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Capítulo 9. El conflicto poselectoral y la muerte de Martha

Martha, la gobernadora caída

“Rafael terminó por arrastrar en su destino a Martha”, así definió el diputado Marcelo García Almaguer, el destino y la muerte de sus dos amigos.

“Si Martha no se hubiera casado con Rafael, seguramente hubiera sido una ama de casa común y corriente, la cual habría tenido hijos y se hubiera ocupado de ellos”, eso me dijo García Almaguer, apoco más de un mes de la muerte de la gobernadora de Puebla y su esposo, el senador Rafael Moreno Valle, cuyo helicóptero se había desplomado un lunes 24 de diciembre de 2018 a las 14:30 horas, luego de despegar del helipuerto localizado en la casa del empresario José Chedraui Budib.

Martha Erika había sido gobernadora de Puebla solo 10 días y moría de una forma atroz, luego de que la aeronave se desplomó a poco más de 10 minutos de haber iniciado su vuelo, iban a la Ciudad de México para comer con los padres de Rafael y cenar en la navidad con la mamá de Martha y su familia.

En los terrenos de Coronango, en donde se desplomó el helicóptero, solo quedaba una estela de humo, milpas quemadas y los cuerpos dispersos de los ocupantes de la aeronave. 10 segundos había durado su agonía, en 10 segundos se había acabado el morenovallismo, en 10 segundos se extinguieron 8 años de poder infinito y 20 años de historia en Puebla.

Aquel 24 de diciembre del 2018 las cosas parecían ser completamente normales, como un día más de vida. La gente se preparaba para sus respectivas cenas de navidad.

A las 11 de la mañana le había marcado a mi jefe a Pepe Hanan para desearle una feliz navidad y despedirnos para vernos hasta el próximo año, nada podía presagiar el desastre que se aproximaba.

A las 14:30 horas me dirigía a comer con mi familia a un restaurante cercano a mi casa, acabamos a pedir la carta, nuestra intención era comer e irnos a dormir para disfrutar la cena de navidad con la familia.

Era cerca de las 14:45 horas cuando mi teléfono comenzó a sonar. Era Pepe Hanan. ¿Qué raro? pensé, Pepe y yo ya habíamos hablado; de inmediato mi corazón se aceleró, no era normal una llamada de Pepe en ese día y en esa hora, algo malo debía de haber pasado.

– Bueno, Pepe.
– ¿Dónde andas brooo?
– Voy a comer, aquí con la familia, ¿Qué pasó broo?
– Oye chécate bien, me acaban de hablar para decirme que Martha y Rafael, sufrieron un accidente. ¿Sabes algo?

Mi mente de inmediato se nubló, de momento creí que era una broma, no podía ser, no daba crédito a lo que oía al otro lado de la línea.

– No creo brooo, no hay nada en las redes sociales, le respondí.
– ¿Qué pasa? Terció mi esposa Claudia.
– Chécate en Facebook o en Twitter, dice Pepe que Martha y Rafael sufrieron un accidente, le dije.
– Déjame ver respondió mi esposa.
– Chécalo broo, insistió Pepe.
– Dame 5 minutos y te regreso la llamada.

Colgué, pero un dolor en la boca del estómago me comenzaba a invadir, de inmediato le comencé a llamar a Sandra Izcoa, amiga cercana de Martha y directora de Comunicación Social del gobierno del estado, una y otra vez el teléfono llamaba y Sandra no contestaba, mi ansiedad comenzaba a crecer.

– Ya viste si hay algo amor, le pregunte a Claudia.
– Nada gordo, me contesto.

Volví a marcarle a Sandra y nada, entonces decidí escribirle a la única persona que pensé podía saber algo. Tony Gali.

– Disculpa que te moleste, le escribí, pero creo que solo tú puedes ayudarme.
– Dime, me contestó casi de inmediato.
– ¿Me dicen que Martha y Rafael sufrieron un accidente, sabrás algo?
– En eso estoy me contestó.

El dolor de estómago fue ahora como una bofetada, mi cabeza me daban de vueltas. Nuevamente el teléfono volvía a sonar, era otra vez Pepe.

– ¿Qué onda broo que sabes?, según me dijeron iban en el helicóptero. Un amigo que venía también detrás de ellos, se enteró de que habían tenido un accidente.
– No sé nada aún, Sandra no me contesta, dame dos minutos, respondí.

Casi al mismo tiempo en que hablaba con Pepe, Tony me escribía, y lo que me puso fue brutal.

– Confirmado.
– ¿Se cayó el helicóptero?
– Así es.
– ¿Están muertos?
– Me dicen que sí. No lo puedo creer, no lo puedo creer.
– No, no lo puedo creer, no es cierto, le respondí.
– Está confirmado, yo tampoco lo podía creer, pero es cierto, estoy consternado, me dijo.
– Gracias, le dije.

De inmediato le marque a Pepe para darle a conocer la infausta noticia.

– Brooo está confirmado.
– ¿Cómo?
– Se cayó el helicóptero, Martha y Rafael están muertos.
– ¿Quién te dijo?
– Me lo dijo Tony, está más que confirmado, la nave se desplomó, acababa de despegar, todo parece indicar que fue por Coronango, pero aún lo estoy checando.
– No manches, checa bien, no la vayamos a regar. ¿Ya es un hecho?
– Más que confirmado.
– Carajo. ¿Qué vas hacer?
– Me voy a la estación a transmitir, ya lo subí a Twitter y a Face. Me voy a la estación.

No lo pude evitar, una lagrima comenzó a correr por mi mejilla, de inmediato las imágenes de Martha comenzaron a recorrer mi mente, mientras me dirigía hacia la estación, la cual no estaba a más de 5 minutos de donde yo me encontraba, su cara me acompañó durante todo el camino.

Mi Twitter se comenzaba a volver loco, los retuits comenzaba a darse y también cientos de interacciones, muchos no daban crédito a lo que ocurría, ni yo mismo todavía podía dar crédito a lo que pasaba, mi familia se había ido hacia la casa.

Subí corriendo las escaleras, abrí rápidamente mi oficina y prendí la computadora, todavía pensaba que me podía equivocar, pero no era así, un tuit del presidente López Obrador confirmaba la muerte de la gobernadora de Puebla y de su esposo, el senador Rafael Moreno Valle, quienes viajaban juntos en una aeronave la cual se había desplomado a los pocos minutos de haber despegado, en ese momento se decía, del helipuerto localizado en el Triángulo de la Animas, más tarde se sabría que la nave despegó de la casa del empresario, José Chedraui Budib.

De inmediato le pedí al operador, Alberto “El Topo” Maldonado, me abriera micrófonos, eran alrededor de las 15:10 cuando, a través de la Ke Buena 89.7 de FM y 1010 AM, di a conocer la muerte de la gobernadora de Puebla y de su esposo, el senador Rafael Moreno Valle.

A pesar de su triunfo, Martha todo el tiempo fue acosada, desde el mismo día en que alcanzó la victoria.

El martes 2 de junio, un día después del triunfo de la panista, las hordas de Morena, habían tomado por asalto el hotel MM, en donde el albiazul había instalado su centro de mando, para llevar a cabo el conteo de sus actas.

En un acto increíble, el entonces diputado electo José Juan Espinosa, entre otros miembros del Movimiento de Regeneración Nacional, se apostaron en el inmueble y acompañados por medios afines a su causa y transmitiendo a través de sus smartphones, acusaron haber encontrado una supuesta “mapachera” electoral.

Al lugar arribaron personajes como el senador electo, Alejandro Armenta, el diputado electo Fernando Manzanilla, entre otros, quienes como verdaderos “hunos” se arrojaron en contra de la gente de Acción Nacional, jóvenes en su mayoría que llevaban a cabo la captura de las actas de cada una de las casillas, a través de las sabanas, lo cual es completamente legal.

Desde su búnker, ubicado en el hotel Crowne Plaza, el hoy gobernador del Estado, Miguel Barbosa, seguía todos los detalles de la batalla que se había desatado al interior del MM, en donde se aseguraba se encontraba también la candidata ganadora Martha Erika.

Las hordas morenistas se resistían a aceptar que no había nada irregular en el MM y mantuvieron secuestrados durante varias horas a los panistas en ese lugar, hasta que Dulce Silva intervino, para comenzar a convencer a los seguidores de López Obrador de alejarse del lugar.

El primero en darse cuenta de su error fue el senador Armenta, quien decidió calladamente retirarse, también lo hizo Nancy de la Sierra, al recibir la llamada de Silva y aunque se resistió aceptó irse, lo mismo hizo Manzanilla y otros, solo José Juan se mantenía en el lugar, vociferando como enloquecido, casi a la media noche, se liberaron las instalaciones del hotel y también la vialidad del bulevar Atlixco.

Pero el destino de Martha estaba más que señalado, su triunfo por tan solo 3 puntos, había sentenciado la judicialización del proceso y con ello el fin de la primera mujer en la historia en gobernar la entidad.

El 11 de julio del 2018, López Obrador se reunión con todos los candidatos ganadores de Morena, entre ellos Miguel Barbosa, en este encuentro, el entonces presidente electo de este país, sentenció a Martha, “para mí el gobernador de Puebla es Barbosa”.

La judicialización del proceso fue largo y tortuoso, el 20 de septiembre del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, ordenó el voto por voto en Puebla, el cual se llevó a cabo en las instalaciones de este mismo organismo, bajo la supervisión de los dos bandos en pugna, el recuento solo sirvió para confirmar lo que ya se sabía, Martha había ganado por 3 puntos, la frustración de los derrotados crecía. La teoría de la “mapachera” y el relleno de urnas, se había disipado.

En un último intento desesperado por tirar la elección, ahora los vencidos reclamaron que se había roto la cadena de custodia, acusaban al Instituto Electoral del Estado de no haber resguardado de manera correcta la paquetería electoral.

Martha, en ese lapso, se reunión en una ocasión con quien esto escribe y con Pepe Hanan. En el encuentro se le veía inquieta y nos reveló que ya había tenido en algunas ocasiones amenazas de muerte, desde la misma campaña.

Incluso, nos confió que si se anulaba la elección, ella ya no volvería a competir, ya no quería, aunque estaba confiada en que se iba a imponer en el tribunal, fue la última vez que platicamos con ella.

Una semana antes de que el Tribunal Electoral definiera en torno al caso Puebla, Martha viajó de vacaciones junto con su señora madre, solo se fueron las dos, nadie más estuvo con ellas.

Martha regresó para encabezar una serie de conferencias de prensa junto con el PAN, otra al día siguiente con el PRD y la última con Movimiento Ciudadano, en donde ratificó su confianza en obtener un dictamen a favor.

El sábado 9 de diciembre de 2018, el Tribunal sesionó. Una semana antes, el magistrado ponente en el caso Puebla, José Luis Vargas Valdés, de una manera pocas veces vista, subió su resolución a su cuenta de Twitter, en donde solicitaba la anulación de la elección de Puebla.

Durante la sesión del 9 de diciembre, la cual arrancó a las 19 horas y culminó cerca de las 24, Jannine Otalora, la magistrada presidenta, se pronunció en contra de la resolución de su compañero y avaló el triunfo de Martha Erika Alonso como gobernadora de Puebla. Moreno Valle había derrotado al águila, pero a la vez, había sentenciado su destino.

El 13 de diciembre, Moreno Valle se reunió con Tony Galio para afinar los puntos de la toma de posesión de Martha, la cual no sería ante el Congreso, sino ante el Tribunal, algo que estaba considerado dentro de la Ley de Puebla.

Moreno Valle también aprovecho para demandarle a Gali, que firmara el incremento a la tarifa del transporte público, como lo habían acordado unos días antes, pero Gali se negó, la discusión fue fuerte, Gali se mantuvo en su palabra y se negó a aprobar el incremento al transporte.

El todavía gobernador de Puebla, ya había tenido otro desencuentro más con Eukid Castañón, quien en la comida celebrada en las Bodegas de Molino, con motivo del triunfo de Martha Erika, había acusado a Gali de haber traicionado a Martha durante la campaña y la elección.

La relación entre Gali y Moreno Valle estaba completamente rota, a eso se debe que Gali haya acudido solo a la toma de posesión de Martha Erika celebrada en la noche, ante el presidente del Tribunal Superior, Héctor Sánchez Sánchez y que también haya asistido solo al mensaje dirigido por Alonso Hidalgo en el auditorio de la Reforma, el cual abandonó de inmediato.

El 14 de diciembre de 2018, Martha dirigió un mensaje con motivo de su toma de posesión en el auditorio de la Reforma, solo 10 días iba a durar en el cargo, Rafael repetía una y otra vez, “nadie se quiere pelear con el águila”, pero sin querer ya lo había hecho.

Uno de sus últimos actos públicos de Martha fue paradójicamente, la cena de aniversario y de navidad del diario Cambio, que tanto la había apoyado en la campaña contra el hoy gobernador Barbosa, vaya ironía de la vida.

El 23 de diciembre del 2018, Martha había acordado por última vez con su jefe de la oficina, Luis Banck Serrato, la gobernadora le había autorizado a Luis, su hombre fuerte, el tomarse unos días con motivo de la navidad, habían acordado verse otra vez el día 26 para hacer nuevos nombramientos.

El 24 de diciembre, Martha Erika se levantó temprano, como a las 8 de la mañana, desayunó y se preparó para enfrentar su destinó, el cual sería trágico.

Recibió durante toda la mañana mensajes de felicitación navideños, entre ellos, uno de los últimos, el de Sandra Izcoa, ambas mujeres se desearon una feliz navidad y acordaron los últimos detalles de trabajo.

Se dice que uno de los últimos mensajes que recibió Martha fue de una de sus primas, con la cual, aun tuvo comunicación.

La última persona con la cual tuvo contacto Rafael, se dice que fue el líder sindical, Leobardo Soto, con el cual iba acordando aún luego de abordar la nave.

Dentro de la leyenda que se ha comenzado a escribir, luego de la muerte de ambos personajes, es que Héctor Baltazar Mendoza, secretario privado de Rafael, no iba a viajar con ellos, ese día, sino que sería Mercedes Aguilar, quien lo haría, pero no pudo hacerlo, por estar hinchada de la cara, luego de que se le había infectado una muela.

También se dice que de última hora Rafael mandó a traer al joven Baltazar, quien un día antes había festejado la navidad con un grupo de amigos hasta altas horas de la noche y se encontraba indispuesto.

Lo cierto es que a las 14:20 horas, Martha, Rafael, Roberto Coppe, Marco Antonio Tavera y Héctor Baltazar abordaron la nave tipo Agusta, el cual despegó de la casa del empresario, José Chedraui y alrededor de las 14:30 horas a los 10 minutos de haber despegado, se encontraron con su destino, la gobernadora de Puebla, había muerto, solo 10 días había durado su mandato.

Algunos testigos de la tragedia relatan que solo se escuchó un fuerte ruido en el ambiente y luego una bola de fuego se desplomo hacía el piso.

Otros personajes que andaban a caballo por la zona, alcanzaron a escuchar dos estruendos, como la salida de dos ráfagas y luego vieron a lo lejos como se desplomaba la nave. Martha había muerto y a partir de ese momento, nacía su leyenda, la de la gobernadora caída.

Fotos: Es Imagen / José Castañares

Capítulo 8. Solo me alcanza para hacer un milagro

Martha, la gobernadora caída

Tony Gali había establecido buenas relaciones con tres personajes ligados al entonces candidato de Morena a la presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, Fernando Manzanilla, operador de Julio Scherer Ibarra, asesor legal del entonces abanderado y hoy asesor jurídico del presidente de la República, César Yáñez, entonces vocero del tabasqueño y personaje clave en esta trama y el senador Pedro Haces Barba, con muchos intereses económicos en Puebla.

Yáñez era novio de la empresaria de origen tlaxcalteca, Dulce Silva, quien fue detenida por la Fiscalía de Puebla el 25 de octubre del 2016, acusada por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, en su modalidad de ocultamiento de bienes producto de un delito.

El entonces fiscal, Víctor Carrancá Brouget, había seguido las instrucciones del entonces gobernador, Moreno Valle, quien le buscaba asestar un fuerte golpe a la figura del entonces líder nacional de Morena, Andrés Manuel López Obrador, a través de su vocero.

Dulce Silva era hija de un fuerte empresario empacador, de la región de Huamantla, Tlaxcala, zona famosa por sus ganaderías de toros de lidia.

Silva se había hecho amiga del periodista y director del periódico Intolerancia, Enrique Núñez, quien había sido un enérgico opositor al morenovallismo y sostenía una añeja pugna con el fiscal Carrancá.

Núñez apoyó en todo momento la campaña de liberación de Silva y eso lo hizo amigo de César Yáñez, la pareja sentimental de la empresaria, quien se encontraba internada en el Centro de Readaptación Social de Puebla a la espera de poder ser liberada.

Cuando Gali tomó el poder el 1de febrero del 2017, una de sus primeras acciones a instancias de su amigo, el periodista Núñez, para congraciarse con Yáñez, le otorgó la libertad a Dulce, quien obtuvo un amparo el 6 de enero de ese mismo año. El uno de mayo, Silva abandonaba el Cereso de Puebla.

Yáñez, por supuesto, quedó muy agradecido con el nuevo gobernador, quien había dado marcha atrás, en otro de los exabruptos de su antecesor.

Desde el inicio de su gestión, Gali tuvo constantes “piques” con el entonces fiscal, Víctor Carrancá, a quien le metió como “cuña”, a su hombre de confianza, el fiscal de averiguaciones metropolitanas, Gustavo Huerta Yedra, quien era el verdadero fiscal.

Por supuesto, los enfrentamientos entre Moreno Valle y Gali se incrementaban. No solo Tony había liberado a Dulce, sino que también, acotaba y ninguneaba a su fiscal.

De nueva cuenta hubo una reunión entre ambos personajes, las dos partes decidieron ceder, el 11 de octubre del 2018, Víctor Carrancá, solicitó licencia para dejar el cargo como fiscal de Puebla, en tanto, Gustavo Huerta Yedra dejaba la Fiscalía de Averiguaciones Metropolitanas y se convertía en el nuevo secretario de Seguridad en el estado, lo cual parecía una “salomónica” decisión “nada para nadie”, Gilberto Huerta Bernal, tomaba posesión de manera interina como nuevo Fiscal de Puebla, hasta ahí habían llegado las pugnas entre Gali y Moreno Valle. Los caminos de ambos personajes se habían bifurcado.

El 31 de mayo de ese 2018, en Las Serpientes de Efekto10, di cuenta de la fiesta que Tony Gali López le ofreció a César Yáñez en las Bodegas del Molino, para celebrar la liberación de Silva, a la cual asistió el empresario y líder sindical, Pedro Haces Barba, ligado también el tema de la espectáculos taurinos y ferias, la columna de marras, se tituló, César Yañez, living la vida loca y ahí está para quien guste revisarla, la 4T también se sabe divertir. Hasta pelea de gallos hubo.

Por cierto, Haces Barba manejó el palenque y la feria taurina de Puebla en el mes de mayo, durante la administración interina de Guillermo Pacheco Pulido, merced a la relación con el hijo del ex mandatario “Guillo” y el entonces secretario General de Gobierno, Fernando Manzanilla.

Bajo este escenario, Martha Erika Alonso Hidalgo, ya desde un año atrás, se había quitado el “de Moreno Valle”, arrancó campaña el 29 de abril de 2018 en su natal Tecamachalco, municipio que la vio nacer y por el cual siempre tuvo un especial cariño.

Sus recuerdos estaban ligados a las calles de este lugar en donde creció, corriendo, con sus hermanos por sus calles llenas de polvo y conviviendo como un niño más, al que le encantaba el futbol.

Pero las cosas al arranque de la campaña no marchaban bien, desde un inicio la contienda se perfilaba como sumamente cerrada, en la boleta Alonso Hidalgo, iba a enfrentar a un ex aliado de su esposo, Luis Miguel Barbosa Huerta, originario de Zinacatepec, pero avecindado desde su niñez en Tehuacán, Puebla.

Barbosa conocía perfectamente al morenovallismo, había sido su aliado en la contienda del 2010, cuando puso a las órdenes del entonces candidato del PAN a la gubernatura, las siglas del PRD y su corriente dominante, Nueva Izquierda, los Chuchos (Zambrano y Ortega).

El perredismo fue clave en la contienda por la gubernatura, las silgas de este partido le aportaron entre un 6 y un 7 por ciento de los 10 puntos totales con los cuales ganó la gubernatura Moreno Valle, quien a su vez fue generoso con su aliado, al cual encumbró dentro del partido del sol azteca.

Moreno Valle negoció con los Chuchos (Ortega y Zambrano) la senaduría para su aliado, quien además recibió una diputación para su operador político, Erick Cotoñeto y un sin número de prebendas.

Barbosa, quien ya había sido un importante e influyente diputado federal, no desaprovechó la oportunidad y no tardó en sobresalir dentro de la bancada del partido del sol azteca.

Cuentan y eso si no lo he podido confirmar que, fue Moreno Valle quien recomendó con Emilio Gamboa (el tío Gamboín) al hoy gobernador de Puebla para que encabezará la mesa directiva del Senado de la República, durante la discusión del Pacto por México y las mal llamadas reforma estructurales, las cuales encumbraron al entonces senador perredista.

Barbosa gozaba de la amistad del presidente Peña, había realizado un trabajo extraordinario en ese periodo, en donde las cosas le habían salido muy bien al mexiquense, por lo que el poblano, tenía manga abierta para poder acudir con los principales comunicadores de este país, López Dóriga, Alatorre, Loret, Aristegui, Merker, Gómez Leyva y los que usted guste, le abrían las puertas de sus espacios sin chistar, de ese tamaño era su importancia, pues legitimaba al gobierno priista, el cual lucía incluyente, ya platique que su contra parte en la cámara de diputados lo jugaba el panista, Ricardo Anaya.

La ruptura con Rafael, se sabe, inició cuando Moreno Valle, decidió deshacerse de su antiguo aliado y pactó con los Chuchos, que la dirigencia estatal del PRD, fuera para uno de los suyos, Jorge Cruz Bermúdez.

Nadie sabe a ciencia cierta el por qué Rafael tomó esta decisión, Barbosa como aliado había siempre respondido a sus intereses, algunos dicen que el entonces senador soñó en algún momento en poder convertirse en el mini gobernador, en lugar de Gali y eso provocó la ruptura, lo cierto es que fiel a su estilo, Moreno Valle se apoderó el PRD y rompió con quien más adelante se iba a convertir en su adversario.

Durante todo el 2016, Moreno Valle se ocupó de desmantelar toda huella del “barbosismo” dentro del PRD.

Pero no contaba con que su antiguo aliado ya había buscado nuevos amigos, el 13 de marzo del 2017, Miguel Barbosa renunciaba al PRD y al mismo tiempo anunciaba su arribo a las filas de Morena, el partido que en el 2015 había creado el tabasqueño, Andrés Manuel López Obrador.

En un golpe magistral de audacia y que más tarde la sería recompensado con la candidatura de Morena a la gubernatura de Puebla, Barbosa “desgranó” la bancada del PRD en el Senado de la República, con él se fueron también doce senadores más de este partido, dejando al sol azteca en el ridículo total.

Los senadores que decidieron irse del PRD con Barbosa fueron: Lorena Cuéllar, Luz María Beristáin, Humberto Fernández, Fidel Demédicis y Raúl Morón; además de los seis que ya no eran del PRD: Benjamín Robles, Zoé Robledo, Alejandro Encinas, Mario Delgado, Rabindranath Salazar y Armando Ríos Piter, un golpe político magistral que perfiló a Barbosa, repito como el candidato de Morena a la gubernatura.

La interna de Morena a la gubernatura de Puebla fue mero trámite, todo estaba escrito, Barbosa iba a ser el candidato, dejando a un lado al ex rector de la UDLAP, Enrique Cárdenas, en un inicio poyado por Manzanilla, el propio Fernando y Alejandro Armenta Mier.

Tanto Manzanilla como Armenta terminaron negociando y admitieron su derrota en la supuesta encuesta aplicada por la dirigencia nacional de Morena en manos de Yeidckol Polevnsky, quien se negó en todo momento a dar a conocer los resultados de dichos estudios, si es que existieron. El 23 de octubre de 2017, el nacido en Zinacatepec se convertía en el candidato de Morena a la gubernatura de Puebla y estaba listo para enfrentarse a Martha Erika Alonso, con un deseo de vencer pocas veces vista.

Las cosas para Martha Erika no lucían fáciles, la candidata de por Puebla al Frente era vista como la continuación de su esposo Rafael y eso lo hacía flanco de todo tipo se señalamientos.

Todos los “cadáveres” que Rafael había dejado en el clóset salían ahora para tratar de cobrar justicia de los antiguos agravios.

La traducción era que si Martha ganaba era Rafael quien iba a gobernar y aunque la candidata una y otra vez negó la versión, la percepción era completamente diferente.

Esto sumado al “tsunami” que se acercaba con la presencia de López Obrador en la boleta, hacía que la situación fuera bastante complicada para la candidata panista.

El tabasqueño pedía a sus leales votar todo por Morena y esto incluía las diputaciones locales, los municipios, la senaduría, las diputaciones federales y por supuesto la gubernatura.

En un intento desesperado por evitar el desastre que se avecinaba, Rafael le concedió a Martha Erika el otorgarle la candidatura a la presidencia municipal de Puebla, al hijo predilecto del Yunque, Eduardo Rivera Pérez.

Lalo era un excelente cuadro, pero tuvo que sufrir las consecuencias de un modelo que Moreno Valle ya había previsto en caso de emergencia, las candidaturas comunes, veneno puro en algunos lugares, pero esquema que sacrificaba la mayoría en los ayuntamiento y en el Congreso local.

Originalmente, Rafael le había permitido a Martha el operar con su equipo, encabezado por Franco Rodríguez, pero en realidad la campaña recaía en Jorge Aguilar, que era hombre de todas sus confianzas.

Martha integró panistas como Francisco Fraile como vocero de la campaña, tratando de cuidar su relación con el albiazul, la cual estaba completamente rota con el ala yunquista, la cual había combatido la designación de Martha, la cual era vista como la continuidad de Rafael, de hecho hasta el último momento, Lalo Rivera la había disputado la postulación a la gubernatura.

Las encuestas marcaban una ligera ventaja para Martha, pero no se abrían, Barbosa era competitivo debido a la “marea guinda” que cada vez se acercaba más.

Las disputas a nivel nacional entre el presidente Peña y el candidato del PAN a la presidencia de la República, Ricardo Anaya, empeoraban más las cosas a nivel nacional y también local para el panismo, el cual se hundía en las encuestas

El candidato del PRI, José Antonio Meade Kuribreña, tampoco prendía y eran nulos los votos que le podía quitar a un López Obrador ya encarrilado y que cada vez hacia más grande la distancia frente a sus oponentes.

Ante este panorama, Rafael hizo a un lado a toda la estructura de Martha y tomó personalmente las riendas de la campaña de su esposa, Moreno Valle despachaba desde su casa de Las Fuentes, la cual había recuperado.

Con Moreno Valle regresó a escena su operador estrella, Eukid Castañón, quienes de inmediato se dieron a la tarea de llamar a todos los candidatos para exigirles que se pusieran a trabajar, pero a diferencia de otros años, cuando el dinero sobraba para las campañas, ahora los recursos no fluían, todos iban a la campaña de Martha.

Para debilitar el voto a favor de Barbosa, Rafael y Castañón idearon la campaña “AMLO si, Barbosa no”, la cual obtuvo resultados, muchos operadores y candidatos que estaban a favor del tabasqueño, admitieron trabajar para Martha y su campaña, como la ex diputada federal, Violeta Lagunes, quien había estado con Rafael al inicio de su gestión, pero luego se había cambiado de bando con la esperanza de alcanzar la candidatura de Morena a la alcaldía de Puebla. Al no obtener esta posición, la ex legisladora conocida por aventar “cocas de bote” durante la toma de posesión de Felipe Calderón, regresó a los brazos de su antiguo aliado.

Pero eso no es todo, la siempre efectiva campaña negra cobró dividendos, el periódico Cambio documentó la compra por parte de Barbosa, de la que fue la casa en Coyoacán, del ex presidente de la República, Miguel de la Madrid Hurtado.

El mismo diario también cuestionó los estudios del ahora mandatario poblano, al señalar que no contaba con cédula para ejercer como abogado, además de los viajes que Barbosa realizó en su calidad de senador al extranjero, así como también sus onerosos gastos en lugares de lujo y un hotel de su propiedad en Tehuacán.

Pero faltaba el “toque maestro”, Rafael había pactado con el candidato del PRI, Enrique Doger y con el del Verde, Michel Chaín, el desgastar a Barbosa y hacer un solo frente contra el candidato de Morena, quien se encontraba rodeado por todos los flancos.

15 días antes de que se llevará a cabo la elección, Rafael ya sabía que todo estaba prácticamente perdido, salvo la gubernatura, la que había blindado a prueba de lo fuera.

En una comida con los candidatos a puestos de elección popular en las Bodegas del Molino, Moreno Valle arengó a sus candidatos de todos los partido políticos que abanderaban la candidatura de Alonso Hidalgo y ahí dirigió su famosa frase: “Ustedes tienen que trabajar para obtener el triunfo, a mí solo me alcanza para hacer un solo milagro”.

El 4 de junio del 2018 no iba ser un día más en la historia de Puebla, desde muy temprano millones de personas, acudieron a las urnas a depositar su voto, todo indicaba que López Obrador iba a arrasar, ya no había la menor duda, la pregunta era ¿Si le iba a alcanzar a Moreno Valle para hacer el famoso milagro del cual habló?

Las noticias para el morenovallismo a las primeras horas no eran nada alentadoras, Puebla capital estaba prácticamente perdida, la en ese entonces desconocida, Claudia Rivera Vivanco, estaba arriba en las encuestas de salida casi dos a una sobre Lalo Rivera, nadie podía dar crédito a lo ocurrido, López Obrador arrasaba y con él sus candidatos en toda la zona conurbada, diputaciones y alcaldías ya estaban en manos de Morena, habían cedido ante la “ola guinda” un tsunami que se presentó en aquella jornada electoral.

Las horas trascurrían de manera lenta, durante toda la jornada los grupos de chats de periodistas y políticos estaban activos, todos preguntaba ¿Cómo va Martha, va a ganar?

La jornada electoral se comenzó a caracterizar por sus hechos de violencia en diferentes puntos de la capital y al interior del estado, los disparos y la presencia de gente armada, el robo de urnas era la constante y la puesta en marcha de este “operativo” se le adjudicaba al operador de Rafael, Eukid Castañón.

El gobernador Gali estaba muy molesto por esta situación, Puebla era nota nacional por la violencia desatada y él sería señalado como el responsable de esto, así se lo hizo saber a Rafael, quien hizo caso omisos de sus llamados, lo hecho, hecho estaba.

Al cierre de las casillas, todo era incertidumbre, en el cuarto de guerra del morenovallismo y de Martha no había la tradicional algarabía, ni la acostumbrada fiesta, aunque la candidata se mantenía confiada en su triunfo.

A las 20 horas, las principales televisoras comenzaban a dar los resultados de las encuestas de salida, el triunfo de Andrés Manuel López Obrador era inobjetable, superaba el solo, el voto de todos los partido de la oposición juntos.

Morena había arrasado en todos los estados, salvo Guanajuato, el bastión panista que se resistió el tsumani lópezobradorista, Morelos y Veracruz habían cedido ante el empuje del “Peje”, la gran pregunta era ¿Y Puebla?

En redes sociales, el encuestólogo, Rodolfo Rivera Pacheco, le daba el triunfo a Morena y su candidato, Luis Miguel Barbosa, con 10 puntos de ventaja, aunque había que tomar en cuenta que la empresa de Rivera, Buro de Estrategias y Análisis del Poder, había trabajado durante toda la campaña con el candidato de Morena a la gubernatura.

El ambiente electoral, se había enrarecido y era una auténtica jornada de locura, la transmisión del proceso electoral, la arrancamos a las 18 en la Ke Buena 1010 de AM y 89.7 de FM, estábamos al aire David Mendoza, Zeus Munive y quien esto escribe.

A las 20 horas, Consulta Mitovsky, empresa especializada en estudios de opinión, comenzó a dar los datos de sus primeras encuestas de salida en Televisa, las cuales corroboraban lo que ya se sabía, un triunfo total de Morena ¿Y Puebla?

El tiempo comenzó a transcurrir, alrededor de las 21 horas por fin, Mitovsky daba a conocer los resultados de su encuesta de salida, la cual le otorgaba el triunfo en Puebla a Miguel Barbosa, con 10 puntos de ventaja sobre Martha Erika Alonso,

El estupor se apoderó de todos, los números eran fríos, Barbosa era, por esos instantes, el nuevo gobernador de Puebla.

Se acercaban ya las 22 horas tiempo en el cual se debe de hacer un corte para dar paso de manera obligada a la Hora Nacional.

Los tres, Munive, Mendoza y su servidor aún estábamos atónitos, los invite a pasar a mi oficina para regresar a las 23 horas con el reporte de la celebración barbosista desde su bunker localizado en el hotel Crowne Plaza.

Comimos tacos árabes y los invite a beber un whiskey, todo se había consumado, Moreno Valle había perdido su primera elección y Puebla se preparaba para nuevamente experimentar la alternancia, como ya había ocurrido en el 2010.

De repente alrededor de las 22:35 minutos me comenzaron a llegar unos mensajes a mi teléfono, de un destinatario, cuyo nombre no puedo aún revelar.

– No te vayas con la finta, Martha ganó, yo sé lo que te digo, ahora que regreses al aire, da por hecho que Martha ganó, yo sé lo que te digo.
– No manches brooo, cómo crees, me voy a quemar al aire, Mitovsky ya dio como ganador a Barbosa.
– Yo sé lo que te digo, Martha ganó con una diferencia de 3 puntos. ¿Me crees o no me crees?
– Ok a ti si te creo. Si tú me lo dices si te creo.

Hasta ahí concluyó la charla, vía chat, Munive y Mendoza me veían con incredulidad.

– ¿Qué te dijeron me pregunto Munive?
– Que ganó Martha
– No manches como crees.
– Que sí, que ganó por tres puntos.
– David Mendoza terció, – No lo creo, me dijo.
– La fuente es de primer nivel fue mi respuesta.

A los pocos minutos recibí un nuevo mensaje de otro amigo, cuyo nombre tampoco puedo relevar aún. Este personaje me reiteró que Martha había ganado y que esperara a los resultados del conteo de salida contratado por el INE.

Quedaban pocos minutos para regresar al aire y aún no salía de mi estupor, decidí jugarme el todo por el todo, mis dos fuentes eran confiables y dignas de todo crédito.

La trasmisión se reanudó y regrese para comentar precisamente, que Martha había ganado la elección, con una diferencia de tres puntos de ventaja, aunque había que esperar al conteo rápido contratado por el INE, para tener la certeza absoluta sobre el resultado.

A las 23:30 horas, el Instituto Nacional Electoral daba como ganadora de la contienda en Puebla a la candidata de la coalición Juntos por Puebla, a Martha Erika Alonso Hidalgo, con tres puntos de ventaja sobre el candidato de Juntos Haremos Historia, Luis Miguel Barbosa Huerta.

A las 24 horas despedimos las transmisión y a esa hora comencé a escribir mi columna para el otro día, pero las puertas del infierno se habían abierto, se habían desatado los demonios que dieron lugar al conflicto poselectoral más fuerte en la historia de Puebla y que derivarían en la muerte de la única mujer gobernara en la historia de la entidad.

En la entrega final, el conflicto poselectoral y la muerte de Martha.

Fotos: Es Imagen / José Castañares / Jafet Moz

Capítulo 7. Los cadáveres comienzan a salir del clóset y adiós a la presidencia

Martha, la gobernadora caída

Los seis años de la administración morenovallista se habían caracterizado por su “dureza”, Rafael había gobernado con “mano de hierro” y había acumulado en el closet una enorme cantidad de “cadáveres”, los cuales comenzaba a salir para buscar la revancha.

Como ya lo mencione, Tony Gali tenía una forma muy diferente de ejercer el poder, estaba consciente de que su mandato sería muy breve y que él, quería quedarse a vivir en Puebla.

Rafael se había marchado hacia la Ciudad de México y se dedicada a recorrer todo el país, tratando de posicionarse en las encuestas para poder pelear por la candidatura del PAN a la presidencia de la República.

Moreno Valle se había distraído de los asuntos de Puebla, lo cual aprovechó Gali para comenzar a recomponer con muchos actores políticos que había sido víctima del ex inquilino de Casa Puebla, entre ellos, varios medios de comunicación que habían sido agraviados y perseguidos durante su administración.

Muchos medios llegaron a acuerdos económicos con Gali, pero estos no incluían ninguna cláusula de “protección” a favor del ex mandatario, quien comenzó a resentir el costo de ya no estar en el poder.

El hecho que desde Puebla comenzarán, a criticar el trabajo de Rafael, quien recorría el país hablando de cómo había “transformado” a la entidad, comenzaba a mermar la figura del ex mandatario. Muchos medios nacionales, retomaban publicaciones locales y Rafael, nada más no creía en las encuestas, Anaya comenzaba a superarlo.

Los reclamos de Rafael hacia Gali por estas publicaciones eran constantes, no solo afectaban la imagen nacional de Moreno Valle, sino también mermaban a quien ya se perfilaba para suceder a Tony, Martha Erika, quien solo observaba desde su posición en el PAN y se mantenía al margen de las diferencias entre ambos, las cuales cada vez se hacían más grandes.

El 2017, definitivamente, no fue el año de Rafael, quien recorrió todo el país, de manera frenética, concedía entrevistas en medios nacionales y locales a través de las buenas relaciones de Max Cortázar, pero ni así, podía subir en las encuestas.

López Obrador comenzaba a tomar la punta ya de manera clara y al interior del panismo, las cosas marchaban cada vez peor para su causa.

El dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya, se había convertido en la imagen de su partido y aprovechaba los espacios oficiales otorgados a Acción Nacional para promover su candidatura, lo cual lo colocaba muy por encima de sus principales opositores.

Al interior del panismo nacional, las quejas en contra de Anaya se multiplicaban, el dirigente nacional de este partido utilizaba su posición para proyectarse y convertirse en el candidato a la presidencia de la República.

A lo largo de su vertiginosa carrera política, por primera vez desde que regresó de Nueva York a Puebla, Rafael Moreno Valle, experimentaba el amargo sabor de la derrota ante un rival, el cual, utilizó las mismas tácticas, de las que él tantas veces había echado mano, la traición.

Rafael luchaba desesperadamente porque se abriera la elección del albiazul a una consulta, era la única forma en que podría derrotar a Anaya, tenía control de una buena parte del padrón albiazul, a través de varios operadores nacionales, los cuales había pagado desde Puebla y también la promesa de Peña Nieto, de que si lograba abrir la elección panista, sería apoyado por los gobernadores priistas en la movilización, pero Anaya se había impuesto, sería el Consejo Nacional que iba a decir, no tenía ya la menor oportunidad de ser el candidato.

En Puebla las cosas también se le comenzaban a descomponer, el problema de la inseguridad se desbordaba y el robo de combustible (huachicoleo) comenzaba a señalar a su administración.

A su regreso a la entidad, Rafael se reunión con Gali y por supuesto que los reclamos no se hicieron esperar.

– “Tienes a Puebla convertida en Siria”, le dijo Moreno Valle a Tony, lo cual molestó sobre manera al entonces gobernador de Puebla, el cual sumaba un agravio más.

Aunque Rafael siguió peleando por la candidatura del PAN a la Presidencia de la República, sus fuerzas ya estaban solo concentradas en negociar con Anaya, estaba consciente de que, aun siendo candidato, no tenía la más mínima oportunidad de ganar, ante un López Obrador, que cada vez se veía más fuerte.

La prioridad de Rafael era quedarse con la candidatura del PAN a la gubernatura de Puebla para su esposa, Martha Erika Alonso y él, colarse de nueva cuenta dentro de la lista de candidatos al Senado de la República, para poder asegurar escenario nacional y a su vez, poder ayudar a Martha ante un eventual triunfo de Andrés Manuel, lo cual ya era más que evidente.

El 6 de enero del 2018, Martha Erika Alonso renunció a la Secretaría General del PAN, se aprestaba para convertirse en la candidata a la gubernatura de Puebla, “es el tiempo de las mujeres”, señaló, durante su último mensaje como funcionaria partidista.

Martha era para ese entonces una mujer de 44 años de edad, la cual había estudiado Comunicación en la Universidad Iberoamericana y una maestría en la Universidad de las Américas, había nacido el 17 de diciembre de 1973 y se había casado con Rafael el 24 de enero del 2004, siendo Moreno Valle diputado federal por el distrito de Ciudad Serdán.

La boda se había llevado a cabo con todo lujo en el Centro de Convenciones William O Jenkins, de la Ciudad de Puebla, y se había dado cita la crema y nata de la sociedad poblana.

Quienes conocieron a Martha antes de casarse con Rafael la definen como una chica muy dulce, pero de carácter fuerte, que había estudiado como muchas mujeres de sociedad poblana en el Colegio América, exclusivo para mujeres.

Cuentan que tras casarse con Rafael, como toda mujer, Martha soñó en algún momento con ser mamá, pero tras involucrarse en la constantes campañas políticas de su esposo y no poder concretarse su sueño, decidió adoptar a unos jóvenes y dedicarse de tiempo completo a la política.

Martha se convirtió en el brazo derecho de Rafael, estaba presente y participaba en todas y cada una de sus decisiones, pese a ser tranquila, no dudaba en dejar constancia de su carácter, de tal forma que muchas veces se dijo, que era la única que podía controlar a Rafael y sus arrebatos de furia.

Lo cierto es que su influencia era clara y era de las pocas que gozaba de cierta independencia en su toma de decisiones.

Una muestra de esto fue el hecho de que siendo presidenta del DIF estatal aceptó una invitación que le hice para asistir al programa de “Clase Política” a las 13 horas en la 1010 de AM, propiedad de la familia Hanan.

Yo conocía a su directora de Comunicación, Sandra Izcoa, ambos habíamos trabajado juntos en la redacción del noticiero Buenos Días, que conducía Javier López Díaz, en el entonces Grupo ACIR hoy 5 Radio.

Sandra siempre fue una mujer bien intencionada, por lo que cuando le solicite una entrevista con Martha, accedió de inmediato, aunque por supuesto me dijo que lo iba a consultar.

Nuestra relación (la mía y la de los Hanan) no era para nada buena con Rafael y tampoco con su entonces director de Comunicación Social, Sergio Ramírez Robles, un personaje enfermo, al cual le gustaba acosar periodistas y quien al ser fuereño, era asesorado por el periodista, Arturo Rueda, director del periódico Cambio.

Tanto Rafael como Ramírez Robles se oponían a la entrevista, pero Martha Erika se impuso y accedió a visitarnos en las instalaciones de la 1010 de AM, hoy La Ke Buena Puebla.

La charla resultó muy interesante, Martha Erika contestó a todas las preguntas y desde ahí nació una buena relación, con quien sería la futura gobernadora de Puebla.

Años más tarde me confesaría que Rafael le había hablado mientras iba camino a la estación para advertirle que yo la iba a “destrozar” y que acudía al estudio bajo su propio riesgo. Martha me platicó que mientras seguía rumbo a la estación, se moría de los nervios.

El 6 de enero del 2018, Martha Erika dejó la Secretaría General del PAN, en tanto Ricardo Anaya ya se había comido a Rafael y el 9 de diciembre del 2017 había renunciado a la dirigencia nacional del albiazul, para convertirse en el candidato a la Presidencia de la República.

El 7 de enero de 2018, Ricardo Anaya Cortés era ungido como precandidato único del PAN a la presidencia de la República y el día 11 de febrero se convertía de manera oficial en el abanderado del albiazul a Los Pinos.

Rafael había negociado la candidatura de su esposa a la gubernatura y el ir dentro de los primeros lugares de la lista de candidatos del PAN por la vía plurinominal al senado de la República el 17 de febrero se hacía oficial la presencia del poblano, en el sexto lugar para ir a la cámara alta. El sueño presidencial se había acabado, pero solo por el momento.

Ya sin proyecto presidencial por delante, Rafael regresó de tiempo completo a Puebla, para hacerse cargo de la campaña de Martha Erika, quien había pedido el tener cierta independencia en la toma de decisiones, por lo cual conformó su propio equipo e hizo a un lado a muchos de los personajes que habían trabajado al lado de su esposo, principalmente a Eukid Castañón.

La relación entre Rafael y Tony estaba prácticamente desecha, el gobernador Gali, le había pedido a Rafael posiciones para su equipo dentro del panismo.

Gali le había pedido, el primer lugar de la fórmula panista al Senado de la República, para su hijo, el joven Tony Gali López, quien ya había sido diputado local y mantenía su militancia como perredista, pero a nivel nacional del panismo decidió que Puebla, sería para una mujer y que fuera de Acción Nacional, lo cual dejaba fuera de la jugada al hijo del gobernador.

Gali estaba seguro de que si Rafael hubiera querido, le hubiera pedido al nuevo dirigente nacional del PAN, Damián Zepeda, el espacio para su hijo, lo cual habría obligado a Tony a meterse de lleno en la campaña, para llevar a su hijo al senado, pero nuevamente la rivalidad entre ambos equipos y personajes estalló.

Los morenovallistas consideraban que darle al gobernador Gali el primer lugar en la fórmula del PAN al Senado de la República provocaría que Gali se mantuviera de brazos cruzados, dado que casi en automático, su hijo, sería Senador, aun perdiendo.

Rafael coincidió en el señalamiento de su equipo y se mantuvo en la posición de no darle a Gali López, el primer lugar en la fórmula al Senado y para acabar de lastimar a Tony, le entregó la posición a la desconocida Nadia Navarro, hija de Carlos Navarro, dirigente del partido satélite del morenovallismo llamado Pacto Social de Integración.

Rafael le entregó a Galli, el segundo lugar de la fórmula al Senado para su hijo, pero Tony herido una vez más, revisó sus encuestas y vio que era prácticamente imposible ganarle a Puebla al tsunami “lopezobradorista” que se acercaba a la entidad y que iba a arrasar, todo lo que se encontrará a su paso y entonces le cedió la posición a quien fuera su secretario general en el Ayuntamiento de Puebla, Mario Riestra Piña, quien hizo caso omiso a las recomendaciones y aceptó la postulación, pese a no tener absolutamente ninguna oportunidad.

Para terminar de dinamitar la relación entre ambos personaje, Rafael decidió entregar la posición número dos dentro de la lista de candidatos a diputados plurinominales por la cuarta circunscripción a Verónica Sobrado, una amiga de la ya candidata a la gubernatura, Martha Erika Alonso, dejando hasta el lugar número 11, al hijo político de Gali, Xabier Albizuri, quien sabía que sus posibilidades de llegar a San Lázaro, nuevamente eran prácticamente nulas.

El 11 de marzo del 2018, Martha se registraba como candidata de la coalición “Por Puebla al Frente” a la gubernatura de Puebla y con ello, enfrentaba el reto más grande de su vida, el 29 de abril arrancaría campaña en su natal Tecamachalco, en busca de darle continuidad al proyecto político de su esposo, Rafael, en medio de un ambiente ya, terriblemente enrarecido en Puebla.

En la próxima entrega, solo me alcanza para hacer un milagro.

Foto: Es Imagen / José Castañares / Archivo

Capítulo 6. El gobernador soy yo

Martha, la gobernadora caída

El uno de febrero de 2017, Tony Gali rendía protesta como nuevo gobernador de Puebla, se cumplía un sueño más dentro de su vertiginosa carrera política y se convertía en el primer mandatario estatal de ascendencia libanesa, la segunda colonia extranjera más importante de Puebla.

A la par de que Gali rendía protesta, Rafael tomaba rumbo hacia la Ciudad de México, a donde se iba a asentar, para dar inicio a su campaña rumbo a la presidencia de la República. Su libro “La Fuerza del Cambio”, le había dado el pretexto perfecto al exmandatario poblano, para recorrer todo el país.

No obstante, en la ruta por hacerse de la candidatura del PAN a la presidencia de la República, Rafael había cometido un gravísimo error del cual no reparó, hasta que ya no pudo hacer nada para evitarlo, apoyó al queretano, Ricardo Anaya Cortés para hacerse de la dirigencia nacional del PAN y a la larga esta decisión, la pagaría muy caro.

Desde que Rafael arribó al PAN en el 2006, comenzó a tejer una serie de alianzas, con personajes sumamente influyentes de la cúpula nacional del albiazul, aunque en todo momento estuvo enemistado con el Yunque.

Ya siendo gobernador de Puebla, su influencia creció dentro del panismo nacional, de tal modo que en el 2012, fue un factor fundamental para lograr que Gustavo Madero se impusiera a Roberto Gil Zuath, quien era el secretario particular del expresidente Felipe Calderón, en la lucha por la dirigencia nacional del albiazul.

Madero llevaba como compañero de fórmula a un joven sumamente ambicioso, que había nacido en Querétaro y que se había desempeñado como secretario particular del gobernador de aquella entidad, Francisco Garrido, quien le permitió enriquecerse a través del boyante mercado inmobiliario que en ese entonces se detonaba en este lugar.

El llamado “joven maravilla” traicionó a su mentor el gobernador Garrido y convirtió esta práctica, en un atributo personal que le permitió crecer políticamente en un lapso realmente corto.

Tras romper con su antiguo maestro, Anaya se apoderó el panismo en Querétaro y se hizo líder del Congreso local, de ahí saltó a la subsecretaría de Turismo en la administración federal de Felipe Calderón y apoyó a Roberto Gil Zuath en su lucha por hacerse de la dirigencia nacional del albiazul y aunque este perdió ante Madero, la negociación lo llevo a una diputación federal plurinominal y más tarde a la secretaría General del PAN, al lado de Madero.

En 2013 se necesitaba a un presidente de la cámara de diputados que fuera dócil, para conducir los trabajos del mal llamado “Pacto por México” y en un golpe de suerte, Anaya arribo a esta posición con el apoyo del presidente Peña, quien había encontrado un buen “aliado”.

El “joven maravilla” seguía en ascenso para el 2015, Anaya se convierte en el dirigente nacional del PAN, luego de cubrir una licencia de Madero, quien buscaba una diputación federal.

Con el apoyo del entonces todavía gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, Anaya decide traicionar a Madero y se convierte en el nuevo dirigente nacional del albiazul, en acuerdo con el poblano, de que lo ayudaría a convertirse en el candidato del panismo para la presidencia de la República en el 2018.

Este acuerdo, resultaría fatal para Rafael, pues este error de cálculo, le termino por costar la candidatura a Los Pinos, aunque también de cierta forma, lo salvo de lo que hubiera sido una durísima derrota frente a Andrés Manuel López Obrador, a quien de ninguna manera hubiera podido derrotar.

En Puebla las cosas habían cambiado de manera diametral, el clima de tensión que se había generado por el morenovallismo y su peculiar estilo de ejercer el poder había desaparecido.

En “El Príncipe”, Nicolás Maquiavelo dijo que el gobernante debe siempre de elegir si quiere “ser amado o quiere ser temido”. Rafael eligió ser temido y hasta por algunos odiado, en cambio Tony Gali siempre quiso ser amado.

Gali sabía que su administración era demasiado breve, como para comenzar a construir enemistades, aunque tampoco estaba dispuesto a dejar hacer, dejar pasar, pero su estilo era mucho más conciliador que el de su antecesor y amigo.

Tony amaba a su familia, a sus orígenes y por supuesto a Puebla, lugar en el cual siempre ha querido vivir, nunca paso por su mente el irse a vivir a otro lado al terminar su mandato, por su parte Rafael, siempre le confió a sus cercanos que terminando su mandato en Puebla y si no le salían las cosas como él quería, tomaría sus maletas y regresaría a su ciudad favorita, Nueva York, en donde había vivido y desarrollado una buen parte de su vida.

Pero las cosas para Gali como gobernador no serían nada fáciles, si bien es cierto que su llegada a casa Puebla, significó un remanso de paz para todos los actores políticos de la entidad, el morenovallismo sería de manera constante, una piedra en el zapato para el mandatario.

Muchos “morenovallistas” consideraban que Rafael seguía siendo el gobernador y se dirigían a él para pedirle cosas o para que interviniera en caso de alguna desavenencia, se jactaban de que Gali solo era un administrador y esto por supuesto molestaba e irritaba a Tony.

Durante los últimos días de la administración de Rafael, el periódico Cambio había publicado un reportaje demoledor, en contra de quien fuera el secretario de Salud a inicio de esa gestión y líder del Congreso local, Jorge Aguilar Chedraui, al cual se la acusaba de haber desviado recursos por más de mil 300 millones de pesos.

Muchos interpretaron esta acción como una revancha de Gali en contra del personaje que le había disputado dos veces la designación a la alcaldía de Puebla y luego a la gubernatura del estado.

Diversos mensajes le fueron mandados a Jorge, sobre todo en contra de quien fuera su subsecretario y mano derecha, Gabriel González Cossío, a quien se decía, lo iban meter a prisión.

Estas acciones incrementaron la tensión entre Gali y el grupo morenovallista, principalmente con tres personajes, Patricia Leal, Jorge Aguilar y especialmente con Eukid Castañón, con quien había una animadversión personal, desde el 2013, la cual fue creciendo.

Gali ya les había mandado un mensaje claro “el gobernador soy yo”, y es que Tony tenía que lidiar de manera constante con quienes lo iban a acusar con Rafael, pero también con aquellos que ya comenzaban a también a buscar a la secretaría General del PAN, Martha Erika Alonso, la cual ya “olía” a candidata.

En medio de toda esta tensión, Rafael intentó mediar y a finales de febrero del 2017, invitó a Tony Gali López y a su esposa a irse de vacaciones con él y con Martha al bellísimo punto de montaña de Canadá, llamado Whistler.

Los cuatro se fueron a esquiar a uno de los mejores lugares que existen en el mundo para practicar este deporte, el acto parecía era el punto de reconciliación entre los dos grupos, pero además se traducía como el hecho de que Tony Jr seguía en los planes de Rafael para el futuro, quizá para el Senado de la República en el 2018.

El gabinete de Tony estaba integrado por hombre y mujeres que tenían su sello, aunque tres personajes habían permanecido en sus cargos, la secretaría de Educación, Patricia Vázquez del Mercado, a quien se identificaba ya como posición de Martha Erika, Rodrigo Riestra al frente de Medio Ambiente y Desarrollo Rural y Diódoro Carrasco Altamirano, quien había llegado a esta posición durante la administración de Rafael y se consideraba como un puente entre ambos personajes.

Una vez más parecía que la calma había regresado al paraíso moreno-galicista, tanto Diódoro Carrasco como Luis Banck Serrato trataban de mediar entre ambos grupos, para tratar de que se mantuviera el equilibrio entre ambos bandos.

Pero la ruptura era inevitable y muchos agentes trabajaban para que así fuera.

Si bien Tony Gali era en los hechos el titular del ejecutivo, Moreno Valle seguía influyendo y tomando decisiones, lo cual era sumamente molesto para el gobernador, quien tenía que acordar con Rafael, muchas de las decisiones más importantes, tanto en lo político como en lo administrativo.

Por si fuera poco, Martha Erika ya también era un factor de poder y en torno a ella se buscaban alinear muchos de los “morenovallistas puros”, los cuales se sentían desplazados por la gente de Tony Gali, pero para su sorpresa, Martha tenía otros planes.

Y es que resulta que mientras Martha más se acercaba al panismo, más se identificaba con los ideales de este partido, en la ideología del bien común y trataba de congraciarse con la antigua militancia del albiazul, desplazada desde un inicio por su esposo.

Alrededor de Martha Erika se formaba un nuevo equipo, en donde había cabida para todo tipo de personajes. Los más cercanos a su equipo eran, Sandra Izcoa, Jorge David Rosas Armijo, Israel Mancilla, quien se hacía cargo de sus asuntos electorales, Jesús Giles, el líder estatal del PAN, el entonces diputado, Francisco Rodríguez Álvarez, el ex delegado del IMSS, Francisco Fraile, Eduardo Tovilla Lara, entre otros personajes.

Martha estaba convencida de que se necesitaba “sangre nueva” tanto en la administración pública como en el PAN y aunque tenía deferencias con algunos personajes que habían trabajado en la administración de su esposo, buscaba a toda costa, marcar su distancia de algunos otros.

Con Gali, Martha Erika mantenía una relación de fría cordialidad, debido a que Tony, nunca quiso asumirse netamente como un gobernador panista, sino como un mandatario ciudadano y con lazos con todos los partidos políticos.

En el fondo Tony, sentía una profunda animadversión por los panistas, “los blue jays”, como los llamaba, los “azulejos de Toronto”, los cuales decía, eran demasiado dogmáticos.

No obstante, mantenía contacto, tanto con la dirigencia nacional del albiazul, especialmente con Ricardo Anaya, como con la estatal y Martha Erika Alonso.

En medio de todo este ambiente, una bomba estalló y terminó de dividir a los morenovallista y a los galicistas. El gobernador Gali descubrió que él, su esposa y en especial su familia, eran objeto del espionaje telefónico desarrollado a través del sistema “Pegasus”, por parte de Eukid Castañón.

Gali había venido tomando una serie de decisiones que habían molestado a los morenovallitas” y al propio Rafael, de entrada había pactado con una buena parte de los detractores del ex gobernador, empresarios, políticos y medios de comunicación se adhirieron a la amnistía ofrecida por Tony, mucho de los enemigos políticos del morenovallismo, salieron de prisión, entre ellos, el líder de la 28 de octubre, Rubén Sarabia Sánchez, alias “Simitrio”.

La “bomba” de la intervención telefónica por parte de Eukid al gobernador y su familia, fue un escándalo mayúsculo y el punto de quiebra definitivo entre Tony y Rafael, el reclamo airado por parte del mandatario hacia su “amigo” y exgobernador de Puebla fue realmente fuerte.

Tony Gali López retó a golpes a Eukid Castañón, quien se jactaba de contar con conversaciones “sumamente graves” del gobernador Gali y de los integrantes de su familia.

De inmediato hubo repercusiones, Gali suspendió a la empresa que prestaba el servicio de llamadas de emergencia, el famoso 911, empresa que se dice estaba ligada a Eukid, quien en cualquier mesa que se sentaba afirmaba que se iba a vengar de Tony y que le iba a “romper la madre”.

Nada, ni nadie pudo hacer algo para tratar de remediar la situación, los últimos meses del 2017 transcurrieron de manera vertiginosa.

Las acusaciones en contra de Gali, sobre una posible traición hacia Rafael y Martha se multiplicaban, sobre todo porque el mandatario poblano, tenía una excelente relación con tres personajes cercanos al presidente nacional de Morena y casi seguro candidato a la presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, el entonces vocero de AMLO César Yáñez, el líder sindical Pedro Haces Barba y el ex secretario general de gobierno y cuñado de Rafael, Fernando Manzanilla Prieto, quien ya se había ido a las filas del tabasqueño y cuya presencia, molestaba de manera extrema a Martha Erika, con quien existía una abierta animadversión.

Esta mezcla de intereses y poder, haría explosión en el 2018 y llevaría casi a la ruina al morenovallismo y a su candidata a la gubernatura.

Al final no recordaremos las palabras de nuestros enemigos sino el silencio de nuestros amigos. (Martín Luther King)

Fotos: Es Imagen / Archivo

Capítulo 5. La sombra de la duda y el empoderamiento de Martha

Martha la gobernadora caída

Gali era un tipo 100 por ciento emocional, Moreno Valle era un hombre frío y pragmático, si necesitaba a alguien olvidaba cualquier agravio, era el prototipo del político plasmado en el Príncipe de Maquiavelo. La sombra de la duda ya había sido sembrada entre ambos personajes y jamás las cosas volverían a ser iguales.

Mucho tuvieron que ver en este distanciamiento, los propios integrantes de ambos equipos, como lo señale en la pasada entrega.

Desde el arribo de Gali a Charly Hall, su gente más cercana ya hablaba de “Galicismo”, una nueva corriente, surgida del morenovallismo, pero con estilos de liderazgo y ejercicio del poder, muy diferentes.

La contienda federal intermedia del 2015, fragmentó de nueva cuenta a ambos equipos y comenzó a dividir aún más al que alguna vez había sido el grupo compacto más poderoso de Puebla.

Es muy difícil saber que realmente paso en esa elección federal del 2015, hay diversas versiones al respecto. Se dice, por ejemplo, que Rafael negoció con Osorio Chong y Lastiri varias diputaciones federales, la más clara la del distrito 7 con cabecera en Tepeaca en donde el candidato del PRI a esa demarcación, Alejandro Armenta, quien había dirigido el Registro Nacional de Población (Renapo) se impuso sobre el “morenovallista”, Mario Rincón.

Armenta odiaba a Moreno Valle, pero era parte del equipo de Osorio, quien lo había cobijado, a solicitud de la subsecretaria de Gobernación, Paloma Guillén, la hermana del subcomandante Marcos.

El priista venció de manera clara a Rincón, al cual el morenovallismo dejo solo en la recta final de la campaña.

En Puebla capital, fue muy claro que actores morenovallistas, bloquearon la candidatura de Xabi Albizuri y se obstinaron en descarrilar a Gali. La derrota en la capital de los candidatos del PAN, tuvo como traducción una derrota para la administración de Tony, quien emocional como es, nunca perdonó ese agravio.

La derrota de la dupla a la diputación federal del PAN por el distrito 12 con cabecera en Puebla, integrada por Ángel Trauwitz y Cabalán Macari, a su vez se le adjudicó por parte del morenovallismo a Gali, quien se dice visualizaba como un posible adversario, al exsecretario de Infraestructura y amigo de toda la vida de Rafael, Cabalán Macari Alvaro, quien también estaba contemplado para hacerse de la candidatura a la mini gubernatura.

Por si fuera poco, Ángel Trauwitz, quien encabezaba la fórmula, realizó una de las peores campañas de las cuales se tenga memoria, además de que sumó a su equipo, al ex operador de lujo del rector Agüera, Damián Hernández, señalado por Gali, de ser el origen de las “campañas negras” publicadas en el periódico “La Jornada de Oriente” en contra de su familia, principalmente de sus hijos.

Es muy difícil creer que Rafael también haya negociado las diputaciones federales de la capital con el PRI y el presidente Peña, pero lo que si ocurrió, es que el tricolor se alzó con el triunfo en los distritos 6, 11 y 12, mientras que el PAN solo obtuvo ganó en el 9. El morenovallismo había quedado divido y lleno de rencores. El operador de lujo de Rafael, Eukid Castañón, ni se metió en este proceso.

Las diferencias entre ambos comenzaron aflorar, cada día se hacía más grande la brecha entre los dos hombres que 10 años atrás, a borde de una piscina en Acapulco había sellado su destino.

En medio de todo esto, un acontecimiento había marcado el declive del morenovallismo, Chalchihuapan, una modesta junta auxiliar del municipio de Santa Clara Ocoyucan se había levantado en rebeldía.

Sus habitantes, en su mayoría de origen campesino, habían tomado el 9 de julio, la autopista a Atlixco a la altura de su comunidad y habían chocado con un grupo de policías quienes habían acudido a desalojarlos de este lugar. La orden fue determinante: “liberen la vía, a costa de lo que sea”.

Los policías que eran superados por la población en número, comenzaron a disparar gases lacrimógenos y algunos dicen, que hasta balas de goma, versión siempre desmentida por la administración estatal, lo cierto es que algún objeto lanzado por la policía se impactó en la cabeza del niño José Luis, quien ese día no había ido a la escuela y fatídicamente se acercó al lugar en donde se llevaba a cabo la reyerta.

El resultado fue fatídico, José Luis Tehuatli, hijo de doña Elia Tamayo, fue trasladado aún con vida al hospital General del Norte y murió 10 días después a causa del impacto que recibió en la cabeza el cual fracturó su cráneo. Su fantasma se convertiría en la sombra de Rafael hasta el día de la muerte del ex gobernador y senador de la República.

La muerte del niño trajo consigo otra baja en las filas del morenovallismo y esta última fue costosísima, la salida del hombre que le daba equilibrio al grupo y que se había convertido durante todo el proceso en el “gurú” político de Rafael, Luis Maldonado Venegas, un hombre inolvidable, quien fungía en ese entonces como secretario de Gobernación.

Maldonado fue el autor de la famosa frase: “La policía fue atacada con piedras de alto calibre”, la cual se convirtió en la burla de la prensa nacional y local. Luis perdió el respeto de quienes fueron sus discípulos y se tuvo que regresar a la ciudad de México a refugiarse en el PRD y más tarde en una diputación federal. El grupo se había quedado sin su mediador y las consecuencias serían fatales.

Después de la elección federal de julio del 2015, Rafael se abocó en su sucesión, la cual ya delineaba desde hace tiempo. Su mejor amigo, Cabalán Macari Álvaro había quedado descartado, tras su derrota en el distrito 12, una y otra vez Rafael había dicho que no había segundas oportunidades para los perdedores.

En agosto de ese año, Rafael llevó a cabo una nueva reforma electoral para Puebla, la cual modificaba la que se había aprobado en 2011. Entre otras cosas el documento ponía fuertes candados a la participación de los candidatos independientes, abría el proceso a las llamadas candidaturas comunes, una genialidad, la cual le ayudaría a ganar la gubernatura en el 2018, pero mantenía intacto el tema de la mini gubernatura.

En las discusiones previas a la aprobación y promulgación de esta reforma, se puso sobre la mesa, el ampliar el periodo de la mini gubernatura, entre los que impulsaban que el periodo de gobierno del sucesor de Rafael se fuera de un año ocho meses a 4 años 8 meses para empalmar el proceso local con el federal hasta el 2024 estaba el entonces presidente municipal Tony Gali, quien alegaba el tema de la gobernabilidad para el estado.

Entre quienes se opusieron a la ampliación del periodo se encontraban Eukid Castañón y Jorge Aguilar Chedraui, el líder del Congreso local. Su principal argumento para impedir esto fue: “te va a traicionar Tony Gali y te va a desconocer”.

Esta demás el decir, quienes se impusieron. Rafael quien ya desconfiaba de Gali, se dejó llevar por su equipo cercano y mantuvo la mini gubernatura, decisión que terminó siendo fatal para el morenovallismo y que originó el que se empalmara la elección local con la federal en el 2018 y que Rafael tuviera que hacer frente al reto más grande en su carrera política, derrotar al tsunami que iba a provocar Andrés Manuel López Obrador.

Los enfrentamientos entre el presidente municipal de Puebla, Gali y el líder del Congreso local, Aguilar Chedraui, de nueva cuenta, arreciaron.

Tony no estaba muy conforme con el tema de la mini gubernatura y así se lo hizo saber a Rafael; por su parte, Jorge, nuevamente era alentado para enfrentar al alcalde capitalino y disputarle ahora la candidatura a Casa Puebla.

Diciembre cerraba a tambor batiente, como lo mencionamos en el capítulo anterior, el día 9 de ese mismo mes, Martha Erika Alonso rendía su último informe de labores al frente del DIF estatal en el auditorio de la Reforma y asumía la riendas del PAN, a través de la secretaría General de este partido, ya no había dudas, Rafael había abierto su juego y Martha era su carta para el 2018.

Todo el tiempo como buen ajedrecista, Rafael había cuidado perfectamente a su reina, para evitar que se la pudieran comer, incluso en el camino había sacrificado a varios peones, para lograr hacer jaque mate.

Martha era la elegida, siempre lo había sido, no había la menor duda, solo Manzanilla se había dado cuenta y había pagado caro este hecho.

Pero así como ya había carta para el 2018, aún no había para el 2016, el cual estaba a la vuelta de la esquina.

Pese a que la relación entre Rafael y Tony ya no era la misma, Moreno Valle no quiso arriesgar, los números eran contundentes, el “fantasma” de José Luis Tehuatli, los errores del 2015 y el desgaste natural del poder, habían debilitado al morenovallismo quien vivía una crisis interna imperceptible a los ojos de muchos analistas.

Gali era una marca registrada y quien tenía los mejores números, la decisión de que fuera el candidato a la gubernatura se tomó durante los últimos días del 2015, aunque no estuvo exenta nuevamente de diferencias entre ambos personajes.

Gali quería dejar como su sucesor al frente del Ayuntamiento de Puebla, al entonces Auditor Superior del Estado, su amigo David Villanueva Lomelí, quien gozaba de la confianza de Tony.

Rafael no cedió y optó por su secretario de Desarrollo Social, Luis Banck Serrato, quien ante la salida de Manzanilla y de Maldonado del grupo, se había convertido en el hombre más cercano a Rafael y también a Martha Erika Alonso.

Banck gozaba de todas las confianzas de ambos y eso inclinó la balanza a su favor, aunque nuevamente la decisión dejaba herido a Gali, quien el 20 de enero, solicitó licencia para separarse de su cargo como presidente municipal de Puebla.

El 4 de abril del 2016, Tony arrancó campaña en la junta auxiliar de Azumiatla, para buscar ahora la gubernatura de Puebla. Fiel a su estilo Gali cantó y se divirtió durante ese primer día de labores, pero por delante tenía todo un reto.

El priismo, en un último intento, desesperado por recuperar el poder, enviaba a su mejor carta de ese momento, a la ex presidenta municipal de Puebla, Blanca Alcalá, la cual había solicitado licencia al senado de la República para hacer frente a este reto. Blanca había sufrido una transformación.

La mujer sencilla y carismática que había ganado la alcaldía en el 2007 en contra de todos los pronósticos, se había convertido en un personaje malhumorado y con aires de soberbia.

Desde ante de arrancar campaña, Blanca ya cometía errores que le costarían muy caro. En su primer evento de precampaña, Alcalá se hizo acompañar del ex gobernador de Puebla, Mario Marín Torres, cuya figura no ayudaba en nada a la ex alcaldesa.

Su segundo error sería todavía más grave, en su primer acto de campaña, Blanca aseguró que ella si sería una “candidata de a pie”, en una clara alusión a los constantes viajes en helicóptero del entonces gobernador Rafael Moreno Valle, quien se dice, utilizaba este aparato hasta para ir al baño del CIS a casa Puebla y regresar porque no le gustaba hacer sus necesidades en ningún otro lugar.

Lo que parecía un acierto para Alcalá y un duro golpe en contra de Moreno Valle, se convirtió en el Waterloo de la campaña, porque Alcalá al terminar el evento se subió a su Suburban se dirigió a un edificio de la zona cercana a Angelópolis y abordó un nave para trasladarse a un evento a Huauchinango.

Las fotos del abordaje y despegue de la nave fueron publicadas por el periódico Cambio y fueron brutales, pues terminaron con la credibilidad de Alcalá, quien ya pudo, ni supo reponerse de este duro revés.

El carácter se le “agrio” a doña Blanca, por si fuera poco y fiel a su costumbre, el morenovallismo atacó duramente a Alcalá por el lado de su patrimonio, la casa de lujo en un fraccionamiento cercano a la vía Atlixcayotl y otras posesiones, hundieron a la candidata priista, la cual tuvo que hacer frente además y para variar a las traiciones de Juan Carlos Lastiri y Enrique Doger y a las manos caídas de Javier López Zavala.

Del otro lado, no todo era miel sobre hojuelas, la relación Moreno Valle-Tony Gali, estaba más que dinamitada.

A inicios del mes de mayo, apenas cumplido el primer mes de campaña, Tony me invitó a tomar un café en sus oficinas de plaza Santa Fe, en donde había instalado su bunker de campaña.

Su secretario privado, Jacobo Ordaz, me condujo a su oficina, Gali se había arremangado las mangas de la camisa, mientras escuchaba música de Mijares y Emmanuel, sus cantantes favoritos.

Tony fue muy directo

– Le acabo de renunciar a Rafael.

– ¿Cómo?, le dije

– Si, ya estoy hasta la madre, no me deja hacer las cosas a mi manera, me quiere imponer a sus operadores y que yo haga a un lado a los míos, a mi estructura y no estoy de acuerdo, de pendejos no los baja, pero eso se acabó, renuncie a la candidatura.

– ¿Y qué te dijo?

– Que no, que lo pensara bien y que nos viéramos mañana, pero yo ya estoy harto.

– No manches ¿Y luego?

– Pues ya veremos.

La campaña había abierto aún más la brecha entre Rafael y Tony, el entonces gobernador criticaba los actos de campaña que este realizaba y criticaba aún más el hecho de que cantara en cada uno de ellos, pero ese era el estilo y esa la forma de hacer campaña de Gali.

Así llegó el domingo 5 de junio del 2016, una elección hasta ese momento inédita, porque los poblanos solo irían a la urna a elegir a gobernador, mismo que además solo duraría en el cargo un año y ocho meses.

Gali ganó de manera holgada con 12 puntos de ventaja sobre su más cercana competidora, la ex alcaldesa de Puebla, Blanca Alcalá. Tony tuvo 805 mil votos, Blanca solo 596 mil, con una participación del 45.3 por ciento, una de las más bajas en la historia de Puebla, solo superada por la extraordinaria celebrada en Puebla en este año.

El triunfo nuevamente pareció subsanar las diferencias entre estos dos personajes, aunque los ambos equipos se disputaban el honor de haber llevado a la victoria a Gali. Los morenovallistas decían que sin ellos Tony no hubiera ganado, mientras que los galicistas alegaban que todo el éxito había sido de ellos.

La victoria suele maquillar siempre las grietas generadas luego de años de poder y esto precisamente ocurrió con este grupo político, cuya fracturas eran ya más que evidentes.

Los últimos meses de Rafael Moreno Valle como gobernador de Puebla fueron frenéticos, no paraba de inaugurar obras, sostenía hasta 5 o 6 eventos en un día, como si estuviera en campaña.

El 15 de enero, en el auditorio de la llamada Ciudad Modelo, muy cerca de la empresa alemana Audi, el orgullo del morenovallismo, Rafael Moreno Valle rindió su último informe de labores como gobernador de Puebla.

El 31 de enero del 2017, Rafael todavía realizó una gira de trabajo por cuatro diferentes puntos del estado de Puebla y el 1 de febrero, a las 2 de la mañana, junto con su esposa Martha Erika, cenó con Tony y su esposa Dinorah en el museo regional de Cholula, en donde se tomaron la última foto.

Por la mañana, Rafael partió a la Ciudad de México a iniciar su campaña por la candidatura del PAN a la Presidencia de la República, pero había cometido un error que a la postre le costaría caro, había empoderado a Ricardo Anaya al frente de la dirigencia nacional del albiazul y el joven político, no era precisamente alguien manejable.

Gali rendía posesión como el nuevo gobernador de Puebla, la distancia con su amigo Rafael, cada día se hacía más grande.

Foto: Es Imagen / José Castañares / Jafet Moz / Archivo

Capítulo 4.- De Charlie Hall a Casa Puebla

El 7 de mayo del 2013, Tony Gali arrancaba campaña para buscar convertirse en presidente municipal de Puebla.

El reto que tenía por delante no era nada fácil, el grupo compacto del entonces gobernador, Rafael Moreno Valle, se había fragmentado, con la designación de Gali como candidato. La decisión no solo generó la ruptura entre Rafael y Manzanilla, sino que también confrontó a Tony con los personajes que desde un inició habían acompañado a Rafael en su ruta rumbo a casa Puebla, principalmente con tres, Jorge Aguilar, Patricia Leal y Eukid Castañón.

Como adversario, Tony tenía que enfrentar al mejor cuadro que el PRI podría tener en ese momento, al rector de la UAP, Enrique Agüera Ibáñez, quien desestimó los llamados de Rafael, para que no aceptase la candidatura del PRI a la alcaldía.

Agüera era un tipo sumamente mediático, el cual se convirtió en el rector más poderoso que haya tenido la máxima casa de estudios en el estado.

Tras la caída del marinismo y la derrota de Javier López Zavala, Agüera había pasado por un periodo difícil con el entonces gobernador Moreno Valle, quien estaba molesto con el académico, ya que la UAP había apoyado a su adversario.

A través de Eukid Castañón, Rafael intentó apoderarse de la máxima casa de estudios; incluso, buscó la forma de hacer que Agüera dejara la rectoría, pero el miedo a desestabilizar a la máxima casa de estudios y generar una crisis que pudiera derivar en el empoderamiento de grupos más radicales vinculados a la izquierda, hizo que el gobernador diera marchas atrás en sus intentos y opto por mantener a Enrique, pero con dos personajes encargados de hacerle marca personal, el propio Castañón y el Auditor Superior, David Villanueva Lomelí.

Cabe señalar que el abuelo de Rafael, el ex gobernador y general, Rafael Moreno Valle había caído precisamente, luego de una revuelta en la máxima casa de estudios, las protestas estudiantiles derivaron en la caída del doctor, quien además estaba enemistado con el entonces presidente, Luis Echeverría Álvarez.

Un mes antes de que el rector Agüera dejara la máxima casa de estudios, allá por el mes de marzo del 2013, fue citado a Casa Puebla por Moreno Valle, quien lo conminó a no aceptar la candidatura del PRI a la alcaldía. El encuentro entre ambos personajes fue ríspido, fiel a su estilo, Rafael amenazó al académico con sus cuentas públicas y le advirtió que detonaría varios escándalos relacionados con su situación patrimonial y sus bienes. Agüera se engalló, porque el priismo le había prometido que tendría en campaña, el apoyo total y absoluto del presidente Peña, quien tenía para ese entonces, escasos tres meses de haber iniciado su gestión.

La relación entre Moreno Valle y Enrique Agüera estaba más que dinamitada, los tambores de guerra sonaban fuerte. Lo mismo había ocurrido con Tony Gali, quien había tenido una buena relación con el académico e incluso compartían un amigo en común, el periodista, Enrique Núñez, director del periódico Intolerancia.

Y es que el priismo engañó al rector Agüera, le hicieron creer que le iban a dar todo el apoyo, el mexiquense, César “el relojes” Camacho le había prometido que habría todo el apoyo para su campaña, porque supuestamente, había una mala relación entre el presidente Peña y Moreno Valle.

Pero era una total y absoluta mentira, Rafael había operado desde la campaña a favor de Peña, con quien había establecido comunicación, para hacer a un lado a la candidata panista a la presidencia de la República, la yunquista, Josefina Vázquez Mota y ayudar al priista a derrotar a Andrés Manuel López Obrador.

Puebla se convirtió en una reserva para el tricolor, la entidad le dio 950 mil votos al mexiquense, además de que el PRI ganó el Senado de la República, con la fórmula integrada por la ex presidenta municipal de Puebla, Blanca Alcalá y Lucero Saldaña, quien por cuestiones de género había sustituido a Juan Carlos Lastiri, quien recibió como premio, la secretaría de Gestión Social en el CEN del PRI y luego la subsecretaría de la Sedesol, en la administración peñista.

Agüera nunca advirtió que nadie dentro del priismo poblano, estaba dispuesto a ayudarlo en su lucha por hacerse de Charlie Hall, porque a nadie le convenía que ganara, ya que si lo hacía, se convertiría en automático, en el futuro candidato a la gubernatura y casi seguro habitante de casa Puebla.

Blanca Alcalá desde que ganó el Senado, ya se soñaba en Casa Puebla, lo mismo que Juan Carlos Lastiri, quien se convirtió en el poblano mejor posicionado dentro del gobierno federal, Enrique Doger detestaba a su sucesor en la UAP y su tocayo, al cual acusaba de haberlo traicionado y haberse arrojado a los brazos del marinismo, Javier López Zavala, soñaba en poder regresar y tener otra oportunidad de pelear por casa Puebla, ninguno de estos liderazgos dentro del PRI, quería tener como adversario al académico en la lucha por la candidatura al gobierno del Estado.

Por si fuera poco, Juan Carlos Lastiri, siendo líder estatal del PRI, había tolerado una reforma electoral para la entidad a modo, la cual establecía la mini gubernatura de un año y ocho meses y las presidencias municipales de 4 años y 8 meses, que abrían el camino para el “morenovallato” y el empoderamiento de Martha Erika.

Aun con estas adversidades a cuestas, Agüera tomó la candidatura del PRI a la presidencia municipal, a pesar de que los mismos cercanos al académico, le habían aconsejado que no dejará la rectoría y que mejor concluyera el tiempo que aún le quedaba al frente de la UAP.

Con lo último que tenía de fuerza, Agüera impuso como su sucesor a uno de sus leales, el entonces tesorero, Alfonso Esparza Ortiz, quien cubriría el interinato y le aseguraba el apoyo de la universidad al académico.

Con todo en contra, el 7 de mayo de 2013 arrancó la campaña por la alcaldía de Puebla, con Tony Gali con una ligera ventaja de solo 5 puntos sobre él, ya para ese entonces ex rector, Enrique Agüera Ibáñez.
El arranque de la campaña galicista no fue del todo óptimo, con la división generada al interior del equipo del gobernador Moreno Valle, Tony solo confiaba en su joven hijo, el cual era el verdadero coordinador de la campaña y quien manejaba los recursos.

Rafael había intentado al inicio, y sin éxito, el meter la mano dentro de la campaña, había comisionado a Marcelo García Almaguer para estar al frente del tema mediático, pero Tony optó para congraciarse con el PAN a través de Ignacio Dávila, en quien tampoco confiaba, por lo que terminó por incorporar a la campaña a recomendación de su amigo, el periodista y director de Comunicación de Rafael Moreno Valle, Fernando Crisanto, a Ricardo Gutiérrez.

Al mes de campaña, Agüera no se movía, pero aun así se mantenía cerca, lo cual comenzó a inquietar al inquilino de Casa Puebla, quien cansado le ordenó a su operador electoral, Eukid Castañón, el que tomara la riendas de la campaña.

El primer domingo del mes de junio del 2013, todo el Centro Histórico de la ciudad, en donde estaba prohibido colocar propaganda política, amanecido tapizado de pendones y publicidad a favor de Tony Gali, así como muchas colonias de la ciudad.

El acto no le gusto para nada a Gali, quien de inmediato le reclamó a Eukid Castañón el hecho, la respuesta del operador morenovallista fue seca, “háblalo con Rafael, yo solo seguí instrucciones”.

Desde ese momento, crecería la animadversión entre Gali y Castañón, quienes comenzarían una rivalidad, la cual tendría un desenlace funesto para el morenovallismo y para Martha Erika, los encuentros y desencuentros entre estos personajes, ya no acabarían.

La audacia con la que operó Castañón, inclinó la balanza en la contienda entre Agüera y Gali.

Doger cobró viejas afrentas con quien fuera su sucesor y se reunión con Moreno Valle para llegar a un acuerdo en la casa de Nacho Mier, ubicada en Lomas de Angelópolis, ahí pactaron que los trabajadores de Ayuntamiento de Puebla, afiliados a su sindicato, se sumarían a la campaña de Gali.

Desde sus tiempos como alcalde de Puebla, Doger había establecido una gran relación con el líder del sindicato de Trabajadores del Ayuntamiento de Puebla, el polémico, Israel Pacheco.

A través de este personaje, Doger trajo en jaque a las gestiones de Blanca Alcalá y de Eduardo Rivera. Pero en la lucha por Charlie Hall, Pacheco se había inclinado a favor de Enrique Agüera, merced a la gran relación que el académico había establecido, vía su operador de lujo, Damián Hernández.

Pacheco pagó su lealtad a Agüera con la cárcel, en abril del 2014 fue detenido en Veracruz por el delito de extorsión y sentenciado a 7 años de prisión, aunque obtuvo su libertad en este año. Cuando Pacheco estaba detenido y puesto a disposición del fiscal Carrancá, Damián Hernández intentó interceder a favor de su amigo, a través del entonces secretario de Turismo, Ángel Trauwitz Echegueren. En pleno partido de futbol del Puebla de la Franja, Trauwitz le dijo a Rafael, -dice Israel Pacheco que te entrega todo, que ahí muere”, la respuesta de Rafael fue fría”, dile que qué va entregar, si ya no tiene nada”. La suerte del líder sindical estaba sellada.

La nave agüerista estaba herida de muerte, la campaña negra, en donde como se lo advirtió Rafael, el eje fue el origen del patrimonio del ex rector y los excesos de su administración, sumados a las traiciones priistas y el abandono por parte del CEN del PRI; tuvieron una desenlace desastroso, el 7 de julio de 2013, Tony Gali derrotaba a con el 49 por ciento de los votos a Enrique Agüera quien había obtenido el 40 por ciento, 9 puntos de ventaja entre uno y otro.

La maquinaria morenovallista aplastaba también en el Congreso y en las alcaldías al PRI, el cual cavaba aún más su tumba, de la mano de su entonces presidente, Pablo Fernández del Campo y del delegado del CEN del tricolor, el rijoso colimense, Fernando Moreno Peña.

Todo parecía indicar que el morenovallismo iba a cerrar sus viejas heridas ocasionadas por la salida de Fernando Manzanilla y el proceso de selección del candidato a la alcaldía.

El proyecto político de alcanzar la Presidencia de la República se veía más que factible.

El 14 de febrero de 2014, Tony Gali se convirtió en alcalde de Puebla, las diferencias que habían existido entre Moreno Valle y Eduardo Rivera, parecía que no iban a ocurrir ahora que los viejos amigos habían alcanzado el sueño que se comenzó a formar en una alberca aquella tarde noche del 2005 en el paradisiaco Puerto de Acapulco, pero no fue así.

Tony era leal, pero no era un títere, de inmediato comenzó a tratar de reconstruir, lo que Rafael había hecho añicos y a tratar de cerrar viejas heridas que había originado la campaña.

En diciembre del 2013 se había reunido a cenar en la casa del Contador, Rafael Moreno Valle Sánchez, localizada en La Vista, con quien fuera su adversario, el ex rector Enrique Agüera con motivo de la navidad y habían acordado dejar atrás los viejos agravios que provocó la contienda electoral. Tony era un hombre emocional y Rafael un tipo pragmático y sin sentimientos.

A pesar de que Tony Gali no siguió con la línea de confrontación, puesta en marcha por Rafael, el 2014 transcurrió sin enfrentamientos entre nuestros personajes, la relación entre ambos y sus parejas no podía ser mejor.

A inicios del mes de diciembre del 2014, Tony Gali López contrajó nupcias en Acapulco con Andrea García Haghenbeck, “la boda del año” marca el punto culminante del morenovallismo, no había ninguna duda, la amistad entre el gobernador y el alcalde de Puebla estaba más sólida que nunca.

El 2015 arrancó con grandes expectativas, Luis Banck Serrato, había regresado de la mano de Tony Gali a Puebla, pero Rafael se lo había llevado a trabajar con él, para darle solidez a su gabinete y ocupar en parte el hueco dejado por Fernando Manzanilla, era el penúltimo año de la administración de Rafael, quien buscaba ya delinear el tema de su sucesión.

Una pieza comenzaba a tomar cada vez más relevancia, esa era la entonces presidenta honoraria del DIF, Martha Erika Alonso, la cual comenzaba a ganar más protagonismo en la toma de decisiones.

El 9 de diciembre del 2015, Martha rindió su último informe de labores como presidenta del Sistema Estatal DIF y se disponía a arribar a la dirigencia estatal del PAN, a través de la secretaría General del albiazul.

Durante todo el 2015 comenzaron a surgir las primeras diferencias entre Tony y Rafael, quienes reitero, eran diametralmente opuestos. Los enfrentamientos también se veían reflejados entre ambos equipos.

La elección federal intermedia marcó el punto de quiebra entre Rafael y Tony, Acción Nacional mandó como sus candidatos por Puebla capital a Xabier Albizuri, por el distrito 6 el hijo político de Gali; por el 9, Jorge Aguilar, temió una traición por parte de Gali y optó por hacerse a un lado, por lo que Martha Erika decidió que la candidata fuera la hasta ese entonces desconocida, Genoveva Huerta, por el distrito 11 de Puebla, se buscó darle una posición al yunque que había permanecido leal al morenovallismo en la persona de Angélica Ramírez Luna y por el distrito 12 se designó como candidato al empresario y secretario de Turismo, Ángel Trauwitz. Quien llevaba como compañero de fórmula a Cabalán Macari Alvaro, quien se decía era el elegido por Rafael, para cubrir la mini gubernatura y dar paso después a Martha Erika.

La campaña fue un desastre ya sea porque Moreno Valle pactó con Peña o porque los candidatos no hicieron bien su trabajo, lo cierto es que Rafael, culpó a Gali de la derrota y viceversa.

Gali nunca perdonó el que hubiera perdido Albizuri y culpaba a los operadores morenovallistas de la derrota de su hijo político, mientras que Rafael culpaba a Gali y a su gente de haber hecho un mal trabajo y haber pagado el costo en la capital de sus errores.

Para colmo de males, la única que ganó fue la candidata por el distrito 9 con cabecera en Puebla, Genoveva Huerta, quien tuvo el apoyo total y absoluto del ex secretario de salud y líder del Congreso, Jorge Aguilar Chedraui, lo cual revivía la rivalidad entre Jorge y Tony. Aguilar alegaba que la única estructura ganadora en el municipio de Puebla era la suya y que él, debía haber sido el alcalde, las viejas heridas se habían vuelto a abrir y ahora sí, no habría nada que pudiera cerrarlas.

La derrota de Trauwitz y de Cabalán obligó a Rafael a recomponer el tema de la sucesión en la mini gubernatura. El camino quedaba abierto para un nuevo enfrentamiento entre Gali y Jorge Aguilar, pero la sospecha de la traición rondaba ya en los corazones de Rafael y también en el de Tony.

En el próximo capítulo. Gali en Casa Puebla y el empoderamiento de Martha.

Fotos: Es Imagen / José Castañares / Archivo

Martha, la gobernadora caída.- Capítulo 3. Casa Puebla, los agravios y la ruptura

Los años trascurrieron como agua y llegó el 2010, el año de la sucesión gubernamental.

Después del escándalo de Lydia Cacho, el gobernador Marín, jamás volvió a ser el mismo de antes.

El mixteco tuvo que invertir carretonadas de dinero para tratar de limpiar su imagen ante los medios de comunicación, se convirtió en rehén de las televisoras nacionales, tuvo que hacer innumerables acuerdos políticos con Manuel Espino, entonces dirigente nacional del PAN, para traicionar en la elección del 2006 a Roberto Madrazo y finalmente pagar millones de pesos para qué el 29 de noviembre del 2007, con seis votos a favor y cuatro en contra, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, determinará que el entonces mandatario, no incurrió en violaciones graves a los derechos humanos de la periodista Lydia Cacho.

Irónicamente, dos personajes hoy integrantes de la 4T fueron fundamentales para que Marín pudiera salir avante, la entonces ministra Olga Sánchez Cordero, ahora secretaria de Gobernación y el entonces asesor jurídico de Marín y hoy consejero jurídico del gobierno de Puebla, Ricardo Velázquez.

Increíblemente, Marín salió airoso no solo de la corte, sino que también ganó de manera amplia las elecciones locales intermedias, manteniendo el control de la ciudad capital, con Blanca Alcalá y la mayoría aplastante en el Congreso.

En esta elección, Marín contó con la complicidad implícita del entonces senador, Moreno Valle, quien abandonó a su suerte al candidato panista a la alcaldía, Antonio Sánchez Díaz de Rivera, ex subsecretario de Sedesol con Josefina Vázquez Mota y candidato del Yunque a la gubernatura. A Rafael no le convenía un triunfo de Toño, porque se convertiría en su adversario al interior del albiazul, para competir por la candidatura a casa Puebla.

En 2009, las elecciones federales intermedias confirmaron la “resurrección del marinismo”, el PRI ganó de manera aplastante las 16 diputaciones federales que estaban en juego. El gran operador parecía resurgir de sus cenizas, aunque todo fue un espejismo.
Para el 2010, el grupo compacto del gobernador Marín comenzó a pujar porque el candidato a la gubernatura, no fuera el entonces secretario de Desarrollo Social, Javier López Zavala.

Valentín Meneses, Mario Montero, Guillermo Deloya, Javier Sánchez Galicia, Arturo Hernández David, una y otra vez intrigaban en contra de Zavala, solo Javier García cerró filas en torno al candidato de su jefe, lo cual provocó una fractura al interior del grupo compacto del mixteco.

Por otra parte, el ya para en ese entonces ex edil capitalino Enrique Doger había establecido una alianza con Moreno Valle y se había convertido en el principal opositor a la campaña zavalista. La también presidenta municipal de Puebla, Blanca Alcalá, ya había tendido lazos a través de su yerno, Edgar Chumacero, con Eukid Castañón, el operador electoral de Rafael.

Para empeorar las cosas, en una decisión por demás desafortunada, Marín decidió quedarse con todo, hacer a un lado a los demás grupos priistas y le otorgó la candidatura a la gubernatura a Zavala y para la presidencia municipal de Puebla, a su hermano político, Mario Montero Serrano. El desastre electoral estaba casi asegurado, aunque pocos los vimos venir.

Todavía a mitad de la campaña, Valentín Meneses intentó dar un golpe de estado y quitar a López Zavala de la candidatura, para sustituirlo por otro personaje, se dice que traía como oferta al entonces rector de la UAP, Enrique Agüera.

Los “golpistas” convocaron a una reunión en el rancho del empresario, Rodrigo López Sainz, en ese entonces dueño del periódico Intolerancia, y compadre de Valentín, pero la intentona fracaso, ante el enfado de Marín, quien conminó a su compadre a dejarse de “pendejadas”.

Rafael reagrupo a sus antiguas fuerzas, el llamado Grupo Finanzas cerró filas en torno a su líder, solo dos figuras no estuvieron de inicio, Fernando Manzanilla, quien había tomado su distancia y Luis Banck, quien había regresado al sistema financiero, a través de una aseguradora.

La presencia de Gali en el equipo morenovallista de inmediato provocó envidias, Rafael le encargo hacerse cargo de la campaña financiera y Tony se movió a sus anchas.

Las arcas de los empresarios poblanos, por obvias razones, estaban cerradas para Rafael, pero eso no fue obstáculo para hacerse de recursos nacionales, de los principales capitales privados de México, que conocían a Moreno Valle, a Gali, a Roberto Moya a la familia del candidato panista y vieron en el proyecto, una buena inversión. Gali recaudaba, aunque Moya y sobre todo Martha Erika vigilaban como se gastaba.

Para sellar aún más la amistad entre Rafael y Tony, el entonces candidato a la gubernatura, le ofertó hacer candidato a una diputación local, a su joven hijo en ese entonces de 26 años de edad, Tony Galli López, quien contendió por el PRD, partido controlado por el hoy gobernador, Miguel Barbosa, quien traicionó a Marín y se sumó a la coalición Compromiso por Puebla, que encabezó Rafael Moreno Valle.

Tony papá, para demostrar su lealtad e incondicionalidad al morenovallismo, convenció a su joven hijo de incursionar en la política y dejar el futbol, para convertirse en candidato por el distrito 3 con cabecera en la ciudad de Puebla, en donde su contendiente, fue la en ese entonces protegida del rector Agüera, Silvia Arguello de Julián.

El resultado ya es de todos, conocido, Rafael derrotó a Zavala el 4 de julio del 2010, con más de 10 puntos de ventaja y se convirtió en el hombre que sacó al PRI de casa Puebla.

Desde un inicio, Rafael pensó en Tony Gali para encabezar la Secretaría de Obras Públicas, la cual cambio de nombre a Infraestructura, puesto que también ambicionaba el panista, Pablo Rodríguez Regordosa, quien fue designado secretario de Desarrollo Económico.

Desde la transición nació una animadversión entre Tony y Pablo, la cual prevalece hasta estos días.

Tras la toma de posesión, Pablo Rodríguez fue el primero en urdir un plan para tratar de tirar a Tony, acusándolo con Moreno Valle, de pedirles “moche” a los constructores.

El capítulo ya es de todo mundo conocido, a los pocos días de haber iniciado la administración, Pablo acusó en el Salón de Protocolos, habilitado en ese entonces como oficinas del gobernador, porque casa Puebla estaba en remodelación, a Tony de corrupción. Moreno Valle mandó a llamar a Víctor Carrancá quien se estrenaba como procurador de Justicia en Puebla y citó a Tony para que pudiera refutar lo dicho por Pablo, Gali, casi fulminó a Rodríguez y lo conminó a presentar a los empresarios a los cuales según él, había extorsionado, está por demás decir que las horas pasaron y los supuestos empresarios nunca llegaron.

El 2011 y 2012 trascurrieron, Tony Gali se posicionó como uno de los mejores colaboradores de Rafael, quien fiel a su estilo, explotaba de inmediato en contra de quien cometiera un error, lo mismo aventaba celulares, que agarraba a cachetadas a algún personaje o los bajaba del vehículo en plena carretera, ese era su estilo, aunque nunca lo hizo con Tony, ni con Fernando Manzanilla.

A quienes se oponía a los deseos de Rafael terminaba en la cárcel o tenía que huir. Uno de los primeros en padecer sus arranques fue el entonces edil de Acatzingo, Eliseo Zayas Jaén, a quien recluyó en el penal de Tepeaca, acusado de encubrir a un policía municipal, el cual había matado a una persona, además de tener, según las autoridades, todo un arsenal en la alcaldía.

El 2013 llegó y con él, la primera prueba de fuego para la maquinaría que había vencido al PRI y a Mario Marín, se tenía que renovar el Congreso local y las 217 alcaldías, entre ellas la de Puebla capital, la polis (ciudad estado) como la denominó, Manuel Bartlett por su peso electoral, político y económico.

Un personaje que había sido clave en la victoria electoral de Rafael en el 2010, fue Fernando Manzanilla, quien regreso a la escena pública a solicitud de su amigo Moreno Valle, luego de haberse ausentado de Puebla desde mediados del 2004.

Fernando regresó cuando la campaña de Rafael a la gubernatura llevaba un mes de haber iniciado y reinaba el caos y el desorden. Manzanilla cohesionó al equipo y encontró el motivo o razón de voto de la campaña, el enfocar las baterías hacia el gobernador Marín, para reactivar la molestia del electorado hacia el mixteco.

En efecto, la estrategia rindió frutos y se obtuvo el triunfo. Manzanilla recibió como premió la Secretaría General de Gobierno, a la cual se le ampliaron los poderes, era sin discusión el número 2 en el organigrama y el jefe del gabinete.

Todos daban por seguro que Manzanilla sería el heredero indiscutible de Rafael, habían sido amigos muy cercanos desde hace tiempo, Fernando había sido clave para derrotar a Marín y todos veían a este personaje, sin duda como su sucesor.

Fernando comenzó a acumular poder, lo mismo tendía puentes con los medios de comunicación vetados por Rafael, que con los Yunquistas, a los cuales Rafael, les arrebató su partido, Manzanilla era el único puente con el alcalde de Puebla, Eduardo Rivera, a quien Moreno Valle trataba de humillar constantemente y tejía una red de operadores por toda la capital, con la finalidad de convertirse en el candidato a la presidencia municipal de Puebla.

Al mismo tiempo, Manzanilla, desde la campaña del 2010, había establecido una relación con la hermana de Rafael, Gaby. A Moreno Valle y a su esposa Martha parecía incomodarles mucho esa relación, tan es así que en plena lucha por casa Puebla, el entonces candidato del PAN a la gubernatura le había declarado al periodista, Alejandro Mondragón, en los micrófonos de la 1010 de AM, que si ganaba, Fernando iba tener que elegir entre ser su cuñado o ser parte de su administración, no obstante, fue designado secretario General de Gobierno y ya en pleno ejercicio público, se casó con Gaby.

La relación entre ambas parejas Moreno Valle-Alonso y Manzanilla-Moreno Valle se fue deteriorando, mucho se habló de la mala relación que siempre existió entre Martha Erika y Gaby, así como también entre la misma Martha y Fernando, mientras más se alejaba Rafael de Fernando, más se acercaba a Gali, con quien estableció una gran complicidad.

A finales del 2012, tres personajes dentro del equipo de Rafael se disputaban la candidatura a la alcaldía de Puebla, el entonces secretario General de Gobierno, Fernando Manzanilla Prieto, el de Infraestructura, José Antonio Gali Fayad y el secretario de Salud, Jorge Aguilar Chedraui, ahí arrancó una lucha sin tregua, la cual dividió al morenovallismo y derivó en una serie de pugnas que hasta la fecha se mantienen entre Gali y Jorge Aguilar.

A inicios del 2013, la situación era muy clara, la carta de Rafael para la alcaldía era Gali, la de Martha Erika era Jorge y Fernando corría su propia ruta, ya con bastantes diferencias con su entonces cuñado.

El segundo informe de labores de Rafael transcurrió y con él vino lo que Germán Sierra denominó “la pinche señal”, transcurrido el tiempo oficial para la promoción del gobernador, todo Puebla fue inundado por una serie de espectaculares con la figura de Tony acompañado de las principales “obra simbólicas del morenovallismo”, los puentes atirantados, el CIS y diversas carreteras, ya no había dudas, Gali había ganado la partida.

Un personaje había sido clave para terminar de amarrar la amistad entre Rafael y Gali y este fue su hijo, Tony Junior, a quien Rafael adoptó como un “hijo político”.

“Junior” era un influyente diputado, líder de la bancada del PRD en el Congreso del Estado. Rafael tenía múltiples deferencias para Tony, lo llevaba a reuniones de “alto nivel” con los círculos políticos y empresariales de México e incluso del extranjero, parecía que Moreno Valle había elegido al joven político como su “discípulo”, aunque al Junior, nunca terminó por agradarle la política, muchas cosas la hacía por ayudar a su padre.

Por supuesto que comunicarle a los vencidos la decisión no fue nada fácil. En las encuestas Tony punteaba, seguido de Fernando Manzanilla y en tercer lugar aparecía no muy lejos, Jorge Aguilar, quien había construido una base fuerte de seguidores en diferentes juntas auxiliares del norte de la ciudad.

Martha Erika tenían un afecto especial por Jorge, la esposa del entonces gobernador fue quien se encargó de darle a conocer la noticia de que no iba a ser candidato a la alcaldía de Puebla. Martha primero comió con la mamá de Jorge y después cito a este personaje para cenar con él y darle a conocer la noticia.

Jorge al principio se deprimió, pensó alejarse de la política, luego de una semana, decidió aceptar la oferta que su amiga le había hecho, aceptar la candidatura a la diputación local por Puebla capital y luego convertirse en líder del Congreso local.

Fernando Manzanilla, por su parte, ya desde el informe de labores de Rafael había decodificado el mensaje, más tarde me confesaría en una plática sostenida en la cafetería del hotel el Presidente, que se había dado cuenta que Martha siempre había sido la candidata de Rafael para sucederlo, ya que Moreno Valle no confiaba en nadie más, solo en ella.
En julio del 2011, la entonces legislatura local encabezada por el diputado panista, Mario Riestra Piña, aprobó la reforma electoral de Puebla, que dio cabida a la creación de la mini gubernatura y los ayuntamientos de 4 años y 8 meses para el 2014, para empalmar las elecciones locales con la elección federal del 2018.

En la elaboración de esta ley participaron de manera activa, Luis Carlos Ugalde “el maguito”, ex consejero presidente del IFE, Virgilio Andrade quien más adelante sería secretario de la Función Pública en el sexenio de Peña Nieto, el propio Manzanilla y Eukid Castañón, entre otros.

Era claro que la iniciativa tenía un mensaje directo, quien fuera el candidato a presidente municipal de Puebla en el 2013, sería también el candidato a la mini gubernatura, pero entonces no sería el sucesor de Rafael en el 2018, quien a su vez tendría todos los recursos de Puebla a su alcance para más tarde buscar la candidatura del PAN a la presidencia de la República.

Manzanilla descubrió que no era él quien iba suceder a Rafael, quien le había perdido la confianza por no someterse a sus caprichos, no era manipulable, ni mucho menos, Rafael necesitaba a alguien que le debiera demasiado, razón por la cual no se le iba a poder rebelar, pero falló en sus cálculos, Tony Gali Fayad era leal, pero no un títere.
El jueves 4 de abril del 2013, tanto Fernando Manzanilla como Tony Gali presentaron la renuncia a su cargo.

Fernando pensaba irse nuevamente de Puebla, pero aceptó la oferta de Tony y se convirtió en el coordinador de su campaña a la alcaldía. La relación entre Manzanilla y Rafael estaba completamente rota, nunca más se volverían a dirigir la palabra. La unidad morenovallista se había roto.

En el capítulo 4, de Charly Hall a Casa Puebla

Fotos: Es Imagen / José Castañares / Jafet Moz

Martha, la gobernadora caída: Capítulo II.- Cuando los destinos se cruzan

Antonio Gali Fayad y Rafael Moreno Valle se conocieron durante unas vacaciones decembrinas en el año 2005 en un exclusivo fraccionamiento de departamentos en el paradisiaco puerto de Acapulco.

Tony venía de haber apoyado económicamente la campaña de Mario Marín a la gubernatura de Puebla, pero había sido hecho a un lado por el grupo compacto del hombre nacido en Nativitas Cuatempan, junta auxiliar de Coyotepec, en el corazón de la mixteca poblana.

El grupo compacto del entonces gobernador de Puebla, integrado por Valentín Meneses, Mario Montero, Javier García Ramírez y Jorge Mendoza, había cerrado filas para evitar que algún “advenedizo” se pudiera colar dentro del “primer círculo” del mandatario.

Después de quedar fuera de la administración, Gali buscó por varios medios recuperar lo que había “invertido” en la campaña, tocó varias puertas, pero fue ignorado; incluso, maltratado.

Gali, siendo joven, había sido directivo de los estudios América, durante la administración de José López Portillo, su hermana Margarita era la titular de la en ese entonces, Comisión de Radio Televisión y Cinematografía (RTC), ahí se conocieron y se hicieron grandes amigos, tan es así que la hermana del presidente le regaló un Rolex de oro, al entonces joven Antonio y más tarde asistió a su boda con Dinorah.

Con el cambio de administración, Gali trabajó algunos meses bajo el mando del nuevo director de la Comisión, Jesús Hernández Torres, el hombre fuerte del entonces secretario de Gobernación, Manuel Bartlett Díaz, quien más tarde sería gobernador de Puebla.

Tony regresó a Puebla y comenzó a trabajar en sus negocios, más tarde cuando Bartlett recibió como premio de consolación la gubernatura de Puebla, Gali fue designado director del Instituto de Asistencia Pública y luego subsecretario de la SCT, donde trabajó al mando de Sergio Martínez Taboada, el otro subsecretario era David Villa Issa, mejor conocido como el “cuñadito”.

El joven funcionario como casi todos dentro del gabinete de Bartlett se la jugó a favor del entonces secretario de Finanzas, José Luis Flores Hernández, razón por la cual, como ocurrió con casi todos los bartlistas, fue exiliado por el ganador de la contienda interna, Melquiades Morales Flores, quien se impuso, junto con su grupo, el 24 de mayo.

Sin oportunidades en Puebla, Tony se refugió en el gobierno federal y fue cuando entonces resultó designado por primera vez, delegado del SAT en Puebla y desde ahí apoyó la campaña de Marín a la gubernatura, recibiendo como premio, la ingratitud.

En ese diciembre del 2005, Rafael Moreno Valle venía de haber perdido la postulación del PRI a la gubernatura de Puebla, a manos precisamente de Marín.

Rafael había terminado por declinar a favor de Marín y se sumó a su campaña, para frenar al “delfín” del melquiadismo, Germán Sierra Sánchez.

En el restaurante La Conjura, propiedad de Jesús Manuel Hernández, Moreno Valle se había reunido con Marín para pactar la suma del morenovallismo a su campaña, a cambio, el entonces diputado federal, recibiría una diputación plurinominal local, la promesa de convertirse en el líder de la futura legislatura y otra promesa de encabezar la fórmula del PRI al Senado de la República en el 2006.

Lo primero si se había cumplido, Marín ganó fácilmente la elección celebrada en noviembre del 2004 y el 1 de febrero del 2005 se convirtió en gobernador de Puebla, Moreno Valle ya era líder del Congreso local y había establecido una alianza con el entonces secretario de Gobernación, Javier López Zavala, quien lo defendía ante los constantes ataques del equipo compacto de Marín, quienes azuzaban al mandatario para confrontarse con el entonces legislador.

Aquella tarde-noche de diciembre, ya cerca de la navidad, los matrimonios Moreno-Alonso y Gali-López se encontraron sobre la alberca de ese exclusivo lugar y nunca pensaron que iban a unir sus vidas por cerca de 13 años.

Ambos tenían cuentas pendientes con Marín, Gali no había recuperado su inversión, Moreno Valle ya tenía la seguridad de que Marín no le iba a cumplir la palabra de ponerlo en el primer lugar en la fórmula priista al Senado de la República, la empatía entre estos dos personajes fue inmediata.

El 14 de febrero del 2006 estallaba el escándalo político, hasta ese momento, más importante en la historia de Puebla.

El periódico La Jornada amanecía en su edición de ese día con una nota de ocho “bomba”, el diario publicaba una conversación telefónica entre el gobernador de Puebla y el empresario textilero, Kamel Nacif Borge, el “rey de la mezclilla”, quien le pedía a Marín encarcelar a la periodista Lydia Cacho, la cual había sido detenida el 16 de diciembre del 2005 en Cancún, Quintana Roo y trasladada a Puebla en automóvil un viaje de 18 horas.

Esta “bomba política” cimbró completamente al marinismo y cambió diametralmente la historia de Puebla, este acontecimiento, solo es comparable a la muerte del propio Rafael, años más tarde.

Ya desde el 6 de enero del 2006, Moreno Valle me había confiado durante la fiesta de cumpleaños del diputado local, Raymundo Atanasio Luna, realizada en Soltepec, que estaba pensando abandonar las filas del PRI, porque estaba seguro que Marín no iba a cumplir con su palabra de darle el primer lugar en la fórmula del PRI al Senado de la República.

Rafael me comentó que había platicado con Elba (Esther Gordillo), a quien había conocido en el 2003, cuando se estrenó como diputado federal y se había ganado su confianza. La maestra lo había invitado a apoyar la campaña del panista Felipe Calderón a la Presidencia de la República.

La maestra había rotó con el PRI y principalmente con su presidente nacional, Roberto Madrazo, quien la había relevado de la coordinación de la bancada de diputados federales del tricolor, precisamente durante una reunión plenaria previa al inicio de sesiones del 2004 celebrada en Puebla, la rebelión había estado encabezada por el mexiquense, Emilio Chuayfett Chemor y secundada por el poblano, José Alarcón Hernández.

Rafael, que era el presidente del Comité de Administración de la Cámara de Diputados, se mantuvo leal a la Gordillo y esa amistad le reditúo más tarde en “jugosos” dividendos, la maestra fue fundamental para que pudiera convertirse en gobernador de Puebla.

El 5 de marzo del 2006, en pleno escándalo y cisma provocado por el Lydiagate, Moreno Valle renuncia al PRI y se suma a las filas de Acción Nacional, con él, también se van del tricolor los “elbistas”, Leticia Jasso Valencia, Hugo Alejo Domínguez, Guillermo Arechiga Santamaría, Jesús Huerta Carrera y Cupertino Alejo, quienes alegan en su renuncia al entonces “partidazo”, que no pueden ser cómplices de Marín.

Meses más tarde, Rafael se convierte en candidato del PAN al Senado de la República, Moreno Valle desplaza en el primer lugar de la fórmula al empresario hotelero, Ángel Alonso Díaz Caneja, quien “amablemente” cedió su lugar al expriista a cambio de ir por la vía plurinominal por el estado de Hidalgo. Por supuesto, en todo esto Elba Esther Gordillo tuvo mucho que ver, ella le pidió directamente a Calderón, ese lugar para su protegido.

A la par, Tony Gali organiza una cena en su casa a favor del entonces candidato del PAN a la presidencia de la República, Felipe Calderón, lo cual se convierte en todo un escándalo.

A la cena asiste por supuesto el matrimonio Moreno Valle-Martha Erika Alonso y se da el “pase de charola” a favor del panista, ante la ira del marinismo, el cual aún afronta las consecuencias del Lydiagate. Para Gali y Moreno Valle ya no hay marcha atrás.

El domingo 2 de julio del 2006, Rafael Moreno Valle derrotó a Melquiades Morales Flores en la lucha por el Senado de la República y Felipe Calderón se convierte en presidente de México, derrotando a Andrés Manuel López Obrador.

Tony Gali, quien había fungido como coordinador de la campaña financiera en Puebla de Calderón, solidifica su relación de amistad con Rafael Moreno Valle, en ruta ahora estaba casa Puebla, sus caminos se habían encontrado.

En el próximo capítulo, Casa Puebla, los agravios y la ruptura.

Ricardo Morales Sánchez
Fotos: Es Imagen / José Castañares / Archivo

Martha, la gobernadora caída

Prólogo

Lo aquí escrito no pretende, ni por mucho, ser la historia de la exgobernadora Martha Erika Alonso y de su esposo, el también exgobernador y senador de la República, Rafael Moreno Valle, es simplemente la recapitulación de una serie de acontecimientos, que antecedieron a la muerte de ambos personajes, con quienes conviví y durante muchos años.

Además de recopilar una serie de acontecimientos, la publicación se basa en una serie de conversaciones informales que sostuve después de la muerte de Martha Erika y Rafael, con cuatro personajes centrales dentro de la vida de ambos, la mejor amiga de ella y su directora de Comunicación, Sandra Izcoa, el actual diputado local, Marcelo García Almaguer, el expresidente municipal de Puebla y por breve espacio jefe de la oficina de la gobernadora, Luis Banck Serrato y el también exgobernador, Antonio Gali Fayad.

Con todos ellos, platique durante los primeros días del mes de enero de este año, tras la muerte de la gobernadora y el senador, acaecidos en un accidente de helicóptero, el cual se desplomó a los 10 minutos de haberse elevado, cuando se dirigían a la ciudad de México el 24 de diciembre del 2018, alrededor de las 14:40 horas

Junto con Martha Erika Alonso falleció también su esposo el senador de Acción Nacional, Rafael Moreno Valle, el capitán Roberto Cope, de amplia experiencia en la operación de aeronaves, el primer oficial, Marco Antonio Talavera y el secretario privado de Rafael, Héctor Baltazar.

Todo esto se detalla con el debido respeto a la familia de los fallecido en el accidente y especialmente de la madre de la exgobernadora Martha Hidalgo y sus hermanos, así como para los padres y familiares de todos los que estuvieron involucrados en ese fatídico día, que cambio diametralmente la historia de Puebla.

En estas entregas, las cuales no necesariamente siguen un orden cronológico, se cuentan anécdotas, momentos y situaciones que se vivieron a partir de la victoria electoral obtenida por Martha Erika Alonso, el 1 de julio del 2018, la refriega registrada en el hotel MM el lunes 2 de julio, el conflicto poselectoral, el recuento voto por voto ordenado por el TRIFE el 20 de septiembre, el fallo del Tribunal el 9 de diciembre, la toma de posesión de Martha el día 14, sus 10 días de administración, su muerte el 24 y los hechos y traiciones que derivaron el interinato de Guillermo Pacheco Pulido.

Los invito a adentrarnos en este breve y apasionante capítulo robado de la historia de Puebla.

Capítulo 1. Nadie se quiere pelear con el Águila

Cuentan los más cercanos colaboradores del senador de la República, Rafael Moreno Valle, que el también exmandatario, repetía una y otra vez, que “nadie se quiere pelear con el águila”, en referencia a que solo un loco se quiere pelear con el presidente de la República.

Esta frase la solía repetir una y otra vez, el senador panista, como ocurrió el 14 de diciembre del 2018, día de la toma de posesión de su esposa, Martha Erika Alonso, como gobernadora de Puebla.

Rafael platicaba con un grupo de invitados que acudieron a escuchar el mensaje que dirigió ese día, la ya gobernadora de Puebla, en el auditorio de la Reforma.

Entre el grupo con el que platicaba Moreno Valle se encontraba el exgobernador de Chiapas y recién electo senador, Manuel Velasco, el líder nacional del PAN, Marko Cortés, con quien Moreno Valle había celebrado una alianza y el también senador de Movimiento Ciudadano, Dante Delegado.

Mientras se llevaba a cabo la salutación de Martha, a lo lejos Rafael platicaba con este grupo, detrás de ellos, atentos a la plática estábamos, el empresario José Hanan y quien esto escribe.

Rafael estaba eufórico, pero también dejaba ver su preocupación, el tema central era, que en menos de un mes, la había propinado dos reveces al presidente de la República, el 9 diciembre, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación con 4 votos a favor y 3 en contra, le había otorgado la victoria a su esposa, Martha Erika Alonso, en contra del dictamen del magistrado ponente, José Luis Vargas, quien proponía la anulación de la elección.

Días antes, Moreno Valle, quien había sido nombrado coordinador de los senadores de Acción Nacional, habían interpuesto ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación un recurso de inconstitucionalidad, en contra de la Ley de Remuneraciones, propuesta por el presidente López Obrador, a la cual le había dado entrada el máximo Tribunal de nuestro país, la Suprema Corte de Justicia

Moreno Valle se había constituido en el máximo líder opositor en el país, había establecido alianzas con el senador de Morena, Ricardo Monreal, con el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro y diversos magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Lo que muy pocos saben, es que realmente Moreno Valle no quería confrontarse con el presidente López, el poblano buscaba edificar una serie de alianzas, que lo llevarán a negociar con el presidente de la República, el cual en todo momento se había negado a sentarse con el legislador.

“Nadie quiere pelearse con el Águila”, repetía una y otra vez el senador panista, quien había buscado desde la campaña, acercamientos con quien ya se perfilaba para ser el próximo presidente de la República.

Rafael había buscado afanosamente el que su amigo, el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, pudiera sentarlo con López Obrador, pero una y otra vez, el tabasqueño, había rechazado la oferta. Incluso, se dice que la última vez que el “Güero” sugirió al hoy presidente el sentarse con Rafael, la negativa fue tan contundente que el propio Manuel, decidió ya no insistir, pues ponía en riesgo su propia posición.

El senador panista buscó también el acercamiento a través de su amigo, el ex priista y ex secretario de Gobernación en la era de Ernesto Zedillo, Estaban Moctezuma Barragán, quien había presidido la llamada Fundación Azteca, la cual gozó de amplios privilegios durante el sexenio de Moreno Valle, pero tampoco Moctezuma pudo lograr sentar a Rafael y a López Obrador.

A duras penas, Esteban Moctezuma pudo rescatar a Luis Maldonado Venegas, quien se había desempeñado como secretario de Educación Pública y de Gobernación, durante la administración de Moreno Valle en Puebla.

Rafael estaba herido en su orgullo, pero buscaba a toda costa tratar de recomponer su relación con quien el 1 de julio del 2018 ganó la presidencia de la República. El último intento de Rafael por tratar de tener un acercamiento, lo buscó vía el todavía mandatario, Enrique Peña Nieto, pero también fue rechazado.

“Nadie se quiere pelear con el Águila”, repetía una y otra vez, sabedor de que era un suicidio, estar peleado con el presidente de la República, pero Moreno Valle confiaban en que ratificada su esposa como gobernadora de Puebla y tras imponer el recurso en contra de la Ley de Remuneraciones, tendría el capital suficiente para pronto poderse sentar a negociar con el mandatario, pero ese día, nunca llegó, 10 días más tarde, perdería la vida.


Fotos: Es Imagen / José Castañares / Jafet Moz