro treinta por otro lado. Y todos felices y contentos.

Igualdad para todos.

¡pos qué caray!

*****

Y ya que hablamos de temas laborales, una fuente bien informada de la izquierda poblana comentó a este tunde teclas que una de las razones por las que llamaron a Abelardo Cuellar a la Secretaría del Trabajo -en el próximo gobierno- no fue porque sea necesariamente un tipo brillante, sino para desactivarlo en la búsqueda de la dirección estatal de Morena.

Cuellar tiene cierto grupo de adeptos y aliados entre los que se encuentra la presidenta municipal Claudia Rivera Vivanco y aunque usted no lo crea tiene algunos lazos con el propio Alejandro Armenta Mier, quien ayer fue su cumpleaños, dato que no sirve de nada, pero pues si es su cuate felicítelo, aunque sea a escondidas.

La tirada de Cuellar ha sido apropiarse del Movimiento de Regeneración Nacional en Puebla y ahora que se acerca la salida inminente del delegado Mario Bracamonte, la mejor forma de desarticular es jalando a un abogado laborista que ha apoyado las causas perdidas de Puebla, que estuvo en la lucha con Samuel Malpica y María Eugenia Ochoa en ese comité de lucha contra Mario Marín cuando el caso Lydia Cacho y que usaban de oficinas, por cierto y coincidentemente, la sede del Suntuap.

Algunos consultados saben que sólo estará un ratito ahí, mientras el gobernador electo en calidad de primer morenista de Puebla, asume el control de la dirigencia estatal y evita que los aliados de Claudia Rivera se fortalezcan. Lo malo es todo el relajo que ya armó y eso que todavía no toma protesta al cargo.

Cuellar es cierto que conoce el ámbito laboral, pero la pregunta es ¿tiene el nivel para asumir esa responsabilidad? Una cosa es que defienda causas perdidas y otra muy distinta es que concilie y dicte sentencia a favor de quien la tiene.

O la otra: que le haga como el Treinta- Treinta.

¡pos qué caray!

****

Por cierto, ahora que Yeidckol Polevnsky está enfrentando a sus propios demonios de Morena, fuentes de ese partido cuentan que el grupo de Ricardo Monreal se fortalece y que ahí está el senador Alejandro Armenta, quien prevén que aprovechará esa coyuntura para lo que viene.

¿Qué es lo que viene?

Pues no sabemos a ciencia cierta, pero la líder nacional de ese partido lo llamó sabandija. Lo que sí es un hecho es que los seguidores de Armenta (incluida la alcaldesa Rivera Vivanco) no tendrán una participación en lo que viene.

****

Ya para finalizar, un amigo a quien queremos pero sobre todo respetamos nos envió un mensaje hoy por la mañana para decirnos que María Teresa Castro Corro, la próxima secretaria de Finanzas, es uno de los mejores nombramientos que se han hecho para el nuevo sexenio. Los pocos que la conocen la califican como una mujer extraordinaria, integra, conocedora de los temas hacendarios y presupuestales como pocos en este país.

Ella sí es una experta en el área.

Ilustración: Alejandro Medina

El góber electo y el nuevo estilo personal de gobernar

El nuevo estilo personal de gobernar ya se siente en estos tiempos. Luis Miguel Barbosa no es alguien a quien se le pueda leer a la primera y se interprete de manera superficial. Hay que conocerlo bien, por ello cada vez nos sorprende en sus jugadas de ajedrez en cada uno de los nombramientos en el gabinete que él y sólo él conoce. No hay filtraciones, habrá muchas especulaciones, pero pocas veces le atinan.

Desde que inició su carrera como líder estatal del PRD en 1998 supo siempre jugar con mensajes y señales. Dicen, quienes lo conocen desde hace tiempo, que es un político-político: desayuna, come y cena política. Duerme cuatro horas al día. No lee libros ni periódicos, más bien los devora. Es, además, un gran conocedor de la historia de México y un melómano.

Cuando ganó la dirección estatal del perredismo poblano le dio forma institucional a esa entelequia que era la izquierda poblana. Ese partido era tomado a cada rato por las corrientes de la época a punta de gritos y sombrerazos. Además de las oficinas estatales de la 13 Oriente (frente a La Arena Puebla), cada café del centro histórico era una oficina de alguna tribu del partido del sol azteca.

Cuando Barbosa arribó a la dirección se acabaron los golpes y las tomas violentas de sus oficinas. Se terminó con las direcciones alternas. Se anularon las “n” cantidad de conferencias de prensa en la que se acusaban mutuamente los militantes de ese partido.

Muchos de sus correligionarios ante sus decisiones lo criticaron, lo atacaron, pero él sobrevivió ante todo. Decía en tono de sorna: “son políticos de café”, porque veía que no hacían labor en los municipios y comunidades, sino más bien pataleaban con sus americanos e iban a Gobernación estatal a cobrar o a vender algún movimiento social que intentaban encabezar.

Fue en esa época que conoció personalmente a Andrés Manuel López Obrador, pues mientras Barbosa era el líder en el estado, el Peje era el líder del perredismo nacional. Fue así que pudo colarse como diputado federal plurinominal del 2000 al 2003. Ahí conoció a la banda de Los Chuchos y se integró además a la dirección nacional de su partido. Su habilidad lo hizo codearse con los grandes. Estar en los cuernos de la luna. Conoció a los líderes de la vieja izquierda, incluso hasta exguerrilleros.

Desde esa posición controló el partido del sol azteca. Lo dirigió durante casi 18 años, tres de manera formal y el resto como líder moral. Fue, además, clave en la caída del marinismo, pues se sumó al proyecto de Rafael Moreno Valle con quien rompió en el 2015 cuando Luis Maldonado Venegas (QPD) le intentó arrebatar el partido. No contaban con que Barbosa desde el Senado ya había hecho muchos amarres con sus compañeros de escaño y que además fue presidente de la Cámara alta del Congreso de la Unión.

A Barbosa le hizo un favor el morenovallismo al obligarlo a romper y le hizo mejor cancelar su relación con “Los Chuchos”. Cada movimiento en sus piezas lo ayudó a conseguir un sueño: ser gobernador de Puebla.

En serio que muchos trataron de bloquearlo, denunciarlo, generar divisiones y enfrentamientos dentro del perredismo pero era imposible quitarlo. Analizaba al enemigo y cuando menos lo esperaba salía con una jugada política más hábil, parecía que sabía sacrificar a un peón para lograr el jaque mate.

Por eso es que ahora nos tiene a todos en la incertidumbre si es que se va o se queda tal o cual persona en su gabinete, por eso es que los que quieran arribar su única carta con la que cuentan es la lealtad. No un exceso de zalamería o adulación porque eso lo nota el gobernador electo. Sabe quien sí y quien no hizo su tarea.

Un amigo que trabajó mucho tiempo con él me confesó lo siguiente: “A Miguel (Barbosa) la única manera en la que lo apantallas es con trabajo y resultados. No lo puedes engañar porque sabe tus jugadas y tus acciones. No tolera las deslealtades. Si vas a trabajar con él, es una agenda de todo el día. No hay tiempo para descansos”.

Los interpretes de la cuarta transformación poblana deberían entender que no es una lectura fácil la del nuevo estilo personal de gobernar.

Foto: Es Imagen / Miguel Romero

Las encuestas fallaron (léase en tono de José Alfredo Jiménez)

Las empresas encuestadoras fallaron admitió, en una entrevista para la Revista 360 Grados Instrucciones para vivir en Puebla, el director de Mas Data José Zenteno, quien además en la charla con la publicación hizo un análisis de por qué los resultados no fueron tan amplios entre Luis Miguel Barbosa y Enrique Cárdenas y cómo es que no pudieron calcular el altísimo nivel de abstencionismo registrado en los recientes comicios.

En la publicación que estará ya en puestos de revistas, cafés y restaurantes de Puebla a partir de mañana y desde la semana pasada anda rolando en las benditas redes sociales, el director de Mas Data establece que el abstencionismo es consecuencia del desgaste de AMLO, los malos alcaldes de Morena y por la ausencia del operador electoral que compraba votos -como lo fue en su momento Rafael Moreno Valle.

El partido Morena -sin sus aliados- fue quien más votos perdió con relación a la elección del 2018, dice el también economista, tanto en cantidad como en porcentaje: “Esto nos dice que hay un efecto nacional asociado con la insatisfacción de expectativas del presidente de la República, quien se mantiene con niveles de aprobación altos pero insuficientes para movilizar a la misma base electoral que el 2018”.

A dos semanas de los comicios estatales extraordinarios se dieron situaciones como la crisis del Seguro Social que consistió en la renuncia de su director Germán Martínez y el desabasto de medicamentos; los recortes presupuestales y de personal en todas las dependencias federales y el cierre de guarderías así como otras políticas asistenciales como es Prospera y Seguro Popular.

En la entrevista con la Revista 360 Grados, Zenteno comenta que además los gobiernos de Morena en los municipios se tiraron a la hamaca: o no crearon estructuras políticas o estas no salieron a votar porque no se los ordenaron.

Además, los operadores electorales del PRI que jaló Morena al final no salieron porque Moreno Valle los mal acostumbró a cobrar por sus votos: “en esta ocasión no se repartió dinero como anteriormente y la gente ya no quiso salir a las casillas”.

Las encuestadoras no pudieron medir esas reacciones pues ninguna calculó el alto nivel de abstencionismo, comentó Zenteno y ese fue el error de todas las empresas dedicadas a los estudios demoscópicos.

Además en la publicación viene un interesante reportaje que se hizo en conjunto con Efekto 10 sobre la infancia del gobernador electo Luis Miguel Barbosa en su natal Zinacatepec. Un dato que nos llamó la atención fue que desde la temprana edad de cinco años en un discurso pronunciado ante autoridades municipales y estatales pidió un piano porque la escuela al Jardín de Niños que asistió “Gabriela Mistral” no lo tomaban en cuenta. Bueno, al parecer es la fecha que aún no le llevan el instrumento solicitado.

Si quieren ver más tanto de la entrevista de Pepe Zenteno así como enterarse de la niñez de Barbosa Huerta aquí les dejo el link para que la hojeen, aunque no estaría de más que la consigan una vez en los kioskos y cafés más concurridos de esta Puebla tan de doble moral.

Aquí el link: https://issuu.com/laaldea/docs/119_junio_2019_issuu?fbclid=IwAR0yoWKjQL6R6N8J3Qduu9OkS91lkik2gw6-fYY8HNytZBd5qp45CQUFMwI

Agua de Puebla, una bomba de tiempo

Muchos piensan que revocar el contrato a Agua de Puebla por parte del ayuntamiento -como lo intentó hacer el cabildo la semana pasada- fue un acto de estulticia o de ignorancia jurídica. La verdad es que aparenta más mala leche que desconocimiento, pues desde el año pasado se había planteado que cancelar el servicio podría generar un pasivo de 3 mil millones de pesos al gobierno estatal si se hacía de un plumazo.

¿Mala leche?, pregunta el respetable.

El tema es una papa caliente que aventaron a Luis Miguel Barbosa y que tendrá que lidiar con ello a partir del uno de agosto, pues Guillermo Pacheco Pulido se va en un mes y no le dará tiempo analizarlo.

Mala leche porque quien “queda bien” con sus gobernados es Claudia Rivera y el villano del cuento si es que considera que no es el momento para revocar el servicio sería Barbosa. Es a todas luces una jugada sucia, más que un error de los “asesores” jurídicos.

El secretario General de Gobierno, Fernando Manzanilla Prieto, de plano le corrigió la plana a la alcaldesa angelopolitana y en público, pues quien debe entrarle a la operación, suministro y cobro es el gobierno de la entidad. La capital poblana no cuenta con la capacidad económica y técnica para asumir la responsabilidad y eso lo sabemos desde 1994 cuando fue creado el Soapap por el gobierno de Manuel Bartlett Díaz, ahora una estrella de la cuarta transformación.

Hay una premisa básica: a nadie nos gusta pagar impuestos y servicios, por lo tanto, dicha medida es a todas luces populista. El ayuntamiento poblano, en el ánimo de revertir su baja aceptación social, se le ocurrió esta “brillante” idea que a quien realmente pone en aprietos es al gobierno estatal.

Si la presidenta municipal, en cambio, le hubiera propuesto a Luis Miguel Barbosa que él encabezara el análisis jurídico y las estrategias sobre el caso de Agua de Puebla y no se adelanta a tontas y a locas, como lo hizo el pasado miércoles, entonces la situación sería distinta, pero si mi abuela tuviera ruedas…

¿Quién quedará mal en caso de que no sea conveniente revocar el mandato en los primeros meses de la próxima administración?

Recordemos que la relación entre Barbosa y Rivera nunca ha sido muy buena que digamos y no por el ahora gobernador electo, pues él siempre ha querido extenderle la mano. Veamos: el año pasado primero ella se la jugó con el morenovallismo; después, se apostó por Alejandro Armenta; no operó para ganar la ciudad a favor de Morena y si es que tiene una estructura electoral, como aseguran sus exégetas, ésta no salió el día de los comicios.

Bajo ese contexto, ¿cómo se interpreta la revocación a Agua de Puebla? ¿Revanchismo?

Desde el año pasado, se analizó -en las campañas políticas- quitar la concesión del agua, incluso, quien también se subió al tema fue Marta Erika Alonso. Y sí, ya se sabía que sería un costo altísimo al erario por la penalización al incumplir el contrato, además, para deshacerse de Agua de Puebla se tendría que comprobar que la empresa había fallado y no nada más por la locuacidad y ocurrencias de unos regidores.

Esto no es como decir públicamente que queda abolido el neoliberalismo en México. No la chinguen. Esto es más complicado de lo que creemos. Lleva mucho tiempo junto con un desgaste económico y político.

La empresa contratada en el morenovallismo no dejará de funcionar nada más porque así lo dice el municipio y si fuera así, ¿a poco ya tienen plan para subsanar la ausencia?

Dice el clásico que cuando los errores son muy evidentes solo hay dos salidas: o se incurrió con dolo o porque de veras son muy tontos.

La respuesta se las dejo de tarea, pero no creo que sean lo segundo ¿o sí?

Foto: Es Imagen / Archivo

Morena, bajo la lupa

Hasta hoy, nadie ha entendido cómo es que los partidos Verde y del Trabajo fueron los que hicieron ganar a la coalición Juntos Haremos Historia, el pasado dos de Junio. La estrategia fue elaborada por el propio Luis Miguel Barbosa y uno de sus operadores políticos más cercanos, ya se imaginarán quién.

Siendo honestos ¿de cuándo acá el PT y el Partido Verde tienen voto duro? Las últimas elecciones habían perdido estrepitosamente y sus líderes, sobre todo el del Partido Verde, un tal Juan Pablo Kuri, es un gran farsante: venía de la alianza con el priismo, cobró -y muy bien- con el morenovallismo y ahora está en la cuarta transformación.

Una fuente confiable le comentó a este tunde teclas que la estrategia fue mandar a todos los operadores priistas que estaban ya en la campaña de Barbosa para que se fueran a sufragar por el Partido Verde y del Trabajo.

¿El fin? Medir el verdadero voto duro de Morena.

Fue para así analizar con lupa qué tienen, con cuánto cuentan, qué tanto han hecho bien o mal los presidentes emanados de su partido. Era una auditoría interna, para ser más claros. Ya que, si se disecciona así la participación, verían también la fuerza con la que contaban las nuevas alianzas que se habían hecho durante la campaña y que no sólo fueran a engañar con promesas de llevar acarreados que al final no sirven de absolutamente nada, en algunos casos.

Nadie la vio venir, pero los resultados para Morena como partido a nivel estatal, en general, fueron desastrosos pero ahí realmente se vio quién sí cumplió lo que prometió, quién no cumplió, quién se tiró a la hamaca e hizo huelga de brazos caídos. Una de las razones del alto abstencionismo fue que muchos operadores esperaron -mal acostumbrados por practicas priistas y panistas- que les dieran sus mil o dos mil pesos para sus acarreados y el día de los comicios no llegó ningún dinero como en otros tiempos.

Además, los ediles de la zona conurbada (Puebla, San Martín Texmelucan, San Pedro y San Andrés Cholula, entre otros) además de resultar un fiasco nunca crearon estructuras municipales y si lo hicieron, no las mandaron a cuidar casillas o a hacer campaña por Luis Miguel Barbosa.

Esa es la razón por la que tienen muy claro quien cumplió y quien no.

El gobernador electo, le podrán achacar muchas cosas, pero de tonto no tiene un pelo, al contrario. Supo operar y cuidar su triunfo de manera quirúrgica. Ahora tiene bien claro qué tanto vale Morena y qué tanto valen los otros partidos. Y de esa manera tomar decisiones para la gobernabilidad y los comicios intermedios del 2021.

Al respecto, hay que decir que quien se abrogó el triunfo fue un tal Juan Pablo Kuri, a la fecha anda prometiendo puestos en el área de Medio Ambiente, pues dice que “yo me reúno seguido con el amigo y ya acordamos. Esa área nos toca”. ¿Quién sabe quién sea el amigo?, o si es imaginario.

Lo cierto es que tienen bien claro qué sí hizo y qué no hizo aquel que tiene a la fecha varios aviadores en la citada dependencia y en la delegación en la que trabaja su padre (Infonavit), pero eso es parte de otra historia que ya estaremos presentando más adelante.

La del dos de junio fue una operación con bisturí y que los panistas quienes también se tiraron a la hamaca, como los alcaldes de Morena, a ver las elecciones pasar no midieron, y les ganaron con la misma fórmula con la que en los recientes procesos electorales ganaba Rafael Moreno Valle: las coaliciones.

Entonces ya estamos con que el PRD y Movimiento Ciudadano ya son partidos que sin recursos del erario sirven para dos cosas: para nada y para una…

Claudia Rivera, reprobada

La revista Campaings and Elections, que dirige el periodista Alejandro Rodríguez Ayala, presentará la próxima semana el ranking de alcaldes en el país en el que la alcaldesa de Puebla, Claudia Rivera Vivanco aparece en último lugar.

Dicho estudio elaborado por la empresa Varela y Asociados -quienes han trabajado para Grupo Banamex- consistió en analizar dos rubros: popularidad e índice de desempeño con sus gobernados, éste último punto califica cuatro áreas a su vez: alumbrado, pavimentación, basura y agua potable.

Las encuestas fueron realizadas en 45 municipios, 31 capitales del país -ahí aparece Puebla como la cuarta más importante- las nuevas demarcaciones de la Ciudad de México que antes eran delegaciones y otras tantas que son consideradas de mucha importancia aunque no necesariamente sean capitales.

Respecto al rubro de popularidad de los 45 alcaldes, Rivera Vivanco es considerada el número 45. Es decir, según la ciudadanía, poblana nadie la quiere.

Respecto al área de desempeño es la número 41 de los 45, es decir aparece en los últimos cuatro lugares. El estudio que se dará a conocer la próxima semana pone en evidencia que en la percepción ciudadana el ayuntamiento actual no está trabajando. La respuesta generalizada es no ha trabajado y no ha hecho nada.

Se preguntan ¿por qué le fue mal a Morena en la ciudad de Puebla en el reciente proceso electoral? La respuestas son: está reprobada en su aceptación social y dos el ciudadano percibe que no se ha hecho nada. No hay avances. No hay cambios. La cuarta transformación al menos en la capital poblana nació para perder.

¿De qué sirve esta información?, preguntará el respetable. Bueno, el ayuntamiento poblano está aún en buen tiempo para dar un golpe de timón y en caso de que la necedad y tozudez ganen, al menos las próximas autoridades estatales podrán hacer algo al respecto.

Hay que aclarar dos cosas: primero que percepción es realidad y eso no se controla ni con comprar granjas de bots en redes sociales y en segundo lugar este es un estudio hecho por una empresa dirigida por Varela y Asociados quienes cuentan con prestigio. Y el estudio de los alcaldes se dará a conocer a nivel nacional los siguientes días.

Las encuestas fallaron

Hablando de revistas, vale la pena echarle un ojo a la nueva edición de Revista 360 Grados Instrucciones para Vivir en Puebla en la que entrevistamos a José Zenteno director de Mas Data, una de las empresas encuestadoras con más prestigio en Puebla.

En dicha entrevista, Pepe Zenteno admite que todas las encuestadoras fallaron pues no midieron el alto abstencionismo en las calles. Hubo empresas que daban hasta dos o tres a uno de Barbosa contra Cárdenas y la respuesta está en que nadie vio venir ese alto abstencionismo.

Además, hace un análisis del por qué esa gente no decidió votar el día de los comicios y establece varios factores: desencanto con los gobiernos de Morena en las zonas urbanas, caída de la aceptación del presidente López Obrador y en tercer lugar: carencia de operadores electorales que compraban el voto, como lo fue en su momento el ex gobernador Rafael Moreno Valle.

En serio, no se pierdan esta edición de la revista que les va a encantar.

Foto: Es Imagen / Daniel Casas

¡A correr!, la 4T en Puebla va con todo

Que la revisión a las cuentas públicas del único sexenio que ha durado ocho años en Puebla (morenovallismo) va en serio. Que aquello de que reconciliación no significa exoneración es más en serio y sí, ya se detectaron desvíos, irregularidades administrativas, uso indebido de recursos públicos y hasta traiciones.

¡Sálvese quien pueda!

La historia la hacen los vencedores, así que se desmontarán los mitos del morenovallismo y sus obras emblemáticas: Ciudad Modelo (junto a Audi), Agua de Puebla, el Centro Integral de Servicios, el Museo Internacional del Barroco (MIB) o el Tablarroco como lo llamaba el diputado Gabriel Biestro, entre otras tantas linduras que anunciaron con bombos y platillos y hasta con bots en redes sociales.

No duden que también se cambiará la historia oficial de lo ocurrido en los comicios del año pasado. No hay que ir muy lejos, pues el columnista de El Universal, Salvador García Soto, publicó el pasado fin de semana que fue la líder nacional del PRI Claudia Ruiz Massieu la que cabildeó con Janine Otalora para que su voto fuera a favor de imponer a Marta Erika Alonso como gobernadora de Puebla.

La respuesta de Luis Miguel Barbosa fue: “yo siempre se los dije”. Y no sería de extrañarse pues el priismo nacional y local fue palafrenero del morenovallismo durante ese sexenio de ocho años.

Sería bueno que los Consejeros del IEE y los magistrados del TEE pongan sus barbas a remojar.

Retomando la idea original, será a partir del uno de agosto cuando se abra la caja de pandora. Ya no se tiene nada qué perder, pues muchos de los que estaban involucrados ya se fueron, renunciaron o simplemente desaparecieron.

Algunos de quienes tienen su expediente no necesariamente los van a evidenciar, a algunos los tendrán ahí para que en cualquier momento quieran asomarse les recuerden la frase: “sé lo que hiciste el sexenio pasado”.

¿Qué áreas están en revisión? Todas, pues el domingo nos enteramos, incluso, que Puebla Comunicaciones está puesta bajo la lupa y si lo que ya comenzó a salir no está fuera de lugar, van con todo y tienen los pantalones bien puestos.

Todo esto provocará a la larga una turbulencia en Acción Nacional, pues los tradicionales podrían aprovechar para sacudirse lo que queda del morenovallismo y aún repta en sus oficinas. Habrá otros que intentarán cerrar filas para consolidarse como partido opositor al próximo gobierno jugando el papel de la víctima. Al final saldrán muy afectados de toda esta turbulencia que se viene, pues las investigaciones van muy en serio.

Al morenovallismo, que se desconfiguró tras la tragedia del 24 de diciembre, no lo dejarán vivo. No es como aseguró Ana Teresa Aranda en el diario El Economista ahora que quiere regresar a las filas del PAN. Esa es una visión muy ramplona de los tiempos que se vienen.

Después del poder absoluto sobreviene el vacío absoluto.

¿Es malo? No, es parte de la historia del poder. Sobre todo cuando se instauró un sistema a punta de aventar celulares y persecuciones. Es la rueda que gira todo el tiempo y establece que los que un día están arriba al siguiente rosarán el suelo.

Director editorial
Revista 360 grados

¿Intervenir a la Angelópolis?

El gobierno de Claudia Rivera Vivanco ha venido de más a menos. Cada día es una nueva noticia de un robo, un asalto, un secuestro, un caso de feminicidio. Y su estrategia para contrarrestar la crisis política que vive es terrible: limpiar las calles para arrancar todos los chicles motita que están pegados en las lajas del zócalo.

¿Sirve de algo arrancar con espátula los de sabor canela, menta o tutifruiti? No, por supuesto que no sirve de absolutamente nada porque la gente votó por ella para que gobierne bien y no para que le quite la chamba a las naranjitas.

El perspicaz Alejandro Montiel preguntaba en redes sociales “¿Cuánto le costó al erario que los regidores, funcionarios de primer y segundo nivel municipal limpiaran las calles?” La respuesta es altísimo. Nunca se bajaron los salarios como prometieron. Así que si un reportero solicitara en transparencia cuánto gana cada uno de los empleados se iría de espaldas pues el gasto fue muy oneroso. Al final de cuentas ¿y la delincuencia en Puebla?, “muy bien gracias, ya comió”.

El colmo fue ayer cuando a la reportera Ilse Contreras le robaron su bicicleta afuera de Palacio Municipal, a unos pasos había unos policías y había cámaras de seguridad. Si eso ocurre en la oficina de la alcaldesa qué pueden esperar los simples mortales.

Claudia Rivera ha roto la comunicación con sus gobernados y vive en una torre de marfil desde que inició su trienio. Fue encapsulada por sus principales asesores: Javier Palou García, Ollín Rivera Moreno, Liza Aceves López (asesorada por un ex funcionario de la BUAP) y Andrés García Viveros, además de algún falso gurú que por ahí consulta de mes en mes, de dos en dos y de seis a siete, como dice Joan Manuel Serrat.

Al respecto hay que decir que Luis Miguel Barbosa ha cumplido todos los acuerdos que se han signado con ella. Una de las causas por las que Acción Nacional ganó la ciudad fue el mal gobierno de Morena en la zona conurbada y dos porque o nunca armó una estructura política o porque de plano esa estructura se declaró en huelga de brazos caídos y no salió a operar el pasado dos de junio.

Eso lo saben bien en el búnker del gobernador electo y a pesar de ello, Barbosa ha blindado a sus presidentes municipales como lo anunció el sábado ocho de junio, cuando se reunió con sus correligionarios en las oficinas estatales de Morena. El próximo mandatario no ha enviado menajes ni duros ni autoritarios, al contrario, ha cumplido con su lema de la reconciliación principalmente con los de su propio partido.

Saben, en ese búnker, que Rivera Vivanco se unió a Alejandro Armenta quien provocó una división interna en el equipo de Morena antes y durante la campaña; aún así aguantaron vara. No han mandado misiles ni ataques por parte del próximo góber, pues saben que no es el mejor camino.

El grupo que manda en el municipio no entiende que no entiende. Al inicio de su administración, Claudia Rivera y su grupo quisieron responder a los ataques con una estrategia de bots y trols que son como arrancar los chicles pegados del suelo, no solucionan absolutamente nada.

Llevamos ocho meses y desconocemos aún su plan para combatir la inseguridad, desconocemos su estrategia de gobierno, su Plan General de Desarrollo. Se han viralizado nuevamente en redes sociales dos videos que usó en su campaña, uno en el que habla de combatir la inseguridad y otro que establece un programa de calles para todos (https://www.youtube.com/watch?v=so6aAtdGN5M).

Ya vamos por el primer año y aún no se conoce cómo va ese proyecto que presentó en campaña.

Evidentemente no es la solución que la den de baja, que pida licencia o como sugieren los panistas: se le revoque el mandato, pero si Morena quiere mantener el poder en el 2021 deberá crear un sistema o intervenir este gobierno para rescatarlo.

No es solo Claudia Rivera pues ella y un equipo de funcionarios que ella siempre protege porque quienes deberían asumir las culpas o convertirse en fusibles son ellos, no la alcaldesa, pero no sabe delegar responsabilidades, desconoce qué significa liderazgo, sólo se carga de los errores de sus empleados.

Un día más es un día menos para ella. Y no es un tema de imagen y comunicación, pues eso es lo de menos, es que ni ella ni su brillante equipo sabe gobernar.

Foto: Es Imagen / Miguel Romero

Los destapes para el 2021

Eduardo Rivera Pérez ya se destapó. No sabemos aún a qué, pero levantó su mano con un video en el que exige a los gobiernos de la 4T (incluyendo al electo) seguridad y los reta con la frase “¿quedó claro?”.

¿Qué busca Lalo Rivera?

a) El control del PAN. Arrebatarlo a Genoveva Huerta para que ya no se lo lleve la tristeza. Y de una vez hacer la limpia del morenovallismo que aún repta por las oficinas de Bugambilias.

b) La candidatura a la alcaldía de Puebla en el 2021. Falta mucho pero si tomamos en cuenta que la ciudad la perdió Morena y el partido albiazul representa la única oposición a los que gobiernan, Lalo de una vez se pone a chambear antes de que salgan otros tiradores. Además, él ya fue presidente municipal y fue candidato en el 2018. Perdió porque el morenovallismo lo dejó solo pero sobre todo porque no pudo contra el efecto López Obrador.

c) La gubernatura en el 2024, aunque aquí sí falta que corra mucha agua en el río, primero veremos qué ocurre a nivel nacional, luego veremos el gobierno de Luis Miguel Barbosa Huerta y quienes tienen posibilidades de ese lado.

d) Todas las anteriores.

La ventaja que tiene Rivera Pérez es que ahorita puede ser víctima de todo tipo de acusaciones internas y externas y eso le provocará una protección. Si ven con detenimiento su video en su cuenta de twitter destaca el abstencionismo del pasado 2 de junio y en el momento en el que exige seguridad vemos por dónde podría iniciar su campaña de contraste.

Lo único malo de los destapes anticipados es que como dicen las abuelas: no te destapes tanto niño, que te puede coger una pulmonía.

Otro que no se destapa pero su nombre ya aparece es el de Tony Gali Fayad. No sabemos si es con la finalidad de que sea él quien busque ser el candidato o su hijo Tony Gali López, en el 2021. No es una mera casualidad el tema de Smartcity y menos su actividad en redes sociales. Tampoco sabemos si es que el PAN lo quiera impulsar porque al parecer no terminó muy bien con una parte del panismo y con los morenovallistas.

Ahí le quedan Movimiento Ciudadano y el PRD, aunque hay gente que dice que tiene buenos lazos con Morena, en especial con AMLO y con el desprestigiado César Yañez y su esposa Dulce Sánchez. Tony Gali fue el único del grupo que gobernó ocho años el estado (el único sexenio de ocho años en Puebla) que no renunció ni desapareció del mapa político. Habrá que ver cómo le va ahora que llegue Luis Miguel Barbosa.

La ventaja de Gali es que él fue quien despresurizó todo el conflicto que generó el difunto Moreno Valle y muchos quienes estaban perseguidos o en el ostracismo los apoyó. Eso también generó rencores del morenovallismo, pero como esa corriente ya desapareció y los que quedan vivos hacen fila para entrar a la cuarta transformación no serán su oposición, necesariamente.

Del lado de Morena aún se ve difícil, porque primero habrá que esperar a que rinda protesta Barbosa como gobernador. Es casi imposible e impensable que la actual presidenta municipal se reelija pues con que gobierne bien la ciudad ya la hizo. Sí hay tiradores en ese partido, pero habrá que esperar hasta después de agosto a entrar al maravilloso mundo de las especulaciones.

Cárdenas, el incongruente

Con perdón de John Lennon pero: “I read the news today, oh boy” y Enrique Cárdenas dijo que se arrepentía de haber criticado a los partidos que lo impulsaron como gobernador.

¿No es una incongruencia? Por supuesto que lo es porque en tan solo dos meses él por si solo no obtuvo esa votación. Fue por el PAN estatal nos guste o no. Además sus palabras demuestran arrogancia, soberbia y los epítetos que ustedes quieran sumar a dicha actitud.

Enrique Cárdenas solito no obtuvo los 415 mil sufragios estatales. Fue la suma de un todo: ya inició un descontento a nivel nacional contra el presidente de la República y las decisiones que ha tomado la cuarta transformación.

En Puebla vivimos no sólo una elección extraordinaria, pues venimos de una guerra electoral en el 2018 que fue la contienda electoral, luego un proceso de impugnación; posteriormente la muerte de la pareja Alonso-Moreno Valle que lideraron el estado por ocho años; una guerra interna de Morena que inició Alejandro Armenta azuzado por Ricardo Monreal y acusaciones de lodo dirigidas por el gobierno de Jalisco en contra del gobernador electo.

Hay que añadir un descontento contra los alcaldes de Morena que no saben gobernar y que el día de los comicios se tiraron a sus hamacas e hicieron huelga de brazos caídos. No es necesario nombrarlos, pues a todas luces ya se saben quienes son.

Cárdenas sólo se subió a un carro armado y con cinco velocidades y al final a pesar de eso perdió, pues ¿dónde están los votos que le dieron a la esposa de Moreno Vallen el año pasado? Él no supo rescatarlos ni si quiera para empatar la elección.

El ex rector de la UDLA se lee muy mal criticando al PAN-PRD-MC.

Es un desleal.

Se ve peor arrepintiéndose de sus acusaciones.

Se lee cobarde.

Siempre que sea derrotado, Cárdenas le atribuirá sus errores a quien lo impulsó. En un ánimo de autocrítica debería admitir públicamente que no logró convencer al electorado, que Gabriel Hinojosa y Sumamos no pudieron cubrir el máximo de casillas y que fue evidenciado como lo que es: un empresario que también tenía cola que le pisen.

Vamos a detallar sus incongruencias para que no haya duda de sus actuaciones: a principios del 2018 quiso ser el candidato de Morena y como no quedó de candidato comenzó a criticar a López Obrador (ahí están sus tuits y publicaciones en redes sociales). Antes era uno de los principales críticos del morenovallismo y se fue a encabezar al partido (PAN) que representaba a los intereses de Rafael Moreno Valle y Marta Erika Alonso.

Después de ser derrotado en las urnas (hace quince días) acusó de traición a los partidos que lo impulsaron.

Ayer se le ocurrió desistirse de sus señalamientos.

Cárdenas sólo busca el poder por el poder. Sus denuncias y arrepentimientos lo ponen en evidencia como un incongruente. Es un tema peligroso porque los que no están en el círculo rojo se pueden ir con la finta y comprarse la idea de que es el académico que es más blanco que los chistes de Capulina. La verdad es que no.

En el fondo hay una lucha por el poder. Y es necesario decirlo ahora antes de que siga engañando a los ilusos que no ven más allá de su nariz.

Detrás de Enrique Cárdenas hay una corriente ideológica llamada Yunque, la ultraderecha, que es la que somete al panismo y a varias cámaras empresariales que juegan con discursos de transparencia, democracia y presionan sólo para también vivir del erario.

****

Tres buenas noticias:

Luis Miguel Barbosa ya había anunciado que Verónica Vélez será la responsable de su área de comunicación. Situación que muchos festejamos porque conocemos a “Vero” desde que era reportera. Ella es poblana y ha sido periodista de toda su vida. Sabe los pros y contras del área.

Ayer leímos que Abelardo Cuellar será el nuevo secretario del Trabajo. No existe mejor mensaje, pues el abogado de izquierda ha asesorado a muchos sindicatos y llevado muchísimos casos del área laboral. Es decir, ahora sí se aplica el zapatero a tus zapatos. No es un premio de consolación, es llamar a un profesional en el área.

Y tercero, Pedro Gómez, en este gobierno interino queda al frente de Puebla Comunicaciones. Un experto en todas las estrategias digitales y en lo personal es un tipazo.

El hombre es su gabinete y van buenos mensajes para el inicio de la cuarta transformación poblana.

Foto: Es Imagen / Jafet Moz

Y a Puebla llegó el “¡no estás sola!”

Quienes piensan que Claudia Rivera Vivanco dejará la administración municipal están equivocados. Si llega a solicitar licencia no será ni hoy ni mañana ni el lunes de la próxima semana.

El sábado pasado, durante una reunión en las oficinas estatales de Morena, el gobernador electo Luis Miguel Barbosa anunció públicamente que blindará a los alcaldes de su partido. Mensaje que hay que saber leer en este momento de choques y turbulencias.

En segundo lugar, la solicitud del panismo de revocar el mandato municipal es absurda por lo siguiente: Morena es mayoría en el Congreso del estado mientras que el panismo tiene tan solo cuatro diputados locales, ¿por qué le daría el partido en el poder la razón a unos cuantos legisladores? Y justo después de que esos mismos personajes atacaron al candidato de la 4T a la gubernatura.

Insistimos es absurdo y hasta ridículo.

Morena no necesita de los votos de estos despistados legisladores les asista o no la razón. Lo que verdaderamente pretenden los blanquiazules es jalar la marca y armar algún escándalo porque de aquí hasta el 2021 no tienen nada qué aportar. No importan los resultados recientes en el que el PAN obtuvo a nivel estatal 415 mil votos contra los 393 mil de Morena. Las elecciones fueron el dos de junio y ya pasaron. Hoy por hoy hay un gobernador electo que está por definir su gabinete y el próximo uno de agosto rendirá protesta.

El problema de los albiazules es que son cacha votos. En Puebla, son como el Cruz Azul: el subcampeonísimo. En vez de dirigir sus misiles contra la alcaldesa poblana deberían ponerse a trabajar en la calle si es que de veras quieren ganar. Ni el gobernador de Morena ni sus diputados les entregarán su cabeza.

Con lo anteriormente expuesto no queremos defender a Claudia Rivera, pues para eso tiene a su propio equipo de imagen y comunicación, pero la realidad se impone. Y si Barbosa anunció que blindará a sus alcaldes y Gabriel Biestro salió a defender a la poblana en la tribuna del Legislativo, significa que no habrá cacería de brujas.

Biestro hábilmente dio un golpe en el corazón del morenovallismo al asegurar que la inseguridad se vino acrecentando desde administraciones anteriores. Dicho mensaje va dirigido a Luis Banck, Tony Gali, Blanca Alcalá, Eduardo Rivera y Enrique Doger, o sea el mismísimo PRIAN.

El ejemplo también lo puso ayer Andrés Manuel López Obrador cuando defendió a la otra Claudia -Sheinbaum- ante los ataques que recibió por el triste caso de Norberto Ronquillo. Si vieron el video, AMLO grita la consigna y arenga a los presentes a seguirlo: “¡Claudia, no estás sola!”. Y habla de unos “grandulones” que le quieren mover el tapete a su consentida.

En ambos casos (Puebla, Ciudad de México) y con ambas Claudias, el tema en cuestión es la inseguridad que sí existe y es una realidad, pero remover a los alcaldes en este momento de tanta turbulencia y cambios nacionales sería contraproducente.

El tema de la inseguridad no debe ser una guerra de tuiteros, de troles y de bots. De ver quién es más inteligente, de soberbia intelectual y de bulliying en la red. Debe ser de estrategia de quienes gobiernan y que los opositores en vez de quejarse colaboren en el combate, pero ya sabemos que eso es muy bisoño.

A los panistas (no a todos por supuesto, hay gente pensante en ese partido) les interesa más el escándalo para ganar adeptos, por eso la estrategia (mala) de pelear contra la alcaldesa poblana.

Lo que sí deben pensar los albiazules es qué pasará si en los próximos días inicia la revisión de las cuentas públicas bajo el mensaje “sé lo que hiciste el sexenio pasado”.

Eso estaría de antología.

Foto: Es Imagen / Jafet Moz