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La Orquesta Sinfónica Nacional interpretará la obra Magnitud 8.1, de Alexis Aranda

En 2015, en el marco del 30 aniversario del sismo de 1985, la Orquesta Sinfónica Nacional interpretó un programa que incluyó el estreno mundial de Magnitud 8.1, de Alexis Aranda; la obra para piano Pirámide del Sol, de Juan Pablo Contreras, y Réquiem, de Wolfgang Amadeus Mozart, bajo la dirección de Carlos Miguel Prieto.

Este mismo concierto será compartido el viernes 17 de septiembre, a las 20:00 horas, en el marco de la campaña “Contigo en la distancia” de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a 36 años de este suceso natural.

La pieza Magnitud 8.1 hace referencia a la intensidad del sismo del 19 de septiembre de 1985. Ésta es la décima partitura para orquesta de Alexis Aranda que consta de tres movimientos: Magnitud 8.1, Elegía y Resiliencias, en alusión a la cualidad de los seres humanos de sobreponerse ante situaciones adversas.

La obra evoca cómo, en medio de la tragedia, el grito de auxilio en las calles se volvió movilización. Con la urgencia de salvar al hermano, a la madre, a la amiga o al vecino, la sociedad desplegó muestras únicas de solidaridad. Levantar la ciudad de las ruinas implicó el nacimiento de una verdadera y activa población civil.

Al recordar este desastre natural que sacudió la Tierra y cambió la vida de nuestro país, se impone nuevamente reconocer a las mujeres y los hombres, a las instituciones y países que contribuyeron a la reconstrucción.

El programa contempla el estreno mundial del concierto para piano Pirámide del Sol, del joven compositor mexicano Juan Pablo Contreras, obra que se integra de tres movimientos ejecutados por el pianista mexicano Abdiel Vázquez, a quien la pieza está dedicada y colaboró con el autor en el proceso de creación.

Abdiel Vázquez (1984) obtuvo en 2013 el primer lugar en el concurso internacional Shining Stars Debut Series de Nueva York, que lo llevó a su presentación en el Carnegie Hall con el Concierto para piano y orquesta, de Manuel M. Ponce. A los 21 años actuó con la Orquesta Sinfónica Nacional en el Palacio de Bellas Artes con la ejecución del Concierto núm. 3, de Serguéi Rachmaninov. Desde entonces se ha presentado frecuentemente con la mayoría de las orquestas del país y ha participado en festivales, conciertos y concursos. Compañías de ópera lo han invitado a Asia, Europa, Sudamérica y Estados Unidos, en una carrera que también conduce su talento musical hacia la dirección orquestal y operística.

Juan Pablo Contreras (1987) compuso Pirámide del Sol en 2015, como parte de sus labores como becario del programa Jóvenes Creadores del Fonca. Es autor de partituras en las que describe diversos aspectos de la identidad mexicana con orquestaciones coloridas y ritmos variados, las cuales le han valido diversos reconocimientos internacionales y la grabación de discos monográficos dedicados a su música.

Estudió la Licenciatura en Música en el Instituto de las Artes de California y la maestría en la Escuela de Música Manhattan. En 2013 escribió Ángel mestizo, concierto para arpa y orquesta de cámara que al año siguiente ganó el Primer Concurso de Composición Arturo Márquez.

La última pieza que el público podrá apreciar es Réquiem, de Wolfgang Amadeus Mozart, con la participación de Solistas Ensamble de Bellas Artes y la actuación solista de Violeta Dávalos, soprano; Itia Domínguez, mezzosoprano; Rubén Cosme, tenor; y Óscar Velázquez, bajo, para esta interpretación conmemorativa de la última obra que escribió el Genio de Salzburgo y la culminación como compositor.

El programa se podrá disfrutar por el canal oficial de YouTube del INBAL (https://www.youtube.com/bellasartesmex) y por Facebook del Instituto y de la OSN (/INBAmx y /osn.bellasartes.gob.mx), el viernes 17 de septiembre a las 20:00 horas.

Es importante reconocer los sucesos de la historia para derribar mitos: Eduardo Matos Moctezuma

Más allá de ofrecer una visión generalizada sobre los acontecimientos que sucedieron en el periodo denominado la Conquista y querer sustentar una “verdad histórica”, el arqueólogo y miembro de El Colegio Nacional, Eduardo Matos Moctezuma, ofreció durante el Coloquio Cinvestav del mes de septiembre un recorrido por la historia, donde proporcionó datos que derriban mitos en torno a la caída de Tenochtitlán.

A través de un relato, Matos Moctezuma narra cómo producto de la desobediencia fue que Hernán Cortés llega a la isla de Cozumel y en su arribo busca el apoyo de dos españoles que siete años atrás habían naufragado en territorio maya, Jerónimo de Aguilar y Gonzalo Guerrero, este último negándose a acompañarlo en su expedición, pues ya había encontrado en estas nuevas tierras un hogar.

Sin embargo, Jerónimo ya tenía bien estudiado el territorio y entendía muy bien la lengua maya, así que fue clave en el avance de Hernán Cortés hacia las tierras donde ahora se encuentra Veracruz. En este punto se derriban dos mitos, primero el hecho de que Hernán nunca quemó sus naves, más bien las atrancó para que no pudieran retornar sin antes adentrarse y conocer las riquezas de los mexicas.

Y uno de los más difundidos, el papel de la Malinche como traidora de su pueblo, pues si bien, ella era una mujer muy preparada que se unió al grupo español como traductora del náhuatl al maya, nunca defraudó a su gente, al contrario, vio una oportunidad de liberar a diversos grupos que estaban sometidos por el poderío mexica.

“Cuando apareció Hernán Cortés lo asociaron con la llegada de los dioses, pero para Moctezuma, quizá esa idea debió durarle un instante, pues al notar sus intenciones creó una estrategia conciliadora obsequiando oro, plata y demás artículos, con el fin de que abandonaran su territorio” sostuvo Eduardo Matos.

La estrategia de Moctezuma no sirvió y a partir de ese momento iniciaron matanzas que, en conjunto con otros factores como la suspensión de la distribución de agua por los acueductos, la escasez de alimentos y la presencia de enfermedades desconocidas, desencadenaron en la inminente detención de los tlatoanis (la figura militar y religiosa más importante).

El 13 de agosto de 1521, Cuauhtémoc, sucesor de Moctezuma, fue detenido. “Ya he hecho lo que estoy obligado a hacer en defensa de mi ciudad y no puedo más, toma el puñal que tienes en el cinto y clávamelo”, fueron las palabras que el tlatoani dijo a Hernán, pero este al no comprender el significado, lo perdonó.

De acuerdo con sus estudios sobre las tradiciones de los mexicas y su manera de ver e interpretar el mundo, Eduardo Matos expuso lo que realmente habría querido decir el tlatoani, cuyas palabras pudieron haber sido afectadas por las traducciones: “toma ese puñal que tienes en el cinto y sacrifícame”, como correspondía a un guerrero capturado en combate.

Es importante señalar que, como este ejemplo, la terminología náhuatl sigue cobrando relevancia a lo largo de los años pues, palabras originarias en esa lengua, siguen permaneciendo en el colectivo de México y son parte fundamental en la construcción de la identidad.

El también fundador del proyecto Templo Mayor, planteó reflexionar sobre los acontecimientos que no se ajustan a la “verdad histórica” que suele enseñarse en las escuelas del país y a través de un escrutinio de los sucesos que llevaron a la Conquista, señaló la importancia de la formación de los docentes, pues son ellos quienes a través de su conocimiento transmiten la visión oficial y considera que establecer bandos buenos y malos fomenta la creación de una idea falsa de nacionalismo.

El Himno Nacional Mexicano debe cantarse con respeto en las versiones autorizadas en lenguas indígenas, coincidieron especialistas

El Himno Nacional Mexicano debe cantarse con respeto en la lengua indígena que sea o en español, porque promueve los valores cívicos y patrios en la niñez y la juventud, afirmaron los participantes en la presentación de la versión traducida a la lengua maayatáan (maya), durante la Feria de las Lenguas Indígenas Nacional (FLIN) 2021, organizada por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI).

En este evento participaron la jefa de Departamento de Lengua y Cultura maya del Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya de Yucatán (INDEMAYA), Graciela Tec Chan; el maestro en educación por la Universidad Mesoamericana de San Agustín y profesor de lengua maya, Felipe de Jesús Castillo Tzec; el etnomusicólogo, docente de educación primaria y maestro de música, Juan José Guzmán Ramón y el director de Promoción y Difusión de la Secretaría de la Cultura y las Artes de Yucatán, Luis Andrade Castillo.

Los participantes y revisores de esta versión en maayatáan, coincidieron en que el Himno Nacional es un símbolo de unidad y de identidad de los mexicanos, y consideraron importante que se siga cantando en las ceremonias cívicas escolares en el país.

La traducción a la lengua maya la realizaron los maestros Santiago Arellano Tuz y Marcelino Ic Hau. La adecuación de la traducción a la norma de escritura fue realizada por Milner Rolando Pacab Alcocer, Graciela Tec Chan y Felipe de Jesús Castillo y la transcripción musical estuvo a cargo del profesor Guzmán Ramón.

Tec Chan recordó que después de muchos años de trabajo, en el 2019 el INALI, que participó en este proceso como asesor, notificó que había sido registrada y autorizada por la Secretaría de Gobernación la versión de la traducción al maya, acorde con los requisitos señalados en la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales y precisó que esa noticia causó mucha satisfacción al equipo que trabajó para lograr ese objetivo.

Por su parte, el maestro Castillo Tzec, originario de la localidad de Dzan en Yucatán, dijo que su participación en este proceso consistió en revisar la entonación, analizar las diferentes palabras que se utilizarían, los regionalismos, las diversas formas de expresión que hay en la región maya, labor que requirió muchas reuniones y la asesoría de especialistas lingüísticos.

En este contexto, el etnomusicólogo Guzmán Ramón calificó como extraordinaria la participación de los intérpretes y traductores de esta lengua, lo que le permitió abocarse a la revisión de los patrones silábicos rítmicos y la partitura. Explicó que primero se revisaron los textos y posteriormente la música, y expuso que al repasar la duración de las notas musicales para cada sílaba, se vieron en la necesidad de utilizar contracciones para poder cumplir con la entonación adecuada. Antes de concluir la reunión, se presentó la grabación del del Himno en maya a cargo del Coro de Cámara de Yucatán, dirigidos por Jonathan Rentería Valdés.

Durante esta jornada de la FLIN 2021, también se realizó el conversatorio “Educación bilingüe e intercultural para migrantes indígenas y comunidades de Acogida, el caso de Guyana”, en el que se presentaron materiales sobre la lengua indígena Warao, que se habla en ese país de Sudamérica, ubicado en la costa del Atlántico Norte.

En este conversatorio participaron el director de Voices GY de Guyana, Charlie Tokeley; el Gerente de Proyectos en la misma organización, Christian Vargas y por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), Adolfo Rodríguez. Voices GY es una organización civil, asentada en Guyana y dedicada a la integración cultural, diversidad lingüística y derechos humanos.

INAH descubre escalinata original y ofrenda con dos figurillas masculinas en la Zona Arqueológica de Xochitécatl, en Tlaxcala

En el marco de las obras que la Secretaría de Cultura del Gobierno de México realiza para la construcción del Museo de Sitio de la Zona Arqueológica de Xochitécatl, en Tlaxcala, un hallazgo arqueológico que enriquece la comprensión de este lugar ha sido develado por investigadoras e investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Durante los trabajos de conservación que acompañan la edificación del museo, las y los arqueólogos que laboran en la llamada pirámide circular, al poniente de Xochitécatl, además de encontrar los peldaños, desplantes y alfardas de la escalinata original de este monumento, también hallaron una relevante ofrenda asociada al mismo.

Si bien, comenta la arqueóloga coordinadora del proyecto, Laura Ledesma Gallegos, anteriores investigaciones definían a Xochitécatl como un enclave de vocación femenina, siendo un opuesto a uno masculino, caso de Cacaxtla, ahora los vestigios arqueológicos indican la presencia de una sociedad y un gobierno más paritario, al menos, hacia el momento de la colocación de dicha ofrenda en el periodo epiclásico (700-900 d.C.).

Lo anterior, agrega la investigadora del INAH, puede aducirse tras el hallazgo de siete elementos en la ofrenda, dos de los cuales son figurillas masculinas de 25 centímetros de alto que acompañan a un par de braseros.

Cada una de estas figurillas porta un maxtlatl (taparrabo) pintado en rojo, elaborados tocados, bastones de mando y un rollo de arcilla en la mano, el cual podría representar papel amate.

“Toda la ofrenda es epiclásica, salvo una figurilla del periodo preclásico (2,500 a.C.-200 d. C.), y nos puede estar hablando de la reiteración de un linaje, posiblemente, de sacerdotes o algún tipo de jerarca del asentamiento”.

Cabe destacar que el resto de las piezas de la ofrenda corresponde a dos vasijas del tipo Silueta Compuesta, las cuales han sido registradas y resguardadas junto con las figurillas masculinas, con la probabilidad de que puedan incorporarse a la colección del próximo museo de sitio.

Sobre los detalles de la ofrenda, la arqueóloga Ledesma señala que se localizó en el costado poniente del edificio circular, coincidiendo en su colocación y en su estilo con la temporalidad epiclásica de la escalinata descubierta, además de que evidencia rasgos de la tradición totonaca del Golfo de México.

Dado que exploraciones como las realizadas hace dos décadas por Mari Carmen Serra Puche, han confirmado que en Xochitécatl se produce un salto ocupacional entre los periodos preclásico y el epiclásico, dada la ausencia de elementos del clásico, una probabilidad es que esta ofrenda marque el inicio del segundo momento de ocupación en el sitio.

Los datos arrojados por la exploración, agrega la investigadora, denotan incluso un recubrimiento negro, el cual debió ser parte de los acabados originales del monumento.

Actualmente, en el campamento asignado a este proyecto, se realizan microexcavaciones sobre las vasijas para conocer si su contenido corresponde a cenizas o a otro tipo de material y si estas pudiesen pertenecer a los individuos representados en las figurillas.

Asimismo, se continúa con las acciones al norte del monumento circular, donde fue localizada la escalinata original, la cual será consolidada en sus elementos compositivos bajo una propuesta que permita reintegrar sus peldaños y permitir el ascenso hasta la cima de este bien patrimonial de 11 metros de altura, sustituyendo así la actual escalinata de metal, ajena a su contexto original.

“Esperamos –concluye la arqueóloga Ledesma– que estos trabajos nos ayuden a la difusión del sitio arqueológico y que además enriquezcan el discurso y la visita del próximo Museo de Sitio de Xochitécatl, de modo que se despierte el interés de la sociedad hacia este legado histórico”.

Impulsa Cultura tradiciones de Puebla con concurso de trajes típicos

El titular de la dependencia apoyó este evento organizado por la Universidad de la Salud

Con el propósito de fomentar las tradiciones y costumbres de Puebla, la Secretaría de Cultura participó en el “Concurso de Trajes Típicos de Puebla”, organizado por la Universidad de la Salud del Estado de Puebla (USEP).

El titular de la dependencia, Sergio Vergara Berdejo destacó la importancia de impulsar entre los jóvenes estudiantes el conocimiento del origen de la cultura en la entidad, que es de gran trascendencia para que las futuras generaciones lo preserven y hereden.

Por su parte, José Hugo Eloy Meléndez Aguilar, rector de la USEP, resaltó que la institución está comprometida con el aprendizaje de sus alumnos, por lo que, a través de este concurso, la institución estimula la creatividad artesanal y la cultura dentro del área de la salud.

En total participaron nueve parejas de estudiantes de enfermería y obstetricia, y médico cirujano, quienes mostraron su creatividad con la elaboración de trajes típicos de diversas regiones del estado: Cholula, Pahuatlán, Puebla, Teziutlán, Huauchinango y Cuetzalan, además de Chilapa del estado de Guerrero.

El jurado calificó la creatividad para realizar los trajes con materiales de su elección, como papel de china, pasta, semilla, tela, hoja de tamal, papel reciclado, papel crepe, plumas, cascabeles, entre otros. Resaltó la vestimenta del emperador cholulteca, el vestido típico de talavera alfarera, el tradicional de China Poblana, el traje de la danza del Quetzal y de Cuetzalan.

La primera Acta de Independencia de México se publicó…en Texas

El 28 de septiembre de 1821, un día después de entrar a la Ciudad de México con el Ejército Trigarante, Agustín de Iturbide proclamó el surgimiento del Imperio Mexicano y su independencia de España a través de una declaratoria, pero lo que pocos saben es que nuestro país tuvo varias actas como ésa; la primera fue publicada ocho años antes, el 6 de abril, y además en San Antonio, Texas.

“Nuestra primera declaración data de 1813, eso ya lo sabíamos, aunque quienes estudiamos estos temas creíamos que se trataba del Acta Solemne de la Declaración de Independencia de la América Septentrional, promulgada el 6 de noviembre por el Congreso de Anáhuac en Chilpancingo, hasta que descubrimos una anterior, publicada siete meses antes, en la provincia de Texas”, indicó Alfredo Ávila Rueda, del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM.

Sin embargo, por mucho tiempo este documento pasó inadvertido para los historiadores debido a un equívoco, pues quienes dieron con él de inicio lo confundieron con la declaración con la que Texas se separaba de México, promulgada 23 años más tarde, en 1836.

A decir del profesor Ávila Rueda, las declaratorias de independencia que tuvo México son diferentes entre sí debido a que cada una responde a la concepción particular del país que deseaba su respectivo redactor. “Por ejemplo, el acta texana se parece mucho a la estadounidense; es evidente que ése fue su modelo”.

Y esto también se aprecia en la de Chilpancingo, cuyo contenido es fiel a los ideales de José María Morelos; denuncia la explotación de la cual habían sido objeto los americanos, mientras que el llamado Manifiesto de Puruarán, publicado el 28 de junio de 1815 por el Congreso Insurgente, expresaba su deseo de separarse de la España sometida a Napoleón, mas no de la corona española.

“Para hacer aún más evidente qué tan diferentes son estas concepciones, en el acta promulgada en 1821 por Agustín de Iturbide se habla de México, pero no como república sino como imperio”.

¿Por qué tantas declaratorias?

De 1813 a 1821 México tuvo cuatro actas independentistas, además de unas pocas publicadas a título personal, como el Manifiesto al mundo sobre la justificación de la Independencia del Estado mexicano, del eclesiástico Manuel de la Bárcena y Arce; otro redactado por José María Luis Mora, expuso el doctor Ávila.

“Estos documentos son una especie de acta de nacimiento encaminada a decirle a los demás países ‘aquí estamos y somos uno de ustedes’. De esta manera se establece un trato entre iguales y las otras naciones están en posibilidad de establecer relaciones diplomáticas y brindar auxilio durante la guerra. Si no se hace esta proclama cualquier ayuda sería mal vista, pues equivaldría a apoyar a delincuentes alzados en armas en contra de un Estado, como consideraba la monarquía española a los insurgentes”, expresó.

En ese aspecto, Ávila Rueda señaló que la declaratoria del 28 de septiembre de 1821 es peculiar, ya que además de establecer que México era un imperio extendido desde California hasta Costa Rica, se promulgó cuando la independencia ya estaba consumada.
“Sin embargo, lo importante no es lo acontecido en ese septiembre de 1821, sino lo que empezó a pasar: es ahí cuando empieza el proceso de construcción de un Estado nacional y soberano. Ese imperio se desmoronaría apenas dos años después y daría pie a dos países: la República Federal Mexicana y la Republica Federal Centroamericana, que poco después también se fracturaría”.

Dedica INAH coloquio al análisis del grafiti y su relación con el patrimonio cultural

Aunque pueda pensarse que el grafiti es un tema de la historia contemporánea, en realidad es tan añejo como la historia humana; es una manifestación social que busca señalar la presencia de alguien en algún lugar, delimitar un territorio o incluso enviar un mensaje al observador para hacerle presente problemáticas de su entorno social que de otra forma no serían tan visibles.

Estos son algunos de los múltiples motivos que están detrás del grafiti, así como el punto de partida para el coloquio Grafiti en el patrimonio cultural. Conceptos, actores y aproximaciones, que la Secretaría de Cultura del Gobierno de México organiza por medio de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Transmitido virtualmente dentro de la campaña “Contigo en la Distancia”, este foro se puede seguir hasta el día de hoy, viernes 3 de septiembre, de 16:30 a 19:00 horas, por el perfil en Facebook de la CNCPC. Concluirá su actividad con una mesa de diálogo titulada “Experiencias compartidas. Presentación de casos”, reuniendo a restauradores privados, funcionarios de la Autoridad del Centro Histórico de la CDMX, y a personal de restauración de los Centros INAH Yucatán y Michoacán.

“Para nosotros –comentó la titular de la CNCPC, María del Carmen Castro Barrera– este coloquio es de interés para entender el origen social del grafiti, y también para conocer sus materialidades y cómo inciden todos ellos en el patrimonio cultural”.

Tras estas palabras de inauguración se dio paso a una serie de intervenciones que abordaron la conceptualización del grafiti y el comienzo de este fenómeno. Así, los investigadores y promotores culturales Miguel Ángel Junco Méndez y Humberto Reyes Méndez, hablaron acerca de los orígenes de esta manifestación.

Surgidos para marcar la presencia de una persona en algún lugar –y por ello asociados a manifestaciones culturales como los petrograbados o el arte rupestre–, estaban ya en la época romana, habiendo muchos en los vestigios de la urbe de Pompeya.

Otros ejemplos de grafiti antiguo, aunaron, están en la mezquita de Santa Sofía, en Turquía, donde hacia el siglo IX de nuestra era, un vikingo –quizá un comerciante de paso– grabó una inscripción en las paredes del templo, misma que dice: “Halvdan talló estas runas”; o bien, casos más cercanos a nosotros como son los grafitis históricos en el Palacio de Palenque, Chiapas, dejados por los numerosos viajeros, como Désiré Charnay, que visitaron la actual zona arqueológica en el siglo XIX y a inicios del XX.

Ya en nuestros tiempos, comentó el sicólogo Francisco Lugo Silva, el grafiti no solo conserva ese carácter que denota la presencia de alguien, mediante la firma o el tag, sino también es un demarcador de regionalidades al interior de las poblaciones, “y se caracteriza en este sentido por estar al margen de las señaléticas convencionales, como podrían ser las nomenclaturas o las señales de tránsito, lo que por las mismas razones hace que se desenvuelva en la ilegalidad”.

En este sentido, el sociólogo Víctor Mendoza Olvera y la historiadora del arte Elia Espinoza López, consideraron a la práctica como un acto performativo, que tiene mucho de improvisación, dadas las mismas circunstancias en las que debe hacerse: con un tiempo limitado y adaptándose a las condiciones de las superficies elegidas, a diferencia del muralista que selecciona cuidadosamente el espacio que intervendrá.

En el grafiti, concluyó también Miguel Ángel Junco, existen características de calidad que no solo tienen que ver con lo estético, ya que también se reconoce una mayor complejidad de una pieza mientras más difícil es acceder al espacio, por ejemplo: en espectaculares o sobre espacios como el transporte subterráneo.

Restituir el pasado a un pueblo que podría no conocerlo, papel fundamental del historiador

Para algunos historiadores su ámbito de estudio es una humanidad venida a ciencia; para otros, es un área de estudio mitad arte y mitad ciencia. Lo cierto es que se trata de una disciplina humanística, una ciencia humana, y por tanto con sus límites en términos de rigor científico. “El hombre es la medida de todas las cosas”, decía Protágoras, y lo humano a veces falla, considera Patrick Johansson Keraudren, especialista del Instituto de Investigaciones Históricas (IIH), de la UNAM.

El doctor en Letras por la Universidad de París-Sorbona estima que el compromiso social del historiador es ofrecer, en la medida de lo posible, perspectivas históricas a la vez documentadas y críticas que propicien eventualmente una reflexión sobre el presente y sobre futuros rumbos.

En opinión del también profesor de náhuatl, estos especialistas tienen como responsabilidad social restituir el pasado de un pueblo en un momento dado. Por ejemplo, estamos en el contexto de los 500 años de la rendición de Cuauhtémoc (13 agosto de 1521), tema en el que hay una amplia expectación del mexicano y, sobre todo, una polémica sobre el tema de la Conquista.

En torno a ello, abunda el académico naturalizado mexicano, el historiador debe reunir todos los datos concretos, tratar de determinar en la medida de lo posible, la verdad de lo ocurrido, tal y como sucedió, con base en documentos que tienen cierta parte de subjetividad en un contexto de transmisión y recepción de la información.

Patrick Johansson Keraudren, especialista en Historia de los Pueblos Indígenas, señala que, en el caso del mundo precolombino, el hecho de que los textos de la oralidad indígena y su pictografía fueron vertidos en manuscritos alfabéticos implicó cierta refracción de la información.

Entonces, el papel fundamental del historiador es restituir su pasado a un pueblo que puede no conocerlo. En términos metafóricos, dice el investigador, “podríamos decir que un pueblo que desconoce su historia es como una planta sin raíz que no puede crecer, por lo menos culturalmente, o como una persona que sufre de amnesia”.

En ocasión del Día del Historiador que se conmemora el 12 de septiembre, Johansson Keraudren resalta que el propósito de la historia es darle una base a nuestro pasado y a todo aquello que ocurre en el transcurso del tiempo, toda esta inserción de una nación o un pueblo dentro de la temporalidad, atañe al pasado evidentemente, pero también al presente y al futuro que pronto será un pasado. Por lo tanto, “el historiador también debe interesarse en el presente y vislumbrar este futuro que pronto será pasado”.

Discípulo del historiador universitario, Miguel León-Portilla, el también profesor de náhuatl indica que esta disciplina es la huella del hombre en el tiempo, “si no existe una huella cultural, si no hay registro de la presencia del hombre en el mundo, sería como si viviéramos en un tiempo indefinido, anónimo, que aparece y desaparece” sin dejar rastro”.

Destaca que a las personas que no les gusta la historia podría deberse quizá a que viven en un presente eterno, porque hay formas de vivir el tiempo también dentro del presente en un momento dado; “Es como vivir como zombis, de cierto modo, una vida totalmente anónima, sin rumbo, pues el pasado es lo que fundamenta el presente y el futuro”.

Asimismo, refiere que hay quienes, incluso, olvidan la historia reciente porque este lapso “aún no cuaja del todo, es como un cemento que aún no seca, pero por mucho que sea reciente, es un pasado y tiene un valor histórico”.

Patrick Johansson Keraudren, quien desarrolla las líneas de investigación “La muerte en el mundo náhuatl prehispánico”, y “La semiología de la imagen en los códices nahuas”, entre otras, asegura que la historia de México es apasionante.

“El periodo prehispánico me parece más apasionante todavía: este pueblo que vivía en un contexto socio-cultural preñado de humanismo, aun cuando los sacrificios humanos, y las guerras “institucionales” pudieran poner esta afirmación en tela de juicio. Creo que realmente había una percepción del mundo, un arraigo profundo en la naturaleza. La opción existencial que tenían los antiguos pueblos prehispánicos me parece interesantísima”.

Además, añade, el encuentro con su maestro Miguel León-Portilla, “también fue decisivo en mi vocación para enfocar mi atención como historiador del mundo prehispánico”.

Para ser historiador se requiere estar conectados con el humanismo, interesarse en la humanidad, incluso desde la prehistoria, periodo también interesante por mucho que no tengamos los documentos para estudiarla a fondo. “El hombre es la medida de todas las cosas, tanto en la literatura como en la historia”, recuerda.

Por otra parte, apunta que las fiestas nacionales de septiembre son necesarias para reflexionar, recordar, traer a la memoria y al corazón una serie de hechos de un pasado que no debemos olvidar, y eventualmente conectarlo con lo que está ocurriendo en el presente. Lo peor de todo es el olvido.

“Jorge Luis Borges decía que hay una dialéctica entre lo históricamente exacto y lo simbólicamente verdadero, eso me parece importante cuando estamos viendo también la opacidad del discurso literario. El historiador debe proveer un discurso transparente, tenemos que ver los hechos lo más cercano a la forma en que pudieron haber ocurrido”, acota, pero sin descuidar la carga simbólica que entrañan”.

En cuanto a la situación de los historiadores en México, resalta que es necesario observar el contexto socioeconómico del país, pues hay momentos en que una nación necesita más economistas, más abogados o más científicos que historiadores, “pero volvemos a lo mismo, el humanismo es lo que más hace falta en nuestras sociedades contemporáneas, en este caso el historiador tiene un papel fundamental”.

Cada año se celebra el Día del Historiador en conmemoración de la fundación de la Academia Mexicana de la Historia, cuya acta de instalación se fechó en 1919, impulsada por destacados especialistas, todos miembros correspondientes de la Real de Madrid, entre ellos Luis González Obregón y Manuel Romero de Terreros.

Al respecto, el especialista universitario afirma que es importante recordar esta fecha, para ubicar al historiador en el contexto de la sociedad, recordar la importancia de estos profesionales en relación con la comunidad y su misión. Esta celebración es un momento de reflexión y una oportunidad para revalorizar su tarea.

Funciones

Los historiadores suelen realizar actividades como recopilar datos históricos de fuentes variadas: archivos, libros y artefactos; analizar e interpretar acontecimientos para establecer su autenticidad y determinar su significado; rastrear desarrollos históricos en un campo particular.

Además de interactuar con el público a través de programas educativos y presentaciones; archivar o conservar materiales y artefactos en museos, centros de visitantes y sitios históricos; brindar asesoramiento u orientación sobre temas históricos y cuestiones de conservación; escribir informes, artículos y libros sobre hallazgos y teorías.

De acuerdo con el Observatorio Laboral de la Secretaría del Trabajo y Previsión social, en las áreas de Historia y Arqueología existen 22 mil 705 profesionales empleados, 56.9 por ciento de ellos son varones y 43.1 mujeres, con un ingreso mensual promedio de 11 mil 461 pesos.

Inauguran exposición fotográfica “PERCEPTIO”

Estará disponible hasta el 30 de septiembre en Casa de la Cultura “Profesor Pedro Ángel Palou”,

A fin de alentar e impulsar las obras de artistas plásticos en los espacios culturales del estado, la Secretaría de Cultura inauguró la exposición fotográfica “PERCEPTIO”, conformada por 11 obras de gran formato de la artista Paola Bárcena.

En su mensaje, el titular de la dependencia, Sergio Vergara Berdejo resaltó que el gobernador Miguel Barbosa Huerta está comprometido con todos los sectores de la sociedad, por lo que la dependencia a su cargo promueve la oferta cultural en beneficio de las y los artistas poblanos.

La autora de esta exposición, que es arquitecta y fotógrafa, ha participado en dos exposiciones colectivas en Ciudad de México y concursos a nivel nacional e internacional. A través de su obra, busca trascender por medio de la percepción, la mirada, la memoria y la realidad de cada individuo.

La exposición estará disponible hasta el 30 de septiembre en la Sala Juan Cordero de la Casa de la Cultura “Profesor Pedro Ángel Palou”, ubicada en 5 Oriente número 5, colonia Centro, de lunes a viernes de 9:00 a 20:00 horas y de sábado a domingo de 9:00 a 18:00 horas.

Descubren milenaria vasija con escritura jeroglífica en obras del Tren Maya, en Yucatán

Durante las labores de salvamento arqueológico que la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), lleva a cabo con motivo de las obras del Tren Maya, en Yucatán fue recuperada una vasija estilo Chocholá grabada con un texto jeroglífico, cuyo tipo data de finales del periodo Clásico Temprano al Clásico Tardío (600 y 800 d.C.), atribuido a la zona de Oxkintok, región que se ha propuesto como el área de producción de este estilo de piezas.

Se trata de un tipo de vasijas con amplia presencia en el norte de Yucatán, pero cuya mayoría registrada procede de colecciones privadas como producto del saqueo y el comercio ilícito, sin que se conozca el contexto cultural arqueológico de procedencia, de ahí la relevancia de esta pieza recuperada como parte de una investigación.

Las vasijas Chocholá se caracterizan por presentar texto jeroglífico, aunque pueden o no presentar escenas iconográficas. Por lo general, la escritura en aquellas que sí lo llevan trata de una Secuencia Primaria Estándar o frase dedicatoria, la cual describe al objeto, menciona al propietario (en algunas ocasiones son colocados los títulos que ostentaba), y el posible contenido.

El estilo de vasijas Chocholá fue nombrado así por el arqueólogo y epigrafista estadounidense Michel D. Coe, en su libro The maya scribe and his world, debido a que la mayoría de las piezas presentadas en dicho catálogo habían sido adquiridas en la zona de Chocholá, por parte de los coleccionistas, desde entonces se le ha denominado de tal forma.

Lo anterior fue informado por el arqueólogo Ricardo Abraham Mateo Canul, miembro del equipo de salvamento arqueológico del Proyecto Tren Maya, quien lleva a cabo el análisis epigráfico de la vasija y detalla que, de acuerdo con los especialistas que han estudiado la región, son pocas las vasijas con estas características que se han recuperado en su contexto original, como parte de los ajuares mortuorios.

Cabe señalar, añade, que este tipo de piezas también se ha encontrado como parte de basureros en sitios de mayor jerarquía, así como en los rellenos constructivos, incluso, de sitios de menor rango, “lo que propicia una discusión más amplia sobre su significado y la relación que guardaban con la élite gobernante, aunado a la distinción de rango a la que hacen referencia, lo que no descarta la idea que probablemente fueran obsequios del gobernante hacia sus colaboradores más cercanos, como lo propuso el epigrafista ya fallecido, Alfonso Lacadena, en un texto publicado en 2008”.

De acuerdo con el estudio epigráfico de Mateo Canul, el texto grabado en la vasija es una Secuencia Primaria Estándar o frase dedicatoria. Consiste en cinco cartuchos glíficos, los cuales son leídos así: A1 u jay (u-ja-yi) “Es su taza”; B1 yuk´ib (yu-k´i-bi) “su vaso”; C1 ta yutal (ta-yu-ta) “para su afrutado”; D1 tsihil kakawa (tsi-li-ka-wa) “cacao fresco o nuevo”; D1 Sajal (sa-ja-la?) “del Sajal”.

Como resultado de los avances de sus estudios, el especialista propone la interpretación: “El vaso del Sajal”.

A semejanza de otras piezas reportadas de este tipo, “El vaso del Sajal” menciona en el texto el posible contenido, que en este caso es el tsihil kakaw, el cual puede ser traducido como “cacao nuevo o fresco”, cuya bebida igualmente ha sido identificada en textos de algunas vasijas estilo Chocholá, abunda el arqueólogo.

Respecto al título Sajal, indica que existen algunas propuestas de epigrafistas en cuanto a su significado: John Montgomery (2002) lo ha traducido como “hombre subordinado”; por otro lado, Alexander Voss ha considerado traducirlo como “exclamador”, siendo este quien, posiblemente, decía en voz alta las órdenes del ajaw (gobernante) de quien estaría subordinado. El análisis epigráfico aún está en proceso.

La pieza, hallada durante los trabajos del Proyecto de Salvamento Arqueológico del Tren Maya “U lu’umil maaya U lu’umil maaya wíiniko’ob: un análisis regional del sureste mesoamericano estados de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán, Quintana Roo”, bajo la dirección del arqueólogo Manuel Eduardo Pérez Rivas, fue recuperada por la arqueóloga Susana Echeverría Castillo, el 28 de junio pasado, como parte de una ofrenda registrada en el Tramo 3, que corre de Calkiní, Campeche, a Izamal, Yucatán, cerca de la población de Maxcanú, en este segundo estado.

“Fue recuperada en un contexto especial que probablemente corresponda a un depósito mortuorio, identificado como cista, ubicada debajo de un nivel de piso de estuco. La pieza se encontró de costado, con el borde hacia el sur; muy cerca de la vasija se identificó la presencia de restos óseos humanos que podrían corresponder a huesos largos de las extremidades inferiores”.

La pieza es relevante dado que se descubrió en el contexto cultural arqueológico de procedencia, por lo que su hallazgo revelará datos sobre este aspecto, contribuyendo a completar la información arqueológica, además de lo que la pieza pueda aportar en sí misma, finalizó la especialista.

Acuerdan participación de colecciones de Puebla para enriquecer la exposición La Grandeza de México

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Centro INAH Puebla, informa que, a partir del diálogo abierto entre autoridades federales, del estado de Puebla y del municipio de Tehuacán, así como con la participación de asociaciones civiles y público interesado, se establecieron los siguientes acuerdos donde se tomaron en cuenta los puntos de vista de todas las partes:

● Dos obras del Museo Regional de Puebla y cuatro del acervo del Museo de Sitio de la Zona Arqueológica de Ndachjian-Tehuacán serán las representantes del Estado de Puebla en la magna exposición La Grandeza de México, que se presentará en próximas fechas en el Museo Nacional de Antropología y en la sede de la Secretaría de Educación Pública, en la Ciudad de México. Este compromiso y el del regreso de las piezas a sus espacios de origen quedará asentado por escrito y de manera oficial.

● Los traslados temporales de las obras se harán con pleno apego a la normatividad y los protocolos establecidos para garantizar en todo el proceso el cuidado, la seguridad, la conservación y la salvaguarda de estos bienes arqueológicos propiedad de la nación mexicana, y serán acompañados por representantes de la comunidad.

● Durante el periodo que estas piezas estén en exhibición en la Ciudad de México, el Museo del Valle de Tehuacán, en la capital del municipio, así como el Museo de Sitio y la Zona Arqueológica de Ndachjian-Tehuacán serán sujetos de una importante inversión económica, con el fin de mejorar su infraestructura y discurso museológico, a fin de dotar a las piezas patrimoniales de un espacio más digno y actualizado para su exhibición pública.

● Finalmente, los distintos órdenes de gobierno trabajarán en coordinación para desarrollar un amplio proyecto de difusión que le dé mayor impulso al Museo de Sitio y a la Zona Arqueológica de Ndachjian-Tehuacán.

La Secretaría de Cultura y el INAH reiteran su disposición al diálogo, agradecen la confianza y el respeto mostrado por la comunidad para lograr estos acuerdos y reafirman su compromiso con el cuidado, investigación, protección, salvaguarda y difusión del patrimonio cultural de México, tareas que el INAH ha llevado a cabo por más de ocho décadas y que hoy le merecen el reconocimiento entre la sociedad y el prestigio a nivel internacional.

Foto: INAH

Presenta Turismo documental para conmemorar 200 años del Chile en Nogada

El trabajo fílmico muestra parte de la historia y tradición del emblemático platillo barroco

La Secretaría de Turismo presentó el documental que refleja el orgullo, tradición e historia del platillo barroco por excelencia: el Chile en Nogada, como parte de las actividades por el 200 aniversario de su creación.

La titular de la dependencia, Marta Ornelas Guerrero destacó que este documental muestra el orgullo poblano y representa una invitación para conocer la riqueza natural, gastronómica y cultural del estado, además de convertirse en referente histórico del festejo por el bicentenario de la creación de uno de los platillos emblemáticos de la cocina poblana.

Manifestó que es un reconocimiento a todas y todos los campesinos, comerciantes, restauranteros, transportistas de insumos, meseras y meseros, a chefs y cocineras tradicionales; que de una u otra forma han mantenido vigente no solo a este platillo, sino a toda la gastronomía poblana.

La presentación del documental se llevó a cabo en la cinemateca Luis Buñuel, con la presencia del secretario de Cultura, Sergio Vergara Berdejo, quien manifestó que como tributo a todas y todos los poblanos promotores y consumidores de este platillo, este trabajo será exhibido durante el mes de septiembre, respetando las medidas sanitarias derivadas de la pandemia de covid-19.

En el documental participaron expertos en diversas áreas como el historiador Eduardo Merlo Juárez; Hilda Cruz, gestora gastronómica de Calpan; el chef internacional Fernando Barrales, Lourdes Bautista, productora de nuez; Benito Cruz, productor de chile miahuateco y la presidenta de la CANIRAC, Olga Méndez Juárez, entre otros.

Con exposición, Cultura celebra el 375 aniversario de la Biblioteca Palafoxiana

La exhibición “Biblioteca Palafoxiana, 375 años de Puebla para el mundo: Palabras, Saberes y Memoria” estará vigente hasta el 31 de diciembre

Para celebrar el Aniversario 375 de la Fundación de la Biblioteca Palafoxiana, el secretario de Cultura, Sergio Vergara Berdejo inauguró la exposición “Biblioteca Palafoxiana, 375 años de Puebla para el mundo: Palabras, Saberes y Memoria” y develó una placa conmemorativa a esta fecha.

En su mensaje, Vergara destacó que el conocimiento trasciende fronteras y la Biblioteca Palafoxiana es fundamental para la historia de Puebla, por lo que consideró indispensable impulsar su preservación como joya de la memoria, para dotar de herramientas a las futuras generaciones que conservarán esta riqueza cultural.

Es importante mencionar que el acervo de la Biblioteca Palafoxiana, cuyo texto más antiguo data del siglo XV, está conformado por 34 mil títulos que custodian saberes históricos, algunos de ellos aún sin consultarse. En 2005 este recinto fue incorporado en el Registro Mundial Memoria del Mundo de la Unesco.

La exposición cuenta con una selección bibliográfica dividida en tres ejes temáticos: el desarrollo y la política educativa humana de los Colegios Tridentinos en la Puebla virreinal; la vanguardia de los temas y materiales presentes en su acervo; y la riqueza de los libros como objetos del conocimiento, engalanados con grabados e ilustraciones, impresiones y encuadernaciones.

Esta exhibición estará vigente hasta el 31 de diciembre de este año, las y los ciudadanos podrán visitarla de martes a jueves de 10:00 a 17:00 horas y de viernes a domingo de 10:00 a 18:00 horas. Para más información, consultar las redes sociales: Museos Puebla (Facebook), @PueblaMuseos (Twitter) y Museos Puebla (Instagram).

Presenta Cultura muestra “Atlixcayotontli” 2021

El titular de la dependencia, Sergio Vergara Berdejo destacó que Puebla es una de las mejores zonas culturales de México

Con el propósito de preservar las tradiciones del estado, la Secretaría de Cultura presentó la muestra cultural «Atlixcayotontli 2021», una exhibición de danzas típicas de las cuatro regiones etnogeográficas de Atlixco, en el marco de la celebración del Huey Atlixcáyotl.

En compañía de la secretaria de Turismo, Marta Ornelas Guerrero, el secretario de Cultura, Sergio Vergara Berdejo destacó que Puebla es una de las mejores zonas culturales de México, con una mezcla de tradición, gastronomía y turismo, luego de refrendar el compromiso del gobierno estatal con los grupos artísticos, musicales y que conservan las riquezas de la entidad.

Enfatizó que, como lo ha pedido el gobernador Miguel Barbosa Huerta, la dependencia a su cargo abre todos los espacios culturales para llevar las expresiones artísticas e históricas a las 32 regiones de Puebla, y lograr un intercambio de saberes que trascienda de generación en generación.

Por su parte, Martha Ornelas expresó que las fiestas tradicionales son muy importantes para el Gobierno del Estado, por la aportación que dan a la cultura y que generan identidad para Puebla, por lo que la Secretaría impulsa la realización de eventos como el «Atlixcayotontli», que también abonan a un crecimiento turístico para la entidad.

Debido a la pandemia por covid-19, este evento se canceló el año pasado, por lo que este 2021 la dependencia apoyó con una muestra en la Casa de la Cultura “Profesor Pedro Ángel Palou”.

Arqueólogos del INAH encuentran indicios de la resistencia cultural indígena tras la Conquista, en la periferia de la Zona Arqueológica de Tlatelolco

Los restos de un complejo doméstico y de un taller de lítica que arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) descubrieron en un predio de la avenida Paseo de la Reforma, frente al Tecpan de Cuauhtémoc, a escasos metros del antiguo Colegio de la Santa Cruz de Santiago Tlatelolco, confirman que a los pocos años de consumada la Conquista de los mexicas en Tlatelolco, grupos indígenas sobrevivientes regresaron a sus antiguos asentamientos para continuar con sus ceremonias y rituales religiosos, como una suerte de resistencia cultural.

Los vestigios, que datan del periodo Posclásico Tardío (1200 – 1521 d.C.) al Colonial Temprano (1521-1650 d.C.), permanecieron por siglos bajo las calles de la bulliciosa colonia Morelos —en los límites con Tepito, al oriente de la Zona Arqueológica de Tlatelolco—, en el lugar que ocupó el barrio de Santa Lucía Tecpocticaltitlan o Telpochcaltitlan (“lugar de paredes o casas sin techo” o “lugar donde está telpochcalli”).

El proyecto de salvamento arqueológico lo llevó a cabo un equipo de arqueólogos de la Dirección de Salvamento Arqueológico (DSA) dirigido por José Antonio López Palacios, quienes identificaron dos áreas: al sur un complejo doméstico con un sector ritual, cuya arquitectura permitió inferir la reocupación de los espacios en una época de 1525 a 1547, en donde se halló un pequeño almacén con ollas globulares y restos orgánicos que pertenecen a la época colonial.

Al pie de una plataforma arquitectónica hecha con lajas de piedra, al exterior de una serie de muros construidos con tezontle, basalto y algunos adobes, se hallaron dos esculturas antropomorfas, de 40 y 35 centímetros de alto, aún con restos de policromía; el arqueólogo Aarón Ochoa Vidrio detalló que asociadas a estas piezas, había cuatro ofrendas dedicadas al momento en que fueron depositadas las esculturas.

José Antonio López explicó que las figuras representan a dos personajes sentados; una de ellas fue elaborada en basalto y conserva restos de pigmento azul en la parte del cabello y algo de negro y azul en las mejillas; la otra fue tallada en tezontle y tiene sedimentos de pigmento rojo y negro bajo los ojos, así como algunos en blanco que podría ser estuco.

El arqueólogo manifestó que ha sido muy difícil interpretar las esculturas: “Cuando estaban ‘vivas’, en el momento prehispánico, posiblemente fueron sepultadas en ese lugar con una advocación, pero con la llegada de los españoles y al no poder los indígenas recuperar sus antiguas deidades, es posible que cambiaran su sentido, como una forma de resistencia religiosa y cultural”, expuso José Antonio López.

Afirmó que las esculturas se relacionan con ese momento de tránsito: cuando una nueva generación de indígenas, a medio evangelizar, continuó practicando sus tradiciones en lo que se llamaba Nepantla, “estar en medio”.

Asimismo, los arqueólogos, en colaboración con Laboratorio de Paleobotánica y Paleoambiente del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, localizaron un campo de cultivo que consideran data de la época prehispánica por los materiales asociados, así como una serie de canales navegables también de la época prehispánica, pero que continuaron en funcionamiento hasta la etapa colonial, por la asociación a materiales de la fase Azteca II, hasta objetos de metal y de manufactura europea.

En tanto al norte del terreno registraron una segunda área que, por sus dimensiones y la cantidad de material hallado, presumen se trate de un taller prehispánico con posible uso en la época colonial. En este sector se recuperó gran cantidad de obsidiana gris veteada, dorada y verde, asociada principalmente a núcleos de dos tipos: prismáticos y bifaciales. La arqueóloga Xantal Rosales García explicó que se registraron 15 mil objetos terminados y cerca de dos toneladas de este material en diferentes estados.

En todo el predio se localizaron un total de 36 entierros de niños y adultos. De ellos, 30 estaban ubicados en el área sur, seis dentro de ollas globulares de manufactura indígena utilizadas como urnas funerarias: dos son prehispánicos y cuatro coloniales, éstos últimos identificados por los materiales asociados como cerámica vidriada y algunas mayólicas.

La antropóloga Josefina Bautista Martínez, investigadora de la Dirección de Antropología Física (DAF), explicó que no todos los entierros son individuales, por lo que aún no es posible determinar el número de sujetos presentes. Destaca el entierro de un infante que se halló cubierto con un plato, tenía una navaja de obsidiana de 15 centímetros en el cráneo, así como un fragmento de sílex en la parte cervical y una piedra verde sustituyendo un molar.

Asimismo, en el predio excavado se registraron 112 tipos cerámicos y se hallaron poco más de 200 figurillas femeninas, así como varias ollas globulares vacías, algunas en fragmentos, entre otros objetos. La recuperación de las piezas arqueológicas se realizó gracias a la labor de especialistas de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC), encabezados por la restauradora Teresita López Ortega.

Finalmente, el arqueólogo José Antonio López Palacios, aseguró que los materiales arqueológicos descubiertos indican una persistencia religiosa, oculta, de estos grupos indígenas durante la evangelización, a pesar de que los franciscanos estaban muy cerca de ahí.

El patrimonio inmobiliario de la BUAP, invaluable y orgullo para Puebla

Durante la Fenali se presenta el libro El paisaje del barrio histórico universitario. Siglos XVI-XXI, de Rosalva Loreto

La política patrimonial instrumentada por la BUAP en el resguardo de bienes inmuebles, hace de esta un referente y la ubica como una institución de educación superior que custodia el mayor número de edificios históricos en el centro de una ciudad colonial, como lo es Puebla, siendo un caso único en América Latina, afirmó José Carlos Bernal Suárez, secretario General de la Institución, durante la presentación del libro El paisaje del barrio histórico universitario. Siglos XVI-XXI, de la doctora Rosalva Loreto, durante la Feria Nacional del Libro de la BUAP.

En representación del Rector Alfonso Esparza Ortiz, destacó que esta política patrimonial de la BUAP se orienta hacia un esquema de preservación inclusiva y sustentable, mediante la propuesta de configurar el Barrio Histórico Universitario, con el cual se aspira a que la Máxima Casa de Estudios en Puebla pase a formar parte de las cinco universidades declaradas por la UNESCO como Patrimonio Mundial.

Tras señalar que el patrimonio inmobiliario de la Institución es invaluable y es motivo de orgullo de la comunidad universitaria y la población, debido a su riqueza histórica, cultural y arquitectónica, consideró: “Podemos afirmar que la labor de la BUAP permitirá revalorizar para los universitarios y la sociedad en su conjunto la gran responsabilidad que hemos asumido al adquirir y dar un uso educativo, científico y cultural a los edificios, generando un alto impacto en la preservación y estabilidad del Centro Histórico de la ciudad de Puebla”.

En su trasmisión virtual, Flavio Guzmán Sánchez, vicerrector de Extensión y Difusión de la Cultura, señaló que la citada obra trata de evidenciar la manera en que una acertada gestión y política académica logró consolidar, a lo largo de cinco décadas, el patrimonio inmobiliario de la BUAP conformado por 45 edificios históricos.

Monserrat Gali Boadella, investigadora del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”, recalcó que con este libro la BUAP se pone a la cabeza de las universidades Iberoamericanas en el estudio y estrategias de preservación de su patrimonio edificado. A su vez, Jessica Ramírez, del Instituto Nacional de Antropología e Historia, destacó el trabajo de la autora, quien aborda este patrimonio vinculado a su historia y al tejido social, y lo convierte en una herramienta dinamizadora para fortalecer la identidad colectiva.

La autora del libro El paisaje del barrio histórico universitario. Siglos XVI-XXI, obra en dos volúmenes, Rosalva Loreto, agradeció la publicación del libro y reconoció el trabajo conjunto con jóvenes investigadores, de quienes destacó “la responsabilidad de salvaguardar este paisaje, porque este paisaje en verdad representa el derecho a la belleza, que es un derecho humano”.

Inaugura Cultura exposición “Los 43 y el dolor a través del arte”

Estará vigente hasta el 31 de octubre en San Pedro Museo de Arte

A fin de impulsar espacios para todas las expresiones culturales, la Secretaría de Cultura inauguró la exposición “Los 43 y el dolor a través del arte”, del Colectivo Gálvez Berra & Velasco, integrada por 43 pinturas de gran formato.

El titular de la dependencia, Sergio Vergara Berdejo resaltó que el gobernador Miguel Barbosa Huerta está comprometido con la integración de programas que garanticen la inclusión de todos los grupos artísticos y culturales; además de brindar espacios de oportunidad para fortalecer este sector en el estado.

Carolina Berra, Gustavo Velasco y Carolina Gálvez, son los nombres de los artistas que conforman este Colectivo que ha trascendido y cautivado a sus espectadores no sólo por la gran técnica y manejo del color, sino por el homenaje que rinden a los clásicos de la pintura recurriendo a un tono específico como sello que caracteriza su colección, en esta ocasión el rojo.

La exposición, que se encuentra en San Pedro Museo de Arte, ubicado en 4 Norte 203, colonia Centro, está vigente hasta el 31 de octubre. Las y los visitantes podrán asistir de martes a jueves de 10:00 a 17:00 horas, y de viernes a domingo de 10:00 a 18:00 horas.

Encabeza Claudia Rivera inauguración de la obra de Ambrosio Guzmán

La muestra pictórica se exhibe en el Antiguo Convento de Santa Clara

En compañía de la Presidenta Municipal, Claudia Rivera Vivanco, el arquitecto e investigador, Ambrosio Guzmán Álvarez, inauguró la exposición de acuarelas “Lo efímero y lo eterno”, proyecto artístico impulsado por el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” (ICSyH), de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

En su oportunidad, la edil poblana aprovechó para reconocer los espacios de apertura para la interpretación artística de la historia, reconociendo el valor del trazo de Guzmán Álvarez por reconstruir evocaciones de inmuebles del pasado.

Esta exposición reúne 52 obras pictóricas—muestra del dominio de Ambrosio de la técnica de acuarela— y es un trabajo homólogo a su libro “Arquitectura de la memoria: haciendas poblanas”, una investigación documental, histórica y geográfica, que rescata la herencia edificada de 452 casonas de Puebla.

Las ilustraciones marcan una división simbólica del territorio poblano en tres zonas geográficas: la Sierra Norte, el Altiplano y la Mixteca, de acuerdo con las características del terreno, clima y paisaje, según el autor. La exposición también exhibe ilustraciones de una serie de templos que sucumbieron ante los sismo que impactaron a la región poblana y entidades aledañas.

Este acto inaugural contó con la presencia y participación de Ambrosio Guzmán Álvarez; María Graciela León Matamoros, titular de la Gerencia del Centro Histórico del Ayuntamiento de Puebla; así como del director y ex director del ICSyH, Guisepe Lobruto y Francisco Vélez Pliego, respectivamente.

A través de los códices, trazan el intercambio cultural iniciado entre Italia y México hace cinco siglos

Davide Domenici ha señalado que Domingo de Betanzos, fraile dominico en la Nueva España, fue el primero en llevar hacia 1532, valiosos códices mesoamericanos a Italia, especialmente a Bolonia y a Roma. Es muy probable que se tratara de los nombrados Cospi, Borgia y Vaticano B, pertenecientes al Grupo Borgia, hoy al amparo de la Biblioteca Universitaria de Bolonia, el primero, y de la Biblioteca Apostólica Vaticana, los segundos.

El estudioso italiano fue uno de los partícipes del cuarto conversatorio del seminario virtual “México-Italia: 500 años de diálogo cultural”, coordinado por la Secretaría de Cultura y la Embajada de Italia en México, a través de los institutos nacionales de Antropología e Historia (INAH) e Italiano de Cultura. Este jueves 2 y viernes 3 de septiembre, reconocidos expertos abordan el tema: “Los códices prehispánicos y coloniales entre Italia y México”.

En la transmisión por el canal INAH TV – YouTube, enlazada con la campaña “Contigo en la distancia”, conocedores como Katarzyna Mikulska, Elena Mazzetto y Carlos Viesca, explicaron que entre los suntuosos regalos provenientes de las tierras conquistadas que atravesaron el océano Atlántico, se encontraban algunos códices, el artefacto cultural que los pueblos mesoamericanos utilizaron para perpetuar y comunicar conocimiento.

De esa amoxtlalpan o “tierra de libros”, como nombró el nahuatlato Miguel León-Portilla a la antigua Mesoamérica, sobrevivieron hasta nuestros días menos de 15 códices. Cuatro provienen del área maya: Dresde, Madrid, París y Maya de México; cinco más pertenecen al llamado Grupo Borgia: los códices Borgia, Vaticano B, Fejérváry Mayer, Cospi y Laud; y de la mixteca permanecieron los códices Bodley, Colombino, Becker I, Vindobonensis, Selden y Nuttall.

Por lo que respecta al centro de México, es muy probable que el Tonalámatl de Aubin y la Matrícula de Tributos, también hayan sido elaborados antes de la llegada de Cortés.

No obstante, como refirió en su oportunidad el director de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia (BNAH) de México, Baltazar Brito Guadarrama, el grueso de los documentos nombrados ya no están en México, la mayoría se encuentran en el extranjero, “pues mientras sus similares eran quemados en el nuevo territorio de la corona española, estos fueron embarcados hacia Europa como ricos y raros presentes”.

Hizo hincapié en que así como algunos admiraron y elogiaron estos testimonios escriturales, otros más -al menos en su primer acercamiento-, los aborrecieron y los conminaron al abrasador fuego de la hoguera, como fue el caso del primer obispo y arzobispo de México, fray Juan de Zumárraga y fray Diego de Landa, obispo de la Arquidiócesis de Yucatán: “el fuego consumió lastimosamente cómputos calendáricos, creencias religiosas, historias y genealogías de gobernantes, representaciones geográficas, observaciones astronómicas, conocimientos médicos y otras temáticas que nunca conoceremos”, enlistó.

Al igual que ejemplares prehispánicos, códices elaborados bajo el dominio español cruzaron el océano hacia los principados que ocupaban el territorio que hoy conocemos como Italia. Algunos solo estuvieron de paso, mientras que otros siguen hasta la fecha en resguardo de importantes repositorios italianos, caso del Magliabechi, el Vaticano A y el Códice Florentino.

El primero, que es de carácter religioso, se localiza en la Biblioteca Nacional Central de Florencia, y su nombre deriva de Antonio Magliabechi, su primer propietario; el segundo se halla en la Biblioteca Vaticana y es conocido también como Códice Ríos, en él se conjunta información cosmogónica, mitológica, calendárica e histórica; y el tercero es custodiado por la Biblioteca Laurenciana, es la obra más importante que desde el siglo XVI y hasta la fecha, existe sobre la cultura nahua desarrollada en el centro de México.

Baltazar Brito indicó que otros como el Telleriano-Remensis y el De la Cruz-Badiano, estuvieron también en acervos del país europeo. El último es considerado el primer tratado americano de herbolaria, elaborado en 1552 a petición de Francisco de Mendoza (hijo del primer virrey de la Nueva España) para ser obsequiado al emperador Carlos V. Luego de permanecer en estantes de la Biblioteca de El Escorial, llegó a la Biblioteca Vaticana, donde permaneció hasta 1990, año en que el Papa Juan Pablo II -en un gesto de buena voluntad-, lo retornó a nuestro país en una visita de Estado y hoy permanece en la Bóveda de Testimonios Pictográficos de la BNAH.

“Estos códices, al igual que los objetos etnográficos provenientes de América, fueron bien justipreciados en el territorio italiano, sobre todo por personajes como el boloñés Ulises Aldrovandi y el milanés Manfredo Settala, grandes coleccionistas e investigadores de ese gran teatro universal que, para ellos, era el mundo”.

“Asimismo, los apellidos Médici, Borgia, Magliabechi, Barberini, Zani, Cospi, están fuertemente involucrados en el estudio y devenir de estos manuscritos por Italia. Gracias al interés de estas familias por los antiguos libros americanos, hoy tenemos la fortuna de conocer estos ejemplares, pues en otras circunstancias hubieran tenido un destino incierto”, concluyó el doctor en Estudios Mesoamericanos.
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La Orquesta Sinfónica Nacional rememorará al compositor alemán Richard Strauss

Richard Strauss (Múnich, 11 de junio de 1864-8 de septiembre de 1949) es considerado uno de los compositores más importantes de todos los tiempos, cuya obra influyó decididamente en el devenir de la música en general. Autor y director de orquesta, sus creaciones fueron de la predilección de diferentes públicos, desde el Romanticismo tardío del siglo XIX hasta el vanguardismo orquestal de mediados del siglo pasado.

Para conmemorar el 150 aniversario del nacimiento del compositor alemán, la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) ofreció en 2014 la Gala Strauss, la cual será transmitida el viernes 3 de septiembre a las 20:00 horas por el canal oficial de YouTube del INBAL (https://www.youtube.com/bellasartesmex) y las cuentas de Facebook del Instituto y de la OSN (/INBAmx y /osn.bellasartes.gob.mx, respectivamente), en el marco de la campaña “Contigo en la distancia” de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México.

Bajo la dirección de su titular, Carlos Miguel Prieto, la OSN integró en el programa tres de las grandes vertientes conquistadas por Strauss: la ópera, el poema sinfónico y el lied o canción alemana, a través de la Fantasía sinfónica sobre La mujer sin sombra, Una sinfonía alpina, Op. 64 y Cuatro últimas canciones, respectivamente.

En la Fantasía sinfónica de La mujer sin sombra, Strauss recuperó fragmentos de la mencionada ópera de 1919, con la cual no había quedado completamente satisfecho. En la década de los cuarenta, nuevamente la guerra hacía estragos en el compositor, quien mantuvo una relación conflictiva con el nacionalsocialismo alemán. Mermado en sus ingresos económicos, recurrió a sus éxitos operísticos, para lo cual en 1946 retomó La mujer sin sombra y realizó una serie de valses sobre ésta, con lo cual dio a luz a la Fantasía sinfónica de La mujer sin sombra, estrenada en Viena el 26 de abril de 1947 bajo la batuta de Karl Böhm.

A Strauss se le considera el autor que llevó al poema sinfónico a su más alta expresión. Su primera composición en este género data de 1887 (Desde Italia) y el último, de 1915, es precisamente Una sinfonía alpina, en la cual trasladó a la música sus impresiones del paisaje alpino en abierta referencia a la ciudad de Múnich –donde nació y creció–, para lo cual propuso una orquesta de enormes dimensiones, incluidos un órgano, cencerros y máquinas de viento y de truenos. Terminada en plena Primera Guerra Mundial, fue dedicada por su autor a la Orquesta de la Corte de Dresde, que la estrenó el 28 de octubre de 1915, bajo la dirección del propio compositor.

No menos importante fue su aportación al lied, la canción de concierto en el más puro estilo alemán que cultivó desde 1870. A lo largo de su vida tuvo un impulso importante para la creación de canciones en compañía de su esposa, la soprano Pauline de Ahna, para quien escribió numerosas obras. Sus Cuatro últimas canciones (Primavera, Septiembre, Hora de dormir y En el crepúsculo) son justamente el cierre de su carrera como compositor: una auténtica elegía a la vida, al amor y a la muerte. A fines de 1946 y principios de 1947 escribió En el crepúsculo, sobre un poema de Joseph von Eichendorff. En 1948 concluyó las otras tres, sobre textos de Hermann Hesse.

Para la interpretación de estas piezas, la OSN contó con la participación como solista de la soprano Susanna Phillips, ganadora en 2010 del Premio Beverly Sills de la Metropolitan Opera House y cantante invitada de las más prestigiosas orquestas de América y Europa. Ha actuado bajo la dirección de maestros como James Levine y Charles Dutoit. Importantes recintos como el Carnegie Hall de Nueva York o el Symphony Center de Chicago han sido testigos del talento de la intérprete.

Con exposición “Códices de Puebla”, Secretaría de Cultura inicia reconversión del Museo Barroco

La exhibición estará hasta el 14 de noviembre, de martes a domingo, de 10:00 a 19:00 horas

Como parte del rescate que realiza el Gobierno del Estado del Museo Internacional del Barroco, la Secretaría de Cultura inauguró en ese recinto la exposición “Códices de Puebla: Una Tradición Viva”, que reúne más de 50 códices que, por primera vez en México, muestran la historia de las comunidades originarias de la entidad.

El titular de la dependencia, Sergio Vergara Berdejo destacó que la actual administración emprendió una nueva política cultural, por lo que trabaja arduamente para la reconversión del Museo Internacional del Barroco, a fin de que sea reconocido como el mejor del mundo por la difusión de acervo que da identidad a Puebla, como lo ha mencionado el gobernador Miguel Barbosa Huerta.

Esta exposición muestra una magna selección de documentos pictográficos de tradición indígena, elaborados en diferentes épocas en territorio poblano. Consta de 63 piezas: 15 códices originales, seis copias históricas, 20 facsimilares, una pintura al óleo, tres herramientas y 18 impresiones. La exhibición también presenta los materiales y técnicas de elaboración de los códices, como son el papel amate y pieles de animales, así como colorantes minerales y orgánicos como la grana cochinilla.

Estas piezas provienen de diferentes regiones de Tlaxcala, la Mixteca, las zonas Maya y Nahua del centro de México, así como de los municipios de Huaquechula, Huejotzingo, Cholula y Huauchinango. Incluye obras de la Secretaría de Cultura, el Centro INAH Puebla, así como de la bóveda de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia y digitalizaciones de alta calidad de diversas instituciones nacionales e internacionales.

Las y los poblanos podrán visitar esta exposición hasta el 14 de noviembre, de martes a domingo, de 10:00 a 19:00 horas en dicho museo que está ubicado en Atlixcáyotl 2501, Reserva Territorial Atlixcáyotl. Para más información, consultar las redes sociales: Museos Puebla (Facebook), @PueblaMuseos (Twitter) y Museos Puebla (Instagram).

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