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Genoveva, la enemiga del PAN

Así como hemos dicho que el peor enemigo de Morena es Morena, el PAN estatal tiene una verdadera oposición dentro y no es una oposición de ideas, no es un debate interno para llegar a acuerdos.

No, para nada.

El enemigo del PAN se llama Genoveva Huerta.

Es su fuego amigo, pues.

El problema de la lideresa estatal es que ella no ha entendido que es la dirigente. Que ella debe ser la voz cantante de su partido de oposición. Que debe generar los temas de debate y mover una agenda que hasta el propio gobernador Barbosa se voltee a verla y convoque a un diálogo.

No, Genoveva Huerta estaba diseñada para una dirección en la que no dirigiera (valga la redundancia) sino solo recibiera órdenes y las cumpliera. Una mujer que siguiera al pie de la letra lo que mandara en su momento Rafael Moreno Valle y Marta Erika Alonso. Que el operador político de ese matrimonio le tirara línea y ya.

Y ya.

Porque para los albiazules los que obedecen no se equivocan.

Resulta que desde hace meses los viejos y nuevos líderes se reúnen para preparar su estrategia electoral para el 2021. Lograron amarrar acuerdos entre blanquiazules los tradicionales y los morenovallistas. De esa forma, se sentaron Eduardo Rivera, Humberto Aguilar, Ana Tere Aranda, Jorge Aguilar Chedraui, Pablo Rodriguez, Mario Riestra e impulsaron a Jesús Zaldívar para el Comité Municipal de la Angelópolis.

Dichas reuniones se siguen dando porque es claro que todos ellos quieren ser los abanderados por su partido en la ciudad de Puebla, pero también tienen claro que solo puede ir uno y que se deben sumar a la propuesta y que jugarán ya sea en la planilla de regidores, de candidatos a diputados locales y federales. Saben que existe la propuesta de una alianza con Movimiento Ciudadano pero que deben evitar el fracaso de Enrique Cárdenas y su asesor Gabriel Hinojosa.

Todos los arriba mencionados ya fueron a plantearle sus demandas a Marko Cortez quien tiene muy claro que su dirigente estatal está solo de adorno y que no suma, más bien resta y divide. Es un hecho la muerte de la pareja Alonso-Moreno Valle dejó huérfanos a los panistas y actúan todos como gallinas descabezadas.

Y quien debería tomar las banderas de oposición y de plantear este tipo de reuniones, es decir Genoveva Huerta, no hace nada. Al contrario, genera problemas con sus legisladores locales y con su propia estructura.

El PAN puede ganar solo por descontento con la cuarta transformación pero si piensan decir nuevamente que ganan hasta con un burro como lo expresó en su momento Antonio Sánchez Díaz de Rivera están equivocados.

Andrés Manuel López Obrador y su partido sigue arriba en las preferencias. Miguel Barbosa no va a dejar pasar un Congreso dividido que le genere problemas en su administración y tienen más posibilidades de mantenerse por un detalle: quien tiene los recursos y puede mover a toda una maquinaria es tanto Barbosa como el Presidente de la República.

Tiene más credibilidad como dirigente Jesús Zaldívar que la propia Genoveva Huerta. Ella (y dicho sea con el debido respeto por ser mujer) ha resultado un verdadero fracaso. Quizá ya no sea la opción pedir su remoción porque solo ahondaría en las diferencias panistas, pero sí es necesario que nombren un delegado o una comisión permanente que se encargue del proceso local.

El 2021 ya está a la vuelta de la esquina y así como se ven las cosas no se les ve una estrategia para jalar adeptos, a menos que jueguen solo a cachar la molestia contra Morena. En Puebla, no hay una real oposición. No hay quien dirija las banderas y contraste con lo que está ocurriendo.

Pero muy su partido y muy sus estrategias.

Nace Contra Réplica en Puebla

Desde aquí un abrazo y deseo todos los éxitos al nuevo rotativo que le va a poner la sal y la pimienta necesarias a nuestra sociedad.

Un abrazo a todo ese gran equipo de periodistas, colaboradores y administrativos; y en especial a mi amigo Mario Alberto Mejía, a su brazo derecho Ignacio Juárez y por supuesto a Antonio Grajales Farías, su director general.

Buenas vibras de todo corazón para esa nueva opción informativa en Puebla.

Foto: Es Imagen / Jafet Moz

La alcaldía de Puebla, la batalla clave

En cafés y restaurantes la pregunta es ¿quién es el bueno para la alcaldía de Puebla? Y solo apuntan a dos partidos: PAN y Morena. Del PRI ya nadie habla y la reelección de los actuales presidentes municipales ya es una mala broma. Con que terminen bien sus periodos es más que suficiente.

Por el PAN se manejan las siguientes propuestas: Eduardo Rivera Pérez, Jorge Aguilar Chedraui, Mario Riestra Piña, Humberto Aguilar Coronado y hasta Jesús Zaldívar Benavides quien aunque no ha dicho nada su reciente ratificación como líder municipal lo mete también en la jugada.

Por Morena el candidato favorito de Casa Aguayo es Gabriel Biestro Medinilla; no hay que descartar a Alejandro Armenta Mier y mucho menos hay que borrar del mapa a quien está más activo de esos tres Fernando Manzanilla Prieto, este último es en este momento el enemigo público número uno pero si dejamos de pensar en la política aldeana es quien mejores amarres trae en el centro del país.

Hay que decir que Manzanilla es del Partido Encuentro Social pero que está convocando a todos y cada uno de los actores de diferentes partidos que se sumaron al proyecto de Miguel Barbosa en el 2019 y ganaron sobre Enrique Cárdenas.

Manzanilla, además, sin querer queriendo está sumando a todos aquellos que se sienten rechazados por el modelo de gobierno estatal.

Existe otra carta que no la han querido medir públicamente pero es Alfonso Esparza Ortiz, evidentemente el rector de la máxima casa de estudios del estado no ha dicho nada al respecto pero muchos partidos lo han buscado para que se sume y si la cacería de brujas continúa, tampoco hay que descartarlo ya que algunos personajes como “El Sultán” lo quieren convertir en mártir.

En estas barajas no se debe borrar a nadie en este momento. Los panistas quieren lograr un candidato de unidad y repartirse las candidaturas a diputaciones federales, locales y regidurías con tal de que regresen al poder.

Falta ver a qué acuerdos se llegan entre Enrique Alfaro (Movimiento Ciudadano) y Marko Cortez (PAN) quienes seguramente irán en una alianza en el 2021 con la finalidad de tumbarle a Morena el poder en las cámaras de diputados.

De entrada, si hablamos del caso Puebla, si quieren ganar los siete distrito locales y los cuatro federales así como la zona conurbada (San Pedro, San Andrés Cholula, Amozoc, Atlixco, San Martín Texmelucan y Atlixco) primero deben ganar la capital y mandar a un candidato competitivo cualquiera de los dos partidos Morena y PAN.

Como diría el filósofo de Güemes: “El uno va antes que el dos pero en el 21 se chingó el uno”

Lo complicado de todo esto es el canibalismo en ambos partidos políticos.

En el caso del PRI cuentan aún con Blanca Alcalá y con Enrique Doger. Ya no es la misma fuerza que traían hace diez años. El PRI ya solo es un organismo que sirve para cobrar prerrogativas y hacer el caldo gordo a quien vaya gobernando. Es más fácil que se sumen a Morena por un tema de supervivencia, después de todo ya es un mantra el decir “Es un PRIMOR estar con Obrador”.

Entre la salud y los cobertores

Mientras “El Sultán” mandaba una multa a la BUAP de ocho mil pesotes y anunciaba que seguirían las cacerías, se suscitó un incidente interesante: en el municipio de Tochimilco llegaron trabajadores del gobierno del estado a repartir cobertores para los pobladores, a ese mismo lugar llegaron unidades móviles del área de Salud de la Universidad Autónoma de Puebla.

Ese mismo día autoridades de la institución académica se reunió con personal del Gobierno federal de los programas Juntos por la paz y Sembrando vida.

Lo contrastante es que “El Sultán” cobra venganza contra el rector, empleados de la administración estatal reparten cobertores mientras que la universidad da consultas médicas gratuitas a los pobladores.

¿No sería sano que de una vez por todas fumar la pipa de la paz entre todos los implicados y trabajar ya juntos? el beneficio sería para todos. Bueno, quizá al Sultán solo le haría bien un Riopan y un omeprazol para sus corajes.

En fin, muy sus guerras.

Ilustración: Alejandro Medina

Una historia de vaqueros

Una de las pruebas de fuego para la administración estatal será la modernización del transporte público. Hasta este día no se han colocado ni cámaras de video ni botones de pánico. La mafia de los concesionarios hará todo lo posible para seguir cobrando y para que no los sancionen por incumplidos.

Tampoco hay que espantarse pues los poblanos hemos escuchado mil y un veces la misma cantaleta cuando se incrementan las tarifas del pasaje: “se van a sacar las unidades chatarra que contaminan. Ya no habrá carreritas entre los choferes. Se implementará un sistema de seguridad para los usuarios. Bla, bla, bla y más bla, bla, bla bla”.

El problema en el que está metido el gobierno estatal es que no pueden suspender a las unidades de transporte porque se volvería un caos toda la ciudad. Si los transportistas hacen paro, los trabajadores y estudiantes que usan los microbuses y combis para moverse no llegarán a tiempo a sus destinos y no todos tienen para andar gastando en Uber y taxis.

¿Sabíamos que iban a quedar mal los concesionarios? Lo sabíamos desde un principio. Y no se necesitan dos dedos de frente para intuirlo. Ya sabemos cómo se las gastan. Nada más falta salir a la calle para ver cómo se pasan altos, se cierran a los automovilistas, siguen jugando carreritas entre los choferes de las unidades para quedarse con la mayor parte del pasaje.

¿En qué ha cambiado?

En nada.

Una mafia es una mafia y los dueños de las concesiones saben que la vida para ellos sigue: les entregan sus cuotas diarias, no cambian sus unidades chatarra, promueven la contaminación y al final saben que sus promesas quedarán en el olvido hasta que exijan elevar los costos.

Y otra vez, las promesas, las condiciones, los chantajes y los concesionarios cobrarán sus cuotas como siempre y harán lo que siempre hacen: ganar dinero y en efectivo.

Seguramente el jueves veremos operativos dirigidos por Guillermo Aréchiga Santamaría y en las noticias por la tarde y del viernes leeremos que se suspendieron tantas y tantas unidades detenidas. Una conferencia de prensa de los transportistas quejándose contra el gobierno de la cuarta transformación poblana.

Pasarán unos cuantos días y tan tan.

La memoria del pueblo bueno y sabio otra vez estará dedicado en otros temas.

Total que no pasará nada.

Aunque honestamente me encantaría equivocarme y que por primera vez a la mafia de los concesionarios los aprieten y cambien. Situación que se ve difícil: los poblanos no podemos quedarnos sin sistema de transporte y ya vimos lo que ocurrió cuando se creó el RUTA en el morenovallismo, que aunque la idea fue buena, la realidad se impuso sobre las buenas intenciones.

Nada nuevo bajo el sol.


Fotos: Es Imagen / Jafet Moz

En el 2021 ni a cual irle

Los tres partidos más importantes en Puebla carecen de credibilidad. Hablamos de Morena, PAN y PRI.

Respecto al Movimiento de Regeneración Nacional sus alcaldes han resultado un fiasco, empezando por Felipe Patjane de Tehuacán, de ahí los de la zona conurbada: Puebla, San Andrés Cholula, San Martín Texmelucan, San Pedro Cholula y Amozoc (si me falta alguno pueden ponerlo).

En el caso del PAN, la guerra abierta entre lo que quedó del morenovallismo y los tradicionales que no se ponen de acuerdo. Su carta más fuerte es Eduardo Rivera Pérez, pero es como una bebida descafeinada, no se arriesga, no hace, no dice, no asume un liderazgo de oposición. Espera que la candidatura le caiga del cielo.

El PRI que está totalmente desdibujado. Lorenzo Rivera quien resultó ser la peor carta que han tenido y ahora pretenden impulsar a un Néstor Camarillo quien tiene un olor fétido políticamente hablando.

El partido tricolor juega a ser una bisagra pues lo único que apuesta es a quedar bien con Morena cuando le conviene pero hace pactos secretos con el panismo cuando ve la posibilidad de mantener diputaciones y regidurías. La gente dejó de creer en ese partido hace mucho. Y una buena cantidad de priistas prefirieron respaldar a Morena en las elecciones federales del 2018 y 2019 (en el caso de la entidad poblana).

Al panismo sólo le queda la salida de las alianzas con Movimiento Ciudadano e iniciar una campaña de contraste contra Morena. Buscar un candidato que les dé fuerza y que recuperen su credibilidad.

El problema es que los morenovallistas ya se fugaron. Y los que quedan tienen la amenaza de que se les investigue al abrir sus cuentas públicas.

Morena, en cambio, le apuesta a Gabriel Biestro Medinilla, quien tiene la ventaja de ser uno de los hombres más cercanos al gobernador y que tiene a un grupo de diputados locales y de alcaldes que lo respalda.

Difícilmente se vería a Fernando Manzanilla Prieto encabezando una candidatura por Morena, a menos que Miguel Barbosa lo convoque. Es más fácil que en estos momentos se limen asperezas con Alejandro Armenta Mier, pese a que el año pasado se convirtió en el enemigo número uno del actual gobernador.

Manzanilla, no obstante, ya está en plena campaña. Al dejarlo suelto de Gobernación ahora se reúne con muchos actores poblanos para armar su estrategia que no necesariamente pasaría por el 2021.

Armenta Mier no cuenta ya con la misma fuerza que tenía hace dos años, pues ha dejado suelto a varios de sus seguidores una vez que llegó al Senado de la República y no quiere invertir en su campaña. Ya sabemos que las contiendas electorales se ganan con dinero, con dinero y con más dinero.

El principal activo que tiene Morena en Puebla es Miguel Barbosa, quien ya anunció una serie de obras y que este año tendrá que mostrar el músculo para hacer la diferencia con sus antecesores y que la gente salga a votar a favor de su partido y de esa manera mantener la mayoría en el Congreso del estado.

En el caso de López Obrador es un activo de Morena, pero ese activo comenzó a desgastarse desde que ocurrió el culiacanazo, rifa aviones, da conferencias mañaneras infumables y le aconseja su diablito.

La expectativa que generó Morena en el 2018 fue muy alta y fue rebasada por la realidad. Las esperanzas de un verdadero cambio fueron más altas que cuando llegó Vicente Fox a Los Pinos en el 2000, así que si mantienen una economía que no crece, se incrementa la inseguridad en el país y se sigue la misma ruta, ese activo que es AMLO podría convertirse en un pasivo.

Después de todo es un tema de percepción y al menos la ciudad de Puebla ya no percibe igual al partido en el poder. No lo digo yo. Platiquen con taxistas, amas de casa, más allá del círculo rojo que ese ya tiene determinado su voto.

El problema es que ninguno de los tres partidos cuenta con credibilidad, como decíamos al principio de esta columna y aún así alguien va a ganar. Y será más por una operación política que por ganas de ir a las urnas. A menos que saquen a un candidato que sume fuerzas políticas y tenga menos negativos.

Será interesante seguir la pista que ayer reveló el periodista cumpleañero Ricardo Morales, quien nos reveló que ya hay un primer acuerdo entre Movimiento Ciudadano (Enrique Alfaro) con Marko Cortez (PAN). Alfaro quiere encabezar una oposición nacional y sin duda busca la presidencia de la República, tiene dinero y poder.

Y si la Morena quiere más

Morena en Puebla enfrenta un gran enemigo. De hecho, lo mismo pasa a nivel nacional, pero ahí siempre tienen otros datos. Es un enemigo que no es silencioso. Está ahí frente a ellos. Todos los días acecha, actúa sin ningún pudor y recato.

El enemigo de Morena se llama Morena.

Veamos: desde que llegó Claudia Rivera Vivanco a la alcaldía poblana sus principales críticos eran sus correligionarios.

No era fuego amigo, pues solo mencionarlo es un eufemismo.

No hay que hacerse bolas en el caso de ese partido porque ahí no hay amigo, ahí hay enemigos y se nota a todas luces.

No se trata de justificar los yerros -que sí los hubo- ni la novatez de la alcaldesa y de sus funcionarios ni el enfrentamiento que ella sostuvo con el actual mandatario en el 2018 y parte del 2019. La historia ahí está, pero sus principales críticos son y fueron de Morena.

¿Cuándo se había visto que a los dos meses de que llegara un alcalde a su puesto comenzara una guerra de sus propios compañeros de partido? Al menos, la camaradería se fingía, aunque en sus reuniones internas se dieran hasta con la cubeta.

No se puede culpar al PAN ni al morenovallismo porque estaban tan desgastados y divididos tras la muerte de Marta Erika Alonso y Rafael Moreno Valle que no tenían ni idea de qué ocurría. Estaban más preocupados por conseguir chamba, de salir corriendo antes de que los agarraran y de intentar mantener un partido que había implosionado.

Nada más hay que recordar que en menos de un año, Claudia Rivera tenía a cinco regidores de su partido en su contra y ahora ya se sumaron dos más a ese grupo: Libertad Aguirre y José Luis Acosta.

Insistimos, no se trata de justificar a Rivera Vivanco, para eso tiene a su equipo de comunicación social, pero es una realidad, su cabildo está dividido y el ahora famoso G7 no la quiere.

No obstante, lo mismo pasa en los otros municipios en los que gobierna en ese partido. El caso de Felipe Patjane quizá es fue el más escandaloso porque se encargó de ser el centro de la frivolidad y lo que no se debe hacer cuando se llega a gobernar.

No hay que olvidar tampoco cómo el senador Alejandro Armenta Mier le declaró la guerra al actual gobernador poblano el año pasado. Cómo se alió a personajes que no eran de Morena para mandar misiles e inyecciones de miel de abeja.

Armenta estiró la liga a tal grado que puso en evidencia las diferencias internas en ese partido, sino es que Ricardo Monreal interviene antes de que se causara una catástrofe.

Los enemigos de Yeidckol Polevnsky e impulsores de Bertha Luján en Puebla también han ahondado en estos frentes internos que aunque se quieran ocultar, están a la vista de todos.

En el caso de la dirigencia estatal de Morena, la situación está igual: aún cuentan con un delegado que no es capaz de poner orden y que permite que todos se peleen. Mario Bracamonte es una figura de ornato que despacha en sus oficinas pero carece de todo liderazgo al interior del partido que representa.

Es como una esfera de navidad, lo dejan colgado y nada más sirve de adorno.

Por otro lado, está Eric Cotoñeto quien, además de ser muy cercano a Miguel Barbosa, es el que verdaderamente maneja la estructura de ese partido aunque no responde a los intereses de los líderes de Morena a nivel estatal. Él solo le rinde cuentas directamente al gobernador Barbosa.

También está el liderazgo de David Méndez Márquez a quien no hay que perder de vista para el futuro cercano. Es el mejor aliado al líder del Congreso del estado Gabriel Biestro Medinilla, la carta que más suena para ser el candidato a presidente municipal por el Movimiento de Regeneración Nacional.

Así que si no ponen orden en sus propia estructura y solo ven fantasmas en el pasado reciente. Sino definen sus objetivos en conjunto, el 2021 podría convertirse en un infiernillo. Al ser el partido gobernante deberían preocuparse más por arreglar sus diferencias internas. Dar dos o tres manotazos en vez de estar generando conflictos donde antes no los había y hoy ya existen.

Ilustración: Alejandro Medina

Los jugosos negocios de Romero Serrano

Lo que leerán a continuación es el perfil del hombre que nunca tuvo y cuando llegó al poder se volvió loco.

Es el síntoma del nuevo rico: perder las formas, gritar, amenazar, presumir, sobajar, humillar, comprarse joyas y demás linduras propias del nuevo hombre del poder; hacer de su oficina un espacio en el que hasta sus relaciones personales se vuelvan públicas.

Sin más preámbulos vamos a la historia:

Ayer, en la sede de la Auditoria Superior del Estado se suscitó un espectáculo nunca antes visto. Fue el show que sonrojó hasta un vendedor de gas o un albañil: en una de las salas de la dependencia apareció un Francisco Romero Serrano visiblemente exaltado, enojado, iracundo, fuera de sí, según relataron varios testigos.

Romero Serrano empezó a gritar y a amenazar a un auditor externo que estaba en plena revisión de documentos de ejercicios anteriores.

Nunca antes se le había visto así a un auditor.

Todos se habían comportado a la altura aunque estuvieran molestos, pero nuestro protagonista perdió el estilo.

Literalmente gritó a los que hacían su trabajo:

“¡A ver cabrones!, ¡o entregan la información que se les está requiriendo o se van a la cárcel!”, dijo fuera de sí, al que han bautizado como “El Sultán”.

Los testigos comentaron que en la historia de la Auditoría jamás se les había tratado así y menos cuando eran externos.

“No nos queremos imaginar cuando le grita a su personal, si nosotros que no dependemos de él nos mal trata. Ya quisiera ver cómo humilla a sus empleados”, confesó uno de los testigos.

Francisco Romero Serrano ha hecho de la Auditoría Superior del Estado un patrimonio personal. Las oficinas ya son como si fueran su casa chica.

Hace lo que le plazca.

Es todo un “Huicho Domínguez”.

Un pachá.

Un sultán.

Lo más escandaloso es que fuentes de la propia dependencia relataron a este tunde teclas que Romero Serrano prepara a despachos externos o mejor dicho “a sus despachos externos” que vienen del estado de Campeche, entidad a la que se refugió hace años después de ser expulsado del Colegio de Contadores Públicos de Puebla.

La medida de meter a sus amigos los campechanos es con el afán de quedarse con el jugoso negocio que se puede obtener al auditar las cuentas públicas de los ayuntamientos y de las entidades fiscalizables.

¿Qué ofrece don Francisco Romero a sus cuates?

Fácil: auditorías a modo a cambio del ya consabido, llevado y traído, moche.

¿Sabrá de todo esto el líder de los diputados Gabriel Biestro?

¿Qué opinarán los miembros de la Cuarta Transformación?

Sin duda, la Auditoría no solo es un harem, sino hasta un congal con música de cha-cha-cha y con un Huicho Domínguez que lo atiende.

Foto: Es Imagen / Jafet Moz

La ruta de Manzanilla

Fernando Manzanilla Prieto ya tiene una ruta crítica: sino es el candidato a la alcaldía al menos (y eso es casi un hecho) será diputado local. Y para ello ya comenzó a trabajar. Todos los días se reúne con los aliados que construyó desde hace décadas y que operaron en las elecciones del 2018 y 2019 a nivel local.

Además, Manzanilla no piensa pelearse con la cuarta transformación poblana, mantiene una relación de respeto hacia el gobernador Miguel Barbosa a quien lo considera “un político profesional”; tampoco guarda rencor contra algunos de la 4T que al parecer nunca hizo química con ellos y todo indica que le quisieron meter el pie.

Por eso, la semana pasada cuando fue entrevistado en Radio Fórmula declaró que él entendía su salida como parte de que él no era del equipo de Barbosa. Es más, a su favor hay que decir que ya no es impulsivo, arrebatado como cuando llegó a Puebla en 1998 y asumió la subsecretaría de Egresos con Melquiades Morales.

A Manzanilla se le ve más relajado y con un proyecto político. No guarda rencores contra quienes le quisieron hacer guerra sucia en el pasado reciente, pues dice que entiende el juego político y las reglas no escritas. Manzanilla tiene un futuro pues de entrada el uno de febrero se regresará al Congreso de la Unión pero la mayor parte del tiempo estará en Puebla.

Parte de su trabajo será concentrarse en recuperar esos liderazgos regionales de otros partidos que los habían convencido de que se sumaran a apoyar a Morena en estos nuevos tiempos y que ahora se sienten un poco huérfanos.

De hecho su salida de Gobernación la semana pasada, fue de terciopelo, pues hasta el propio Barbosa Huerta lo trató bien y advirtió que no había conflicto con él. Hasta donde se sabe, el propio Manzanilla iba a renunciar el 28 de este mes una vez concluidas las comparecencias en el Congreso del estado.

No obstante, los tiempos políticos se aceleraron. Llegaron los cambios. Y entendió las señales, quizá por eso, nadie se le fue a la yugular como se esperaba, pues hasta su sucesor David Méndez Márquez le dio un buen trato.

Hoy Manzanilla está suelto.

La alcaldía en el 2021 es una posibilidad, pero en la realidad es más viable que aparezca en las boletas por la vía uninominal y plurinominal. Al fin y al cabo el propio gobernador Barbosa necesita un aliado al cien por ciento en la próxima legislatura que sepa negociar con todos ya que como ya se ha visto, Morena no la tiene fácil en el 2021, por muchas variables.

¿Quién buscaría la alcaldía de Puebla en el 2021?

El más viable es Gabriel Biestro y ayer -el periodista Alejandro Mondragón- sugirió que Alejandro Armenta Mier, a quien no hay que borrar. Está Olivia Salomón y los que se sumen en estos días.

Insistimos, la ventaja para Morena es que en el panismo no se han sabido poner de acuerdo.

Están totalmente divididos y la opción que les quedaría sería voltear los ojos hacia Tony Gali, porque sus cartas están totalmente echadas a perder. Aunque Eduardo Rivera sea el puntero de ese grupo, quiere que le caiga la candidatura con dinero y votos del cielo, pero eso será parte de otra historia en otras Crónicas Marcianas.

Foto: Es Imagen / Jafet Moz

Aunque Morena se vista de seda

¿Es cierto que Morena está aún arriba en las preferencias electorales en los principales municipios del estado de Puebla?, sí, es cierto.

¿Es probable que gane dicho partido en el 2021 la mayoría de la Cámara de diputados a nivel local?, no es tan probable. Aunque va a arriba, cada vez hay más gente desilusionada de la cuarta transformación. Además, las alianzas que se construyeron en el 2019 con los demás partidos y con priistas se han ido rompiendo.

Morena está en un punto crítico.

Piensan algunos de sus militantes aún en la gloria porque ganaron pero se les olvida que ya hay un desgaste natural del poder; que el factor económico juega de manera importante así como el tema de la inseguridad.

De no tomar cartas en el asunto a nivel local se complica el escenario pues de entrada son siete distritos de la capital que podrían perderse. Dos más en cada una de las Cholulas (San Pedro y San Andrés), Tehuacán que al no meter orden podrían irse dos municipios; uno en Atlixco, y otro más en Amozoc que la situación política está complicada. San Martín Texmelucan, una de las zonas más inseguras en la entidad y finalmente Tecamachalco que la alcaldesa no ata ni desata.

En total están en situación crítica 15 distritos locales más los que se acumulen por el propio desgaste del poder. Aunado a ello, Fernando Manzanilla Prieto, uno de los principales operadores electorales ya no está en el equipo de Miguel Barbosa, pues quienes se quedan trabajando son Eric Cotoñeto, David Méndez y Gabriel Biestro.

Será la capacidad política del mandatario y su proyecto de obras que ya anunció y que comentó el periodista Ricardo Morales, en días pasados, las que ayuden a mantener la confianza en el partido que está gobernando a nivel nacional, estatal y la capital del estado.

Tendrán que dar manotazos fuertes en el combate a la inseguridad y contrarrestar la mala imagen que se ha ido generando ese partido si es que desean mantener el poder en el 2021 y las cámaras federal y estatal de diputados.

Si Morena aún piensa que sólo porque ganaron los respaldan están equivocados, tampoco es un juego de las benditas redes sociales porque a nivel de cancha, es decir por tierra, si no se cumplen con las necesidades de las personas difícilmente tendrán resultados favorables, aunado a que Puebla capital su voto es muy cambiante.

La ventaja que tiene Morena y eso hay que reconocerlo es que los panistas están divididos, sus figuras están muy desgastadas y en algunos casos hasta muy quemadas. Y el discurso del panismo tradicional ya no opera en el 2020 como sí fue a finales del siglo pasado.

También en Morena hay canibalismo, pero cuentan con programas sociales, pagos a viejitos así como a los “ninis” que jugarán favorablemente por el partido en el poder.

El panismo ahorita carece de todo tipo de apoyos y si llegara a ganar sería más por descontento que por convencimiento.

Por cierto, y ya para cerrar esta columna, no se hagan bolas: el hecho de que ya no esté Yeidckol Polevnsky en la dirigencia nacional no afecta a la política local y es por una situación básica, los nuevos dirigentes no se van a pelear ni con el gobernador ni con los alcaldes ya que de esto depende sus encargos. No hagan análisis sobre las rodillas. Los cambios nacionales sólo determinarán nuevas formas pero siempre habrá negociaciones.

Ilustración: Alejandro Medina

El modelo Patjane en Puebla

Fuentes bien informadas relatan que el modelo que se aplicó en Tehuacán (municipio en el que aún no hay alcalde) en el que se intervino las principales áreas del gabinete porque Felipe Patjane se había vuelto loco podría repetirse en la ciudad de Puebla.

El primer paso ya lo vimos: los regidores Libertad Aguirre y Luis Acosta ya se fueron al G5 y ahora es un G7. Un grupo contra Rivera Vivanco que piensa dar cabildazo o al menos ir por encima de la alcaldesa Rivera Vivanco.

Se espera que el próximo 14 de febrero, pues así se lo hicieron saber a este tunde teclas, en la sesión de Cabildo pidan las cabezas de varios funcionarios municipales y ahí estarían algunos que son los principales asesores de Claudia Rivera, entre ellos está la titular de Seguridad Pública, Lourdes Rosales, y un personaje que tiene toda la confianza de la presidenta.

Desde el año pasado se hablaba de la posibilidad de intervenir la Angelópolis por parte del nuevo gobierno, pero nunca se había visto esa posibilidad como una realidad. No es extraño que recientemente el propio gobernador Miguel Barbosa admitió que en el tema de seguridad de la ciudad intervendría ya que es una responsabilidad conjunta.

Tampoco es casualidad que desde el inicio de este año Luis González Acosta criticara de manera muy dura a la administración municipal con el tema de los bolardos y las macetas. Llamó la atención porque el año pasado estaba más tranquilo y esta vez ha ido en contra de la directora de movilidad, con o sin razón eso es lo de menos.

En el caso de Libertad Aguirre, quien ha tenido un perfil muy anodino en el Cabildo, llama la atención que haya cambiado de bando. Sus razones tendrán si es que son por convicción o por conveniencia.

Así que si la alcaldesa no se ha dado cuenta, este año se puede poner difícil si es que no abre una puerta de diálogo antes de que sea demasiado tarde.

Al final de cuentas más allá de las intrigas palaciegas el problema es que los más afectados son los gobernados porque si bien en el caso de Tehuacán era necesario poner un hasta aquí a los excesos y frivolidades, pero hasta hoy siguen sin definir quién será el sucesor de Patjane, pues no les agrada mucho el sucesor y el Congreso del estado aún no sabe cómo sacar una pieza y no quedar como cuando nombraron a Luis Banck.

Una batalla a favor de la BUAP

La decisión de que la Auditoría Superior de la Federación atraiga la revisión de los ingresos y egresos de la máxima casa de estudios es una batalla ganada por Alfonso Esparza. Casi podríamos asegurar que saldrá limpio de cualquier observación.

Esparza cuenta con el apoyo de muchos personajes, incluso de varios rectores de universidades públicas y privadas en todo el país. Y no hay que olvidar que el rector es contador público y alguna vez ya fue el contralor universitario así que sabe cómo comprobar cada peso que ha recibido por parte de la federación y el estado.

Quien termina otra vez mal es “El Sultán” quien seguramente ni un cuento de Scherezada le ayudará a conciliar la paz.

Foto: Es Imagen / Daniel Casas

Es contra la BUAP

A la BUAP la auditan instituciones como la Auditoría Superior de la Federación porque recibe recursos federales principalmente, además una serie de organismos estatales y estas revisiones son constantes. Por ello es la pregunta: ¿por qué Francisco Romero Serrano insiste en debilitar a la máxima casa de estudios y vulnerar su autonomía?

¿Cuál es el verdadero móvil de Romero Serrano? La Universidad Autónoma de Puebla tiene desde 1989 que no enfrentaba a otro poder como ahora es el Legislativo.

En los años setenta y ochenta, Puebla vivió uno de los peores episodios de su historia: tomas violentas de camiones, manifestaciones casi todos los días en el Centro Histórico, porrismo, vandalismo, corrupción y el uso de estudiantes como grupos de choque para favorecer a partidos políticos.

¿Se pretende regresar a esa vieja lucha?

¿Qué hay detrás de las acusaciones de la falta de transparencia?

¿Quiénes son los que se quejan contra la universidad y por qué?

Habría que ver los perfiles de los críticos y comprender qué es lo que pasa y cuál es el móvil.

Lo que no suena lógico suena a metálico.

A nadie le conviene una lucha a la vieja usanza, a nadie le conviene despertar a los duros de la BUAP; sí es cierto que es importante el diálogo y seguramente lo habrá entre los interesados pero mientras siguen los mensajes entre ambos grupos no se llegará a nada y saldrán raspados ambos bandos y lo peor los mensajeros quedarán mal cuando vea uno a uno y a otro lado fumar la pipa de la paz.

El tema es que no es contra el contador público Alfonso Esparza, el punto es que es contra la BUAP y esta institución ahora es considerada como la más importante del sureste del país por su oferta educativa y el nivel profesional de los académicos.

No estoy diciendo que no existan errores administrativos o incluso algunos maestros que han cometido fallas. Eso pasa en todos lados, pero la llegada de Esparza Ortiz a la BUAP le dio un giro de 180 grados a comparación con sus antecesores.

Se terminó el dispendio.

Se terminó el uso de los recursos para alimentar el ego del rector.

Se acabó con el culto a la personalidad que tanto pregonaron tanto Enrique Agüera como Enrique Doger.

Y se acabó el uso de los estudiantes y académicos como botín político a favor del PRI o del candidato priista como en su momento fue Javier López Zavala.

La BUAP se quitó etiquetas partidistas aunque insistan en decir que era morenovallista; Esparza Ortiz trabajó con el mandatario en turno y no dudo ni un segundo que esté dispuesto a colaborar con el actual, si y solo sí, dejan de meter ruido en la comunicación entre ambos los personajes que quieren sacar ventaja de los conflictos.

Romero Serrano puede salir debilitado si es que sigue en su necedad de cobrar facturas personales y no se convierte en un técnico del área y deja el protagonismo a un lado y en mano de sus jefes, los legisladores.

Señores, Puebla no es una isla

Es cierto que en Puebla el tema de la inseguridad ha llegado a niveles nunca antes vistos: diario leemos en la prensa y en redes sociales algún caso de robo a mano armada (a veces con muerte incluida) en casas, oficinas, tiendas, oxxos, en la calle y no se ve la manera de detener esta locura.

De ahí que en la más reciente encuesta del INEGI, apareciera Puebla como el número uno en percepción de que es la capital del país más insegura. Y ya sabemos que percepción es realidad; por eso es que algunos medios de comunicación (unos de buena fe y otros no tanto) se han ido contra la alcaldesa poblana.

No se trata de defender a Claudia Rivera Vivanco porque ella es corresponsable en el tema de los altos índices de inseguridad, sin duda, pero Puebla no es una isla. Así como está Puebla están las dos Cholulas -San Pedro y San Andrés-, Cuautlancingo, Atlixco, San Martín Texmelucan y varios municipios de la Sierra Norte.

Puebla no es la panga de Valsequillo que flota solita en el ambiente y todo lo que le rodea es miel sobre hojuelas. Y aquí son varios personajes que también son parte de la inseguridad: el secretario de Seguridad Pública a nivel estatal, el fiscal general del estado y todo el Poder Judicial.

Insisto, no se trata de defender a Rivera Vivanco, la percepción es muy importante y si la quiere cambiar o mejorar para eso cuenta con un equipo de comunicación social, pero es lógico que el poblano perciba así su ciudad, primero porque es algo que no ocurría ya que esta zona para el crimen organizado era considerado como ciudad santuario, es decir, como una zona neutral en el que las familias de los grandes capos vivían y estudiaban así que no alcanzaba estos niveles de delincuencia que siempre vivimos.

En segundo lugar, porque la inseguridad no apareció de la noche a la mañana, y sí fue responsable Rafael Moreno Valle, en primer lugar, y después su sucesor porque poco a poco fue escalando el crimen y el robo de hidrocarburo en el que participaron grupos de la mafia mexicana (no nos olvidemos de Facundo Rosas Rosas y sus empleados que escoltaban a unos huachicoleros).

En tercer lugar, con tanto cambio de gobernador (el terrible error de hacer un mandatario de casi dos años): Tony Gali, Marta Erika Alonso, Rodríguez Almeida, Pacheco Pulido generó una falta de autoridad y las bandas del crimen organizado se comenzaran a pelear la plaza. Eso es lo que realmente ocurre en Puebla, es un territorio comanche, han revelado los especialistas en la materia.

Ahora, algunos medios de comunicación (no todos, reiteramos) buscan presionar a la alcaldesa y muy sus estrategias, pero no hay que irse con la finta. Claudia Rivera sí es responsable como lo es su secretaria de seguridad, Lourdes Rosales, pero Puebla no es un planeta aislado del sistema solar.

Si la Guardia Nacional fracasó en todo el país, ¿cómo quieren que el policía de barrio con las pésimas condiciones en las que vive en su casa detenga todos los días a los delincuentes?

Si tenemos un nuevo sistema de justicia penal que aún no entendemos, más la corrupción que hay en el área judicial y que algunos jueces y magistrados dejan salir a los delincuentes, pues es obvio que ataquemos al eslabón más débil de la cadena.

Lo que más preocupa de todo esto es que no se ve la forma para salir del hoyo.

Hoy por hoy el tema de la seguridad es el tema de la agenda política y mediática pero mientras exista un presidente que deje en libertad al hijo de uno de los capos más temidos a nivel mundial, ¿qué podemos esperar de lo que ocurra en la Romero Vargas o en la Libertad o en San Manuel?

Es decir y en pocas palabras: ¡chale!

Ilustración: Alejandro Medina

Un AS bajo la manga (incluso de Morena Nacional)

Cuentan que lo han estado midiendo en varias encuestas (en las de a de veras) y no le ha ido nada mal. Y que dichos estudios no los han hecho públicos para que no caiga la furia y le creen campañas negras.

Dicen que ya lo buscó Marko Cortés para ofrecerle la joya de la corona en el 2021 (Puebla, capital).

Revelan que Beatriz Gutiérrez Muëller no lo ve con malos ojos y que ya deslizó de manera muy sutil la posibilidad de que encabece a Morena por Puebla.

Por ahí hasta Paola Migoya con todo y su Foro 21 le hace ojitos porque así en sus alianzas (que seguramente serán con MC y PAN) le ayudará a sus pluris y regidurías en las planillas.

Total que ahí está Alfonso Esparza Ortiz quien ha dicho una y otra vez que no. Que muchas gracias no, porque él fue contratado para ser rector de la máxima casa de estudios y no de chapulín como otros (léase Enrique Doger y Agüera).

Pero si lo siguen presionando, amenazando, en una de esas…

Quién sabe qué pueda pasar.

¿Han leído la novela La Sombra del Caudillo de Martín Luis Guzmán?

Deberían.

Aunque sea vean la película que en una de esas hasta aparece en YouTube. Es una clase de política. Y es a lo que lo están orillando, pero no hagamos de esta columna un spoiler alert, véanla.

La BUAP representa no sólo el presupuesto más grande del ayuntamiento sino que la comunidad universitaria entre estudiantes, académicos y administrativos pueden hacer ganar o perder una elección.

Por eso la necesidad de vulnerar la autonomía universitaria, no por transparencia como dice “El Sultán”, como bien lo bautizó el periodista Ricardo Morales al auditor carnal. No es un tema de cómo se manejan los recursos, como asegura Gabriel Biestro. Es que piensan que al debilitar al rector de la máxima casa de estudios aseguran la continuidad y pues la joya de la corona: el poder en el 2021.

En la historia de Puebla, la Auditoria Mayor del estado nunca había jugado un papel tan protagónico. Lo más escandaloso era cuando Raúl Victoria Iragorri era el titular (sexenio de Bartlett) y traía muy correteado a Gabriel Hinojosa, pero aún así, don Raúl con ese colmillo que lo caracterizaba no le ponía adjetivos a sus estudios y dictámenes, pero vamos que estamos hablando de profesionales y no de peleadores callejeros.

Pero con el personajazo que tenemos en dicha área “técnica” y legislativa es como ver una película de Alfonso Zayas o Luis de Alba pero con tecnología IMAX, 4K y sonido dolby estéreo.

Eso sí, con música de Chico Che, porque cuando anda haciendo alguna auditoría a los enemigos del régimen seguramente pregunta y baila aquella de: ¿Quen pompó?, ¿Quen pompó esos bolardos quen pompó?, ¿Quen pompó, quen pompó camaritas quen pompó?

En fin, regresemos a lo que nos interesa, aunque Alfonso Esparza dice que no, si lo siguen presionando y llevando a ser otra de las víctimas, ¿aceptaría la nominación?

Es cierto que ya lo miden en varias encuestas y que no, no aparece mal en los números. La Rectoría es un espacio que la gente común y corriente aún quiere, admira y respeta, además Esparza, a diferencia de los Enriques Doger y Agüera, no ha cometido dispendio ni ha usado el recurso para el culto al ego o personalidad como si ocurrió con sus dos antecesores.

Ya sé que muchos fruncen el seño al leer estas líneas, yo nomás digo lo que oigo y lo que veo.

Pero el tiempo lo dirá.

Foto: Es Imagen / Jafet Moz

A Fernando Manzanilla lo suman a la carrera

Fernando Manzanilla Prieto es más peligroso fuera que dentro. Sin correa de mando puede subir, bajar, aliarse, pelearse, romper, unir, desunir y un largo etcétera. Quizá por eso es que ya es víctima de campañas y guerras sucias porque aunque no tenga la protección gubernamental nada le impide hacer campaña.

Y en México a quien se le apoya es a las víctimas no a los victimarios.

Era un hecho que saliera de la Secretaría de Gobernación desde que le fueron quitando operadores y que, a través del correo del zar, le enviaran la cantidad de mensajes necesarios para desgastarlo mediáticamente, pero Manzanilla aguantó hasta donde tenía que aguantar y hasta que su entonces jefe Barbosa lo tenía que soportar.

Manzanilla hoy es el enemigo a vencer o en su caso el amigo a convencer. El único problema que tiene es que no es de Morena es del Partido Encuentro Social y a menos que logre una alianza de partidos a su favor o que salga electo como un candidato ciudadano de otra fuerza política es muy difícil que arrase en una boleta electoral.

Tiene otro punto a su favor: la izquierda es sectarista por naturaleza y en Morena Puebla hay tantos grupos que no necesariamente responden a una sola voz. No es esa disciplina que rayaba en la ignominia del PRI o el PAN con Rafael Moreno Valle. Actúan como priistas cuando se habla de López Obrador, pero nada más. De ahí en fuera, Morena es como un partido lleno de pequeños feudos e islas.

Así que Fernando Manzanilla sale de Gobernación para regresar a San Lázaro. Situación que aprovechará para hacer los amarres correspondientes a nivel nacional.

Aquí en Puebla seguramente algunos le harán la guerra sucia para bloquearlo pero ya vimos que eso no necesariamente funciona: ¿recuerdan cuando Miguel Barbosa era la víctima del morenovallismo? ¿Recuerdan la guerra sucia de la que fue víctima en el 2018?

Lo mismo pasó con Eduardo Rivera, en su momento, y lo mismo pasó con el mismo Rafael Moreno Valle cuando gobernaba Mario Marín y también “el precioso prófugo” fue víctima del melquiadismo.

Esto de construir candidaturas es un tema de estrategias. No necesariamente de lo que opine la “plumocracia”. Es un tema de tener dinero y saber invertirlo, no nada más de llevar una encuesta bajo el brazo.

Una de las razones por las que Alejandro Armenta está fuera de la jugada, incluso en el 2024, es que piensa que sólo porque es muy gritón y es senador puede llegar. Una de las razones por las que Mario Riestra no ganaría ni en su colonia es porque no le gusta invertir ni en los billetes de la lotería.

Si alguien sabe de dinero y poder, ese se llama Fernando Manzanilla. Tiene más de 20 años en estas lides y ahora sin correa de mando puede buscar y armar un movimiento porque no hay nada más preciado que la libertad, aunque al mismo tiempo se convierta o lo traten de convertir en el enemigo público número uno.

Un filicidio a la poblana

¿Se acuerda usted del panista Héctor Montiel? Ese mero, el que alguna vez fue alcalde interino mientras Luis Paredes viajaba por Europa (por las Europas diría atinadamente Borola Burrón), pues así como le encantaba armar escándalos en esos tiempos llenos de frivolidad, ahora quiere aparecer en uno nuevo.

Resulta que, según la información hecha llegar a este reportero, Montiel le quiere arrebatar un terreno que le corresponde a sus hijos y que, la mamá de ambos, les dejó en su testamento para que hicieran lo que quisieran: vender, construir, rentar, vaya que era un patrimonio para asegurar su futuro.

Ah, pero Montiel no sólo les intenta quitar el terreno a sus hijos sino hasta les exige que lo mantengan y ha hecho todo tipo de maromas legales con la presunta complicidad de una mujer llamada Patricia García Campos a la sazón Registradora Pública de Cholula quien a su vez presume de su amistad con el ex gobernador Tony Gali.

De todo esto ya hay averiguaciones previas contra el panista Montiel que están registrados en las carpetas: 181/2016/AMP04 y DAMPMS-TRES-04,

Foto: Es Imagen / Jafet Moz

Noticias desde las catacumbas (de la BUAP)

No se hagan bolas, la llegada de Guadalupe Grajales Porras a la Secretaría General de la BUAP es con la finalidad de fortalecer el rectorado de Alfonso Esparza Ortiz y no, no es para buscar sucesor.

La jugada es una carambola de tres bandas porque por un lado suman a los Vélez Pliego (el instituto ponchito), quitan al eterno aspirante a la Rectoría, Jaime Vázquez; y se cierran filas en torno al titular de la máxima casa de estudios de la entidad ante los últimos embates del auditor, un tal Francisco Romero.

Otra de las medidas es que con la llegada de Guadalupe Grajales acerca más Alfonso Esparza a su amiga la académica Beatriz Gutiérrez Muëller, quien recientemente envió una carta para justificar por qué tiene un tiempo completo como investigadora en la BUAP a quien le pidió una explicación de por qué le dieron ese cargo en la universidad.

Lo más grave es que todo indica que quien impugnó ese nombramiento es parte del fuego amigo.

Algunos personajes de la cuarta transformación no soportan que Alfonso Esparza Ortiz haya hecho relaciones con personajes nacionales. La guerra contra la máxima casa de estudios es por el control ideológico de los estudiantes, el dinero que recibe la universidad pública y las obras que se desarrollan.

No sean ingenuos, quienes atacan al rector no lo hacen por un tema de transparencia, lo hacen porque saben que es un área que aún no han podido controlar. Así que no le haga mucho caso a ex universitarios corridos del área de administración o gente que ha sido dada de baja porque ya deberían jubilar o porque los agarraron con las manos en la masa.

Algunos ex universitarios aún no conocen los milagros de la vitacilina contra el ardor.

Esparza entiende bien la política universitaria y al nombrar a Guadalupe Grajales fortalece a un grupo importante dentro de la máxima casa de estudios. Y no, no necesariamente colocó a su sucesora. Falta aún que corra agua bajo el río.

El rector sigue siendo Esparza y tiene tanto poder y credibilidad que ya van varios partidos políticos y personajes nacionales que lo han buscado para que sea el candidato a la presidencia municipal de Puebla, situación que hasta hoy ha rechazado pero si lo siguen presionando, no duden que termine aceptando la nominación.

Vaya los que han leído la mejor novela política mexicana La sombra del caudillo, saben muy bien cómo es esto.

Así que los cambios recientes no debilitan a nadie, al contrario, fortalecen.

Los dados estaban cargados desde un principio

En un mes, las unidades del transporte público deberán tener botones de seguridad, cámaras de vigilancia, dejar de contaminar, manejar con precaución, evitar las famosas carreritas entre los choferes y modernizar sus unidades al sacar las chatarras que avientan humo por todas partes, pues ese fue el acuerdo que signaron los concesionarios el año pasado para que la tarifa subiera a ocho pesos y ocho cincuenta.

¿Usted cree que van a cumplir con el gobierno del estado?

Yo tampoco.

Pero de manera apática lo único que nos queda es decir una y otra vez: es lo que hay. La mafia del transporte no dejará de ser mafia y las autoridades no dejarán de ser autoridades, al fin y al cabo, viajar en camión o microbús o van es para el pueblo bueno y sabio que como están las cosas económicamente en el país tampoco dejará de ser pueblo bueno y sabio.

Vaya, es como dijo Leonard Cohen: “Todo el mundo sabe que los dados están trucados / Todo el mundo saca con los dedos cruzados/ Todo el mundo sabe que la guerra ha acabado / Todo el mundo sabe que los buenos perdieron / Todo el mundo sabe que la pelea estaba amañada”.

Así que no hay que sorprenderse que a finales de este año la vida siga como va. Como siempre ha sido y como siempre será.

Los transportistas o mejor dicho concesionarios lograron su cometido a su estilo: presionan, se tiran al piso, ponen cara de niños regañados, intentan chantajear, vuelven a poner cara de niños regañados, prometen que ahora sí van a cambiar, les dan su lana y se van a hacer lo que siempre saben hacer, presionar con la cuenta a sus choferes y hacerle al tío Lolo con sus promesas.

En 25 años que hemos estado en estas aventuras periodísticas siempre ha sido igual, así que esperemos un mes para ver si los transportistas nos callan la boca o si es que el gobierno les regresa a seis pesos por incumplidos.

Operación Vendetta

Mientras el Auditor Mayor del estado se regocija con sus acciones políticas y no técnicas, ayer la UPAEP ya se unió a la demanda de la BUAP que se respete la autonomía universitaria.

Todo esto porque la actitud del contador Francisco Romero Serrano es más de revanchismo personal contra el rector de la máxima casa de estudios del estado que por un tema evidentemente de sumas, restas, multiplicaciones y divisiones. Vamos que todo aparenta ser más una vendetta que un tema contable.

La BUAP se mueve por un lado muy distinto al que se mueven otras instituciones. Eso no quiere decir que no debe ser transparente y clara en el manejo de los recursos. Lo que sí es un hecho es que la lectura es que es un tema más político que técnico y así como se le exige que sea abierta también debería ser abierto el juego de quienes le atacan, en este caso, Francisco Romero Serrano.

¿Hasta dónde quieren llevar este enfrentamiento?, ¿Vulnerar al rector? Al final, el problema es que no es el rector, es una institución entera y socialmente no le conviene a nadie que este tema se extienda.

La bolsa de hielos en la cabeza a todas las partes involucradas no les haría mal, a menos que sean otros fines los que se busquen. En fin, allá todas sus rivalidades, venganzas y guerras pero no digan que no se les dijo que más vale un mal arreglo que un buen juicio (y esta última frase no se malinterprete es mera cultura popular no se calienten que ya los conozco).

Foto: Es Imagen / Daniel Casas

Zoé, el aliado de Barbosa

Zoé Robledo Aburto, director nacional del IMSS, es uno de los personajes más cercanos a Miguel Barbosa Huerta. Se conocieron en el Senado aún siendo perredistas ambos y lograron una amistad que ya está a prueba de balas.

Cualquier mortal se preguntaría ¿Y eso qué tiene de sorprendente si ambos son de Morena actualmente? Pues nada, que Zoé Robledo ha construido, por su parte, una alianza estratégica con Andrés Manuel López Obrador y es de sus personajes más cercanos.

Si recordamos hace un año, Zoé Robledo fue quien encabezó las reuniones con los panistas y los morenistas poblanos para la designación del gobernador interino, mientras se barajaban nombres y estaba la puja por quién se quedaba. Y ahí está el quid de todo porque ahora se entiende por qué llegó Guillermo Pacheco Pulido como mandatario y quedó borrada cualquier posibilidad de que Jesús Rodríguez Almeida quedara al frente.

Zoé Robledo en ese momento era subsecretario de Gobernación y en su oficina en Bucareli llegaron a pasar todos los interesados, pues hasta el ex gobernador Tony Gali Fallad pasó por esas oficinas. Lo que nunca supimos los pequeños mortales es que el funcionario federal mantenía una gran amistad con el hoy gobernador de Puebla.

La relación data de muchos años y es por eso que hay personajes que participaron en la contienda y ahora están en puestos clave como Yassir Vázquez Hernández, ex presidente municipal de Tuxtla Rodríguez.

El grupo de Chiapas entre políticos y empresarios en Puebla es comprensible si vemos como cabeza al director nacional del IMSS quien, aseguran, se perfila o por lo menos le interesa ser gobernador de su estado y de ser así tiene en Puebla a un gran amigo y aliado.

Zoé Robledo quien le habla de cerca a López Obrador es un buen punto de unión con el mandatario poblano. Si a eso le unimos que Barbosa ha sabido construir un buen puente de comunicación con la federación ahí ya nos queda claro cómo es que hubo un incremento al presupuesto de la entidad y van varias veces que viene el presidente de la República a Puebla.

Al final la política es de relaciones y si algo supo armar Barbosa desde que se fue de diputado federal fue eso.

La BUAP para los universitarios

La andanada que inició el auditor Mayor del estado contra la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla ya está llegando a niveles color hormiga. Esto después del desplegado que emitieran las diversas facultades de la máxima casa de estudios en los que le ponen un hasta aquí a Francisco Romero Serrano, a quien se le olvidó que su cargo no es el de protagonista sino un técnico.

Además, el mensaje también va contra el líder de la cámara de diputados del estado, Gabriel Biestro y a ambos les recuerdan que los recursos federales son auditados de otra forma.

A esta guerra política (porque en el fondo es política) le hace falta un buen mediador que tranquilice las aguas ya que a nadie le conviene despertar a los demonios y a ningún gobierno le ha convenido enfrentar a la BUAP que es un Estado en pequeño.

No obstante, muy sus gustos, muy sus guerras.

Oriental, un polvorín

Resulta que en el municipio de Oriental hay un conflicto que lleva lustros y que nadie ha podido controlar y que sino hacen nada esto va a provocar que corra sangre al río.

Ayer, un grupo de cien campesinos que se dicen afectados por la empresa transnacional Granjas Carroll tomaron un acceso de la Industria Militar porque según comentaron la empresa no les quiere indemnizar unos terrenos que reclaman como suyos y que desde que gobernaba Mario Marín les fueron arrebatados.

Resulta que el conflicto se incrementó porque la empresa quiere construir un ducto de gas en un manto acuífero. Ayer al menos había sesenta elementos de la policía estatal y el representante legal de la empresa Antonio Díaz Díaz había amenazado a los campesinos.

Los diálogos por este conflicto se terminaron en noviembre y en Gobernación no dan luces de en qué acabará esto, pues al menos existe ya una carpeta de investigación ante Fiscalía contra los campesinos que quieren que les den una respuesta sobre sus terrenos.

Vamos a ver en qué acaba esta historia en la que ya está llegando a otros terrenos al provocar, incluso, al propio Ejército.

El factor Manzanilla

“No os confundáis”, dijo El Señor. ¿Qué Señor?, pues el señor y ni una palabra más. Aunque anoche quedó oficialmente cerrado el maratón Guadalupe-Reyes. Inició el más interesante: el maratón Reyes-Charlie Hall.

Ayer, la revista Campaings and Elections presentó su primer ranking para la alcaldía poblana en el 2021 y el primer nombre que salta a la vista es el de Fernando Manzanilla Prieto. El secretario de Gobernación que ha sido removido de su cargo sólo en columnas periodísticas desde mediados del año pasado, pues hasta el cierre de esta publicación seguía despachando por allá por el Garibaldi poblano.

¿Qué tiene Manzanilla que tanta molestia genera al interior de algunos grupos de Morena? Pues de entrada que él no es de Morena. Es del Partido Encuentro Social.

En segundo lugar, para bien o para mal su actividad política en Puebla arrancó desde el sexenio de Melquiades Morales cuando era el verdadero cerebro del morenovallismo y del auténtico grupo Finanzas y eso le da ventaja en cualquier carrera.

Posteriormente, rompe lazos con su cuñado Rafael Moreno Valle porque éste último le incumplió varios acuerdos y las formas del ex gobernador ya estaban rayando en dictatoriales, situación que al propio Manzanilla ya no le encantaba ser parte de esa trama. La salida del grupo provocó que los morenovallistas se convirtieran en salvajes vikingos a la hora de la cena y como consecuencia les cayó la voladora cuando murió el niño de Chalchihuapan.

Otra situación que no les agrada a los morenistas es que ha trascendido que el actual secretario de Gobernación mantiene una buena relación con Julio Scherer y con la secretaria de Gobernación federal Olga Sánchez Cordero. Ha sabido crear ligas y relaciones con grupos nacionales.

Todo eso sumado da la lógica de los resultados presentados por la encuesta publicada en la mencionada revista líneas arriba.

Pero ¿qué pasa en el fondo?

Manzanilla aunque le han quitado operadores políticos en su oficina, él sigue operando. Él es el secretario de Gobernación y aunque David Méndez maneja también una parte importante, si a Mazanilla Prieto le piden su carta de renuncia se convertiría en un personaje peligroso porque al regresar a su curul al Congreso de la Unión puede moverse libremente con los grupos para conseguir la nominación a la Presidencia de Puebla y en una de esas se cuela hasta Casa Aguayo.

Aclaro, esta columna no tiene la intención de defender al diputado con licencia. Tiene más de dos años que no nos sentamos a tomar un café y alguna vez existió una diferencia por una columna que escribí y no le gusto nada de nada al secretario.

Ayer inició la puja por la alcaldía y Manzanilla puede ganar. En el caso de Gabriel Biestro que está en segundo lugar hay que decir que él sí tiene peso al interior de Morena y el cariño de Miguel Barbosa, pero si lo sacan del Congreso, los diputados de ese partido quedarían huérfanos a manos de los lobos, y es que el morenista es el único que ha entendido el teje y maneje legislativo.

Si analizan los dos perfiles: ambos son necesarios en sus cargos. No se pueden soltar porque son indispensables y puede ser que uno de ellos sin correa de mando: hasta peligroso.

Lo único que le toca a Manzanilla es que a todos sus adversarios les invite un té aunque sea de… yerbabuena y amarre al interior de ese partido en Puebla que es donde no lo quieren.

Foto: Es Imagen / Jafet Moz

Un pacto entre caballeros

Vamos por partes, en septiembre del año pasado por una serie de publicaciones hechas en este espacio se generó una controversia con el empresario Manlio López Contreras. Hubo acusaciones, señalamientos, descalificaciones. Se creó una guerra mediática. El pasado nueve de diciembre, tanto Manlio López como un servidor sostuvimos una reunión para llegar a un acuerdo ante nuestras diferencias.

Fue una charla que duró alrededor de tres horas y media en la que planteamos ambos nuestras inquietudes e inconformidades, no obstante, en un acuerdo entre caballeros los dos coincidimos en que fuimos víctimas de fuentes de información malintencionadas que generaron una batalla sin sentido entre nosotros.

Debo admitir personalmente que nunca había tratado personalmente a Manlio López y que solo tenía referencias sobre lo que me habían comentado de él y que uno de mis errores fue que nunca lo busqué para confirmar los datos que se me dijeron sobre su persona. Como periodista estaba obligado a darle voz.

Las circunstancias nos llevaron por otro lado.

En esa plática del nueve de diciembre y tras sellar un pacto entre ambos con un buen apretón de manos, debo decir lo siguiente públicamente: me quedó claro que Manlio López Contreras jamás usurpó ninguna labor diplomática como lo llegué a escribir y me comentaron algunas fuentes.

Él me aseguró (y le creo) que nunca trianguló recursos públicos del municipio de San Andrés Cholula, como algunas de las personas que consulté me lo dijeron.

Asimismo, es falso que mantenga una relación fuera de lo profesional con la alcaldesa de San Andrés Cholula, Karina Pérez Popoca, además nunca ha usurpado algún cargo público en el gobierno actual.

Actualmente, Manlio López sólo se dedica a sus temas empresariales.

Debo admitir que reconozco la calidad moral y profesional de López Contreras y dejo mi mano abierta a él y de esta forma ofrezco una disculpa pública y mi retractación a lo anteriormente escrito en este mismo espacio.

En un acuerdo de caballeros y con el fin de iniciar sin conflictos legales ni personales el 2020, ahí queda un malentendido que se generó en el que honestamente yo no tenía nada que ver, pues solo cumplí con una función que era informar. Los temas personales del señor Manlio López no tengo nada que ver ni con sus adversarios, si es que hubiese alguno.

Aclaro que no hay ni molestias ni rencores, lo pasado, pasado y es una vuelta a la hoja. En un acuerdo entre dos personas adultas y profesionales es mejor llegar a un buen arreglo sin versiones e intermediarios.

Es cuanto.

A Lalo Rivera le faltan…

Desde que el morenovallismo cayó en desgracia nadie entendió por qué al heredero de El Yunque (Eduardo Rivera Pérez) no se le ocurrió la brillante idea de tomar al Partido Acción Nacional por asalto y retomar el control de lo que en otro tiempo tenían las llamadas familias custodias.

Contrario a ello apoyó a Jesús Zaldívar con el pretexto de la unidad interna entre los grupos, pero al final Eduardo Rivera desapareció del mapa. Es cierto que es el mejor posicionado ahorita por Acción Nacional pero su actuar es tímido, anodino, gris, es como el pulque, pues le falta un grado para ser carne de a de veras, vaya.

Lalo Rivera o está cansado o ya es un anciano prematuro porque ha dejado pasar todo tipo de oportunidades. De hecho, el PAN cuando critica le falta calidad moral porque lo hace una dirigente que fue cómplice del morenovallismo, además de cómplice una gran beneficiaria.

Genoveva Huerta tiene todo menos liderazgo, pero esa dirigencia es conveniente para los intereses de Marko Cortez quien es otro que está ahí solo como esfera de navidad, es decir, es un bonito adorno.

No es que se trate de que Acción Nacional sea una oposición radical, pero al menos sus diputados locales últimamente se han puesto más las pilas y al menos tratan de generar noticia, con o sin razón, pero ya entendieron cuál es su papel histórico en este momento.

Lalo Rivera está en una hamaca esperando a que le caiga por obra y gracia del Espíritu Santo una encuesta en la que lo haga candidato. El problema es que carece de un par de esos que vende Bachoco y dos al parecer carece de dinero y son otros los intereses que se mueven al interior de Acción Nacional.

Pareciera que la única solución es que el panismo se apueste -no por Enrique Cárdenas; él es un despropósito- pero sí por un perfil ciudadano que no esté ligado ni a los intereses de la derecha poblana ni mucho menos al morenovallismo que es un grupo apestado por las condiciones políticas del momento.

El 2021 está a la vuelta de la esquina y en Morena ya hay focos rojos porque la apuesta es mantener la Cámara baja del Congreso de la Unión y la mayoría en el Poder Legislativo estatal, se pueden perder las capitales, a veces los gobernadores trabajan mejor con munícipes opositores, paradójicamente.

Los panistas si tienen una estrategia (la cual no se ve) la traen muy bien guardada. El candidato natural que es Lalo Rivera últimamente, insistimos, se le ve apagado, cansado, agotado y ha preferido entregar la plaza a asumir un liderazgo.

Pero pues allá ellos, muy su gusto, muy su partido, muy sus estrategias.

Foto: Es Imagen / José Castañares

Lo que se llevó el 2019

La verdad es que este fue un año cabrón.

Sí, con ese adjetivo, cabrón. Y de una vez le aclaro, si es fanático de la cuarta transformación en primer lugar no responderé ataques y segundo mejor vaya a otros espacios que enaltecen a esa entelequia.

¿En qué estábamos? Ah sí, que en el 2019 fue un año cabrón.

Lo primero es que se acabó el morenovallismo y no es que uno fuera muy fan de los estilos y las formas de los anteriores pero en general ya se había generado un sistema que operaba por sí solo, así que la muerte de la pareja Alonso-Moreno Valle vino a generar crisis en todos los sentidos y quizá el más delicado fue la inseguridad pues las bandas del crimen organizado se anda peleando la plaza poblana y los más afectados somos los que vivimos aquí.

Luego, tuvimos una quintilla de gobernadores y eso generó más ingobernabilidad. No es que lo hicieran mal, es que carecimos una autoridad fuerte en Casa Aguayo. Mientras gobernó don Guillermo Pacheco Pulido tenía como uno de sus principales operadores a Fernando Manzanilla, por un lado y por otro estaba la influencia de la familia del mandatario interino y -aunque algunos lo nieguen- también se consultaba al actual gobernador Miguel Barbosa.

Insistimos, nadie dice que esté mal, solo que así fue.

De ahí vimos cómo el senador Alejandro Armenta Mier hizo pactos con grupos para intentar descarrilar a Barbosa. Llevaron todo hasta casi reventar la liga. Todo eso provocó que los ayuntamientos emanados de todos los partidos entraran en crisis, pues no veían una figura que los condujera y aunque son en teoría autónomos en la práctica México no ha cambiado mucho.

El caso más escandaloso fue el de Felipe Patjane quien fue detenido por presuntas irregularidades en su cuenta pública de Tehuacán. Además, su administración estaba de cabeza, huelgas, deudas con sus trabajadores. A la fecha no hay orden y eso que hubo otros alcaldes del PRI y del PAN en esa región que eran muy cuestionados.

Fue hasta agosto cuando Miguel Barbosa se hizo gobernador del estado, mientras que a nivel nacional todos los analistas comenzaron a hablar de una recesión económica, pero pues el presidente de la República tiene otros datos así que quién sabe qué esté pasando.

Eso sí, de manera objetiva el presidente ha polarizado un país al llamar fifís a los fifís, pues sus opuestos los llamados chairos están todos los días peleando un round de sombra en redes sociales. ¿Es bueno? Honestamente no porque si ya de por sí estamos como estamos, pues ahora tenemos que lidiar con guerras que no conducen a nada, solo es la demostración de quien tiene la razón y a lo mejor ninguno de los dos grupos la tiene.

Hay carencia de medicamentos, hay mayor desempleo y para el colmo de males se derritieron los límites, ya no sabemos qué demonios es la izquierda y/o qué demonios es la derecha porque en el fondo se parecen tanto aunque se repudien.

Es la primera vez que vemos que liberan a un delincuente como el hijo del Chapo y posteriormente vemos que es detenido García Luna, es decir, por todos lados hay lodo y México está llena de cloacas.

La inseguridad es quizá el tema más complejo en este momento, segundo el desempleo y tercero una economía que no nos hace estar felices, felices, felices, todos los días.

Así que sí fue un año cabrón y Puebla lo resintió aunque tengan otros datos.

En política lo que parece es

La presencia de Beatriz Gutiérrez Müeller en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla no solo el informe del rector sino el martes pasado es un mensaje que no todos están dispuestos a entender.

La esposa del presidente Obrador quien tiene en Puebla -si se nos permite decirlo- una segunda casa, ha respaldado públicamente al rector Alfonso Esparza Ortiz y viceversa. Situación que algunos sectores políticos aún no quieren observar detenidamente.

Se necesitan tres dedos de frente para entender que si el presidente de la República es de Morena y el gobierno del estado es de izquierda y de esa forma se infiere el saber cómo y por qué llegaron quienes llegaron a gobernar.

Por eso es algo que aún no cuadra la acción del nuevo Auditor Superior del estado, Francisco Romero Serrano, al iniciar una serie de revisiones a las cuentas públicas de la máxima casa de estudios de la entidad.

Pareciera -y subrayamos la palabra pareciera- que el nuevo auditor actúa con la línea de la venganza y el garrote político. Algo que creíamos que se había acabado con la llegada de los nuevos gobiernos.

Lo malo es que dice el clásico que “en política lo que parece es”. Romero Serrano ha iniciado con el pie izquierdo: mandó mensajes que en vez de generar paz quiere provocar tensión.

¿La razón legal le asiste? Seguramente sí, pero políticamente su actitud pareciera -insistimos en la palabra pareciera- es más de revanchismo y protagonismo que de un actor técnico que lo que debe hacer es más entregar estudios y análisis. Los diputados son quienes aderezan ya la parte política a los dictámenes que él entregue.

Cada quien tiene su forma personal de actuar, pero un auditor -como bien lo escribió ayer el periodista Ricardo Morales- es solo de estudiar y presentar errores más que de buscar las cámaras y los reflectores, puesto que ese papel ya le toca a la Comisión Inspectora del Poder Legislativo local.

Ahora si va a actuar políticamente, Francisco Romero Serrano debería observar el respaldo que ha tenido Alfonso Esparza por parte de la esposa del presidente López Obrador. Beatriz Gutiérrez no es un personaje menor en la cuarta transformación puesto que como escribimos líneas arriba en política “lo que parece es”.

¿Qué persigue el auditor? No lo sabemos pero todo apunta a un protagonismo político más que un trabajo técnico. ¿Es válido que audite a las instituciones públicas? Sí, siempre y cuando no sea una venganza porque en alguna ocasión no lo vieron bien en el Colegio de Contadores Públicos.

Allá él y sus “sabias” acciones y decisiones.

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