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La pandemia cambió mi vida, ahora vendo tacos de canasta: Emmanuel Lozano

Debido a la crisis económica que ha dejado la emergencia sanitaria que se vive a causa del virus SARS-CoV-2 muchas personas se vieron afectadas en sus fuentes de empleo o negocios, por lo que tuvieron que buscar alternativas de cómo obtener ingresos, tal es el caso de Emmanuel Lozano Martínez, de 49 años, quien ahora vende tacos de canasta a domicilio para poder sacar adelante a su familia.

Originario de El Carrizal, en el estado de Veracruz, Emmanuel nos platicó que debido a la pandemia su esposa y su hijo se quedaron sin empleo, por lo que tuvo que buscar alternativas para poder sufragar los gastos del día a día, hasta darle al clavo con sus ya reconocidos “Tacos de Canasta La Fama”.

“El Señor de los Tacos”, como la mayoría de sus clientes lo conocen, dijo que desde muy pequeño siempre quiso ser famoso, realizando actividades musicales, pasó por el ejército, como militar, donde incluso participó en su orquesta y coro, realizó shows como payaso, se inscribió a concursos de baile e incluso llegó a cantar en camiones, sin que llegara el tan anhelado éxito.

Luego de tanto ir y venir, fue como llegó a la Ciudad de Puebla, donde laboró en una empresa panificadora internacional, trabajó vendiendo antenas de televisión de programación satelital, entre otras cosas, hasta que se propuso trabajar por su propia cuenta.

“Decidí trabajar por mi cuenta elaborando nieves helados y bolis… Realizando shows de payaso, arreglos de globos y publicidad en negocios, pero, llegó la pandemia y suspendí los productos fríos cambiando el giro a los tacos de canasta”.

Asimismo, comentó que, con mucha fe y el apoyo de su familia, fue como se decidió emprender este negocio, iniciando con el sistema de entrega a domicilio, llevando sus deliciosos tacos de canasta de chicharrón, papa y frijolitos, que son la delicia de vecinos del norte de la ciudad que diariamente le hacen el gasto a Emmanuel.

En este tenor, dijo que “la necesidad es la inventora de estas situaciones”, donde literalmente lleva sus tacos a las puertas de los hogares, de quienes le realizan sus pedidos vía redes sociales o WhatsApp, al número 22 24 61 25 44, de las colonias Infonavit San Aparicio, Tres de Mayo y Fuentes de San Aparicio, así como en sus alrededores al norte de la Ciudad, quien con su humor “bonachón” característico de los jarochos, siempre está dispuesto a atender a su hambrienta clientela.

«Dejé de comer hace dos años por culpa de una enfermedad rara»

«¿Y qué te pasa si comes algo?» Son preguntas como estas con las que Fernanda Martinez, una brasileña de 22 años, tiene que lidiar a diario en sus redes sociales.

«Riesgo de vida», responde, mientras explica los diagnósticos de parálisis del tracto digestivo e insuficiencia intestinal que hicieron que dejara de «comer» hace más de dos años.

Martinez sufre de síndrome de Ehlers-Danlos, una condición genética que causa anormalidades en la producción de colágeno en el cuerpo y puede afectar al sistema digestivo.

Cuando dejó de hacer adecuadamente la digestión, en 2018, comenzó a recibir alimentos directamente por una sonda.

Y, desde octubre de 2019, como la absorción de los alimentos también comenzó a ser insuficiente, la joven tuvo que iniciar la denominada nutrición parenteral, que es cuando los nutrientes se administran a través de la vena.

«Es como si digiriéramos la comida externamente y creáramos un suero con aminoácidos, proteínas, lípidos, grasas, glucosa y lo inyectamos directamente en una vena más gruesa», explica la nutricionista Pâmela Finkler Richa, quien acompaña semanalmente a la joven.

Pero las explicaciones de Fernanda no se detienen ahí. La sordera unilateral, el angioedema hereditario, el cáncer de tiroides, la urticaria acuagénica y la fibromialgia son otros de los diagnósticos que ella les explica a sus más de 400.000 seguidores en las redes sociales, entre sus perfiles personales y su proyecto «Viviendo con Enfermedades Raras» .

Sus videos con buen humor y mensajes de optimismo y aliento para quienes también enfrentan enfermedades raras cuentan con más de 1 millón de visitas en TikTok, la red donde tiene más éxito.

«La curiosidad no me molesta y recibo muchos mensajes tanto de apoyo, como de personas que reflexionan sobre sus propios problemas cuando ven la forma en que yo lidio con las cosas».

En conversación con BBC News Brasil, Fernanda compartió su historia desde su casa en Florianópolis, y respondió las cuatro preguntas que recibe con más frecuencia.

¿Qué tienes?
«Desde que era un bebé, ya mostraba algunas señales de que algo no andaba bien.

Era una niña con mucho dolor en las piernas, brazos. Nací con reflujo severo, sorda de un oído. Mi familia solo se dio cuenta cuando yo tenía 2 años, pero los problemas ya estaban ahí.

También tenía articulaciones hipermóviles, que son aquellas que se mueven más allá del rango normal. Tenía mucha facilidad para contorsionarme, sacar las articulaciones de lugar.

Esos síntomas iban empeorando a medida que iba creciendo. Todos sabían que algo andaba mal, pero no sabían qué era.

No sabía tampoco a quién recurrir, hasta que encontré un grupo de Facebook que hablaba sobre el Síndrome de Ehlers-Danlos.

Me identifiqué con los relatos y busqué un genetista. Ella me hizo todos los exámenes que lo confirmaron. El diagnóstico del síndrome llegó cuando tenía 17 años. Pero las complicaciones ya eran graves.

Esa era la principal enfermedad de base que tenía, y que prácticamente empujó todas las demás.

Yo ya tenía lesiones en las articulaciones, sufría de disautonomía, que es cuando el sistema nervioso autónomo está afectado. Tenía problemas de alimentación, con diarrea, vómitos, dolores de estómago.

Pero ahora, con un nombre para todo lo que me estaba pasando, pude empezar a respirar mejor. Ahora tenía una explicación y podía hablar con los médicos y otras personas de lo que tenía.

Descubrí que el síndrome afecta especialmente al colágeno, que actúa de soporte y como pegamento del cuerpo.

No es que no tenga colágeno, pero es de mala calidad en todo el cuerpo: las articulaciones son más frágiles y pueden salirse de lugar, los órganos son más frágiles, los vasos sanguíneos se rompen con facilidad.

Para quien busca en internet, lo que llama la atención del síndrome es el problema de las articulaciones, o la piel suelta, elástica. Pero eso no es todo. Hay muchos órganos internos y otros síntomas, como lo que pasa conmigo».

(Los Síndromes de Ehlers-Danlos consisten en un grupo de condiciones genéticas causadas por anormalidades en la producción de la estructura de colágenos en el cuerpo, presentes desde en los huesos hasta en otros órganos internos. Una clasificación de 2017 definió 13 tipos. El de Fernanda es el llamado SEDh o «hipermóvil», que es el más común y afecta principalmente a las articulaciones y los músculos. Algunas de sus manifestaciones incluyen fibromialgia, escoliosis, fatiga crónica y problemas respiratorios, digestivos y gastrointestinales. Se estima que 1 de cada 5.000 personas en el mundo tienen el síndrome, que se pueden manifestar de forma más leve o grave).

¿No comes nada? ¿Y el hambre?
«No puedo comer ni beber nada.

Mis órganos internos y mis músculos se han debilitado debido al síndrome. Mi sistema nervioso, que coordina los movimientos peristálticos, también está afectado.

A finales de 2016, empecé a tener muchas dificultades para comer, hasta llegar al punto de la desnutrición severa.

Me pasé un año y medio en eso, comiendo cada vez menos, tratando de cambiar de dieta.

En mayo de 2018 no pude comer más y me pusieron una sonda.

Después de que me colocaran la sonda pasé un año y medio bien. Me sentía con más energía, solo que mi cuerpo empezó a rechazar también todo lo que llegaba por la sonda.

Mi intestino no absorbía más nutrientes.

A fines de 2019, sufrí desnutrición severa otra vez y me internaron nuevamente. Fue cuando me colocaron un suero para la nutrición parenteral.

(La nutricionista Pâmela Finkler Richa, que acompaña a Fernanda, agrega que la desnutrición severa provocó que la joven desarrollara una obstrucción en el duodeno, impidiendo el paso y absorción de los alimentos).

Ahora recuperé gran parte del peso, pero apareció un problema en el hígado, donde se metaboliza la nutrición. Pero voy a tener que arreglar ese problema del hígado porque no se puede volver atrás

Hace un buen tiempo que no siento hambre, porque eso depende de los movimientos del estómago, el mío no se mueve más.

Antes tenía más ganas psicológicas de comer. Cuando las tengo, mastico y escupo, sin tragar.

Hago eso de masticar más para mantener la rutina, por ejemplo para acompañar a mi madre durante el almuerzo, para que no esté sola».

(Fernanda tiene un sistema de cuidado domiciliario instalado en la casa donde vive con su madre y su abuela, donde está acompañada a diario por dos enfermeras. La nutrición parenteral se realiza durante un período de 12 horas al día, desde la noche hasta la mañana del otro día.

¿Cómo te bañas?
«Mi urticaria acuagénica, que la gente suele llamar ‘alergia al agua’, apareció cuando tenía unos 15 años.

Fueron reacciones espaciadas, pero empeoraron.

Evito el agua todo lo que puedo. Intento no sudar, no puedo meterme en la piscina, ni en el mar. Y no puede mojarme la lluvia.

Para tomar una ducha, me tomo un antialérgico, para tratar de mejorar algún síntoma. Lo trago solo con saliva.

Baño de cuerpo entero solo dos veces por semana. Me arde, la piel se me llena de machas rojas. Cuando está muy fuerte duele bastante, como si tuviese miles de agujas pinchando mi cuerpo.

Últimamente tomo menos baños, porque no puedo soportar el antialérgico en el estómago. Entonces me baño lo más rápido posible, o lo hago con un paño húmedo.

Pero incluso aunque no tuviese alergia, no podría meterme a la ducha directamente. El catéter por donde recibo el suero no se puede mojar, hay que tener mucho cuidado.

No han identificado si eso está relacionado directamente con el síndrome, pero hay otros pacientes que también lo tienen.

La dura vida de la mujer que es alérgica al agua

Como ese problema, hay otros que tienen que investigar a ver si tienen relación con el síndrome, como el angioedema (que causa hinchazón en las extremidades del cuerpo, la cara y los genitales).

La única enfermedad que tengo la certeza de que no está relacionada con el Síndrome de Ehlers-Danlos es un cáncer papilar de tiroides que tuve. Mis padres también lo tuvieron. Es de familia.

Y hay casos de personas que tuvieron ese cáncer y que también desarrollaron urticaria acuagénica».

¿Existe una cura?
«No hay un tratamiento específico, se va tratando lo que aparece. La parte intestinal, no se espera que se revierta. Probablemente, la nutrición parenteral va a continuar por el resto de mi vida.

El resto de las enfermedades, como los problemas en las articulaciones, se puede controlar más, con fisioterapia, para evitar lesiones.

Una reversión completa, una cura, hasta ahora no la hay. Lo que se puede hacer es tratar de tener una mejor calidad de vida, no perderme las cosas que me gusta hacer, como jugar en línea.

No estoy disgustada con mis condiciones. Trato de aprender de ellas.

Me apasioné por la medicina después de conocer a varios médicos, ahora quiero estudiar medicina apenas pueda.

Quiero catalogar a las enfermedades raras. No a todas, porque son muchas, pero hacer un registro de lo máximo que pueda, para ayudar a quienes recibieron un diagnóstico y no saben qué significa.

No es para sustituir al médico, pero para ayudar a entender la propia enfermedad, o explicarla de forma simple a esas personas. Y, si puedo ayudar a una sola persona, la tarea estará cumplida.

El 99% del tiempo, las personas diagnosticadas con síndromes raros están sumidas en su propia enfermedad.

Pero el 1% — de alegrías, ganas, deseos — es lo que equilibra nuestras vidas. Entonces, mi necesidad es también mostrar ese 1%. Es tan importante como el otro 99%».

Si alguna vez hubiese una cura, querría ser la primera en la fila «.

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La historia del avión presidencial

Por Luis A. Méndez

“Érase una vez un gobierno faraónico en que sus monarcas se trasladaban en aviones de lujo (…) uno de ellos, por agraciar a otro, a su sucesor en el trono, decidió dejarle de regalo el mejor avión (un Boeing 787-8) que había en ese entonces (2012) en el mundo, que no lo tenía ni (Barack) Obama”, exclamó el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) el 20 de enero pasado.

El actual gobernante del país continúa en el ánimo de deshacerse de la aeronave adquirida en el sexenio de uno de sus antecesores, Felipe Calderón, quien a finales de 2011 decidió gastar dos mil 952 millones de pesos para comprar el vehículo que podría dar servicio a 280 personas, pero que fue modificado para atender sólo a 80.

El avión fue bautizado “José María Morelos y Pavón”, uno de los líderes de la Independencia de México, quien propuso leyes que «obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia».

Fue adecuado con una elegante oficina, sala de juntas, una recámara con cama King-size, cada asiento cuenta con panta digital personal, además del servicio de telefonía satelital.

La compra fue en noviembre de 2012, año en el que el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), reportó que hubo un incremento en el número de personas en pobreza en el país.

Dos años antes, en 2010 se tenía un registro de 52.8 millones de pobres, mientras que el año de la compra, había 53.3 millones de mexicanos en la pobreza y pobreza extrema; pese a ello, el expresidente Enrique Peña Nieto, declaró que la nave «era de todos los mexicanos».

De ese universo de marginación, 11.5 millones estaban en pobreza extrema, es decir «las personas en esta situación disponen de un ingreso tan bajo que, aun si lo dedicase por completo a la adquisición de alimentos, no podría adquirir los nutrientes necesarios para tener una vida sana”.

La compra se realizó con el argumento de un exhorto de la Cámara de Diputados de ese entonces, con mayoría priista, con el PAN como segunda fuerza, y con el voto del Partido de la Revolución Democrática.

Los legisladores pidieron -en ese entonces- en el decreto del Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2012 renovar el avión “y el resto de las aeronaves asignadas a la Presidencia, con el objeto de garantizar la seguridad del Presidente y los secretarios”.

“Además del avión compraron seis jets de primera (…) que sirven para incluso ir a Europa, de lujo, cada uno mil millones de pesos, seis; y helicópteros, también para el transporte de funcionarios, seis.

En 10 años el gobierno de Calderón y de (Enrique) Peña Nieto compraron en total 100 mil millones de pesos en aviones y en helicópteros; claro, ahí incluyen algunos helicópteros que se compraron para la Fuerza Aérea, unos franceses, pero el secretario de la Defensa, con todo respeto, se compró su avión (…) Murillo Karam, de la procuraduría, se compró su avión”, rememoró AMLO.

La propuesta de López Obrador de vender todos los vehículos aéreos levantó un debate público sobre el proyecto en sí, pero también se volvió una apuesta de la administración de AMLO, quien sentenció: «para que nunca jamás vuelvan a cometerse esas atrocidades”.

“No queremos un México corrupto y pervertido por funcionarios insensatos, irresponsables, nunca más. Entonces, esto va a ayudar mucho. A ver quién se va a atrever en el futuro a hacer lo que hicieron los que compraron el avión, a ver quién se va a atrever”, fustigó López Obrador.

En un principio, la idea fue rifar el avión presidencial mediante un sorteo de Lotería Nacional, e incluso se diseñó el «chachito» del sorteo, lo que causó polémica en la opinión pública, y las redes sociales.

Las opiniones a favor y en contra colmaron el mundo digital; los «memes», mensajes que conjugan imagen y un mensaje irónico, de burla o sarcasmo, no se hicieron esperar.

“Mamá mueve la camioneta para estacionar mi avión” se lee en uno de los «memes» más recurridos al respecto: un avión junto a una casa con una camioneta estacionada.

En otro, un montaje donde aparece la socialité estadunidense, Paris Hilton bajando del aeronave, acompañada del texto: «yo llegando a la oficina cuando me gané el avión”.

Los «memes» llamaron a risa al titular del Ejecutivo Federal, cuando a éste se le cuestionó al respecto: «geniales, o sea, buenísimos», respondió entre risas.

Pero el aval presidencial no fue el mismo cuando se le cuestionó sobre la convocatoria del concurso de cuento “De ficción a ficción” al que convocó la revista Letras Libres, dirigida por uno de sus principales críticos, el escritor Enrique Krauze, y en cuyo consejo editorial tiene a columnistas como Carlos Elizondo Mayer-Serra o Hugo Hiriart, con quienes ha tenido desaveniencias.

El Presidente ha respondido a críticas y noticias falsas de sus detractores, quienes han visto vislumbrado en la complejidad de vender el aparato, el espacio para el golpeteo político.

Al punto de difundir mentiras: el periodista Raymundo Riva Palacio publicó un comunicado atribuido a la empresa Boening, en el que supuestamente la compañía aseguraba que no se podía vender. La información era falsa.

Incluso los directivos del periódico El Universal pidieron al periodista que cubre la fuente para dicha casa editorial, mostrar en la conferencia matutina del 22 de enero, una primera plana para afirmar que cuando se compró el avión ellos sí informaron.

El Presidente le dio la palabra al reportero y le pidió a su vocero Jesús Ramírez, leer la noticia; la lectura llevo aparejado un dejo de ironía por parte de López Obrador, quien repetía algunas de las frases de la nota: «único en el mundo”, “profunda reflexión”.

El mandatario federal ha criticado el silencio de los medios de comunicación y líderes de opinión cuando inició la compra del avión, por ello, el 7 de febrero afirmó: “ya se tomó la decisión de rifar el avión”, pero al mismo tiempo aclaro que el premio de la rifa no será la aeronave sino el aproximado equivalente en dinero del actual avalúo, que es de dos mil 400 millones de pesos.

“(El premio) se va a convertir en dinero, estamos considerando entregar premios a los 100 que ganen de 20 millones de pesos a cada uno, (el premio total será de) dos mil millones”, acotó.

Para el Presidente la cooperación de los empresarios, a quienes este miércoles 12 de febrero les pedirá apoyo para adquirir o distribuir cuatro de los seis millones de chachitos será fundamental.

Pero para él, para Andrés Manuel López Obrador quien hará historia al comprar un boleto del sorteo serán los mexicanos que decidan participar, porque así podrán rememorarlo con sus hijos o nietos.

“Había gobiernos faraónicos que nos les importaba el pueblo, venía la gente a protestar a Palacio. Y los ayudantes, había una corporación que se llamaba Estado Mayor Presidencial para cuidar al Presidente de ocho mil elementos y ellos salían a atender al pueblo, ya le informaban al faraón.

“¿Y qué era esa bulla?, ¿por qué gritaban tanto?, ¿qué pedían? Entonces, el ayudante le decía al faraón: ‘es que dicen que dicen que tienen hambre’; y contestó el faraón: ‘¿y qué es eso?’, porque el faraón vivía en las nubes, tenía un palacio en el cielo.

«Por eso es así la historia, porque esto nunca más debe volver a pasar. Nunca más ofender al pueblo. ¡Cómo se va a trasladar un presidente en un avión de lujo habiendo más de 60 millones de mexicanos en la pobreza!”, ha relatado el presidente, Andrés Manuel López Obrador.

Foto: Presidencia de México

Héctor Suárez, el icono de la sátira en el cine y la televisión mexicana

Con personajes emblemáticos como «Tránsito», al que interpretó en El mil usos (1981), «El No hay” y “Doña Soyla”, en el programa semanal «¿Qué nos pasa?» y “El negro Tomás”, en «Puro loco», respectivamente, Héctor Suárez dio muestra de la experiencia que adquirió en teatro, cine y televisión, medios de expresión en los que tuvo presencia, a veces de manera simultánea, además de las exitosas temporadas de cabaret que realizó en los más importantes centros nocturnos.

Sus inicios se dieron en la década de 1960, cuando se abría paso en producciones televisivas como «Un hijo cayó del cielo» y «Chucherías», al lado de actores como Ángel Garasa, Héctor Lechuga, Leonorilda Ochoa y Alejandro Suárez.

A lo largo de la década de los sesenta, Héctor Suárez también hizo participaciones importantes en cine en títulos como La maldición de oro, dirigida por Jaime Salvador, en 1965; Lanza tus penas al viento, bajo la dirección de Julián Soler, en 1966, en la que dio vida al personaje de “Alejandro” y para 1969 protagonizó la cinta No se mande, profe, al lado de Enrique Guzmán, Hilda Aguirre y Sara García.

«Pantaleón Requejo», en Ambición Sangrienta, de 1968; «Sargento Margarito», en La marcha de Zacatecas y «Marcelino», en El Ángel, ambas de 1969 y Armodio Horcasitas, en Para servir a usted, de 1971, fueron algunos de los personajes y títulos cinematográficos con los que Suárez finalizó su primera década de trayectoria y con los que inició los años setenta, respectivamente, decada que le ofreció protagónicos destacados en como los que realizó en Diamantes, oro y amor y De qué color es el viento, ambas estrenadas en 1973.

Para 1972, llegó a la vida de Héctor Suárez, la cinta Mecánica Nacional, dirigida por Luis Alcoriza, en ella, el actor dio vida a “Gregorio- Goyo”, y actuó al lado de Manolo Fábregas, Lucha Villa, Sara García, Alma Muriel, entre otros.

“Un mecánico lleva a su familia a una carrera de autos y ocurren una serie de eventos que traen problemas, traiciones, violencia y la muerte inesperada de una persona mayor”, destaca la sinopsis del filme, publicado en el portal IMDb.

Fue con México, México, ra ra ra, dirigida por Gustavo Alatriste, en 1976, que Suárez desarrolló diversos personajes y compartió sets de filmación con Patricia Reyes Spíndola, Leticia Perdigon y Ernesto Gómez Cruz; a aquella participación le siguió el papel de “Pancho”, en El Buscabullas, del mismo año, su actuación en ¡Oye Salomé!, y el personaje de El Mobil Oil, en el filme Picardía Mexicana, protagonizado por el cantante mexicano Vicente Fernández, ambas de 1978.

La década de 1980, una década de gloria para Héctor Suárez

Aunque su trayectoria en los años sesenta y setenta fue consistente para los ochenta Héctor Suárez se consolidó gracias a personajes como “El mil usos” y al ingenio y originalidad que imprimió en la serie de televisión “¿Qué nos pasa?”, pero antes de aquellos proyectos que le dieron fama y lo catapultaron como una de las más grandes figuras de la comedia en México, el actor dio muestra de su rango interpretativo en las producciones cinematográficas Como México no hay dos y Lagunilla, mi barrio, de 1981; Valentín Lazaña y Lagunilla 2, de 1982.

«Tránsito Pérez», un campesino que de deja su pueblo ubicado en algún rincón de Tlaxcala llega a desempeñar distintos trabajos al entonces Distrito Federal, este es uno de los personajes que consolidó la carrera de Héctor Suárez; El mil usos, nombre de la cinta que hace refencia a las distintas labores que realiza el personaje, que incluso llega a la cárcel.

Dicha trama se convirtió en un reflejo del calvario que viven las personas de provincia al llegar a la capital mexicana en busca mejores oportunidades de vida. Como si aquel suplicio no hubiera sido suficiente, “Tránsito”, emprende un nuevo rumbo, esta vez a los Estados Unidos, y en busca del famoso “sueño americano”, Suárez protagoniza El mil usos llegó de mojado -o bien El mil usos 2- bajo la dirección de Roberto G. Rivera, en 1984.

Aquella década se convirtió en la etapa de secuelas en el cine que recreaba, en buena parte de sus producciones, la problemática social de las clases marginadas; posteriormente llegaron a la carrera de Suárez títulos como El rey de la vecindad, (1985).

“¿Qué nos pasa?”, la sátira social en la piel de Héctor Suárez

“¿Qué he hecho Dios mío? ¿Qué he hecho para merecer una hija viciosa y mentirosa? ¿Qué culpas debo de pagar? ¿Por qué me castigas así, Señor? ¿En qué te fallé? ¿En qué te fallé? ¿En qué te fallé?”, sentencia “Doña Soyla”, personificada por Héctor Suárez mientras golpea con el zapato a su hija a causa de un olor a cigarro, que despierta sus sospechas de tener una hija viciosa.

Premisas como la anterior, eran comunes en la serie de sketches que realizaba el actor como parte del programa “¿Qué nos pasa?”, el cual tuvo dos exitosas temporadas; la primera de 1985 a 1987, y la segunda, de 1998 al 2000; “El negro Tomas”, “El Flanagan”, “El no hay”, “Don Rigoletto”, entre muchos otros, se convirtieron en los personajes recurrentes en los episodios que realizó Héctor Suárez, quien muchas veces habló del gran éxito que representó la serie.

“¿Le puedo hacer una preguntita? Sabe, yo nunca he entendido ¿para qué leer?, ¿para qué perder el tiempo leyendo? Habiendo tantas cosas bonitas que podemos hacer las gentes, ¿no cree usted?”, manifiesta el personaje “El picudo”, en otro de los sketches que realizó Héctor Suárez, quien lo mismo hacía eco de temas como la liberación femenina, el machismo y los escenarios que imperaban en la situación sociopolítica de México.

“La comedia es en serio, la comedia si no se hace en serio, no es comedia, todo lo demás es chabacano, pero la verdadera comedia, es en serio, la raíz de la comedia es la pena ajena, que es risible, mientras le pasen cosas a otra persona y a ti no, te vas a morir de la risa”, compartió el actor en una entrevista para el programa TAP de Canal 11, en 2013, emisión en la que manifestó que, a raíz de su preocupación por México, la comedio surgió para realizar testimonios sociales.

“No se podía hacer un personaje a tontas y a locas, cada personaje tenía una misión, ¿qué te puedo decir? Por hablar en voz alta, ‘El No Hay- Ciriaco’, ‘Ciriaco’, es un hombre que está poliomielítico, tiene poliomielitis, entonces tienes que pensar ¿qué piensa ese hombre?, ¿qué periódico lee?, ¿come carne?, ¿qué come?, ¿frijoles?, ¿en dónde duerme?, ¿cuánta ropa tiene?”, compartió en ese entonces Héctor Suárez, quien precisó que sus personajes llevaban un alma.

Después de “¿Qué nos pasa?”

Héctor Suárez inició la década de los noventa luego de participar en una cantidad menor de filmes, entre ellos Mi fantasma y yo, (1988); La muerte de un paletero”, del director Gabriel Retes, (1989), entre otras, pero en cambio estrenó la mega produccción «Estoy loco», espectáculo escrito, producido y dirigido por él y estrenado en el entonces Teatro Silvia Pinal, ubicado en la colonia Roma, donde llevó a cabo una larga y exitosa temporada comandando una gran compañía de actores, cantantes y bailarines.

Consagrado ya como una gran figura de la comedia y de la actuación en México, en 2001, Héctor Suárez protagoniza la cinta Atlético San Pancho, en la que, dirigido por Gustavo Loza, da vida a “Don Pepe”, un adulto mayor que busca cumplir los deseos de un grupo de niños, quienes tienen el sueño de jugar un campeonato de futbol y ganar; ese mismo año, hizo una participación especial en la serie “Diseñador ambos sexos”, protagonizada por su hijo Héctor Suárez Gomís.

Para 2002, Héctor participó con el personaje de “Pollo”, en el filme Ciudades Oscuras, mientras que dio vida a Azael Villaseñor, por 60 capítulos, en la telenovela Velo de novia; el regreso de sus emblemáticos personajes de las décadas de 1980 e inicios del 2000, llegó con “El humor de Héctor Suárez”, un programa en el que se le unieron Amaranta Ruiz y Juan Carlos Méndez.

Dejando de lado la comedia participó en «Emma Costurera», uno de los capítulos del seriado Mujeres Asesinas, protagonizado por la actriz Verónica Castro, juntos grabaron por varios días sus escenas en una sombría casa de la colonia Nueva Santa María, donde se desarrolló la trama en la que Emma, (Castro), encarnó a una costurera que asesina a su esposo, cansada de los abusos de este quien aunque vivía con una condición que no le permite moverse se daba sus mañas para mantener una relación extramarital con su cuidadora.

Hacia una nueva década, iniciada en 2010, Héctor Suárez participó en la película Suave Patria, protagonizada por Karla Souza, Adrián Uribe, Omar Chaparro, Luis Felipe Tovar, entre otros, en la que da vida al “Comandante Porfirio Narváez”, mientras que, para 2019, personificó a “Don Lauro”, en Mentada de padre.

Problemas de salud en los últimos años

En los últimos años, Héctor Suárez se embarcó en protagonizar las piezas teatrales La señora de su casa, Los locos Suárez y La Señora Presidenta, sin embargo, los problemas de salud, a raíz del cáncer de vejiga que le fue detectado el 4 de septiembre de 2015, comenzaron a cobrarle factura al histrión, conmocionando los medios de comunicación en junio de 2019.

Para entonces, Héctor Suárez Gomís, hijo del actor, dio a conocer en redes sociales; “Después de casi cuatro años ha habido más de diez operaciones y su vejiga ya se rindió, está muy lastimada y mi papá tiene que dejarla ir junto con la próstata. El último mes empezó a perder sangre por la orina y le dio anemia, esa es la razón por la que pedimos que nos ayudaran donando sangre; por las transfusiones que se le están haciendo”.

En la información compartida por el hijo del actor, precisó que su padre había ingresado al hospital con la intención de que le fuesen drenados los riñones, pues para retirarle la vejiga y próstata, era necesario que no existiera ninguna falla renal.

“Afortunadamente el cáncer nunca dejó la vejiga, por esa razón una vez que haya sido extirpada junto con la próstata; estará libre de cáncer y listo para seguir trabajando y afinando los últimos detalles de su nuevo programa: ¡Ahí va el golpe!”.

En una entrevista brindada a Notimex, en septiembre de 2019, Gomís compartió que su padre se encontraba estable tras la cirugía exitosa, con la que se esperaba quedara libre de cáncer: “No fue una operación tan riesgosa porque fue una laparoscopía y no lo abrieron. Mi padre desde antes de ingresar al hospital estaba de buen humor, charlamos un poco, hasta bromas hizo con mis hermanos y conmigo, así como con su esposa Sara”.

El 3 de mayo de 2020, en medio del confinamiento por la pandemia de Covid-19, Héctor Suárez decidió debutar en la plataforma TikTok con un personaje al que llamó “Don Sebas”; con tan solo nueve publicaciones, el actor consiguió más de 140 mil seguidores y más de 254 mil “me gusta”. En sus producciones destacó por un humor parecido al que utilizó en su programa “¿Qué nos pasa?”, en tanto que contaba chistes en doble sentido y propiciaba situaciones en “estado de ebriedad”.

Héctor Suárez Hernández murió este martes 2 de junio, a los 81 años, después de permanecer unos días en el hospital, La noticia se dio a conocer a través de un comunicado por parte de la familia. (Con información de Notimex)

Fotos: @HectorSuarezTV

Marinismo, ascenso y destrucción

Prólogo

A finales de los años noventa surgió un grupo político en Puebla cuyo líder o cabeza fue el polémico Mario Marín Torres, cuya historia de vida, es simplemente única. Nacido de padres campesinos y criado en un internado en Tlaxcala, nuestro personaje vendió chicles y voleo zapatos, mientras su familia vivía en el barrio de la luz.

Sus padres Crescencio Marín y Luz Blandina Torres eran originarios de Nativitas Cuautempan, junta auxiliar de Coyotepec, municipio enclavado en la mixteca poblana, un lugar en donde la pobreza no dejaba más alternativa que migrar a la gran ciudad en busca de oportunidades.

Ahí comenzó el ascenso de este personaje, el cual recorrió todos los puestos dentro del servicio público, habidos y por haber, desde el más sencillo hasta el más encumbrado.

Marinismo, ascenso y destrucción, no es, ni mucho menos una biografía sobre Mario Marín, ni un tributo a este grupo político, es una relación de hechos, muchos de ellos vividos por quien esto escribe al lado de personajes cercanos al ex gobernador de Puebla.

Al igual que Martha, la Gobernadora caída, Marinismo, ascenso y destrucción, es una serie de hechos narrados, no en forma cronológica, sino de anécdotas y momentos, que finalmente desembocan en la derrota electoral sufrida por el candidato del PRI a la gubernatura de Puebla, Javier López Zavala, quien fue derrotado por Rafael Moreno Valle, el 4 de julio de 2010.

A casi 10 años de ese acontecimiento, que puso fin a 70 años de gobiernos priistas en Puebla, regresemos un poco en el tiempo y conozcamos parte de la historia del grupo político que jugó un rol preponderante durante casi 12 años en la historia de la Puebla levítica.


Foto: Es Imagen / Daniel Casas

CAPITULO 1. El camino a Nativitas

René Marín manejaba su camioneta Chrysler tipo Van camino a Nativitas Cuatempan, iba acompañado por su esposa y sus dos pequeños hijos, en los asientos de atrás íbamos el empresario Alejandro Cruz, (a quien conocí en ese momento) y quien esto escribe. Era la noche del 1 de agosto de 2004, la noche previa al arranque de campaña de quien era el candidato del PRI a la gubernatura de Puebla, Mario Marín Torres.

René, quien fungía como director administrativo del Colegio de Bachilleres, me había invitado a conocer la casa de sus padres en Nativitas Cuatempan, junta auxiliar de Coyotepec, en donde había nacido el candidato a la gubernatura y en donde se iba a reunir toda la familia, menos el abanderado del tricolor, quien llegaría al día siguiente al evento que marcaría el inicio de su campaña en busca de Casa Puebla. La elección se verificaría el 7 de noviembre de ese mismo año.

Yo trabajaba en ese entonces como jefe de información del Periódico Intolerancia, el cual dirigía, Enrique Núñez. Meses antes del arranque de la campaña, Intolerancia sufrió la salida de varios personajes que formaban parte del diario, Mario Alberto Mejía Martínez, director Editorial, Zeus Munive Rivera, jefe de información, Arturo Rueda columnista y Arturo Luna, quien también anunció su salida de la empresa.

Para Intolerancia, la salida de estos personajes había sido una muy dura sacudida, Mejía era el columnista más importante y más leído en ese momento de Puebla, Munive movía prácticamente la redacción de Intolerancia, diario que marcaba la agenda política de Puebla y Rueda, había jugado un rol importante en la sucesión melquiadista, con su columna “Tiempos de Nigromante”, la cual dio lugar a un libro que escribió junto con Mejía.

Mejía, Munive y Rueda se fueron a la redacción de Cambio, periódico bajo el patrocinio del empresario Alberto Ventosa Coughlan, el hombre fuerte de las finanzas del entonces ex rector de la UAP, Enrique Doger Guerrero, quien a su vez, era el candidato del PRI a la presidencia municipal de Puebla.

Entre los dos equipos, el de Intolerancia y el de Cambio, de inmediato comenzó el pique y la animadversión, la cual se incrementó por la salida del fotógrafo Ulises Ruiz Basurto y los dichos de Arturo Rueda, quien dijo que en Intolerancia solo se había quedado el “papel y la tinta”.

Tras la escandalosa salida de Mario Alberto, quien tiene su propia versión de los hechos y en la cual no abundaré. Originalmente Enrique Núñez, pensó en Zeus Munive como el sucesor de Mejía y lo mandó a llamar para convertirlo en el director Editorial de Intolerancia, pero por un tema de lealtad a Mejía, Munive rechazó la invitación, además de que ya tenía una invitación para irse a Cambio.

Núñez no encontraba director editorial, Rodrigo López Sainz le sugirió a Enrique llamar a Víctor Arellano y a Adolfo Flores Fragoso para hacerse cargo de la redacción, pero a Núñez no le gustó la idea.

Enrique comenzó hacer llamadas y Mauricio García León fue a uno de los primeros en contactar, vía telefónica. García, quien cubría la fuente económica, le sugirió a Núñez llamarme y ofrecerme la plaza que habían dejado vacante, tanto Mejía como Munive.

Por fin, Núñez se decidió a llamarme y me citó en las oficinas de San Martín Texmelucan No. 28 de la colonia La Paz, en donde me contó sobre la salida de estos tres personajes de Intolerancia y me ofertó, no la dirección editorial, sino solo la jefatura de Información, tres años más tarde me haría Director de Información. Por supuesto que acepte el reto.

En mi primera junta como nuevo jefe de Información en lugar de Munive, presidida por Enrique Núñez, mi mensaje fue muy claro, ofrecí respeto al trabajo de mis compañeros y les pedí respeto a mi trabajo y órdenes.

Casi al mes de haber asumido la jefatura de Información, me enteré de lo dicho por Rueda: “En Intolerancia solo se quedó el papel y la tinta y que el último en salir que cierre la puerta”. De inmediato tome un periódico Cambio y lo fije en la pared de la redacción y cite a junta.

Editores, diseñadores, reporteros, fotógrafos y correctores, todos me veían a los ojos, mi mirada estaba llena de lágrimas de furia, los mire fijamente a cada uno de ellos y les dije “allá dicen que solo se quedó el papel y la tinta, vamos a partirles la madre periodísticamente hablando y vamos a demostrarles que se equivocaron, espero que todos sepamos lo que es la dignidad y la demostremos”.

Todas estas escenas pasaban por mi mente mientras me dirigía hacia Nativitas Cuautempan, a bordo de la camioneta del hermano del hombre que era el candidato del PRI a la gubernatura de Puebla.

Bordeamos Valsequillo, pasamos por Tecali, nos desviamos en la Colorada y de ahí enfilamos hacía Nativitas, eran ya cerca de los 22 horas. El empresario Alejandro Cruz, no dejaba de hablar, “qué paso Tigre, cómo ves la cosas Tigre, crees que gane Mario, está facilita la elección, ¿no?”.

Mientras contestaba sus preguntas, mi cabeza no dejaba de pensar en cómo había conocido a Marín y como los hilos del destino me fueron ligando a su grupo de operadores y amigos.

A mi mente llegó aquel recuerdo de mis primeros años como reportero de Javier López Díaz, en el entonces grupo ACIR Puebla, propiedad del empresario Rafael Cañedo Benítez.

En 1991, la entonces secretaría de Desarrollo Social expropió mil 081 hectáreas pertenecientes a los ejidos de La Trinidad Chautenco, San Barnardino Tlaxcalancingo, Momoxpan y san Andrés Cholula, los cuales se comenzarán a conocer como la reserva territorial Atlixcayotl-Quetzacoatl.

La Sedesol transfirió los terrenos al entonces gobernador de Puebla, Mariano Piña Olaya. La reserva tenía como fin, el que el gobierno estatal, pudiera poner en marcha en programa para el reordenamiento urbano de la ciudad de Puebla y su zona conurbada, como parte del programa de desarrollo puesto en marcha a nivel nacional, por parte del entonces presidente de la República, Carlos Salina de Gortari.

Piña Olaya de inmediato puso en venta la mayor parte de los terrenos de la reserva territorial entre sus amigos empresarios y beneficiario, principalmente Kamel Nacif Borge y Los Posada Cueto, entre otros.

Las transacciones acarrearon la férrea oposición del entonces delegado de la Sedesol, Alejandro Villar Borja, quien denunció la ilegalidad de las acciones de compra venta, por parte del gobierno estatal ante la federación.

El 1 de febrero de 1992 protestó como gobernador, Manuel Bartlett Díaz, político tabasqueño que por casualidad había nacido en Puebla y quien recibió como premio de consolación la candidatura del PRI a la gubernatura del Estado, luego de haberle disputado a Carlos Salinas de Gortari, la silla del Águila. Salina le había ofrecido a Bartlett la embajada de Francia en México, país en donde Bartlett día hecho sus estudios de posgrado y por el cual tenía especial apreció, pero el hoy director general de CFE prefirió venir a Puebla, en vez de aceptar el exilio dorado.

Ya siendo gobernador de Puebla, Bartlett decidió revertir las transacciones de compra venta realizadas por su antecesor y recuperar para el gobierno del Estado, los terrenos vendidos. El encargado de llevar a cabo este proceso fue el entonces subsecretario B de gobernación Mario Marín Torres.


Foto: Es Imagen / Archivo

El secretario de Gobernación era Carlos Palafox Vázquez, pero el verdadero operador político de la administración estatal era Marín.

En ese entonces yo era un joven reportero de 20 años de edad, el cual estudiaba y trabajaba para poder pagar mi escuela, a la cual asistía becado.

Acababa de entrar a trabajar a Grupo ACIR, Fermín García me había invitado a trabajar en esa empresa y López Díaz me había aceptado como parte de su equipo.

Fermín era el reportero de la fuente de gobierno para los noticieros “Buenos Días con López Díaz y en ese entonces A Tiempo, los cuales se transmitían cada hora por las seis estaciones de la empresa de Rafael Cañedo, de 8 de la mañana a 8 de la noche, bajo la coordinación en ese entonces de Flavia Elizabeth Moncada y de Yirath Aguilar Miranda.

Yo era el reportero que cubría los descansos de todos los reporteros de López Díaz, los lunes descansaba Fermín García y precisamente un lunes que él descanso, Bartlett revirtió las ventas de los predios realizadas por Piña Olaya.

La nota era todo en escándalo, pero nadie había dado ninguna declaración, Bartlett se había guardado, Palafox, nunca hablaba, López Díaz me encargo checar si se habían revertido las ventas y buscar una declaración oficial.

Desde las 10 de la mañana me plantee en el viejo edificio de Reforma 703 sede del gobierno estatal. Desde muy temprano busque al entonces director de Comunicación Social, Raúl Torres Salmerón, pero me mandó por la cocas, ni me pelo.

Pedí entrevista con Carlos Palafox, pero ni siquiera me hicieron caso, era un joven reportero, con poca experiencia y mucho menos peso político, nadie me conocía y apenas luchaba por forjarme un nombre.

Como a las 12 del día acudí a la oficina del entonces subsecretario B de Gobernación, Mario Marín Torres, de inmediato se me acercó un señor de apellido Gómez Virgen, quien me pidió mis datos, después con el paso del tiempo me hice muy amigo del “doctor” Gómez Virgen.

El funcionario se metió y como a los quince minutos salió de una oficina y me dijo que el “licenciado Marín estaba muy ocupado y que no va a dar entrevistas, ni a recibir a nadie”.

Yo le respondí que no me iba a mover de ahí hasta que no me diera una entrevista y que lo esperaría el tiempo que fuera necesario, Gómez Virgen se encogió de hombros y se volvió a meter a su oficina. Yo me senté en las bancas que había fuera de la subsecretaria sobre un pasillo que comunicaba a la calle 3 poniente y a las oficinas de prensa de gobierno.

Las horas trascurrieron y nadie me atendía, la entonces reportera de Televisa Puebla, Blanca Hilda Juárez y su camarógrafo entraron como a las 15 horas y ellos sí fueron recibidos, como a los 40 minutos salieron, indignado me dirigí a la oficina a preguntar y entonces salió otro personaje de apellido Papaqui, quien me dijo que el subsecretario ya se había ido a comer y que tal vez cuando regresara me podría dar la entrevista.

Desconsolado le dije que no me iba a ir hasta que me recibiera, baje a comprar unas tortas y me volví a sentar en mi silla. A las 18 horas Gustavo Paz Bretón, reportero y columnista del Sol de Puebla, llegó al lugar y también fue recibido, ni antesala tuvo que hacer. Una hora más tarde llegó mi ex jefa Pilar Bravo y también fue recibida.

Ya eran casi las 21 horas y a mí no me recibía Marín, como a las 21.30 se despidió la última secretaria, Gómez Virgen se asomó para ver si ya no había nadie y observó que yo era el único que seguía ahí en el casi fantasmal pasillo.

– ¿Qué haces ahí, todavía no te vas?
– No y no me voy a ir hasta que me reciba
– Uy… pues va a estar difícil, porque el licenciado ya se fue.
– No me digas eso, yo lo ha esperado todo el día y recibió a varios reporteros, ¿por qué a mí no?

Tal vez conmoví a Gómez Virgen o tal vez le di lastima, pero el hecho es que se volvió a meter a la oficina y a los 5 minutos salió y me dijo, órale chavo vente, te va a dar 5 minutos el subsecretario.

Así conocí a Mario Marín Torres, quien me confirmó que el gobierno había revertido las compra-venta llevadas a cabo por la pasada administración, en la cual irónicamente, él también había trabajado como subsecretario A, me llamó la atención que hablaba muy bajito y por supuesto su lunar negro en medio de la frente.

Los cinco minutos habían trascurrido, pero yo era el hombre más feliz del mundo, llevaba la tan ansiada nota. Al despedirse Marín me extendió la mano y se portó amable.

La voz de René Marín me volvió a la realidad, hemos llegado a Nativitas, luego de dejar la carretera, uno tenía que adentrarse todavía cerca de kilómetro y medio por un camino de terracería, René me dijo: “Mañana el candidato anunciara que su primera acción cuando sea gobernador será pavimentar el camino de entrada a nuestro pueblo”.


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Casi medio siglo del ‘cura del morral’ que camina con los migrantes

Gustavo Rodríguez Zárate, quien desde el Seminario fue visto como rebelde, llega a 47 años de ordenación

Con una conciencia social heredada desde la cuna, aprendida de su papá, líder obrero, y enriquecida con la esencia propia de una vocación rebelde, Gustavo Rodríguez Zárate cumple este 6 de mayo, 47 años desde su ordenación como sacerdote, en un camino de servicio que ha dedicado a las causas de los más débiles, entre ellos, los migrantes y los indígenas.

Quien también muchos conocen como “el cura del morral” fue estudiante en el Seminario y luego tomó el compromiso pastoral, cuando Puebla apenas salía de los años convulsos de las revueltas estudiantiles y los crímenes de Estado.
A él lo tildaban de “cura comunista”, por ponerse del lado de los jóvenes en su ejercicio sacerdotal.

Con los años y el trabajo en varias parroquias, el Padre Gustavo fijó su labor en el acompañamiento de los migrantes, lo mismo con los centroamericanos que pasan por cientos de miles por el territorio poblano y del país, que con los mexicanos y poblanos que van a Estados Unidos a buscarse una vida mejor.

Es desde hace 13 años párroco de la Asunción, en Puebla capital, en donde tiene un albergue para los llamados transmigrantes, que cruzan territorio poblano en su paso hacia el sueño americano, y ha sido cabeza y guía de peregrinaciones a Nueva York.

También es el encargado de la Pastoral de la Movilidad Humana de la Arquidiócesis de Puebla.

Gustavo Rodríguez entiende su sitio cercano a la gente, muy distinto del clericalismo de la Iglesia Católica, que se siente de una casta superior.

“Eso no va conmigo, ni con la Iglesia, ni con Jesús”, dice en entrevista a propósito de su casi medio siglo como sacerdote.

Los años difíciles

Su visión de la realidad cotidiana, en un tiempo en que las marchas estudiantiles y la represión se respiraban en las calles de Puebla, en la transición de los años 60 y 70, lo llevó a ser tildado de revoltoso y, como una forma de castigo, le fue retrasada su ordenación.

“Me retrasaron la ordenación dos años, sin saber para cuándo, sin decirme qué vas a hacer. Entonces, debes tener creatividad, inventiva, leer estudiar… mantenerte activo, porque si no te desesperas. Para mí eso fue muy fuerte”.

El Padre Gustavo recuerda con claridad esos años, porque no era regular que se retrasara una ordenación y, en su caso, “quería ver si tronaba, pero no troné”.

Rosendo Huesca, entonces obispo auxiliar, le pidió que lo acompañara como ayudante en la Sierra y “calmó mis ímpetus”.

“Era yo muy inquieto. Trabajaba con los jóvenes, con los estudiantes, con las pandillas… Era una época de una universidad muy comunista. Hablaba yo con ellos, con los chavos preparatorianos. Me llevaba yo a muchos universitarios a la Sierra a hacer visitas, campamentos. Esa fue la razón por la que se asustaron (las autoridades eclesiásticas).

“Yo soy seminarista en la época del 68, entonces me tocó aquí en Puebla el 70 y 71 y el 73 todavía”.

Los universitarios de Acción Católica de la entonces Universidad Autónoma de Puebla (UAP) -hoy Benemérita-, recuerda el padre, fueron sus padrinos al lograr la ordenación, porque fue prácticamente de súbito el aviso de que siempre sí se daría.

Así, llegó a su cita con el servicio sacerdotal el 6 de mayo de 1973, apenas tres días después de que habían matado a tres estudiantes que protestaban en el zócalo de la capital poblana.

“Los preparatorianos que balacearon en el zócalo eran amigos míos. Yo no estuve ahí, porque estaba en retiro. Y el 10 de mayo, ya ordenado sacerdote, me buscaron las mamás de los estudiantes asesinados, porque no les abrían los templos.

“Entonces yo les dije, si dan permiso, en el Carolino lo hacemos. Y fue mi tercera misa, en el Paraninfo del Carolino, por estos estudiantes asesinados, que pidieron las mamás. Entonces ya me marcaba la línea de compromiso recién ordenado”.

El estigma y el orgullo

En aquella época, Gustavo Rodríguez Zárate tuvo que soportar un estigma que, al paso del tiempo, se convierte en motivo de orgullo.

“En aquellos años los periódicos me sacaron que era un cura comunista, un cura revoltoso, junto con (el sacerdote) Enrique Marroquín y los del Parral. Pues sí, me señalaron y me tenían fichadito”, dice entre risas.

-¿Usted tiene el corazón a la izquierda (como metáfora)?

-Sí -dice sin dudarlo-. Muy abierto a dialogar con la línea de los egresados de la Luwumba de Moscú que estaban en el Carolino, y conviví con ellos muchos, pero siempre respetándonos y yo criticando su ideología, pero cercanos.

-¿Ese adjetivo del “cura comunista” a usted qué le parece a la distancia?

-Pues en esa época era más impactante, porque sí te señalaban y más que a los pocos años de sacerdote yo era el encargado de toda la Pastoral de Jóvenes de toda la Diócesis. Ya cuando llegué a los pueblos, de párroco, ya más bien fue por los migrantes.

Los derechos de los paisanos

El joven Padre Gustavo ya en los tempranos años de la década de los 80, llegó de párroco al municipio de Zacapala, en la Mixteca Poblana, en donde encontraría el sentido de su otra lucha, la de los derechos de los migrantes.

Allá “había muchos asesinatos y en esos años mucha sequía, por lo que la mayoría de la gente, que estaba muy pobre, se fue a Los Ángeles (California) y Houston (Texas), y los acompañaba yo cada seis meses a tenderlos allá en Estados Unidos, porque allá estaba la mayoría de los señores y de los jóvenes. También iba yo por el apoyo económico para reconstruir el templo, que se había caído en el terremoto.

-¿Ahí toma usted esa lucha?

-Sí, muy sensible al dolor de los migrantes, cómo se iban sin nada, y allá los explotaban también, el empleador, el pollero.

Rodríguez Zárate después estuvo 10 años en la parroquia de Santa Clara Ocoyucan, en donde se encuentra la junta auxiliar de San Bernardino Chalchihuapan, en donde vio “otra realidad de la religiosidad popular”.

Los años 90 sorprenden a Puebla y al padre ahora conocido como pastor de los migrantes, con una migración masiva de poblanos a Nueva York y su zona triestatal con Nueva Jersey y Connecticut.

“Entonces yo ya empezaba a trabajar con la Asociación Tepeyac de Nueva York e iniciamos la Carrera de la Antorcha Guadalupana en el año 2000 y de ahí no la solté hasta ahora que se va a suspender”, por la emergencia del Coronavirus.


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La cuna con liderazgo

El Padre Gustavo nació en Santa Cruz, Tlaxcala, en donde su padre, Jesús Rodríguez del Razo, fue líder de la fábrica textil de La Trinidad.

Sin embargo, desde los 3 años de edad y por amenazas que recibió su papá por su defensa de los derechos de los obreros, la familia se trasladó a Atlixco, en donde era párroco el hermano de su mamá, Ignacio Zárate Ortiz, quien fue “un sacerdote de avanzada para su tiempo, muy comprometido con toda la gente pobre de las juntas auxiliares” de ese municipio.

Fue entonces que, desde muy niño y por su cercanía con los sacerdotes, comenzó su vocación.

Su madre, María Teresa Zarate, con 103 años de edad, sigue activa y muy despejada de mente, en Atlixco.

La familia de Gustavo Rodríguez estuvo compuesta por ocho hermanos -él es el tercero-, de los que uno de ellos, Ricardo, es párroco en la colonia Gonzalo Bautista de la capital poblana.

-¿Cuándo sintió usted el llamado de la vocación sacerdotal?

-La emoción, desde los cuatro años, cuando era monaguillo. La decisión, la tomé cuando terminé sexto de primaria… Y ya la definición, la crisis, a los 18 años, cuando ves que estás metido en un ambiente de corrupción eclesiástica, de malos ejemplos, y tú dices, si crees en Cristo, esto va a cambiar. Y entonces entré a cambiar la situación, a no seguir esa línea corrupta, pero con mi ejemplo, con mi tendencia.

-¿Ha habido algún momento en el que le han dado ganas de tirar la sotana?

-Pues fue apenas, hace como 14 años, cuando después de tanto trabajo y luchar por los migrantes y los indígenas, dije yo creo que me equivoqué de camino. Todo mundo me critica, porque no tolera esa línea y me iba a dar diabetes…

“Pero siempre Dios corrige a tiempo y me levantaron de la diabetes y llegó Don Víctor (Sánchez Espinosa) de Arzobispo, hace 11 años, y me jala de su brazo de apoyo, a las visitas pastorales, y salgo de la crisis”.

-¿Fue entonces determinante la llegada de monseñor?

-Sí, porque nos llevábamos bien, pero éramos de dos corrientes diferentes en el Seminario. Le pregunté, ¿por qué me llamas? Porque eres diferente, para qué quiero otro igual que yo. Además, conoces toda la Diócesis, me respondió.

-¿Qué lo motiva a seguir en su vocación?

-Siempre he visto la necesidad de atender a los más pobres, a los jóvenes y a los migrantes y luego a todos, incluso las clases altas necesitadas de espiritualidad y de orientación, eso me ha reafirmado. Cuando hay una misión que cumplir, aún ahora encerrados (por la emergencia sanitaria), pero por Facebook, On Line, por el Whatsapp, con conferencias, estoy todo el día activo.

-¿Hay algo que le lastime, que le moleste de dentro de la iglesia?

-Siempre me ha molestado, desde el Seminario, el clericalismo. El creerse una casta aparte, superior, del clero y eso no va conmigo, ni con la Iglesia, ni con Jesús. Y eso el Papa Francisco lo ha atacado fuerte, de que seamos sencillos, que no seamos aferrados al poder o al dinero, sino cercano a las comunidades y por eso siempre he luchado.

-¿De la clase política, con la que también le ha tocado convivir, qué le molesta?

-Siempre la corrupción, la discriminación y, sobre todo, la impunidad… Apenas hoy empiezan a tocar a los grandes corruptos y eso es una esperanza.

-¿De la sociedad que ve qué se necesita cambiar?

-Yo creo que este retiro espiritual de cuarentena nos ha ayudado muchísimo a valorar las cosas indispensables y no las superfluas… Valora lo que tienes, lo esencial, la familia, la comida, tu vida interior… Eso ha sido excelente, cómo Dios va escribiendo a través de sus renglones torcidos, su mensaje.

Este 6 de mayo, además del Padre Gustavo, cumplen 47 años de ordenación sus compañeros Delfino Franco Ramírez, Fermín Ramírez, Joaquín Rosano, Enrique Márquez Ramírez, Jesús Genis Velázquez, Agustín Corrales García, así como los ya difuntos Daniel Corrales García y José Félix López.

El mexicano, “para no llorar, canta”: Hugo Cazarez

Hugo Cazares Morgado, el mariachi oriundo de Huauchinango, que radica en Cantabria España, que se ha vuelto toda una sensación en las redes sociales, al interpretar con su trompeta música mexicana desde su balcón para animar a todos aquellos que el igual que él, se encuentran en confinamientos por el Covid-19, pide no minimizar esta pandemia.

A 45 días de aislamiento en el norte de España, Hugo, dijo que como buen mexicano “para no llorar, canta”, comentó que desde hace tres días ya los menores pueden salir de manera paulatina donde no exista aglomeraciones de gente, por lo que confió que culmine esto de la mejor manera.

Asimismo, comentó que para salir de esta situación el gobierno español establecerá tres fases, siendo la primera la apertura de los comercios pequeños, posteriormente lugares de media concentración de gente a un tercio de su capacidad, no rebasando las 400 personas, y para la fase tres denominada Nueva Normalidad, se realizará con el uso de cubrebocas y manteniendo la sana distancia, casa fase consta de dos semanas para su aplicación iniciando, iniciando en el mes de mayo.

El músico mexicano confió en poder trabajar durante la apertura de negocios para poder obtener nuevamente sus ingresos.

Hugo heredó el gusto por la música regional mexicana, gracias a su padre Obed Cazares Zaragoza, quien es fundador del famoso Mariachi Perla de Huauchinango, a quien le manda saludos, así como a sus hermanos.

Asimismo, traspasó las fronteras con su música, su talento y su gran corazón, pues a pesar de la crisis de salud que se vive en España, no deja de alegrar los corazones de quienes lo llegan a escuchar, interpretando melodías como el jarabe tapatío o “Ay Jalisco”, “México lindo y querido”, “El Rey”, entre otros temas, con el fin de alegrar a sus vecinos que salen a deleitarse desde sus balcones con la música mexicana.

Cada verano, desde hace ya 10 años, el Mariachi Perla de Huauchinango recorre largas distancias para realizar presentaciones y giras dentro de este país: fiestas privadas, eventos culturales y al aire libre, así como los teatros de Lodosa, el Auditorium Palma de Mallorca y la famosa fiesta de San Fermín en Pamplona, son algunos de los escenarios que los han convertido en los favoritos de los ciudadanos españoles.

A principios de 2019, decidió mudarse a Cantabria, esperando este año, encontrar buenas ofertas laborales, pero el Covid-19 está haciendo las cosas difíciles, por lo que confió se normalice la situación para poder continuar con su actividad.

Crescencio y su última lucha, ahora para llegar de NY a su tumba en Puebla

“Queremos que se vaya a descansar allá, a nuestro pueblo”, dice su hermano en entrevista desde Brooklyn

A Crescencio se le apagaron los ojos sin poder ver de nuevo su tierra.

Pasaron más o menos 18 años desde que visitó la última vez su comunidad de Santa Cruz Huehuepiaxtla, en el municipio de Axutla, Puebla.

De ahí, población conocida por algunos hallazgos arqueológicos y por su iglesia, que en uno de sus muros tiene escrita la frase “Quédate con nosotros señor”, salió Crescencio en la década 80 a buscarse la suerte y acomodarse la vida en Estados Unidos, desde donde siempre vio por sus padres.

El Coronavirus -del que no hay ni siquiera una idea de cómo se contagió- lo consumió, en apenas dos semanas, en Nueva York, en donde vivió las últimas casi dos décadas de su existencia.

Ahora la lucha de Crescencio, que antes fue cotidiana para darle sustento a los suyos, con su trabajo de construcción y con sus remesas, se ha convertido en la cruzada ahora de su hermano Alberto, por regresarlo al descanso final en su pueblo, ese al que vigila su cerro de La Peña y que está ubicado en la profunda Mixteca.

Precisamente Alberto Flores Méndez y otros tres de sus hermanos buscan en estos días terribles, desde el epicentro de la pandemia, cómo regresar el cuerpo de Crescencio.

Él y toda la familia quieren que descanse en el suelo original, en su pueblo, en donde sus padres, él de 88 y ella de 86 años de edad, están destrozados.

Murió con 56 años cumplidos y sin hijos. Su compañero de vida, su hermano Alberto, con quien vivía, trabajaba, hacía todo y quien también supera en estos días las reminiscencias del Covid-19, está dispuesto a todo para que su cuerpo, no sus cenizas, su cuerpo -subraya en entrevista-, se vaya a descansar allá en “donde están mis papás; si ya no lo pueden ver directamente, que al menos vean el ataúd que lo lleva”.

“Incinerarlo es la última opción que nosotros tenemos contemplada. Sería lo último. La primera opción que queremos es repatriarlo a México y sepultarlo allá. Si no se puede, por la misma situación que estamos pasando aquí, que no hay servicios de nada, entonces ya lo sepultamos acá y mis papás ya vendrán algún día a verlo aquí. Pero de incinerarlo, esa opción no la tenemos nosotros, nadie en la familia”.

Crescencio fue católico en vida y su deseo personal era que, en caso de morir, tuviera una tumba.

“De hecho mi hermano siempre vio mal esa forma de incinerar un cuerpo. Nunca estuvo de acuerdo. Pero nosotros, aunque nos cueste, queremos que mi hermano vaya a descansar allá a nuestro pueblo, donde están mis papás”.

El descanso hacia Axutla

Alberto, de 46 años de edad, debe lidiar con los trámites, con el duelo y la enorme tristeza y la desolación de haber perdido a su compañero de vida “porque vivíamos juntos, íbamos a todos lados juntos, al trabajo, a las fiestas”.

Hace entonces Alberto una pausa y pide que en el texto se subraye un mensaje para sus paisanos mexicanos: “por favor en su reporte insista a que la gente allá en México siga las indicaciones para protegerse de este virus”.

En medio de su tristeza, se mueve como puede para conseguir el objetivo de llevar de regreso a Crescencio al pueblo y con sus padres.

Apenas este jueves acaba de participar en la sesión virtual del Consulado General de México en Nueva York y luego de hacer preguntas vía Facebook Live, algún dato le han dado de cómo seguir el proceso.

Tiene, dice, sus ahorros junto con sus hermanos allá en Nueva York. Otros dos, un hombre y una mujer, viven aquí en México.
Crescencio es el tercero de seis hermanos. Todos están en la cruzada y en el objetivo de regresarlo a Huehuepiaxtla.

En estos días, el mismo Alberto se recupera del Coronavirus. “No sabemos cómo nos llegó la enfermedad…”.

Hasta la muerte de su hermano, el sábado 18 de abril en un hospital de Nueva York, luego de que evidenció los primeros síntomas de contagio de Covid-19 el 4 de abril, junto con él se dedicó a la construcción especializada en lo referente a campos de golf.

Alberto también tiene un oficio que es arte. Se dedica a la fotografía y ha alcanzado reconocimiento entre la comunidad latina.

Sus trabajos son de una calidad extraordinaria y algunos de ellos los realizó junto con Crescencio.

Sobre su sueño americano que hoy es pesadilla de duelo, Alberto reflexiona y lo dice con claridad:
“No me arrepiento de haber venido ni de estar hoy aquí con mi hermano”.

Pies inquietos

Crescencio deja además de un enorme vacío imposible de llenar en su familia, en sus padres, en su madre que no ha dejado de llorar desde que recibió la noticia, los recuerdos de un hombre de trabajo y pies inquietos.

Desde que emprendió el viaje al sueño americano en los años 80, anduvo por varias ciudades y varios trabajos, hasta que, finalmente, por ahí del principio de la década de 2000, sentó arraigo en Brooklyn, en la Gran Manzana.

Hoy, desde allá, el epicentro del infierno del Covid, en donde este viernes se reportan ya 16 mil fallecimientos, Crescencio espera para cumplir su último trayecto, el de regreso a casa.

-¿Su cuerpo dónde está? -es la pregunta vía telefónica con Alberto.

-Ahorita (jueves) está en el hospital. La funeraria ya la vi y mañana (viernes) lo va a recoger y lo va a mantener ahí el tiempo que sea necesario.

-¿A ti no te pegó el virus?

-Sí. Ayer fui al doctor y me lo confirmó. Me hice el examen hace dos o tres semanas, igual que mi hermano, fuimos al doctor y ayer el doctor me confirmó que sí estuve positivo del virus.

-¿Y ahorita ya la libraste?

-Afortunadamente ya. Me siento mucho muy bien, ya no tengo dolores, ya no tengo tos, ya estoy hablando ahorita. Hace una semana no podía ni hablar.

-En estos días debe ser terrible, pero ¿qué piensas tú de haber salido de casa?

-No me arrepiento. Dios lo quiso así. Nosotros vinimos aquí buscando un mejor nivel de vida y estas son tragedias que pasan. Me hubiera podido pasar en cualquier lugar que yo estuviera. No me arrepiento de haber venido ni de estar hoy aquí con mi hermano.

Comienza la leyenda de Ignacio Trelles, genio y figura del futbol mexicano

Genio y figura del futbol mexicano, Ignacio Trelles será recordado como uno de los personajes más representativos del mismo y quien comenzará su leyenda, luego de que este miércoles se reportó su fallecimiento.

Nacido el 31 de julio de 1916 en Guadalajara, Jalisco, la carrera de “Don Nacho” inició como jugador en 1934 con Necaxa, escuadra con la que ganó tres títulos de liga y uno de Copa México.

También militó en los clubes América, Monterrey, Vikings de Chicago de Estados Unidos y regresó al balompié mexicano para jugar con Atlante, en el que terminó su carrera de jugador tras sufrir una fractura de tibia y peroné.

Fue en 1950 cuando comenzó su andar en los banquillos, carrera que se extendió por más de 40 años y en equipos como Zacatepec, Cuautla, Marte, América, Toluca, Puebla, Cruz Azul, Atlante, Universidad de Guadalajara y Puebla, en la campaña 1990-1991.

Su etapa como técnico inició con el Club Atlético Zacatepec, al que logró ascender a la Primera División en su primera temporada. Tres años después logró su primer cetro, con el extinto Club Marte.

Regresó a dirigir al Zacatepec y ahí comenzó su brillante carrera, pues ganó los únicos dos títulos de liga que los “Cañeros” tienen hasta la fecha (1954-55 y 1957-58), además dos trofeos de Campeón de Campeones y dos Copas de México.

Luego dirigió al América, entre 1961 y 1964, pero fue con Toluca con el que volvió a brillar en los banquillos al ganar dos títulos de liga y dos de Campeón de Campeones en años seguidos (1967 y 1968), y también la Concacaf Liga de Campeones en 1968.

Sus últimos logros como estratega fue con la «Máquina», a la que dirigió en los años 70 y con la que consiguió un bicampeonato de liga en las temporadas 1978-1979 y 1979-1980.

Su último título que consiguió fue en 1983 cuando ganó el certamen de la Concacaf con el Atlante, antes de dirigir a la U. de G. y Puebla y así terminar su exitosa carrera.

En su trayectoria sumó mil 83 partidos dirigidos y es uno de los estrategas que logró títulos en cuatro clubes diferentes; incluidas coronas de Copa México, Campeón de Campeones y de Concacaf, sumó 16 cetros en su carrera.

También fue técnico de la selección mexicana de futbol e hizo historia, pues bajo su mando el Tricolor logró su primera victoria en una Copa del Mundo en Chile 1962, en el 3-1 sobre Checoslovaquia. También dirigió al equipo en Inglaterra 1966.

En los últimos años de su vida fue reconocido en diversos momentos, uno por la Liga MX, que en 2017 le dio un Balón de Oro para reconocer la trayectoria del que es considerado uno de los mejores en la historia del balompié azteca.

También fue reconocido por el Senado de la República con el premio a la “Trayectoria deportiva”, dentro de la segunda entrega del galardón «Las glorias de la crónica deportiva nacional» cuando tenía 100 años.

Además, la Lotería Nacional le rindió un homenaje al veterano estratega al poner su imagen en un billete, quien será recordado por lo hecho en el futbol mexicano y hoy comienza su leyenda.

Proteger a los poblanos, la vocación de Brenda Camarena en Protección Civil

Servir y proteger a las y los poblanos, es la inspiración de Brenda Camarena Álvarez, auxiliar de la Coordinación General de Protección Civil Estatal (Cgpce).

Aunque estudió derecho y criminología, y prestó sus servicios en la Dirección del Registro Civil, desde que ingresó como becaria a la Cgpce en 2019, Brenda experimentó la vulnerabilidad en la que se encuentran muchos ciudadanos, durante una visita a las comunidades cercanas al volcán Popocatépetl.

En el trabajo de campo, la joven de 24 años llegó a localidades alejadas- donde miles de familias tienen al Popocatépetl como vecino-, con el objetivo de conocer sus condiciones de vida, auxiliarlos en la elaboración de sus planes familiares de protección civil e invitarlos a participar en el simulacro por contingencia volcánica, para salvaguardar la integridad de las y los poblanos de esa zona del estado.

Con su labor, Brenda contribuyó a la participación de los ciudadanos del municipio de Tochimilco, en el simulacro por contingencia volcánica que la Cgpce realizó el pasado mes de noviembre, y que fue útil para planear la reacción ante un posible incremento de la actividad del coloso.

“La experiencia que tuve del simulacro del Popocatépetl, fue muy buena porque pude interactuar con las personas de las comunidades y cuando se presentó lo del simulacro, pues la gente se acercaba a ti para hacer preguntas, y sí, siento orgullo de saber que pude ayudar a las demás personas”, confesó.

A decir de Brenda, la reciente llegada de Ana Lucía Hill Mayoral como titular de la Cgpce, ha favorecido a las mujeres que trabajan en la coordinación, pues ha prestado más confianza en el desempeño de ellas y todas las integrantes.

“Ser mujer en Protección Civil es un poco complicado, pero gracias a que ahora hay una mujer al mando, ha visto cualidades en las mujeres que otras personas no han podido ver”, resaltó.

Brenda ha descubierto su vocación por ayudar a quienes se encuentran en condiciones de vulnerabilidad, demostrando que su condición de mujer no es obstáculo para superarse y servir a los demás.

“Ser mujer no es un impedimento para realizar ningún trabajo, creo que deberían enfocarse un poco más en nosotras y ver las cualidades y la fuerza que tenemos. Para mí es un orgullo ser mujer”, puntualizó.

Día internacional de la Mujer, un siglo de lucha feminista

Durante siglos, las mujeres en el mundo se han manifestado contra la opresión y a favor de sus derechos humanos y civiles. Las primeras exigencias surgieron de feministas socialistas y fueron: el derecho al trabajo, a la formación profesional, a la no discriminación laboral, a votar y ocupar cargos públicos.

El 8 de marzo es “una forma de visibilizar los derechos humanos de las mujeres. Es una reapropiación del espacio público donde ellas han sido expulsadas y sirve para recordar que media humanidad tenemos derecho de estar aquí”, explica en entrevista la doctora Raquel Ramírez Salgado, coordinadora del proyecto “Escuela Feminista de Comunicación”.

El Día Internacional de la Mujer surgió hace más de un siglo y hoy hacemos un repaso por su historia. La fecha surgió en 1910, durante la II Conferencia Internacional de Mujeres en Copenhague, Dinamarca, a sugerencia de la comunista alemana Clara Zetkin.

En este evento se reunieron delegadas de 17 países donde votaron una resolución contra la guerra, se habló de las reivindicaciones de las proletarias y del derecho al voto.

Una de las razones para conmemorar ese día fue la muerte de 120 trabajadoras de la fábrica Cotton, en Nueva York, en Estados Unidos, quienes murieron al ser reprimidas por la policía al protestar por sus condiciones laborales y otras más que fallecieron en un incendio provocado al interior de la empresa el 8 de marzo de 1857.

Las luchas de las feministas se hicieron visibles en varios países además de Estados Unidos. En 1848 se realizó la primera convención nacional por los derechos de las mujeres. En México se organizó el Primer Congreso Feminista en 1916 y al año siguiente Hermila Galindo, pionera feminista, lanzó su candidatura para diputada del Quinto Distrito Electoral.

Ese mismo año en Rusia un grupo de mujeres estalló una huelga y el Estado soviético les otorgó el derecho al voto, al divorcio y al aborto.

El Comité Coordinador Femenino para la Defensa de la Patria, el Comité de Enlace de la Primera Conferencia de las Mujeres que Trabajan y la Confederación de Trabajadores de México (CTM) se encargaron de organizar homenajes a las mujeres en el Palacio de Bellas Artes.
La primera conmemoración a nivel mundial se realizó en 1911 en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza. Las exigencias: el derecho a votar, ocupar cargos públicos, el derecho al trabajo de la mujer, a la formación profesional y a la no discriminación laboral. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoció el día hasta 1975, en el marco del “Año Internacional de la Mujer”.

El 8 de marzo de 1926 el Día Internacional de la Mujer se hizo oficial durante el gobierno del presidente Plutarco Elías Calles, teniendo como escenario el Palacio de Bellas Artes. La presión de los grupos feministas de aquella época llevó al gobierno a concretar aquella conmemoración, señala Marta Lamas en un texto publicado en el periódico El Universal en 1978.

El propósito de los gobiernos en turno de realizar festejos para las mujeres era porque “no les convenía alborotar a las obreras, no buscaban una unión de clase con las trabajadoras de otros países, ni fomentar ideas socialistas ni feministas”, escribió Marta Lamas.

En 1959 a estas organizaciones se les unieron ferrocarrileros, petroleros y maestros para hacer guardias ante el busto del presidente Venustiano Carranza y para acudir a la Rotonda de los Hombres Ilustres a rendir homenaje a don Ignacio Ramírez “Nigromante”.

Festejar y no reconocer los derechos de las mujeres el 8 de marzo es una manera de exaltar su figura tradicional, explica la doctora Raquel Ramírez.

Protestas y represión

En las décadas posteriores las celebraciones se acompañaron de protestas y represión. El 8 de marzo de 1962 en la ciudad portuguesa de Oporto, varias mujeres fueron golpeadas por la policía mientras se manifestaban en contra del Primer Ministro Antonio Salazar. Exigían el regreso de sus esposos y de sus hijos que formaban parte del ejército de Angola, tres mujeres fueron hospitalizadas.

En 1973 varias integrantes del Movimiento de Liberación Femenina fueron desalojadas de una estación de correos al protestar por la igualdad de derechos y enfrentarse con varios policías en Londres.

La ONU declaró en 1975, el Año Internacional de la Mujer al tiempo que se realizó la cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer. En la Ciudad de México se organizó la Primera Conferencia Mundial de la Mujer, donde se revisó la igualdad y el desarrollo de las mujeres.

Se rompe el oficialismo

En 1978 los festejos ya no fueron solamente oficiales porque, por primera vez, participaron comités femeniles independientes como la Tendencia Democrática del SUTERM, el STUNAM, la sección 14 del Sindicato de Salubridad y Asistencia, la Coalición de Mujeres Feministas, la Unión Nacional de Mujeres Mexicanas.

Estas mujeres organizaron varias jornadas para comentar la opresión en la que vivía el género, el trabajo en el hogar, la sexualidad, el aborto, de acuerdo con Marta Lamas.

En 1979 la Asamblea General de la ONU aprobó la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer.

En México, grupos feministas de izquierda demandaron en 1980 la libre maternidad y la aprobación del aborto. Además se realizó la Segunda Conferencia Nacional del Frente por la Liberación y Derechos de las Mujeres en el auditorio de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En 1989 en la Ciudad de México 5 mil mujeres, entre maestras, amas de casa, militantes de partidos políticos, luchadoras sociales y populares de izquierda marcharon del monumento a la Madre al Zócalo capitalino.

Contra la violencia de género

En la década de los años 90 las mujeres exigieron poner fin a las agresiones sexuales en general y la despenalización del aborto. Se manifestaron contra la violencia política y religiosa, la pauperización masiva o la discriminación laboral o social.

En la conmemoración del 8 de marzo de 1990 en México, las protestas se centraron en pedir la renuncia de un funcionario. Cerca de 10 mil mujeres marcharon por las calles de la Ciudad de México para demandar el cese de Javier Coello Trejo, subprocurador antinarcóticos, por encubrir a los agentes de la Policía Judicial acusados de violar a 19 mujeres.

Ante las puertas de la entonces Procuraduría General de la República (PGR) las mujeres gritaron consignas: “De ahí salieron los violadores y ahí los defendieron” y demandaron cambios, en el Código Penal para que se obligara a los violadores a indemnizar a violadas, para que se despenalizara el aborto y para se pusiera fin a las muertes de mujeres por practicar legrados clandestinos.

Las muertas de Juárez

Antes de llegar al siglo XXI en Ciudad Juárez, Chihuahua, las mujeres fueron violadas, torturadas, asesinadas y sus cuerpos fueron encontrados en lugares públicos. En 2002 se habían registrado 260 feminicidios.

El 8 de marzo de ese año, en Chihuahua más de un centenar de mujeres vestidas con túnicas de color negro, partieron a Ciudad Juárez en el “Éxodo por la vida, ni una más” para exigir a las autoridades acabar con la violencia de género. En Sonora, Querétaro, Tlaxcala y Guanajuato también se registraron protestas.
En el 2004 en nuestro continente y en distintos actos, las mujeres exigieron igualdad de condiciones laborales y el fin de la violencia doméstica. Miles de mujeres asiáticas realizaron masivas manifestaciones. La ONU se pronunció en contra de los abusos físicos y que contribuían a que cada vez más mujeres se infectaran con el VIH.

Algunos gobiernos de América Latina presentaron proyectos para atender las demandas de la población femenina, prometieron reducir la mortandad materna durante el parto o el periodo posnatal; prevenir, investigar y procesar efectivamente la violencia en contra de la mujer y permitir el acceso igualitario a los cargos públicos.
En 2007 la conmemoración tuvo como lema: “Punto final a la impunidad de la violencia contra las mujeres y las niñas”. La Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió invertir en la salud de las mujeres, así como en la erradicación de la violencia física y sexual.

#8M/Paro Internacional de Mujeres
El 8 de marzo de 2018 cientos de miles de hombres y mujeres exigieron la igualdad de género y el fin de la violencia y la discriminación. “Si nosotras paramos, se para el mundo”, “Ni una menos” y “Mismo trabajo, mismo sueldo”, coreaban las manifestantes.

En los últimos años aumentó la violencia de género en América Latina. “Las mujeres desaparecen y no se les busca de manera inmediata, se piensa que van a aparecer al rato y cuando regresan sólo es el cadáver”, dijo Lorena Cruz Sánchez, presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) en el 2014.

Recordemos que durante varios siglos las mujeres hemos sido tratadas como seres de segunda clase, reprimidas, golpeadas, esclavizadas y asesinadas.

El derecho a vivir es hoy la máxima exigencia en nuestro país y para muestra tenemos el caso de María Elena Ríos, saxofonista oaxaqueña, atacada con ácido por su pareja en 2019 y que hoy está prófugo.

Sin duda a lo largo de un siglo las mujeres hemos ganado el derecho a votar y ser votadas, el derecho a elegir sobre nuestro propio cuerpo. Sin embargo, está pendiente la igualdad de género, acabar con la opresión y la violencia en todas sus expresiones.

En México este 8 de marzo habrá marchas en 24 estados, incluida la Ciudad de México, en donde se reunirán cinco contingentes que partirán a las dos de la tarde para llegar al Zócalo capitalino.

Una de las demandas de esta marcha serán: un alto a los feminicidios, un alto al acoso sexual y lograr la igualdad de género; #JusticiaParaTodas y #NiUnaMenos.

Mario Bunge, una vida dedicada a la ciencia y la filosofía

Fuertes fueron sus críticas a las que llamaba pseudociencias, entre ellas el psicoanálisis

El filósofo de la ciencia argentino Mario Bunge, galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Humanidades y Comunicación en 1982, nació el 21 de septiembre de 1919 en la ciudad de Buenos Aires.

En su país natal realizó sus estudios básicos y superiores, doctorándose en 1952 en Física y Matemáticas en la Universidad de La Plata, además de que realizó estudios de Física Nuclear en el Observatorio Nacional de la ciudad de Córdoba.

Fue un profundo humanista, pues lo mismo publicó investigaciones en física atómica y nuclear o matemáticas, que de sociología, filosofía y lingüística; entre 1956 y 1958 impartió cátedra en Física y de 1957 a 1962 de Filosofía en la Universidad de Buenos Aires.

Su labor académica incluyó la impartición de clases de Física en las universidades estadounidenses de Temple y Delaware, así como de Filosofía en Argentina, Uruguay, México, Alemania, Dinamarca, Estados Unidos, Suiza y Australia.

A partir de 1962 impartió cátedra en la Universidad McGill de Montreal, Canadá, país donde radicó hasta su fallecimiento, ocurrido este lunes 24 de febrero en un hospital de esa ciudad.

Más allá del interés puro del conocimiento científico, Bunge avanzó hasta el punto de reunir ciencia y filosofía para descifrar el método seguido para alcanzar los saberes de las ciencias, conjuntando elementos como teoría y experiencia.

Su interés en el método científico se centra en el propio procedimiento que siguen quienes se dedican a esa profesión, no tanto a la historia de la ciencia, como lo han hecho otros autores.

Por su plena creencia en el método científico, fue un crítico de lo que llamaba pseudociencias, como el psicoanálisis, la homeopatía o la microeconomía neoclásica, por mencionar algunos casos. También fue beligerante con el marxismo acrítico.

Durante su trayectoria obtuvo becas como la Guggenheim, Killam y Von Humboldt, además de que fue miembro de academias dedicadas a las ciencias de varios países del orbe, como Canadá, Estados Unidos y Argentina.

Fue un prolífico difusor del conocimiento científico y filosófico, llegando a publicad más de 40 libros y alrededor de medio millar de artículos en esas disciplinas y en una docena de idiomas.

Así, es reconocido como su principal libro en la primera disciplina Fundamentos de la Física, publicado en 1967, y para el segundo caso se tiene a su obra monumental Tratado de Filosofía Básica, cuyos ocho tomos salieron a la luz entre 1974 y 1989.

Otras publicaciones suyas son Causalidad, La Investigación Científica, Filosofía de la Física, Epistemología, Materialismo y Ciencia, Lingüística y Filosofía, Economía y Filosofía, Pseudociencia e Ideología, Intuición y Razón y La Ciencia, Su Método y su Filosofía.

Centenario de Fellini, el artista en el foro de los sueños

[Murió a los 73 años de edad en Roma en octubre de 1993, pero Federico Fellini, a sus 100 años, aún ronda entre los vivos por su obra cinematográfica. Su centenario natal se cumple este lunes 20 de enero…]

Es de sobra conocido que la exuberante, confesional y apabullante obra cinematográfica del gran artista italiano Federico Fellini provocó, incluso, la aparición de un adjetivo indiscutible del siglo xx: felliniano —si hemos de castellanizar del italiano— o fellinesco —fellinesque es una entrada en el Diccionario Collins del Inglés.

Cierto, son neologismos; pero también una manera de nombrar la imaginación desbordada, la poesía circense y funambulista, lo íntimo y lo confesional vuelto testamento público, la remembranza maravillada aunque melancólica de los años de infancia, lo increíble y lo fantástico que avanza a ritmo de marcha andante y triunfal, de vals jocoso.

Empero, sin apenas resultar notorio, el apellido Fellini es, asimismo, una sinonimia múltiple e inabarcable en sí mismo, referente al genio absoluto de lo fílmico, pues no enfrenta mayor rivalidad para ser considerado el más grande director de cine en la historia de la cinematografía de Italia —integrada por no pocos grandes nombres como De Sica, Rossellini, Antonioni, Pasolini, Scola, Leone, Bertolucci o Sorrentino, por nombrar apenas un puñado—, pero también de lo escrito mediante sus crónicas periodísticas; de lo bocetado y trazado a través de la ilustración y el cómic; de su oído absoluto para el habla popular como lo corroboran sus programas radiofónicos, o de sus guiños operísticos y teatrales, que demuestran una maestría polivalente.

Ahora que conmemoramos su centenario natalicio —vio la primera luz el 20 de enero de 1920 en Rimini—, quizá valdría la pena destacar, de entre su vasto universo creativo, la tardía pero poderosa atracción que tuvo por México y por las huellas de lo chamánico, y las tradiciones ocultas, mismas que intentó encontrar a través de un viaje realizado por nuestro país en el telúrico año de 1985 y que, desafortunadamente, no logró plasmar como una obra en celuloide, pero al menos sí como una crónica que devino en una historieta.

La elusiva filmación con un yaqui

Atraído, como buena parte del mundo occidental, por los relatos del antropólogo —graduado en la Universidad de California en Los Ángeles— y escritor peruano-estadounidense Carlos Castaneda (1925-1998) en torno a la figura y a los preceptos mágicos y alucinógenos del brujo yaqui don Juan Matus, es que Fellini se decidió a emprender un extenso viaje por la República Mexicana en octubre de 1985, tanto para entrevistarse con el autor, de ventas millonarias, como para introducirse en las tradiciones rituales prehispánicas.

El previsible desencuentro con el exitoso y elusivo divulgador de contradictorias doctrinas chamánicas, empero, no agotaría la visita. Al contrario, tras el abandono del afamado autor como guía, después de Sonora (la reserva del Pinacate), el realizador recorrió Chihuahua, San Luis Potosí (su desierto), la Ciudad de México (la urbe pero también los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl), Morelos (Tepoztlán) y la zona maya, especialmente su Riviera, donde quedó fascinado por la ciudad de Tulum.

El nombre no le resultaba ajeno. La cineasta mexicana Tiahoga Ruge, quien logró convertirse en asistente de Fellini entre 1969 y 1970 durante la filmación de La ciudad de las mujeres (La città delle donne, Italia-Francia, 1980), mientras estudiaba en la Escuela de Cine de Roma, le había hablado del antiguo puerto maya.

El realizador buscaba filmar una escena en una playa de arenas blanquísimas, cielos azules y aguas prístinas y turquesas —ella aparece en la escena realizada en los estudios Cinecittà: fue justo entonces cuando le mencionó la existencia de Tulum, en el Caribe mexicano, un lugar que se le quedó grabado en la memoria al italiano.

No sólo sería la inspiradora del futuro viaje a México, sino que Ruge ejecutó las gestiones necesarias para que Castaneda y Fellini, dos iconos de la cultura masiva, lograran reunirse en Italia y posteriormente formó parte de la comitiva que recorrió nuestro país. Años más tarde, la documentalista y medioambientalista, recrearía el fallido intento en Soñando con Tulum (México, 2011), en el que una periodista recrea el periplo del italiano y desentraña su oscura aventura mexicana.

Del cine al cómic

A pesar de la malograda experiencia con Castaneda, quien insistía en que la adaptación de su libro Las enseñanzas de Don Juan (The Teachings of Don Juan: A Yaqui Way of Knowledge, que salió a la luz en el revolucionario año de 1968 en California University Press, y en México con el Fondo de Cultura Económica) debía hacerse en Sonora —donde le fue revelada la sabiduría mística, mágica y sobrenatural del indígena yaqui, de acuerdo al libro— frente al deseo de utilizar los emblemáticos estudios de Cinecittà, en el oriente de Roma —que más que su centro de trabajo fue el ombligo de vida de Fellini, pues ahí filmó muchos de sus clásicos, contrajo nupcias e incluso se instaló su capilla ardiente a su muerte.

El cineasta, ya consagrado para entonces, decidió elaborar otro relato fílmico con la experiencia, si bien decidiría publicar sus notas y reflexiones a manera de guión —escrito junto con su coguionista de cabecera: Tullio Pinelli— por entregas en el diario milanés El Corriere della Sera, con el título de Viaggio a Tulum, da un soggetto di Federico Fellini, per un film da fare (Viaje a Tulum, argumento de Federico Fellini para una película aún por hacerse), entre el 18 y el 26 de mayo de 1986, en que se presumía que “por vez primera el gran director ofrecía el adelanto de una película suya antes de filmarla”.

Ya en el mismo texto, Fellini expresaba su deseo de que la aventura —que si bien había recreado libremente había sucedido en verdad— fuera llevada al relato gráfico por el artista Milo Manara (Luson, 1945) —a quien ya había encargado los carteles de sus dos cintas postreras Entrevista (Intervista, Italia-Francia, 1987) y La voz de la luna (La voce della luna, Italia-Francia, 1990)—, con el nombre ya abreviado de Viaje a Tulum, y fue publicado también por entregas, desde julio de 1989 en la revista Corto Maltese, creada por Hugo Pratt y posteriormente por Rizzolli y por Edizioni del Grifo (en España fue publicado en castellano por Norma Editorial en abril de 2000).

Bocetos en Coyoacán

Con el fino trazo característico del historietista, entre realista e imaginativo, con altas dosis de erotomanía, aparecen las peripecias de Snaporaz (un rejuvenecido Marcello Mastroianni en su eterno rol de alter ego de un Fellini con el mismo personaje de La ciudad de las mujeres, acompañado de una Elena muy similar a la del filme referido), un actor que, en representación del director de cine acude a Los Ángeles para anunciar, con bombo y platillo, la realización de la imposible película y “que marcha en torno a una misteriosa y extraordinaria aventura en el pavoroso mundo de los brujos mexicanos”, como explica el propio Fellini, salpimentado de tradiciones ancestrales de toltecas y mayas, con esoterismo a la Lobsang Rampa —con viajes astrales y cordones de plata— en un mundo de fantasía y filigranas del todo lejano al gran arte maya.

Este viaje a Cancún le hará afrontar pruebas insólitas e incluso irracionales, como no comer, nadar desnudo entre peces venenosos o comunicarse con brujos, nahuales y videntes en un proyecto que será cancelado por un telefonema del propio Fellini, dada su incierta conclusión y armado, pero que evita tener un final al rematar con la escena de un avión hundido en un lago de Cinecittà que levanta el vuelo, en una referencia muy clara al otro guión que Fellini jamás filmó —seguramente el más famoso en la historia del cine—: El viaje de G. Mastorna (Il viaggio di G. Mastorna, 1965-66), que el cineasta y su productor Dino de Laurentis consideraban de mal agüero —pues el violonchelista que le da título en realidad se encuentra muerto tras un aterrizaje forzoso—, lo que acabó por separar su sociedad productiva debido a sus respectivas supersticiones.

Lo cierto es que fuera del medio cinematográfico, en el que Fellini nos legó 20 largometrajes y tres cortometrajes, esta novela gráfica inspirada en la Riviera Maya resulta un muy interesante ejercicio estilístico y de absoluto rigor creativo —el propio director colaboró en la definición de las imágenes, los encuadres y los emplazamientos, logrando un argumento lejano del guión original—, pero además nos revela gran parte de su biografía, de sus temas, de sus obsesiones, de su genial imaginería.

Su importancia es tal que, a fines de 2010, los bocetos de Fellini y las ilustraciones de Manara fueron exhibidos en el Instituto Italiano de Cultura, en Coyoacán, dado que fue la única obra del cineasta que concibió fuera de su país de origen, un hecho significativo viniendo de un artista que se negó reiteradamente a emigrar a Hollywood.

Vuelta al origen

Esta historieta remite, indudablemente, a los orígenes de don Federico, no sólo porque la paradisiaca playa de Tulum seguramente le hizo sentir en casa —fue originario de Rimini, la ciudad balnearia más importante de Italia, en la costa adriática—, sino porque en sus orígenes laborales el dibujo fue su medio de sustento, ora realizando retratos de estrellas cinematográficas para las carteleras del Cinema Fulgor y luego publicando cartones en el semanario Ill 420 y L’avventuroso, en Florencia, pero sobre todo porque cuando el régimen fascista de Mussolini prohibió la importación de historietas norteamericanas, Fellini acabó por encargarse de escribir varios números de un título que siempre le atrajo: Flash Gordon —y que en Viaje a Tulum cita junto con Mandrake, en la escena en que realizan un vuelo astral, cuando Snaporaz confiesa que de pequeño envidiaba a dichos héroes—, en los años treinta.

Además, encontramos guiños al resto de su obra: una alegre banda de viento con niños mayas y una marimba que mueven al baile, a gozo y llama al asalto a los recuerdos infantiles, tal y como ocurre en el final de 8 ½ (Italia-Francia, 1963), en que una gran banda enmarca la marcha gozosa de las personas que desfilaron por la vida del cineasta Guido Anselmi (Mastroianni, evidentemente).

También se describirá una conferencia de prensa con bufet y coctel masivos, repleta de periodistas y fotógrafos, tal y como ocurre en La dulce vida (La dolce vita, Italia, 1960), en la que además de perseguir las andanzas de un periodista de información rosa, que se desarrolla entre la burguesía y las celebridades, Marcello Rubini (Mastroianni), sino que con su personaje de fotógrafo de las estrellas, Paparazzo (Walter Santesso), bautizó a esta especialidad de la profesión en todo el mundo —un apodo que proviene de la palabra italiana pappataci, una clase de mosquito mediterráneo— y que será un leit motiv que aborde a lo largo de su carrera, pues la del periodismo fue una profesión que quiso ejercer originalmente al mudarse a Roma y no al derecho, especialidad de la que cursó estudios.

Incluso, las referencias al oficio reaparecen mediante el equipo de japoneses que le interrogarán a él y a sus colaboradores cercanos so pretexto del cincuentenario de los estudios Cinecittà en otra cinta autorreferencial, Entrevista, como pretexto para se disparan su nostalgia y sus pininos en la prensa, lo que incluye la entrañable aparición de una Anita Eckberg ya envejecida que observa con curiosidad su desempeño como la despampanante Sylvia en La dulce vida.

Homenajes previos al siglo

Aunque la gran carrera de Fellini se inició a partir de su colaboración con Roberto Rossellini en el guión de Roma, ciudad abierta (Roma città aperta, Italia, 1945), filme inaugural del gran movimiento cinematográfico de posguerra, el Neorrealismo Italiano, en una ciudad aún en ruinas, sobre los partisanos que resistieron al fascismo e incluso a los nazis, ya como director fue estableciendo cada vez mayor distancia de dicha estética, lo que resulta notorio ya desde sus películas en solitario, El sheik blanco (Lo sceicco bianco, Italia, 1952), sobre unos recién casados que sucumben ante las tentaciones de la gran urbe romana, incluido el galán de la fotonovela que da título a la obra o en Los inútiles (I vitelloni, Italia, 1953), sobre lo improductivo de la vida juvenil en un pueblito provinciano que muy vívidamente refleja la situación del propio director en Rimini.

De hecho, el dialecto de su región natal, Emilia-Romaña, aparece no sólo en el bautizo de Paparazzo, sino en otra de sus cintas emblemáticas en torno a sus memorias infantiles y juveniles, Amarcord (Italia-Francia, 1983), surge de la expresión m’arcòrd (“yo me acuerdo”), para establecer una serie de viñetas sobre aquella ciudad y el arribo de las camisas negras y de la persecución fascista.

La sucesión de homenajes y de retrospectivas que ocurrirán este año fueron previéndose en los años pasados. En el Festival Internacional de Cine de Cannes, definitivamente su festival favorito, en el que ganó la Palma de Oro en 1960 por La dulce vida, en su edición décimo tercera, le rindió homenaje hace seis años, pues el cartel oficial de su edición sexagésima séptima, empleaba el rostro de Mastroianni en una escena de 8 ½, como gran homenaje a uno de sus directores favoritos.

Igual adelanto realizó el año pasado el Instituto Luce Cinecittà, al presentar en su septuagésima sexta edición del Festival Internacional de Cine de Venecia, la popular Mostra, el proyecto Federico Fellini in frames, en el que a diario se exhibieron 18 fragmentos o “píldoras”, extraídas de la obra del autor para sentirse mejor, como si de un tratamiento médico-cinéfilo se tratase. Aunque el autor ganó consecutivamente el León de Plata a Mejor Director con Los inútiles, en 1953, y con La strada (Italia, 1954), al año siguiente, el frío recibimiento de la crítica a Almas sin conciencia (Il Bidone, Italia, 1955), le hizo preferir la Riviera francesa.

Favorito de Hollywood y del mundo

Si hemos de atender a la creación de la categoría a Mejor Película en lengua no inglesa que entrega la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos, no cabe duda que Fellini se alza como el director más reconocido de Hollywood al obtener cuatro premios Oscar por La strada, en 1956 y al año siguiente por Las noches de Cabiria (Le notti di Cabiria, Italia-Francia, 1957); luego por 8 ½, en 1963 y, finalmente, en 1974, por Amacord, además del premio honorario con motivo de su trayectoria general, en 1993. Aún así, el italiano jamás dejó de filmar en su país natal ni en los grandes estudios romanos de la Ciudad del Cine, que es así como se traduce Cinecittà. Un símbolo mundial, es más, un sinónimo de las artes que el cine puede lograr, del impulso y la necesidad irrestricta del autor por lograr una irrefrenable expresión personal, individual, pero colectiva, pero para el gran público, pero que nos resulta común a todos.

Y que, en estos momentos en que se levanta una áspera y frecuentemente estéril discusión en torno a las salas cinematográficas, las plataformas en línea y la televisión, su gran disputa contra la televisión comercial permanece vigente, tal y como ocurrió luego de estrenar la entrañable Ginger y Fred (Ginger e Fred, Italia-Francia-Alemania Occidental, 1986), sobre una pareja ya retirada, Amelia (su esposa y su primera gran intérprete, Giulietta Masina) y Pippo (ningún otro que Mastroianni), se reencuentran en un programa televisivo, cuyo propietario intenta hacerse del control del Estado —una profecía que en 1994 confirmaría la llegada de Silvio Berlusconi al poder—, mediante una oscura trama masónica y la degradación total del espectáculo televisivo, que sería la cinta de apertura del trigésimo sexto Festival Internacional de Cine de Berlín, la Berlinale, en febrero de 1986.

En una entrevista con el semanario Europeo, del 7 de diciembre de 1985, Fellini denunciaría el daño que la degradada televisión de la época, a la que no consideraba un medio de expresión sino apenas de difusión, hacía con el público masivo, no sólo por mutilar y alterar las películas con la continua emisión de anuncios, lo que afectaba la autoría y la obra misma, pues reducían al espectador a un “cretino impaciente” y al público a un vasto auditorio “de analfabetos”.

En este centenario no queda, entonces, sino cultivarnos con la obra poderosa y única del gran maestro que solía escribir sus guiones del día por la mañana para arribar al foro a crear ahí, en directo, las geniales escenas con las que armaba sus largometrajes, a escuchar la música romántica y repleta de temas pegajosos de su gran colaborador, el compositor Nino Rota (Milán, 1911-Roma, 1979) y, en fin, vivir el cine tal y como él trazó la ruta: como el único medio en que los sueños pueden plasmarse: “Hablar de sueños es como hablar de películas, ya que el cine utiliza el lenguaje de los sueños; los años pueden pasar en segundos y se puede saltar de un lugar a otro. Es un lenguaje hecho de imagen. Y en el verdadero cine, cada objeto y cada luz significa algo como en un sueño”.

Habrá que soñar con sus películas para conmemorar su centenario.

Por Sergio Raúl López

Ha muerto Benjamín, “Chamín”, Correa, el requintista más grande que ha dado México

A los 90 años dejó de existir el músico, fundador de el trío los Tres Caballeros y arreglista de innumerables intérpretes

A la edad de 90 año, esta tarde de martes falleció por un infarto al miocardio el músico mexicano Benjamín, “Chamín”, Correa, reconocido internacionalmente por su extraordinaria forma de tocar el requinto.

El hombre que nación un 4 de diciembre de 1929 en la Ciudad de México (entonces Departamento del Distrito Federal), fue arreglista de los principales intérpretes de música romántica en México.

Fue, con el compositor Roberto Cantoral -autor del célebre bolero “El Reloj”-, fundador del trío Los Tres Caballeros.
Dirigió y produjo a figuras como José José, Juan Gabriel, Lucía Méndez, Dulce (cantante), Enrique Guzmán, Rocío Dúrcal, Gloria Estefan, Óscar Chávez, Julio Iglesias, Tehua y Lucho Gatica, entre otros otros.

Por la calidad de su ejecución a la guitarra, la que comenzó a tocar a los cinco años de edad, fue bautizado como “El Requinto de Oro”.

En la que posiblemente es su última entrevista, en noviembre del año pasado dijo a “La Jornada” que “con tristeza comento que la buena música se acabó, no existe. Escucho ritmos, como el reguetón, que no nos dicen nada; no me llaman la atención el ritmo ni la letra; no entiendo por qué se hizo famoso a escala mundial, incluso acabó con el rock.

“Todavía más desalentador es que no existen figuras; los últimos que vi fueron Luis Miguel y Cristian. No hay más”.
Ya en esa entrevista dejó ver sus malas condiciones de salud: “tuve neumonía, me vi mal. Es cierto que fumé toda la vida, hasta que el doctor me dijo: ‘ya no puede trabajar ni viajar’. Desde hace seis años estoy retirado, no he hecho nada y debo usar oxígeno las 24 horas”.

Vía Twitter, el cantante Carlos Cuevas, quien dio a conocer la noticia, lo despidió así:
“Con profunda tristeza informo que acaba de fallecer mi gran maestro y amigo el requinto de México @ChaminCorrea. Creador de grandes arreglos musicales y de grandes artistas. QEPD”.

Benjamín Correa fallece en la misma fecha, este 14 de enero de 2020, en que hubiera cumplido cien años de edad el compositor Salvador, “Chava”, Flores Rivera, poeta del costumbrismo y cornista urbano por excelencia.
Descanse en paz.

Elvis Presley sigue siendo «El Rey», aun después de muerto

Infinidad de anécdotas se cuentan acerca de la vida y obra de Elvis Presley, quien a 84 años de su nacimiento continúa vigente como una de las personalidades más importantes de la cultura musical a escala mundial.

Por su voz superdotada, su estilo interpretativo único, su rebeldía, galanura y sex-appeal, el actor y cantante estadunidense sigue siendo un ídolo de masas.

Nació el 8 de enero de 1935. Fue hermano gemelo de Jesse Garon Presley, quien murió al nacer. De niño lo apodaban Little Elvis, después se le conocería como Elvis the pelvis, E y El Rey.

La primeras canciones que grabó fueron: That’s All Right y Blue Moon of Kentucky. Aunque no fue el iniciador del rock, pues había otros exponentes famosos de esa música como Chuck Berry y Jerry Lee Lewis, él fue quien detonó el género al lograr su primer disco con la empresa Sun Records.

A lo largo de su carrera grabó alrededor de 600 canciones, gran parte de ellas muy aclamadas, pero nunca escribió alguna.

Aceite de rosas, vaselina y lubricante fueron los artículos de belleza que el cantante utilizaba para moldear su cabello al estilo tupé, que poco a poco hizo popular entre los jóvenes de la época. Elvis fue rubio hasta los 18 años, después se tiñó el cabello de negro.

En los años 50, sus contemporáneos mostraban una actitud sumisa y dócil, pero cuando Elvis empezó a cantar haciendo movimientos sensuales de pelvis, causó todo un escándalo e hizo que la música del rocanroll se volviera una cultura.

El Rey fue coleccionista de armas y Cadillacs. De estos últimos regaló varios a amigos, médicos, músicos y desconocidos.

El amor a los animales, otra de sus facetas

También se distinguió por el amor que mostró por los animales. En su casa, además de perros, tenía pavorreales, patos, un chimpancé y caballos. Estos últimos fueron su máxima pasión; tuvo aproximadamente 20 ejemplares. Sus preferidos se llamaron Dominó y Rising.

Entre las curiosidades del ídolo está el que le hayan concedido el cinturón negro séptimo dan, gracias a sus habilidades en el karate. Sus primeras lecciones las recibió del alemán Jürgen Seydel. En 1958 fue reclutado por el ejército de Estados Unidos.

Sin embargo, dominar ese arte marcial no fue sólo un deporte para el intérprete de Heartbreak Hotel, pues lo aprovechó para defenderse de los esposos y novios que se encelaban cuando coqueteaba con sus mujeres.

A diario, en la puerta de la mansión de Elvis se juntaban decenas de admiradoras, pero sólo recibía a las más atractivas. Entraban en grupos de tres y se dice que hasta pasaba la noche con ellas. En ese tiempo no habría cámaras que lo confirmaran.

Sus amigos también contaron que durante su estancia en Alemania llegó a estar con 22 mujeres, lo cual fue su máximo récord.

A lo largo de su trayectoria, Elvis Presley fue postulado a 14 premios Grammy, de los que ganó tres. Sigue siendo el artista con más discos de platino, pues a la fecha suma 50. Además tiene 80 de oro y uno de diamante.

Con 146.5 millones de discos vendidos, en 2016 fue certificado por la Asociación de la Industria Dicográfica de Estados Unidos como el tercer máximo vendedor de todos los tiempos en ese país, sólo atrás de The Beatles y Garth Brooks. Conquistó a millones de admiradores.

Originario de Tupelo, Misisipi, Elvis Presley fue fan de Marlon Brando y James Dean. Atraído por la actuación, participó en 36 películas, de las cuales algunas fueron musicales y cinco documentales.

Fue el primer artista en tener un jet privado con capacidad para cien pasajeros: el Convair 880, el cual fue bautizado con el nombre de su única hija, Lisa Marie, producto de su matrimonio con Priscilla Beaulieu.

Uno de los momentos más tristes en la vida de Elvis Presley y del que, aseguran sus biógrafos nunca se recuperó, fue la muerte de su madre, Gladys Presley, a los 46 años.

Debido a las constantes ausencias del artista para cumplir con sus compromisos musicales, su madre cayó en una fuerte depresión, por lo que comenzó a beber alcohol hasta causarse un daño hepático irreversible.

El cantante afirmó: «Ella es todo lo que viví. Fue mi mejor chica». Para alejarlo del ataúd y continuar con los servicios funerarios, tuvieron que suministrarle un sedante. Dos años después reanudó su carrera musical.

Elvis Presley murió el 16 de agosto de 1977, a los 42 años, víctima de un infarto agudo al miocardio producto del consumo excesivo de drogas. Pesaba 100 kilos.

Sin embargo, esto no fue lo único que afectaba su salud, también sufría de glaucoma, hipertensión arterial, problemas en el hígado y megacolon.

El mito sobre el cantante continúa: unos dicen que fingió su muerte y otros que lo han visto paseando vestido de jardinero en su mansión de Graceland.

De lavaplatos a empresario mexicano en Estados Unidos

Hace 44 años, cuando apenas había cumplido la mayoría de edad, Jaime Lucero decidió salir de Puebla para sumarse a miles de indocumentados en Estados Unidos y materializar el llamado «sueño americano».

Su historia es igual a la de muchos otros migrantes: llegar a un país desconocido, con la manos vacías y sin dominar el idioma, para encontrar aquellas oportunidades que en México parecían inalcanzables en los años 70.

Luis Echeverría y José López Portillo estaban al frente del gobierno mexicano, respectivamente, en aquella época. Pero nada ha cambiado desde entonces, opina don Jaime quien comenta que en México «no tenemos manera de salir adelante (porque) no hay trabajo y mucho menos manera de ocultar nuestra frustración».

«Entonces, cuando oyen que en Estados Unidos ganan 15 dólares (la hora) y lo comparan con el salario de aquí, de México, pues arriesgan hasta la vida por salir a buscar esa mejora en sus vidas», argumenta en entrevista con .

Hoy en día suman 2.1 millones de personas sin empleo en el país, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) del tercer trimestre de 2019 cuando subió a 3.6 por ciento la tasa de desocupación.

Como ocurre en muchos otros casos, él tuvo dos opciones: atemorizarse y dejar atrás la experiencia aterradora de llegar a un país diferente o envalentonarse y seguir adelante para cruzar el Río Bravo, una de la rutas más peligrosas para atravesar la frontera de manera ilegal.

La odisea duró varios días, pero consiguió llegar «al otro lado» y pisar el suelo estadunidense en 1975. Jaime decidió quedarse en Nueva York, la ciudad más poblada de aquella nación y uno de los centros de la economía mundial.

Ahí obtuvo su primer empleo como lavaplatos en un restaurante. «De ahí la historia se parece a la de todos los demás, como dicen, hacer el proceso de migrante y sufrir de primera mano la discriminación y todo lo que conlleva ser indocumentado en un país distinto», insiste.

Pero aquel proceso resultó aún más duro para Lucero, pues con el tiempo se acentuó el rechazo, el sufrimiento, la injusticia y la separación de familias. Esa última política tomó más vuelo con la llegada de Donald Trump al gobierno estadunidense.

«Y aquí en México tenemos que entender que ese es el precio que se paga por esas remesas, que en muchos momentos sacan a flote a la economía mexicana», enfatiza el migrante mexicano.

En 2018 se recibieron 33 mil 480 millones de dólares como concepto de remesas, de las cuales 66 por ciento fueron para Michoacán, Guerrero, Guanajuato, Jalisco, Puebla, Oaxaca, Ciudad de México, Veracruz, Estado de México, San Luis Potosí y Zacatecas.

Sólo entre enero y septiembre de 2019 habían sido enviados 26 mil 980.26 millones de dólares desde el país vecino del norte, lo que representó un aumento de 9.2 por ciento comparado con igual periodo de 2018, de acuerdo con el Banco de México (Banxico).

Don Jaime considera que sin ese apoyo económico se tendría un «escenario desolador» para muchas de las familias mexicanas, al carecer de los recursos para poder satisfacer sus necesidades básicas.

Mexicano emprendedor

Por esa razón, el poblano tomó la decisión de dejar de fregar platos y sacar sus ahorros para adquirir un camión usado y emprender su propio negocio en 1980 que, con el paso del tiempo, se convirtió en Gold and Silver Logistics.

Su compañía lleva ese nombre en honor al trabajo realizado por su madre, la señora Tranquilinia Cazarez, cuando él era pequeño y vendía oro y plata entre familiares y amigos de su natal Puebla.

Desde entonces, indica, la empresa ha crecido y se ha convertido en una de las mayores importadoras y distribuidoras de ropa para mujer en aquel territorio gobernado ahora por Donald Trump.

Para 2002 contaba con una flota de 25 camiones para repartir sus prendas a medio centenar de tiendas estadunidenses, que en la actualidad suman ocho mil puntos, y da empleo directo a unas 300 personas en Harrison, Nueva Jersey, y otras cuatro mil de manera indirecta.

Don Jaime -como ahora le llaman sus paisanos, clientes y empleados- expone que su empresa cumple con todas las leyes de aquel país para poder operar y contratar a personas de varias nacionalidades y, de entre ellas, 40 por ciento son mexicanos y latinos.

Este caso de éxito contradice el discurso de Trump sobre que México le roba empleos a los estadunidenses porque compañías de su país se mudan al sur. Desde 2007 se ha duplicado la inversión de mexicanos en Estados Unidos, según el Instituto México del Centro Wilson.

Para el empresario mexicano proveniente del poblado Independencia, el trabajo y la visión de los migrantes ha dado un giro de 360 grados y es necesario erradicar la idea sobre tener menos educación y ser siempre una mano de obra barata.

«Tenemos que salir de ese estancamiento», enfatiza Lucero del «otro lado» del auricular y llama a sumar esfuerzos para mejorar las condiciones de vida de los 36 millones de connacionales porque «pueden tener una realidad diferente».

Esa cantidad de migrantes mexicanos representa 63 por ciento de los 57 millones de latinos que viven en Estados Unidos, según cifras oficiales, y el 70 por ciento de la población mexicana vive en California, Texas, Illinois, Nueva York, Georgia, Florida, Carolina del Norte, Nevada, Colorado y New Jersey.

Contra cualquier «muro»

Para aquel «migrante pionero», como lo describió el New York Times por sus proyectos para dar empleo, los avances de ambos gobiernos han sido «muy discretos» para lograr cambiar la situación de esa población.

«Necesitamos hacer un mayor esfuerzo con los migrantes y debemos emprender acciones urgentes para tener mayor presencia y fuerza» ante las crecientes amenazas del gobierno estadunidense, opina don Jaime quien encabeza el movimiento Fuerza Migrante.

Este frente es la primera plataforma binacional dedicada a empoderar a los mexicanos migrantes mexicanos, a través de la educación, y hasta el momento se han sumado 80 aliados -organizaciones comunitarias, activistas, líderes de opinión, instituciones y organismos públicos y privados-.

Esta iniciativa será lanzada de manera simultánea en ambos países porque «la base del movimiento somos los migrantes mexicanos». «Es momento de reconciliarnos como comunidad y fortalecer nuestras coincidencias. Somos súper ciudadanos por tener la capacidad de influir positivamente en las decisiones de ambos países».

«Debemos demostrar y sentir orgullo de las contribuciones económicas, sociales, culturales y deportivas que realizamos en ambos países», enfatiza el empresario y filántropo mexico-americano.

El merecedor del reconocimiento Ohtli Nacional -otorgado por el gobierno mexicano- y del grado de Doctor Honoris Causa por Lehman College en 2015 -el primer mexicano que recibe la distinción- añade que los migrantes mexicanos han aprendido cómo funciona todo en Estados Unidos y esa experiencia puede llevarse a México para impulsar nuevos proyectos de inversión.

«Tenemos mucho que aportar los migrantes», concluye don Jaime, quien anticipó que la segunda semana de diciembre harán un congreso, sin funcionarios, para definir estrategias en apoyo a connacionales.

Por Carlos Trejo Serrano

“Nunca me doy por vencido”: Víctor Manuel Ávila, egresado de Derecho de la BUAP, con parálisis cerebral

Víctor Manuel Ávila Luna, de 28 años, tiene una parálisis cerebral que le afectó sus habilidades motoras, pero no su capacidad y tenacidad para conseguir las metas que se propone. Esta primavera 2019 concluyó con éxito su Licenciatura en Derecho en la BUAP, donde se propuso entrar en 2014 pese a que muchos le dijeron que nunca podría estudiar en la Universidad.

Es el segundo de cinco hermanos, pero fue el primero en su familia en concluir una carrera universitaria. Nació en la comunidad indígena de San Lucas Ahuatempan que pertenece al municipio de Huatlatlauca, ubicado en la región mixteca, en la zona centro del estado. Ahí la principal actividad económica es la agricultura y más de la tercera parte de la población es analfabeta.

En entrevista, Víctor Manuel recuerda que sus padres siempre trataron de integrarlo, lo llevaron al jardín de niños y cuando terminó intentaron inscribirlo en la primaria, donde se negaron a matricularlo. A partir de entonces no asistió más a la escuela hasta los 11 años.

La falta de interacción con otros niños de su edad y el aislamiento provocó que su estado de ánimo decayera. Preocupados por esta situación, sus padres consultaron a un médico, quien indicó que el padecimiento de Víctor Manuel era depresión y que era necesario inscribirlo a la escuela para que pudiera sociabilizar con niños y niñas de su edad.

“Recuerdo que siempre me sentía triste y lloraba mucho, a pesar de que mi papá me enseñaba a leer y escribir, utilizando un pedazo de cartón como pizarrón, a mí me hacía falta tener amigos, por eso mis papás decidieron mudarse a Puebla. Aquí inicié la primaria a los 11 años y a partir de entonces me seguí con la secundaria y preparatoria, la cual concluí con promedio de 9”, relata.

Al concluir su preparatoria, Víctor Manuel señala que su padre lo animó a seguir preparándose y aunque le decía que estudiara Medicina o Agronomía, la decisión de estudiar leyes era una idea que cada vez se arraigaba más en su pensamiento, muy a pesar de los múltiples comentarios que trataron de desalentarlo, con frases como “no vas a poder o nunca te harán caso”.

“La primera vez que escuché la palabra abogado fue en una conversación de adultos, era niño y no sabía lo que significaba, pero me gustó lo que decían y desde entonces siempre dije: ‘voy a ser abogado’. Después me propuse entrar a la BUAP, aunque como era bueno para las matemáticas, dudé por un tiempo en irme mejor a Físico Matemáticas, pero al final me decidí por Derecho. Siempre pensé que nunca me daría por vencido, mi meta era entrar a la Universidad”.

En 2014, Víctor Manuel hizo su examen para ingresar a la BUAP. Recuerda que en la Prueba de Aptitud Académica (PAA) sacó 573 puntos, lo que nuevamente le valió comentarios para que desistiera de su intento, pero Víctor realizó la segunda prueba y obtuvo 835 puntos, que en promedio le dieron la oportunidad de ingresar a la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.

Orgullo BUAP

“Durante la carrera algunas cosas fueron difíciles y más al principio, me sentía extraño porque todo era diferente a la prepa, pero empecé a preguntarles a mis compañeros cómo se sentían y muchos estaban igual, eso me ayudó porque entendí que solo se trataba de un proceso de adaptación”.

Acudir a clases en la Facultad de Derecho siempre representó un reto, sobre todo por la cantidad de lecturas que tenía que realizar, ya que Víctor Manuel reconoce que no estaba acostumbrado a leer en ese volumen, sin embargo poco a poco se fue habituando.

“Siempre fui bueno para las matemáticas, pero no tanto para leer, era una costumbre que no tenía, pero que con el tiempo tuve que adquirir. Cuando me entregaron la primera antología de lecturas pensé que era mucho, a veces me desanimaba, pero sabía que ocupaba un lugar que otros querían, así que me propuse terminar, sin importar lo que me costara”.

Tras sus clases, Víctor Manuel tuvo una convivencia común con sus compañeros, quienes le compraban dulces para apoyarlo a continuar con sus estudios. “Con mis compañeros la relación fue cordial, muchos me animaron y me invitaban a convivir, a veces hasta a fiestas o bares me llevaron, así que también me divertí”, asegura entre risas.

En primavera de 2019 Víctor Manuel concluyó su Licenciatura en Derecho con un promedio de 8.5. Su área de interés es el Derecho Público y Amparo, una rama que se encarga de regular las relaciones entre las personas o entidades privadas con los órganos que ostentan el poder público.

En su experiencia, advierte que las personas con alguna discapacidad no tienen una representación genuina en ninguno de los tres poderes de gobierno y eso es algo que, asegura, debe cambiar.

“A mí me gustaría darles voz en el Congreso, porque de verdad que no hay una verdadera representación, dicen que sí, pero no nos toman mucho en cuenta, por eso me gusta el Derecho Público, la defensa contra los posibles abusos de la autoridad”.

Víctor Manuel se siente orgulloso de este logro, al igual que sus padres y sus cuatro hermanos, a quienes sirvió de ejemplo. Los trámites para obtener su título están en curso, pues aunque le hubiera gustado hacer una tesis, advierte que por promedio obtendrá más rápido la cédula profesional que le permita trabajar en su área. Además, le gustaría estudiar una maestría para seguir demostrando que los resultados se logran con trabajo y por un propósito bien enfocado.

El sueño de Víctor de ser universitario y después abogado está más cerca que nunca, aún hay metas que alcanzar como viajar, conocer otras culturas y países, en especial España. Trabajar por un sector social al que pertenece y representarlos.

“Cuando veo a mi papá que se desanima por algún problema, siempre trato de apoyarlo y le digo: ‘Sí se puede. Siempre se puede’”.

García Luna, de ingeniero mecánico a súper policía

Genaro García Luna, quien fuera secretario de Seguridad Pública durante el sexenio de Felipe Calderón, estudió ingeniería mecánica, pero abrazó la carrera policial donde tuvo una actuación destacada durante los sexenios panistas; este martes fue detenido en la localidad de Grapevine, Texas, acusado de corrupción.

En México, el caso más relevante del exfuncionario policíaco, ocurrió en diciembre de 2005, cuando encabezó un montaje televisivo para las cadenas Televisa y TV Azteca, durante la aprehensión de la ciudadana francesa, Florence Cassez y su pareja Israel Vallarta, acusados ambos de secuestro.

En 2013, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ordenó la liberación de Cassez, al comprobarse el montaje, lo que obligó a suspender la sentencia de 60 años de prisión a la que se había hecho acreedora.

Este martes en su conferencia matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador, dijo que en el caso de Israel Vallarta, acusado de secuestro e involucrado con la ciudadana francesa Florence Cassez -libre desde 2013- debe haber justicia, pues a lo largo de 14 años de estar preso sigue esperando sentencia.

Originario del Distrito Federal, García Luna nació el 10 de julio de 1968, es ingeniero mecánico por la Universidad Autónoma Metropolitana, fue director de la Agencia Federal de Investigación (AFI), del 2005 al 2006.

A él le correspondió presentar, el 7 de marzo de 2007, la Estrategia Integral para la Prevención del Delito y Combate a la Delincuencia.

Entre sus aspiraciones estuvo dirigir la Interpol y fue candidato al puesto en el 2004. Fue coordinador general de Inteligencia para la Prevención de la Policía Federal Preventiva.

También ocupó la subdirección de Protección, jefe del Departamento de Investigación Técnica de la Dirección de Servicios Técnicos e investigador de Asuntos Extranjeros, dentro del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), detalla el periódico El Imparcial.

Cursó estudios de control de vuelo en el Centro de Estudios Aeronáuticos, tiene diplomados en Información e Investigación en el Cuerpo Nacional de la policía española, además de otro curso sobre control de armas y explosivos impartido por la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Después de prestar servicios en el Cisen, en 1999, se incorpora a la Policía Federal Preventiva, que incorporó a la Policía Federal de Caminos, una brigada militar y elementos de esa oficina formaron la Coordinación de Inteligencia para la Prevención, que dirigió García Luna.

Sus reconocimientos provienen del mismo aparato del Estado, a través del Cisen. Una condecoración al Mérito Policial con Distintivo Rojo por el Cuerpo Nacional de Policía de España. Así como de diversos organismos estadounidenses, colombianos y alemanes, entre ellos el FBI, la DEA y la Interpol.

Ha escrito varios libros: “Por qué 1,661 corporaciones de policía no bastan?”, “El Nuevo Modelo de Seguridad para México” y “Seguridad con bienestar”.

Ha sido acusado por la periodista Anabel Hernández de ser colaborador de Joaquín “El Chapo”, Guzmán. Quien afirma que por ese trabajo periodístico la amenazó de muerte el exfuncionario del gabinete calderonista.

¿Quién es Rosario Piedra Ibarra?

Rosario Piedra Ibarra, quien rindió protesta ayer como nueva presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), es una académica y psicóloga de 68 años de edad, con trayectoria como activista contra la desaparición forzada.

Ibarra Piedra tiene maestría en Psicopedagogía por la Escuela de Ciencias de la Educación, licenciatura en Psicología por la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), y se ha desempeñado también como profesora de educación especial.

Es hija de Rosario Ibarra, activista mexicana defensora de derechos humanos y fundadora de ¡Eureka!, un comité de familiares de desaparecidos y perseguidos políticos opositores al gobierno, creado en 1977.

La nueva ombudsperson ha sido activista, junto con su madre, desde la desaparición forzada de su hermano Jesús Piedra, miembro de la Liga Comunista 23 de Septiembre, en la década de 1970 en Monterrey, Nuevo León.

Gracias a la trayectoria como activista y defensora de los derechos humanos, su madre fue condecorada este año con la Medalla Belisario Domínguez; sin embargo, le pidió al presidente Andrés Manuel López Obrador conservarla hasta que se sepa el paradero de los miles de desaparecidos y se haga justicia.

La ahora presidenta de la CNDH fue candidata a diputada federal por Morena en 2018 y fue secretaria de Derechos Humanos del Comité Ejecutivo Nacional de ese partido, cargo que ocupaba hasta el día de su elección.

Su cercanía con el partido fundado por Andrés Manuel López Obrador es una de las causas por las que senadores de la oposición cuestionan y rechazan su nombramiento; no obstante, Rosario asegura que se conducirá con total imparcialidad.

Rosario Piedra rindió protesta ante el pleno del Senado, tras un proceso que fue calificado por la oposición como un fraude. La ceremonia se realizó entre empujones de los senadores del PAN y Morena.

Carlos Fuentes, en el aniversario de su natalicio

Autor prolífico, irónico, y crítico, Carlos Fuentes nació el 11 de noviembre de 1928 en Panamá y, al recordarlo en el aniversario de su natalicio, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) destaca la trascendencia de su obra traducida al polaco, noruego, armenio, chino, inglés, francés, alemán, sueco, italiano, portugués, suizo y danés.

Carlos Fuentes con tan sólo 16 años de edad, se instaló en la Ciudad de México donde realizó sus estudios hasta concluir la licenciatura de Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en 1949. Sus primeros pasos en la literatura los dio de la mano de Los días enmascarados (1954), libro de relatos en el cual la vitalidad narrativa del ensayista y diplomático era ya visible.

Fue autor de más de 70 libros entre novelas, cuentos, ensayos, discursos, drama, correspondencias, entrevistas y guiones cinematográficos. Entre sus novelas más representativas se encuentran La región más transparente (1958), Aura (1962), La muerte de Artemio Cruz (1962), Cambio de piel (1967), Cristóbal Nonato (1987) y La frontera de cristal (1995), —que, a decir de Silvia Lemus, esposa de Fuentes—, su trascendencia es profunda al grado de permitirnos reflexionar sobre las relaciones políticas y diplomáticas entre México y Estados Unidos.

La edad del tiempo (1987), —nombre otorgado por Carlos Fuentes al conjunto de su obra narrativa a partir de la publicación de Gringo viejo (1985) y que concluye con Federico en su balcón (2012), novela publicada cuatro meses después de su muerte—, permite apreciar y conocer el proceso creativo del escritor.

El escritor, dramaturgo, periodista y explorador nocturno, incursionó en el cine y colaboró en publicaciones periódicas nacionales e internacionales. Entre sus relatos cortos destacan Los días enmascarados (1954), Agua quemada (1981) y El naranjo (1993). En teatro; Todos los gatos son pardos (1970), El tuerto es rey (1970), y Orquídeas a la luz de la luna (1982), son algunos de los títulos escritos por él en este género.

Carlos Fuentes —quien murió en la Ciudad de México el 15 de mayo de 2012—, fue becario del Centro Mexicano de Escritores (1956) y miembro de El Colegio Nacional desde 1972. Su trayectoria fue reconocida con premios literarios y distinciones como los siguientes: Xavier Villaurrutia (1976), Premio Internacional Alfonso Reyes (1979). Doctor Honoris Causa, otorgado en 1979 por la Universidad de Harvard, Premio Miguel de Cervantes (1987) y Medalla de Honor de Literatura del Club Nacional de las Artes de Estados Unidos 1988, entre otros.

A 30 años de la caída del Muro, vuelta al conflicto

La caída del Muro de Berlín significó el cambio de la historia del mundo desde hace 30 años, pero no ha llegado la etapa de paz ni prosperidad esperada, ni terminó del todo con la Guerra Fría, como tampoco ha quitado la idea de construir muros a algunos líderes políticos que regresan con nacionalismos radicales.

El 9 de noviembre de 1989 se creía que con la caída del Muro berlinés y la unificación de las Repúblicas Federal Alemana y Democrática Alemana, que implicó la caída del bloque comunista y el triunfo del capitalismo, habría progreso en el mundo. Sin embargo, persisten la pobreza y la desigualdad social.

La desaparición de tal brecha de concreto y metal cambió definitivamente el mundo. Se modificó la historia porque antes sólo parecían existir dos bandos: los países alineados al Oeste o al Este, pero después del 9 de noviembre de 1989 también se hicieron visibles las naciones del Sur, indicó a Notimex Dámaso Morales Ramírez, coordinador del Centro de Estudios Europeos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Se intentaron movimientos que evidenciaban que había otras prioridades más allá del Oeste y el Este, como enfrentar la pobreza, los países del tercer mundo, los no alineados, agregó en entrevista el experto de la citada casa de altos estudios.

Antes la lectura del mundo era más simple, Oeste y Este, recordó, pero después de la caída del Muro también ocurrieron una serie de descomposiciones académicas, teóricas y políticas que dieron paso a un mundo unipolar, donde Estados Unidos era el país poderoso.

Poco tiempo después, como un mensaje, Estados Unidos bombardeó Afganistán, algo impensable antes porque dicha nación era un protectorado de la ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), dijo Morales Ramírez.

Todo esto hizo pensar al mundo como un triunfo del Capitalismo, materializado en el Consenso de Washington en 1989, con un conjunto de medidas de política económica de corte neoliberal e instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI), que se alinearon al entonces presidente estadounidense, Ronald Reagan, y a la primera ministra de Reino Unido, Margaret Thatcher.

Como consecuencia directa o indirecta de la desaparición del muro, el neoliberalismo ganó regímenes en países de Centro y Sudamérica, como es el caso de Argentina con Carlos Menem y en Nicaragua con Violeta Barrios de Chamorro. En fin, en diferentes países llegaron gobernantes neoliberales, comentó.

Las dos Alemanias

Morales Ramírez refirió que, a 30 años de la reunificación, ahora mismo se tienen dos nuevas Alemanias, porque hay hasta tres o cuatro regiones con diferente nivel de ingreso salarial, así como alemanes del Oeste que nunca han ido a la Alemania del Este. “A ese nivel, no conocen, no han pisado suelo alemán del Este”.

Además, hay una suerte de molestia social, porque los alemanes del Oeste se quejan de que sus impuestos tienen que mantener a esos “flojos del Este”, porque piensan que ellos están solventando con el pago de sus impuestos los programas sociales de los reunificados.

Hay unas diferencias entre las dos Alemanias, dijo, todavía hay dos en varios sentidos después del muro: social, cultural y la diferente visión que persiste.

Pero aún más, agregó, los alemanes de los países del Este resultan mejor evaluados en lo que es ciencias matemáticas, física, química, biología, como parte de aquel régimen escolar soviético que destacaba en esas materias.

La Guerra Fría nunca terminó

En otro tema, el especialista mencionó que “se habla del fin de la Guerra Fría y a lo mejor, la Guerra Fría nunca terminó. Sólo se tomó un pequeño receso”, porque regresaron los conflictos con el arribo de Vladimir Putin a Rusia, con la toma de Crimea por parte de los rusos, así como con el caso de Siria y Barack Obama.

En Latinoamérica, además, con las bases militares rusas en Nicaragua, la presencia militar de Moscú en Venezuela, en Bolivia, lo que evidencia que persiste la Guerra Fría, advirtió el también exvicepresidente de la Asociación Mexicana de Estudios Internacionales en el período 2005-2017.

Todo esto que está pasando en Europa del Este, dijo, como el desempleo, el resurgimiento de los nacionalismos, los partidos de ultraderecha que se observan en Hungría, Austria, Holanda, Suecia, Dinamarca, Polonia, Italia, en Cataluña, España, demuestra que el capitalismo no sirve, demuestra la decadencia de Occidente.

Entonces, se vive ahora una gran confusión. El régimen capitalista neoliberal tiene sus saldos negativos: mayor pobreza, 40 millones de europeos pobres, así como hay en Estados Unidos y muchos más en el mundo, puntualizó.

Por otro lado, el coordinador del Centro de Estudios Europeos de la UNAM expuso que la carrera armamentista continúa. Se ve en Corea del Norte, en la India, China, en Estados Unidos y Rusia con ensayos explosivos. Todo el mundo se fue con la lectura de que la Guerra Fría había terminado, pero evidentemente no es así.

Hay otras expresiones también de la guerra, señaló, como el surgimiento del terrorismo de tipo islámico, que ya no es el terrorismo independentista o reivindicatorio, como los que se dieron en Irlanda y en España, sino uno basado en discursos religiosos radicales.

Asimismo, se suceden discursos políticos populistas de izquierda y de derecha en todo Europa, como vemos con Boris Johnson en Reino Unido o con Jean-Marie Le Pen en Francia, que no ganó, pero obtuvo varios lugares en el parlamento, añadió.

En Sudamérica también están presentes, tanto de izquierda como de derecha. Son radicalismos que resurgen. Por eso, aseveró, al final de la caída del bloque comunista, del Muro de Berlín, “la idea de que entrábamos a una nueva era de paz y prosperidad, pues no pasó”.

Carencia de modelos alternativos

Morales Ramírez indicó que desafortunadamente no hay modelos alternativos. Los países que tienen un mayor nivel de vida en el mundo son los nórdicos, así como Suiza, Luxemburgo y Canadá. Lo que se puede ver en ellos es democracia, con una amplia participación ciudadana real.

El especialista explicó que en esas naciones no sólo jay una democracia electiva, sino una democracia realmente participativa y directa. Y lo que tenemos son Estados muy sólidos, respecto a las normas, a las leyes y a la alta democracia, destacó.

El muro de Berlín tiene mucho significado histórico. Su caída demostró que los muros no sirven, sólo estorban. En realidad, el mundo es unión, unidad y reconocimiento a la tolerancia, como se ve ahora con los festejos en Alemania y en Europa por el fin de esa barrera, sentenció Morales.