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“O Rei Pelé” cumple 78 años de edad (VIDEO)

Edson Arantes do Nascimiento, Pelé, uno de los mejores futbolistas de la historia, por sus récords y genialidad con el balón, celebra este martes su cumpleaños número 78.

Pelé nació el 23 de octubre de 1940 en Tres Corazones, Brasil, y desde muy pequeño mostró cualidades por el deporte de sus amores; a las edad de 16 años fichó con el Santos de São Paulo, equipo que lo catapultaría a la grandeza durante gran parte de su carrera.

Con la escuadra de Santos, “O Rei” acumuló 10 Campeonatos Paulistas, tres Torneos Río Sao Paulo, seis Campeonatos Brasileños de la Serie A, dos Copas Libertadores, dos Copas Intercontinentales y una Recopa Intercontinental.

Aunque Pelé logró el reconocimiento local desde muy joven por participar en el campeonato de Brasil, consiguió la fama mundial en la Copa del Mundo de Suecia 1958, cuando a los 17 años de edad anotó tres goles en la semifinal contra Francia y luego marcó dos más en la final, contra el equipo anfitrión.

Con la selección de Brasil, Edson levantó tres campeonatos mundiales: Suecia 1958, Chile 1962 y México 1970, que lo colocan como el máximo ganador del torneo y el único futbolista en lograr dicha hazaña.

El que para muchos es considerado el mejor futbolista de la historia, alcanzó cifras y récords que parecen imposibles de superar, entre las que destacan: Máximo goleador de la selección de Brasil, con 77 anotaciones; mil 282 goles (no oficiales) en su carrera, 757 goles oficiales, así como 12 tantos en Copas del Mundo y ser el jugador más joven en conseguir un Mundial.

Además, Pelé presume de varios reconocimientos internacionales que lo destacan como el mejor futbolista del siglo XX, avalados por instituciones como la FIFA, el Comité Olímpico Internacional y la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol (IFFHS).

La carrera del rey del futbol terminó en 1977, después de su fugaz paso con el conjunto del New York Cosmos; sin embargo, el legado y los registros del futbolista brasileño quedarán para siempre en la mente de los amantes del balompié internacional.

“No lo volvería a repetir”, la otra cara de los porros

Julio M, fue porro de la Vocacional 7 del Instituto Politécnico Nacional “no lo volvería a repetir”, explicó mientras trataba de volver a los años noventas cuando estuvo tan cerca de grupos porriles escolares que “casi se quema”.

A él, nunca le dieron “la bienvenida”, que consistente en meter las cabezas de los iniciados en tambos con orines o dejar que le pegaran toallas sanitarias utilizadas y caminar por todo el plantel escolar para que los demás estudiantes supieran que nadie lo podía tocar.

Julio conoció bien a estos grupos de personas debido a que al ingresar a la educación superior y cansado de muchos días en los que diariamente le pidieran “para los refrescos” o le quitaran sus cosas “se aventó un tiro” con el mano derecha de “El Marrano”, un hombre que por esos días tenía unos 30 años y era el líder de la porra matutina de dicha vocacional.

“El Marrano,” recuerda, tenía un cubil en los últimos pisos de la escuela, estaba acondicionado como una oficina y siempre bajo llave, había unos sillones desvencijados y una televisión, “les habían asignado ese salón”, señaló.

En ese tiempo asistía al turno matutino pero era hasta las diez de la mañana, cuando salía al receso, cuando empezaban los problemas “salías a comprar tu desayuno y ya cuando venías de regreso ya te estaban esperando, o le atoras o no entras, te decían, a veces te quitaban la gorra, la mochila o lo que trajeras encima, lo que ellos querían es que uno supiera quien mandaba dentro de la escuela”.

“En algún momento perdí la visión de a lo que iba yo a la escuela y me empecé a juntar más y más con ellos, de alguna manera me sentía protegido (…) a mí de alguna forma me obligaron y ahora me siento comprometido porque estoy metido hasta las manitas con ellos, ando con ellos pero no soy parte de ellos”, señaló al comentar que los maestros, los directivos y todos en la escuela sabían quienes eran porros y quienes no.

Julio estuvo en esa porra unos dos años y conforme pasó el tiempo explicó que “te vas dando cuenta y preguntando y escuchando, el líder era quien decidía cuáles serían los nombres que aparecerían en las listas de las autoridades como porro”.

“Porque saben perfectamente quién es porro, sabe dónde vives, qué haces, cuántos años tienes en la escuela, si tienes familia, todo lo saben y por ende lo saben los directores de la escuela, el subdirector, los académicos, todos los profesores nos conocían en aquel entonces”.

A los líderes les pagaban “por ir a hacer desmanes a los partidos”, señaló al explicar que no sabe cuánto, porque él nunca estuvo en la “nómina”, pero luego de ir a hacer algún alboroto “El Marrano” los invitaba a comer, pero eran al menos unos 40 porros a los que sentaba a la mesa y no les daba poquito de comer, refirió.

Para “los des…s”, señala, autoridades escolares hacían los pedidos y El Marrano solo preguntaba que cómo y con qué intensidad los querían y mandaba a los muchachos a hacer levantones de estudiantes y subirlos a los camiones, era como una especie de cuota “tú veías cómo le hacías pero los tenías que juntar”, dijo.

Iban a todos los juegos estudiantiles a los que eran invitados, “nadie podía entrar armado, con alcohol, con cigarros, nadie podía entrar con nada y nosotros pasábamos como si fuéramos dioses, como dueños y señores entrábamos; El Marrano siempre andaba armado, afuera en la escuela, en el campo o en donde fuera, yo le preguntaba que por qué y él solo me respondía que ‘hay muchas cosas que no sabes algún día las sabrás’.

Los porros, tanto los de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), como del Instituto Politécnico Nacional (IPN) se conocían “eran como abogados que se peleaban en el juicio pero afuera se trataban como hermanos, no sólo había porros hombres sino también mujeres, había muchas mujeres en la porra y también les daban su bienvenida”.

“Para ellas era más pesada, había mujeres que las manoseaban, las encueraban, les hacían muchas cosas”, él no participaba, dice, como no era un iniciado no iba a los bautizos o bienvenidas consistentes en meter las cabezas en tambos llenos de orines, o bien en maquillaje, es decir, embarrarlos con excremento o con toallas sanitarias utilizadas, o bien a hacer fila india, en donde con un palo todos golpean al iniciado.

“No te dejaban ir hasta que todos se dieran cuenta de que te habían dado la bienvenida y que eras parte de la porra y que a partir de ese momento nadie externo a la porra te podía hacer nada”.

Con unos 15 años de edad, cuando ingresó al nivel de educación media superior y tras casi dos años de andar en los partidos, acarreando estudiantes en los camiones y un poco más consciente, Julio, vio que todo comenzaba a salir de control, fue cuando quiso decir basta y trataba de evitar a los grupos porriles de su escuela, a lo que le contestaban un: “no, no te pregunté, yo ya no podía yo darme el lujo de decir no voy o no quiero, tenía que ir”.

Todo terminó un día que Julio vio su vida en riesgo, habían robado un camión y este chocó, casi pierde la vida por venir con la cabeza afuera de la ventana, por un tiempo pudo esquivar al Marrano y a sus acompañantes hasta que pasados unos meses lo interceptaron.

“Pues si no le entras estás fuera de la porra y no te va a convenir” le dijo el Marrano, pero Julio insistió en ya no querer pertenecer, fue amenazado por el líder de la porra, quien además pasaba los nombres de la porra a la dirección escolar para que en sus boletas apareciera un seis, los ayudaban a pasar, dijo Julio, incluso había algunos que jamás se pararon en un salón pero obtenían sus calificaciones como si hubieran asistido a todas las clases.

Así, tras salir de la porra tampoco tuvo el apoyo de las autoridades escolares y tras reprobar una materia tuvo que acudir al turno de la tarde; ahí también había porros, pero de otro tipo, “la porra blanca”, en la tarde el líder se hacía nombrar como “La Changa”, quien ya conocía los pormenores de su vida porril de la mañana y lo interceptó para invitarlo a la porra, con la única diferencia de que “aquí el que quiere estar está y el que no, no”.

La porra de la tarde también tenía un cubículo asignado, con la diferencia de que ahí no se consumían drogas y tampoco nadie se “podía pasar de laza, ellos estaban para lo que estaban, que era defender los intereses de los estudiantes, pero también para defender la escuela de otros grupos porriles”, así que de nueva cuenta se sumó a las filas de los porros, solo que ahí solo participó para defender su escuela y solo un par de veces se sumó a algún desmán.

“Hay cosas de las que me avergüenzo, no me enorgullece decirlas pero en su momento tuve la necesidad de robar, de golpear, de exigir, de lastimar a las personas, de menospreciarlas (…) era como un instinto de supervivencia, querías estar en la escuela pero que no te pasara nada tenías que atorarle, si no le atorabas era traer dinero todos los días, traer tortas para todos los que quieran pedirte, algo con lo que ellos se sintieran satisfechos y te dejaran de estar molestando”.

El especialista en movimientos sociales de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) plantel Xochimilco, Alfredo Nateras, explicó que en la actualidad los porros, cuya aparición se remonta a los cuarentas y cincuentas, actúan como crimen organizado.

Ello, explicó, al “rentear” a los alumnos, amedrentarlos, proteger a las autoridades escolares, incluso a veces están ligados con el narcotráfico con quienes a veces negocian para que puedan vender drogas al interior de las escuelas, o bien, recientemente al hacer desistir a estudiantes de hacer denuncias de abuso sexual.

Desde su aparición, hasta estos días, dijo, los porros son estudiantes por lo general de educación media superior que son cooptados por las autoridades para desmovilizar legítimos movimientos estudiantiles, con el tiempo han estado ligados con distintos partidos políticos y su aparición a lo largo del tiempo “curiosamente se relaciona con tiempos de coyuntura política”.

A su vez, explicó que captar jóvenes para desmovilizar movimientos estudiantiles legítimos es más fácil debido a diversos factores que van desde las dificultades económicas y la misma inexperiencia, así como la desesperanza en términos de mejorar sus condiciones de vida, aunado a que jurídicamente son menores de edad.

Se trata de explicar la violencia más no de justificarla: así, dijo, se trata de jóvenes que probablemente han visto la violencia en sus entornos más cercanos para luego ser contratados para ejercer esta misma violencia.

El especialista abundó que los porros tienen la característica de exacerbar la masculinidad y el machismo, lo que se evidencia en la manera violenta en la que actúan, es decir, tienen que ver con una demostración de poder.

“El poder que ellos ejercen es un poder que tiene que ver, en términos de violencia, con una relación asimétrica en términos de que sean protegidos, están pagados, son mercenarios, y entonces eso les da prestigio, les da poder al interior de su propio grupo”.

Para que estos grupos existan, dijo, se trata de un entramado de personas que los financian y que los protegen desde el interior de las escuelas “hay autoridades escolares implicadas (…) las autoridades saben quienes son los porros, los ubican, incluso una parte de los políticos saben quienes están financiando a estos grupos, los identifican por filiación, por cómo se hacen en llamar, siempre han sabido”.

Para evitar la existencia de estos jóvenes en la estampillas escolares, dijo, primero se debería ubicar a los porros que están en activo al interior de las escuelas y hacer asambleas con presencia de todo el cuerpo colegiado para pedir a los directivos escolares deslindar responsabilidades; luego, establecer en las instituciones educativas corredores de seguridad tanto al interior como al exterior de las escuelas.

Ya con corredores de seguridad más establecidos se podría desmontar la venta de drogas al interior de las escuelas y desarticular de manera paulatina los vínculos que existen entre las autoridades escolares, trabajadores y estudiantes, ello, sumado a trabajos al interior de las escuelas con campañas de equidad de género, no violencia, escuela sin drogas, culturales y sociales.

Los porros, agregó, son jóvenes que perdieron la esperanza de que a través de la escuela les va ir mejor, también en cuestiones de que la sociedad no es y no ha sido capaz de ofrecerles mejores condiciones de vida porque la situación es crítica, lo anterior, puntualizó “no lo justifica pero si la explica”.

Los olvidados del 85, más de 30 años esperando soluciones de vivienda (FOTOS)

A diferencia de quienes llevan un año exacto buscando acciones de vivienda y apoyos para recuperar sus patrimonios inmobiliarios tras el sismo del 19 de septiembre del año pasado, aún existe un puñado de damnificados del terremoto de 1985 que llevan esperando una respuesta desde hace más de 30 años.

“Muchos han muerto con la ilusión de tener una casa”, recordó Janette, que habita en el campamento de Colector 13, en las afueras del metro Lindavista en la delegación Gustavo A. Madero, en la Ciudad de México, desde hace poco más de tres décadas cuando “de manera provisional” se acondicionaron módulos de lámina para atender las necesidades de vivienda de los entonces damnificados de 1985.

En el predio, en el que viven al menos unas 250 familias, existen unas 30 que son damnificadas del terremoto del 85 y a quienes aun cuando existió la entrega de acciones de vivienda en 2008, “los dejaron con las llaves en la mano” debido a manejos irregulares de los dirigentes que antes coordinaban la entrega de hogares a las familias y quienes en opinión de Janette, beneficiaron a personas que nada tenían que ver con el sismo.

La organización de la vida cotidiana es casi la misma que desde hace más de 30 años, con seis baños comunales por cada módulo que alberga a al menos unas diez familias; para lavar los trastes también existen turnos bien establecidos, aunque antes era peor porque solo había seis hornillas por módulo para preparar la comida, lo que derivaba en peleas que eran el pan de cada día.

Janette recuerda que debían cuidar muy bien los alimentos que preparaban debido a que a veces los vecinos echaban cosas a las comidas de los demás solo ante el enojo de que alguien hubiera ganado la hornilla, ahora las viviendas tienen pequeñas estufas en sus viviendas; incluso hay quienes lograron ganar unos metros y pusieron sanitarios en el interior de sus espacios, aunque no todos pudieron hacerlo.

Ella, llegó al campamento aun siendo una niña pequeña y de tener una vivienda digna con paredes de cemento pasó a ocupar una construida con láminas y a compartir su vida con un montón de niños que en ese tiempo desconocían que eran damnificados; ahí nacieron sus hijos, ahí mismo ha tenido que cuidar a sus nietos.

Verónica M es también una de las personas afectadas por el terremoto del 85 que llegó al campamento con la idea de que aquello sería temporal, proveniente del barrio de Tepito llegó al lugar de alrededor de una hectárea de extensión con la esperanza de contar con suelo firme para ella y sus hijos, ya ha visto nacer ahí a sus nietos y continúa viviendo a la espera de una solución.

Hace pocos años, el Instituto Nacional de Vivienda entregó acciones de casas a los habitantes del campamento y ella era una de las beneficiarias, incluso pagó el enganche de su departamento “pero me dejaron con las llaves en la mano”.

Ello, expuso, ante los malos manejos de las organizaciones de líderes que antes gestionaban los apoyos para los damnificados; quienes con malos manejos entregaron las viviendas a personas que nada tenían que ver con el sismo, “les entregaron a quienes ellos quisieron, no a los que nos tocaba”, dijo.

Erik D tiene 30 años de edad, sus padres llegaron al campamento después del terremoto del 85, él no conoce otra realidad que la de la vida entre los vericuetos del lugar, “como niño no te dabas cuenta de las carencias porque era tu realidad de siempre, fue hasta cuando vas creciendo que te das cuenta que no es normal vivir así, nos tuvimos que adaptar”.

Su infancia la recuerda entre eternos juegos con otros niños que vivían ahí, jugaban con agua para refrescarse del calor que encerraban las láminas o al fútbol con lo poco que tenían, con el paso de los años las condiciones de vida continúan siendo las mismas que él vivió, solo que ahora se trasladan a su hija, quien al igual que él ha pasado su infancia en el campamento.

Alfredo Villegas también llegó tras el terremoto del 85 siendo aún niño, sus padres pagaban un crédito de vivienda que se quedó entre los escombros de aquel sismo, “al principio era fácil porque éramos niños, en tu mente no viene el olvido que el gobierno empezaba a segregar a las familias de estos campamentos”, con el tiempo, comenzó a darse cuenta de su realidad; incluso llegó a ser discriminado por vivir en un campamento.

Por Mariángel Calderón

Salir vivo de Canoa fue un privilegio: sobreviviente de linchamiento

Hace 50 años, Julián González Báez estuvo a punto de morir linchado. Sobrevivió al ataque del pueblo de San Miguel Canoa.

“Es un privilegio seguir vivo”, dice Julián, quien radica con su esposa en la capital poblana.

En 1968, Julián era empleado de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), y junto con sus compañeros Ramón Calvario Gutiérrez, Miguel Flores Cruz, Jesús Carrillo Sánchez y Roberto Rojano Aguirre, el 14 de septiembre viajó hacia el volcán La Malinche para escalarlo.

Sin embargo, una tormenta los hizo buscar refugio en San Miguel Canoa, aunque sin éxito. Odilón García, en una tienda, les recomendó quedarse con su hermano Lucas, y fueron recibidos en la casa ubicada en Benito Juárez 9.

Pero en el pueblo corrió el rumor, al parecer propagado por el sacerdote Enrique Meza Pérez, de que los fuereños eran comunistas, y un grupo de alrededor de mil personas con machetes, palos e incluso armas de fuego se reunió y dirigió a la casa de Lucas.

Cuando el hombre abrió la puerta, alguien de la muchedumbre lo mató de un machetazo y la gente sacó a los empleados de la UAP.

“No venimos a molestar, ni agredir ni hacer desmanes en su comunidad”, trataron de explicar a la turba, recordó Julián.

Pero Jesús, Ramón y Lucas fueron asesinados, mientras que Roberto, Miguel y Julián lograron sobrevivir, aunque éste último recibió un machetazo en la mano izquierda, que le amputó tres dedos.

Julián revive ese episodio cada vez que se replica un linchamiento, tanto en el estado como en el país, con el asesinato de inocentes.

“Duele muchísimo que maten a personas que no habían hecho nada”, dice Julián. “Es necesario combatir la violencia y que cada persona se convierta en portavoz de la paz”.

Nadie debe ser asesinado, señala Julián, pese a que haya cometido un delito, pues los linchamientos convierten a los jueces de plazas públicas en delincuentes. Por ello, considera necesario hacer algo para impedir que “la gente se vuelva asesina”.

“La gente se sale de control fácilmente por alguien que los incita y así, sin investigar, se les agrede y hasta mata”, señaló Julián.

Secuelas

Alberta tenía poco más de siete meses de edad cuando ocurrió el linchamiento de San Miguel Canoa, en el que fue asesinado su padre, Lucas García.

Su madre, Tomasa, le contó lo sucedido.

“Me decía: ‘No mi’ja, es una cosa de terror, nunca nos esperamos esto. Cuando escuchamos las campanadas, las dedicadas, los estallidos (cohetes o armas), rompiendo la puerta con hacha. Tu papá les preguntó: ¿qué hicieron muchachos? No pus nada, nosotros íbamos a La Malinche (respondieron ellos). Después los sacaron como se ve en la película (Canoa, de Felipe Cazals)”.

En ese caso, como en los recientes linchamientos, nadie tiene derecho a hacer justicia por propia mano, considera Alberta.

“No lo hagan, entreguen (a los delincuentes) a las autoridades para que investiguen si es delincuente o no, porque si así nomás lo agarran y los llegan a pasar… ¿qué pasaría si fuera uno de sus hijos?”, cuestiona.

Fuente: Excélsior / Fernando Pérez Corona

Difícil prueba para el sureste mexicano, el sismo del 7 de septiembre (FOTOS)

El jueves 7 de septiembre de 2017 la alerta sísmica despertó como un maullido agudo a la Ciudad de México, eran las 23:49 horas en la capital del país. El recelo fundado en la remembranza infinita de 1985 motivó la salida de vecinos en pijama, lo mismo de los edificios viejos del Centro Histórico que en las modestas casas de la zona lacustre de Xochimilco y en los flamantes rascacielos de Santa Fe.

La tierra se movió. Primero de un lado a otro, lento, sacudiendo los cables y las crestas de los árboles, después, la sacudida movió las construcciones, el temor incrementó, algunos vidrios cayeron, los ojos suplicantes de algunos miraban al cielo.

Por un momento la tranquilidad imperó, parecía que una vez más la tierra daba tregua y se hacía indiscutible la resistencia de un territorio acostumbrado a los retumbos.

El Servicio Sismológico Nacional (SSN), reportaba en la red social Twitter un sismo de magnitud 8.2 con epicentro localizado en el Golfo de Tehuantepec, 133 kilómetros al suroeste de Pijijiapan, Chiapas.

Fue entonces el sismo de mayor intensidad registrado en los últimos 100 años, incluso más severo que el del 19 de septiembre de 1985, que dejó decenas de miles de muertos y que alcanzó 8.1 grados de intensidad.

Hasta ese momento parecía inexplicable que la ciudad tuviera sólo daños mínimos y apagones en colonias como Roma Norte y Condesa; la situación era muy distinta en el sureste del país, en particular en el Istmo de Tehuantepec.

Fueron las redes sociales las primeras en dar a conocer la realidad, las fotografías estremecían, muertos, lesionados, miles de viviendas destruidas, patrimonio histórico afectado, vías inservibles, escuelas, mercados, oficinas gubernamentales y comercios en una aglomeración de ladrillos, tejas, piedras, tierra, muebles y cuerpos.

Eran apenas los primeros indicios de una tragedia mayúscula que se cubrió con las oscuridad de la noche; se escondió bajo el caos y la anarquía de una emergencia jamás antes vivida; se retardó a los medios debido a la falta de energía eléctrica y de Internet en las zonas afectadas, al dolor, al ruido que ocasionó el rugido de la tierra y que ocultó por algún tiempo la desgracia y la muerte.

Ante la perplejidad, una imagen revivió la esperanza y dio la vuelta al mundo, la misma noche del terremoto, un hombre levantaba de entre los escombros del Palacio Municipal de Juchitán, sitio arrasado por el terremoto, la bandera de México, la izó sobre un palo y la colocó en lo más alto de los despojos.

Ángel Sánchez Santiago, herrero de 57 años de edad de origen zapoteco después diría: “cualquier mexicano bien nacido haría lo mismo… Nada nos puede arrodillar”.

El sismo afectó municipios de Chiapas, Tabasco y de manera particular a Oaxaca, hasta ese momento se desconocía el número exacto de víctimas pero se sabía que superaba medio centenar.

La base militar de Ixtepec, en el Istmo se convirtió en el centro de mando y distribución a los municipios afectados, hasta el lugar llegaron colchones, latas con alimentos, catres, escobas, leche en polvo, medicinas, cubetas, detergente, juguetes y productos sanitarios que llenaron de piso a techo el inmenso hangar no sólo de productos sino también de amor y solidaridad.

La región istmeña de Oaxaca tiene 22 municipios en el distrito de Juchitán y 19 en el de Tehuantepec, en total 41 municipios. Todos damnificados. Los zapotecas son el pueblo dominante en la región, la gente que proviene de las nubes o Binnizá, comparte territorio con huaves, zoques, mixes y chontales, ellos, los más vulnerables de la situación.

De acuerdo con la Crónica Presidencial de septiembre de 2017 el temblor dejó 78 personas muertas en Oaxaca, además de un millón de personas damnificadas.

En cuanto a las viviendas 31 mil 647 tuvieron daños parciales, 13 mil 665 se destruyeron totalmente y 19 mil 416 resultaron inhabitables, es decir, 64 mil 728 en total. Además, cerca de 62 mil establecimientos se vieron afectados, así como 267 escuelas.

Respecto al patrimonio histórico, al menos el Palacio Municipal de Juchitán y la iglesia de San Vicente de Ferrer y el Ex convento de Santo Domingo de Guzmán en Tehuantepec, aunque se cuentan muchos más.

En Chiapas 16 personas perdieron la vida y 97 municipios tuvieron daños. Respecto a las casas, 41 mil 564 tuvieron daños parciales, cinco mil 498 se perdieron de manera definitiva y 11 mil 305 resultaron inhabitables.

Más de 49 mil 500 establecimientos fueron afectados igual que dos mil 364 escuelas y dos se destruyeron de manera total. El movimiento de la tierra afectó la zona arqueológica de Chiapa de Corzo, el Templo de Santa Lucia y la Catedral en San Cristóbal de las Casas.

Mientras que en Tabasco cuatro personas murieron, 319 construcciones se vieron dañadas en algún nivel igual que 166 escuelas.

A un año de la tragedia miles de personas siguen sin recuperar su hogar, su negocio o su vida pasada, marcada desde el siete de septiembre por una grieta. A aquel movimiento nocturno de la tierra se sumaron otros, muchos otros que aún no dan pausa para reiniciar.

Tras la catástrofe los miles de afectados han tenido que recuperarse de las pérdidas patrimoniales y humanas teniendo como bálsamo la solidaridad de aquellos días.

Por Nelly Segura Granados

José Clemente Orozco, pilar del muralismo mexicano (VIDEO)

A 69 años de su muerte, que se cumplirán el 7 de septiembre, José Clemente Orozco es considerado uno de los artistas más destacados del arte mural, pues plasmó en sus dibujos, acuarelas, pinturas y sobre todo en sus murales las problemáticas bélicas y revolucionarias ideológicas que transformaron el siglo XX.

Nació el 23 de noviembre de 1883 en Zapotlán el Grande, actualmente Ciudad Guzmán, Jalisco, y a los siete años se trasladó a la Ciudad de México, donde realizó sus estudios superiores en la Escuela Nacional Preparatoria y en la Escuela Nacional de Bellas Artes (ENBA).

Desde muy joven conoció el taller del grabador José Guadalupe Posada, reconocido por sus ilustraciones de calaveras como “La Catrina”, cuya obra lo impresionó y lo marcaría toda su obra.

En la Academia de Bellas Artes de San Carlos tomó clases nocturnas de dibujo y a los 14 años fue enviado a la Escuela Nacional de Agricultura, en el ExConvento de San Jacinto, ubicada en la céntrica Avenida México-Tacuba de la capital mexicana, que le permitió tener sus primeros ingresos con sus dibujos topográficos.

Aunque se convirtió en ingeniero agrónomo, en 1909 tomó la decisión de dedicarse por completo a la pintura; de 1911 a 1916 colaboró como caricaturista en algunas publicaciones y pintó una serie de acuarelas ambientada en los barrios bajos de la capital mexicana.

Sus primeros trabajos también consistieron en litografías de la vida indígena de pinturas murales, una técnica que dominó con el tiempo. En esa época se casó con Margarita Valladares, con quien tuvo tres hijos.

Orozco montó su primera exposición individual en la librería Biblos de la Ciudad de México, en 1916, y cuatro años después se unió a Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros en el Sindicato de Pintores y Escultores, que buscaba recuperar el arte de la pintura mural bajo el patrocinio del gobierno mexicano.

Al inicio del movimiento muralista se le encomendó el patio grande de la Escuela Nacional Preparatoria en el céntrico Colegio de San Ildefonso, su primera gran obra en tierras mexicanas que desarrolló de 1923 a 1924; allí destaca la serie sobre la Conquista, la colonización y la Revolución Mexicana, que finalizó hasta 1926.

Dejó la obra por otros trabajos como “Omnisciencia”, que hizo en 1925 en el cubo de las escaleras del Palacio de los Azulejos, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, o “Reconstrucción”, en la Escuela Industrial de Orizaba, en el estado de Veracruz.

Entre 1927 y 1934 trabajó en Estados Unidos, donde creó un grupo de murales para la New School for Social Research, en Nueva York, y en el californiano Pomona College pintó un mural con el tema del héroe griego Prometeo.

Para la Biblioteca Baker-Berry del Dartmouth College localizada en el estado de Nuevo Hampshire, de 1932 a 1934 elaboró murales que escenifican la historia de América con la serie “La llegada de Quetzalcóatl”, “El retorno de Quetzalcóatl” y “Modern industrial man” sobre el carácter deshumanizado del régimen capitalista y sobre la Revolución Mexicana.

De esta etapa su trabajo más conocido es “Prometeo” pintado en 1930 en el Frary Hall del Pomona College, en Claremont; años más tarde viajó otra vez a Nueva York para pintar un encargo para el Museo de Arte Moderno de la llamada Gran Manzana, que denominó “Dive bomber”.

A su regreso a México, en 1934 pintó en el Palacio de Bellas Artes el mural “La katharsis”, situado frente al de Diego Rivera titulado “El hombre en la encrucijada”, una de sus obras más conocidas.

En la sede de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en el Centro de la Ciudad de México, en 1941 hizo la obra “Las riquezas nacionales”, que consta de cuatro tableros con temas como la justicia, los productos de la tierra y los movimientos sociales obreros.

Entre 1936 y 1939 desarrolló su actividad artística en la capital del estado de Jalisco: los muros del foro del Paraninfo de la Universidad de Guadalajara, la escalera del Palacio de Gobierno y la capilla del Hospicio Cabañas.

El arquitecto Mario J. Pani le dio la oportunidad de llevar a cabo su primer trabajo exterior: “El pueblo se acerca a las puertas de la escuela”, que hizo en 1947 en el vestíbulo de la Escuela Nacional de Maestros.

En la década de 1940 pintó algunos lienzos caracterizados por las líneas diagonales y el color gris que utilizaba para sus murales y aunque sus obras no fueron tan coloristas como los de sus compañeros Rivera y Siqueiros, con los que recibió el apodo de “Los tres grandes”, utilizó el rojo como color impactante en sus obras.

José Clemente también experimentó con nuevas técnicas, como la que muestra en el mural “La alegoría nacional”, en el que se perciben fragmentos metálicos incrustados en hormigón.

En los últimos años su estilo se simplificó, al buscar sobre todo un carácter más dramático y violento que le aproximara más al expresionismo.

De 1941 a 1944 se dedicó a la pintura de caballete y a otra gran obra mural en la bóveda y los muros del coro de la antigua iglesia de Jesús Nazareno, donde las ideas que plasma se relacionan con el “Apocalipsis”.

Dos años después creó el mural “Juárez redivivo” en la Sala de la Reforma del Museo Nacional de Historia, en el Castillo de Chapultepec.

El pintor y muralista, quien estuvo casado con Margarita Valladares y tuvo tres hijos, además fue miembro fundador de El Colegio Nacional al que se integró en mayo de 1947; un año antes recibió el Premio Nacional de Artes en 1946.

Murió el 7 de septiembre de 1949 en la Ciudad de México y debido a su destacada aportación a la pintura nacional, el entonces presidente Miguel Alemán ordenó que sus restos se sepultaran en la actual Rotonda de las Personas Ilustres.

Fotografía, la hazaña de capturar el momento idóneo

El 19 de agosto se celebra el Día Internacional de la Fotografía

Cada día, millones de personas en el mundo toman fotografías, pues hoy en día sólo necesitan tomar su teléfono celular, dirigirlo y dar un toque en la pantalla.

Por ello, es difícil pensar que hace tan solo 200 años, los seres humanos no tenían la posibilidad -ni siquiera remota- de capturar un instante, mucho menos de compartirlo con todo el mundo.

Existen antecedentes del estudio y descripción de cámaras obscuras y estenopos desde el año 400 y 300 Antes de Cristo, a cargo del filósofo chino Mo Di y del filósofo griego Aristóteles, mismos que podrían ser los primeros precursores de la cámara fotográfica.

“La fotografía atestigua el pasado, presente y futuro de la humanidad. Es ese pequeño lapso en el cual el obturador capta el momento idóneo”, afirma Arturo Monroy Hildegarde, fotoperiodista de Notimex, Agencia de Noticias del Estado Mexicano.

En su opinión, la fotografía es la memoria del hombre en su historia y el común denominador es que ésta se convierte en testigo viviente de nuestra evolución como seres humanos y el entorno que nos rodea.

En 149, Leonardo Da Vinci realiza la primera ilustración y descripción completa de la cámara obscura a fin de estudiar el comportamiento de la luz; después con la invención de los anteojos y del telescopio se profundizó el estudio del comportamiento de la luz.

Fue en 1826 cuando Joseph Nicéphore, logró realizar la primera fotografía de la historia, una vista desde la ventana de su hogar que tomó cerca de ocho horas de exposición para ser realizada.

Más tarde Nicéphore se asoció con Louis Daguerre para trabajar juntos en la fijación de la imagen, hito que lograron en 1835; fue el 19 de agosto de 1839 cuando Daguerre mostró su invento llamado daguerrotipo en la Academia de Ciencias de París, fecha considerada como el inicio de la fotografía y adoptada para celebrar su invención.

En la actualidad la masificación de la fotografía ha permitido que cualquiera tome fotos, sin embargo, para el fotoperiodista de Notimex, José Pazos Fabián, los fotógrafos profesionales imprimen calidad técnica a sus imágenes, “podemos contar una historia, un contexto y con conocimiento de su importancia social”.

Asegura encontrar magia en cada toma, misma que lo ha encauzado a tener una vida dedicada a tomar fotos “al caminar, al viajar, de vacaciones o con la familia, en todo momento piensas en cuál sería el mejor encuadre, el mejor momento, nosotros no somos como oficinistas que se quitan el traje y dejan de serlo, nosotros somos periodistas de tiempo completo”.

Por otro lado, el maestro de fotografía con 14 años de experiencia, Guillermo Hernández Mendoza, asegura que la disciplina cambió su vida, le dio un rumbo y es la forma en la que se conecta con el mundo y con la gente que lo rodea, “creo que el día que yo deje de estar aquí, continuarán mis fotografías y esa será mi forma de trascender”.

Respecto a las posibilidades que ofrecen las herramientas tecnológicas, refirió que las grandes fotografías clásicas se hicieron con equipo mucho más austero que el disponible en la actualidad, “ahora cualquier celular podría superar a una cámara análoga en cuanto posibilidades eso ha cambiado porque tenemos herramientas mucho más complejas pero el fundamento de la fotografía sigue siendo el mismo”.

Con 30 años de experiencia el también fotoperiodista de Notimex, Bernardo Moncada, asegura que encuentra ventajas en las nuevas tecnologías como la inmediatez, sin embargo, considera que en redes sociales como Instagram, que ofrece posibilidades ilimitadas para compartir imágenes al mundo, los usuarios se dedican a tomar fotografías limitadas como de patillos o auto retratos.

El teléfono celular ofrece opciones, sin embargo, los usuarios no voltean a ver lo que les rodea se auto limitan sin conocer el mundo, aseguró.

En 1839 el ebanista francés Alphonse Giroux hizo para Daguerre la primera cámara que se comercializó en la historia y que tenía un peso de 54 kilogramos.

En 1841 Richard Beard inuguró en Londres el primer estudio de retratos del mundo, mientras que en 1843 David Octavius Hill y Robert Adamson fueron los primeros en documentar la realidad a través de la fotografía en una villa de pescadores.

El invento se popularizó al inicio del siglo XIX cuando George Eastman inventó su cámara Kodak Brownie que se masificó con una cámara portátil que incluía una cinta de celuloide sensibilizada y enrollada; era el inicio del rollo de película.

Así, afirma Arturo Monroy, debemos ser partidarios de aquella fabulosa frase cuando nos preguntan: “cuál ha sido tu mejor fotografía? Todavía no la he capturado”. Debemos “hacer” fotos, encontrar el momento y no solo tomarlas.

Por Nelly Segura Granados
Fotos: Es Imagen / Jafet Moz / José Castañares

El histórico director técnico Nacho Trelles cumple 102 años (VIDEO)

Ignacio Trelles, histórico entrenador del balompié mexicano, celebra su 102 aniversario de vida este martes 31 de julio.

Su etapa como director técnico inició en 1950, cuando tomó las riendas del Atlético Zacatepec y logró que ascendiera a la Primera División del balompié mexicano en su primera temporada.

Para 1953, dirigió al extinto Club Marte y conquistó el campeonato de Liga, el cual fue el primero en su carrera como entrenador.

Un año después, Nacho Trelles regresó a dirigir al Zacatepec, equipo donde comenzaría a construir su legado en el futbol mexicano, pues ganó los únicos dos títulos de Liga que los “Cañeros” tienen hasta la fecha, además dos trofeos de Campeón de Campeones y dos Copas de México.

Su siguiente etapa ganadora fue en la década de los años 60 con Toluca, pues se llevó dos títulos de Liga y dos de Campeón de Campeones en años consecutivos (1967 y 1968), también ganó la Concacaf Liga de Campeones en 1968 para el conjunto escarlata.

También dirigió a Cruz Azul en los años 70 y consiguió un bicampeonato de Liga para la escuadra cementera en las temporadas 1978-1979 y 1979-1980.

El último título que consiguió fue en 1983 cuando ganó la Concacaf Liga de Campeones con Atlante y hasta la fecha es el entrenador con más títulos en el futbol mexicano, con 15.

El entrenador nacido en Guadalajara, Jalisco también fue entrenador de la selección mexicana en la Copa del Mundo Chile 1962 y obtuvo su primera victoria mundialista cuando venció 3-1 a Checoslovaquia.

En 2017, la Liga MX le dio un Balón de Oro por su trayectoria y lo siguen considerando como el mejor entrenador de la historia del balompié mexicano.

Louis Armstrong, el músico que enseñó al mundo lo que es el jazz (VIDEO)

El trompetista y cantante Louis Armstrong, quien es considerado, a 117 años de su nacimiento, como uno de los músicos estadunidenses más populares, revolucionó la historia del jazz en Estados Unidos y el extranjero.

Grabó innumerables discos, ofreció magníficos conciertos, sus músicos se renovaban sin que la calidad del grupo se resquebrajaba y el mundo entero fue testigo de su talento, quien llevó su sonrisa por los cinco continentes.

Satchmo, como le decían sus amigos, es una de las figuras más carismáticas e innovadoras de la música, cuyo legado se mantiene vivo hoy en día.

Sus habilidades musicales y su brillante personalidad lo llevaron a transformar el jazz desde su condición inicial de música de baile, con raíces folclóricas en una forma popular, de acuerdo con sus biógrafos.

En el inicio de su carrera cimentó su fama, sobre todo como cornetista y trompetista, posteriormente su condición de vocalista lo consagró como una figura internacionalmente reconocida y de enorme influencia para el canto jazzístico.

Louis Armstrong nació el 4 de agosto de 1901 en New Orleans, Louisiana, Estados Unidos, en el seno de una familia muy pobre, sin antecedentes musicales, que habitaba en uno de los barrios marginales de aquella ciudad estadunidense.

Su primer contacto con la música surgió en un reformatorio para niños abandonados donde fue admitido por buena conducta en la banda de este organismo.

El director musical de esta banda, Peter Davis fue quien lo aconsejó a elegir la trompeta como su principal instrumento, aunque logra dominar otros.

Al salir del reformatorio, en 1914, comenzó a trabajar en los cabarets de Storyville donde se concentraban todos los locales nocturnos de la ciudad.

En ese lugar conoció al cornetista King Oliver y en 1918, con una bien ganada reputación como cornetista, fue contratado por el director de la orquesta Kid Ory y posteriormente el pianista y director de orquesta del género hot jazz, Fate Marable, lo incorporó a su prestigiosa banda.

En 1922, llegó su gran oportunidad: Oliver, lo llamó para incorporarlo a su Creole Jazz Band, en Chicago, donde comenzó su apoteósica carrera cuya fama llegó hasta Fletcher Henderson, quien era considerado como el mejor director musical afroamericano del momento.

Tras incorporarse a la banda de Henderson, Armstrong en tan sólo un año logró revolucionar el estilo y la forma de tocar de sus compañeros y grabó con las mejores cantantes de blues de la época como la gran Bessie Smith.

Entre 1925 y 1928, luego de dejar la banda de Fletcher, formó sus dos propios grupos musicales: Hot Five y Hot Seven, en los que realizó varias grabaciones que a decir de sus críticos, constituyeron la semilla germinal de todo el jazz que hoy se conoce.

En 1932 viajó por primera ocasión a Europa, consiguiendo un espectacular éxito en París, Francia, mientras que del otro lado del Atlántico, Hollywood, lo reclamaba y apareció en numerosas películas de desigual calidad.

A mediados de la década de 1940, formó su celebérrimo grupo: All Stars, con el tombonista Jack Teagarden; el clarinetista Barney Bigard; el pianista Earl Hines; el baterista “Big Sid” Catlett y el contrabajista Arvell Shaw.

Con ellos, Louis Armstrong se presentó el 13 de agosto de 1947 en el club “Billy Berg’s”, de Los Angeles, California, y en esa nueva etapa se desenvolvió hasta el final de sus días.

Poco antes de morir, en 1971, Armstrong lamentaba la falta de reconocimiento, pues consideraba que siempre había hecho grandes cosas para elevar “a la raza, pero no siempre se entendieron”.

“Soy un músico y todavía recuerdo cuando, como ciudadano americano, hablé a favor de mi gente durante los disturbios de la integración en Little Rock”, señaló el músico en ese entonces, de acuerdo con el portal El País.

En 2001, cuando fue el centenario de su nacimiento, su ciudad natal, Nueva Orleans hizo la fiesta “Satchmo Summerfest”, de cuatro días, por esta conmemoración.

De igual manera hubo una serie de homenajes por todo Estados Unidos, desde conciertos, reediciones especiales de sus discos, seminarios en universidades, biografías y programas de televisión.

Fue tanto el impacto que tuvo este músico, que al aeropuerto de Nueva Orleans se le cambió el nombre, colocándole el suyo, en esta ceremonia asistieron miles de fans.

“Armstrong nos enseñó a todos a tocar”, puntualizó el trompetista y compositor Wynton Marsalis, mientras que el cantante Tony Bennett agregó que Louis enseñó al mundo lo que es el jazz “se puede decir que él en solitario inventó la canción en el jazz; Sinatra, Billie Holiday, Nat King Cole, todos fueron influidos por él”.

En 1970 se le rindió un homenaje en el marco del prestigioso Festival de Jazz de Newport, en el que participaron figuras de la talla de Mahalia Jackson, Dizzy Gillespie, Bobby Hackett o The Eureka Brass Band. Louis Armstrong falleció el 6 de julio de 1971.

Sergio Pitol reavivó la figura del lector activo (FOTOS)

Considerado uno de los grandes escritores de la literatura latinoamericana, Sergio Pitol es reconocido por su trayectoria intelectual, tanto en la creación literaria como en la difusión de la cultura, especialmente en la preservación y promoción del patrimonio artístico e histórico mexicano en el exterior.

Sergio Pitol nació en Puebla, el 18 de marzo de 1933. Narrador, ensayista y traductor, estudió Derecho y Letras en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y fue titular de esa carrera en su alma máter, en la Universidad Veracruzana de Xalapa y en la Universidad de Brístol.

De acuerdo con el portal “escritores.org”, su infancia fue difícil, ya que su madre murió cuando el escritor tenía cuatro años, al poco tiempo contrajo la malaria, lo que lo obligó a mantenerse encerrado prácticamente hasta los 12 años de edad.

Según se detalla en la página “cervantes.es”, sus novelas son ejercicios de estilo que, mediante un humor refinado y mordaz, ofrecen una mirada desencantada de la realidad. En este sentido, destaca su Trilogía del Carnaval, formada por “El desfile del amor” (1984), “Domar a la divina garza” (1988) y “La vida conyugal” (1991).

De sus volúmenes de cuentos destaca “Nocturno de Bujara” (1982), con el cual obtuvo el premio Xavier Villaurrutia. Compaginó la escritura con la traducción al español de autores británicos, checos, alemanes y rusos.

Sus cuentos y novelas, influidos por Henry James en los recursos estructurales, se alejan de las tendencias literarias predominantes en las letras hispanoamericanas de su generación y destacan por su carácter erudito e irónico.

Vivió perpetuamente en fuga, fue estudiante en Roma, traductor en Pekín y en Barcelona, profesor universitario en Xalapa y en Brístol, y diplomático.

Miembro del Servicio Exterior desde 1960, fue consejero cultural de las embajadas mexicanas en Francia, Hungría, Polonia y la Unión Soviética, Director de Asuntos Culturales de la Secretaría de Relaciones Exteriores y Director de Asuntos Internacionales del Instituto Nacional de Bellas Artes.

Colaborador de “Revista de la Universidad”, “Estaciones”, “Revista de Bellas Artes” y “La palabra y el Hombre”; de los suplementos México en la Cultura, “La Cultura en México”, “Sábado” y “La Jornada Semanal” y del diario Ovaciones.

Fue condecorado por el gobierno de Polonia e investido doctor honoris causa por la UNAM. La Enciclopedia de la Literatura de México (“elem.mx”) detalla que Pitol dirigió una de las primeras colecciones de la Editorial Tusquets en Barcelona y se desempeñó como agregado cultural en París y como consejero cultural en las embajadas de Varsovia, Budapest y Moscú.

En su labor como funcionario fue Embajador de México en Checoslovaquia, Secretario Académico de la Facultad de Filosofía y Letras e investigador del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM.

Fue un declarado admirador de Jorge Luis Borges, Juan Carlos Onetti, Alejo Carpentier y Juan Rulfo.

Entre sus obras destacan “No hay tal lugar” (1967), “Infierno de todos” (1971), “Los climas” (1972), “Asimetría, Cementerio de tordos” (1982), “Juegos florales” (1985), “Vals de Mefisto” (1989) o “El arte de la fuga” (1996).

En 1973 recibió el Premio Nacional de Novela del INBA, el Premio Narrativa Comala, en 1984 el Premio Herralde de comedia, en Barcelona; y en 1987 el Gran Premio de la Asociación de Cultura Europea, de Polonia.

En 1993 volvió a México y se instaló en Xalapa; en 1999 le concedieron el Premio Juan Rulfo por la totalidad de su obra. En 2005 ganó el Premio Cervantes, el más importante de la literatura en español, destinado a un escritor que, con el conjunto de su obra, haya contribuido a enriquecer el legado literario hispánico.

En 2010, publicó “Una autobiografía soterrada”, que versa sobre sus recuerdos, viajes y personajes que conformaron su estilo literario. Con “El tercer personaje” (2013), Pitol encontró su búsqueda personal.

El escritor, diplomático y traductor mexicano murió a los 85 años de edad.

Don Maximino Contreras, de 57 años, gana en Sky Challenge Bike International el segundo lugar (AUDIO)

Si piensas que a los 57 años ya no cuentas con una condición física impecable ¿te atreverías a subir a una montaña de más de 4 mil 600 metros de altura en bicicleta?, ¿participarías en una carrera internacional?

De ocupación campesino, Don Maximino Contreras Alcántara originario del municipio de Chalchicomula de Sesma, participó en competencia ciclista denominada Sky Challenge Bike International, dónde obtuvo el segundo lugar de su categoría.

Pedaleando su bicicleta roja de acero de la marca Mercurio, que pesa 10 veces más que las de sus compañeros competidores, la cual compró de segunda mano y la ocupa también como su único medio de transporte, Don Maximino, recorrió los más de 30 kilómetros desde el centro de Ciudad Serdán hasta dónde se encuentra el Gran Telescopio Milimétrico (GTM) en un tiempo de 3 horas con 31 minutos.

En entrevista para Efekto10, comentó que desde 1970 ha participado en diferentes eventos deportivos a nivel regional, estatal, y a pesar de su triunfos, ninguna autoridad municipal, ni estatal le ha dado reconocimiento alguno y mucho menos algún tipo de apoyo.

“Nada, nada de apoyo he recibido, fíjese que también me gusta correr a pie el maratón y fuimos a ver a las autoridades de acá y nada de apoyo”.

Comentó que su bicicleta es su medio de transporte la cual la utiliza para trasladarse para ir a trabajar sus tierras de labor donde siembra maíz y frijol o habas, para su consumo personal o poder vender para sobrevivir.

Acompañado de un total de 372 ciclistas concursaron en once categorías, entre ellos un puñado de extranjeros, ataviado con un pants azul desgastado, un par de tenis desvencijados, una sudadera gris y como única medida de seguridad un casco de ciclista, pero con todo el ánimo del mundo, Don Maximino, se dispuso a dar lo mejor de sí y culminar en un buen lugar esta competencia.

Ni el cansancio, ni las inclemencias climatológicas como el viento y el fuerte frío, le impidieron llegar a la cima del volcán Sierra Negra, vecino del volcán Citlatépetl (o Pico de Orizaba), que es la quinta montaña más alta de México.

Don Maximino comentó que tiene dos bicicletas que ya compró de uso y por partes, ya que otro de sus hobbies es arreglarlas.

“Lo que me hace falta muchas veces es herramienta”, asegura el ciclista, quien lamenta que el premio que recibió por su segundo lugar fue de solo 300 pesos.

El padre de 4 hijos, (Higinio, Martha, Leticia y Gabriela), comentó que a casi cinco días de la carrera, Contreras dice sentirse todavía un poco cansado y “encorvado”, pues nunca había llegado hasta la punta del volcán.

Para lograrlo y ganar el segundo lugar de su categoría, cuenta, entrenó durante dos o tres meses en los caminos rurales de las afueras de Ciudad Serdán, como hace siempre que se prepara para una competencia.

Su triunfo hace hizo viral en las redes sociales por ser, para muchos, un ejemplo de tenacidad y amor por el deporte.

Bicicletas Mercurio anunció en Facebook que quería localizar a Don Maximino y su mensaje se ha compartido más de 25.000 veces en dos días, entre comentarios de admiración por el ganador. El campesino asegura que la empresa ya ha hablado con él y que es posible que le regalen una bicicleta nueva.

Por último, don Maximino pide a las autoridades a que le brinden apoyo para seguir compitiendo en este tipo de actividades deportivas y en su caso se le apoye con algún tipo de despensa para poder alimentar a su familia.

“La Opinión Diario de la Mañana ha sabido preservar la libertad de expresión” (FOTOS)

La Opinión Diario de la Mañana revolucionó y después de 94 años se acopló a las nuevas tendencias de la información, manteniéndose sin prebendas políticas como uno de los medios de comunicación más críticos de Puebla, aseguró Roberto Compeán Woodworth, subdirector general de Comercialización de la Lotería Nacional, quien señaló que el medio se adaptó a las nuevas formas de comunicar en Puebla y el país, consolidándose así como el Decano de la Prensa Poblana.

En el marco del Sorteo de la Lotería Nacional para conmemorar el 94 Aniversario de La Opinión Diario de la Mañana a cargo del Ingeniero Óscar López Morales, el subdirector general de Comercialización de la Lotería Nacional, señaló que el medio se adaptó a las nuevas formas de comunicar en Puebla y el país.

Entre las nuevas formas de comunicar, se encuentra el uso de las redes sociales, así como plataformas multimedia en YouTube y transmisiones de radio por internet.

“Hoy estamos celebrando 94 años de trabajo informativo, es de reconocer el trabajo de La Opinión Diario de la Mañana en Puebla que se adaptó a las nuevas tendencias de información a través de diversas plataformas digitales”.

Enfatizó que La Opinión Diario de la Mañana ha sido claro y objetivo en las formas de comunicar los acontecimientos que por 94 años años marcaron la historia de Puebla.

Por su parte, el representante de la Presidencia de la República en este evento, Arnulfo Domínguez Cordero, dijo que la crítica y el derecho a disentir, es uno de los pilares que rigen la vida de La Opinión Diario de la Mañana durante sus 94 años de existencia en Puebla y que sin duda, atienden las necesidades de información de los poblanos.

En la ceremonia que se llevó a cabo en el monumental Edificio del Moro, sede de la Lotería Nacional y donde también se realizó el sorteo Diez Número 180 que tuvo como premio mayor 10 millones de pesos, se destacó que La Opinión es el primer periódico poblano en recibir dicha distinción y el cuarto a nivel nacional.

Jorge Arnulfo Domínguez Cordero, director General de Medios Estatales de la Presidencia de la República, señaló que la crítica y el derecho a disentir, forman parte de una buena libertad de prensa en el país.

Lo anterior, dijo, es uno de los pilares que rigen la vida de La Opinión Diario de la Mañana durante sus 94 años de existencia en Puebla y que sin duda, atienden las demandas de los poblanos en materia informativa.

Destacó que el gobierno federal a cargo del presidente de México, Enrique Peña Nieto, también resalta la labor periodística del medio de comunicación, como uno de los once más antiguos del país.

Reconoció en el Ingenio Oscar López Morales, una persona capaz de construir un medio de comunicación veraz y crítico, a través de las diversas áreas de comunicación, publicidad y mercadotecnia para posicionar a La Opinión Diario de la Mañana como uno de los principales medios de comunicación en Puebla.

“La Opinión Diario de la Mañana ha sabido preservar desde su ámbito periodístico, la libertad de expresión, este medio de comunicación se mantiene como uno de los principales pilares informativos en el estado de Puebla”.

Finalmente, el Ingeniero Oscar López Morales, enfatizó que una de las características de La Opinión Diario de la Mañana, es que durante 94 años subsiste sin ningún tipo de prebendas políticas.

Señaló que informar a los poblanos, no es una tarea fácil, pero ésta se aminora gracias al trabajo informativo y logístico de quienes integran la plantilla laboral de este medio de comunicación en Puebla.

Destacó que el periódico superó retos en los últimos años; agregó que el objetivo primordial del medio de comunicación, es siempre informar de manera oportuna y veraz a los poblanos a través del impreso, además de las nuevas tendencias en redes sociales y plataformas multimedios.

José José; guerrero de vida

Hoy José Rómulo Sosa Ortiz, mejor conocido como José José, cumple 70 años de edad, tiempo en el que ha demostrado que es un guerrero incansable que ama la vida y prueba de ello son las innumerables batallas que ha librado. El alcoholismo que desde joven desarrolló y que lo llevó a casi perderlo todo: salud, dinero, familia y carrera, pese a todo aseguró hace cuatro años a Excélsior que no se arrepiente de nada.

No, de nada, porque todo fue en su momento. De joven se hace cada babosada, no se sabe que la vida va a pasar la factura. Ahora hay dos facturas, la emocional y la física.

Cómo no iba a beber, era lo que sentía y a cada quien le hizo daño a su nivel. Me estoy desbaratando del hígado y de aquí y de allá, pero no me arrepiento de nada”, dijo a Excélsior en 2013 al presentar su disco Duetos Volumen 1.

José José ha sufrido diversos problemas de salud. Tuvo neumonía grave, a tal grado que su diafragma toráxico sufrió una parálisis que afectó su voz.

Se recuperó tras meses de terapia y ejercicios de respiración, pero desde entonces uno de sus pulmones se averió permanentemente.

Ha sido operado varias veces en las cuerdas vocales, tuvo una parálisis facial, sufrió caídas que le afectaron el andar, desarrolló diabetes, el ser fumador consumado lo llevo a sufrir enfisema, en 2007 sufrió parálisis de Bell y una fuerte depresión, y de todo ha salido avante.

Desde niño fui enfermizo, primero, no sabían si iba a sobrevivir porque nací muy pequeñito, de ocho meses, pero, ¡viva la ciencia!, sobreviví. Además tengo dos lentes intraoculares para poder ver, prótesis de cadera y fémur, tengo mi ventilador y desinflamante para poder hablar”, dijo en una de las pláticas con El periódico de la vida nacional.

A estas enfermedades se suma, quizá, la batalla más fuerte, el cáncer de páncreas que tiene desde marzo de 2017. Según sus palabras, le fue extirpado, pero las secuelas, como la insuficiencia para asimilar los nutrientes, lo tiene en jaque.

Hace unos días compartió con sus fans que está en Miami con su familia, su hija Sarita y su esposa Sara Salazar.

La vida de José José ha sido de altibajos. Se ha colocado en los cuernos de la luna, pero también ha tocado fondo, por el alcoholismo.

Tuvo todo el dinero que quizo pero la fiesta y la confianza en los demás lo llevo a quedar sin nada.

Pisó los escenarios más emblemáticos del mundo, estuvo rodeado de amigos, fue la estrella principal de televisión y centros nocturnos de los años ochenta. Ha vendido más de 250 millones de discos.

Ha recibido nueve nominaciones al Grammy y obtuvo uno por Trayectoria artística, además de diversos reconocimientos en el mundo.

Ha sido objeto de diversos tributos musicales que van desde rockeros, exponente de la banda y de la música regional mexicana, hasta baladistas que no han reparado en hacer discos en su honor con los temas más emblemáticos del intérprete de La nave del olvido.

Todo lo que un artista aspira a lograr, lo ha hecho. Ésta es mi vida es el libro que presentó en 2008 y que le sirvió como catarsis.

También incursionó en la actuación con dos cintas: Gavilán o Paloma, en 1985. Filme biográfico que muestra los sinsabores que le trajo el alcoholismo, la vida de desenfrenó y los fraudes en su contra.

La gente te busca, te procura, para compartir contigo, para invitarte a una fiesta, para tenerte cantando gratis toda la noche, para beber contigo, empieza a haber una serie de situaciones que sí me gustaban, pero me di cuenta que la gente me usó, se aprovechó de mí”, dijo a este diario.

En el filme Sabor a mí le dio vida al compositor Álvaro Carrillo. Compartió créditos con Carmen Salinas, Angélica Aragón y Jorge Ortiz de Pinedo.

Tengo tantos buenos recuerdos de él cuando hicimos la película, era tan dulce, tan buena persona”, comentó la actriz Carmen Salinas.

Las telenovelas también están entre sus logros. En 2006 formó parte de La fea más bella, versión mexicana de la colombiana Betty la fea, donde compartió la escena con Angélica María, Jaime Camil y Angélica Vale.

La vida de El príncipe de la canción desde que salió de adolescente a dar serenatas en su amada colonia Clavería, hasta hoy, es digna de una novela y efectivamente es la base de la serie José José, El príncipe de la canción, producción de Telemundo, que el propio intérprete avaló y asesoró. Estuvo en contacto con los protagonistas Alejandro de la Madrid, Itatí Cantoral, Malillany Marín y Dana Paola, entre otros, a quienes les platicó sus recuerdos y emociones.

José revisó algunas escenas importantes. Él estuvo siempre al pendiente de mí, de mis preguntas, dudas, jamás me soltó y lo mejor es que creo que está muy satisfecho con los resultados”, dijo Alejandro de la Madrid.

INICIA LA HISTORIA

José Rómulo Sosa Ortiz, que es su nombre real, nació el 17 de febrero de 1948. Es el primogénito del tenor de ópera José Sosa Esquivel y de la concertista de piano Margarita Ortiz.

Para el pequeño Pepe, escuchar a su padre vocalizar hizo que la pasión por la música creciera, y no era de extrañarse, pues en su hogar se respiraba arte en cada rincón.

Su padre se opuso terminantemente a que siguiera ese camino, sin embargo, Pepe tenía un aliado muy fuerte, su mamá, doña Margarita, y con su ayuda el chico aprendió a tocar guitarra. Lo alentó a pertenecer al coro de la escuela y a participar en los eventos escolares, y fue su cómplice en las escapadas que tenía cuando se iba a dar serenatas a novias.

Lo más importante de esa época de adolescente era cantar. Me salía de mi casa y junto con dos o tres amigos con los que había ensayado las serenatas caminábamos por la colonia para cantarle a alguien canciones, que generalmente eran de amor o contra de ellas, como decíamos, porque no te hacían caso”, recordó en charla con este periódico.

José José compartió que, para su padre, el que diera serenatas con temas populares como los boleros, que era lo que predominaba los años cincuenta y que el trovador Pepe Jara fuera su influencia más fuerte, era lo peor que podía pasar.

Muchas veces, por la edad, andábamos afuera sin permiso de los papás, estamos hablando de épocas antediluvianas donde era una ofensa no pedir permiso para llevar una serenata. Era hermoso cuando al final de la serenata te abrían las puertas y te dejaban pasar, era con novios ya comprometidos o que ya tenían permiso, hasta nos hacían pasar a la sala”, recordó en su momento.

Había épocas en que comencé a salirme de mi casa por días. A veces traía dinero y otras no, pero para mí lo padre, lo que me llenaba era estar canté y canté aquí y allá”, describió esa etapa de sus inicios en la música.

La oportunidad de dedicarse de lleno a la música, sin las cortapisas de un padre violento, fue en 1963 cuando don José abandona a la familia, lo que Pepe aprovechó para formar un grupo musical con su primo Francisco Ortiz y su amigo Alfredo Benítez.

Dos años más tarde Discos Orfeón le grabó un disco de 45 revoluciones, con los temas El mundo y Mi vida, que presentó en el programa televisivo Orfeón A go go y en donde apareció con el nombre de Pepe Sosa.

No pasó nada con este material, sin embargo, la disquera apostó por otros temas: Amor y No me dejes solo, que tampoco corrieron con suerte.

La necesidad monetaria lo hace integrarse al trío PEG, integrado por Gilberto Sánchez y Enrique Herrera. Tocaba el contrabajo con temas de jazz y bossa nova.

El productor Rubén Fuentes lo escuchó y le consiguió un contrato con la disquera RCA Víctor, con la única condición que dejara de presentarse en los bares, algo que realmente le causó un gran conflicto, porque necesitaba esa entrada de dinero. Fue nuevamente su mamá quien le ayudó al abrir un restaurante que solventó la economía familiar.

En 1969, y por sugerencia de los ejecutivos de la compañía, decide cambiar su nombre artístico de José Sosa a José José, el primero en honor a su padre, quien murió de alcoholismo, y el segundo por él.

Justo en ese año y después de muchos obstáculos consigue convencer a los productores de que es el idóneo para cantar el tema La nave del olvido, del compositor Dino Ramos, con tan buen tino que le empieza a abrir las puertas de la popularidad. En 1970 grabó un LP completo que llevó el título de esta canción y en la que destacaron Nadie simplemente nadie y Del altar a la tumba. Este disco contó con compositores como Armando Manzanero, Rubén Fuentes y Nacho González, además de las orquestas de Chucho Ferrer y Eduardo Magallanes. El material logró un Disco de Oro y otro de Platino por las altas ventas.

NACE EL TRISTE

La fecha clave para José José fue el 15 de marzo de 1970 cuando participó con El triste, tema de Roberto Cantoral, representando a México en el II Festival de la Canción Latina, obteniendo el tercer lugar ante un público que colmó el Teatro Ferrocarrilero, que presenció el nacimiento de una estrella.

En ese certamen acudieron las estrellas del momento. En el público sobresalía Angélica María, Alberto Vázquez y Marco Antonio Muñiz, en ese entonces figuras consolidadas, que se quedaron con la boca abierta cuando escucharon la interpretación de este tema, que Cantoral escribió a su madre fallecida.

Quedé con mi cara de mensa porque no lo podía creer…No creía lo que escuchaba, la voz de José José, es un milagro de Dios. Ese muchacho era una de las voces más maravillosas en el mundo, no sólo de México, no ha habido nadie como la de él”, confió a Excélsior, La novia de México como se le conoce a Angélica María.

Cuando lo vi, dije no puede ser toda la canción con la misma respiración, ¡qué bárbaro!, ¡que genio! Y no solamente yo me percaté, todos estábamos azorados con eso, para mí y para todos los que presenciamos esa interpretación nos quedó claro que él era el ganador y ¡zaz!, que no fue así. Nunca supe porque el jurado determinó eso, pero el teatro se caía en gritos, José José era el ganador, la decisión nunca se cambió, pero definitivamente él fue un campeón sin corona”, recordó.

TOBOGÁN DE EMOCIONES

A partir de ahí la vida de José José cambió radicalmente la fama y popularidad le llegó al igual que el dinero, pero también la vida de excesos, alcohol y fiesta continua lo llevaron a tocar fondo en muchos sentidos.

En aquella época andaba más disperso, entre sus noviazgos, vicios y cosas, pero nunca dejo de ir a mis programas y de cumplir y claro de cantar no como un príncipe, sino como un rey”, compartió Angélica María a este diario.

El príncipe de la canción, mote que se ganó por el título de sus canción El príncipe y que algunos historadores aseguran que fue Frank Sinatra quien lo nombró así, otros se lo atribuyeron al crítico musical Juan Carlos Gallo Calderón. Fue un consentido del público, su voz cautivó no sólo a los mexicanos, de hecho, estuvo presente en regiones tan lejanas como Egipto y Tel Aviv, donde compraban su música, sumándose así a los más de 250 millones de discos que vendió a lo largo de su caminar por la escena musical.

Sin embargo, no perdió el piso, así lo recuerda el cantautor José María Napoleón con quien tiene una amistad de muchos años, que nació primero por el trabajo.

Desde que cantó El triste lo admiré. Tiempo después en un evento de empresarios nos vimos y le pedí su teléfono, me lo dio pese a que era un perfecto desconocido. Pasaron los años y participé en la OTI, con Vive en 1976 y Hombre en 1977. Ya estando en el medio artístico varias veces me lo llegué a encontrar y ahí comenzó una bonita amistad.

En 1977 José me preguntó que si tenía una canción que me sobrara, le dije que no, pero que le mandaba una que tenía. Le comenté que nunca les pongo nombre hasta que las grabo y que él se lo pusiera, y mira el título fue muy afortunando: Lo que un día fue no será, que se convirtió en un éxito”, dijo Napoleón, quien en 2016 presentó un disco de duetos y en el DVD invitó a su amigo José José a acompañarlo al escenario mientras le cantaba Lo que no fue no será, Mientras llueve y Para qué, temas de su inspiración que el intérprete convirtió en éxitos y que en ese momento ya no podía cantar por su afección.

José José ha manejado números impresionantes en sus ventas.El álbum Secretos, de 1983, vendió dos millones de discos en sus primeros días de exposición y actualmente suma más de 15 millones sólo de este disco.

Aunque extraordinario, ésto para José José era casi habitual porque temas anteriores como Gavilán o paloma, Buenos días amor y El amar y el querer también fueron éxitos exorbitantes no sólo en México, también en Latinoamérica y España.

Mi vida, Reflexiones, Siempre contigo, Promesas, ¿Qué es el amor?, Soy así y 40 y 20, son tan sólo algunos de los discos que le abrieron las puertas de escenarios tan emblemáticos como el Madison Square Garden, el Radio City Music Hall de Nueva York y los casinos más importantes del mundo, entre ellos de Las Vegas e incluso de países como Arabia Saudita, Israel, Jerusalén y Abu Dhabi en 1987, además de Japón.

Por supuesto, los premios y reconocimientos siempre fueron parte de su existir.

Fue nominado en nueve ocasiones al premio Grammy, ha ganado en diversas ocasiones el premio Billboard y en 2005 fue homenajeado como La personalidad del Año en el Grammy Latino.

Eso sin contar con que tiene su estrella en El paseo de la fama en Las Vegas, Nevada, y otra en Hollywood, además de una estatua en Azcapotzalco, justo en la colonia Clavería donde vivió su adolescencia.

Afortunadamente José José ha disfrutado de diversos homenajes que sus compañeros de carrera le hicieron, ya fuera como tributos en discos o en programas especiales.

De esta forma en el año 2000 la Academia de Grabación (LARAS pos sus siglas en inglés) le rindió un homenaje en Miami en el que participaron estrellas como David Bisbal, Cristian Castro, Luis Fonsi, Víctor Manuelle, Olga Tañón, Alicia Villarreal, y Marco Antonio Solís, entre otros.

En 1998 varios rockeros se unieron en el disco Tributo a José José cantando sus temas. Así Maldita Vecindad presentó su versión de Lo pasado pasado, Molotov hizo lo propio con Payaso, La Lupita con Gavilán o Paloma, Moenia participó con Volcán, Aleks Syntek con Preso, Café Tacvba con Una mañana, Los Daniels con Desesperado, Panteón Rococó con No me digas que te vas y Los Bunkers con Almohada, entre otros.

Cristian Castro sacó dos discos homenaje a José José, en 2010, Viva el príncipe y en 2016 Mi amigo el príncipe.

Tal fue la fama y la importancia del intérprete que fue convocado a participar en proyectos altruistas como Cantaré cantarás, la versión latina de We are the world, compuesta por Albert Hammond y Juan Carlos Calderón con letra de Anahí van Zandweghe, que en 1985 unió las voces de Roberto Carlos, María Conchita Alonso, Cantinflas, Verónica Castro, Vicente Fernández, José Feliciano, Emmanuel, Plácido Domingo, Lucho Gatica, Julio Iglesias, Ricardo Montalbán, Palito Ortega, Menudo, Amanda Miguel, ente otros.

En los 55 años que tiene de carrera artística, José José ha demostrado que es un guerrero, sin embargo, un momento realmente difícil para él fue en 2007 cuando sufrió parálisis de Bell, que lo sumió en una fuerte depresión.

El momento en que yo me vi imposibilitado para trabajar fue muy doloroso y traumático, estuve enfermo de depresión durante tres años, acostado en mi cama, sin vivir, sin jugar con Sarita, sin ser esposo, sin ver a mi mamá que vivía conmigo, nada más me paraba a trabajar y regresaba a mi cama.

Recuerdo que mi hija me esperaba en la escalera para jugar y la dejaba, no quería nada, no podía creer lo que me estaba pasando, después de muchos años de trabajar tan bonito”, compartió con Excélsior.

Pese a todo y contra todo pronóstico, José José llega a su cumpleaños número 70 tratando, una vez más, de salir adelante y con el incondicional cariño de su público, que lo ha seguido a lo largo de los años y para ellos el mensaje más reciente que su hija Sarita hizo llegar a sus miles de fans.

Mi papá está feliz, recuperándose y ganando. Está comiendo poco a poco de todo…Está ganando bastante peso y feliz”, aseguró.

En medio de la polémica por este repentino traslado a Miami, hecho el pasado 7 de febrero, José José celebra su cumpleaños 70. Felicidades a El príncipe de la canción.

SUS AMORES

Cuatro mujeres marcaron la vida del cantante.
En su juventud fue una chica llamada Lucero.
En 1970 se casó con la actriz Natalia Kiki Herrera Calles
En 1974 aún estando con Kiki, sostiene una relación con Ana Elena Noreña, Anel. Para 1976, ya divorciado, se casa con quien sería la madre de sus hijos José Joel y Marysol.
De Anel se divorcia en 1990 tras una serie de problemas de fraudes efectuados por el hermano de su esposa.
En 1995 se casó por tercera ocasión con Sarita Salazar su actual esposa y madre de su hija Sarita Sosa.

Se gradúa de comercio electrónico ¡a los 81!

Si estás entrando en crisis porque te haces más viejo y nada más no te titulas o, peor aún, no terminas tu carrera, anímate, pues una mujer de 81 años acaba de termina su licenciatura… ¡en comercio electrónico!

Aunque Xue Minxiue, originaria de la ciudad de Tianjin, en China, tuvo la oportunidad de cursar la universidad en la década de los 1950, debido a las condiciones sociales y por mandato de ley, no le fue posible abandonar su lugar de trabajo.

Sin embargo, fue en los últimos años en que Minxiue decidió cursar la carrera en Comercio Electrónico, dado que fue hasta 2001 que las leyes de China permitieron que los mayores de 25 años cursaran la educación superior.

Lo que hace más increíble esta historia que, hasta poco antes de entrar a estudiar esa licenciatura, desconocía totalmente los conceptos informáticos más elementales, según The Daily News.

Para poder acceder a la universidad, la octogenaria tuvo que aprender inglés, francés, ruso, latín, así como manejar en modo experto programas básicos como Excel o Photoshop.

Ibargüengoitia, a nueve décadas

El legado del escritor meixcano Jorge Ibargüengoitia está vivo y será analizado por colagas como Juan Villoro, Ana García Bergua y Diana del Ángel el próximo martes en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, donde se le rendirá un homenaje en el marco de su 90 aniversario de natalicio.

Para García Bergua, “Jorge Ibargüengoitia es, para todos los escritores, sinónimo de libertad” ya que su estilo al igual que su humor encierran “sinceridad, juego y crítica a la realidad”.

Como parte de ese homenaje, también habrá otras pláticas sobre el escritor como: “Los pasos de Jorge Ibargüengoitia”, “Instrucciones para leer a Jorge” y en la Cineteca Nacional, la proyección de la película “Dos crímenes”, basado en la novela homónima del también dramaturgo.

El irónico escritor nació el 22 de enero de 1928, en Guanajuato, con apenas ocho meses de nacido, perdió a su padre, lo cual obligó a su madre a regresar a la casa de sus abuelos y tres años más tarde se trasladó a la capital del país.

En la ciudad realizó sus estudios en la carrera de Ingeniería en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que abandonaría para ingresar en 1951 a la licenciatura de Arte Dramático en la Facultad de Filosofía y Letras de la máxima casa de estudios.

De acuerdo con sus biógrafos, hacia 1954 fue alumno del poeta, dramaturgo y escritor Rodolfo Usigli (1905-1979) en un curso de Teoría y composición dramática, donde presentó su obra “Susana y los jóvenes”.

Fue becario del Centro Mexicano de Escritores entre 1954 y 1956, época en la que también obtuvo una beca de la Fundación Rockefeller para estudiar teatro en Nueva York, Estados Unidos.

También fue becario de la Fundación Fairfield, en 1965, y de la Fundación Guggenheim en 1969.

Autor de 16 piezas de teatro, entre las que destacan “Susana y los jóvenes” (1954), “Cleotilde en su casa” (1955) y “El atentado” (1963), ganadora del Premio Casa de las Américas (1963).

Sus últimas propuestas escénica son “La conspiración vendida” (1975) y “Los buenos manejos” (1980). En 1955, Ibargüengoitia recibió una beca Rockefeller para estudiar en la ciudad de Nueva York, y fue profesor de Filosofía en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y en la Universidad de las Américas, Puebla.

Cinco años más tarde recibió el premio literario de la Ciudad de México. En 1960, Ibargüengoitia incursionó en el teatro infantil con la obra “La fuga de Nicanor”, estrenada ese mismo año en el teatro del Recreo infantil del Bosque, en Chapultepec.

Un año después inició su trabajo como crítico teatral en la “Revista de la Universidad de México”, el cual abandonó en 1964 debido a una fuerte crítica que realizó contra “Landrú”, de Alfonso Reyes (1889-1959).

Ibargüengoitia escribió “Los relámpagos de agosto”, novela con la que ganó por segunda ocasión el Premio Casa de las Américas, y a la que le siguieron, en 1967, “La Ley de Herodes y otros cuentos” y “Maten al león”, esta última llevada al cine en 1975 por José Estrada (1938-1986).

Sus últimas novelas publicadas fueron “Las muertas” (1977), “Dos crímenes” (1979) y “Los pasos de López” (1982). Luego de un fallido matrimonio, Jorge Ibargüengoitia se casó por segunda vez con la pintora inglesa Joy Laville (1923), con quien se trasladó a París, Francia, alternando su residencia.

Fue miembro fundador de la revista “Vuelta” (1976) y publicó “Instrucciones para vivir en México”, selección de artículos publicados en el diario “Excélsior” de 1969 a 1976.

La vida del escritor mexicano se conoce poco, pues aunque sus textos son muchos, no existen tantos referentes sobre su vida y viajes, de acuerdo con Cristina Secci en su texto “Rompecabezas: vida y obra de Jorge Ibargüengoitia”, publicado por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

“Los pasos de López” fue su última novela, se publicó en 1982, y en ella nuevamente resalta su capacidad desmitificadora, esa intención satírica de desnudar la realidad, retratando la cotidianidad de la historia.

El dramaturgo murió en Madrid, España, el 27 de noviembre de 1983, en un accidente aéreo, en el que también murieron el crítico uruguayo Ángel Rama (1926-1983), así como el narrador y poeta peruano Manuel Scorza (1928-1983).

Raquel Gutiérrez Estupiñán: pasión por el conocimiento

Además de ser sede del posgrado en Ciencias del Lenguaje del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” (ICSyH), la emblemática Casa Amarilla es también el espacio donde Raquel Gutiérrez Estupiñán desempeña sus labores de docencia e investigación, desde hace poco más de 15 años. No obstante, la trayectoria en la BUAP de la investigadora adscrita al SNI, nivel 1, se remonta a 1985, año en el cual se integró a la planta de profesores de la Facultad de Filosofía y Letras.

Si bien cuenta con una sólida formación en literatura, su interés por el conocimiento tiene múltiples focos: además de fundar el Seminario en Estudios Cinematográficos (SEC) del ICSyH, gran parte de su vida la ha dedicado al aprendizaje de lenguas, sobre todo el francés. Asimismo, durante su doctorado en Filología, cursado en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) de Madrid, incursionó en los estudios de género, línea de investigación que a la fecha mantiene.

Sus tesis de licenciatura y maestría se enfocaron en temas relativos al periodo colonial de la Nueva España. En la primera de ellas, abordó la figura de Juan de Palafox y Mendoza, mientras que en la segunda analizó el asedio de Tenochtitlán narrado en las Cartas de Relación de Hernán Cortés, desde una doble perspectiva: la semiótica y la hermenéutica.

Su constancia y rigor académico le han otorgado múltiples distinciones a lo largo de su trayectoria. En el año 2000, por ejemplo, fue ganadora del Concurso Literario Nacional Abigael Bohórquez, organizado por el Fondo Regional del Noroeste para la Cultura y las Artes, en el género de ensayo. Su trabajo estuvo basado en su tesis doctoral, específicamente en la obra de la escritora mexicana Luisa Josefina Hernández.

“Aprendí lo que es la disciplina a través del estudio”

El interés por las humanidades surgió de entre las páginas de las lecturas a las cuales su padre la acercó desde temprana edad. A pesar de que era médico de profesión, su formación humanista se reflejaba en los libros, tanto de literatura como de ciencias naturales, que tenía en su consultorio. Debido a que comenzó a leer desde los 3 años, Raquel se convirtió desde muy joven en una lectora voraz.

“Cuando terminé el primer año de primaria, me dieron un premio de aprovechamiento y mi papá me regaló los cuentos completos de los Hermanos Grimm. Es uno de mis recuerdos más significativos: estoy en el pasillo del departamento donde vivíamos y mi papá me pone en las manos ese libro que era bastante pesado para una niñita. Me pareció mágico abrirlo y ver en el índice los títulos de los cuentos; seguías los puntitos y, al ir a la página que indicaba, aparecía el texto. Ahí vi por primera vez la palabra ‘literatura’: por ahí empezó todo”, narra.

Con esta formación, ella misma se considera parte de una generación “sándwich”: si bien fue instruida en labores domésticas, su padre siempre la instó para que cursara estudios de nivel superior. El ejemplo que el médico usaba era el de las tías de Raquel, quienes salieron adelante gracias a su perfil profesional como profesoras de jardín de niños y primaria. A pesar de su gusto por cocinar, bordar y tejer, reconoce que su inquietud intelectual es lo que prevalece: “Si tuviera que escoger, elegiría lo intelectual; afortunadamente puedo combinarlo”.

Esta inclinación la llevó a matricularse en el Colegio de Letras de la BUAP, antecedente del actual Colegio de Lingüística y Literatura Hispánica (COLLHI). Tres años después continuó su licenciatura en Europa –una de sus mayores aspiraciones en aquel entonces–, tras contraer matrimonio con un belga. Así, se integró al Centro de Estudios Hispánicos de la Universidad de Lovaina, a mediados de los años 70.

Además del cambio cultural que implicó su mudanza, Raquel se enfrentó a una exigencia académica que no había experimentado en México: “Me acuerdo que, durante los años que estuve ahí, no hubo ni un día en el que pudiera decir ‘hoy descanso’”. Sin embargo, afirma que gracias a que era aún una joven maleable, pudo adoptar el ritmo de trabajo que ha sido clave de su éxito académico. “Si estudias, tienes que programarte. No puedes decir ‘hoy no hago nada’”, sentencia. No obstante, reflexiona unos segundos, sonríe y complementa: “bueno, puede ser un día, pero no mucho”.

Guiada por dicho rigor, posteriormente cursó la maestría en Ciencias del Lenguaje en el ICSyH, mientras impartía clases en el COLLHI y dedicaba tiempo para sus dos hijas, de 2 y 3 años y medio. “Cuando las niñas estaban en la escuela, esas horas trabajaba –me levantaba a las 3 de la mañana. Me amarraba prácticamente a la silla de mi escritorio y me decía ‘no te mueves hasta que sea hora de ir por las niñas’”, recuerda entre risas.

Más tarde, se encontró ante la misma situación al ingresar al doctorado en la UNED. El apoyo de su esposo y de su madre, al igual que en el caso de la maestría, fue un factor determinante para cursar exitosamente el posgrado. “Por eso a mí nadie me puede decir ‘es que no se puede, es que no puedo, es que no tengo tiempo’. Yo lo hice prácticamente sin descarga académica y sin becas. Sí se puede: si uno lo quiere, lo hace como sea”, afirma.

El francés: una segunda patria

Alrededor de los 14 años, Raquel Gutiérrez Estupiñán realizó una llamada a la Alianza Francesa para preguntar sobre los cursos que la institución ofertaba. Tras el diálogo, quedó inscrita en un programa intensivo que marcaría el inicio de uno de los ejes rectores de su vida. “El francés es para mí una segunda patria, digamos; otra de mis especialidades”, expresa con emoción sentada en su cubículo, en la Casa Amarilla.

Años de estudio y práctica la llevaron, en 2003, a participar en Le dictée des Amériques [El dictado de las Américas], una contienda mundial que reúne a personas procedentes de países donde el francés es lengua materna o tiene una presencia significativa. El certamen llevado a cabo en Quebec cuenta con dos categorías: Senior y Junior, divididas a la vez en hablantes nativos o no. Tras una ronda eliminatoria en la que los concursantes ponen a prueba sus conocimientos de la ortografía francesa, se elige a los ganadores mediante el dictado del texto de algún escritor consagrado.

Después de superar todas las pruebas, la doctora Gutiérrez fue reconocida como Gran Campeona en la categoría Senior de hablantes no nativos, uno de sus triunfos más grandes, relata. “Eso quiere decir que podemos estar al nivel si trabajamos y si nos lo proponemos. ¿Tuve ayuda? Sí. Estuve practicando durante dos años con una profesora francesa: iba todas las semanas a su casa y trabajaba todas las dificultades habidas y por haber en la ortografía”.

La docencia: una forma de impulsar a quienes están comenzando

Luego de regresar a Puebla, una vez concluida su licenciatura, comenzó a impartir cursos en la Alianza Francesa, en la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) y, más tarde, en el COLLHI. Respecto a su labor en este último, cuenta: “Cuando veo las fotos –porque me gustaba organizar visitas a la Capilla del Rosario con algún arquitecto que explicaba la cuestión del barroco–, me veo casi como mis alumnos. No era fácil distinguir quién era la profesora entre los alumnos. Me sentía muy integrada. Fue una buena experiencia para mí; por eso, seguí colaborando muchos años después de que terminé la maestría”.

Como fruto de la perspectiva de género que adoptó en el doctorado, impartió por primera vez el Seminario de Teoría Literaria Feminista en la Licenciatura en Lingüística y Literatura Hispánica de la BUAP. “Resultó un curso que les abrió los ojos a muchas muchachitas que me escribieron cartas al final. Me decían que había sido un descubrimiento para ellas, que nadie en su vida les había hablado de esos temas […] Tuve mucho éxito en esos cursos; yo creo que son de los de mayor éxito en mi carrera”, destaca. Del seminario se derivaron tesis y líneas de investigación que se fortalecen hasta la fecha.

Fue en 2001 cuando se integró a la planta académica del ICSyH, “el lugar donde me he realizado sobre todo profesionalmente y también como persona”. En esa unidad académica, tras una estancia de investigación en la Universidad de Montreal con André Gaudreault, especialista en el tema internacionalmente reconocido, fundó formalmente en 2012 el SEC. Dicho espacio introdujo una nueva línea de investigación al posgrado de Ciencias del Lenguaje. Con jornadas organizadas cada dos años y una participación sustantiva en el Festival Internacional de Cine Silente, dicho grupo académico consolida el trabajo de análisis e investigación que desarrolla los últimos jueves de cada mes, de forma ininterrumpida, desde su nacimiento.

Hoy en día, la doctora Raquel está dedicada a los temas que desarrollan sus tesistas de doctorado. Con gran exactitud enumera los objetos de estudio tratados: el papel del guion en la trasposición de una novela a película; la narración en el cine digital; los rasgos característicos del cine de autor e incluso el diario de Salvador Dalí. “Estoy en una etapa de mi vida en la que ya no tengo que preocuparme tanto por cuestiones como permanecer en el SNI”, indica. Esto, debido a que recientemente obtuvo la extensión de su nombramiento para los próximos 15 años en dicho índice de investigadores. Así, cuenta con una mayor disponibilidad para atender sus labores de docencia e investigación, como la dirección de tesis e impartición de cursos.

“Yo digo ‘el camino andado ya es bastante largo’. Ahora quiero ayudar a quienes están empezando o que les falta camino que recorrer. Eso es lo que me motiva actualmente: más que hacer cosas para mí, ayudar a los jóvenes. Sobre todo en nuestra situación en el campo de las humanidades, donde cada vez las exigencias son mayores. Yo creo que los jóvenes que estudian en esta área deben tener en cuenta que el camino es largo, pero que vale la pena. Como decía uno de mis colegas: ‘nunca vamos a ser ricos, pero el privilegio de trabajar en algo que te gusta y apasiona es nuestra recompensa’”.

Tras jugar solo para la Roma, Francesco Totti colgó los botines en 2017

Con 40 años de edad, Francesco Totti finalizó su carrera futbolística en julio de 2017, luego de jugar durante toda su trayectoria con una sola camiseta, la de A.S. Roma.

La temporada 2016-2017 de la Serie A, en la cual anotó tres goles, fue la elegida por Totti para concluir su carrera futbolística, y disputó su último encuentro ante el Genoa en el Estadio Olímpico de Roma, donde pudo despedirse de los aficionados de la “Maggica”.

El “Capitano” entró a las fuerzas básicas de la Roma con 12 años de edad y a partir de ese momento inició su historia que duró 28 años, en los cuales se convirtió en uno de los máximos representantes de la entrega para un único equipo, algo inusual en el futbol actual.

El delantero disputó un total de 25 temporadas con los italianos, en las cuales jugó 785 partidos y anotó 307 goles; además, conquistó cinco títulos: una Serie A (2000-2001), dos Copas de Italia (2006-2007 y 2007-2008) y dos Super Copas de Italia (2007-08 y 2001-02). Con la Selección Nacional de Italia hizo historia al coronarse en la Copa del Mundo Alemania 2006, torneo en el cual vencieron en la final a Francia.

Con la “Nazionale” disputó 58 duelos y anotó en nueve ocasiones.

Durante su carrera Totti rechazó múltiples ofertas de otros equipos, entre ellas una del Real Madrid.

“Habría hecho mucho dinero, pero hubiera arruinado una historia de amor de 25 años”, declaró el futbolista tras colgar los botines.

Dafne, de 16 años, la psicóloga más joven del mundo, obtiene maestría (FOTOS)

Para Dafne Almazán si la noche de este lunes hubiera tenido una canción de fondo sería “We Are de Champions”, de Queen, no sólo para ella, quien a los 16 años obtuvo el grado de maestría en Educación, sino para el centenar de personas que la noche de la víspera recibieron títulos de maestría y doctorado en el Tec de Monterrey campus Santa Fe.

Dafne tiene 16 años de edad, con el cabello hasta la cintura y perfectamente bien peinado, podría confundirse con el centenar de estudiantes que también recibieron sus títulos; sin embargo, al mirarla de cerca, tiene la sonrisa de una adolescente y en los ojos la sabiduría de quienes han sembrado y cosechado cada uno de sus logros.

En entrevista previa a la entrega de la documentación que la avala con el grado de maestría en Educación, Dafne está visiblemente emocionada y comentó a Notimex que se siente llena de felicidad debido a que acaba una parte de su formación académica, lo que sigue para ella es comenzar el doctorado.

Detalló que será hasta el próximo año cuando comience a hacer el doctorado y este podría ser en Educación o Psicología; ella, a diferencia de las chicas de su edad, evalúa con detenimiento sus opciones, que no tienen nada que ver con la próxima salida con sus amigas o la ropa que se pondrá, sino con decisiones de vida.

El año pasado, Dafne comenzó a estudiar la carrera de Derecho y también desarrolla un proyecto de investigación referente a las niñas sobredotadas que viven en el Estado de México, por lo que además lanzó una campaña de género en esa entidad enfocada en la no discriminación de las niñas que tienen capacidades intelectuales superiores.

En ese sentido, prevé que en cinco años ya existan avances importantes en la detección de niñas sobredotadas y refirió que en México, de cada 10 niños detectados como sobredotados, solo dos son mujeres; tan sólo en el Estado de México existen alrededor de 60 mil niñas sobredotadas, de las cuales, menos de 5.0 por ciento ha sido detectada, añadió.

Así, agregó, 80 por ciento de los casos detectados con sobredotación son hombres en tanto que el 20 por ciento restante son mujeres, ello, expuso, evidencia que existe un factor de género que impide que las niñas sobredotadas lleguen al proceso de detección de su nivel de inteligencia.

Almazán, que tiene la sonrisa fácil de una mujer de 16 años, recordó que ella tuvo la fortuna de ser detectada como sobredotada desde muy temprana edad, así que dejó las aulas e instituciones escolares para aprender en casa.

De esta manera, a los siete años terminó la educación primaria, a los ocho la secundaria y a los 10 la preparatoria, para concluir la licenciatura a los 13 años de edad, hoy con el grado de maestría, continúa planeando sus pasos académicos.

“A los 25 yo ya habré acabado toda mi parte académica y ya estaría trabajando”, refirió, aunado a que piensa quedarse a trabajar en el país que la vio nacer, a ella le gustaría que los niños sobredotados mexicanos pudieran tener una mejor educación, ello, a nivel privado y público: “Que pudieran recibir una mejor educación”, destacó.

“En mi casa no había tele ni esas cosas” y recordó que sus juegos consistían en hacer representaciones de eventos históricos con su hermano, quien también es sobredotado, aún cuando el estudio de una maestría requiere de tiempo y esfuerzo, ella estudia chino y perfecciona su inglés, aunque también ha incursionado en el aprendizaje de latín y de francés.

Dafne se ve dentro de 10 años con un doctorado y ayudando como psicóloga a niños sobredotados, quienes en su opinión, antes de haber sido diagnosticados, ya presentan daños en su autoestima.

Almazán, que también es conocida como la psicóloga más jóven del mundo de acuerdo con registros de la organización World Records Academy, aprendió a caminar antes de cumplir el año de edad, a los tres ya leía y escribía de manera autodidacta y a los seis lo hacía en inglés y en español, y comenzaba con la adquisición de conocimientos en álgebra y trigonometría.

Dafne ha participado en el Congreso Internacional World Council for Gifted and Talented Children; además, tiene dos certificaciones por parte de la Universidad de Harvard y recibió el año pasado el Premio Nacional de Psicología, aunado a que la revista Forbes la nombró como una de las 50 mujeres más poderosas de México.

Ha sido ponente en eventos como la Ciudad de las Ideas, en Puebla, en 2016 y este año participó en el foro Empoderando Mujeres, ello, aunado a la campaña para la detección de niñas sobredotadas antes mencionado. Al mismo tiempo, colabora en el Programa de Potenciación Intelectual del Centro de Atención al Talento (Cedat).

Nadia Comaneci, ícono de la gimnasia olímpica (VIDEO)

La rumana Nadia Comaneci, quien ganó 12 medallas europeas y sorprendió al mundo al ser la primera gimnasta en la historia en recibir un puntaje de 10 en una prueba oficial, sigue siendo un ícono de este deporte a 36 años de su retiro.

Comaneci, nacida en 1961, comenzó a competir a los seis años y obtuvo sus victorias iniciales en categorías juveniles en 1970. A los 13 años consiguió su primer éxito importante: ganó tres medallas de oro y una de plata en el Campeonato Europeo en Skien, Noruega.

El reconocimiento mundial llegó en su primera prueba continental en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976, donde obtuvo tres medallas de oro, una de plata y una de bronce; además, es recordada por recibir una calificación perfecta de 10 en la prueba de barras asimétricas, logro que nadie había conseguido en la historia de la gimnasia.

En el Mundial de Estrasburgo, Francia, 1978 logró una medalla de oro y una de plata. En los Juegos Olímpicos de 1980 en Moscú, Rusia, obtuvo dos preseas de oro y dos de plata.

Tres años después, en 1981, anunció su retiro de la gimnasia y en 1984 tuvo una ceremonia en Bucarest, Rumania, para oficializar su salida de la alta competencia.

En total, la rumana, de 56 años, ganó 12 medallas en torneos europeos, cuatro en campeonatos mundiales y nueve preseas en Juegos Olímpicos.

Comaneci ha reconocido que parte de su éxito fue gracias al ejemplo de su familia. “Estaba muy motivada por mi padre. Él me decía que es importante trabajar duro en lo que sea que hagas para llegar lejos. Esas fueron las raíces que aprendí”, dijo en una entrevista.

Después de su retiro, la exatleta fue integrante de la Federación Rumana de Gimnasia entre 1984 y 1989. Actualmente continúa vinculada al deporte mientras se ocupa de diversas obras de caridad en todo el mundo; además, ha participado como comentarista en eventos de gimnasia desde los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.

Por Ricardo Dillarza Lugo

Niña genio mexicana termina estudios de maestría a los 16 años de edad (VIDEO)

La niña genio mexicana Dafne Almazán Anaya, con tan sólo 16 años de edad, concluyó sus estudios de maestría en Educación con Acentuación en Mecanismos de Enseñanza – Aprendizaje en el Instituto Tecnológico de Estudios Superior de Monterrey (ITESM).

Con esto, la psicóloga más joven del mundo, se convierte en una de las pocas personas en el orbe que cuenta con un posgrado a tan corta edad, destacó el Centro de Atención al Talento en un comunicado.

Para ello, realizó una tesis sobre los efectos positivos de la Educación Diferenciada en la Enseñanza de Matemáticas para Sobredotados en niveles educativos elementales.

El estudio se concentró específicamente en el álgebra básica, al ser una de las áreas de más bajo rendimiento en la prueba del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA) a nivel nacional

Además de los logros académicos descritos, este año Dafne Almazán Anaya comenzó una nueva licenciatura para estudiar la carrera de Leyes, y planea iniciar un doctorado y terminarlo antes de cumplir 18 años de edad.

Dafne forma parte del Programa de Potenciación Intelectual desde que fue diagnosticada como niña sobredotada por parte del Departamento de Psicología del Centro de Atención al Talento (Cedat).

A los siete años de edad recibió su certificado de primaria, un año después concluyó la secundaria e ingresó inmediatamente al bachillerato, el cual terminó en 2012.

Ese mismo año, a los 10 años de edad, inició sus estudios de licenciatura. Entonces se convirtió en la estudiante universitaria más joven de la nación y, tres años después, al obtener su titulación se convirtió en la psicóloga más joven del mundo.

Es “Cielito lindo”, el mayor legado del compositor Quirino Mendoza

Multiinstrumentista de gran inspiración y creador de uno de los himnos musicales de México, el “Cielito lindo”, el compositor Quirino Mendoza será recordado este jueves, a 60 años de su fallecimiento, ocurrido el 9 de noviembre de 1957.

Quirino Fidelino Mendoza y Cortés nació el 10 de mayo de 1862 en el pueblo de Santiago Tulyehualco, Xochimilco, de la Ciudad de México; fue hijo del organista Poilicarpo Fidelino Mendoza Ocampo y de Juana Cortés de la Rosa.

De acuerdo con la biografía que de él difunde la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM), fue su progenitor quien debido a su oficio lo acercó a la música y lo enseñó a tocar el piano, la flauta, el violín, la guitarra y el órgano, instrumentos que gracias a entrega e inspiración, pronto comenzó a dominar-

En el rubro académico, recibió educación básica en su lugar de nacimiento, para después finalizar estudios en la Escuela Normal de Mestros; al ser hijo de agricultores, recibió de sus padres la enseñanza del amor a la tierra y cómo trabajarla.

Con el estudio de la música se convirtió además en organista por muchos años en las actuales delegaciones de Milpa Alta y Xochimilco, donde dio a conocer sus primeros cantos religiosos, de los que surgió su primera obra “Mi bendito Dios”, en 1880.

Durante esos años, sus piezas religiosas eran bien apreciadas y recibían elogios de quienes las escuchaban, lo cual entusiasmó a Quirino y lo llevó a incursionar en otros géneros, como himnos, polkas, mazurcas, corridos, valses, huapangos, pasodobles, marchas, cantos infantiles, boleros y canciones rancheras.

En ese tiempo, al no ser buen negocio la música, adoptó como verdadero oficio la docencia de nivel primaria, ocupación que lo complementó, pues de acuerdo con sus biógrafos lo hizo feliz y le permitió transmitir valores y amor a la vida a sus pequeños pupilos.

Cuentan que en sus ratos libres, disfrutaba pasear por la sierra, donde conoció a Catalina Martínez, mujer con quien sostuvo un largo noviazgo que culminó en matrimonio, y quien fue la inspiración de su más grande tema: “Cielito lindo”, pieza ejecutada por primera vez el 10 de mayo de 1882, cuando él tenía 20 años.

La página oficial de la Fonoteca Nacional señala que la pieza fue grabado por primera vez en 1918, interpretada por una de las más grandes cantantes mexicanas y referente de la canción ranchera, Lola Beltrán, durante un concierto de gala realizado en el Palacio de Bellas Artes, en 1990.

Durante el periodo revolucionario, Quirino ingresó a las filas de Maclovio Herrera y luego a los Villistas como soldado raso, lapso en el que se acostumbró a apaciguar el tiempo de batalla con melodías acompañadas por su guitarra.

De esa época surgieron “Jesusita en Chihuahua” y “La Joaquinita”, las cuales fueron compuestas cuando se estrenó en el grado de Teniente Coronel en el pueblo de Loreto, mientras que era director de la orquesta de Puebla, en 1916.

Según otra biografía difundida por la delegación Xochimilco, de donde era nativo, uno de los momentos más significativos de su vida fue cuando compuso un himno al Rey de España, Alfonso XIII, el cual fue presentado en el Palacio Real de Madrid, España el 12 de octubre de 1919.

En agradecimiento, el Rey le entregó una carta de felicitación y una medalla, reconocimiento al que se sumó el del Club Internacional de Mujeres, que le rindió un homenaje por haber organizado una orquesta típica femenina, de la que fue maestro.

Para el maestro Mendoza, gran amante de la música, su mayor deleite era escuchar y disfrutar cada nota, de ahí que gozara que sus melodías y canciones se tocaran en México y varias partes del mundo.

Entre sus temas más exitosos se encuentran “Cielito lindo”, “Jesusita en Chihuahua”, “Rosalía”, “Joaquinita”, “Xochimilco”, “La noche tiende su manto”, “Honor”, “Gloria”, “Las espuelas de Amozoc” y “Alegría de vivir”.

Su exitosa carrera tanto musical como docente lo hicieron merecedor de una gran variedad de premios y reconocimientos, entre los que destacan la Medalla Maestro Manuel Altamirano, concedida por las autoridades educativas por 58 años de servicio.

La Mención Honorífica del Presidente de los Estados Unidos de América, Harry S. Truman, la del Emperador Hiroito de Japón, y menciones honoríficas de los gobiernos de Chile, Honduras, Venezuela y Cuba por su tema “Cielito lindo”, además de un sinnúmero de diplomas, trofeos, discos de oro y placas conmemorativas.

Fue autor de 73 himnos, 102 canciones (pasos dobles, marchas, foxes), 57 cantos para los jardines de niños, 50 huapangos, polkas, corridos, valses, boleros, rancheras, mazurcas y cantos religiosos. Murió el 9 de noviembre de 1957, en la Ciudad de México, a los 95 años.

Para ese momento, el maestro Quirino preparó y compuso su propia marcha fúnebre titulada “Juanita”, la cual fue interpretada durante su velorio tal y como el artista lo tenía dispuesto.

Por su enorme legado, en 1977 se le rindió un homenaje póstumo y fue entonces que sus restos mortales fueron exhumados y trasladados del panteón de Tulyehualco, al lote de los hombres ilustres de Xochimilco que se encuentra en Xilotepec.

Actualmente, el autor sigue recibiendo reconocimientos, como un Diploma y Medalla de la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM), de la que fue miembro fundador, por su canción inmortal “Cielito Lindo”, la cual es interpretada como signo de identidad para los mexicanos.