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Una nueva cultura ciudadana

Arrancó el año en Puebla y lo hicimos con grandes retos. No sólo la ciudadanía enfrenta la dura cuesta de enero, sino que se entera que el INEGI califica a Puebla como la ciudad con mayor percepción de inseguridad en el país. Un escenario complejo que nos convoca a ponernos de acuerdo para recuperar la paz y la tranquilidad de las familias poblanas.

Hace años, en la clase del profesor Ronlad Heifetz, conocí el concepto de “Liderazgo adaptativo”. Un reto técnico se resuelve con capacidad, trabajo en equipo y disciplina: tienen que ver con procesos y recursos, por lo que su resolución puede ser eficiente si se acompaña de especialización. En gran medida, los problemas que enfrenta cualquier gobierno se refieren a este tipo.

Por eso, como diputado sin partido avalé y brindé un voto de confianza para impulsar la reestructuración de la Administración Pública conforme a la nueva estrategia que planteo el Gobierno del Estado.

En otro sentido, los retos adaptativos son mucho más complejos de identificar y resolver: su resolución requiere de un cambio de comportamiento de personas articuladas bajo una planeación ordenada y de largo aliento. Se refieren a la complejidad del día a día en cualquier comunidad: hábitos, dinámicas y formas de relacionarse. Así que para buscar soluciones adaptativas, debemos promover el intercambio de ideas y la articulación de esfuerzos. Esta es la razón que justifica mi vocación de recorrer las Colonias de Puebla: se trata de entender que la política institucional debe acompañarse de la política comunitaria.

Este año arrancamos en la casa de Doña Lupita, que vive en La Resurección, acompañados de su familia trabajadora y muy unida. Fue un convivio cercano, que nos permitió hablar sobre el futuro de sus hijos y cómo podemos llevar las alarmas vecinales para seguir empoderando a la gente. El tradicional brindis de año nuevo, los chiles rellenos con ayocotes y los abrazos entre amigos no pudieron faltar.
Continuamos el 6 de enero, fecha en la que visité dos colonias de la capital: La Rivera Anaya y La Margarita.

Compartimos la tradicional roscas de reyes para pasar un buen rato con vecinas y vecinos para seguir construyendo nuevas soluciones frente a la inseguridad que vive Puebla.

A lo largo de 7 meses, en todas las conversaciones, convivios y encuentros que hemos realizado en diversas colonias, la inseguridad ha sido el común denominador. Por supuesto que cada persona atiende esta realidad de forma distinta: hay quienes, pese a la dificultad, muestran apertura y energía; de igual forma, hay quienes tienen un comportamiento cerrado. Entendibles ambas posiciones, pero sé que en ambos escenarios el objetivo de sacara adelante a las colonias es compartido.

Nuestras actividades se han ganado voz propia. La razón es sencilla: hablamos de resultados, de acciones concretas. La instalación de Alarmas Vecinales une, por sí misma, esfuerzos que antes eran individuales. Estamos creando comunidad para garantizar seguridad.

De eso conversamos y lo seguiremos haciendo. Por cierto, me saqué el muñeco seis veces… así que mi regreso será inminente.

Este año redoblaremos nuestra presencia en las Colonias. La razón es muy sencilla: en Puebla urge un cambio de cultura ciudadana, que se acompañe de autoridades eficaces para atender y resolver las problemáticas de seguridad. Llegaremos a este objetivo involucrando a más personas en la toma de decisiones. El 2020 arrancamos con fuerza y lo terminaremos de la misma forma.

enero 20, 2020 - 9:30 am
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Por: Marcelo Garcia

Columnistas