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Rosario Robles, una mujer de política y de polémica

Rosario Robles Berlanga, exjefa del Gobierno del entonces Distrito Federal y extitular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), tiene una trayectoria de izquierda en la política mexicana, marcada por su activismo en defensa de los derechos de la mujer, pero también por la polémica por caso como la “Estafa Maestra”.

María del Rosario Robles Berlanga nació en la Ciudad de México el 17 de febrero de 1956 y fue la primera mujer en gobernar el entonces Distrito Federal en sustitución de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.

Es licenciada en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y tiene una maestría en Desarrollo Rural por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Xochimilco.

Su carrera política comenzó en la dirigencia femenil del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (STUNAM), de 1988 a 1993.

Durante ese periodo, fue integrante fundadora del Partido de la Revolución Democrática (PRD), en 1989, y un año después, en 1990, impulsó en el Congreso Universitario medidas para promover la participación paritaria de la mujer en todos los niveles de la vida universitaria.

En septiembre de 1998 fue designada por la entonces Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) para sustituir a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano cuando éste renunció a la Jefatura de Gobierno para iniciar su tercera campaña rumbo a la Presidencia de la República en 2000.

El 29 de septiembre de 1999 rindió protesta como jefa de Gobierno ante el pleno de la entonces ALDF, en sustitución de Cárdenas Solórzano, convirtiéndose así en la primera mujer que gobernó la capital del país.

Como mandataria capitalina, Robles Berlanga logró reordenar a 50 mil comerciantes de la vía pública y amplió los causales de aborto legal en el entonces Distrito Federal, lo que sería conocido como la “Ley Robles”.

Además, propuso el mecanismo en el Código de Procedimientos Penales para que las mujeres violadas y embarazadas por esa agresión puedan abortar legalmente.

El 5 de diciembre de 2000 entregó el cargo al jefe de gobierno electo Andrés Manuel López Obrador, y meses después, en 2002, ganó la candidatura a la presidencia del PRD.

De 2002 a 2003, fue presidenta nacional del PRD, pero en 2004 renunció al partido y posteriormente ocupó cargos como consejera nacional, secretaria de Movimientos Sociales del Comité Ejecutivo Nacional (CEN); secretaria de Organización.

Durante su gestión como dirigente perredista, Robles se alió con el empresario argentino Carlos Ahumada, con quien -según algunas biografías- mantuvo una relación amorosa.

Luego de que se dieran a conocer videos donde se observa a Ahumada entregar fajos de dinero a René Bejarano, entonces coordinador del PRD en la Asamblea Legislativa, y a Carlos Imaz recibir alrededor de 500 mil pesos de Ahumada, Robles renunció al partido del Sol Azteca.

Ello debido a que sus detractores la acusaron de fomentar la relación Bejarano-Ahumada y de usar su cercanía con éste último para otorgar “favores gubernamentales” a distintas empresas.

Rosario Robles también fue diputada federal en la LVI Legislatura, donde presidió la Comisión de Desarrollo Social y participó en la Comisión Permanente del Congreso (1997).

Para 2012 se unió a la campaña del candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto, para la Presidencia de México, para después ocupar las secretarías de Desarrollo Social (Sedesol) y de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).

La exsecretaria de Estado fue señalada por el caso conocido como la “Estafa Maestra”, que involucró a 11 dependencias del gobierno federal, ocho universidades públicas y 186 empresas para presuntamente desaparecer millones de pesos en recursos públicos.

Este martes, Robles Berlanga fue vinculada a proceso por uso indebido del servicio público cuando estuvo frente de la Sedatu y la Sedesol, y permanecerá dos meses en prisión preventiva justificada en el penal de Santa Martha Acatitla para que se concluya la investigación complementaria.

Edith González, una guerrera que jamás se doblegó

La actriz mexicana Edith González, quien falleció este jueves tras perder la lucha contra el cáncer, construyó una sólida carrera artística de más de 40 años por talento y versatilidad histriónica.

Hija del contador Efraín González y de Ofelia Fuentes, Edith incursionó en el medio de los espectáculos a los cinco años por casualidad, luego de que su mamá la llevó al programa Siempre en domingo y llamó la atención del director Antulio Jiménez Pons por sus ojos azules y “la luz angelical en su rostro”.

González Fuentes, quien nació el 10 de diciembre de 1964, hizo algunos castings y comenzó a grabar la telenovela Cosa juzgada (1970), en donde compartió créditos con Rafael Baledón Cárdenas (1919-1994) y Martha Roth Pizzo (1932-2016).

Tras esa experiencia y gracias a su versatilidad histriónica, participó en más de 20 películas, 30 telenovelas, así como en programas infantiles, series y teatro.

La joven actriz alternó sus estudios con su trabajo en teleseries como Los miserables (1973), La maldición de la blonda (1971), El edificio de enfrente (1972), La fiera (1983), Pacto de amor (1977) y Mañana será otro día (1976).

Entre las películas en las que participó figuran El rey de los gorilas (1976), Ciclón (1978), Guyana, el crimen del siglo (1979), Trampa infernal (1989), Salón México (1996), Rogelio (2000) y Deseo (2013).

Mientras que en el teatro su participación fue numerosa con producciones como Ricitos de oro, Hansel y Gretel, Gipsy y Un día en particular, entre otros.

Edith González comenzó a tener mayor reconocimiento en el mundo del espectáculo nacional e internacional poco antes de los 14 años con su papel de “María Isabel Salvatierra” en la telenovela Los ricos también lloran (1979).

Luego de que fue expulsada del colegio de monjas en el que estudiaba por protagonizar la portada de una fotonovela con el uniforme escolar, decidió dedicarse por completo a su carrera en el medio artístico; hizo estudios en Londres, Inglaterra; Nueva York, Estados Unidos; y París, Francia, donde obtuvo conocimientos de jazz, mímica, interpretación y ballet.

Sus primeros papeles estelares los obtuvo en las series como Ambición (1980) y Bianca Vidal (1985). Durante la participación de esta última falleció su padre, víctima de cáncer.

En su carrera, Edith González hizo papeles como “Ana Rosa”, la chica dulce y sensible de Monte Calvario (1988), “Mónica de Altamira”, la heroína noble y apasionada en Corazón Salvaje (1993) y Fernanda ‘Salomé’ Quiñones de Lavalle, la sensual aventurera en Salomé (2001), en la que la actriz dio muestra de su versatilidad histriónica.

En los años 90, participó en las películas Salón México (1996), La sombra del otro (1996), La jaula de oro (1997) y Nunca te olvidaré (1999), así como también en series pedagógicas para la instrucción primaria de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Con su papel de “Elena Tejero” en la obra musical Aventurera mostró al público su talento para el baile y el canto; para 2004 protagonizó la telenovela Mujer de madera del productor Emilio Larrosa, pero dejó la producción por su embarazo. El 17 de agosto de ese año nació su hija Constanza.

El 26 de mayo de 2005 regresó a Aventurera, donde tuvo un éxito rotundo; a partir del 14 de agosto de ese año, como jurado del reality musical Bailando por un sueño y después en Los reyes de la pista.

También incursionó en el mundo empresarial, tras lanzar una fragancia, con la que aseguró que exaltaba sus raíces mexicanas y daba un toque de sensualidad a la mujer de cualquier edad.

En el melodrama Mundo de fieras (2006), del productor Salvador Mejía, compartió créditos con el actor cubano César Évora y la venezolana Gaby Espino.

En ese año, viajó a Bucarest para rodar varios episodios de la telenovela rumana Inima de tigan (Corazón de gitano), en la que interpretó un papel creado para ella. Esa fue la primera ocasión que una mexicana fue invitada especial de una producción rumana.

Asimismo, Edith González trabajó en los melodramas Palabra de mujer (2007), Doña Bárbara (2008) y Camaleones (2009), su última participación en la empresa Televisa, antes de cambiarse de televisora.

Como parte del equipo de TV Azteca, en 2010, apareció en la alfombra roja del reality de La academia y a finales de 2011, la actriz se desempeñó como “Alma Durán” en la telenovela Cielo rojo, en la que compartió crédito con Mauricio Islas.

La actriz tuvo una participación especial en la serie A corazón abierto (2012), protagonizado por Sergio Basáñez e Iliana Fox; al siguiente año, fue reconocida como como parte de Supermamás 2013 por su compromiso social.

Asimismo, cautivó a la audiencia con su personaje de “Paula Duarte” en la telenovela Vivir a destiempo en la que también actuaron Humberto Zurita, Ramiro Fumazoni, Juan Manuel Bernal y Verónica Merchant, entre otros.

En 2014, dio vida a “Valentina Díaz-Llorente de Bravo”, la protagonista de la telenovela Las Bravo, al lado de Mauricio Islas, Saúl Lisazo, Paulette Hernández, Carla Carrillo, Carolina Miranda, Héctor Arredondo, Lambda García, Pedro Sicard, Juan Vidal, Alberto Casanova y Eugenio Montessoro, entre otros.

En 2016, tras las grabaciones de la telenovela Eva la trailera, acudió al médico por fuertes dolores de espalda, sin embargo, el diagnóstico que recibió fue cáncer de ovario, el cual decidió enfrentar de una manera positiva.

A la par de su lucha contra esa enfermedad, Edith González participó en campañas publicitarias que hacían hincapié en la importancia de la detección temprana.

El reality de TV Azteca Este es mi estilo fue el último proyecto televisivo en el que participó junto con Vanessa Claudio. En enero de 2018, fue parte del elenco de la obra de teatro Entre mujeres, de Santiago Moncada y en la que compartió créditos con Cecilia Gabriela y Ana Bertha Espín, entre otras.

Carlos Fuentes, escritor esencial para la literatura de habla hispana

Autor de novelas fundamentales de la literatura latinoamericana, Carlos Fuentes formó parte de diversos grupos y generaciones de intelectuales de los más importantes movimientos culturales que se consumaron en el país durante la segunda mitad del siglo XX.

A siete años de su muerte que se cumplen este día, el ganador del Premio Miguel de Cervantes es reconocido en el mundo como uno de los más destacados escritores mexicanos y representante del llamado “Boom latinoamericano”.

El año pasado, en el marco de un homenaje al escritor mexicano, se develó una placa en su honor en la embajada de México en Francia, país donde fue representante diplomático y donde actualmente permanecen sus restos.

Hijo de padres mexicanos, Carlos Fuentes Macías nació en la ciudad de Panamá el 11 de noviembre de 1928. La actividad diplomática de su padre llevó al autor a pasar su infancia en distintos sitios del Continente como Montevideo, Río de Janeiro, Washington D.C., Santiago de Chile, Buenos Aires, entre otros.

Se recibió como licenciado en leyes por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y obtuvo un doctorado en economía en el Instituto de Estudios Internacionales de Ginebra, Suiza, y tuvo la distinción de trabajar en la representación de la delegación mexicana ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), según el portal web biografíasyvidas.

Su inquietud literaria lo llevó a participar en distintas publicaciones, pero fue en los años sesenta que fundó la “Revista Mexicana de Literatura”, junto con Emmanuel Carballo, con la visión de incorporar al ámbito mexicano materiales de literatura universal.

En 1958 consiguió el sueño de todo escritor consolidar su primera novela, “La región más transparente”, y en 1962, aparecieron otras dos de sus más importantes obras “La muerte de Artemio Cruz” y “Aura”, de acuerdo con datos de la Enciclopedia de la Literatura en México en su portal.

Ese mismo año, nació su hija Cecilia Fuentes Macedo, concebida con la actriz mexicana Rita Macedo, durante varias espacios de tiempo en dicha década vivió en París, donde estuvo en contacto con el estructuralismo y las vanguardias de izquierda.

Otros títulos destacados del escritor mexicano son las antologías de cuento “Los días enmascarados” (1954), “El naranjo” (1994), las novelas “Terra Nostra” (1975), “Gringo viejo” (1985), “Diana, o, La cazadora solitaria” (1994), “La silla del águila” (2003), entre otros.

En 1972 contrajo matrimonio con la periodista Silvia Lemus, con quien estuvo casado hasta el día de su muerte, la pareja tuvo dos hijos, Carlos Fuentes Lemus y Natasha Fuentes Lemus, ambos fallecidos prematuramente.

Carlos Fuentes es considerado uno de los cuatro principales representantes del movimiento literario conocido como “Boom latinoamericano”, que surgió entre los años 60 y 70, junto con Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez.

En su faceta como guionista cinematográfico, destacan “El gallo de Oro” (en colaboración con Gabriel García Márquez y Roberto Gavaldón), “Un alma pura”, “Los Caifanes” (realización conjunta con Juan Ibáñez), entre otros, anota el portal digital de la Academia Mexicana de la Lengua.

Fuentes consiguió distintos premios, pero sobresale el Premio Miguel de Cervantes en 1987, distinción que han recibido otros mexicanos como Octavio Paz, Sergio Pitol y José Emilio Pacheco.

De igual forma, destaca en 1994 el Premio Príncipe de Asturias, que lo colocó como el segundo de los dos únicos mexicanos en lograr este reconocimiento, otorgado en 1983 a Juan Rulfo.

El escritor falleció a los 83 años, el 15 de mayo de 2012 en la Ciudad de México, al día siguiente se le rindió un homenaje en el Palacio de Bellas Artes para posteriormente trasladar sus restos a París, en el Cementerio de Montparnasse.

Emiliano Zapata, el héroe incomodo, símbolo de rebeldía y libertad

El semblante serio, la mirada profunda, un traje de charro portado con finura, el anhelo por la tierra y libertad pero, sobre todo, el coraje para defender la dignidad de los campesinos e indígenas, son emblemas que identifican a Emiliano Zapata Salazar, quien a 100 años de su muerte, se ha convertido en un símbolo de rebeldía y resistencia para los pueblos oprimidos en el mundo.

En entrevista, descendientes del caudillo de la Revolución Mexicana, relataron como la frase ¡Zapata Vive! cumple cabalmente en el legado de su lucha y en las personas que, tomando su imagen como estandarte, continúan persiguiendo los ideales de tierra, libertad, justicia y ley.

“Zapata es un símbolo incómodo para el sistema, incómodo porque al hablar un gobierno de Zapata, debe de cumplir con las demandas del pueblo, porque si no, vamos a ser igual que hace 70 años”, aseguró Edgar Castro Zapata, bisnieto del general.

Edgar Castro es historiador, ha estudiado la historia de su ancestro y la trascendencia que Zapata ha tenido.

Declaró que otras luchas, como la Revolución Cubana, se inspiraron en las tácticas militares del ejército suriano con su guerra de guerrillas; también, las revoluciones de la segunda mitad del siglo XX en Centro y Sudamérica retomaron los objetivos del caudillo; incluso, en 2010, fue develado un busto del revolucionario en Argelia, África, por influir en las luchas de los pueblos en aquel continente.

“Cabe mencionar que durante toda su vida, el general siempre fue perseguido, nueve años de lucha, cinco presidentes que lo querían asesinar y, a pesar de todo, él enarboló un Plan de Ayala, cuyo objetivo era dar una bandera ideológica a su movimiento”, apuntó.

Por su parte, Julieta Ana María Manríquez Zapata, nieta de Emiliano Zapata, hija de Ana María Zapata Portillo, quien fue la primer mujer diputada federal en el estado de Morelos, relató que después de la muerte del general, la familia tuvo que huir por las persecuciones, incluso, llegaron a cambiarse el apellido para no ser asesinados por el gobierno.

“Ella (Ana María Zapata Portillo, hija del caudillo), cuando estábamos pequeños, nos platicaba de la revolución, de cómo fue difícil para ellos, tenían que andar corriendo de un lado para otro; que apenas llegaban a algún lugar, sacaban su metate, lo ponían en el suelo con un cazo de bronce y ponían sus frijoles, apenas estaban cocinando y oían `Ahí vienen los pelones´, tiraban el caldo de los frijoles y a seguir huyendo; fue una época muy difícil para ellos, que cada que lo platicaba, se le llenaban sus ojos de lágrimas”, compartió.

Asimismo, Isaías Manuel Manríquez Zapata, nieto de Emiliano Zapata y hermano de Julieta, relató el contexto histórico y social en el que vivió la familia del revolucionario después de su asesinato, el 10 de abril de 1919.

“Toda esta época de arrasamiento, de destrucción total en el estado de Morelos que fue la tercera, con Carranza, se le suma el ingrediente de la influenza, una epidemia, que no había alimentos, no había medicinas, la población estaba anémica, fue una mortandad terrible, el que no moría por los federales, por el gobierno, moría de enfermedad.

“Toda la familia, la mayoría, tuvieron que huir; lo que nos platica la abuela (Petra Portillo Torres, esposa de Zapata), es que llevaba a nuestra madre (Ana María) muy pequeña, de cuatro o cinco años con otros familiares; eran unas seis, siete personas, tuvieron que huir del estado de Morelos hacia las montañas de Puebla, se escondían en cuevas, no había que comer, decía mi abuela que fue una época muy difícil para ellos”, contó.

Recalcó que Emiliano Zapata siempre estuvo en la mira de los gobernantes en turno y de otros líderes revolucionarios, pues cada uno lo intentó matar al menos en una ocasión, no obstante, los ideales del caudillo, aseguran, se mantuvieron firmes y con lealtad a su pueblo.

“Mucha gente decía: `y el general, por qué no se reía´, pues cómo se va a reír si te quieren matar, si andas huyendo, no era una fiesta lo que estaba pasando aquí en Morelos, era una cuestión de muerte, de destrucción que había ordenado el gobierno federal”, apuntó el señor Manuel.

Indicó que por los enfrentamientos en la zona y el hostigamiento, muchas familias huyeron del estado y muchas otras llegaron a los sitios para apropiarse de las casas abandonadas. La familia de Zapata se fue de la Villa de Ayala al estado de Puebla, años después, terminado el conflicto, regresaron para establecerse en la ciudad de Cuautla.

Aunque en 1920, por órdenes del presidente Álvaro Obregón, se inició el reparto de ejidos, a la mayoría de los revolucionarios zapatistas, incluyendo la familia de Emiliano, no fueron parte de los frutos que logró su lucha.

“Todos los que participaron se murieron, los mataron, los que quedaron fueron advenedizos, gentes que no pelearon ni nada, sólo pagaron para que los incluyeran en la nómina”, señaló Manuel manriquez Zapata.

Los nietos de Emiliano Zapata Salazar relataron cómo conocieron más allá del personaje histórico o el de los libros, sino que a través de anécdotas, fotografías y relatos se acercaron al que fuera su abuelo.

“Era una persona alta, no demasiada, pero tampoco era muy bajito, delgado tirándole a flaco, muy fibrudo, recio por el trabajo, era una persona fuerte, usaba el bigote largo, le gustaba vestir muy bien desde el calzado, zapatos de una sola pieza, el pantalón de dril, la camisa de olan que le hacía un nudo abajo, su sombrero.

“En todas las fotos se observa que él está muy bien arreglado, muy bien planchado, porque económicamente estaba bien. Él tenía su parcela heredada de sus padres, tenía algunas cabezas de ganado, tenía caballos que era su pasión, y tenía en el cerro una mina de cal, herencia de su padre, don Garbriel, esa cal la utilizaron para la hacienda de Chinameca”, compartió su nieto.

Sobre su carácter, manifestó que siempre fue serio, incluso, parecía siempre enojado, pero le gustaba jugar con los niños; era una persona atenta y amable que a toda la gente del pueblo trataba con respeto, sin importar su condición económica.

“Cuando había un remanso de paz y le decían `jefe, en tal punto vamos a reunirnos´, el preguntaba: `¿qué hay para la comida?, no pues, busquen lacen un toro y lo preparan´, hacían la barbacoa y le llevaban un plato y tortillas y no lo aceptaba sino al ultimo, siempre se preocupó por su gente”, dijo.

Comentó que ese respeto y aprecio de los morelenses se vio recompensado en la época de lucha, pues cuando los ejércitos lo perseguían, en las rancherías y pueblos lo ocultaban y defendían.

“Todo el estado de Morelos lo defendió, porque él supo ganarse el aprecio del pueblo; él respetó al pueblo y el pueblo lo respetaba a él, era una comunión, él era parte del pueblo, él era pueblo, él era indio, entonces él los comprendía”, manifestó.

Sus descendientes aseguraron que Emiliano Zapata protegió siempre al que no tenía nada, a los indígenas y campesinos, y por esa razón sus ideales no empataban con los objetivos de lucha de otros líderes revolucionarios, ni del gobierno, que se enfocaban en mayor medida al control político y militar.

Sin embargo, sus descendientes aseguraron que en los gobiernos posrevolucionarios, la concepción de la historia y legado de Zapata se encaminó más hacia un discurso oficialista e institucional, que alejó a las personas de los verdaderos ideales de lucha de “El Caudillo del Sur.”

“De lo que está cansada la gente es de discursos, yo aplaudo al presidente de tener el membrete oficial del año de Zapata, pero también la gente necesita apoyo de lo que lacera a Morelos, que es el campo y la seguridad.

“Zapata ya no necesita de homenajes, lo que quisiera Zapata es ver una justicia verdadera a la gente, a los pueblos, campesinos, al indígena; yo creo que ese sería un digno homenaje el próximo 10 de abril”, declaró su bisnieto Edgar Castro Zapata.

Alberto Cortez construyó poemas de lo cotidiano en su música

La amistad, la vida de los perros callejeros, la muerte de un amigo, cómo los adolescentes dejan sus hogares y la añoranza hacia sus orígenes, fueron entre otros los temas cotidianos que el poeta Alberto Cortez convirtió en himnos.

Aunque comenzó a escribir canciones desde los 12 años, fue hasta 1961 cuando publicó su primer disco “Welcome to the Latin Club”, que incluyó 12 temas tanto en inglés como en español. Destacan “Mañana”, “Amapola”, “April in Portugal”, “La paloma” y “Oh – Mari”.

En su larga trayectoria, Cortez, quien falleció este jueves a los 79 años, grabó cerca de 40 álbumes de estudio, logrando cuatro Discos de Oro.

Conocido como “el cantor de las cosas simples”, Alberto Cortez destacó por su estilo desgarrado, intenso y belleza poética.

De una sensibilidad envidiable, tocó corazones con temas como “Carta a mi viejo”, en la que le cuenta a su padre las cosas que le habían pasado en el tiempo que había estado lejos de casa, y “Callejero”, canción que se basa en la vida de un perro de la calle.

Pero no sólo los perros fueron su inspiración, también las cigarras, insectos que fueron motivo para la creación de “La canción de las cigarras” y “A partir de mañana”.

Como buen poeta que retrata la cotidianidad de la vida, también añadió contenido social a sus temas, como en el caso de “Instrucciones para ser un pequeño burgués”.

Otros de sus temas más emblemáticos son “Mi árbol y yo”, “A partir de mañana”, “Te llegará una rosa”, “Castillos en el aire” y “El abuelo”, los cuales están basados en hechos y personajes reales, que le ocurrieron a él mismo o a gente cercana a él.

Cortez y Cabral

Cortez trabó amistad con grandes figuras de la industria musical; sin embargo, la más estrecha la tuvo con el cantautor argentino Facundo Cabral, con quien grabó el álbum “Lo Cortez no quita lo Cabral”.

La unión de talento entre ambos enlazó humor y poesía, y con los éxitos de ambos recorrieron el mundo entero a través de una gira en la que era imprescindible escucharlos cantar “No soy de aquí ni soy de allá” y “Cuando un amigo se va”.

Al lado de Cabral también era común oírlo interpretar “Pobrecito mi patrón, piensa que el pobre soy yo”, en el que se hace alusión a que el dinero (Oro) no da la felicidad.

Un artista polifacético

Además de cantar, José Alberto García Gallo, por su nombre real, escribió las obras literarias: “Equipaje” (1977); “Soy un ser humano” (1985); “Almacén de almas” (1993), y “Por los cuatro costados” (2007).

Y su desenvolvimiento no sólo fue sobre el escenario, también frente a las cámaras, participando en las películas “Los éxitos del amor”, de Fernando Siro, y “Ritmo a todo color”, de Máximo Berrondo.

Elvis Presley ídolo, galán, coleccionista, amante de animales y karateca

Infinidad de anécdotas se cuentan acerca de la vida y obra de Elvis Presley, quien a 84 años de su natalicio, continúa vigente como una de las personalidades más importantes de la cultura musical a nivel mundial.

Por su voz superdotada, su estilo único interpretativo, su rebeldía, galanura y “sex-appeal”, el actor y cantante estadunidense continúa siendo un ídolo de masas.

Nació el 8 de enero de 1935. Fue hermano gemelo de Jesse Garon Presley, quien resultó muerto apenas salió del vientre de su madre. De niño le apodaban “Little Elvis”, más tarde se le conocería como “Elvis the pelvis”, “E” y “El Rey”.

La primeras canciones que grabó fueron: “That’s all right” y “Blue moon of Kentucky”. Aunque no fue el iniciador del rock, pues había otros exponentes haciendo bulla como Chuck Berry y Jerry Lee Lewis, sí fue quien detonó el género al lograr su primer disco con la empresa Sun Records.

A lo largo de su carrera, grabó alrededor de 600 canciones, gran parte de ellas fueron muy aclamadas, pero nunca escribió alguna.

Aceite de rosas, vaselina y lubricante fueron los artículos de belleza que el cantante utilizaba para moldear su cabello al estilo tupé, que poco a poco hizo popular entre los jóvenes de la época. Cabe destacar que fue rubio hasta los 18 años, después se tiñó el cabello de negro.

En los años 50, sus contemporáneos mostraban una actitud sumisa y dócil, pero cuando Elvis empezó a cantar haciendo movimientos sensuales de pelvis, causó todo un escándalo e hizo que la música del rock and roll se convirtiera no en una moda, sino en una cultura.

“El Rey” fue coleccionista de armas y autos tipo Cadillacs. De estos últimos regaló infinidad a amigos, médicos, músicos y desconocidos.

También se distinguió por ser amante de los animales. En su casa, además de perros, tenía pavos reales, patos, un chimpancé, un mono y caballos. Estos últimos fueron su máxima pasión y tuvo aproximadamente 20. Sus favoritos se llamaron “Dominó” y “Rising.

Cuando uno de ellos murió, él se encontraba en medio de una gira de conciertos. Su familia optó por no decirle nada, pues temían que cancelara todo para despedir al caballo.

Entre las curiosidades del ídolo está el que le hayan concedido el cinturón negro séptimo dan, gracias a sus habilidades en el karate. Sus primeras lecciones las recibió de parte del alemán Jürgen Seydel, cuando en 1958 fue reclutado por el Ejército de Estados Unidos.

Sin embargo, dominar este tipo de arte marcial no fue sólo un deporte para el intérprete de “Heartbreak hotel”, pues le sirvió como defensa en contra de los esposos y novios que se encelaban cuando él le coqueteaba a sus mujeres.

A diario, en la puerta de la mansión de Elvis se juntaban decenas de admiradoras, pero sólo recibía a las más atractivas. Entraban en grupos de tres y se dice que hasta pasaba la noche con ellas. En ese tiempo no habría cámaras que lo confirmaran.

Sus amigos también contaron que durante su estancia en Alemania llegó a estar con 22 mujeres, lo cual fue su máximo récord.

A lo largo de su trayectoria, Elvis Presley fue nominado a 14 premios Grammy y ganó tres. Sigue siendo el artista con más discos de Platino, pues a la fecha suma 50. Además tiene 80 de Oro y uno de Diamante.

Con 146.5 millones de discos, en 2016 fue certificado por la asociación Recording Industry Association of America (RIAA) como el tercer máximo vendedor de todos los tiempos en Estados Unidos, sólo atrás de The Beatles y Garth Brooks.

Así como conquistó a millones de admiradores, el originario de Tupelo, Misisipi era fan de Marlon Brando y James Dean. Atraído por la actuación, participó en 36 películas, algunas musicales y cinco documentales.

Fue el primer artista en tener un jet privado con capacidad para 100 pasajeros. El Convair 880 bautizado con el nombre de su única hija Lisa Marie, producto de su matrimonio con Priscilla Beaulieu.

Uno de los momentos más tristes en la vida de Elvis Presley y del que, aseguran sus biógrafos, nunca se recuperó, fue la muerte de su madre Gladys Presley a los 46 años.

Debido a las constantes ausencias del artista para cumplir con sus compromisos musicales, su madre Gladys Presley cayó en una fuerte depresión que nunca superó, por lo que comenzó a beber alcohol hasta causarse un daño hepático irreversible.

El 14 de agosto de 1958 sufrió un ataque al corazón. En aquel entonces, Elvis declaró: “Ella es todo lo que viví. Ella siempre fue mi mejor chica”. Para alejarlo del ataúd y continuar con los servicios funerarios, tuvieron que suministrarle un sedante. Dos años después reanudó su carrera musical.

Fue el 16 de agosto de 1977 cuando Elvis Presley murió a los 42 años, víctima de un infarto agudo al miocardio producto del uso excesivo de drogas. Pesaba 100 kilos.

Sin embargo, esto no fue lo único que afectaba su salud, también sufría de glaucoma, hipertensión arterial, problemas en el hígado y megacolon.

A la fecha existen infinidad de teorías con respecto a que el artista sigue vivo y que fingió su muerte. La más reciente afirma que se pasea vestido de jardinero en su mansión de Graceland, que es la segunda más visitada en Estados Unidos, después de la Casa Blanca.

De ser cierto, hoy tendría 84 años y muy lejos estaría de poseer la voz que lo lanzó a la fama, pues lo mismo podía interpretar un blues que country, pop, baladas, gospel y rock and roll.

Roma, más que una colonia en la Ciudad de México (FOTOS)

A finales de la década de los 60 y principios de los 70, la coyuntura social y política de México era violenta, ser estudiante significaba ser un peligro para las autoridades, y ver pasar al Ejército y al cuerpo de granaderos por las calles de la Ciudad de México se había convertido en algo usual.

El clima en ese entonces era tan álgido que en algunas ocasiones, que entre los recuerdos de los vecinos de la Roma -una de las colonias donde habitaba la clase alta y media alta del país y que se construyó a principios del siglo XX- está el paso de los camiones del Ejército por las noches.

Y esos recuerdos volvieron con el estreno de la película Roma del director, guionista y productor mexicano, además ganador del premio de la Academia en 2014, Alfonso Cuarón, que narra la vida de una empleada domestica de origen mixteco (su nana, en la infancia) que trabaja para una familia en dicha colonia.

Jaime de Jesús Escobosa Labiaga de 71 años de edad y vecino de dicha colonia, relata que su mamá lo mandó a Estados Unidos porque en el país era muy difícil ser estudiante.

“Yo iba en la prepa 8, mi mamá tenía medio por mí, por todo lo que estaba ocurriendo, en una ocasión ibamos en el coche hacia el Zócalo y escuchamos balazos, mi mamá solo me gritó agáchate, era difícil en aquella época ser preparatoriano, relató.

Escobosa Labiaga nació en la Roma, su abuelo construyó la casa donde habitan y ahí nació su mamá y después su único hijo, detalló que solo había puras casas y todos los vecinos se conocían, la gente era muy amable, ahora son pocos los vecinos nacidos ahí.

En la actualidad, la colonia está llena de edificios, ha cambiado mucho, hay más transporte y está muy céntrico, señala.“Aun no veo la película, pero sin duda evocaría a mi infancia y juventud, a ver si esta noche puedo verla, para recordar los momentos de aquella época”, expresó.

David Manzano Martínez, quien tiene 64 años menciona a su vez que llegó a la colonia a los seis a meses de nacido, vivía en la esquina de Monclova y Quintana Roo, “abajo había una tiendita que vendía dulces en vitroleros, a lado estaba una peluquería de la señora Amparo quien era conocida por toda la colonia”.

Señala que ese lugar era muy tranquilo, los niños y jóvenes podían salir a jugar o caminar a altas horas de la noche y no pasaba nada.

Recuerda que cuando eran jóvenes y se preguntaban de donde venían, unos decían que eran de Guadalajara, otros de Puebla y ellos decía que eran “romanos” porque era un orgullo ser de ahí y eso cambió, cambió la colonia, llegaron muchas oficinas, ya quedan muy pocas familias originales de aquí.

Asimismo, expuso que sus vecinos eran personalidades de medios radiofónicos, políticos, cantantes, escultores y actores, entre los que destacan, Joaquín Pardavé, así como el escultor Humberto Peraza.

Pero a partir de la década de los 80 la colonia empezó a cambiar, porque las personas que construyen sus casas aquí murieron, “que fue como en la década de los 20 aproximadamente, los hijos crecieron y se fueron y los hijos vendieron las casas, se construyeron edificios y llegó la proliferación de oficinas y mas edificios”.

Manzano Martínez contó que en 1968 fue a la marcha del silencio con sus papás, quienes eran profesores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y como estaba organizada por las universidades fueron a la procesión, en tanto, en 1971, recuerda el famoso “Halconazo”, pero no fue.

Para Raquel Avilés Escalona, de 70 años de edad y quién también nació en la colonia, señaló que ha cambiado mucho, está mejorada, ya qué hay más y mejores cosas que antes, como comercios y transporte.

Sin embargo, dice, lo más triste de todo, es qué hay más delincuencia y los asaltos se incrementaron, en especial en calles que antes eran muy tranquilas como Manzanillo, Tlaxcala, Medellín y Campeche.

Compartió que lo que más le gustaba era la tranquilidad en la que vivían y la comunicación entre los vecinos, la mayoría se conocían ya que muchos eran oriundos de ahí, ahora ya no es así, ya que los fines de semana la colonia se vacía y hay mas delincuencia.

“En los años 70 yo vivía en Baja California, estuvo muy tremendo lo de esa época, lo de los estudiantes, pero no fui parte del movimiento estudiantil”, recordó.

Aunque aún no ha visto el filme, está muy interesad en hacerlo, ya que le permitiría recordar su vida.A su vez, la señora Margarita de 65 años de edad contó que nació entre las calles de Viaducto y Manzanillo y salía a jugar.

Sin embargo, “cuando era joven era difícil decir que uno era estudiante en la época de los 70, había pasado lo del 68, no me tocó estar presente cuando pasó lo del Jueves de Corpus, pero fue muy terrible todo y fue un momento histórico para el país; pero no, no recuerdo que pasará una banda de guerra por aquí, como en la película, manifestó.

Dijo que la colonia es muy famosa, pero como diría uno de los sacerdotes de la colonia, la Roma nada mas tiene “labial” porque realmente está muy mal en la actualidad, esta muy descuidada.

En tanto, la señora de 90 años de edad, Lilia Martínez Taboada y quién nació en la calle de Quintana Roo, se considera la persona más “vieja” de la colonia, compartió que acudió a una escuela inglesa, ubicada en la calle de Jalapa 44, ahí estudió primaria, secundaria y preparatoria.

“Estaba con el movimiento estudiantil, pusimos un puesto en la escuela de medicina del Poli, y apoyábamos a los estudiantes, fue una época muy difícil pero estábamos con ellos”, resaltó.

Mencionó que años después se fueron a vivir al Pedregal, pero regresaron a la Roma, refirió que la colonia se ha ido transformando para bien, las personas son muy amables, la iglesia era el punto de reunión de los vecinos, ahí todos se encontraban y compartían sus anécdotas, “por lo menos los de la cuadra, todos nos conocemos todavía, yo salía caminar a Álvaro Obregón, insurgentes y Tonalá”.

Así, la Roma, una de las joyas de la Ciudad de México, sobrevive entre recuerdos, anécdotas, películas y retos por delante.

“O Rei Pelé” cumple 78 años de edad (VIDEO)

Edson Arantes do Nascimiento, Pelé, uno de los mejores futbolistas de la historia, por sus récords y genialidad con el balón, celebra este martes su cumpleaños número 78.

Pelé nació el 23 de octubre de 1940 en Tres Corazones, Brasil, y desde muy pequeño mostró cualidades por el deporte de sus amores; a las edad de 16 años fichó con el Santos de São Paulo, equipo que lo catapultaría a la grandeza durante gran parte de su carrera.

Con la escuadra de Santos, “O Rei” acumuló 10 Campeonatos Paulistas, tres Torneos Río Sao Paulo, seis Campeonatos Brasileños de la Serie A, dos Copas Libertadores, dos Copas Intercontinentales y una Recopa Intercontinental.

Aunque Pelé logró el reconocimiento local desde muy joven por participar en el campeonato de Brasil, consiguió la fama mundial en la Copa del Mundo de Suecia 1958, cuando a los 17 años de edad anotó tres goles en la semifinal contra Francia y luego marcó dos más en la final, contra el equipo anfitrión.

Con la selección de Brasil, Edson levantó tres campeonatos mundiales: Suecia 1958, Chile 1962 y México 1970, que lo colocan como el máximo ganador del torneo y el único futbolista en lograr dicha hazaña.

El que para muchos es considerado el mejor futbolista de la historia, alcanzó cifras y récords que parecen imposibles de superar, entre las que destacan: Máximo goleador de la selección de Brasil, con 77 anotaciones; mil 282 goles (no oficiales) en su carrera, 757 goles oficiales, así como 12 tantos en Copas del Mundo y ser el jugador más joven en conseguir un Mundial.

Además, Pelé presume de varios reconocimientos internacionales que lo destacan como el mejor futbolista del siglo XX, avalados por instituciones como la FIFA, el Comité Olímpico Internacional y la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol (IFFHS).

La carrera del rey del futbol terminó en 1977, después de su fugaz paso con el conjunto del New York Cosmos; sin embargo, el legado y los registros del futbolista brasileño quedarán para siempre en la mente de los amantes del balompié internacional.

“No lo volvería a repetir”, la otra cara de los porros

Julio M, fue porro de la Vocacional 7 del Instituto Politécnico Nacional “no lo volvería a repetir”, explicó mientras trataba de volver a los años noventas cuando estuvo tan cerca de grupos porriles escolares que “casi se quema”.

A él, nunca le dieron “la bienvenida”, que consistente en meter las cabezas de los iniciados en tambos con orines o dejar que le pegaran toallas sanitarias utilizadas y caminar por todo el plantel escolar para que los demás estudiantes supieran que nadie lo podía tocar.

Julio conoció bien a estos grupos de personas debido a que al ingresar a la educación superior y cansado de muchos días en los que diariamente le pidieran “para los refrescos” o le quitaran sus cosas “se aventó un tiro” con el mano derecha de “El Marrano”, un hombre que por esos días tenía unos 30 años y era el líder de la porra matutina de dicha vocacional.

“El Marrano,” recuerda, tenía un cubil en los últimos pisos de la escuela, estaba acondicionado como una oficina y siempre bajo llave, había unos sillones desvencijados y una televisión, “les habían asignado ese salón”, señaló.

En ese tiempo asistía al turno matutino pero era hasta las diez de la mañana, cuando salía al receso, cuando empezaban los problemas “salías a comprar tu desayuno y ya cuando venías de regreso ya te estaban esperando, o le atoras o no entras, te decían, a veces te quitaban la gorra, la mochila o lo que trajeras encima, lo que ellos querían es que uno supiera quien mandaba dentro de la escuela”.

“En algún momento perdí la visión de a lo que iba yo a la escuela y me empecé a juntar más y más con ellos, de alguna manera me sentía protegido (…) a mí de alguna forma me obligaron y ahora me siento comprometido porque estoy metido hasta las manitas con ellos, ando con ellos pero no soy parte de ellos”, señaló al comentar que los maestros, los directivos y todos en la escuela sabían quienes eran porros y quienes no.

Julio estuvo en esa porra unos dos años y conforme pasó el tiempo explicó que “te vas dando cuenta y preguntando y escuchando, el líder era quien decidía cuáles serían los nombres que aparecerían en las listas de las autoridades como porro”.

“Porque saben perfectamente quién es porro, sabe dónde vives, qué haces, cuántos años tienes en la escuela, si tienes familia, todo lo saben y por ende lo saben los directores de la escuela, el subdirector, los académicos, todos los profesores nos conocían en aquel entonces”.

A los líderes les pagaban “por ir a hacer desmanes a los partidos”, señaló al explicar que no sabe cuánto, porque él nunca estuvo en la “nómina”, pero luego de ir a hacer algún alboroto “El Marrano” los invitaba a comer, pero eran al menos unos 40 porros a los que sentaba a la mesa y no les daba poquito de comer, refirió.

Para “los des…s”, señala, autoridades escolares hacían los pedidos y El Marrano solo preguntaba que cómo y con qué intensidad los querían y mandaba a los muchachos a hacer levantones de estudiantes y subirlos a los camiones, era como una especie de cuota “tú veías cómo le hacías pero los tenías que juntar”, dijo.

Iban a todos los juegos estudiantiles a los que eran invitados, “nadie podía entrar armado, con alcohol, con cigarros, nadie podía entrar con nada y nosotros pasábamos como si fuéramos dioses, como dueños y señores entrábamos; El Marrano siempre andaba armado, afuera en la escuela, en el campo o en donde fuera, yo le preguntaba que por qué y él solo me respondía que ‘hay muchas cosas que no sabes algún día las sabrás’.

Los porros, tanto los de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), como del Instituto Politécnico Nacional (IPN) se conocían “eran como abogados que se peleaban en el juicio pero afuera se trataban como hermanos, no sólo había porros hombres sino también mujeres, había muchas mujeres en la porra y también les daban su bienvenida”.

“Para ellas era más pesada, había mujeres que las manoseaban, las encueraban, les hacían muchas cosas”, él no participaba, dice, como no era un iniciado no iba a los bautizos o bienvenidas consistentes en meter las cabezas en tambos llenos de orines, o bien en maquillaje, es decir, embarrarlos con excremento o con toallas sanitarias utilizadas, o bien a hacer fila india, en donde con un palo todos golpean al iniciado.

“No te dejaban ir hasta que todos se dieran cuenta de que te habían dado la bienvenida y que eras parte de la porra y que a partir de ese momento nadie externo a la porra te podía hacer nada”.

Con unos 15 años de edad, cuando ingresó al nivel de educación media superior y tras casi dos años de andar en los partidos, acarreando estudiantes en los camiones y un poco más consciente, Julio, vio que todo comenzaba a salir de control, fue cuando quiso decir basta y trataba de evitar a los grupos porriles de su escuela, a lo que le contestaban un: “no, no te pregunté, yo ya no podía yo darme el lujo de decir no voy o no quiero, tenía que ir”.

Todo terminó un día que Julio vio su vida en riesgo, habían robado un camión y este chocó, casi pierde la vida por venir con la cabeza afuera de la ventana, por un tiempo pudo esquivar al Marrano y a sus acompañantes hasta que pasados unos meses lo interceptaron.

“Pues si no le entras estás fuera de la porra y no te va a convenir” le dijo el Marrano, pero Julio insistió en ya no querer pertenecer, fue amenazado por el líder de la porra, quien además pasaba los nombres de la porra a la dirección escolar para que en sus boletas apareciera un seis, los ayudaban a pasar, dijo Julio, incluso había algunos que jamás se pararon en un salón pero obtenían sus calificaciones como si hubieran asistido a todas las clases.

Así, tras salir de la porra tampoco tuvo el apoyo de las autoridades escolares y tras reprobar una materia tuvo que acudir al turno de la tarde; ahí también había porros, pero de otro tipo, “la porra blanca”, en la tarde el líder se hacía nombrar como “La Changa”, quien ya conocía los pormenores de su vida porril de la mañana y lo interceptó para invitarlo a la porra, con la única diferencia de que “aquí el que quiere estar está y el que no, no”.

La porra de la tarde también tenía un cubículo asignado, con la diferencia de que ahí no se consumían drogas y tampoco nadie se “podía pasar de laza, ellos estaban para lo que estaban, que era defender los intereses de los estudiantes, pero también para defender la escuela de otros grupos porriles”, así que de nueva cuenta se sumó a las filas de los porros, solo que ahí solo participó para defender su escuela y solo un par de veces se sumó a algún desmán.

“Hay cosas de las que me avergüenzo, no me enorgullece decirlas pero en su momento tuve la necesidad de robar, de golpear, de exigir, de lastimar a las personas, de menospreciarlas (…) era como un instinto de supervivencia, querías estar en la escuela pero que no te pasara nada tenías que atorarle, si no le atorabas era traer dinero todos los días, traer tortas para todos los que quieran pedirte, algo con lo que ellos se sintieran satisfechos y te dejaran de estar molestando”.

El especialista en movimientos sociales de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) plantel Xochimilco, Alfredo Nateras, explicó que en la actualidad los porros, cuya aparición se remonta a los cuarentas y cincuentas, actúan como crimen organizado.

Ello, explicó, al “rentear” a los alumnos, amedrentarlos, proteger a las autoridades escolares, incluso a veces están ligados con el narcotráfico con quienes a veces negocian para que puedan vender drogas al interior de las escuelas, o bien, recientemente al hacer desistir a estudiantes de hacer denuncias de abuso sexual.

Desde su aparición, hasta estos días, dijo, los porros son estudiantes por lo general de educación media superior que son cooptados por las autoridades para desmovilizar legítimos movimientos estudiantiles, con el tiempo han estado ligados con distintos partidos políticos y su aparición a lo largo del tiempo “curiosamente se relaciona con tiempos de coyuntura política”.

A su vez, explicó que captar jóvenes para desmovilizar movimientos estudiantiles legítimos es más fácil debido a diversos factores que van desde las dificultades económicas y la misma inexperiencia, así como la desesperanza en términos de mejorar sus condiciones de vida, aunado a que jurídicamente son menores de edad.

Se trata de explicar la violencia más no de justificarla: así, dijo, se trata de jóvenes que probablemente han visto la violencia en sus entornos más cercanos para luego ser contratados para ejercer esta misma violencia.

El especialista abundó que los porros tienen la característica de exacerbar la masculinidad y el machismo, lo que se evidencia en la manera violenta en la que actúan, es decir, tienen que ver con una demostración de poder.

“El poder que ellos ejercen es un poder que tiene que ver, en términos de violencia, con una relación asimétrica en términos de que sean protegidos, están pagados, son mercenarios, y entonces eso les da prestigio, les da poder al interior de su propio grupo”.

Para que estos grupos existan, dijo, se trata de un entramado de personas que los financian y que los protegen desde el interior de las escuelas “hay autoridades escolares implicadas (…) las autoridades saben quienes son los porros, los ubican, incluso una parte de los políticos saben quienes están financiando a estos grupos, los identifican por filiación, por cómo se hacen en llamar, siempre han sabido”.

Para evitar la existencia de estos jóvenes en la estampillas escolares, dijo, primero se debería ubicar a los porros que están en activo al interior de las escuelas y hacer asambleas con presencia de todo el cuerpo colegiado para pedir a los directivos escolares deslindar responsabilidades; luego, establecer en las instituciones educativas corredores de seguridad tanto al interior como al exterior de las escuelas.

Ya con corredores de seguridad más establecidos se podría desmontar la venta de drogas al interior de las escuelas y desarticular de manera paulatina los vínculos que existen entre las autoridades escolares, trabajadores y estudiantes, ello, sumado a trabajos al interior de las escuelas con campañas de equidad de género, no violencia, escuela sin drogas, culturales y sociales.

Los porros, agregó, son jóvenes que perdieron la esperanza de que a través de la escuela les va ir mejor, también en cuestiones de que la sociedad no es y no ha sido capaz de ofrecerles mejores condiciones de vida porque la situación es crítica, lo anterior, puntualizó “no lo justifica pero si la explica”.

Los olvidados del 85, más de 30 años esperando soluciones de vivienda (FOTOS)

A diferencia de quienes llevan un año exacto buscando acciones de vivienda y apoyos para recuperar sus patrimonios inmobiliarios tras el sismo del 19 de septiembre del año pasado, aún existe un puñado de damnificados del terremoto de 1985 que llevan esperando una respuesta desde hace más de 30 años.

“Muchos han muerto con la ilusión de tener una casa”, recordó Janette, que habita en el campamento de Colector 13, en las afueras del metro Lindavista en la delegación Gustavo A. Madero, en la Ciudad de México, desde hace poco más de tres décadas cuando “de manera provisional” se acondicionaron módulos de lámina para atender las necesidades de vivienda de los entonces damnificados de 1985.

En el predio, en el que viven al menos unas 250 familias, existen unas 30 que son damnificadas del terremoto del 85 y a quienes aun cuando existió la entrega de acciones de vivienda en 2008, “los dejaron con las llaves en la mano” debido a manejos irregulares de los dirigentes que antes coordinaban la entrega de hogares a las familias y quienes en opinión de Janette, beneficiaron a personas que nada tenían que ver con el sismo.

La organización de la vida cotidiana es casi la misma que desde hace más de 30 años, con seis baños comunales por cada módulo que alberga a al menos unas diez familias; para lavar los trastes también existen turnos bien establecidos, aunque antes era peor porque solo había seis hornillas por módulo para preparar la comida, lo que derivaba en peleas que eran el pan de cada día.

Janette recuerda que debían cuidar muy bien los alimentos que preparaban debido a que a veces los vecinos echaban cosas a las comidas de los demás solo ante el enojo de que alguien hubiera ganado la hornilla, ahora las viviendas tienen pequeñas estufas en sus viviendas; incluso hay quienes lograron ganar unos metros y pusieron sanitarios en el interior de sus espacios, aunque no todos pudieron hacerlo.

Ella, llegó al campamento aun siendo una niña pequeña y de tener una vivienda digna con paredes de cemento pasó a ocupar una construida con láminas y a compartir su vida con un montón de niños que en ese tiempo desconocían que eran damnificados; ahí nacieron sus hijos, ahí mismo ha tenido que cuidar a sus nietos.

Verónica M es también una de las personas afectadas por el terremoto del 85 que llegó al campamento con la idea de que aquello sería temporal, proveniente del barrio de Tepito llegó al lugar de alrededor de una hectárea de extensión con la esperanza de contar con suelo firme para ella y sus hijos, ya ha visto nacer ahí a sus nietos y continúa viviendo a la espera de una solución.

Hace pocos años, el Instituto Nacional de Vivienda entregó acciones de casas a los habitantes del campamento y ella era una de las beneficiarias, incluso pagó el enganche de su departamento “pero me dejaron con las llaves en la mano”.

Ello, expuso, ante los malos manejos de las organizaciones de líderes que antes gestionaban los apoyos para los damnificados; quienes con malos manejos entregaron las viviendas a personas que nada tenían que ver con el sismo, “les entregaron a quienes ellos quisieron, no a los que nos tocaba”, dijo.

Erik D tiene 30 años de edad, sus padres llegaron al campamento después del terremoto del 85, él no conoce otra realidad que la de la vida entre los vericuetos del lugar, “como niño no te dabas cuenta de las carencias porque era tu realidad de siempre, fue hasta cuando vas creciendo que te das cuenta que no es normal vivir así, nos tuvimos que adaptar”.

Su infancia la recuerda entre eternos juegos con otros niños que vivían ahí, jugaban con agua para refrescarse del calor que encerraban las láminas o al fútbol con lo poco que tenían, con el paso de los años las condiciones de vida continúan siendo las mismas que él vivió, solo que ahora se trasladan a su hija, quien al igual que él ha pasado su infancia en el campamento.

Alfredo Villegas también llegó tras el terremoto del 85 siendo aún niño, sus padres pagaban un crédito de vivienda que se quedó entre los escombros de aquel sismo, “al principio era fácil porque éramos niños, en tu mente no viene el olvido que el gobierno empezaba a segregar a las familias de estos campamentos”, con el tiempo, comenzó a darse cuenta de su realidad; incluso llegó a ser discriminado por vivir en un campamento.

Por Mariángel Calderón

Salir vivo de Canoa fue un privilegio: sobreviviente de linchamiento

Hace 50 años, Julián González Báez estuvo a punto de morir linchado. Sobrevivió al ataque del pueblo de San Miguel Canoa.

“Es un privilegio seguir vivo”, dice Julián, quien radica con su esposa en la capital poblana.

En 1968, Julián era empleado de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), y junto con sus compañeros Ramón Calvario Gutiérrez, Miguel Flores Cruz, Jesús Carrillo Sánchez y Roberto Rojano Aguirre, el 14 de septiembre viajó hacia el volcán La Malinche para escalarlo.

Sin embargo, una tormenta los hizo buscar refugio en San Miguel Canoa, aunque sin éxito. Odilón García, en una tienda, les recomendó quedarse con su hermano Lucas, y fueron recibidos en la casa ubicada en Benito Juárez 9.

Pero en el pueblo corrió el rumor, al parecer propagado por el sacerdote Enrique Meza Pérez, de que los fuereños eran comunistas, y un grupo de alrededor de mil personas con machetes, palos e incluso armas de fuego se reunió y dirigió a la casa de Lucas.

Cuando el hombre abrió la puerta, alguien de la muchedumbre lo mató de un machetazo y la gente sacó a los empleados de la UAP.

“No venimos a molestar, ni agredir ni hacer desmanes en su comunidad”, trataron de explicar a la turba, recordó Julián.

Pero Jesús, Ramón y Lucas fueron asesinados, mientras que Roberto, Miguel y Julián lograron sobrevivir, aunque éste último recibió un machetazo en la mano izquierda, que le amputó tres dedos.

Julián revive ese episodio cada vez que se replica un linchamiento, tanto en el estado como en el país, con el asesinato de inocentes.

“Duele muchísimo que maten a personas que no habían hecho nada”, dice Julián. “Es necesario combatir la violencia y que cada persona se convierta en portavoz de la paz”.

Nadie debe ser asesinado, señala Julián, pese a que haya cometido un delito, pues los linchamientos convierten a los jueces de plazas públicas en delincuentes. Por ello, considera necesario hacer algo para impedir que “la gente se vuelva asesina”.

“La gente se sale de control fácilmente por alguien que los incita y así, sin investigar, se les agrede y hasta mata”, señaló Julián.

Secuelas

Alberta tenía poco más de siete meses de edad cuando ocurrió el linchamiento de San Miguel Canoa, en el que fue asesinado su padre, Lucas García.

Su madre, Tomasa, le contó lo sucedido.

“Me decía: ‘No mi’ja, es una cosa de terror, nunca nos esperamos esto. Cuando escuchamos las campanadas, las dedicadas, los estallidos (cohetes o armas), rompiendo la puerta con hacha. Tu papá les preguntó: ¿qué hicieron muchachos? No pus nada, nosotros íbamos a La Malinche (respondieron ellos). Después los sacaron como se ve en la película (Canoa, de Felipe Cazals)”.

En ese caso, como en los recientes linchamientos, nadie tiene derecho a hacer justicia por propia mano, considera Alberta.

“No lo hagan, entreguen (a los delincuentes) a las autoridades para que investiguen si es delincuente o no, porque si así nomás lo agarran y los llegan a pasar… ¿qué pasaría si fuera uno de sus hijos?”, cuestiona.

Fuente: Excélsior / Fernando Pérez Corona

Difícil prueba para el sureste mexicano, el sismo del 7 de septiembre (FOTOS)

El jueves 7 de septiembre de 2017 la alerta sísmica despertó como un maullido agudo a la Ciudad de México, eran las 23:49 horas en la capital del país. El recelo fundado en la remembranza infinita de 1985 motivó la salida de vecinos en pijama, lo mismo de los edificios viejos del Centro Histórico que en las modestas casas de la zona lacustre de Xochimilco y en los flamantes rascacielos de Santa Fe.

La tierra se movió. Primero de un lado a otro, lento, sacudiendo los cables y las crestas de los árboles, después, la sacudida movió las construcciones, el temor incrementó, algunos vidrios cayeron, los ojos suplicantes de algunos miraban al cielo.

Por un momento la tranquilidad imperó, parecía que una vez más la tierra daba tregua y se hacía indiscutible la resistencia de un territorio acostumbrado a los retumbos.

El Servicio Sismológico Nacional (SSN), reportaba en la red social Twitter un sismo de magnitud 8.2 con epicentro localizado en el Golfo de Tehuantepec, 133 kilómetros al suroeste de Pijijiapan, Chiapas.

Fue entonces el sismo de mayor intensidad registrado en los últimos 100 años, incluso más severo que el del 19 de septiembre de 1985, que dejó decenas de miles de muertos y que alcanzó 8.1 grados de intensidad.

Hasta ese momento parecía inexplicable que la ciudad tuviera sólo daños mínimos y apagones en colonias como Roma Norte y Condesa; la situación era muy distinta en el sureste del país, en particular en el Istmo de Tehuantepec.

Fueron las redes sociales las primeras en dar a conocer la realidad, las fotografías estremecían, muertos, lesionados, miles de viviendas destruidas, patrimonio histórico afectado, vías inservibles, escuelas, mercados, oficinas gubernamentales y comercios en una aglomeración de ladrillos, tejas, piedras, tierra, muebles y cuerpos.

Eran apenas los primeros indicios de una tragedia mayúscula que se cubrió con las oscuridad de la noche; se escondió bajo el caos y la anarquía de una emergencia jamás antes vivida; se retardó a los medios debido a la falta de energía eléctrica y de Internet en las zonas afectadas, al dolor, al ruido que ocasionó el rugido de la tierra y que ocultó por algún tiempo la desgracia y la muerte.

Ante la perplejidad, una imagen revivió la esperanza y dio la vuelta al mundo, la misma noche del terremoto, un hombre levantaba de entre los escombros del Palacio Municipal de Juchitán, sitio arrasado por el terremoto, la bandera de México, la izó sobre un palo y la colocó en lo más alto de los despojos.

Ángel Sánchez Santiago, herrero de 57 años de edad de origen zapoteco después diría: “cualquier mexicano bien nacido haría lo mismo… Nada nos puede arrodillar”.

El sismo afectó municipios de Chiapas, Tabasco y de manera particular a Oaxaca, hasta ese momento se desconocía el número exacto de víctimas pero se sabía que superaba medio centenar.

La base militar de Ixtepec, en el Istmo se convirtió en el centro de mando y distribución a los municipios afectados, hasta el lugar llegaron colchones, latas con alimentos, catres, escobas, leche en polvo, medicinas, cubetas, detergente, juguetes y productos sanitarios que llenaron de piso a techo el inmenso hangar no sólo de productos sino también de amor y solidaridad.

La región istmeña de Oaxaca tiene 22 municipios en el distrito de Juchitán y 19 en el de Tehuantepec, en total 41 municipios. Todos damnificados. Los zapotecas son el pueblo dominante en la región, la gente que proviene de las nubes o Binnizá, comparte territorio con huaves, zoques, mixes y chontales, ellos, los más vulnerables de la situación.

De acuerdo con la Crónica Presidencial de septiembre de 2017 el temblor dejó 78 personas muertas en Oaxaca, además de un millón de personas damnificadas.

En cuanto a las viviendas 31 mil 647 tuvieron daños parciales, 13 mil 665 se destruyeron totalmente y 19 mil 416 resultaron inhabitables, es decir, 64 mil 728 en total. Además, cerca de 62 mil establecimientos se vieron afectados, así como 267 escuelas.

Respecto al patrimonio histórico, al menos el Palacio Municipal de Juchitán y la iglesia de San Vicente de Ferrer y el Ex convento de Santo Domingo de Guzmán en Tehuantepec, aunque se cuentan muchos más.

En Chiapas 16 personas perdieron la vida y 97 municipios tuvieron daños. Respecto a las casas, 41 mil 564 tuvieron daños parciales, cinco mil 498 se perdieron de manera definitiva y 11 mil 305 resultaron inhabitables.

Más de 49 mil 500 establecimientos fueron afectados igual que dos mil 364 escuelas y dos se destruyeron de manera total. El movimiento de la tierra afectó la zona arqueológica de Chiapa de Corzo, el Templo de Santa Lucia y la Catedral en San Cristóbal de las Casas.

Mientras que en Tabasco cuatro personas murieron, 319 construcciones se vieron dañadas en algún nivel igual que 166 escuelas.

A un año de la tragedia miles de personas siguen sin recuperar su hogar, su negocio o su vida pasada, marcada desde el siete de septiembre por una grieta. A aquel movimiento nocturno de la tierra se sumaron otros, muchos otros que aún no dan pausa para reiniciar.

Tras la catástrofe los miles de afectados han tenido que recuperarse de las pérdidas patrimoniales y humanas teniendo como bálsamo la solidaridad de aquellos días.

Por Nelly Segura Granados

José Clemente Orozco, pilar del muralismo mexicano (VIDEO)

A 69 años de su muerte, que se cumplirán el 7 de septiembre, José Clemente Orozco es considerado uno de los artistas más destacados del arte mural, pues plasmó en sus dibujos, acuarelas, pinturas y sobre todo en sus murales las problemáticas bélicas y revolucionarias ideológicas que transformaron el siglo XX.

Nació el 23 de noviembre de 1883 en Zapotlán el Grande, actualmente Ciudad Guzmán, Jalisco, y a los siete años se trasladó a la Ciudad de México, donde realizó sus estudios superiores en la Escuela Nacional Preparatoria y en la Escuela Nacional de Bellas Artes (ENBA).

Desde muy joven conoció el taller del grabador José Guadalupe Posada, reconocido por sus ilustraciones de calaveras como “La Catrina”, cuya obra lo impresionó y lo marcaría toda su obra.

En la Academia de Bellas Artes de San Carlos tomó clases nocturnas de dibujo y a los 14 años fue enviado a la Escuela Nacional de Agricultura, en el ExConvento de San Jacinto, ubicada en la céntrica Avenida México-Tacuba de la capital mexicana, que le permitió tener sus primeros ingresos con sus dibujos topográficos.

Aunque se convirtió en ingeniero agrónomo, en 1909 tomó la decisión de dedicarse por completo a la pintura; de 1911 a 1916 colaboró como caricaturista en algunas publicaciones y pintó una serie de acuarelas ambientada en los barrios bajos de la capital mexicana.

Sus primeros trabajos también consistieron en litografías de la vida indígena de pinturas murales, una técnica que dominó con el tiempo. En esa época se casó con Margarita Valladares, con quien tuvo tres hijos.

Orozco montó su primera exposición individual en la librería Biblos de la Ciudad de México, en 1916, y cuatro años después se unió a Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros en el Sindicato de Pintores y Escultores, que buscaba recuperar el arte de la pintura mural bajo el patrocinio del gobierno mexicano.

Al inicio del movimiento muralista se le encomendó el patio grande de la Escuela Nacional Preparatoria en el céntrico Colegio de San Ildefonso, su primera gran obra en tierras mexicanas que desarrolló de 1923 a 1924; allí destaca la serie sobre la Conquista, la colonización y la Revolución Mexicana, que finalizó hasta 1926.

Dejó la obra por otros trabajos como “Omnisciencia”, que hizo en 1925 en el cubo de las escaleras del Palacio de los Azulejos, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, o “Reconstrucción”, en la Escuela Industrial de Orizaba, en el estado de Veracruz.

Entre 1927 y 1934 trabajó en Estados Unidos, donde creó un grupo de murales para la New School for Social Research, en Nueva York, y en el californiano Pomona College pintó un mural con el tema del héroe griego Prometeo.

Para la Biblioteca Baker-Berry del Dartmouth College localizada en el estado de Nuevo Hampshire, de 1932 a 1934 elaboró murales que escenifican la historia de América con la serie “La llegada de Quetzalcóatl”, “El retorno de Quetzalcóatl” y “Modern industrial man” sobre el carácter deshumanizado del régimen capitalista y sobre la Revolución Mexicana.

De esta etapa su trabajo más conocido es “Prometeo” pintado en 1930 en el Frary Hall del Pomona College, en Claremont; años más tarde viajó otra vez a Nueva York para pintar un encargo para el Museo de Arte Moderno de la llamada Gran Manzana, que denominó “Dive bomber”.

A su regreso a México, en 1934 pintó en el Palacio de Bellas Artes el mural “La katharsis”, situado frente al de Diego Rivera titulado “El hombre en la encrucijada”, una de sus obras más conocidas.

En la sede de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en el Centro de la Ciudad de México, en 1941 hizo la obra “Las riquezas nacionales”, que consta de cuatro tableros con temas como la justicia, los productos de la tierra y los movimientos sociales obreros.

Entre 1936 y 1939 desarrolló su actividad artística en la capital del estado de Jalisco: los muros del foro del Paraninfo de la Universidad de Guadalajara, la escalera del Palacio de Gobierno y la capilla del Hospicio Cabañas.

El arquitecto Mario J. Pani le dio la oportunidad de llevar a cabo su primer trabajo exterior: “El pueblo se acerca a las puertas de la escuela”, que hizo en 1947 en el vestíbulo de la Escuela Nacional de Maestros.

En la década de 1940 pintó algunos lienzos caracterizados por las líneas diagonales y el color gris que utilizaba para sus murales y aunque sus obras no fueron tan coloristas como los de sus compañeros Rivera y Siqueiros, con los que recibió el apodo de “Los tres grandes”, utilizó el rojo como color impactante en sus obras.

José Clemente también experimentó con nuevas técnicas, como la que muestra en el mural “La alegoría nacional”, en el que se perciben fragmentos metálicos incrustados en hormigón.

En los últimos años su estilo se simplificó, al buscar sobre todo un carácter más dramático y violento que le aproximara más al expresionismo.

De 1941 a 1944 se dedicó a la pintura de caballete y a otra gran obra mural en la bóveda y los muros del coro de la antigua iglesia de Jesús Nazareno, donde las ideas que plasma se relacionan con el “Apocalipsis”.

Dos años después creó el mural “Juárez redivivo” en la Sala de la Reforma del Museo Nacional de Historia, en el Castillo de Chapultepec.

El pintor y muralista, quien estuvo casado con Margarita Valladares y tuvo tres hijos, además fue miembro fundador de El Colegio Nacional al que se integró en mayo de 1947; un año antes recibió el Premio Nacional de Artes en 1946.

Murió el 7 de septiembre de 1949 en la Ciudad de México y debido a su destacada aportación a la pintura nacional, el entonces presidente Miguel Alemán ordenó que sus restos se sepultaran en la actual Rotonda de las Personas Ilustres.

Fotografía, la hazaña de capturar el momento idóneo

El 19 de agosto se celebra el Día Internacional de la Fotografía

Cada día, millones de personas en el mundo toman fotografías, pues hoy en día sólo necesitan tomar su teléfono celular, dirigirlo y dar un toque en la pantalla.

Por ello, es difícil pensar que hace tan solo 200 años, los seres humanos no tenían la posibilidad -ni siquiera remota- de capturar un instante, mucho menos de compartirlo con todo el mundo.

Existen antecedentes del estudio y descripción de cámaras obscuras y estenopos desde el año 400 y 300 Antes de Cristo, a cargo del filósofo chino Mo Di y del filósofo griego Aristóteles, mismos que podrían ser los primeros precursores de la cámara fotográfica.

“La fotografía atestigua el pasado, presente y futuro de la humanidad. Es ese pequeño lapso en el cual el obturador capta el momento idóneo”, afirma Arturo Monroy Hildegarde, fotoperiodista de Notimex, Agencia de Noticias del Estado Mexicano.

En su opinión, la fotografía es la memoria del hombre en su historia y el común denominador es que ésta se convierte en testigo viviente de nuestra evolución como seres humanos y el entorno que nos rodea.

En 149, Leonardo Da Vinci realiza la primera ilustración y descripción completa de la cámara obscura a fin de estudiar el comportamiento de la luz; después con la invención de los anteojos y del telescopio se profundizó el estudio del comportamiento de la luz.

Fue en 1826 cuando Joseph Nicéphore, logró realizar la primera fotografía de la historia, una vista desde la ventana de su hogar que tomó cerca de ocho horas de exposición para ser realizada.

Más tarde Nicéphore se asoció con Louis Daguerre para trabajar juntos en la fijación de la imagen, hito que lograron en 1835; fue el 19 de agosto de 1839 cuando Daguerre mostró su invento llamado daguerrotipo en la Academia de Ciencias de París, fecha considerada como el inicio de la fotografía y adoptada para celebrar su invención.

En la actualidad la masificación de la fotografía ha permitido que cualquiera tome fotos, sin embargo, para el fotoperiodista de Notimex, José Pazos Fabián, los fotógrafos profesionales imprimen calidad técnica a sus imágenes, “podemos contar una historia, un contexto y con conocimiento de su importancia social”.

Asegura encontrar magia en cada toma, misma que lo ha encauzado a tener una vida dedicada a tomar fotos “al caminar, al viajar, de vacaciones o con la familia, en todo momento piensas en cuál sería el mejor encuadre, el mejor momento, nosotros no somos como oficinistas que se quitan el traje y dejan de serlo, nosotros somos periodistas de tiempo completo”.

Por otro lado, el maestro de fotografía con 14 años de experiencia, Guillermo Hernández Mendoza, asegura que la disciplina cambió su vida, le dio un rumbo y es la forma en la que se conecta con el mundo y con la gente que lo rodea, “creo que el día que yo deje de estar aquí, continuarán mis fotografías y esa será mi forma de trascender”.

Respecto a las posibilidades que ofrecen las herramientas tecnológicas, refirió que las grandes fotografías clásicas se hicieron con equipo mucho más austero que el disponible en la actualidad, “ahora cualquier celular podría superar a una cámara análoga en cuanto posibilidades eso ha cambiado porque tenemos herramientas mucho más complejas pero el fundamento de la fotografía sigue siendo el mismo”.

Con 30 años de experiencia el también fotoperiodista de Notimex, Bernardo Moncada, asegura que encuentra ventajas en las nuevas tecnologías como la inmediatez, sin embargo, considera que en redes sociales como Instagram, que ofrece posibilidades ilimitadas para compartir imágenes al mundo, los usuarios se dedican a tomar fotografías limitadas como de patillos o auto retratos.

El teléfono celular ofrece opciones, sin embargo, los usuarios no voltean a ver lo que les rodea se auto limitan sin conocer el mundo, aseguró.

En 1839 el ebanista francés Alphonse Giroux hizo para Daguerre la primera cámara que se comercializó en la historia y que tenía un peso de 54 kilogramos.

En 1841 Richard Beard inuguró en Londres el primer estudio de retratos del mundo, mientras que en 1843 David Octavius Hill y Robert Adamson fueron los primeros en documentar la realidad a través de la fotografía en una villa de pescadores.

El invento se popularizó al inicio del siglo XIX cuando George Eastman inventó su cámara Kodak Brownie que se masificó con una cámara portátil que incluía una cinta de celuloide sensibilizada y enrollada; era el inicio del rollo de película.

Así, afirma Arturo Monroy, debemos ser partidarios de aquella fabulosa frase cuando nos preguntan: “cuál ha sido tu mejor fotografía? Todavía no la he capturado”. Debemos “hacer” fotos, encontrar el momento y no solo tomarlas.

Por Nelly Segura Granados
Fotos: Es Imagen / Jafet Moz / José Castañares

El histórico director técnico Nacho Trelles cumple 102 años (VIDEO)

Ignacio Trelles, histórico entrenador del balompié mexicano, celebra su 102 aniversario de vida este martes 31 de julio.

Su etapa como director técnico inició en 1950, cuando tomó las riendas del Atlético Zacatepec y logró que ascendiera a la Primera División del balompié mexicano en su primera temporada.

Para 1953, dirigió al extinto Club Marte y conquistó el campeonato de Liga, el cual fue el primero en su carrera como entrenador.

Un año después, Nacho Trelles regresó a dirigir al Zacatepec, equipo donde comenzaría a construir su legado en el futbol mexicano, pues ganó los únicos dos títulos de Liga que los “Cañeros” tienen hasta la fecha, además dos trofeos de Campeón de Campeones y dos Copas de México.

Su siguiente etapa ganadora fue en la década de los años 60 con Toluca, pues se llevó dos títulos de Liga y dos de Campeón de Campeones en años consecutivos (1967 y 1968), también ganó la Concacaf Liga de Campeones en 1968 para el conjunto escarlata.

También dirigió a Cruz Azul en los años 70 y consiguió un bicampeonato de Liga para la escuadra cementera en las temporadas 1978-1979 y 1979-1980.

El último título que consiguió fue en 1983 cuando ganó la Concacaf Liga de Campeones con Atlante y hasta la fecha es el entrenador con más títulos en el futbol mexicano, con 15.

El entrenador nacido en Guadalajara, Jalisco también fue entrenador de la selección mexicana en la Copa del Mundo Chile 1962 y obtuvo su primera victoria mundialista cuando venció 3-1 a Checoslovaquia.

En 2017, la Liga MX le dio un Balón de Oro por su trayectoria y lo siguen considerando como el mejor entrenador de la historia del balompié mexicano.

Louis Armstrong, el músico que enseñó al mundo lo que es el jazz (VIDEO)

El trompetista y cantante Louis Armstrong, quien es considerado, a 117 años de su nacimiento, como uno de los músicos estadunidenses más populares, revolucionó la historia del jazz en Estados Unidos y el extranjero.

Grabó innumerables discos, ofreció magníficos conciertos, sus músicos se renovaban sin que la calidad del grupo se resquebrajaba y el mundo entero fue testigo de su talento, quien llevó su sonrisa por los cinco continentes.

Satchmo, como le decían sus amigos, es una de las figuras más carismáticas e innovadoras de la música, cuyo legado se mantiene vivo hoy en día.

Sus habilidades musicales y su brillante personalidad lo llevaron a transformar el jazz desde su condición inicial de música de baile, con raíces folclóricas en una forma popular, de acuerdo con sus biógrafos.

En el inicio de su carrera cimentó su fama, sobre todo como cornetista y trompetista, posteriormente su condición de vocalista lo consagró como una figura internacionalmente reconocida y de enorme influencia para el canto jazzístico.

Louis Armstrong nació el 4 de agosto de 1901 en New Orleans, Louisiana, Estados Unidos, en el seno de una familia muy pobre, sin antecedentes musicales, que habitaba en uno de los barrios marginales de aquella ciudad estadunidense.

Su primer contacto con la música surgió en un reformatorio para niños abandonados donde fue admitido por buena conducta en la banda de este organismo.

El director musical de esta banda, Peter Davis fue quien lo aconsejó a elegir la trompeta como su principal instrumento, aunque logra dominar otros.

Al salir del reformatorio, en 1914, comenzó a trabajar en los cabarets de Storyville donde se concentraban todos los locales nocturnos de la ciudad.

En ese lugar conoció al cornetista King Oliver y en 1918, con una bien ganada reputación como cornetista, fue contratado por el director de la orquesta Kid Ory y posteriormente el pianista y director de orquesta del género hot jazz, Fate Marable, lo incorporó a su prestigiosa banda.

En 1922, llegó su gran oportunidad: Oliver, lo llamó para incorporarlo a su Creole Jazz Band, en Chicago, donde comenzó su apoteósica carrera cuya fama llegó hasta Fletcher Henderson, quien era considerado como el mejor director musical afroamericano del momento.

Tras incorporarse a la banda de Henderson, Armstrong en tan sólo un año logró revolucionar el estilo y la forma de tocar de sus compañeros y grabó con las mejores cantantes de blues de la época como la gran Bessie Smith.

Entre 1925 y 1928, luego de dejar la banda de Fletcher, formó sus dos propios grupos musicales: Hot Five y Hot Seven, en los que realizó varias grabaciones que a decir de sus críticos, constituyeron la semilla germinal de todo el jazz que hoy se conoce.

En 1932 viajó por primera ocasión a Europa, consiguiendo un espectacular éxito en París, Francia, mientras que del otro lado del Atlántico, Hollywood, lo reclamaba y apareció en numerosas películas de desigual calidad.

A mediados de la década de 1940, formó su celebérrimo grupo: All Stars, con el tombonista Jack Teagarden; el clarinetista Barney Bigard; el pianista Earl Hines; el baterista “Big Sid” Catlett y el contrabajista Arvell Shaw.

Con ellos, Louis Armstrong se presentó el 13 de agosto de 1947 en el club “Billy Berg’s”, de Los Angeles, California, y en esa nueva etapa se desenvolvió hasta el final de sus días.

Poco antes de morir, en 1971, Armstrong lamentaba la falta de reconocimiento, pues consideraba que siempre había hecho grandes cosas para elevar “a la raza, pero no siempre se entendieron”.

“Soy un músico y todavía recuerdo cuando, como ciudadano americano, hablé a favor de mi gente durante los disturbios de la integración en Little Rock”, señaló el músico en ese entonces, de acuerdo con el portal El País.

En 2001, cuando fue el centenario de su nacimiento, su ciudad natal, Nueva Orleans hizo la fiesta “Satchmo Summerfest”, de cuatro días, por esta conmemoración.

De igual manera hubo una serie de homenajes por todo Estados Unidos, desde conciertos, reediciones especiales de sus discos, seminarios en universidades, biografías y programas de televisión.

Fue tanto el impacto que tuvo este músico, que al aeropuerto de Nueva Orleans se le cambió el nombre, colocándole el suyo, en esta ceremonia asistieron miles de fans.

“Armstrong nos enseñó a todos a tocar”, puntualizó el trompetista y compositor Wynton Marsalis, mientras que el cantante Tony Bennett agregó que Louis enseñó al mundo lo que es el jazz “se puede decir que él en solitario inventó la canción en el jazz; Sinatra, Billie Holiday, Nat King Cole, todos fueron influidos por él”.

En 1970 se le rindió un homenaje en el marco del prestigioso Festival de Jazz de Newport, en el que participaron figuras de la talla de Mahalia Jackson, Dizzy Gillespie, Bobby Hackett o The Eureka Brass Band. Louis Armstrong falleció el 6 de julio de 1971.

Sergio Pitol reavivó la figura del lector activo (FOTOS)

Considerado uno de los grandes escritores de la literatura latinoamericana, Sergio Pitol es reconocido por su trayectoria intelectual, tanto en la creación literaria como en la difusión de la cultura, especialmente en la preservación y promoción del patrimonio artístico e histórico mexicano en el exterior.

Sergio Pitol nació en Puebla, el 18 de marzo de 1933. Narrador, ensayista y traductor, estudió Derecho y Letras en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y fue titular de esa carrera en su alma máter, en la Universidad Veracruzana de Xalapa y en la Universidad de Brístol.

De acuerdo con el portal “escritores.org”, su infancia fue difícil, ya que su madre murió cuando el escritor tenía cuatro años, al poco tiempo contrajo la malaria, lo que lo obligó a mantenerse encerrado prácticamente hasta los 12 años de edad.

Según se detalla en la página “cervantes.es”, sus novelas son ejercicios de estilo que, mediante un humor refinado y mordaz, ofrecen una mirada desencantada de la realidad. En este sentido, destaca su Trilogía del Carnaval, formada por “El desfile del amor” (1984), “Domar a la divina garza” (1988) y “La vida conyugal” (1991).

De sus volúmenes de cuentos destaca “Nocturno de Bujara” (1982), con el cual obtuvo el premio Xavier Villaurrutia. Compaginó la escritura con la traducción al español de autores británicos, checos, alemanes y rusos.

Sus cuentos y novelas, influidos por Henry James en los recursos estructurales, se alejan de las tendencias literarias predominantes en las letras hispanoamericanas de su generación y destacan por su carácter erudito e irónico.

Vivió perpetuamente en fuga, fue estudiante en Roma, traductor en Pekín y en Barcelona, profesor universitario en Xalapa y en Brístol, y diplomático.

Miembro del Servicio Exterior desde 1960, fue consejero cultural de las embajadas mexicanas en Francia, Hungría, Polonia y la Unión Soviética, Director de Asuntos Culturales de la Secretaría de Relaciones Exteriores y Director de Asuntos Internacionales del Instituto Nacional de Bellas Artes.

Colaborador de “Revista de la Universidad”, “Estaciones”, “Revista de Bellas Artes” y “La palabra y el Hombre”; de los suplementos México en la Cultura, “La Cultura en México”, “Sábado” y “La Jornada Semanal” y del diario Ovaciones.

Fue condecorado por el gobierno de Polonia e investido doctor honoris causa por la UNAM. La Enciclopedia de la Literatura de México (“elem.mx”) detalla que Pitol dirigió una de las primeras colecciones de la Editorial Tusquets en Barcelona y se desempeñó como agregado cultural en París y como consejero cultural en las embajadas de Varsovia, Budapest y Moscú.

En su labor como funcionario fue Embajador de México en Checoslovaquia, Secretario Académico de la Facultad de Filosofía y Letras e investigador del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM.

Fue un declarado admirador de Jorge Luis Borges, Juan Carlos Onetti, Alejo Carpentier y Juan Rulfo.

Entre sus obras destacan “No hay tal lugar” (1967), “Infierno de todos” (1971), “Los climas” (1972), “Asimetría, Cementerio de tordos” (1982), “Juegos florales” (1985), “Vals de Mefisto” (1989) o “El arte de la fuga” (1996).

En 1973 recibió el Premio Nacional de Novela del INBA, el Premio Narrativa Comala, en 1984 el Premio Herralde de comedia, en Barcelona; y en 1987 el Gran Premio de la Asociación de Cultura Europea, de Polonia.

En 1993 volvió a México y se instaló en Xalapa; en 1999 le concedieron el Premio Juan Rulfo por la totalidad de su obra. En 2005 ganó el Premio Cervantes, el más importante de la literatura en español, destinado a un escritor que, con el conjunto de su obra, haya contribuido a enriquecer el legado literario hispánico.

En 2010, publicó “Una autobiografía soterrada”, que versa sobre sus recuerdos, viajes y personajes que conformaron su estilo literario. Con “El tercer personaje” (2013), Pitol encontró su búsqueda personal.

El escritor, diplomático y traductor mexicano murió a los 85 años de edad.

Don Maximino Contreras, de 57 años, gana en Sky Challenge Bike International el segundo lugar (AUDIO)

Si piensas que a los 57 años ya no cuentas con una condición física impecable ¿te atreverías a subir a una montaña de más de 4 mil 600 metros de altura en bicicleta?, ¿participarías en una carrera internacional?

De ocupación campesino, Don Maximino Contreras Alcántara originario del municipio de Chalchicomula de Sesma, participó en competencia ciclista denominada Sky Challenge Bike International, dónde obtuvo el segundo lugar de su categoría.

Pedaleando su bicicleta roja de acero de la marca Mercurio, que pesa 10 veces más que las de sus compañeros competidores, la cual compró de segunda mano y la ocupa también como su único medio de transporte, Don Maximino, recorrió los más de 30 kilómetros desde el centro de Ciudad Serdán hasta dónde se encuentra el Gran Telescopio Milimétrico (GTM) en un tiempo de 3 horas con 31 minutos.

En entrevista para Efekto10, comentó que desde 1970 ha participado en diferentes eventos deportivos a nivel regional, estatal, y a pesar de su triunfos, ninguna autoridad municipal, ni estatal le ha dado reconocimiento alguno y mucho menos algún tipo de apoyo.

“Nada, nada de apoyo he recibido, fíjese que también me gusta correr a pie el maratón y fuimos a ver a las autoridades de acá y nada de apoyo”.

Comentó que su bicicleta es su medio de transporte la cual la utiliza para trasladarse para ir a trabajar sus tierras de labor donde siembra maíz y frijol o habas, para su consumo personal o poder vender para sobrevivir.

Acompañado de un total de 372 ciclistas concursaron en once categorías, entre ellos un puñado de extranjeros, ataviado con un pants azul desgastado, un par de tenis desvencijados, una sudadera gris y como única medida de seguridad un casco de ciclista, pero con todo el ánimo del mundo, Don Maximino, se dispuso a dar lo mejor de sí y culminar en un buen lugar esta competencia.

Ni el cansancio, ni las inclemencias climatológicas como el viento y el fuerte frío, le impidieron llegar a la cima del volcán Sierra Negra, vecino del volcán Citlatépetl (o Pico de Orizaba), que es la quinta montaña más alta de México.

Don Maximino comentó que tiene dos bicicletas que ya compró de uso y por partes, ya que otro de sus hobbies es arreglarlas.

“Lo que me hace falta muchas veces es herramienta”, asegura el ciclista, quien lamenta que el premio que recibió por su segundo lugar fue de solo 300 pesos.

El padre de 4 hijos, (Higinio, Martha, Leticia y Gabriela), comentó que a casi cinco días de la carrera, Contreras dice sentirse todavía un poco cansado y “encorvado”, pues nunca había llegado hasta la punta del volcán.

Para lograrlo y ganar el segundo lugar de su categoría, cuenta, entrenó durante dos o tres meses en los caminos rurales de las afueras de Ciudad Serdán, como hace siempre que se prepara para una competencia.

Su triunfo hace hizo viral en las redes sociales por ser, para muchos, un ejemplo de tenacidad y amor por el deporte.

Bicicletas Mercurio anunció en Facebook que quería localizar a Don Maximino y su mensaje se ha compartido más de 25.000 veces en dos días, entre comentarios de admiración por el ganador. El campesino asegura que la empresa ya ha hablado con él y que es posible que le regalen una bicicleta nueva.

Por último, don Maximino pide a las autoridades a que le brinden apoyo para seguir compitiendo en este tipo de actividades deportivas y en su caso se le apoye con algún tipo de despensa para poder alimentar a su familia.

“La Opinión Diario de la Mañana ha sabido preservar la libertad de expresión” (FOTOS)

La Opinión Diario de la Mañana revolucionó y después de 94 años se acopló a las nuevas tendencias de la información, manteniéndose sin prebendas políticas como uno de los medios de comunicación más críticos de Puebla, aseguró Roberto Compeán Woodworth, subdirector general de Comercialización de la Lotería Nacional, quien señaló que el medio se adaptó a las nuevas formas de comunicar en Puebla y el país, consolidándose así como el Decano de la Prensa Poblana.

En el marco del Sorteo de la Lotería Nacional para conmemorar el 94 Aniversario de La Opinión Diario de la Mañana a cargo del Ingeniero Óscar López Morales, el subdirector general de Comercialización de la Lotería Nacional, señaló que el medio se adaptó a las nuevas formas de comunicar en Puebla y el país.

Entre las nuevas formas de comunicar, se encuentra el uso de las redes sociales, así como plataformas multimedia en YouTube y transmisiones de radio por internet.

“Hoy estamos celebrando 94 años de trabajo informativo, es de reconocer el trabajo de La Opinión Diario de la Mañana en Puebla que se adaptó a las nuevas tendencias de información a través de diversas plataformas digitales”.

Enfatizó que La Opinión Diario de la Mañana ha sido claro y objetivo en las formas de comunicar los acontecimientos que por 94 años años marcaron la historia de Puebla.

Por su parte, el representante de la Presidencia de la República en este evento, Arnulfo Domínguez Cordero, dijo que la crítica y el derecho a disentir, es uno de los pilares que rigen la vida de La Opinión Diario de la Mañana durante sus 94 años de existencia en Puebla y que sin duda, atienden las necesidades de información de los poblanos.

En la ceremonia que se llevó a cabo en el monumental Edificio del Moro, sede de la Lotería Nacional y donde también se realizó el sorteo Diez Número 180 que tuvo como premio mayor 10 millones de pesos, se destacó que La Opinión es el primer periódico poblano en recibir dicha distinción y el cuarto a nivel nacional.

Jorge Arnulfo Domínguez Cordero, director General de Medios Estatales de la Presidencia de la República, señaló que la crítica y el derecho a disentir, forman parte de una buena libertad de prensa en el país.

Lo anterior, dijo, es uno de los pilares que rigen la vida de La Opinión Diario de la Mañana durante sus 94 años de existencia en Puebla y que sin duda, atienden las demandas de los poblanos en materia informativa.

Destacó que el gobierno federal a cargo del presidente de México, Enrique Peña Nieto, también resalta la labor periodística del medio de comunicación, como uno de los once más antiguos del país.

Reconoció en el Ingenio Oscar López Morales, una persona capaz de construir un medio de comunicación veraz y crítico, a través de las diversas áreas de comunicación, publicidad y mercadotecnia para posicionar a La Opinión Diario de la Mañana como uno de los principales medios de comunicación en Puebla.

“La Opinión Diario de la Mañana ha sabido preservar desde su ámbito periodístico, la libertad de expresión, este medio de comunicación se mantiene como uno de los principales pilares informativos en el estado de Puebla”.

Finalmente, el Ingeniero Oscar López Morales, enfatizó que una de las características de La Opinión Diario de la Mañana, es que durante 94 años subsiste sin ningún tipo de prebendas políticas.

Señaló que informar a los poblanos, no es una tarea fácil, pero ésta se aminora gracias al trabajo informativo y logístico de quienes integran la plantilla laboral de este medio de comunicación en Puebla.

Destacó que el periódico superó retos en los últimos años; agregó que el objetivo primordial del medio de comunicación, es siempre informar de manera oportuna y veraz a los poblanos a través del impreso, además de las nuevas tendencias en redes sociales y plataformas multimedios.

José José; guerrero de vida

Hoy José Rómulo Sosa Ortiz, mejor conocido como José José, cumple 70 años de edad, tiempo en el que ha demostrado que es un guerrero incansable que ama la vida y prueba de ello son las innumerables batallas que ha librado. El alcoholismo que desde joven desarrolló y que lo llevó a casi perderlo todo: salud, dinero, familia y carrera, pese a todo aseguró hace cuatro años a Excélsior que no se arrepiente de nada.

No, de nada, porque todo fue en su momento. De joven se hace cada babosada, no se sabe que la vida va a pasar la factura. Ahora hay dos facturas, la emocional y la física.

Cómo no iba a beber, era lo que sentía y a cada quien le hizo daño a su nivel. Me estoy desbaratando del hígado y de aquí y de allá, pero no me arrepiento de nada”, dijo a Excélsior en 2013 al presentar su disco Duetos Volumen 1.

José José ha sufrido diversos problemas de salud. Tuvo neumonía grave, a tal grado que su diafragma toráxico sufrió una parálisis que afectó su voz.

Se recuperó tras meses de terapia y ejercicios de respiración, pero desde entonces uno de sus pulmones se averió permanentemente.

Ha sido operado varias veces en las cuerdas vocales, tuvo una parálisis facial, sufrió caídas que le afectaron el andar, desarrolló diabetes, el ser fumador consumado lo llevo a sufrir enfisema, en 2007 sufrió parálisis de Bell y una fuerte depresión, y de todo ha salido avante.

Desde niño fui enfermizo, primero, no sabían si iba a sobrevivir porque nací muy pequeñito, de ocho meses, pero, ¡viva la ciencia!, sobreviví. Además tengo dos lentes intraoculares para poder ver, prótesis de cadera y fémur, tengo mi ventilador y desinflamante para poder hablar”, dijo en una de las pláticas con El periódico de la vida nacional.

A estas enfermedades se suma, quizá, la batalla más fuerte, el cáncer de páncreas que tiene desde marzo de 2017. Según sus palabras, le fue extirpado, pero las secuelas, como la insuficiencia para asimilar los nutrientes, lo tiene en jaque.

Hace unos días compartió con sus fans que está en Miami con su familia, su hija Sarita y su esposa Sara Salazar.

La vida de José José ha sido de altibajos. Se ha colocado en los cuernos de la luna, pero también ha tocado fondo, por el alcoholismo.

Tuvo todo el dinero que quizo pero la fiesta y la confianza en los demás lo llevo a quedar sin nada.

Pisó los escenarios más emblemáticos del mundo, estuvo rodeado de amigos, fue la estrella principal de televisión y centros nocturnos de los años ochenta. Ha vendido más de 250 millones de discos.

Ha recibido nueve nominaciones al Grammy y obtuvo uno por Trayectoria artística, además de diversos reconocimientos en el mundo.

Ha sido objeto de diversos tributos musicales que van desde rockeros, exponente de la banda y de la música regional mexicana, hasta baladistas que no han reparado en hacer discos en su honor con los temas más emblemáticos del intérprete de La nave del olvido.

Todo lo que un artista aspira a lograr, lo ha hecho. Ésta es mi vida es el libro que presentó en 2008 y que le sirvió como catarsis.

También incursionó en la actuación con dos cintas: Gavilán o Paloma, en 1985. Filme biográfico que muestra los sinsabores que le trajo el alcoholismo, la vida de desenfrenó y los fraudes en su contra.

La gente te busca, te procura, para compartir contigo, para invitarte a una fiesta, para tenerte cantando gratis toda la noche, para beber contigo, empieza a haber una serie de situaciones que sí me gustaban, pero me di cuenta que la gente me usó, se aprovechó de mí”, dijo a este diario.

En el filme Sabor a mí le dio vida al compositor Álvaro Carrillo. Compartió créditos con Carmen Salinas, Angélica Aragón y Jorge Ortiz de Pinedo.

Tengo tantos buenos recuerdos de él cuando hicimos la película, era tan dulce, tan buena persona”, comentó la actriz Carmen Salinas.

Las telenovelas también están entre sus logros. En 2006 formó parte de La fea más bella, versión mexicana de la colombiana Betty la fea, donde compartió la escena con Angélica María, Jaime Camil y Angélica Vale.

La vida de El príncipe de la canción desde que salió de adolescente a dar serenatas en su amada colonia Clavería, hasta hoy, es digna de una novela y efectivamente es la base de la serie José José, El príncipe de la canción, producción de Telemundo, que el propio intérprete avaló y asesoró. Estuvo en contacto con los protagonistas Alejandro de la Madrid, Itatí Cantoral, Malillany Marín y Dana Paola, entre otros, a quienes les platicó sus recuerdos y emociones.

José revisó algunas escenas importantes. Él estuvo siempre al pendiente de mí, de mis preguntas, dudas, jamás me soltó y lo mejor es que creo que está muy satisfecho con los resultados”, dijo Alejandro de la Madrid.

INICIA LA HISTORIA

José Rómulo Sosa Ortiz, que es su nombre real, nació el 17 de febrero de 1948. Es el primogénito del tenor de ópera José Sosa Esquivel y de la concertista de piano Margarita Ortiz.

Para el pequeño Pepe, escuchar a su padre vocalizar hizo que la pasión por la música creciera, y no era de extrañarse, pues en su hogar se respiraba arte en cada rincón.

Su padre se opuso terminantemente a que siguiera ese camino, sin embargo, Pepe tenía un aliado muy fuerte, su mamá, doña Margarita, y con su ayuda el chico aprendió a tocar guitarra. Lo alentó a pertenecer al coro de la escuela y a participar en los eventos escolares, y fue su cómplice en las escapadas que tenía cuando se iba a dar serenatas a novias.

Lo más importante de esa época de adolescente era cantar. Me salía de mi casa y junto con dos o tres amigos con los que había ensayado las serenatas caminábamos por la colonia para cantarle a alguien canciones, que generalmente eran de amor o contra de ellas, como decíamos, porque no te hacían caso”, recordó en charla con este periódico.

José José compartió que, para su padre, el que diera serenatas con temas populares como los boleros, que era lo que predominaba los años cincuenta y que el trovador Pepe Jara fuera su influencia más fuerte, era lo peor que podía pasar.

Muchas veces, por la edad, andábamos afuera sin permiso de los papás, estamos hablando de épocas antediluvianas donde era una ofensa no pedir permiso para llevar una serenata. Era hermoso cuando al final de la serenata te abrían las puertas y te dejaban pasar, era con novios ya comprometidos o que ya tenían permiso, hasta nos hacían pasar a la sala”, recordó en su momento.

Había épocas en que comencé a salirme de mi casa por días. A veces traía dinero y otras no, pero para mí lo padre, lo que me llenaba era estar canté y canté aquí y allá”, describió esa etapa de sus inicios en la música.

La oportunidad de dedicarse de lleno a la música, sin las cortapisas de un padre violento, fue en 1963 cuando don José abandona a la familia, lo que Pepe aprovechó para formar un grupo musical con su primo Francisco Ortiz y su amigo Alfredo Benítez.

Dos años más tarde Discos Orfeón le grabó un disco de 45 revoluciones, con los temas El mundo y Mi vida, que presentó en el programa televisivo Orfeón A go go y en donde apareció con el nombre de Pepe Sosa.

No pasó nada con este material, sin embargo, la disquera apostó por otros temas: Amor y No me dejes solo, que tampoco corrieron con suerte.

La necesidad monetaria lo hace integrarse al trío PEG, integrado por Gilberto Sánchez y Enrique Herrera. Tocaba el contrabajo con temas de jazz y bossa nova.

El productor Rubén Fuentes lo escuchó y le consiguió un contrato con la disquera RCA Víctor, con la única condición que dejara de presentarse en los bares, algo que realmente le causó un gran conflicto, porque necesitaba esa entrada de dinero. Fue nuevamente su mamá quien le ayudó al abrir un restaurante que solventó la economía familiar.

En 1969, y por sugerencia de los ejecutivos de la compañía, decide cambiar su nombre artístico de José Sosa a José José, el primero en honor a su padre, quien murió de alcoholismo, y el segundo por él.

Justo en ese año y después de muchos obstáculos consigue convencer a los productores de que es el idóneo para cantar el tema La nave del olvido, del compositor Dino Ramos, con tan buen tino que le empieza a abrir las puertas de la popularidad. En 1970 grabó un LP completo que llevó el título de esta canción y en la que destacaron Nadie simplemente nadie y Del altar a la tumba. Este disco contó con compositores como Armando Manzanero, Rubén Fuentes y Nacho González, además de las orquestas de Chucho Ferrer y Eduardo Magallanes. El material logró un Disco de Oro y otro de Platino por las altas ventas.

NACE EL TRISTE

La fecha clave para José José fue el 15 de marzo de 1970 cuando participó con El triste, tema de Roberto Cantoral, representando a México en el II Festival de la Canción Latina, obteniendo el tercer lugar ante un público que colmó el Teatro Ferrocarrilero, que presenció el nacimiento de una estrella.

En ese certamen acudieron las estrellas del momento. En el público sobresalía Angélica María, Alberto Vázquez y Marco Antonio Muñiz, en ese entonces figuras consolidadas, que se quedaron con la boca abierta cuando escucharon la interpretación de este tema, que Cantoral escribió a su madre fallecida.

Quedé con mi cara de mensa porque no lo podía creer…No creía lo que escuchaba, la voz de José José, es un milagro de Dios. Ese muchacho era una de las voces más maravillosas en el mundo, no sólo de México, no ha habido nadie como la de él”, confió a Excélsior, La novia de México como se le conoce a Angélica María.

Cuando lo vi, dije no puede ser toda la canción con la misma respiración, ¡qué bárbaro!, ¡que genio! Y no solamente yo me percaté, todos estábamos azorados con eso, para mí y para todos los que presenciamos esa interpretación nos quedó claro que él era el ganador y ¡zaz!, que no fue así. Nunca supe porque el jurado determinó eso, pero el teatro se caía en gritos, José José era el ganador, la decisión nunca se cambió, pero definitivamente él fue un campeón sin corona”, recordó.

TOBOGÁN DE EMOCIONES

A partir de ahí la vida de José José cambió radicalmente la fama y popularidad le llegó al igual que el dinero, pero también la vida de excesos, alcohol y fiesta continua lo llevaron a tocar fondo en muchos sentidos.

En aquella época andaba más disperso, entre sus noviazgos, vicios y cosas, pero nunca dejo de ir a mis programas y de cumplir y claro de cantar no como un príncipe, sino como un rey”, compartió Angélica María a este diario.

El príncipe de la canción, mote que se ganó por el título de sus canción El príncipe y que algunos historadores aseguran que fue Frank Sinatra quien lo nombró así, otros se lo atribuyeron al crítico musical Juan Carlos Gallo Calderón. Fue un consentido del público, su voz cautivó no sólo a los mexicanos, de hecho, estuvo presente en regiones tan lejanas como Egipto y Tel Aviv, donde compraban su música, sumándose así a los más de 250 millones de discos que vendió a lo largo de su caminar por la escena musical.

Sin embargo, no perdió el piso, así lo recuerda el cantautor José María Napoleón con quien tiene una amistad de muchos años, que nació primero por el trabajo.

Desde que cantó El triste lo admiré. Tiempo después en un evento de empresarios nos vimos y le pedí su teléfono, me lo dio pese a que era un perfecto desconocido. Pasaron los años y participé en la OTI, con Vive en 1976 y Hombre en 1977. Ya estando en el medio artístico varias veces me lo llegué a encontrar y ahí comenzó una bonita amistad.

En 1977 José me preguntó que si tenía una canción que me sobrara, le dije que no, pero que le mandaba una que tenía. Le comenté que nunca les pongo nombre hasta que las grabo y que él se lo pusiera, y mira el título fue muy afortunando: Lo que un día fue no será, que se convirtió en un éxito”, dijo Napoleón, quien en 2016 presentó un disco de duetos y en el DVD invitó a su amigo José José a acompañarlo al escenario mientras le cantaba Lo que no fue no será, Mientras llueve y Para qué, temas de su inspiración que el intérprete convirtió en éxitos y que en ese momento ya no podía cantar por su afección.

José José ha manejado números impresionantes en sus ventas.El álbum Secretos, de 1983, vendió dos millones de discos en sus primeros días de exposición y actualmente suma más de 15 millones sólo de este disco.

Aunque extraordinario, ésto para José José era casi habitual porque temas anteriores como Gavilán o paloma, Buenos días amor y El amar y el querer también fueron éxitos exorbitantes no sólo en México, también en Latinoamérica y España.

Mi vida, Reflexiones, Siempre contigo, Promesas, ¿Qué es el amor?, Soy así y 40 y 20, son tan sólo algunos de los discos que le abrieron las puertas de escenarios tan emblemáticos como el Madison Square Garden, el Radio City Music Hall de Nueva York y los casinos más importantes del mundo, entre ellos de Las Vegas e incluso de países como Arabia Saudita, Israel, Jerusalén y Abu Dhabi en 1987, además de Japón.

Por supuesto, los premios y reconocimientos siempre fueron parte de su existir.

Fue nominado en nueve ocasiones al premio Grammy, ha ganado en diversas ocasiones el premio Billboard y en 2005 fue homenajeado como La personalidad del Año en el Grammy Latino.

Eso sin contar con que tiene su estrella en El paseo de la fama en Las Vegas, Nevada, y otra en Hollywood, además de una estatua en Azcapotzalco, justo en la colonia Clavería donde vivió su adolescencia.

Afortunadamente José José ha disfrutado de diversos homenajes que sus compañeros de carrera le hicieron, ya fuera como tributos en discos o en programas especiales.

De esta forma en el año 2000 la Academia de Grabación (LARAS pos sus siglas en inglés) le rindió un homenaje en Miami en el que participaron estrellas como David Bisbal, Cristian Castro, Luis Fonsi, Víctor Manuelle, Olga Tañón, Alicia Villarreal, y Marco Antonio Solís, entre otros.

En 1998 varios rockeros se unieron en el disco Tributo a José José cantando sus temas. Así Maldita Vecindad presentó su versión de Lo pasado pasado, Molotov hizo lo propio con Payaso, La Lupita con Gavilán o Paloma, Moenia participó con Volcán, Aleks Syntek con Preso, Café Tacvba con Una mañana, Los Daniels con Desesperado, Panteón Rococó con No me digas que te vas y Los Bunkers con Almohada, entre otros.

Cristian Castro sacó dos discos homenaje a José José, en 2010, Viva el príncipe y en 2016 Mi amigo el príncipe.

Tal fue la fama y la importancia del intérprete que fue convocado a participar en proyectos altruistas como Cantaré cantarás, la versión latina de We are the world, compuesta por Albert Hammond y Juan Carlos Calderón con letra de Anahí van Zandweghe, que en 1985 unió las voces de Roberto Carlos, María Conchita Alonso, Cantinflas, Verónica Castro, Vicente Fernández, José Feliciano, Emmanuel, Plácido Domingo, Lucho Gatica, Julio Iglesias, Ricardo Montalbán, Palito Ortega, Menudo, Amanda Miguel, ente otros.

En los 55 años que tiene de carrera artística, José José ha demostrado que es un guerrero, sin embargo, un momento realmente difícil para él fue en 2007 cuando sufrió parálisis de Bell, que lo sumió en una fuerte depresión.

El momento en que yo me vi imposibilitado para trabajar fue muy doloroso y traumático, estuve enfermo de depresión durante tres años, acostado en mi cama, sin vivir, sin jugar con Sarita, sin ser esposo, sin ver a mi mamá que vivía conmigo, nada más me paraba a trabajar y regresaba a mi cama.

Recuerdo que mi hija me esperaba en la escalera para jugar y la dejaba, no quería nada, no podía creer lo que me estaba pasando, después de muchos años de trabajar tan bonito”, compartió con Excélsior.

Pese a todo y contra todo pronóstico, José José llega a su cumpleaños número 70 tratando, una vez más, de salir adelante y con el incondicional cariño de su público, que lo ha seguido a lo largo de los años y para ellos el mensaje más reciente que su hija Sarita hizo llegar a sus miles de fans.

Mi papá está feliz, recuperándose y ganando. Está comiendo poco a poco de todo…Está ganando bastante peso y feliz”, aseguró.

En medio de la polémica por este repentino traslado a Miami, hecho el pasado 7 de febrero, José José celebra su cumpleaños 70. Felicidades a El príncipe de la canción.

SUS AMORES

Cuatro mujeres marcaron la vida del cantante.
En su juventud fue una chica llamada Lucero.
En 1970 se casó con la actriz Natalia Kiki Herrera Calles
En 1974 aún estando con Kiki, sostiene una relación con Ana Elena Noreña, Anel. Para 1976, ya divorciado, se casa con quien sería la madre de sus hijos José Joel y Marysol.
De Anel se divorcia en 1990 tras una serie de problemas de fraudes efectuados por el hermano de su esposa.
En 1995 se casó por tercera ocasión con Sarita Salazar su actual esposa y madre de su hija Sarita Sosa.

Se gradúa de comercio electrónico ¡a los 81!

Si estás entrando en crisis porque te haces más viejo y nada más no te titulas o, peor aún, no terminas tu carrera, anímate, pues una mujer de 81 años acaba de termina su licenciatura… ¡en comercio electrónico!

Aunque Xue Minxiue, originaria de la ciudad de Tianjin, en China, tuvo la oportunidad de cursar la universidad en la década de los 1950, debido a las condiciones sociales y por mandato de ley, no le fue posible abandonar su lugar de trabajo.

Sin embargo, fue en los últimos años en que Minxiue decidió cursar la carrera en Comercio Electrónico, dado que fue hasta 2001 que las leyes de China permitieron que los mayores de 25 años cursaran la educación superior.

Lo que hace más increíble esta historia que, hasta poco antes de entrar a estudiar esa licenciatura, desconocía totalmente los conceptos informáticos más elementales, según The Daily News.

Para poder acceder a la universidad, la octogenaria tuvo que aprender inglés, francés, ruso, latín, así como manejar en modo experto programas básicos como Excel o Photoshop.